Dermatilomanía
Actualizado: · Código CIE-10: L98.1
Causas y factores de riesgo
El trastorno de excoriación (dermatilomanía) está relacionado con el trastorno obsesivo-compulsivo, en el que la persona no puede evitar realizar una determinada acción.
Puede desencadenarse por:
- aburrimiento
- estrés o ansiedad
- emociones negativas, como la culpa o la vergüenza
- afecciones de la piel, como el acné o el eccema
- otras imperfecciones de las que la persona desea deshacerse (puede que no sean visibles para los demás)
A veces se habla de comportamiento repetitivo centrado en el cuerpo, y es similar al trastorno de arrancamiento repetitivo del cabello (tricotilomanía).
También está relacionado con otros trastornos afines al trastorno obsesivo-compulsivo, como la dismorfofobia, en la que la persona está excesivamente preocupada por su apariencia.
Las personas con dermatilomanía a menudo presentan también otros trastornos de este tipo. Estos pueden requerir una evaluación y un tratamiento propios.
Diagnóstico y pruebas
La mayoría de las personas se rascan la piel de vez en cuando, pero es posible que usted sufra dermatilomanía si:
- no puede evitar rascarse la piel
- se provoca cortes, sangrados o moratones al rascarse la piel
- se rasca lunares, pecas, granos o cicatrices para intentar «alisarlos» o «perfeccionarlos»
- no siempre se da cuenta de que se está rascando la piel
- se rasca la piel cuando se siente ansioso/a o estresado/a
Puede rascarse la piel con los dedos, las uñas, los dientes o con instrumentos como pinzas de depilar, agujas o tijeras.
Tratamiento
Qué puede intentar si sufre dermatilomanía
Si sufre dermatilomanía, existen algunas medidas que puede probar y que pueden ayudarle.
Qué hacer
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mantenga las manos ocupadas: pruebe a apretar una pelota blanda o a usar guantes
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identifique cuándo y dónde se rasca la piel con más frecuencia e intente evitar esos factores desencadenantes
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intente resistir cada vez más tiempo cuando sienta la necesidad de rascarse
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cuide su piel cuando sienta la necesidad de rascarla, por ejemplo, aplicándose una crema hidratante
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hable con otras personas: pueden ayudarle a darse cuenta de los momentos en los que se rasca
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mantenga la piel limpia para evitar infecciones
Qué no hacer
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no deje que las uñas crezcan demasiado: manténgalas cortas
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no guarde objetos como pinzas o agujas en lugares donde pueda cogerlos fácilmente
Tratamiento de la dermatilomanía
La terapia de conversación para la dermatilomanía
La terapia de conversación se considera actualmente un tratamiento eficaz para ayudar a modificar la conducta de rascado de la piel.
El tipo de terapia de conversación que se ofrece con más frecuencia para la dermatilomanía es la terapia cognitivo-conductual, que puede incluir una técnica llamada inversión del hábito.
La inversión del hábito le ayuda a:
- reconocer y ser más consciente de su rascado de la piel y de lo que lo desencadena
- sustituir el rascado de la piel por una conducta menos dañina
Medicamentos para la dermatilomanía
Su médico puede recomendarle ciertos tipos de medicamentos para ayudarle a controlar la conducta de rascado de la piel.
Pueden ser recetados por el médico de familia, pero con más frecuencia los receta un especialista (psiquiatra).
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).