Cáncer de esófago
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Síntomas
Existen muchos síntomas posibles del cáncer de esófago, pero pueden ser difíciles de notar.
Algunos afectan a la digestión, como:
- dificultad para tragar (disfagia)
- náuseas o vómitos
- ardor de estómago o reflujo ácido
- síntomas de indigestión, como eructos frecuentes
Otros síntomas incluyen:
- tos que no mejora
- voz ronca
- pérdida de apetito o pérdida de peso involuntaria
- sensación de cansancio o falta de energía
- dolor en la garganta o en el centro del pecho, especialmente al tragar
- heces negras o esputos con sangre (aunque estos signos son menos frecuentes)
Si tiene otra afección, como reflujo gastroesofágico, es posible que presente regularmente estos síntomas.
Podría acostumbrarse a ellos. Pero es importante consultar a su médico de familia si los síntomas cambian, empeoran o no le parecen normales.
Causas y factores de riesgo
La causa del cáncer de esófago no siempre está clara.
Cualquier persona puede desarrollar esta enfermedad, pero usted puede presentar un riesgo más elevado si:
- tiene más de 75 años (no es muy frecuente en personas menores de 45 años)
- es un hombre
- padece ciertas afecciones, como un reflujo ácido grave y de larga duración (reflujo gastroesofágico) o un esófago de Barrett
Muchos cánceres de esófago también están relacionados con el estilo de vida. Por ejemplo, es más probable que desarrolle esta enfermedad si tiene sobrepeso, si fuma o si consume demasiado alcohol.
Diagnóstico y pruebas
Qué ocurre durante la consulta con el médico de familia
El médico puede palparle el cuello y el abdomen.
Puede recomendarle que se haga un análisis de sangre.
Derivación a un especialista
Pueden derivarle de urgencia a un especialista en el hospital si el médico considera que tiene síntomas que podrían indicar un cáncer. Esto no significa necesariamente que tenga un cáncer.
La principal prueba para el cáncer de esófago
Si el médico de familia o el especialista considera que podría tener un cáncer de esófago, lo más probable es que le recomiende una prueba para examinar el interior del esófago.
Esta prueba se llama gastroscopia (un tipo de endoscopia). Sirve para detectar cualquier problema en el esófago o en el estómago, incluido el cáncer de esófago.
Durante la gastroscopia:
- Se introduce un tubo largo, fino y flexible, con una pequeña cámara en su interior (llamado endoscopio), por la boca y se hace bajar por el esófago.
- Un especialista utilizará la cámara del endoscopio para buscar posibles problemas.
- Se puede tomar una pequeña muestra de células (llamada biopsia) durante la intervención. Estas células se enviarán a un laboratorio para comprobar la presencia de un cáncer.
La gastroscopia debería durar entre 15 y 45 minutos, pero probablemente permanecerá en el hospital unas horas.
La prueba no debería ser dolorosa, pero puede resultar molesta.
Se le pueden ofrecer medidas para que se sienta más cómodo/a y para facilitar la prueba, como:
- un espray para insensibilizar el fondo de la garganta (anestesia local)
- una sedación: medicamentos administrados a través de un pequeño tubo en el brazo para ayudarle a relajarse
- dormirle (anestesia general)
La gastroscopia también puede ayudar a detectar problemas en otros órganos cercanos, como el estómago y la primera parte del intestino delgado (el duodeno).
Recepción de los resultados
Intente no preocuparse si los resultados tardan en llegar. Esto no significa necesariamente que algo vaya mal.
Puede preguntar en el hospital o a su médico de familia si está preocupado/a. Deberían poder darle información actualizada.
Un especialista le explicará qué significan los resultados y qué ocurrirá después. Puede que desee acudir con alguien que le apoye.
Si le dicen que tiene un cáncer de esófago
Enterarse de que tiene un cáncer de esófago puede ser impactante. Es posible que se sienta ansioso/a por lo que va a ocurrir después.
Puede ser útil acudir con alguien a todas las citas que tenga.
El especialista se hará cargo de usted durante todo el diagnóstico, el tratamiento y después.
Puede hacerle todas las preguntas que tenga.
Siguientes pasos
Si le han dicho que tiene un cáncer de esófago, necesitará pruebas complementarias.
Estas, junto con la endoscopia, ayudarán a los especialistas a determinar el tamaño del cáncer y su extensión (esto se llama estadificación).
