Enfermedad hepática alcohólica
Actualizado: · Código CIE-10: K70
Síntomas
La enfermedad hepática relacionada con el alcohol no siempre provoca síntomas en las fases iniciales.
Los síntomas iniciales pueden incluir:
- un cansancio muy intenso
- menos apetito de lo habitual
- una pérdida de peso involuntaria
- náuseas o vómitos
- un dolor o una molestia en la parte superior derecha del abdomen
A medida que la afectación del hígado empeora, los síntomas pueden incluir:
- una coloración amarillenta de la piel o de la parte blanca de los ojos (ictericia); la coloración amarillenta de la piel puede ser más difícil de observar en una piel negra o morena
- fiebre (temperatura elevada)
- una hinchazón del abdomen debida a una acumulación de líquido
- piernas hinchadas
- temblores en las manos
- sangre en los vómitos o en las heces (las heces pueden parecer negras, los vómitos pueden parecerse a posos de café)
- confusión, trastornos de la concentración y de la memoria
Causas y factores de riesgo
La enfermedad hepática relacionada con el alcohol está causada por un consumo regular y excesivo de alcohol.
Tiene más riesgo de desarrollarla si bebe demasiado y:
- ya tiene una afección hepática, como la hepatitis C
- tiene diabetes, en particular de tipo 2
- tiene sobrepeso u obesidad
- tiene antecedentes familiares de enfermedades relacionadas con el alcohol y de dependencia
Esta enfermedad se desarrolla más rápidamente y con niveles de consumo de alcohol más bajos en las mujeres que en los hombres. Cualquier persona puede desarrollarla.
Diagnóstico y pruebas
Para diagnosticar una enfermedad hepática relacionada con el alcohol, el médico le preguntará sobre su consumo de alcohol y cómo afecta a su vida.
También es posible que le recomienden algunas pruebas complementarias para ver si el alcohol está afectando a su hígado.
Las pruebas pueden incluir:
- análisis de sangre para comprobar el estado del hígado
- pruebas de imagen, como la ecografía o la tomografía computarizada (TC)
- una biopsia hepática (una pequeña muestra de tejido extraída del hígado para su análisis)
Pruebas y exploraciones
Tomografía computarizada (TC) · Ecografía · Biopsia · Análisis de sangre
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se realiza un TAC
Pueden remitirle para un TAC con el fin de:
- comprobar los huesos u órganos internos después de un accidente
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una enfermedad, como un cáncer
- ver la eficacia de un tratamiento, por ejemplo, comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la extracción de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para un TAC
El hospital donde se realice el TAC le indicará si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, pueden pedirle que:
- siga una dieta especial
- tome ciertos medicamentos
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no lleve ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o grapas, u horquillas
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- tiene diabetes
- tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un TAC o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de alguien para que le apoye durante el TAC.
Qué ocurre durante un TAC
Un TAC suele realizarse en el hospital por un técnico en radiología. Por lo general, dura entre 10 y 20 minutos.
Antes del TAC
Según el motivo por el que se realice el TAC, puede administrársele un colorante especial para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este producto se llama medio de contraste.
Puede administrarse como bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- la sensación de estar orinándose, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante el TAC
- Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico en radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Puede que le pidan que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del TAC
Si se realiza el TAC de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de terminar la prueba.
Si le han administrado un medio de contraste, puede que le pidan que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no tiene ninguna reacción.
Obtención de los resultados del TAC
Por lo general, se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados del TAC, pero puede tardar hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita posterior para comentar los resultados del TAC.
El médico debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se haya realizado el TAC.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de un TAC
Las complicaciones de un TAC son poco frecuentes. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si le han administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de irse a casa.
Informe al técnico en radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se somete a muchos TAC, existe un riesgo muy pequeño de que la radiación de los rayos X provoque un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de recomendarle un TAC y lo comentarán con usted.
