Cáncer de vesícula biliar
Actualizado: · Código CIE-10: C23
Síntomas
El cáncer de vesícula biliar puede no provocar ningún síntoma o estos pueden ser difíciles de notar.
Los síntomas del cáncer de vesícula biliar incluyen:
- coloración amarillenta del blanco de los ojos o de la piel, que puede ser menos visible en piel morena o negra (ictericia); también puede tener picor en la piel, orina más oscura y heces más claras de lo habitual
- pérdida de apetito o pérdida de peso involuntaria
- fiebre o sensación de calor, frío o escalofríos
- un bulto en el vientre (abdomen)
Otros síntomas pueden afectar a su digestión, como:
- náuseas o vómitos
- un dolor sordo en el lado derecho del vientre (abdomen), a veces descrito como una «sensación de pesadez»
- un dolor agudo en el vientre (abdomen)
- un vientre (abdomen) muy hinchado, sin relación con el momento de las comidas
Si tiene otra afección, como el síndrome del intestino irritable, es posible que presente regularmente este tipo de síntomas.
Podría acostumbrarse a ellos. Pero es importante consultar a su médico de familia si los síntomas cambian, empeoran o no le parecen normales.
Causas y factores de riesgo
Cualquier persona puede desarrollar un cáncer de vesícula biliar. Su causa no siempre se identifica con claridad.
Usted podría ser más propenso/a a desarrollarlo si:
- tiene más de 75 años – es más frecuente en personas de más de 85 años
- es mujer
- presenta ciertas afecciones médicas, como cálculos biliares, excrecencias (pólipos) en la vesícula biliar, vesícula en porcelana, vías biliares anormales, inflamación prolongada de la vesícula biliar o de las vías biliares, o diabetes
- tiene un hermano, una hermana o un progenitor que ha tenido un cáncer de vesícula biliar
Muchos cánceres de vesícula biliar están relacionados con el estilo de vida.
Diagnóstico y pruebas
Qué ocurre durante la consulta con el médico de familia
El médico de familia puede palparle el vientre (abdomen).
Puede recomendarle que se haga un análisis de sangre.
Derivación a un especialista
Pueden derivarle de urgencia al hospital para realizarle pruebas complementarias o para consultar a un especialista si el médico de familia considera que tiene síntomas que podrían indicar un cáncer. Esto no significa necesariamente que tenga cáncer.
Pruebas para el cáncer de vesícula biliar
Necesitará varias pruebas y pruebas de imagen para comprobar si se trata de un cáncer de vesícula biliar, si el médico de familia le deriva a un especialista.
Estas pruebas pueden incluir:
- análisis de sangre
- pruebas de imagen, como la ecografía (a veces realizada en el interior del cuerpo con ayuda de un endoscopio), la tomografía computarizada (TC), la tomografía por emisión de positrones (PET), la resonancia magnética (RM) o un tipo de radiografía llamada colangiografía
- la extracción de una pequeña muestra de células de la vesícula biliar (llamada biopsia) para comprobar la presencia de cáncer
- una pequeña operación para examinar el interior del abdomen, llamada laparoscopia
No necesariamente tendrá que someterse a todas estas pruebas.
Estas pruebas también pueden ayudar a detectar problemas en otros órganos cercanos, como las vías biliares, el páncreas o el hígado.
Recepción de los resultados
Pueden pasar varias semanas hasta que reciba los resultados de las pruebas.
Intente no preocuparse si los resultados tardan en llegar. Esto no significa necesariamente que algo vaya mal.
Puede ponerse en contacto con el hospital o con su médico de familia si está preocupado/a. Deberían poder darle información actualizada.
Un médico especialista le explicará qué significan los resultados y qué ocurrirá después. Es posible que desee ir acompañado/a para recibir apoyo.
Si le comunican que tiene cáncer de vesícula biliar
Enterarse de que tiene cáncer de vesícula biliar puede ser impactante. Es posible que se sienta ansioso/a por lo que va a ocurrir después.
El cáncer de vesícula biliar a veces se descubre durante una operación para extirpar la vesícula biliar.