Es posible que necesite:
- pruebas de imagen, como una ecografía (a veces realizada desde el interior del cuerpo con ayuda de un endoscopio), una tomografía computarizada (TC) o una PET-TC
- una intervención quirúrgica menor para examinar el interior del abdomen, llamada laparoscopia
No necesariamente tendrá que hacerse todas estas pruebas.
Los especialistas utilizarán los resultados de estas pruebas y colaborarán con usted para establecer el mejor plan de tratamiento.
Pruebas complementarias
Tomografía computarizada (TC) · Ecografía · Gastroscopia · Biopsia · Análisis de sangre · Endoscopia · Tomografía por emisión de positrones (PET) · Laparoscopia (cirugía laparoscópica)
Tomografía computarizada (TC)
Por qué hacer un escáner
Pueden derivarle a un escáner para:
- comprobar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si los síntomas que tiene están causados por una enfermedad, como un cáncer
- ver en qué medida funciona un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante un procedimiento, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para un escáner
El hospital donde se hará el escáner le dirá si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, pueden pedirle que:
- siga una dieta especial
- tome ciertos medicamentos
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o grapas o pinzas para el pelo
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- tiene diabetes
- tiene alergia o ha tenido una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste en el pasado
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un escáner o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede acudir acompañado/a de alguien que le apoye durante el escáner.
Qué ocurre durante un escáner
Un escáner suele realizarse en el hospital por un técnico en radiología. Por lo general dura entre 10 y 20 minutos.
Antes del escáner
Según el motivo por el que se haga el escáner, pueden administrarle un producto especial para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este producto se llama medio de contraste.
Puede administrarse en forma de bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, es posible que note:
- sensación de calor y enrojecimiento de la cara
- un sabor metálico en la boca
- la sensación de haberse orinado, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante la tomografía computarizada
- Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico de radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse por encima de usted y obtener imágenes nítidas.
- Es posible que se le pida inspirar, espirar o contener la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después de la tomografía computarizada
Si la prueba se realiza de forma ambulatoria, podrá volver a casa poco después de que termine.
Si se le ha administrado un medio de contraste, es posible que se le pida esperar en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción al mismo.
Obtención de los resultados de la tomografía computarizada
Por lo general, se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados de la tomografía computarizada, pero puede tardar hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba y el lugar donde viva.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados de la tomografía computarizada.
Si no ha recibido ninguna información después de 4 semanas, contacte con el médico que le prescribió la prueba.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se realizó la tomografía computarizada.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Posibles complicaciones de una tomografía computarizada
Las complicaciones de una tomografía computarizada son poco frecuentes. Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de volver a casa.
Informe al técnico de radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se realiza muchas tomografías computarizadas, existe un riesgo muy pequeño de que las radiaciones de los rayos X provoquen cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de prescribirle una prueba y lo comentarán con usted.
Ecografía
Por qué se realiza una ecografía
Puede que le deriven para una ecografía para:
- estudiar los síntomas que ha presentado, como dolor o un bulto
- controlar una afección, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debería indicarle si debe hacer algo antes de la ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:
- beber unos vasos de agua, sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Indique a la persona que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
Es posible que reciba los resultados de la ecografía al final de la cita o que tarde algunas semanas, según el motivo por el que se realizó la prueba.
El resultado se enviará al médico que le prescribió la ecografía. Es posible que necesite una cita de control con su médico para comentar los resultados.
Si no ha recibido ninguna información después de algunas semanas, contacte con el especialista o con la consulta del médico de familia para conocer los resultados y los pasos a seguir.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se realizó la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas en las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o las tomografías computarizadas.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele causar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona ya dolorosa, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Indique a la persona que realiza la ecografía si siente dolor y le ayudará a estar más cómodo/a.
Gastroscopia
Por qué se realiza una gastroscopia
Puede que le deriven para una gastroscopia para:
- comprobar qué causa síntomas digestivos, como indigestión, dificultad para tragar, dolor de estómago, heces negras y pegajosas o vómitos de sangre
- tratar problemas del sistema digestivo, por ejemplo ensanchar el esófago, extirpar tumoraciones o detener una hemorragia
- detectar ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de estómago o el cáncer de esófago
Preparación para la gastroscopia
Después de que le deriven para una gastroscopia, deberían informarle de:
- el momento y el lugar de la intervención
- cuándo debe dejar de comer y beber antes de la prueba
- algunos medicamentos que podrán darle antes de la prueba
- el tiempo de espera probable para los resultados
Informe al hospital si está embarazada.
