Hidronefrosis
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Síntomas
Los síntomas de la hidronefrosis pueden incluir:
- dolor en la región lumbar, en el costado o en el vientre (abdomen)
- necesidad de orinar con más frecuencia de lo habitual
- dificultad para orinar
- orina de aspecto turbio
- sangre en la orina
- fiebre (temperatura elevada) o sensación de calor o escalofríos
La hidronefrosis también es frecuente en los bebés antes de nacer; en ese caso se conoce como hidronefrosis prenatal.
La hidronefrosis prenatal no suele provocar ningún síntoma en la madre ni en el niño durante el embarazo.
Causas y factores de riesgo
La hidronefrosis suele estar causada por algo que bloquea la salida de la orina del riñón, a través de los conductos que transportan la orina desde el riñón (uréteres) y a través de la vejiga.
Algunos de los elementos que pueden provocar un bloqueo son:
- cálculos renales
- el embarazo
- un agrandamiento de la próstata
- infecciones, como una infección de orina
- una lesión o una intervención quirúrgica que afecte a los uréteres
- un coágulo de sangre
- un tumor o ciertos tipos de cáncer
La hidronefrosis prenatal suele deberse a que el bebé produce más orina durante las últimas etapas del embarazo. En la mayoría de los casos desaparece por sí sola. En los casos más graves, puede estar causada por un bloqueo y requerir tratamiento.
Diagnóstico y pruebas
Si su médico de familia cree que podría tener una hidronefrosis, pueden ser necesarias algunas pruebas para determinar la posible causa de sus síntomas. Por ejemplo:
- análisis de sangre o de orina para detectar infecciones, como una infección de orina
- un tacto rectal, para comprobar si la próstata está aumentada de tamaño
- una radiografía, una tomografía computarizada (TC) u otras pruebas de imagen para comprobar si existe una obstrucción alrededor de los riñones, la vejiga y los conductos que transportan la orina desde los riñones hasta la vejiga (uréteres)
Si su futuro bebé presenta una hidronefrosis, esta suele detectarse durante la ecografía morfológica del segundo trimestre.
Pruebas y exploraciones
Tomografía computarizada (TC) · Ecografía · Radiografía · Análisis de sangre · Tacto rectal
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se realiza un TAC
Pueden remitirle para hacerse un TAC para:
- comprobar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si sus síntomas están causados por una enfermedad, como un cáncer
- ver la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para un TAC
El hospital donde se realice el TAC le indicará si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, puede que le pidan:
- seguir una dieta especial
- tomar ciertos medicamentos
- no comer ni beber nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no llevar ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o corchetes, u horquillas
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- tiene diabetes
- tiene alguna alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un TAC o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de una persona de apoyo durante el TAC.
Qué ocurre durante un TAC
Un TAC suele realizarse en el hospital por un técnico en radiología. Suele durar entre 10 y 20 minutos.
Antes del TAC
Según el motivo de su TAC, puede que le administren un medio de contraste para que los detalles se vean mejor en las imágenes.
Puede administrarse como bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- la sensación de haber orinado, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante el TAC
- Le pedirán que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico en radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Puede que le pidan inspirar, espirar o contener la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del TAC
Si se realiza la prueba de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de que termine.
Si le han administrado un medio de contraste, puede que le pidan esperar en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción.
Obtención de los resultados del TAC
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo redactará un informe con el resultado. Es posible que necesite una cita posterior para comentar los resultados del TAC.
El médico debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se haya realizado el TAC.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de un TAC
Las complicaciones de un TAC son poco frecuentes. Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si le han administrado un medio de contraste, le pedirán que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de irse a casa.
Informe al técnico en radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se realiza muchos TAC, existe un riesgo muy pequeño de que la radiación de los rayos X provoque cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de recomendarle un TAC y lo comentarán con usted.
Ecografía
Por qué se realiza una ecografía
Pueden remitirle para hacerse una ecografía para:
- estudiar síntomas que haya tenido, como dolor o un bulto
- controlar una enfermedad, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de realizarse una ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:
- beber unos vasos de agua, sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona que se va a examinar
Indique al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede tratarse de una persona de su entorno o de un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
En general, el médico le explica el resultado de la ecografía al final de la prueba.
El resultado debe mostrarse al médico que le pidió la ecografía. Es posible que necesite una consulta de seguimiento con su médico para hablar de los resultados.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se haya realizado la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas en las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los escáneres.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele provocar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona ya dolorosa, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Indique al médico que realiza la ecografía si siente dolor: le ayudará a sentirse más cómodo/a.