Esto puede ocurrir porque tiene otra afección, como cálculos biliares.
Es posible que le hayan realizado pruebas y escáneres después de que su médico de familia le derivara a un médico especialista.
Un equipo de especialistas le atenderá durante todo el diagnóstico, el tratamiento y posteriormente.
Próximos pasos
Si le comunican que tiene cáncer de vesícula biliar, los especialistas utilizarán los resultados de algunas pruebas y pruebas de imagen para determinar el tamaño del cáncer y su extensión (lo que se denomina estadificación).
Es posible que necesite realizarse otras pruebas.
Los especialistas utilizarán los resultados de estas pruebas y trabajarán con usted para decidir el mejor plan de tratamiento.
Pruebas e investigaciones
Resonancia magnética (RM) · Tomografía computarizada (TC) · Ecografía · Radiografía · Biopsia · Análisis de sangre · Tomografía por emisión de positrones (PET) · Laparoscopia (cirugía laparoscópica)
RM (resonancia magnética)
Por qué se realiza una RM
La RM puede utilizarse para:
- determinar la causa de los síntomas que presenta
- revisar sus huesos y órganos
- ver en qué medida funciona un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer
Preparación para una RM
El hospital donde se realizará la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.
Puede que le pidan:
- no llevar nada que contenga metal, como joyas, sujetador, horquillas o audífonos
- sacar las monedas o llaves de los bolsillos
- cambiarse y ponerse una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
- no maquillarse
Se le pedirá que rellene un formulario indicando si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- se ha sometido anteriormente a intervenciones quirúrgicas
- tiene problemas renales
- tiene partes metálicas en el cuerpo, como grapas quirúrgicas, marcapasos, empastes o puentes dentales
- tiene alergias, incluida a una sustancia llamada medio de contraste utilizada en algunas pruebas
Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Es posible que puedan administrarle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a para recibir apoyo durante la prueba.
Qué ocurre durante una RM
Una RM la realiza en el hospital un técnico en radiología.
Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede durar más.
Antes de la RM
En la cita para la prueba, puede que le administren una inyección de un medio de contraste (colorante) para que se aprecien más detalles en las imágenes de RM.
Durante la RM
Durante la RM:
- Se le pedirá que se tumbe boca arriba en una mesa.
- Le darán tapones para los oídos o auriculares para proteger su audición, ya que los aparatos de RM producen ruidos fuertes y chasquidos mientras toman las imágenes.
- El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda obtener imágenes nítidas.
- Puede que le pidan que contenga la respiración en algunos momentos de la prueba.
Después de la RM
Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la mesa y que pueda levantarse.
Si le han administrado un medio de contraste, puede que le pidan que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción al mismo.
Si le han administrado un medicamento para relajarse durante la resonancia magnética, es posible que pueda irse a casa en unas horas. Alguien deberá ir a recogerle al hospital y llevarle a casa en coche o en taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.
Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.
Obtención de los resultados de la resonancia magnética
Por lo general, se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados de la resonancia magnética.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
Este escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados de la resonancia magnética.
Si no ha recibido ninguna información después de unas semanas, contacte con el médico que le prescribió la prueba.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos. Dígale si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de una resonancia magnética
La resonancia magnética es una prueba frecuente. Las complicaciones graves son raras.
Si le han inyectado un medio de contraste (colorante), es posible que aparezca un pequeño hematoma en el lugar de la inyección.
El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero generalmente son leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:
- náuseas o vómitos
- una erupción cutánea
- dolor de cabeza
- un sabor metálico en la boca
- mareos
Las reacciones alérgicas al medio de contraste son raras, pero pueden incluir:
- tos, sibilancias o estornudos
- malestar general
- dificultad para respirar o tragar
- erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida que pica
La mayoría de las reacciones ocurren inmediatamente después o durante la primera hora tras la administración del medio de contraste. Avise al técnico de radiología si empieza a sentirse mal durante o después de la prueba.
Se le pedirá que espere en el hospital unos 30 minutos después de la prueba para comprobar que no aparece ninguna reacción al medio de contraste.