El día de la gastroscopia, deberá dejar de comer al menos 6 horas antes de la prueba, pero es posible que pueda beber pequeños sorbos de agua.
Lleve la información sobre los medicamentos que toma y siga las instrucciones que el hospital le dé sobre la toma de sus medicamentos.
Qué ocurre durante una gastroscopia
Antes de la gastroscopia
Hablará con un/a enfermero/a sobre lo que va a ocurrir. Él o ella le hará algunas preguntas sobre su salud y sus antecedentes médicos.
Se le ofrecerá algo para ayudarle a sentirse más cómodo/a y facilitar la exploración, como:
- un spray anestésico local, para dormir el fondo de la boca y el interior de la garganta
- una sedación, un medicamento administrado por un tubo fino en el brazo, para ayudarle a relajarse
Durante la gastroscopia
Durante este procedimiento:
- Se introduce un tubo fino y flexible, con una pequeña cámara en su interior, por la boca o por la nariz y se hace bajar por la garganta hasta el estómago.
- Es posible que tenga sensación de náuseas. Esta debería desaparecer una vez que el tubo llega al estómago, y la sedación puede ayudar a prevenir esa sensación.
- Se insufla aire para hinchar el estómago; es posible que se sienta hinchado/a y que eructe varias veces.
- Se puede tomar una muestra de células para comprobar la presencia de un cáncer (biopsia); no sentirá nada si esto ocurre.
La gastroscopia no debería ser dolorosa. Pero puede pedir en cualquier momento que se detenga el procedimiento.
La gastroscopia debería durar entre 15 y 45 minutos.
Pero es posible que permanezca en el hospital unas 4 horas, desde su llegada hasta su salida.
Después de una gastroscopia
Una vez terminada la gastroscopia, se le trasladará a una sala de reanimación.
Debería poder irse a casa en cuanto se sienta suficientemente bien. Para la mayoría de las personas, esto ocurre en unas horas.
Si ha recibido una sedación, necesitará a alguien que le acompañe a casa y se quede con usted durante 24 horas.
También debe evitar lo siguiente durante 24 horas después de una sedación:
- el consumo de alcohol
- conducir
- el uso de máquinas
- la firma de documentos importantes
Si ha recibido un spray anestésico local, debe esperar una hora antes de comer o beber.
Es posible que tenga algunas molestias en el estómago y en la garganta después de una gastroscopia. Es normal y debería desaparecer en unas horas.
Posibles complicaciones de la gastroscopia
La gastroscopia es un procedimiento habitual y sencillo. Las complicaciones son raras, pero pueden incluir:
- una reacción a la sedación
- una hemorragia en el estómago
- una infección
Pida una cita urgente con su médico de familia si:
Después de la gastroscopia, presenta alguno de los siguientes síntomas:
- fiebre (temperatura elevada) o sensación de calor o frío, o escalofríos
- heces oscuras o negras, como alquitrán
Urgencia: llame al 112 o acuda al servicio de urgencias más cercano si:
- vomita de forma repetida
- vomita sangre
No conduzca hasta urgencias. Pida a alguien que le lleve o llame al 112 y solicite una ambulancia.
Lleve consigo todos los medicamentos que esté tomando.
Obtención de los resultados de la gastroscopia
Un médico o una enfermera puede explicarle los resultados de la gastroscopia antes de que abandone el hospital. Si se ha tomado una muestra de células (biopsia), deberá esperar a los resultados.
Se puede programar una consulta de seguimiento para hablar de los resultados y de los posibles tratamientos que podrían ayudarle.
Resultados de la biopsia
Los resultados de una biopsia pueden tardar varias semanas.
Si los resultados indican que tiene un cáncer, se le pondrá en contacto con un equipo especializado en el tratamiento del cáncer.
Apoyo después de una gastroscopia
Para muchas personas, una gastroscopia no revela nada preocupante.
Pero puede ser útil hablar con alguien si se siente preocupado/a por los resultados.
Biopsia
Por qué se realiza una biopsia
Existen varias razones por las que podría necesitar una biopsia.