Radiografía
Por qué se hace una radiografía
Una radiografía puede utilizarse para obtener imágenes de muchas partes del cuerpo, como:
- los huesos
- los dientes
- los pulmones
- el sistema digestivo
Una radiografía puede utilizarse para:
- comprobar si tiene una fractura ósea después de un accidente
- comprobar si existen problemas con sus dientes, como caries dentales
- determinar si los síntomas que presenta podrían estar causados por una afección, como una infección o una obstrucción del sistema digestivo
- comprobar si su hijo ha tragado algo peligroso, como una pila
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención
Tipos de radiografías
Existen diferentes tipos de radiografías que puede realizarse.
| Tipo | Por qué se realiza |
|---|---|
|
Radiografía estándar |
Se utiliza principalmente para comprobar los huesos, así como los dientes y los pulmones |
|
Angiografía |
Se utiliza para comprobar los vasos sanguíneos: implica la inyección de un colorante especial (medio de contraste) en la sangre, para que los vasos sanguíneos puedan verse con más claridad |
|
Densitometría ósea (escáner DEXA) |
Se utiliza para comprobar la densidad (la resistencia) de los huesos |
|
Tomografía computarizada (escáner) |
Se utiliza cuando se necesitan imágenes más detalladas del interior del cuerpo que las que proporciona una radiografía estándar, por ejemplo para ver en qué medida funciona un tratamiento |
|
Urografía intravenosa |
Se utiliza para comprobar la vejiga y los riñones |
|
Tránsito esofágico con bario |
Se utiliza para comprobar el sistema digestivo: implica la ingesta de un líquido llamado bario, para que el sistema digestivo pueda verse con más claridad |
|
Enema de bario |
Se utiliza para diagnosticar los síntomas intestinales: el bario se introduce en el recto mediante una sonda, para que el intestino pueda verse con más claridad |
Preparación para una radiografía
Se le informará antes de la radiografía si debe hacer algo para prepararse.
Según el tipo de radiografía que vaya a realizarse, a veces se le puede pedir que:
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o corchetes, sujetadores o pinzas para el pelo
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la radiografía (ayuno)
- tome la víspera de la radiografía un medicamento laxante
Informe al profesional sanitario si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción al bario o a un colorante llamado medio de contraste
Indique a la persona que realiza su radiografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede tratarse de una persona de su entorno o de un miembro del personal formado.
Qué ocurre durante una radiografía
La mayoría de las radiografías se realizan en el hospital. Las radiografías dentales suelen realizarse en una clínica dental.
Las radiografías las realiza en el hospital el técnico en radiología.
Según el tipo de radiografía que se realice, se le puede administrar una inyección de medio de contraste, una bebida de bario, o introducir bario en el intestino mediante una sonda insertada en el ano (enema de bario).
El medio de contraste puede provocar una sensación de calor y enrojecimiento de la cara, y puede notar un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones deberían desaparecer rápidamente.
La radiografía en sí solo debería durar unos minutos:
- Se le puede pedir que se cambie y se ponga una bata, según la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- El aparato de radiografía se alineará con la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- La persona que realiza la radiografía (así como cualquier acompañante) se colocará detrás de una pantalla protectora o saldrá de la sala.
- Se le pedirá que permanezca completamente inmóvil durante unos segundos y se tomarán 1 o varias radiografías; no sentirá nada durante ese tiempo.
- Se le puede pedir que cambie de posición si hay que radiografiar diferentes partes del cuerpo.
Después de la radiografía
En general, puede irse en cuanto termine la radiografía.
Si se le ha administrado bario o un medio de contraste, se le puede pedir que espere hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción.
Obtención de los resultados de la radiografía
Se le debería indicar cuándo recibirá los resultados de una radiografía.
Puede ser:
- el mismo día en que se la realiza
- en una consulta posterior con el médico que le ha remitido
Un profesional sanitario debería explicarle los resultados de la radiografía y si son necesarios pasos adicionales. Estos pueden incluir otras pruebas.
Posibles complicaciones de las radiografías
Las radiografías suelen ser muy seguras y las complicaciones graves son poco frecuentes.
Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al bario o al medio de contraste utilizado en algunos tipos de radiografías. Esto puede provocar síntomas como dificultad para respirar, mareos y erupciones cutáneas.
Se le pedirá que espere en el hospital si existe riesgo de reacción. El personal está formado para tratar este tipo de reacciones, si se producen.
Si se somete a muchas radiografías, existe un riesgo muy bajo de que la radiación pueda provocar cáncer.
