Demencia frontotemporal
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Síntomas
Los signos de la demencia frontotemporal pueden incluir:
- cambios de personalidad y de comportamiento: acciones inapropiadas o impulsivas, apariencia de egoísmo o falta de empatía, descuido de la higiene personal, excesos alimentarios o pérdida de motivación
- problemas de lenguaje: habla lenta, dificultad para pronunciar correctamente los sonidos al decir una palabra, palabras colocadas en el orden incorrecto o uso incorrecto de las palabras
- problemas de capacidades mentales: distracción fácil, dificultades de planificación y organización
- problemas de memoria: estos tienden a no aparecer hasta más tarde, a diferencia de las formas más frecuentes de demencia, como la enfermedad de Alzheimer
También pueden surgir problemas físicos, como movimientos lentos o rígidos, pérdida del control de la vejiga o del intestino (por lo general, solo más tarde), debilidad muscular o dificultades para tragar.
Estos problemas pueden hacer que las actividades cotidianas sean cada vez más difíciles, y la persona puede acabar sin poder cuidar de sí misma.
Causas y factores de riesgo
La demencia frontotemporal está causada por acumulaciones de proteínas anormales que se forman en el interior de las células del cerebro. Se considera que estas afectan a las células y les impiden funcionar correctamente.
Las proteínas se acumulan principalmente en los lóbulos frontal y temporal del cerebro, en la parte delantera y en los laterales. Estos son importantes para el control del lenguaje, del comportamiento y de la capacidad para planificar y organizar.
No se comprende del todo por qué ocurre esto, pero a menudo existe un vínculo genético. Las personas que desarrollan una demencia frontotemporal pueden tener familiares que también se han visto afectados por esta enfermedad.
Si tiene antecedentes familiares de demencia frontotemporal, puede consultar con su médico de familia la posibilidad de que le derive a un genetista y, en su caso, de realizar una prueba genética para ver si está en riesgo.
Se están llevando a cabo numerosas investigaciones para intentar comprender mejor las causas de la demencia frontotemporal, de modo que se puedan descubrir tratamientos.
Si desea participar en la investigación, puede hablarlo con su médico de familia.
Diagnóstico y pruebas
No existe una prueba única para la demencia frontotemporal.
Para establecer el diagnóstico, pueden ser necesarios los siguientes elementos:
- una evaluación de los síntomas: suele ser útil que una persona que conozca bien al paciente describa los síntomas, sobre todo porque una persona con demencia frontotemporal puede no ser consciente de los cambios de comportamiento
- una evaluación de las capacidades mentales: esta implica generalmente varias tareas y preguntas
- análisis de sangre: para descartar afecciones con síntomas similares
- pruebas de imagen del cerebro: como una resonancia magnética (RM), una tomografía computarizada (TC) o una tomografía por emisión de positrones (PET); estas pueden detectar signos de demencia y ayudar a identificar las zonas del cerebro más afectadas, o descartar otros problemas cerebrales
- una punción lumbar: para analizar el líquido cefalorraquídeo (el líquido que rodea y sostiene el cerebro y la médula espinal); puede ser útil para descartar la enfermedad de Alzheimer como causa de los síntomas
Pruebas e investigaciones
Resonancia magnética (RM) · Tomografía computarizada (TC) · Análisis de sangre · Tomografía por emisión de positrones (PET) · Punción lumbar
RM (resonancia magnética)
Por qué se hace una RM
La RM puede utilizarse para:
- determinar la causa de sus síntomas
- examinar sus huesos y sus órganos
- evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
Preparación para una RM
El hospital donde se hará la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.
Se le puede pedir que:
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, un sujetador, horquillas o audífonos
- saque las monedas o las llaves de los bolsillos
- se ponga una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
- no se maquille
Se le pedirá que indique si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- se ha sometido antes a intervenciones quirúrgicas
- tiene problemas renales
- tiene partes metálicas en el cuerpo, como grapas quirúrgicas, un marcapasos, empastes o puentes dentales
- tiene alergias, incluida la alergia a una sustancia llamada medio de contraste que se utiliza en algunas pruebas
Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Es posible que le administren un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de una persona para que le apoye durante la prueba.
Qué ocurre durante una RM
Una RM se realiza en el hospital por un técnico en radiología.
Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede durar más.
