Cáncer de mama en el hombre
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Síntomas
Los síntomas del cáncer de mama en el hombre pueden incluir:
- un bulto o una hinchazón en el pecho o en la axila
- una secreción de líquido por el pezón (secreción mamaria), que puede contener sangre
- modificaciones del tamaño o de la forma de cualquier parte del pecho
- heridas o úlceras en el pecho
- un cambio de forma o de aspecto del pezón, como una retracción del mismo (pezón invertido) o una erupción cutánea en esa zona (que puede parecerse a un eccema)
Es importante revisar regularmente su pecho para saber qué es normal para usted. Así, es más fácil notar cualquier cambio de tamaño, de aspecto o de sensación en el pecho o en los pezones.
Causas y factores de riesgo
Quién tiene más probabilidades de desarrollar un cáncer de mama
Todas las personas pueden desarrollar un cáncer de mama y su causa no siempre está clara.
En los hombres, puede tener un riesgo más elevado si:
- tiene más de 60 años
- otros miembros de su familia han tenido cáncer de mama o de ovario; es posible que haya heredado un gen defectuoso, como un gen BRCA defectuoso
- ya ha recibido radioterapia en el pecho
- ha tenido una afección que ha afectado o dañado los testículos (como testículos no descendidos o paperas en la edad adulta)
- se ha sometido a una intervención quirúrgica para extirpar un testículo o ambos
- trabaja en un entorno caluroso, como una acería (esto puede dañar los testículos, lo que puede aumentar el riesgo de cáncer de mama)
También puede presentar un riesgo más elevado si tiene niveles más altos de estrógenos. Esto puede ser más probable si:
- tiene lesiones hepáticas de larga duración, como una cirrosis
- es obeso o tiene sobrepeso
- tiene una afección llamada síndrome de Klinefelter
Muchos cánceres de mama también están relacionados con el estilo de vida, como el tabaquismo.
Cómo reducir el riesgo de desarrollar un cáncer de mama
No siempre se puede prevenir el cáncer de mama, pero hay medidas que puede tomar para reducir el riesgo de enfermar.
Qué hacer
-
intente reducir el consumo de alcohol
-
intente perder peso si tiene sobrepeso
-
intente dejar de fumar
Prueba genética para el riesgo de cáncer de mama
Si uno de sus familiares cercanos ha tenido cáncer de mama o de ovario, se le puede recomendar una prueba genética.
Una prueba genética comprobará si es portador de un gen defectuoso que aumenta el riesgo de desarrollar un cáncer, como un gen BRCA defectuoso.
Hable con su médico de familia sobre la prueba genética si hay casos de cáncer de mama o de ovario en su familia.
Su médico de familia puede hacerle preguntas sobre:
- quién y cuántas personas de su familia han tenido cáncer
- el tipo de cáncer que han padecido
- su edad en el momento del diagnóstico
- si el familiar está disponible para una prueba genética o ya se la ha hecho
Su médico de familia le derivará a un centro especializado en patología mamaria o a una consulta de genética para su evaluación, si considera que presenta un riesgo elevado.
Tratamientos si presenta un riesgo elevado
Si presenta un riesgo más elevado de desarrollar un cáncer de mama debido a un gen defectuoso, algunos tratamientos pueden ayudar a reducir ese riesgo.
Un médico o un asesor genético hablará con usted sobre las opciones y le explicará los beneficios y los posibles efectos secundarios.
Los tratamientos para reducir el riesgo incluyen:
- medicamentos
- una intervención quirúrgica para extirpar el tejido mamario (mastectomía); esta puede ofrecerse si presenta un riesgo muy elevado
Diagnóstico y pruebas
Qué ocurre durante la consulta
El médico de familia le preguntará por sus síntomas. También podrá preguntarle si algún familiar ha tenido cáncer de mama.
Si tiene un bulto o cambios inusuales, el médico de familia podrá pedirle permiso para examinarle el pecho.
Deberá quitarse la ropa de la parte superior del cuerpo, detrás de un biombo. Si lo desea, puede estar acompañado/a en la consulta por un amigo, un familiar o un miembro del personal durante la exploración.