Una biopsia puede utilizarse:
- para determinar la causa de sus síntomas
- como prueba de control después de un análisis de sangre o un escáner
- para vigilar una enfermedad de larga duración
En general, su médico de familia o un especialista le derivará para una biopsia.
A veces, una biopsia se realiza como parte de un procedimiento como una endoscopia o una operación.
Preparación para la biopsia
Su médico o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas sus preguntas o comentarle sus preocupaciones.
Por ejemplo, puede ser necesario interrumpir algunos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.
Si recibe anestesia general (es decir, dormirá durante el procedimiento), es importante no comer ni beber antes.
Cómo se realiza una biopsia
Una biopsia se realiza generalmente en el hospital.
Consiste en tomar una muestra de células o de tejido. La forma en que se realiza depende de la parte del cuerpo de donde se toma la muestra.
En general, se le administrará un anestésico local para dormir la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le puede administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante el procedimiento.
Una biopsia puede realizarse mediante:
- la extirpación total o parcial de la zona afectada
- el uso de una aguja para tomar una muestra de células o de tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o debajo de la piel
- el uso de un tubo largo y fino con una pequeña cámara en su interior (endoscopio)
La duración del procedimiento depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden durar más. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.
Después de la biopsia
En general, puede irse a casa el mismo día después de una biopsia.
Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.
Si ha recibido una sedación (medicamentos para relajarse) o una anestesia general (cuando está dormido/a durante el procedimiento), puede ser necesario que se le vigile durante un tiempo antes de irse a casa.
Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.
Posibles complicaciones de una biopsia
La biopsia es un procedimiento habitual y muy seguro.
Es posible que sienta dolor o molestias después, y la toma de analgésicos como el paracetamol puede ayudar.
En ocasiones, puede aparecer una infección en la zona de la biopsia.
Si la biopsia se realizó en el útero o en el cuello del útero, es posible que tenga calambres o un ligero sangrado vaginal.
En algunos tipos de biopsia, también puede existir riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos que debe vigilar y cómo actuar.
Urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
- tiene dolor después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- sale sangre o líquido de la zona donde se realizó la biopsia
- la zona donde se realizó la biopsia está hinchada o enrojecida (el enrojecimiento puede ser más difícil de ver en piel morena o negra)
Obtención de los resultados de la biopsia
Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más hasta que reciba los resultados.
Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que necesitó la biopsia. Si no tiene noticias después de unas semanas, contacte con el equipo médico o con la consulta de su médico de familia.
Es posible que necesite una cita de control para comentar los resultados. Un médico o una enfermera debería hablar con usted sobre los resultados y explicarle los siguientes pasos.
En ocasiones, puede necesitar otra biopsia u otras pruebas.
Análisis de sangre
Por qué se realiza un análisis de sangre
Existen muchos motivos por los que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si los síntomas que presenta están causados por ciertas afecciones
- determinar si tiene un riesgo más elevado de desarrollar una afección
- evaluar en qué medida una afección está bien tratada o controlada
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, el enfermero o el especialista debería indicarle si debe hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Qué ocurre durante un análisis de sangre
Un análisis de sangre suele realizarse en la consulta de su médico de familia o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero se coloque una goma elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto ayuda a extraer la sangre más fácilmente.
Sentirá un ligero pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar algo incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, normalmente le darán un poco de algodón o un apósito para cubrir la zona donde se extrajo la sangre.
Es posible que aparezca un hematoma o hinchazón en la zona donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.
También puede ir acompañado/a al análisis de sangre para que le sirva de apoyo.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
Puede recibir los resultados de los análisis de sangre en unos días, pero a veces puede tardar algunas semanas.
Si no tiene noticias después de unas semanas, contacte con la consulta de su médico de familia o con el especialista.
Su médico de familia, la enfermera o el especialista debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada, puede que no sea necesario hacer nada más. A veces, es posible que necesite otras pruebas, según el motivo por el que se hizo el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complicados. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Endoscopia
Por qué se realiza una endoscopia
Es posible que le realicen una endoscopia para:
- determinar la causa de síntomas como dolor de estómago, indigestión, dificultad para tragar o sangrado del estómago, la vejiga o el ano
- tomar una pequeña muestra de células (una biopsia) para buscar una afección, como un cáncer
- tratar problemas, como un sangrado, o extirpar pequeños crecimientos como pólipos o fibromas
Preparación para una endoscopia
Por lo general, hay que tomar ciertas precauciones antes de una endoscopia.