Su médico evaluará los riesgos antes de recomendarle una radiografía y lo comentará con usted.
Análisis de sangre
Por qué se realiza un análisis de sangre
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si los síntomas que presenta están causados por ciertas afecciones
- determinar si presenta un riesgo más elevado de desarrollar una afección
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una afección
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, el personal de enfermería o el especialista deberían indicarle si debe hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Qué ocurre durante un análisis de sangre
Un análisis de sangre suele realizarse en la consulta de su médico de familia o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero se coloque una goma elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un leve pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar algo incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente se le dará un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar de la punción.
Es posible que aparezca un hematoma o hinchazón en la zona de la punción, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Informe al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.
También puede acudir acompañado/a al análisis de sangre para que le sirva de apoyo.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
Los resultados de los análisis de sangre suelen estar disponibles en unos días.
Su médico de familia, el personal de enfermería o el especialista deberían comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada, es posible que no tenga que hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se realizó el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complejos. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Tacto rectal
Por qué se realiza un tacto rectal
Podría necesitar un tacto rectal para:
- ayudar a identificar la causa de síntomas como sangrado de la zona anal, dolor, estreñimiento o problemas urinarios
- comprobar afecciones que afectan a la zona anal, como las hemorroides
- comprobar la presencia de bultos o tumefacciones en el ano o el recto, que podrían ser signo de afecciones como el cáncer
- comprobar el estado de salud de la próstata (una pequeña glándula situada debajo de la vejiga en el hombre)
Qué ocurre durante un tacto rectal
El tacto rectal puede realizarse en la consulta de su médico de familia, en el hospital o en una clínica.
Solo dura unos minutos. Puede ser incómodo, pero generalmente no es doloroso.
Puede solicitar un médico o un/a enfermero/a de sexo masculino o femenino, si está disponible. Puede estar acompañado/a de un amigo, un familiar u otro miembro del personal, si lo desea.
Los pasos principales son:
- Se le pedirá que se desvista de cintura para abajo, detrás de un biombo.
- Generalmente se le pedirá que se tumbe sobre el lado izquierdo, con las rodillas flexionadas hacia el pecho. A veces, el médico o el/la enfermero/a le pedirá que adopte otra posición que le resulte cómoda.
- El médico o el/la enfermero/a separará sus nalgas y comprobará el exterior del ano.
- Introducirá suavemente un dedo en el ano. Llevará guantes y aplicará un gel lubricante en el dedo.
- Se le puede pedir que contraiga el músculo alrededor del ano para comprobar su buen funcionamiento.
- Palpará cuidadosamente el interior del ano y del recto.
Puede sentirse avergonzado/a o ansioso/a, pero el médico o el/la enfermero/a está acostumbrado/a a realizar tactos rectales e intentará ayudarle a sentirse más relajado/a.
Obtención de los resultados del tacto rectal
Después de un tacto rectal, el médico o el/la enfermero/a le indicará inmediatamente si ha encontrado algo y qué podría significar.
Es posible que deba ser derivado/a a otras pruebas.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
El tratamiento de la hidronefrosis depende de su causa y de su gravedad.
En el adulto, el primer tratamiento consiste generalmente en drenar la orina para aliviar el dolor y prevenir una lesión de los riñones.
Para ello, se introduce un tubo fino (catéter) en la vejiga, por una de las siguientes vías:
- la uretra (el conducto que evacua la orina fuera del cuerpo)
- una pequeña incisión en el abdomen
Una vez drenada la orina, se puede tratar la causa. Por ejemplo, puede necesitar medicamentos para tratar una infección o una intervención quirúrgica para eliminar la obstrucción.
La hidronefrosis prenatal no suele requerir ningún tratamiento. A menudo mejora por sí sola, ya sea durante el embarazo o después del nacimiento del niño.
Si no mejora espontáneamente, se pueden administrar antibióticos a los lactantes y a los niños pequeños para prevenir una infección. En general, no es necesario ningún otro tratamiento.
Complicaciones
Si la hidronefrosis se trata a tiempo, por lo general no causa problemas a largo plazo. La mayoría de las personas se recuperan rápidamente.
Sin embargo, si la hidronefrosis no se trata o es grave, puede dañar los riñones y conducir a largo plazo a una insuficiencia renal.
Si esto ocurre, podría necesitar tratamientos como la diálisis o un trasplante de riñón.
Cuándo consultar a un médico
Recomendación urgente: pida una cita urgente con el médico de familia si:
- usted o su hijo presentan síntomas de hidronefrosis
Es importante que un médico revise estos síntomas lo antes posible para identificar su causa.
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).