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se hace un escáner
Puede que le deriven para un escáner con el fin de:
- revisar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una enfermedad, como un cáncer
- ver la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para un escáner
El hospital donde se hará el escáner le indicará si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, puede que le pidan:
- seguir una dieta especial
- tomar ciertos medicamentos
- no comer ni beber nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no llevar nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o corchetes, u horquillas
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- tiene diabetes
- tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un escáner o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de alguien para que le apoye durante el escáner.
Qué ocurre durante un escáner
Un escáner suele realizarse en el hospital por el técnico de radiología. Por lo general dura entre 10 y 20 minutos.
Antes del escáner
Según el motivo de su escáner, puede que le administren un colorante especial, llamado medio de contraste, para que los detalles se vean mejor en las imágenes.
Puede administrarse en forma de bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- la sensación de que se está orinando, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante el escáner
- Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico de radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Puede que le pidan que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del escáner
Si se hace la prueba de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de terminar.
Si le han administrado un medio de contraste, puede que le pidan que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no tiene ninguna reacción.
Obtención de los resultados del escáner
Por lo general, se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados del escáner, pero puede tardar hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados del escáner.
Si no ha recibido ninguna información después de 4 semanas, contacte con el médico que le prescribió la prueba.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo de su escáner.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de un escáner
Las complicaciones de un escáner son raras. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si le han administrado un producto de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de volver a casa.
Informe al técnico de radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se somete a muchos escáneres, existe un riesgo muy bajo de que los rayos X puedan provocar un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de recomendarle un escáner y lo comentarán con usted.
Ecografía
Por qué se realiza una ecografía
Pueden remitirle a una ecografía para:
- estudiar los síntomas que ha presentado, como un dolor o un bulto
- controlar una enfermedad, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:
- beber varios vasos de agua sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Indique a la persona que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
En general, recibirá el resultado de la ecografía al final de la prueba, por parte del médico que la ha realizado.
El resultado se enviará al médico que le recetó la ecografía. Es posible que necesite una cita de seguimiento con su médico de familia para comentar los resultados.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se realizó la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas en las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los escáneres.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele provocar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona ya dolorosa, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Indique a la persona que realiza la ecografía si siente dolor; le ayudará a estar más cómodo/a.
Radiografía
Por qué se realiza una radiografía
Una radiografía puede utilizarse para obtener imágenes de muchas partes del cuerpo, como:
- los huesos
- los dientes
- los pulmones
- el sistema digestivo
Una radiografía puede utilizarse para:
- comprobar si tiene una fractura ósea después de un accidente
- comprobar si existen problemas dentales, como caries
- determinar si los síntomas que presenta podrían estar causados por una enfermedad, como una infección o una obstrucción del sistema digestivo
- comprobar si su hijo ha tragado un objeto peligroso, como una pila
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención
Tipos de radiografías
Existen diferentes tipos de radiografías que pueden realizarse.
| Tipo | Por qué se realiza |
|---|---|
|
Radiografía estándar |
Se utiliza principalmente para examinar los huesos, así como los dientes y los pulmones |
|
Angiografía |
Se utiliza para examinar los vasos sanguíneos: implica la inyección de un colorante especial (producto de contraste) en la sangre, para que los vasos sanguíneos se vean mejor |
|
Densitometría ósea (absorciometría de rayos X de energía dual o DEXA) |
Se utiliza para comprobar la densidad (la solidez) de los huesos |
|
Tomografía computarizada (escáner) |
Se utiliza cuando se necesitan imágenes del interior del cuerpo más detalladas que las de una radiografía estándar, por ejemplo para ver la eficacia de un tratamiento |
|
Urografía intravenosa |
Se utiliza para examinar la vejiga y los riñones |
|
Tránsito esofágico con bario |
Se utiliza para examinar el sistema digestivo: implica la ingestión de un líquido llamado bario, para que el sistema digestivo se vea mejor |
|
Enema de bario |
Se utiliza para diagnosticar síntomas intestinales: el bario se introduce en el recto mediante una sonda, para que el intestino se vea mejor |
Preparación para una radiografía
Se le informará antes de la radiografía si tiene que hacer algo para prepararse.