Antes de la RM
En la cita para la prueba, se le puede administrar una inyección de un medio de contraste (colorante) para que aparezcan más detalles en las imágenes de RM.
Durante la RM
Durante la RM:
- Se le pedirá que se tumbe boca arriba en una mesa.
- Se le darán tapones para los oídos o unos auriculares para proteger su audición, ya que los aparatos de RM producen ruidos fuertes y chasquidos mientras obtienen las imágenes.
- El técnico en radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda obtener imágenes nítidas.
- Se le puede pedir que contenga la respiración en algunos momentos de la prueba.
Después de la RM
Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la mesa y que pueda levantarse.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le puede pedir que espere en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción al mismo.
Si ha recibido un medicamento para relajarse durante la RM, es posible que pueda irse a casa en unas horas. Alguien deberá ir a recogerle al hospital y llevarle a casa en coche o en taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.
Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.
Obtención de los resultados de la RM
Se suele tardar entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados de la RM.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
Este escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados de la RM.
Si no ha recibido ninguna información después de unas semanas, contacte con el médico que le prescribió la prueba.
El médico debe comentar los resultados con usted y explicarle los siguientes pasos. Dígale si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de una RM
La RM es un procedimiento habitual. Las complicaciones graves son raras.
Si se le ha administrado una inyección de medio de contraste (colorante), puede aparecer un pequeño hematoma en el lugar de la inyección.
El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero estos suelen ser leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:
- náuseas o vómitos
- una erupción cutánea
- dolor de cabeza
- un sabor metálico en la boca
- mareos
Las reacciones alérgicas al medio de contraste son raras, pero pueden incluir:
- tos, sibilancias o estornudos
- malestar
- dificultad para respirar o tragar
- erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida que pica
La mayoría de las reacciones ocurren inmediatamente después o durante la primera hora tras la administración del medio de contraste. Avise al técnico en radiología si empieza a encontrarse mal durante o después de la prueba.
Se le pedirá que espere en el hospital unos 30 minutos después de la prueba para comprobar que no aparece ninguna reacción al medio de contraste.
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se hace una TC
Se le puede derivar para una TC con el fin de:
- comprobar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si sus síntomas están causados por una enfermedad, como un cáncer
- evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para un TAC
El hospital donde se realizará el TAC le indicará si debe hacer algo con antelación.
Por ejemplo, se le puede pedir que:
- siga una dieta especial
- tome ciertos medicamentos
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no lleve ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o grapas, u horquillas
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- padece asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- es diabético/a
- tiene alguna alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un TAC o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Ellos podrán recetarle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede estar acompañado/a de una persona de confianza durante el TAC.
Desarrollo de un TAC
Un TAC suele realizarse en el hospital por un profesional sanitario llamado técnico en radiología. Suele durar entre 10 y 20 minutos.
Antes del TAC
Según el motivo de su TAC, se le podrá administrar un colorante especial para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este producto se llama medio de contraste.
Puede administrarse en forma de bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- una sensación de orinar, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante el TAC
- Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico en radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Se le podrá pedir que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del TAC
Si se realiza el TAC de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de terminar la prueba.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le podrá pedir que permanezca en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción.
Obtención de los resultados del TAC
Por lo general, hay que esperar entre 1 y 2 semanas para recibir los resultados del TAC, pero puede tardar hasta 4 semanas según la urgencia de la prueba.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo escribirá al médico que le recetó la prueba. Es posible que sea necesaria una consulta de seguimiento para comentar los resultados del TAC.
Si no ha recibido ninguna información después de 4 semanas, contacte con el médico que le recetó la prueba.
El médico debe comentar los resultados con usted y explicarle cómo continuará el tratamiento.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo de su TAC.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Posibles complicaciones de un TAC
Las complicaciones de un TAC son poco frecuentes. Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudores y dificultad para respirar.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le pedirá que permanezca en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de irse a casa.
Informe al técnico en radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se realiza muchos TAC, existe un riesgo muy pequeño de que las radiaciones de los rayos X provoquen un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de recetarle un TAC y lo comentarán con usted.
Análisis de sangre
Por qué hacerse un análisis de sangre
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si sus síntomas están causados por ciertas enfermedades
- determinar si presenta un riesgo más elevado de desarrollar una enfermedad
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una enfermedad
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, su enfermero/a o su especialista debe indicarle si debe hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de ciertas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los medicamentos que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Desarrollo de un análisis de sangre
Un análisis de sangre suele realizarse en un laboratorio de análisis o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente del pliegue del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o de la punta del dedo (prueba por punción en el dedo).