Derivación al especialista
Es posible que le deriven de forma urgente para realizar pruebas complementarias o para consultar a un especialista en el hospital, si el médico de familia considera que presenta síntomas que podrían indicar un cáncer. Esto no significa necesariamente que tenga cáncer.
Principales pruebas para el cáncer de mama
Puede ser derivado/a a un especialista en enfermedades de la mama (senólogo) si el médico de familia considera que presenta síntomas sugestivos de cáncer de mama que requieren pruebas.
En la consulta de senología se realizarán varias pruebas y pruebas de imagen para comprobar si se trata de un cáncer de mama u otra afección mamaria. Pueden incluir:
- una exploración del pecho
- una radiografía del tejido mamario (mamografía)
- una ecografía del tejido mamario
- la toma de una pequeña muestra de células (biopsia), generalmente con una aguja, para detectar un cáncer de mama y ciertas proteínas en las células cancerosas (lo que puede ayudar a determinar los tratamientos más adecuados)
Es posible que no necesite todas estas pruebas. En general, todas las pruebas necesarias se realizan en una única visita a la consulta de senología.
Obtención de los resultados
El senólogo debe indicarle cuándo y cómo recibirá los resultados de las pruebas. Algunos pueden estar disponibles el mismo día. Otros, como la biopsia, pueden tardar varias semanas.
Puede preguntar en el hospital o a su médico de familia si está preocupado/a; ellos podrán decirle si los resultados están listos.
Si le han comunicado que tiene cáncer de mama
Enterarse de que tiene cáncer de mama puede ser impactante. Puede sentirse ansioso/a ante lo que vendrá a continuación.
Le acompañará un equipo de especialistas durante todo el diagnóstico y el tratamiento.
Este equipo incluirá un oncólogo, que será su principal interlocutor durante y después del tratamiento. Podrá hacerle todas las preguntas que tenga.
Próximos pasos
Si le han comunicado que tiene cáncer de mama, es posible que necesite pruebas complementarias. Pueden incluir:
- una radiografía de tórax
- pruebas de imagen, como una tomografía computarizada (TC), una resonancia magnética (RM) o una gammagrafía ósea
- análisis de sangre
Es posible que no se realicen todas estas pruebas.
Los resultados de estas pruebas ayudarán a determinar la extensión del cáncer, el tipo de cáncer de mama y si ha sido causado por ciertas alteraciones genéticas.
Los especialistas utilizarán los resultados de estas pruebas y hablarán con usted sobre el tratamiento más adecuado.
Pruebas y análisis
Resonancia magnética (RM) · Tomografía computarizada (TC) · Ecografía · Radiografía · Biopsia · Análisis de sangre · Pruebas genéticas para comprobar su riesgo de cáncer
RM (resonancia magnética)
Por qué se realiza una RM
La RM puede utilizarse para:
- determinar la causa de sus síntomas
- examinar sus huesos y órganos
- evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobando el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer
Preparación para una RM
El hospital donde se realizará la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.
Es posible que le pidan:
- no llevar nada que contenga metal, como joyas, horquillas o audífonos
- sacar las monedas o llaves de los bolsillos
- ponerse una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
- no maquillarse
Se le pedirá que rellene un formulario indicando si:
- le han operado alguna vez
- tiene problemas renales
- tiene partes metálicas en el cuerpo, como grapas quirúrgicas, marcapasos, empastes o puentes dentales
- tiene alergias, incluida a una sustancia llamada medio de contraste que se utiliza en algunas pruebas
Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Podrán administrarle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede estar acompañado/a por una persona de apoyo durante la prueba.
Qué ocurre durante una RM
Una RM se realiza en el hospital por un técnico en radiología.
Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede ser más larga.
Antes de la RM
Antes de la prueba, se le podrá administrar una inyección de un medio de contraste (colorante) para que se aprecien más detalles en las imágenes de RM.
Durante la RM
Durante la RM:
- Se le pedirá que se tumbe boca arriba en una camilla.