Según el tipo de radiografía que se vaya a realizar, a veces se le puede pedir que:
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o corchetes, sujetadores o pinzas para el pelo
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la radiografía (estar en ayunas)
- tome la víspera de la radiografía un medicamento laxante para vaciar el intestino
Informe al profesional sanitario si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción al bario o a un colorante llamado producto de contraste
Indique a la persona que realiza la radiografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal formado.
Qué ocurre durante una radiografía
La mayoría de las radiografías se realizan en el hospital. Las radiografías dentales suelen realizarse en una clínica dental.
En el hospital, las radiografías las realiza el técnico de radiología.
Según el tipo de radiografía que se realice, se le puede administrar una inyección de producto de contraste, se le puede dar una bebida de bario, o se puede introducir bario en su intestino mediante una sonda insertada en el ano (enema de bario).
El producto de contraste puede provocarle una sensación de calor y enrojecimiento en la cara, y puede notar un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones deberían desaparecer rápidamente.
La radiografía en sí solo debería durar unos minutos:
- Puede que le pidan que se cambie y se ponga una bata, según la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- El aparato de radiografía se alineará con la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- La persona que realiza la radiografía (así como cualquier acompañante) se colocará detrás de una pantalla o saldrá de la sala.
- Le pedirán que permanezca completamente inmóvil durante unos segundos y se tomarán una o varias radiografías; no sentirá nada durante ese tiempo.
- Puede que le pidan que cambie de posición si hay que radiografiar diferentes partes del cuerpo.
Después de la radiografía
En general, puede irse en cuanto termine la radiografía.
Si le han administrado bario o un producto de contraste, puede que le pidan que espere hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción a estos productos.
Obtención de los resultados de la radiografía
Deberían indicarle cuándo recibirá los resultados de una radiografía.
Puede ser:
- el mismo día en que se la hace
- en una cita unas semanas más tarde (si no ha recibido ninguna noticia después de unas semanas, contacte con el médico que le derivó o con su médico de familia)
Un profesional sanitario debería explicarle los resultados de la radiografía y si son necesarios pasos adicionales. Estos pueden incluir otras pruebas.
Posibles complicaciones de las radiografías
Las radiografías suelen ser muy seguras y las complicaciones graves son poco frecuentes.
Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al bario utilizado en algunos tipos de radiografías. Esto puede provocar síntomas como dificultad para respirar, mareos y erupciones cutáneas.
Le pedirán que espere en el hospital si existe riesgo de reacción. El personal está formado para tratar este tipo de reacciones si se producen.
Si se somete a muchas radiografías, existe un riesgo muy bajo de que la radiación pueda provocar cáncer.
Su médico evaluará los riesgos antes de recomendarle una radiografía y lo comentará con usted.
Biopsia
Por qué se realiza una biopsia
Existen varias razones por las que podría necesitar una biopsia.
Una biopsia puede utilizarse:
- para determinar la causa de sus síntomas
- como prueba de control después de un análisis de sangre o un escáner
- para vigilar una enfermedad de larga duración
En general, su médico de familia o un especialista le derivará para una biopsia.
A veces, la biopsia se realiza como parte de un procedimiento como una endoscopia o una operación.
Preparación para la biopsia
El médico o el especialista debería indicarle si tiene que hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas las preguntas que tenga o comentarle sus dudas.
Por ejemplo, puede ser necesario dejar de tomar ciertos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.
Si recibe anestesia general (es decir, dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber antes.
Cómo se realiza una biopsia
La biopsia suele realizarse en el hospital.
Consiste en extraer una muestra de células o de tejido. La forma de realizarla depende de la parte del cuerpo de donde se extraiga la muestra.
En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le puede administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.
Una biopsia puede realizarse:
- extirpando total o parcialmente la zona afectada
- utilizando una aguja para extraer una muestra de células o de tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o debajo de la piel
- utilizando un tubo largo y fino con una pequeña cámara en su interior (endoscopio)
La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden durar más. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.
Después de la biopsia
En general, puede volver a casa el mismo día después de una biopsia.
Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.
Si ha recibido sedación (medicamentos para relajarse) o anestesia general (cuando está dormido/a durante la intervención), puede ser necesario que le vigilen durante un tiempo antes de volver a casa.
Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.
Posibles complicaciones de una biopsia
La biopsia es un procedimiento habitual y muy seguro.
Es posible sentir dolor o molestias después, y tomar analgésicos como el paracetamol puede ayudar.
A veces puede producirse una infección en el lugar de la biopsia.
Si la biopsia se ha extraído del útero o del cuello del útero, es posible tener calambres o un ligero sangrado vaginal.
En algunos tipos de biopsia, también puede existir riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a los que debe prestar atención y cómo actuar.
Recomendación urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
- tiene dolor después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- sale sangre o líquido del lugar donde se realizó la biopsia
- la zona donde se realizó la biopsia está hinchada o roja; el enrojecimiento puede ser más difícil de observar en piel morena o negra
Obtención de los resultados de la biopsia
Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más hasta recibir los resultados.
Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que necesitó la biopsia. Si no recibe ninguna noticia después de unas semanas, contacte con el equipo médico o con la consulta de su médico de familia.
Es posible que necesite una cita de control para comentar los resultados. Un médico o una enfermera debería hablarle de los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, es posible que necesite otra biopsia u otras pruebas.
Análisis de sangre
Por qué se realiza un análisis de sangre
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si sus síntomas están causados por ciertas afecciones
- determinar si presenta un riesgo más elevado de desarrollar una afección
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una afección
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, su enfermero/a o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Procedimiento de un análisis de sangre
Un análisis de sangre se realiza generalmente en un laboratorio de análisis clínicos o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o de la punta del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero se coloque una goma elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un ligero pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar un poco incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente se le dará un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar de la punción.
Es posible que aparezca un hematoma o hinchazón en el lugar de la extracción, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Informe al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.
También puede acudir acompañado/a al análisis de sangre para sentirse apoyado/a.
Obtención de los resultados del análisis de sangre
Los resultados del análisis de sangre suelen estar disponibles en unos días.
Su médico de familia, su enfermero/a o el especialista debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no revelan nada, quizá no sea necesario hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según la razón por la que se realizó el análisis de sangre.
Los resultados del análisis de sangre pueden ser complejos. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Tomografía por emisión de positrones (PET)
Por qué se realiza una PET
Pueden derivarle a una PET para:
- determinar si sus síntomas están causados por afecciones como el cáncer o la demencia
- ayudar a los médicos a planificar el tratamiento de afecciones como el cáncer o la epilepsia, o después de un infarto de miocardio
- comprobar el tamaño del cáncer y su extensión (estadio)
Una PET puede combinarse con una tomografía computarizada (PET-TC) o con una resonancia magnética (PET-RM) si los médicos necesitan imágenes más detalladas.
Preparación para una PET
El hospital donde se realizará la PET le indicará lo que debe hacer antes de la prueba.
Por ejemplo, generalmente se le pedirá que:
- no coma durante las 6 horas previas a la prueba y beba solo agua
- no haga ejercicio físico intenso en las 24 horas previas a la prueba
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o corchetes, sujetadores o pinzas para el pelo
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- estar en ayunas durante varias horas es un problema para usted, por ejemplo si es diabético/a
- tiene afecciones que dificultarán permanecer inmóvil durante la prueba
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a una PET o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia).
Un escáner PET está abierto por ambos extremos, pero algunas personas pueden aun así sentir claustrofobia. Es posible que puedan darle medicamentos para ayudarle a relajarse.
Procedimiento de una PET
La PET se realiza en un hospital especializado, por un técnico en radiología.
La prueba suele durar entre 30 y 60 minutos.
Antes de la PET
Deberá quitarse todas las joyas y otros objetos que contengan metal. También puede que le pidan que se cambie y se ponga una bata de hospital.
Aproximadamente una hora antes de la prueba, se le inyectará una pequeña cantidad de líquido radiactivo (trazador) en una vena del brazo. Esto permite a los médicos detectar posibles problemas dentro de su cuerpo.
