Enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA)
Actualizado: · Código CIE-10: K76.0
Síntomas
La esteatosis hepática no alcohólica no suele provocar ningún síntoma.
Muchas personas la padecen sin darse cuenta. Generalmente se descubre durante pruebas realizadas por otro motivo.
Algunas personas presentan síntomas, en particular:
- un cansancio muy intenso
- un estado general de malestar
- un dolor o una molestia en la zona del hígado, que se nota en el vientre (abdomen), debajo de la parte derecha de las costillas
Causas y factores de riesgo
La esteatosis hepática no alcohólica es muy frecuente.
Usted tiene más riesgo de desarrollarla si:
- tiene sobrepeso, en particular si tiene mucha grasa alrededor del vientre y de la cintura
- no sigue una alimentación saludable o no es muy activo/a físicamente
- tiene diabetes de tipo 2
- tiene el síndrome de ovarios poliquísticos
- tiene la tensión arterial elevada o el colesterol elevado
- tiene más de 50 años
Diagnóstico y pruebas
La esteatosis hepática no alcohólica suele diagnosticarse tras un análisis de sangre o unas pruebas de imagen realizadas por otro motivo, cuyos resultados muestran signos de problemas en el hígado.
Si su médico de familia cree que podría tener esteatosis hepática no alcohólica o si las pruebas muestran signos de problemas hepáticos, le preguntará por sus síntomas y comprobará su estatura, su peso y su perímetro de cintura. También le preguntará cuánto alcohol consume, para descartar una enfermedad hepática relacionada con el alcohol.
Podrá recomendar otros análisis de sangre y, a veces, pruebas de imagen, como una ecografía del abdomen, para:
- confirmar si hay una acumulación de grasa en el hígado
- descartar otras causas de problemas hepáticos
- determinar si hay una lesión en el hígado
- comprobar si existen otras afecciones relacionadas con la esteatosis hepática no alcohólica, como problemas renales
Pruebas y análisis
Ecografía · Análisis de sangre
Ecografía
Por qué se hace una ecografía
Pueden remitirle a una ecografía para:
- estudiar síntomas que haya tenido, como un dolor o un bulto
- vigilar una afección, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de someterse a una ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:
- beber varios vasos de agua sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Dígale a la persona que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
Puede recibir los resultados de la ecografía al final de la cita, o puede tardar algunas semanas, según el motivo por el que se haya hecho la prueba.
El resultado se enviará al médico que le recetó la ecografía. Puede ser necesario pedir una cita de seguimiento con su médico para comentar los resultados.
Si no ha recibido ninguna información después de algunas semanas, contacte con el especialista o con la consulta de su médico de familia para conocer los resultados y los siguientes pasos.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se haya hecho la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas en las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los escáneres.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele provocar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona que ya duele, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Dígale a la persona que realiza la ecografía si siente dolor; le ayudará a sentirse más cómodo/a.
Análisis de sangre
Por qué se hace un análisis de sangre
Existen muchos motivos por los que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si los síntomas que presenta están causados por ciertas afecciones
- determinar si tiene un riesgo más alto de desarrollar una afección
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una afección
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Cómo se realiza un análisis de sangre
Un análisis de sangre suele realizarse en un laboratorio de análisis clínicos o en el hospital. La prueba dura en general unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o de la punta del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero se coloque una goma elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un leve pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede ser un poco incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente le darán un poco de algodón o un apósito para cubrir el punto de extracción.
Puede aparecer un moratón o un bulto en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer después de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Puede ayudarle a sentirse más cómodo/a durante la prueba.
También puede venir acompañado/a de una persona que le apoye durante el análisis de sangre.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
Por lo general, recibe los resultados de los análisis de sangre en unos días, pero a veces puede tardar algunas semanas.
Si no tiene noticias después de algunas semanas, contacte con la consulta de su médico de familia o con el especialista.
Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada, quizá no sea necesario hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se haya hecho el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complicados. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
Cómo tratar uno mismo la esteatosis hepática no alcohólica
Si tiene esteatosis hepática no alcohólica, unos cambios saludables en el estilo de vida pueden reducir la acumulación de grasa en el hígado y ayudar a reparar posibles lesiones o a impedir que empeoren. Su médico de familia puede aconsejarle al respecto.
Estos cambios también reducirán el riesgo de otras afecciones relacionadas con la esteatosis hepática no alcohólica, en particular las enfermedades cardiovasculares, la enfermedad renal crónica, la hipertensión arterial y la diabetes de tipo 2.
Qué hacer
-
adopte una alimentación sana y equilibrada
-
haga ejercicio con regularidad: intente hacer al menos 150 minutos de ejercicio por semana
-
pierda peso si tiene sobrepeso
Qué no hacer
-
no consuma demasiado alcohol
-
no fume
Tratamiento de la esteatosis hepática no alcohólica por el médico de familia o el especialista
Si tiene esteatosis hepática no alcohólica, aparte de adoptar cambios saludables en el estilo de vida, no necesitará ningún otro tratamiento, salvo que su afección haya progresado y tenga lesiones en el hígado.
Si tiene lesiones en el hígado (fibrosis o cirrosis), además de adoptar cambios saludables en el estilo de vida, deberá consultar a un especialista en enfermedades del hígado en el hospital para recibir tratamiento.
El tratamiento por un especialista en enfermedades del hígado puede incluir un medicamento llamado pioglitazona o vitamina E. En los casos muy graves, puede ser necesario un trasplante de hígado.
Si vive con obesidad, un especialista puede recomendarle tratamientos para ayudar a la pérdida de peso, como medicamentos o una intervención quirúrgica.
Vivir con la enfermedad
La esteatosis hepática no alcohólica comprende 4 estadios.
La mayoría de las personas solo presentan el primer estadio, que generalmente no causa problemas. Un pequeño número de personas evolucionará hacia los estadios posteriores, con lesiones hepáticas más graves, pero los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a prevenirlo.
| Estadio | Qué significa |
|---|---|
|
1: Hígado graso (esteatosis) |
Primer estadio, en el que hay una acumulación de grasa, pero sin lesión de su hígado |
|
2: Esteatohepatitis no alcohólica (EHNA), actualmente denominada esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (EHAM) |
Una acumulación de grasa ha provocado una inflamación de su hígado. Todavía no está gravemente afectado, pero existe riesgo de empeoramiento |
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3: Fibrosis |
Existen lesiones en su hígado, pero este generalmente seguirá funcionando bien. Es importante intentar evitar nuevas lesiones que podrían conducir a una cirrosis |
|
4: Cirrosis |
Existen lesiones graves en su hígado que afectarán a su correcto funcionamiento. Esto podría provocar problemas de salud graves, como hemorragias internas, insuficiencia hepática, cáncer de hígado o sepsis |
Cuándo consultar a un médico
Recomendación no urgente: consulte a su médico de familia si:
- cree que podría tener una esteatosis hepática no alcohólica
- cree que presenta un riesgo más elevado de desarrollar una esteatosis hepática no alcohólica