Por ejemplo, puede ser necesario:
- evitar comer o beber unas horas antes de la intervención
- tomar ciertos medicamentos, como laxantes o antibióticos
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los anticoagulantes, por ejemplo la warfarina; no deje de tomar un medicamento recetado sin hablarlo antes con un profesional sanitario
Es posible que reciba un folleto con información sobre qué hacer para prepararse para una endoscopia, o que un miembro del equipo del hospital lo comente con usted.
Qué ocurre durante una endoscopia
La realización de una endoscopia puede resultar incómoda.
Por lo general, estará despierto/a durante la intervención. Puede administrársele un anestésico local para insensibilizar la zona por donde se introduce el endoscopio, o un sedante para ayudarle a relajarse.
Durante la endoscopia
Durante la intervención:
- El endoscopio se introduce en su cuerpo; según la parte del cuerpo examinada, puede introducirse por la boca, el ano, la vagina o por el conducto que transporta la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo (uretra).
- El endoscopio se guía con cuidado hacia la parte del cuerpo examinada, para que la persona que realiza la prueba pueda observarla; puede insuflarse un poco de aire en la zona para ensancharla y hacerla más fácil de ver.
- Si es necesario, pueden utilizarse pequeños instrumentos fijados al endoscopio para tomar una muestra de células para analizar (biopsia) o para extirpar excrecencias como pólipos o miomas.
Una endoscopia puede durar de 10 minutos a 1 hora. La duración depende del tipo de endoscopia realizada y de si es necesaria una biopsia o un tratamiento.
Después de la endoscopia
Después de la intervención, le llevarán a una zona de recuperación, donde generalmente deberá permanecer alrededor de 1 hora.
Si le han administrado un sedante, no podrá conducir durante 24 horas; por lo tanto, deberá organizar su regreso a casa con alguien. Además, una persona deberá quedarse con usted durante la noche y durante las primeras 24 horas siguientes a la intervención.
Respete todos los demás consejos que le dé el personal del hospital sobre qué hacer después de una endoscopia.
Tipos de endoscopia
Existen muchos tipos de endoscopia. El tipo que le realicen dependerá de la parte de su cuerpo que se examine o trate.
| Tipo | Uso |
|---|---|
|
Gastroscopia |
Se introduce por la boca para examinar el esófago, el estómago o la primera parte del intestino delgado |
|
Colonoscopia |
Se introduce por el ano para examinar el intestino grueso |
|
Colposcopia |
Se introduce en la vagina para examinar el cuello del útero (la abertura del útero hacia la vagina) |
|
Cistoscopia |
Se introduce por la uretra (el conducto por el que la orina sale del cuerpo) para examinar la vejiga |
|
Histeroscopia |
Se introduce en la vagina y se pasa a través del cuello del útero para examinar el útero |
Obtención de los resultados de la endoscopia
Después de una endoscopia, un médico o una enfermera pueden explicarle los resultados antes de que abandone el hospital.
También pueden darle información y consejos sobre qué hacer al volver a casa y a quién contactar en caso de problema.
Si se tomó una muestra de células (biopsia) durante la intervención, debería recibir los resultados en unas semanas.
Si su médico de familia le derivó para una endoscopia, también se le enviará una copia de los resultados. Su médico de familia podrá ponerse en contacto con usted para comentar los resultados.
Tomografía por emisión de positrones (PET)
Por qué se realiza una PET
Es posible que le deriven para una PET con el fin de:
- determinar si sus síntomas están causados por afecciones como un cáncer o una demencia
- ayudar a los médicos a planificar el tratamiento de afecciones como un cáncer o una epilepsia, o después de un infarto de miocardio
- comprobar el tamaño de un cáncer y su extensión (estadio)
Una PET puede combinarse con una tomografía computarizada (PET-TC) o con una resonancia magnética (PET-RM) si los médicos necesitan imágenes más detalladas.
Preparación para una PET
El hospital donde le harán la PET le indicará qué hacer antes de la prueba.
Por ejemplo, generalmente se le pedirá que:
- no coma durante las 6 horas previas a la prueba y beba solo agua
- no haga ejercicio físico intenso en las 24 horas anteriores a la prueba
- no lleve ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o grapas, sujetadores o pinzas para el pelo
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- no comer durante varias horas es un problema para usted, por ejemplo si es diabético/a
- tiene afecciones que le dificultarán permanecer inmóvil durante la prueba
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a una PET o si tiene miedo de los espacios cerrados (claustrofobia).