Deberá tumbarse y descansar, para que el trazador actúe correctamente.
Durante la PET
- Se le pedirá que se tumbe en una camilla plana. Puede que le pidan que mantenga los brazos por encima de la cabeza o a lo largo del cuerpo.
- El técnico en radiología controlará el escáner desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- La camilla se desplaza hacia delante y hacia atrás a través del escáner. Deberá permanecer inmóvil para que las imágenes sean nítidas.
Después de la PET
Generalmente podrá irse a casa poco después de la prueba. Podrá comer y beber inmediatamente.
La radiación del trazador disminuye rápidamente hasta un nivel seguro y se eliminará del cuerpo en unas horas. Beber mucho líquido ayudará a eliminarlo del organismo.
Por seguridad, después de la prueba, deberá evitar pasar mucho tiempo o tener un contacto estrecho con niños pequeños o cualquier persona embarazada. El personal del hospital le indicará durante cuánto tiempo debe hacerlo, por ejemplo durante el resto del día.
Obtención de los resultados de la PET
Generalmente se tarda de 1 a 2 semanas en recibir los resultados de la PET. Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo enviará los resultados de la PET al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados.
Si no ha recibido ninguna información después de algunas semanas, contacte con el médico que le recomendó la prueba.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Posibles complicaciones de la tomografía por emisión de positrones (PET)
En una tomografía por emisión de positrones (PET), el trazador inyectado contiene una pequeña cantidad de sustancia radiactiva.
Esta cantidad generalmente es segura, ya que es muy baja y se elimina rápidamente del organismo. Sin embargo, cualquier radiación puede aumentar ligeramente el riesgo de desarrollar un cáncer en el futuro.
Si se somete a una PET-TC, también estará expuesto/a a la radiación de la tomografía computarizada, pero la cantidad seguirá siendo baja.
Hable con su médico si tiene preguntas o inquietudes sobre esta prueba.
Si está amamantando, el personal del hospital le indicará cómo actuar para la seguridad de su hijo, por ejemplo, extraerse leche antes de la prueba y no amamantar durante algunas horas después.
Es posible una reacción alérgica al trazador inyectado, pero es muy rara. Avise inmediatamente al técnico de radiología si empieza a sentirse mal durante la prueba.
Laparoscopia (cirugía laparoscópica)
¿Por qué se realiza una laparoscopia?
La laparoscopia puede utilizarse para diagnosticar afecciones como la apendicitis, una enfermedad inflamatoria pélvica, la endometriosis y algunos tipos de cáncer, como el cáncer de hígado y el cáncer de ovario.
La laparoscopia permite examinar el interior del abdomen y tratar quirúrgicamente algunas afecciones, como:
- la extirpación de órganos como el apéndice o la vesícula biliar
- la reparación de hernias o de úlceras gástricas perforadas o sangrantes
- la extirpación de órganos afectados por cáncer, como los ovarios, la próstata o el hígado
- el tratamiento de un embarazo ectópico
- la extirpación del útero (histerectomía) o de miomas
- la cirugía para perder peso
A menudo se recomienda la laparoscopia porque el tiempo de recuperación es más corto que con otros tipos de intervenciones quirúrgicas.
Preparación para una laparoscopia
El hospital le proporcionará información sobre cómo prepararse para una laparoscopia.
Según el motivo por el que se realice la laparoscopia, es posible que le pidan:
- no comer ni beber
- suspender algunos medicamentos, como los anticoagulantes
- dejar de fumar
No podrá conducir después de una laparoscopia, por lo que deberá pedir a alguien que le lleve a casa.
¿Qué ocurre durante una laparoscopia?
Si la laparoscopia se realiza para diagnosticar una afección, suele durar entre 30 y 60 minutos. Durará más si se realiza una intervención quirúrgica para tratar una afección.
La laparoscopia se realiza con anestesia general: dormirá durante la operación y no sentirá ningún dolor.
- El cirujano practica una pequeña incisión, generalmente cerca del ombligo.
- Se introduce aire en el abdomen a través de la incisión, para que el cirujano pueda ver más fácilmente el interior del abdomen.
