Cáncer de ojo
Actualizado: · Código CIE-10: C69
Síntomas
El cáncer de ojo no siempre provoca síntomas evidentes y puede descubrirse únicamente con ocasión de un control oftalmológico de rutina.
Los síntomas del cáncer de ojo pueden incluir:
- sombras, destellos de luz o líneas onduladas en el campo visual
- visión borrosa
- una mancha oscura en el ojo que aumenta de tamaño
- pérdida parcial o total de la visión
- un ojo que sobresale (exoftalmia)
- un nódulo en el párpado o en el ojo que aumenta de tamaño
- irritación ocular que no desaparece
- dolor en el ojo o alrededor de este, aunque es poco frecuente
Estos síntomas también pueden estar causados por afecciones oculares más benignas, por lo que no son necesariamente un signo de cáncer.
Pero es importante consultar a su médico de familia lo antes posible para evaluar los síntomas.
Causas y factores de riesgo
El melanoma ocular aparece cuando las células que producen el pigmento del ojo se dividen y se multiplican demasiado rápido. Esto forma una masa de tejido llamada tumor.
La razón exacta de este fenómeno no está clara, pero los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de que aparezca:
- color claro de los ojos: si tiene los ojos azules, grises o verdes, tiene un riesgo más elevado de desarrollar un melanoma ocular que las personas con ojos marrones
- piel blanca o clara: el melanoma ocular es más frecuente en personas de piel clara
- lunares atípicos: si tiene lunares de forma irregular o de color poco habitual, tiene un riesgo más elevado de desarrollar un melanoma cutáneo y un melanoma ocular
- uso de cabinas de bronceado: algunos datos sugieren que la exposición a radiaciones ultravioletas (UV), por ejemplo en cabinas de bronceado, puede aumentar el riesgo de melanoma ocular
- exposición excesiva al sol: aumenta el riesgo de cáncer de piel y también puede ser un factor de riesgo de melanoma ocular
El riesgo de desarrollar un melanoma ocular también aumenta con la edad; la mayoría de los casos se diagnostican en personas de alrededor de 50 años.
Diagnóstico y pruebas
Si su médico de familia o su optometrista sospecha un problema ocular grave, le derivará a un oftalmólogo especializado para una evaluación.
En caso de sospecha de melanoma ocular, se le remitirá a un centro especializado en cáncer de ojo.
Es probable que en el centro se realicen varias pruebas diferentes, entre ellas:
- un examen oftalmológico, para examinar con más detalle las estructuras de los ojos y comprobar la presencia de anomalías
- una ecografía del ojo: una pequeña sonda colocada sobre el ojo cerrado utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para crear una imagen del interior del ojo; permite a su médico saber más sobre la posición del tumor y su tamaño
- una angiografía con fluoresceína: se toman fotografías del cáncer sospechado con una cámara especial, tras inyectar un colorante en el torrente sanguíneo para resaltar el tumor
A veces, se puede utilizar una aguja fina para extraer una pequeña muestra de células del tumor (biopsia).
La información genética de estas células se analiza para dar una indicación sobre los riesgos de propagación o de recidiva del cáncer.
Pruebas complementarias
Ecografía
Por qué se hace una ecografía
Se le puede derivar para una ecografía con el fin de:
- explorar síntomas que ha presentado, como dolor o un bulto
- vigilar una afección, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:
- beber varios vasos de agua sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Indique al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
Puede recibir los resultados de la ecografía al final de la cita, o puede tardar algunas semanas, según el motivo de la prueba.
El resultado se enviará al médico que le prescribió la ecografía. Puede ser necesaria una consulta de seguimiento con su médico para comentar los resultados.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo de la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas en las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los escáneres.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele provocar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona ya dolorosa, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Comunique cualquier dolor al médico que realiza la ecografía: le ayudará a estar más cómodo.
Biopsia
Por qué se hace una biopsia
Varias razones pueden justificar una biopsia.
Una biopsia puede utilizarse:
- para determinar la causa de sus síntomas
- como prueba de control después de un análisis de sangre o una prueba de imagen
- para vigilar una afección de larga duración
En general, su médico de familia o un especialista le derivará para una biopsia.
A veces, una biopsia se realiza en el marco de una intervención como una endoscopia o una operación.
