Afasia
Actualizado: · Código CIE-10: R47.0
Síntomas
La afasia provoca problemas de comunicación, sobre todo para hablar, entender a los demás, leer y escribir.
Afecta a las personas de diferentes maneras, pero los síntomas pueden incluir:
- la incapacidad de decir las palabras correctas, un habla muy lenta o con pausas largas
- una gran dificultad para hablar o un habla en frases muy cortas o incompletas
- la repetición, la mezcla o la omisión de palabras
- la invención de palabras o sonidos
- la incapacidad de entender lo que dicen los demás, especialmente si no puede verlos
- dificultades para leer o escribir
Causas y factores de riesgo
La afasia está causada por lesiones en las partes del cerebro responsables del lenguaje. Las causas frecuentes incluyen:
- el ictus (accidente cerebrovascular): es la causa más frecuente de afasia
- un traumatismo craneal grave
- un tumor cerebral o una hemorragia o una infección en el cerebro
- afecciones que provocan un deterioro progresivo del cerebro, como la demencia o las lesiones cerebrales causadas por el alcohol o las drogas
Cualquier persona puede tener afasia, pero es más frecuente en las personas mayores de 65 años. Esto se explica porque el riesgo de ictus y de afecciones como la demencia es mayor en las personas mayores.
Existen diferentes tipos de afasia, según la parte del cerebro que se haya visto afectada.
Tratamiento
La afasia se trata con logopedia.
Un logopeda puede evaluar sus síntomas y trabajar con usted para mejorar el habla, la lectura y la escritura. Puede ayudarle a encontrar diferentes formas de comunicarse.
El tratamiento depende de sus síntomas, pero puede incluir:
- asociar palabras con imágenes;
- categorizar u ordenar palabras;
- repetir palabras o hacer ejercicios de rimas;
- practicar formas de comunicación sin palabras, como el dibujo, el lenguaje corporal, los gestos de las manos y las expresiones faciales;
- utilizar la tecnología, por ejemplo, configurar el teléfono para que se active por voz o fotografiar las cosas que le cuesta nombrar;
- recomendar aplicaciones o programas informáticos de logopedia para ayudarle a practicar.
La logopedia puede realizarse de forma individual, en grupo, presencial o en línea.
También suele implicar a las personas de su entorno, como su familia o sus amigos, así como a cualquier persona que pueda ayudarle en su cuidado.
Vivir con la enfermedad
En la actualidad, no existe un tratamiento curativo para la afasia. El impacto en su vida varía de una persona a otra y depende de la causa y de la extensión de las lesiones cerebrales.
Puede resultar muy frustrante, desconcertante y difícil padecer afasia o tener a un ser querido que la padece. Puede afectar a las relaciones y a la autonomía en el día a día, y provocar ansiedad, bajo estado de ánimo, depresión, sensación de soledad o aislamiento.
La psicoterapia y el apoyo del equipo sanitario pueden ayudar a superar estas dificultades.
Si la afasia ha sido causada por un ictus, un traumatismo craneal o un tumor cerebral, la mayoría de las personas mejoran con el tratamiento, especialmente durante los primeros meses. La mejoría puede continuar durante meses, incluso años, y algunas personas se recuperan por completo.
Si la afasia se debe a una enfermedad que empeora con el tiempo, como la demencia, es probable que los síntomas empeoren. En ese caso, el tratamiento puede centrarse en aprender y entrenar otras formas de comunicación, como el dibujo, el lenguaje corporal o el uso de la tecnología.
La logopedia debería ayudarle.
Cuándo consultar a un médico
Llame al 112 si:
Usted mismo/a o una persona que esté con usted presenta de repente:
- debilidad facial: un lado de la cara puede quedar caído y puede resultar difícil sonreír;
- debilidad o entumecimiento en un brazo o en un lado del cuerpo: puede que no pueda levantar completamente los dos brazos y mantenerlos levantados;
- trastornos del habla: puede que arrastre las palabras, que parezca confundido/a o que tenga dificultad para hablar o encontrar las palabras adecuadas;
- visión borrosa o pérdida de visión de un ojo o de ambos ojos.
Estos signos pueden indicar un ictus (accidente cerebrovascular), que requiere tratamiento inmediato.
No acuda solo/a a urgencias.
El operador del 112 le indicará qué hacer.
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).