- A continuación, se introduce por la incisión un tubo fino y flexible con una cámara en su extremo (laparoscopio), de modo que las imágenes de vídeo del interior del abdomen puedan verse en una pantalla.
- Si se realiza una intervención quirúrgica, pueden ser necesarias varias incisiones pequeñas adicionales en el abdomen para permitir al cirujano introducir los instrumentos.
- Al final, se extrae el aire del abdomen, las incisiones se cierran con hilos o grapas y se aplica un apósito por encima.
Después de la operación
Pasará un tiempo en la sala de reanimación y recibirá medicamentos para aliviar el dolor y la hinchazón.
Después de la operación, es posible que:
- tenga náuseas o vómitos
- se sienta más cansado/a de lo habitual
- tenga dolor de garganta
- tenga hinchazón abdominal, retortijones o dolor y molestias en el abdomen
- tenga dolor en el hombro
- tenga hematomas alrededor de las heridas
La mayoría de las personas pueden irse del hospital el mismo día o al día siguiente.
Recuperación después de una laparoscopia
La duración de la recuperación después de una laparoscopia varía.
Generalmente es de 10 días como máximo si la intervención tenía como objetivo diagnosticar una afección, pero la vuelta al trabajo puede tardar hasta 3 semanas. Si se realizó una intervención quirúrgica, la recuperación completa puede tardar de 6 a 8 semanas.
Algunas medidas pueden ayudarle a recuperarse.
Qué hacer
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tome paracetamol o ibuprofeno para aliviar el dolor
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procure beber muchos líquidos y seguir una alimentación saludable
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lleve medias de compresión si se las han recomendado
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muévase tanto como sea posible
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haga ejercicios para las piernas y los tobillos, como rotaciones de tobillos, mientras descansa
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mantenga la herida seca durante las primeras 24 horas; después de este periodo, puede ducharse, pero procure que el agua no esté demasiado caliente, ya que podría hacer sangrar las heridas
Qué no hacer
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no se bañe durante las 2 primeras semanas o hasta que cicatrice la herida
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no coja un avión durante 48 horas después de una laparoscopia
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no consuma alcohol durante 48 horas
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no fume, ya que su organismo podría necesitar más tiempo para curarse
Posibles complicaciones de la laparoscopia
La laparoscopia es una intervención frecuente.
Las complicaciones son raras, pero pueden incluir:
- la necesidad de una cirugía abierta, con una incisión más grande
- una hernia
- lesiones en un órgano, como la vejiga
- lesiones en un vaso sanguíneo
- una reacción alérgica grave (anafilaxia) al anestésico general
- coágulos sanguíneos, como una TVP (trombosis venosa profunda) o una embolia pulmonar
Acción inmediata: llame al 112 o acuda a urgencias si:
Se ha sometido recientemente a una laparoscopia y:
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
Principales tratamientos del cáncer de vesícula biliar
El cáncer de vesícula biliar puede tratarse, pero el tratamiento puede ser difícil.
El tratamiento que seguirá dependerá de:
- el tamaño y el tipo del cáncer de vesícula biliar que padece
- su localización
- su posible extensión
- su estado de salud general
Puede incluir una intervención quirúrgica, quimioterapia y radioterapia.
El equipo de especialistas que le atiende va a:
- explicarle los tratamientos, sus beneficios y sus efectos secundarios
- colaborar con usted para establecer el plan de tratamiento más adecuado a su situación
- ayudarle a controlar los posibles efectos secundarios, incluidos los cambios en la alimentación para ayudarle a digerir los alimentos
Tendrá controles regulares durante y después de los tratamientos. También podrán realizarse pruebas y pruebas de imagen.
Si presenta síntomas o efectos secundarios que le preocupen, coméntelos con sus especialistas. No tiene que esperar al siguiente control.
Intervención quirúrgica
Su tratamiento dependerá de si el cáncer puede extirparse o no.
Intervención quirúrgica para extirpar el cáncer de vesícula biliar
Si el cáncer de vesícula biliar se detecta pronto y no se ha extendido, es posible que pueda beneficiarse de una intervención quirúrgica para extirparlo.