- Se le darán tapones para los oídos o auriculares para proteger su audición, ya que los aparatos de RM producen ruidos fuertes y chasquidos durante la toma de imágenes.
- El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda obtener imágenes nítidas.
- Se le podrá pedir que contenga la respiración en algunos momentos de la prueba.
Después de la RM
Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la camilla y que pueda levantarse.
Si le han administrado un medio de contraste, se le podrá pedir que espere en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción.
Si le han administrado un medicamento para relajarse durante la resonancia magnética, es posible que pueda irse a casa en unas horas. Alguien deberá ir a recogerle al hospital y llevarle a casa en coche o en taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.
Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.
Obtención de los resultados de la resonancia magnética
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
Escribirá al médico de familia que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados de la resonancia magnética.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos. Dígale si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de una resonancia magnética
La resonancia magnética es una prueba frecuente. Las complicaciones graves son raras.
Si le han inyectado un medio de contraste (colorante), es posible que aparezca un pequeño hematoma en el lugar de la inyección.
El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero generalmente son leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:
- náuseas o vómitos
- una erupción cutánea
- dolor de cabeza
- un sabor metálico en la boca
- mareos
Las reacciones alérgicas al medio de contraste son raras, pero pueden incluir:
- tos, sibilancias o estornudos
- malestar general
- dificultad para respirar o tragar
- erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida que pica
La mayoría de las reacciones aparecen inmediatamente después o durante la primera hora tras la administración del medio de contraste. Avise al técnico de radiología si empieza a encontrarse mal durante o después de la prueba.
Se le pedirá que espere en el hospital unos 30 minutos después de la prueba para comprobar que no aparece ninguna reacción al medio de contraste.
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se realiza un escáner
Puede que le deriven para un escáner para:
- revisar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una enfermedad, como un cáncer
- ver en qué medida funciona un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para un escáner
El hospital donde se hará el escáner le indicará si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, puede que le pidan:
- seguir una dieta especial
- tomar ciertos medicamentos
- no comer ni beber nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no llevar nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o corchetes, u horquillas
Informe al hospital si:
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- tiene diabetes
- tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un escáner o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de alguien para que le apoye durante el escáner.
Qué ocurre durante un escáner
Un escáner suele realizarse en el hospital por un técnico de radiología. Por lo general dura entre 10 y 20 minutos.
Antes del escáner
Según el motivo por el que se haga el escáner, puede que le administren un colorante especial para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este producto se llama medio de contraste.
Puede administrarse en forma de bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- la sensación de haberse orinado, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante el escáner
- Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico de radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Puede que le pidan que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del escáner
Si se hace la prueba de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de que termine.
Si le han administrado un medio de contraste, puede que le pidan que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción.
Obtención de los resultados del escáner
Por lo general se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados del escáner, pero puede llegar a ser hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo escribirá al médico de familia que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados del escáner.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se haya hecho el escáner.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de un escáner
Las complicaciones de un escáner son raras. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si le han administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de irse a casa.
Avise al técnico de radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se hace muchos escáneres, existe un riesgo muy pequeño de que las radiaciones de los rayos X provoquen un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de prescribirle un escáner y lo comentarán con usted.
Ecografía
Por qué se hace una ecografía
Pueden remitirle a una ecografía para:
- estudiar los síntomas que ha tenido, como un dolor o un bulto
- controlar una enfermedad, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:
- beber varios vasos de agua sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Dígale al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
Puede recibir los resultados de la ecografía al final de la cita, o puede tardar algunas semanas, según el motivo de la prueba.
El resultado se enviará al médico que le solicitó la ecografía. Puede ser necesario programar una consulta de seguimiento con su médico para comentar los resultados.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo de la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas en las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los escáneres.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele causar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona ya dolorosa, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Dígale al médico que realiza la ecografía si siente dolor; le ayudará a estar más cómodo.