Ecografía
Por qué se realiza una ecografía
Pueden remitirle para una ecografía con el fin de:
- explorar síntomas que haya tenido, como dolor o un bulto
- controlar una enfermedad, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de una ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:
- beber unos vasos de agua, sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Indique al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede tratarse de una persona de su entorno o de un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
En general, usted recibe el resultado de la ecografía al final de la prueba, por parte del médico que la ha realizado.
El resultado se enviará al médico que le ha prescrito la ecografía. Es posible que necesite una consulta de seguimiento con su médico para comentar los resultados.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se ha realizado la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas durante las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los escáneres.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele provocar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se apoya sobre una zona ya dolorosa, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Indique al médico que realiza la ecografía si siente dolor; le ayudará a estar más cómodo/a.
Biopsia
Por qué se realiza una biopsia
Existen varios motivos por los que podría necesitar una biopsia.
Una biopsia puede utilizarse:
- para determinar la causa de sus síntomas
- como prueba de control después de un análisis de sangre o una prueba de imagen
- para vigilar una enfermedad de larga duración
En general, su médico de familia o un especialista le derivará para una biopsia.
A veces, una biopsia se realiza como parte de un procedimiento como una endoscopia o una operación.
Preparación para la biopsia
Su médico o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas sus preguntas o comunicarle sus dudas.
Por ejemplo, puede ser necesario interrumpir algunos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.
Si está prevista una anestesia general (es decir, que dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber nada antes.
Cómo se realiza una biopsia
Una biopsia se realiza generalmente en el hospital.
Consiste en extraer una muestra de células o de tejido. La forma en que se realiza depende de la parte del cuerpo de donde se extrae la muestra.
En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le puede administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.
Una biopsia puede efectuarse:
- extirpando total o parcialmente la zona afectada
- utilizando una aguja para extraer una muestra de células o de tejido de la zona afectada – por ejemplo, de un órgano o debajo de la piel
- utilizando un tubo largo y fino provisto de una pequeña cámara en su interior (endoscopio)
La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden durar más. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.
Después de la biopsia
En general, puede volver a casa el mismo día después de una biopsia.
Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.
Si ha recibido una sedación (medicamentos para relajarse) o una anestesia general (cuando está dormido/a durante la intervención), puede ser necesario que le vigilen durante un tiempo antes de volver a casa.
Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.
Posibles complicaciones de una biopsia
La biopsia es un procedimiento habitual y muy seguro.
Es posible tener dolores o molestias después de la misma, y la toma de analgésicos como el paracetamol puede ayudar.
A veces, puede aparecer una infección en el lugar de la biopsia.
Si la biopsia se ha realizado en el útero o en el cuello del útero, es posible tener calambres o ligeros sangrados vaginales.
Para algunos tipos de biopsia, también puede existir un riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a vigilar y cómo actuar.
Recomendación urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
- tiene dolores después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- sale sangre o líquido del lugar donde se ha realizado la biopsia
- la zona donde se ha realizado la biopsia está inflamada o roja – el enrojecimiento puede ser más difícil de ver en una piel morena o negra
Obtención de los resultados de la biopsia
Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más antes de recibir los resultados.
Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que ha necesitado una biopsia.
Es posible que necesite una consulta de seguimiento para comentar los resultados. Un médico o una enfermera debe hablarle de los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, puede ser necesaria otra biopsia u otras pruebas.
Análisis de sangre
Por qué se realiza un análisis de sangre
Existen muchos motivos por los que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si sus síntomas están causados por ciertas enfermedades
- determinar si tiene un riesgo más elevado de desarrollar una enfermedad
- evaluar en qué medida una enfermedad está tratada o controlada
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, la enfermera o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- interrumpir algunos medicamentos, como los medicamentos que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Qué ocurre durante un análisis de sangre
Un análisis de sangre se realiza generalmente en un laboratorio de análisis clínicos o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario le extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero le coloquen una banda elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto ayuda a extraer la sangre más fácilmente.
Sentirá un leve pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar algo molesto. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente le darán un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar donde se extrajo la sangre.
Es posible que aparezca un hematoma o hinchazón en la zona donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al profesional sanitario que le realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él puede ayudarle a sentirse más cómodo/a durante la prueba.