Un escáner PET está abierto por ambos extremos, pero algunas personas pueden sentirse agobiadas. Es posible que le puedan dar medicamentos para ayudarle a relajarse.
Qué ocurre durante una PET
La PET se realiza en un hospital especializado, por un técnico en radiología.
La prueba suele durar de 30 a 60 minutos.
Antes de la PET
Deberá quitarse todas las joyas y otros objetos que contengan metal. También puede que le pidan que se ponga una bata de hospital.
Aproximadamente una hora antes de la prueba, se le inyectará una pequeña cantidad de líquido radiactivo (trazador) en una vena del brazo. Esto permite a los médicos detectar posibles problemas en el interior de su cuerpo.
Deberá tumbarse y descansar para que el trazador actúe correctamente.
Durante la PET
- Se le pedirá que se tumbe en una camilla plana. Puede que le pidan que mantenga los brazos por encima de la cabeza o a lo largo del cuerpo.
- El técnico en radiología controlará el escáner desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- La camilla se desplaza hacia delante y hacia atrás a través del escáner. Deberá permanecer inmóvil para que las imágenes sean nítidas.
Después de la PET
Por lo general, podrá irse a casa poco después de la prueba. Puede comer y beber inmediatamente.
La radiactividad del trazador disminuye rápidamente hasta un nivel seguro y se eliminará del cuerpo en unas horas. Beber mucho líquido ayudará a eliminarlo del organismo.
Por seguridad, después de la prueba deberá evitar pasar mucho tiempo o tener un contacto estrecho con niños pequeños o con cualquier persona embarazada. El personal del hospital le indicará durante cuánto tiempo debe hacerlo, por ejemplo durante el resto del día.
Obtención de los resultados de la PET
Por lo general, se tarda de 1 a 2 semanas en recibir los resultados de la PET. Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo enviará los resultados de la PET al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados.
Si no ha recibido ninguna información después de algunas semanas, contacte con el médico que le prescribió la prueba.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Posibles complicaciones de la tomografía por emisión de positrones (PET)
Cuando se realiza una PET, el trazador inyectado contiene una pequeña cantidad de sustancia radiactiva.
Esta cantidad generalmente es segura, ya que es muy baja y se elimina rápidamente del organismo. Sin embargo, toda radiación puede aumentar muy ligeramente el riesgo de desarrollar un cáncer en el futuro.
Si se realiza una PET-TC, también estará expuesto/a a las radiaciones de la tomografía computarizada, pero la cantidad seguirá siendo baja.
Hable con su médico si tiene preguntas o inquietudes acerca de esta prueba.
Si está amamantando, el personal del hospital le indicará cómo actuar para la seguridad de su hijo, por ejemplo extraerse leche antes de la prueba y no amamantar durante algunas horas después.
Es posible una reacción alérgica a la sustancia inyectada, pero es muy rara. Avise inmediatamente al personal médico si empieza a encontrarse mal durante la prueba.
Laparoscopia (cirugía laparoscópica)
¿Por qué se realiza una laparoscopia?
La laparoscopia puede utilizarse para diagnosticar afecciones como la apendicitis, la enfermedad inflamatoria pélvica, la endometriosis y algunos tipos de cáncer, como el cáncer de hígado y el cáncer de ovario.
La laparoscopia se utiliza para examinar el interior del abdomen y para realizar intervenciones quirúrgicas destinadas a tratar ciertas afecciones, como:
- la extirpación de órganos como el apéndice o la vesícula biliar
- la reparación de hernias o de úlceras gástricas perforadas o sangrantes
- la extirpación de órganos afectados por cáncer, como los ovarios, la próstata o el hígado
- el tratamiento de un embarazo ectópico
- la extirpación del útero (histerectomía) o de miomas
- la cirugía para perder peso
A menudo se recomienda la laparoscopia porque el tiempo de recuperación es más corto que con otros tipos de intervenciones quirúrgicas.
Preparación para una laparoscopia
El hospital le proporcionará información sobre cómo prepararse para una laparoscopia.
Según el motivo por el que se realice la laparoscopia, es posible que le pidan hacer ciertas cosas, como:
- no comer ni beber
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los anticoagulantes
- dejar de fumar
No puede conducir después de una laparoscopia; por lo tanto, deberá pedir a alguien que le lleve a casa.