Radiografía
Por qué se hace una radiografía
Una radiografía puede utilizarse para obtener imágenes de muchas partes del cuerpo, como:
- los huesos
- los dientes
- los pulmones
- el sistema digestivo
Una radiografía puede utilizarse para:
- comprobar si tiene una fractura ósea después de un accidente
- comprobar si existen problemas dentales, como caries
- determinar si los síntomas que presenta podrían estar causados por una enfermedad, como una infección o una obstrucción del sistema digestivo
- comprobar si su hijo ha tragado un objeto peligroso, como una pila
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención
Tipos de radiografías
Existen diferentes tipos de radiografías que pueden realizarse.
| Tipo | Por qué se realiza |
|---|---|
|
Radiografía estándar |
Se utiliza principalmente para examinar los huesos, así como los dientes y los pulmones |
|
Angiografía |
Se utiliza para examinar los vasos sanguíneos; implica la inyección de un colorante especial (contraste) en la sangre, para que los vasos sanguíneos se vean mejor |
|
Densitometría ósea (absorciometría de rayos X de energía dual, DEXA) |
Se utiliza para comprobar la densidad (la solidez) de los huesos |
|
Tomografía computarizada (escáner) |
Se utiliza cuando se necesitan imágenes más detalladas del interior del cuerpo que las que proporciona una radiografía estándar, por ejemplo para ver la eficacia de un tratamiento |
|
Urografía intravenosa |
Se utiliza para examinar la vejiga y los riñones |
|
Tránsito esofágico con bario |
Se utiliza para examinar el sistema digestivo; implica beber un líquido llamado bario, para que el sistema digestivo se vea mejor |
|
Enema de bario |
Se utiliza para diagnosticar los síntomas intestinales; el bario se introduce en el recto mediante una sonda, para que el intestino se vea mejor |
Preparación para una radiografía
Se le informará antes de la radiografía si tiene que hacer algo para prepararse.
Según el tipo de radiografía que vaya a realizarse, a veces se le puede pedir que:
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o corchetes, u horquillas
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la radiografía (estar en ayunas)
- tome la víspera de la radiografía un medicamento que le hará ir al baño
Informe al profesional sanitario si:
- toma medicamentos
- tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción al bario o a un colorante llamado contraste
Dígale a la persona que realiza la radiografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal formado.
Qué ocurre durante una radiografía
La mayoría de las radiografías se realizan en el hospital. Las radiografías dentales suelen hacerse en una clínica dental.
En el hospital, las radiografías las realiza un técnico en radiología.
Según el tipo de radiografía que se realice, se le puede administrar una inyección de contraste, una bebida a base de bario, o el bario puede introducirse en el intestino mediante una sonda insertada en el ano (enema de bario).
El contraste puede provocar una sensación de calor y enrojecimiento de la cara, y puede notar un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones deberían desaparecer rápidamente.
La radiografía en sí solo debería durar unos minutos:
- Es posible que le pidan que se cambie y se ponga una bata, según la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- El aparato de radiografía se alineará con la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- La persona que realiza la radiografía (así como cualquier acompañante) se retirará detrás de una pantalla de protección o saldrá de la sala.
- Se le pedirá que permanezca completamente inmóvil durante unos segundos y se tomarán 1 o varias radiografías; no sentirá nada durante ese tiempo.
- Es posible que le pidan que cambie de posición si hay que radiografiar diferentes partes del cuerpo.
Después de la radiografía
En general, puede irse en cuanto termine la radiografía.
Si le han administrado bario o un medio de contraste, es posible que le pidan que espere hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción a estas sustancias.
Obtención de los resultados de la radiografía
Deberían informarle de cuándo recibirá los resultados de una radiografía.
Puede ser:
- el mismo día en que se la hace
- en una cita unas semanas más tarde (si no ha recibido ninguna noticia después de unas semanas, contacte con el médico que le remitió o con su médico de familia)
Un profesional sanitario debería explicarle los resultados de la radiografía y los posibles pasos siguientes, que pueden incluir otras pruebas.
Posibles complicaciones de las radiografías
Las radiografías suelen ser muy seguras y las complicaciones graves son poco frecuentes.
Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al bario o al medio de contraste utilizado en algunos tipos de radiografías. Esto puede provocar síntomas como dificultad para respirar, mareos y erupciones cutáneas.