Esto suele implicar la extirpación de toda la vesícula biliar y, a veces, de algunas partes de otros órganos o de los ganglios linfáticos situados alrededor. Los ganglios linfáticos forman parte del sistema inmunitario de su organismo.
Intervención quirúrgica para ayudar a controlar los síntomas del cáncer de vesícula biliar
Si el cáncer se ha extendido demasiado y no puede extirparse, es posible que se realice una intervención quirúrgica para ayudar a controlar algunos síntomas del cáncer de vesícula biliar.
Esto puede incluir intervenciones quirúrgicas para:
- desobstruir la vía biliar o prevenir su obstrucción, lo que ayuda a aliviar la ictericia
- realizar una derivación quirúrgica (bypass) de una obstrucción de la vía biliar: esto ayuda a aliviar la ictericia y las náuseas o vómitos
El objetivo de estas operaciones es ayudar a aliviar sus síntomas, no curar el cáncer.
Quimioterapia
La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas.
Es posible que se le administre quimioterapia para el cáncer de vesícula biliar:
- antes de la operación, para ayudar a reducir el tamaño del cáncer
- después de la operación, para eliminar cualquier resto de cáncer y ayudar a prevenir la reaparición del cáncer
- para ayudar a reducir el tamaño del cáncer y a controlar y aliviar los síntomas, si no se le puede operar porque está muy enfermo/a o porque el cáncer no puede extirparse quirúrgicamente
Terapias dirigidas e inmunoterapia
Las terapias dirigidas destruyen las células cancerosas.
La inmunoterapia consiste en utilizar medicamentos que ayudan a su sistema inmunitario a destruir el cáncer.
Es posible que se le administre inmunoterapia si el cáncer se ha extendido a otra parte del cuerpo.
Las terapias dirigidas o la inmunoterapia pueden administrarse solas o en combinación con la quimioterapia.
Radioterapia
La radioterapia utiliza radiaciones de alta energía para destruir las células cancerosas.
Es posible que se le recomiende radioterapia:
- después de la intervención quirúrgica, para reducir el riesgo de reaparición del cáncer
- para ayudar a controlar y aliviar los síntomas de un cáncer avanzado
Qué ocurre si le han comunicado que la enfermedad no puede curarse
Si padece un cáncer de vesícula biliar en un estadio avanzado, puede ser muy difícil de tratar. Es posible que la enfermedad no pueda curarse.
En ese caso, el objetivo del tratamiento será limitar el cáncer y sus síntomas y prolongar la vida.
Aceptar que la enfermedad no puede curarse puede ser muy difícil.
Se le derivará a un equipo especial de médicos y enfermeros, llamado equipo de cuidados paliativos o equipo de cuidados de soporte.
Ellos colaborarán con usted para ayudar a controlar los síntomas y mejorar su bienestar.
El equipo de cuidados paliativos también puede ayudarle, a usted y a sus seres queridos, a obtener el apoyo que necesitan.
Prevención
No siempre se puede prevenir el cáncer de vesícula biliar. Pero adoptar hábitos de vida saludables puede reducir el riesgo de desarrollarlo.
Qué hacer
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intente perder peso si tiene sobrepeso
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intente reducir su consumo de alcohol
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intente dejar de fumar
Cuándo consultar a un médico
Recomendación urgente: pida una cita urgente con su médico de familia si:
- la parte blanca de los ojos o la piel se vuelve amarilla
- tiene vómitos desde hace más de 2 días
- presenta síntomas de cáncer de vesícula biliar que le preocupan, pero no está seguro/a de dónde pedir ayuda
Su médico de familia le indicará qué debe hacer.
Recomendación no urgente: consulte a su médico de familia si tiene:
- un bulto en el vientre (abdomen)
- una pérdida de peso visible
- síntomas de cáncer de vesícula biliar, como dolor o hinchazón en el vientre (abdomen), que empeoran o no mejoran después de 2 semanas
- una afección que provoca síntomas digestivos, y los síntomas no mejoran después de 2 semanas con los tratamientos habituales
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).