¿Qué ocurre durante una laparoscopia?
Si se realiza una laparoscopia para diagnosticar una afección, suele durar entre 30 y 60 minutos. Durará más si se realiza una intervención quirúrgica para tratar una afección.
La laparoscopia se realiza bajo anestesia general: dormirá durante la operación y no sentirá ningún dolor.
- El cirujano practicará una pequeña incisión, generalmente cerca del ombligo.
- Se introduce aire en el abdomen a través de la incisión, para que el cirujano pueda ver más fácilmente el interior del abdomen.
- A continuación se introduce por la incisión un tubo fino y flexible con una cámara en su interior (laparoscopio), de modo que las imágenes de vídeo del interior del abdomen puedan mostrarse en una pantalla.
- Si se realiza una intervención quirúrgica, pueden ser necesarias varias incisiones pequeñas adicionales en el abdomen, a través de las cuales el cirujano introduce los instrumentos.
- Al final, se extrae el aire del abdomen y las incisiones se cierran con hilos o grapas y se cubren con un apósito.
Después de la operación
Pasará un tiempo en la sala de reanimación y recibirá medicamentos para aliviar el dolor y la hinchazón.
Después de la operación, es posible que:
- tenga náuseas o vómitos
- se sienta más cansado/a de lo habitual
- tenga dolor de garganta
- tenga hinchazón abdominal, calambres o dolor y molestias en el abdomen
- tenga dolor en el hombro
- tenga hematomas alrededor de las heridas
La mayoría de las personas pueden irse del hospital el mismo día o al día siguiente.
Recuperación después de una laparoscopia
La duración de la recuperación después de una laparoscopia varía.
Suele durar hasta 10 días si se realizó para diagnosticar una afección, pero pueden pasar hasta 3 semanas antes de poder volver al trabajo. Si se ha sometido a una intervención quirúrgica, la recuperación completa puede tardar entre 6 y 8 semanas.
Hay cosas que puede hacer para facilitar su recuperación.
Qué hacer
-
tome paracetamol o ibuprofeno para aliviar el dolor
-
asegúrese de beber muchos líquidos y de seguir una alimentación saludable
-
lleve medias de compresión si se las han recomendado
-
muévase tanto como sea posible
-
haga ejercicios para las piernas y los tobillos, como movimientos circulares de los tobillos, mientras descansa
-
mantenga la herida seca durante las primeras 24 horas; después de este periodo, puede ducharse, pero procure que el agua no esté demasiado caliente, ya que puede hacer sangrar las heridas
Qué no hacer
-
no se bañe durante las 2 primeras semanas o hasta que la herida esté cicatrizada
-
no coja un avión durante 48 horas después de una laparoscopia
-
no consuma alcohol durante 48 horas
-
no fume, ya que su organismo puede necesitar más tiempo para curarse
Posibles complicaciones de la laparoscopia
La laparoscopia es un procedimiento frecuente.
Las complicaciones son raras, pero pueden incluir:
- la necesidad de una cirugía abierta, con una incisión más grande
- una hernia
- lesiones en un órgano, como la vejiga
- lesiones en un vaso sanguíneo
- una reacción alérgica grave (anafilaxia) al anestésico general
- coágulos sanguíneos, como una TVP (trombosis venosa profunda) o una embolia pulmonar
Urgencia: llame al 112 o acuda a urgencias si:
Se ha sometido recientemente a una laparoscopia y:
Los valores normales varían de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
Tratamiento del cáncer de esófago
El cáncer de esófago a menudo es tratable. Pero puede ser difícil de tratar.
El tratamiento que seguirá dependerá de:
- el tamaño y el tipo del cáncer de esófago que tiene
- su localización
- su posible extensión
- su estado de salud general
Puede incluir una intervención quirúrgica, quimioterapia, radioterapia, medicamentos dirigidos e inmunoterapia.
El equipo de especialistas que le atiende va a:
- explicarle los tratamientos, sus beneficios y sus efectos secundarios
- colaborar con usted para crear el plan de tratamiento más adecuado
- ayudarle a controlar los posibles efectos secundarios, incluidos los cambios en la alimentación
Tendrá controles regulares durante y después de cualquier tratamiento. También es posible que se realicen análisis y pruebas de imagen.