Se le pedirá que espere en el hospital si existe riesgo de reacción. El personal está formado para tratar este tipo de reacciones si se producen.
Si se somete a muchas radiografías, existe un riesgo muy bajo de que la radiación pueda provocar cáncer.
Su médico evaluará los riesgos antes de recomendarle una radiografía y lo comentará con usted.
Biopsia
¿Por qué se realiza una biopsia?
Existen varias razones por las que podría necesitar una biopsia.
Una biopsia puede utilizarse:
- para determinar la causa de sus síntomas
- como prueba de control después de un análisis de sangre o una prueba de imagen
- para vigilar una enfermedad de larga duración
En general, su médico de familia o un especialista le remitirá para que le hagan una biopsia.
A veces, la biopsia se realiza como parte de un procedimiento como una endoscopia o una operación.
Preparación para la biopsia
Su médico o el especialista deberían indicarle si tiene que hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas las preguntas que tenga o comentarle sus preocupaciones.
Por ejemplo, puede ser necesario dejar de tomar ciertos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.
Si recibe anestesia general (es decir, dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber antes.
Cómo se realiza una biopsia
La biopsia suele realizarse en el hospital.
Consiste en extraer una muestra de células o de tejido. La forma de realizarla depende de la parte del cuerpo de donde se extrae la muestra.
En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le podrá administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.
Una biopsia puede realizarse mediante:
- extirpación total o parcial de la zona afectada
- uso de una aguja para extraer una muestra de células o de tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o debajo de la piel
- uso de un tubo largo y fino con una pequeña cámara en su interior (endoscopio)
La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden durar más. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.
Después de la biopsia
En general, puede volver a casa el mismo día después de una biopsia.
Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.
Si ha recibido sedación (medicamentos para relajarse) o anestesia general (cuando está dormido/a durante la intervención), puede ser necesario que le vigilen durante un tiempo antes de volver a casa.
Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.
Posibles complicaciones de una biopsia
La biopsia es un procedimiento habitual y muy seguro.
Es posible que sienta dolor o molestias después, y tomar analgésicos como el paracetamol puede ser útil.
A veces, puede aparecer una infección en el lugar de la biopsia.
En algunos tipos de biopsia, también puede existir riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a los que debe estar atento y cómo actuar.
Recomendación urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
- siente dolor después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- sale sangre o líquido del lugar donde se realizó la biopsia
- la zona donde se realizó la biopsia está hinchada o enrojecida; el enrojecimiento puede ser más difícil de observar en piel morena o negra
Obtención de los resultados de la biopsia
Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más hasta que reciba los resultados.
Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que necesitó la biopsia.
Puede ser necesario programar una cita de control para comentar los resultados. Un médico o una enfermera deberían hablarle de los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, puede ser necesario realizar otra biopsia u otras pruebas.
Análisis de sangre
¿Por qué se realiza un análisis de sangre?
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si los síntomas que presenta están causados por ciertas enfermedades
- determinar si tiene un riesgo más alto de desarrollar una enfermedad
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una enfermedad
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco tiempo antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar algunos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (medicamentos anticoagulantes)
Cómo se realiza un análisis de sangre
Un análisis de sangre se realiza generalmente en la consulta de su médico de familia o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extrae una pequeña cantidad de sangre, generalmente del pliegue del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o de la yema del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero se le coloque una goma elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un leve pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede ser un poco molesto. La sangre se recoge en un pequeño tubo, que después se envía al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente se le pone un poco de algodón o un apósito para cubrir el punto de punción.
Puede aparecer un moratón o una hinchazón en el lugar donde se extrajo la sangre, pero desaparece en unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.
También puede ir acompañado/a al análisis de sangre para sentirse apoyado/a.
Obtención de los resultados del análisis de sangre
Los resultados del análisis de sangre suelen estar disponibles en unos días, a veces en unas semanas.
Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada anormal, quizá no haya que hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se realizó el análisis de sangre.
Los resultados de un análisis de sangre pueden ser difíciles de entender. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre sus resultados o si no los comprende.