Primero se le podrá colocar una goma elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un ligero pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar un poco incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente se le dará un trozo de algodón o un apósito para cubrir el punto de extracción.
Es posible que aparezca un moratón o un chichón en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al profesional sanitario que le realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él puede ayudarle a sentirse más cómodo/a durante la prueba.
También puede acudir acompañado/a al análisis de sangre para sentirse apoyado/a.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
Los resultados de los análisis de sangre suelen estar listos en unos días; algunos análisis pueden tardar más.
Si no tiene noticias al cabo de unas semanas, contacte con la consulta de su médico de familia o con el especialista.
El médico de familia, el enfermero o el especialista debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada anormal, quizá no sea necesario hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se hizo el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complicados. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Tomografía por emisión de positrones (PET)
Por qué se hace una tomografía PET
Puede que le deriven a una tomografía PET para:
- determinar si los síntomas que presenta están causados por afecciones como el cáncer o la demencia
- ayudar a los médicos a planificar el tratamiento de afecciones como el cáncer o la epilepsia, o después de un infarto de miocardio
- comprobar el tamaño del cáncer y su extensión (estadio)
Una tomografía PET puede combinarse con un escáner (llamado PET-TAC) o con una resonancia magnética (llamado PET-RM) si los médicos necesitan imágenes más detalladas.
Preparación para una tomografía PET
El hospital donde se realice la tomografía PET le indicará lo que debe hacer antes de la prueba.
Por ejemplo, generalmente se le pedirá que:
- no coma durante las 6 horas previas a la prueba y beba solo agua
- no haga ejercicio físico intenso en las 24 horas anteriores a la prueba
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o grapas, sujetadores o pinzas para el pelo
Avise al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- no comer durante varias horas es un problema para usted, por ejemplo si tiene diabetes
- tiene afecciones que dificultarán permanecer inmóvil durante la prueba
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse una tomografía PET o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia).
Un equipo de PET está abierto por ambos extremos, pero aun así algunas personas pueden sentirse agobiadas. Es posible que pueda recibir medicamentos para ayudarle a relajarse.
Qué ocurre durante una tomografía PET
La tomografía PET se realiza en un hospital especializado, por un profesional sanitario llamado técnico en radiología.
La prueba suele durar entre 30 y 60 minutos aproximadamente.
Antes de la tomografía PET
Deberá quitarse todas las joyas y otros objetos que contengan metal. También puede que le pidan que se cambie y se ponga una bata de hospital.
Aproximadamente una hora antes de la prueba, recibirá una inyección de una pequeña cantidad de líquido radiactivo (trazador) en una vena del brazo. Esto permite a los médicos detectar posibles problemas dentro de su cuerpo.
Deberá tumbarse y descansar para que el trazador actúe correctamente.
Durante la tomografía PET
- Se le pedirá que se tumbe en una camilla plana. Puede que le pidan mantener los brazos por encima de la cabeza o a lo largo del cuerpo.
- El técnico en radiología controlará el equipo desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- La camilla se desplaza hacia delante y hacia atrás dentro del equipo. Deberá permanecer inmóvil para que las imágenes sean nítidas.
Después de la tomografía PET
En general, podrá irse a casa poco después de la prueba. Podrá comer y beber inmediatamente.
La radiactividad del trazador disminuye rápidamente hasta un nivel seguro y se eliminará del cuerpo en unas horas. Beber mucho líquido ayudará a eliminarlo del organismo.
Por seguridad, después de la prueba deberá evitar pasar mucho tiempo o tener un contacto estrecho con niños pequeños o cualquier persona embarazada. El personal del hospital le indicará durante cuánto tiempo debe hacerlo, por ejemplo durante el resto del día.
Obtención de los resultados de la tomografía PET
Por lo general, se tarda de 1 a 2 semanas en recibir los resultados de la tomografía PET. Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo enviará los resultados de la tomografía PET al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de control para comentar los resultados.
Si no ha recibido ninguna información al cabo de unas semanas, contacte con el médico que le prescribió la prueba.