También puede venir acompañado/a de una persona que le apoye durante el análisis de sangre.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
En general, recibirá los resultados de los análisis de sangre en unos días, pero a veces puede tardar algunas semanas.
El médico de familia, el/la enfermero/a o el especialista debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada, quizá no sea necesario hacer nada más. A veces, podría necesitar otras pruebas, según el motivo por el que se hizo el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complicados. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento de la enfermedad hepática relacionada con el alcohol suele ser ayudarle a dejar de consumir alcohol por completo. Esto es importante sea cual sea el estadio de la enfermedad que padezca.
Si necesita ayuda para dejar de beber, su médico de familia o un servicio especializado en la dependencia del alcohol puede ayudarle a reducir su consumo de forma segura y ofrecerle apoyo.
Este apoyo puede incluir:
- psicoterapias, como la terapia cognitivo-conductual
- medicamentos para ayudarle a dejar de beber de forma segura o a reducir el deseo de alcohol
- grupos de apoyo
Si su hígado está gravemente dañado, podría necesitar tratamiento en el hospital. Se podría considerar un trasplante de hígado para usted.
Importante
Si bebe regularmente demasiado alcohol, puede ser muy peligroso dejar de beber de forma brusca. Solicite ayuda médica antes de intentar dejar de beber.
Complicaciones
La enfermedad hepática relacionada con el alcohol puede poner en peligro la vida.
Puede provocar complicaciones graves, en particular:
- insuficiencia hepática
- acumulación de líquido en el vientre (abdomen)
- hemorragia interna
- confusión, trastornos de la concentración y de la memoria
- cáncer de hígado
- afectación de los riñones
Es posible que necesite un tratamiento para ayudarle a vivir con estas afecciones.
Prevención
Un consumo de alcohol reducido o su ausencia total disminuye el riesgo de enfermedad hepática relacionada con el alcohol y ayuda a prevenir las lesiones hepáticas graves.
Si aun así consume alcohol, limite su consumo de alcohol.
Vivir con la enfermedad
La enfermedad hepática relacionada con el alcohol se desarrolla como consecuencia de un consumo excesivo de alcohol durante meses o años. Existen 3 estadios, según la gravedad de las lesiones hepáticas.
Si deja el alcohol, el hígado a menudo puede recuperarse.
Los estadios avanzados de la enfermedad son más difíciles de tratar y más propensos a provocar complicaciones graves.
| Estadio | Qué significa |
|---|---|
|
Estadio 1: hígado graso (esteatosis) |
La grasa se acumula en el hígado. A menudo no hay ningún síntoma. El hígado generalmente puede recuperarse si deja el alcohol. |
|
Estadio 2: hepatitis alcohólica |
El hígado está inflamado y dañado. Es probable que aparezcan síntomas. Algunas lesiones del hígado pueden ser reversibles. |
|
Estadio 3: cirrosis alcohólica |
El estadio más grave de la enfermedad hepática relacionada con el alcohol. El hígado está gravemente dañado y cicatrizado, y estas lesiones generalmente no son reversibles. Es posible que el hígado ya no funcione correctamente, lo que puede provocar graves problemas de salud. |
Cuándo consultar a un médico
Solicite ayuda médica si cree que padece una enfermedad hepática relacionada con el alcohol. No espere a que los síntomas empeoren.
Recomendación no urgente: consulte a su médico de familia o a un servicio de adicciones si:
- presenta síntomas de enfermedad hepática
- está preocupado/a por su consumo de alcohol o desea ayuda para dejarlo
Llame al 112 o acuda a urgencias si:
Le preocupa que el alcohol esté afectando a su hígado y:
- vomita sangre o sus heces son negras y pegajosas
- tiene dolor de estómago (abdomen)
- tiene dificultad para respirar o sensación de ahogo
- se siente repentinamente confuso/a, mareado/a o le cuesta mantenerse despierto/a
No conduzca hasta urgencias. Pida a alguien que le lleve o llame al 112 y solicite una ambulancia.
Lleve consigo todos los medicamentos que esté tomando.
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).