Encefalomielitis miálgica o síndrome de fatiga crónica (EM/SFC)
Actualizado:
Síntomas
Los 4 síntomas principales de la EM/SFC son:
- una sensación de fatiga extrema permanente (fatigabilidad), que puede dificultar las actividades cotidianas como ducharse, ir al trabajo o a la escuela
- trastornos del sueño, en particular insomnio, sueño excesivo, la sensación de no haber descansado correctamente y una sensación de agotamiento o rigidez al despertar
- problemas de reflexión, concentración y memoria (niebla mental)
- un empeoramiento de los síntomas tras un esfuerzo físico o mental, que puede tardar semanas en mejorar (también llamado malestar postesfuerzo)
Algunas personas con EM/SFC también pueden tener dolores en diferentes partes del cuerpo o síntomas gripales, como fiebre, dolores de cabeza y dolores articulares o musculares.
Los síntomas de la EM/SFC son similares a los de otras enfermedades, por lo que es importante consultar a su médico de familia para obtener un diagnóstico correcto.
Diagnóstico y pruebas
No existe una prueba específica para la EM/SFC, por lo que el diagnóstico se establece a partir de sus síntomas y descartando otras afecciones que podrían provocarlos.
El médico de familia le preguntará por sus síntomas y sus antecedentes médicos. También es posible que le hagan un análisis de sangre y un análisis de orina.
Como los síntomas de la EM/SFC se parecen a los de muchas enfermedades frecuentes que, por lo general, mejoran por sí solas, se puede considerar un diagnóstico de EM/SFC si no se recupera tan rápido como se esperaba.
Pruebas y análisis
Análisis de sangre
Por qué se hace un análisis de sangre
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si sus síntomas están causados por ciertas afecciones
- determinar si presenta un riesgo más elevado de desarrollar una afección
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una afección
Preparación para un análisis de sangre
El médico de familia, el enfermero o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco tiempo antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Cómo se realiza un análisis de sangre
Un análisis de sangre se hace generalmente en la consulta del médico de familia o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero le coloquen una banda elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de la sangre.
Sentirá un leve pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar un poco molesto. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente le pondrán un poco de algodón o un apósito para cubrir el punto de punción.
Es posible que aparezca un moratón o un bulto en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.
También puede acudir acompañado/a al análisis de sangre para sentirse apoyado/a.
Obtención de los resultados del análisis de sangre
Puede recibir los resultados del análisis de sangre en unos días, pero a veces puede tardar algunas semanas.
El médico de familia, el enfermero o el especialista debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada anormal, quizá no sea necesario hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se realizó el análisis de sangre.
Los resultados de un análisis de sangre pueden ser complejos. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
Aunque actualmente no existe ningún tratamiento curativo para la EM/SFC, hay enfoques que pueden ayudarle a controlar la enfermedad y a aliviar los síntomas.
Los tratamientos incluyen:
- la gestión de la energía: recibirá consejos para aprovechar al máximo la energía de la que dispone sin empeorar sus síntomas
- la terapia cognitivo-conductual (TCC)
- medicamentos para controlar los síntomas, como el dolor y los trastornos del sueño
Las personas con EM/SFC deberán adaptar su rutina diaria y su ritmo de actividades a largo plazo. Puede haber periodos en los que los síntomas mejoren o empeoren.
Vivir con la enfermedad
Vivir con EM/SFC puede ser difícil. La fatiga extrema y otros síntomas físicos pueden hacer que las actividades cotidianas sean más difíciles de realizar. Es posible que tenga que hacer cambios importantes en su estilo de vida.
La EM/SFC también puede afectar a su salud mental y emocional y tener un efecto negativo en la autoestima.
Además del apoyo que pida a la familia y a los amigos, puede serle útil hablar con otras personas que padecen EM/SFC.
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).