El médico debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Posibles complicaciones de la tomografía PET
Durante una tomografía PET, el trazador inyectado contiene una pequeña cantidad de sustancia radiactiva.
Por lo general, es seguro, ya que la cantidad es muy pequeña y se elimina rápidamente del organismo. No obstante, cualquier radiación puede aumentar muy ligeramente el riesgo de desarrollar cáncer en el futuro.
Si se somete a un PET-TAC, también estará expuesto/a a la radiación del escáner, pero la cantidad seguirá siendo baja.
Hable con su médico si tiene preguntas o inquietudes acerca de esta prueba.
Si está en periodo de lactancia, el personal del hospital le indicará qué hacer para la seguridad de su hijo, por ejemplo extraerse leche antes de la prueba y no dar el pecho durante unas horas después.
También es posible una reacción alérgica al trazador inyectado, pero es muy rara. Avise inmediatamente al técnico en radiología si empieza a sentirse mal durante la prueba.
Punción lumbar
Por qué se hace una punción lumbar
Existen varias razones diferentes por las que podría necesitar una punción lumbar.
La punción lumbar puede utilizarse para:
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una afección del cerebro o de la columna vertebral
- tratar una afección, como una infección o ciertos tipos de cáncer
- administrarle un anestésico
En general, será un especialista quien le derive para someterse a una punción lumbar. A veces, se realiza si está muy enfermo en el hospital o si necesita un anestésico de urgencia.
Preparación para la punción lumbar
El médico o el especialista debería indicarle si debe hacer algo antes de la punción lumbar. También puede hacerle todas sus preguntas o comentarle sus inquietudes.
Por ejemplo, puede ser necesario interrumpir algunos medicamentos durante un breve periodo antes de la punción lumbar.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de una persona para que le apoye durante la intervención, pero no siempre es posible.
Qué ocurre durante una punción lumbar
La punción lumbar se realiza generalmente en el hospital. Suele durar entre 15 y 20 minutos, pero puede llevar más tiempo.
Antes de la punción lumbar, deberá desvestirse detrás de un biombo y ponerse una bata de hospital.
- Se le pedirá que se siente con la cabeza y los hombros inclinados hacia delante o que se tumbe de lado, con las rodillas flexionadas hacia el pecho.
- Se le administrará un anestésico local en la parte baja de la espalda, generalmente mediante una inyección. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. Los niños suelen recibir también un medicamento (un sedante) para ayudarles a relajarse y a permanecer quietos.
- Se introduce lentamente una aguja en la parte baja de la espalda, entre los huesos de la columna vertebral (vértebras). Es posible que note cierta presión y molestia en la espalda. También puede tener una sensación de hormigueo durante unos segundos.
- Si se realizan pruebas o ciertos tratamientos, el líquido del interior de la columna vertebral (líquido cefalorraquídeo) se recoge en unos tubos pequeños. Se enviará al laboratorio para su análisis. Si se le administran medicamentos o un anestésico, se inyectan en la columna vertebral.
- Cuando la punción lumbar termina, se retira la aguja. Se aplica un apósito en la espalda para cubrir el punto de punción y detener cualquier sangrado.
Importante
La punción lumbar puede ser molesta, pero no debería ser dolorosa. Informe al médico o al especialista si siente dolor.
Si tiene miedo a las agujas
Informe al médico o al enfermero/a que realiza la punción lumbar si tiene miedo a las agujas. Pueden ayudarle a sentirse más cómodo/a durante la intervención.
Después de la punción lumbar
Deberá permanecer en el hospital entre 1 y 2 horas en observación. Deberá permanecer tumbado/a boca arriba y descansar.
Si la punción lumbar se realiza de forma ambulatoria, debería poder irse a casa después de unas horas.
Recuperación después de una punción lumbar
La recuperación después de una punción lumbar puede tardar unos días y, en algunas personas, puede durar más. Hay algunas cosas que puede hacer para ayudarse.
Qué hacer
-
descanse durante al menos 24 horas después de la punción lumbar
-
beba abundantes líquidos
-
intente permanecer tumbado/a boca arriba si tiene dolor de cabeza
-
tome paracetamol para aliviar el dolor de cabeza o cualquier otro dolor
Qué no hacer
-
no realice trabajo físico, no levante cargas pesadas ni practique deporte hasta que no se sienta suficientemente bien
Efectos secundarios de la punción lumbar
Después de una punción lumbar, es posible que presente algunos efectos secundarios, en particular:
- dolor de cabeza
- dolor de espalda
- sangrado o salida de líquido claro en el lugar donde la aguja entró en la espalda
- hinchazón en el lugar donde la aguja entró en la espalda
Estos efectos secundarios son frecuentes y deberían desaparecer después de unos días.