Preparación para la biopsia
Su médico o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas sus preguntas o comunicarle sus inquietudes.
Por ejemplo, puede ser necesario suspender algunos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.
Si está prevista una anestesia general (es decir, que dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber nada antes.
Cómo se realiza una biopsia
Una biopsia se realiza generalmente en el hospital.
Consiste en extraer una muestra de células o de tejido. La forma en que se realiza depende de la parte del cuerpo de donde se extrae la muestra.
En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le puede administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.
Una biopsia puede efectuarse mediante:
- extirpación total o parcial de la zona afectada
- uso de una aguja para extraer una muestra de células o de tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o debajo de la piel
- uso de un tubo largo y fino con una pequeña cámara en su interior (endoscopio)
La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, otras pueden ser más largas. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.
Después de la biopsia
En general, puede volver a casa el mismo día después de una biopsia.
Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.
Si ha recibido una sedación (medicamentos para relajarse) o una anestesia general (cuando está dormido/a durante la intervención), puede ser necesaria una vigilancia durante un tiempo antes de volver a casa.
Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.
Posibles complicaciones de una biopsia
La biopsia es un procedimiento habitual y muy seguro.
Es posible sentir dolor o molestias después de la intervención; la toma de analgésicos como el paracetamol puede ayudar.
A veces, puede aparecer una infección en la zona de la biopsia.
Si la biopsia se realizó en el útero o en el cuello del útero, es posible que tenga calambres o un ligero sangrado vaginal.
En algunos tipos de biopsia, también puede existir riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a los que debe estar atento/a y cómo actuar.
Urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
- tiene dolor después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- sale sangre o líquido de la zona donde se realizó la biopsia
- la zona donde se realizó la biopsia está hinchada o enrojecida; el enrojecimiento puede ser más difícil de observar en piel morena o negra
Obtención de los resultados de la biopsia
Después de una biopsia, la obtención de los resultados puede tardar varias semanas o más.
Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que necesitó la biopsia.
Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados. Un médico o una enfermera debería hablar con usted sobre los resultados y explicarle cómo continuará el tratamiento.
A veces, es posible que necesite otra biopsia u otras pruebas.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
El tratamiento del melanoma ocular depende del tamaño y de la localización del tumor.
Su equipo médico le explicará cada opción de tratamiento en detalle, incluidos los beneficios y las posibles complicaciones.
El tratamiento tendrá como objetivo conservar el ojo afectado siempre que sea posible.
Los principales tratamientos del melanoma ocular son:
- la braquiterapia: se fijan sobre el ojo, cerca del tumor, unas pequeñas placas recubiertas de un material radiactivo, que se dejan colocadas hasta una semana para destruir las células cancerosas
- la radioterapia externa: se utiliza un aparato para dirigir con precisión haces de radiación hacia el tumor, con el fin de destruir las células cancerosas
- la cirugía para extirpar el tumor o una parte del ojo: puede ser posible si el tumor es pequeño y si todavía conserva visión en ese ojo
- la extirpación del ojo (enucleación): puede ser necesaria si el tumor es voluminoso o si ha perdido la vista; más adelante, el ojo se sustituirá por un ojo artificial que haga juego con el otro ojo
- la inmunoterapia: medicamentos que ayudan al sistema inmunitario a destruir el cáncer; puede estar indicada si tiene un determinado tipo de melanoma ocular o si la enfermedad se ha extendido a otras partes del cuerpo
La quimioterapia se utiliza raramente para el melanoma ocular, pero puede ser adecuada para otros tipos de cáncer de ojo.
Vivir con la enfermedad
El melanoma ocular
El melanoma es un cáncer que se desarrolla a partir de las células productoras de pigmento, llamadas melanocitos.
La mayoría de los melanomas se desarrollan en la piel, pero también pueden aparecer en otras partes del cuerpo, incluido el ojo.
El melanoma ocular afecta con mayor frecuencia al globo ocular. Los médicos a veces lo llaman melanoma uveal o coroideo, según la parte exacta del ojo afectada.
También puede afectar a la conjuntiva (la fina capa que recubre la parte anterior del ojo) o al párpado.
El pronóstico del melanoma ocular
El pronóstico del melanoma ocular depende de muchos factores.
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).