Pruebas genéticas para comprobar su riesgo de cáncer
Por qué realizar pruebas genéticas para comprobar el riesgo de cáncer
Algunos tipos de cáncer pueden estar causados por cambios, llamados mutaciones, en sus genes. Estas mutaciones genéticas pueden transmitirse en la familia.
Las pruebas genéticas del riesgo de cáncer buscan mutaciones en sus genes que indican que usted tiene un riesgo más alto de desarrollar estos tipos de cáncer.
Puede ser útil hacerse la prueba si varias personas de su familia han tenido ciertos tipos de cáncer.
Existen muchas mutaciones genéticas diferentes que pueden aumentar su riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer.
Por ejemplo, tener un gen BRCA1 o BRCA2 defectuoso aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama, de ovario o de próstata. Pero eso no significa que vaya a desarrollar necesariamente un cáncer.
Si la prueba muestra que usted tiene un riesgo más alto de desarrollar un cáncer, se le puede ofrecer:
- controles regulares que pueden detectar el cáncer antes de que aparezca cualquier síntoma: una detección precoz del cáncer significa que puede ser más fácil de tratar
- un tratamiento que reduce su riesgo de desarrollar un cáncer
- ayuda para modificar su estilo de vida con el fin de reducir su riesgo de desarrollar un cáncer
Quién puede beneficiarse de las pruebas genéticas para comprobar el riesgo de cáncer
Se le pueden recomendar pruebas genéticas para comprobar su riesgo de cáncer si:
- a uno de sus familiares cercanos (como un padre, una hermana, un hermano o un hijo) se le ha informado de que es portador de un gen defectuoso que aumenta su riesgo de cáncer
- varias personas de su familia han tenido ciertos tipos de cáncer
Cómo obtener pruebas genéticas para comprobar su riesgo de cáncer
Hable con su médico de familia sobre la posibilidad de realizar pruebas genéticas si cree que es portador de un gen que aumenta el riesgo de cáncer.
Cómo se realizan las pruebas genéticas para comprobar el riesgo de cáncer
En general, tendrá una cita con un asesor genético o un especialista que determinará si necesita pruebas genéticas para comprobar si tiene un riesgo más alto de desarrollar ciertos tipos de cáncer.
El asesor genético le hará preguntas sobre los miembros de su familia que han tenido cáncer y sobre si se les ha hecho o no pruebas de genes que aumentan el riesgo de cáncer.
Si se considera que usted podría ser portador de un gen defectuoso que aumenta su riesgo de cáncer, generalmente se recomendará un análisis de sangre para confirmarlo.
El asesor genético le ayudará a comprender las pruebas y lo que los resultados podrían significar para usted.
Obtención de los resultados de las pruebas genéticas para comprobar el riesgo de cáncer
Los resultados de las pruebas genéticas para comprobar el riesgo de cáncer suelen estar disponibles en unas semanas.
Si no tiene noticias después de unas semanas, contacte con la consulta de su médico de familia o con el especialista.
Si los resultados muestran que no es portador de genes que aumentan su riesgo de cáncer, no habrá nada más que hacer.
Si los resultados muestran que es portador de genes que aumentan su riesgo de cáncer, un asesor genético debe comentar con usted los resultados, ofrecerle apoyo y explicarle los siguientes pasos.
Se le pueden ofrecer pruebas complementarias o tratamientos para reducir su riesgo de cáncer. También puede recibir consejos sobre los cambios en el estilo de vida que pueden reducir el riesgo de cáncer.
El asesor genético también puede hablar con usted sobre la posibilidad de informar a los miembros de su familia que podrían ser portadores del mismo gen defectuoso, para que puedan plantearse hacerse la prueba.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre sus resultados.
Tratamiento
Principales tratamientos del cáncer de mama
El tratamiento que seguirá para el cáncer de mama depende de:
- el tamaño y el tipo del cáncer de mama que padece
- su localización
- si se ha extendido a otras partes del cuerpo
- su estado de salud general
El tratamiento principal del cáncer de mama suele ser la cirugía. También puede recibir quimioterapia, radioterapia, tratamiento hormonal (hormonoterapia) y medicamentos dirigidos.