Si presenta síntomas o efectos secundarios que le preocupan, coméntelos con sus especialistas. No está obligado/a a esperar al siguiente control.
Intervención quirúrgica
Si el cáncer de esófago se detecta pronto y no se ha extendido, es posible que pueda beneficiarse de una intervención quirúrgica para extirparlo.
El cirujano extirpará una parte o, en un pequeño número de personas, la mayor parte del esófago.
También puede ser necesario extirpar partes de otros órganos alrededor del esófago, como la parte superior del estómago.
Quimioterapia
La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas.
Es posible que se le administre quimioterapia para el cáncer de esófago:
- antes de la intervención quirúrgica, para ayudar a reducir el tamaño del cáncer
- después de la intervención quirúrgica, para eliminar las células cancerosas restantes y ayudar a prevenir la reaparición del cáncer
- en combinación con la radioterapia (quimiorradioterapia), para tratar el cáncer en un estadio precoz o si no puede operarse
- para ayudar a controlar y aliviar los síntomas del cáncer avanzado
Radioterapia
La radioterapia utiliza rayos de alta energía para destruir las células cancerosas.
La radioterapia para el cáncer de esófago puede utilizarse:
- para tratar el cáncer en un estadio precoz, generalmente en combinación con la quimioterapia (quimiorradioterapia)
- para ayudar a controlar y aliviar los síntomas del cáncer avanzado
Medicamentos dirigidos e inmunoterapia
Los medicamentos dirigidos y la inmunoterapia tienen como objetivo detener el crecimiento del cáncer y ayudar al sistema inmunitario a atacar el cáncer.
Es posible que siga un tratamiento con medicamentos dirigidos o inmunoterapia:
- si el cáncer se ha extendido a otra parte del cuerpo
- si el cáncer no puede curarse
- para reducir el riesgo de reaparición del cáncer después de la operación para extirparlo
Qué ocurre si le han dicho que la enfermedad no puede curarse
Si tiene un cáncer de esófago avanzado, puede ser muy difícil de tratar. Es posible que la curación del cáncer no sea posible.
En esta situación, el objetivo del tratamiento será limitar el cáncer y sus síntomas y prolongar la vida.
Enterarse de que la enfermedad no puede curarse puede ser una noticia muy difícil de aceptar. Se le derivará a un equipo especial de médicos y enfermeros, llamado equipo de cuidados paliativos.
Ellos colaborarán con usted para ayudar a controlar los síntomas y mejorar su comodidad.
El médico oncólogo o el equipo de cuidados paliativos también puede ayudarle, a usted y a sus seres queridos, a obtener todo el apoyo que necesiten.
Prevención
No siempre se puede prevenir el cáncer de esófago. Pero adoptar hábitos saludables puede reducir el riesgo de desarrollarlo.
Qué hacer
-
intente perder peso si tiene sobrepeso
-
deje que las bebidas calientes se enfríen un poco antes de beberlas, para no dañar el esófago
-
intente reducir su consumo de alcohol
-
intente dejar de fumar
Cuándo consultar a un médico
Pida cita urgente con su médico de familia si:
- tiene vómitos desde hace más de 2 días
- sus heces son negras o de color rojo oscuro
- presenta síntomas de cáncer de esófago que le preocupan y no sabe a quién dirigirse
Consulte a su médico de familia (sin urgencia) si:
- tiene dificultad para tragar
- ha perdido peso de forma visible
- tiene ardor de estómago casi todos los días, que dura desde hace 3 semanas o más
- presenta síntomas de cáncer de esófago que empeoran
- tiene una afección que provoca síntomas digestivos y estos no mejoran con sus tratamientos habituales
Medicamentos autorizados en España para esta enfermedad
Agrupados por clase terapéutica (código ATC). Es su médico quien decide qué medicamento es adecuado para usted; lea el prospecto antes de usarlo.
Lista verificada con las fichas técnicas de la AEMPS y la EMA (noviembre 2026): solo aparecen los medicamentos autorizados en España cuya indicación terapéutica nombra esta enfermedad.
Antibióticos citotóxicos · ATC L01D · 1
Quimioterápicos del grupo de los antibióticos citotóxicos, utilizados en el tratamiento del cáncer.
Mitomicina — 1 producto con receta
Antimetabolitos · ATC L01B · 1
Quimioterápicos que detienen la multiplicación de las células cancerosas.
Fluorouracilo — 1 producto con receta
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).