Posibles complicaciones de la punción lumbar
La punción lumbar es generalmente muy segura.
Las complicaciones son extremadamente raras, pero pueden incluir:
- dolores de espalda a largo plazo
- infección
- lesiones nerviosas, que pueden provocar dolores a largo plazo, hormigueos o pérdida de sensibilidad en los brazos o las piernas
- pérdida de audición
- visión doble
- coágulos sanguíneos
A veces, la punción lumbar es difícil de realizar. Si esto ocurre, puede ser necesario volver para una segunda cita.
Recomendación urgente: pida una cita urgente con su médico de familia si:
Se ha sometido a una punción lumbar y:
- tiene dolores intensos
- tiene un dolor de cabeza que no desaparece
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- suda más de lo habitual
- la herida sangra o deja salir un líquido transparente durante más de 1 semana
Acción inmediata: llame al 112 si:
- tiene los brazos o las piernas débiles o entumecidos
- tiene dificultades para orinar o defecar
- se siente confuso/a
Obtención de los resultados de la punción lumbar
Si se ha sometido a una punción lumbar para determinar la causa de algunos síntomas, es posible que reciba los resultados en unos días. A veces, puede tardar unas semanas.
Puede que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados.
Si no recibe ninguna información después de unas semanas, contacte con el especialista o con la consulta de su médico de familia.
El especialista, el médico de familia o el enfermero/a debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se haya sometido a la punción lumbar.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
En la actualidad, no existe un tratamiento curativo para la demencia frontotemporal, ni un tratamiento que permita frenar su evolución.
Sin embargo, existen tratamientos que pueden ayudar a controlar algunos síntomas, a veces durante varios años.
Los tratamientos incluyen:
- medicamentos – para controlar algunos trastornos de la conducta
- terapias – como la fisioterapia, la terapia ocupacional y la logopedia para los problemas de movimiento, las actividades cotidianas y la comunicación
- actividades para las personas con demencia – como los cafés de la memoria, que son sesiones abiertas a las personas con problemas de memoria y a sus cuidadores, donde pueden recibir apoyo y consejos
- grupos de apoyo – que pueden ofrecer consejos para el manejo de los síntomas por parte de expertos en demencia y de personas que viven con una demencia frontotemporal, así como de sus familias
Vivir con la enfermedad
Evolución de la demencia frontotemporal
La rapidez con la que la demencia frontotemporal empeora varía de una persona a otra y es muy difícil de prever.
Las personas que padecen esta afección pueden aislarse socialmente a medida que la enfermedad progresa. Es posible que no deseen pasar tiempo en compañía de otras personas o que se comporten de manera descortés u ofensiva.
En general, la ayuda a domicilio se hace necesaria en algún momento, y algunas personas acabarán necesitando cuidados en un centro especializado.
La duración media de la supervivencia tras la aparición de los síntomas es de aproximadamente 8 a 10 años. Pero varía considerablemente, y algunas personas viven mucho más tiempo que ese periodo.
Si usted o un ser querido han recibido un diagnóstico de demencia, recuerde que no está solo.
Otras denominaciones de la demencia frontotemporal
Los médicos utilizan a veces diferentes denominaciones para describir la demencia frontotemporal. Estas incluyen:
- DFT
- enfermedad de Pick
- demencia frontal
- degeneración lobar frontotemporal
- variante conductual de la demencia frontotemporal
- afasia progresiva primaria
- demencia semántica
- afasia progresiva no fluente
Cuándo consultar a un médico
Consulte a su médico de familia si cree que presenta síntomas precoces de demencia. Si está preocupado/a por otra persona, anímela a pedir cita con su médico de familia y ofrézcase a acompañarla si lo considera oportuno.
El médico de familia puede realizar algunas comprobaciones sencillas para intentar encontrar la causa de sus síntomas y puede remitirle a un neurólogo, un psiquiatra u otro especialista para realizar pruebas complementarias, si es necesario.
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).