El equipo de especialistas que le atiende va a:
- explicarle los tratamientos, sus beneficios y sus efectos secundarios
- colaborar con usted para establecer el plan de tratamiento más adecuado
- hablar con usted sobre cómo puede afectarle el tratamiento, por ejemplo, si hay efectos secundarios
Tendrá controles periódicos durante y después de todo tratamiento. También es posible que le hagan pruebas y pruebas de imagen.
Si tiene síntomas o efectos secundarios que le preocupan, coménteselos a sus especialistas. No es necesario esperar al siguiente control.
La cirugía
La cirugía suele ser el tratamiento principal del cáncer de mama.
La cirugía puede consistir en:
- la extirpación de toda la mama y del pezón (mastectomía): es la intervención quirúrgica más frecuente para el cáncer de mama en el hombre y suele implicar la extirpación de los ganglios linfáticos de la axila (son unas glándulas pequeñas que forman parte del sistema inmunitario del organismo)
- la extirpación únicamente del cáncer y de una parte del tejido mamario que lo rodea; esto puede significar que no sea necesario extirpar el pezón
Si le han extirpado el pezón, puede optar por que el cirujano le reconstruya uno nuevo. Puede hacerlo utilizando piel extraída de otra parte del cuerpo o tatuando un pezón nuevo.
La reconstrucción suele realizarse unos meses después de la mastectomía.
También puede utilizar pezones protésicos adhesivos. Una enfermera puede asesorarle al respecto.
Radioterapia
La radioterapia utiliza radiaciones para destruir las células cancerosas.
Se le puede recomendar radioterapia para el cáncer de mama:
- después de la cirugía, para reducir el riesgo de recidiva de la enfermedad
- si tiene un cáncer de mama metastásico
Quimioterapia
La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas.
Se le puede recomendar quimioterapia para el cáncer de mama:
- antes de la operación, para ayudar a reducir el tamaño del cáncer
- después de la operación, para reducir el riesgo de recidiva de la enfermedad
- si tiene un cáncer de mama metastásico
Hormonoterapia
Algunos tipos de cáncer de mama están influidos por diferentes hormonas del organismo, que pueden hacer que se desarrollen más rápidamente.
La hormonoterapia utiliza medicamentos para:
- reducir la cantidad de ciertas hormonas en el organismo
- impedir que ciertas hormonas lleguen a las células cancerosas de la mama
La hormonoterapia puede utilizarse:
- antes de la operación, para ayudar a reducir el tamaño del cáncer
- después de la operación, para reducir el riesgo de recidiva de la enfermedad
- si tiene un cáncer de mama metastásico
Medicamentos dirigidos
Los medicamentos dirigidos destruyen las células cancerosas.
Los medicamentos dirigidos pueden utilizarse:
- para reducir el riesgo de recidiva del cáncer
- si tiene un cáncer de mama metastásico
Qué ocurre si le han dicho que la enfermedad no se puede curar
Si le han diagnosticado un cáncer de mama metastásico o avanzado, puede ser difícil de tratar y es posible que no se pueda curar.
El objetivo del tratamiento será frenar la propagación del cáncer, aliviar los síntomas, mejorar el estado general y prolongar la vida.
Esto puede ayudar a muchas personas a llevar una vida normal durante varios años.
Aceptar que la enfermedad no se puede curar puede ser muy difícil.
Se le derivará a un equipo de cuidados paliativos, formado por médicos y enfermeras.
Le ayudarán a controlar sus síntomas y a sentirse más cómodo/a.
El equipo de cuidados paliativos también puede ayudarle, a usted y a sus seres queridos, a obtener cualquier otro apoyo que necesiten.
Cuándo consultar a un médico
Recomendación no urgente: consulte a su médico de familia si:
- tiene un bulto o una inflamación en el pecho o en la axila
- tiene secreción por uno de los pezones
- nota cualquier cambio en el pecho o en los pezones que no sea habitual en usted
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).