Incontinencia fecal
Actualizado: · Código CIE-10: R15
Causas y factores de riesgo
La incontinencia fecal puede tener muchas causas y es frecuente. Intente no sentirse avergonzado/a.
Puede producirse por motivos como:
- el consumo de ciertos alimentos o bebidas, por ejemplo alimentos picantes o bebidas con cafeína
- un debilitamiento de los músculos de la zona anal, que puede ocurrir con la edad o por factores como los cambios hormonales o el parto
- una afección que afecta al aparato digestivo, como el estreñimiento, el síndrome del intestino irritable o la enfermedad de Crohn
- una afección que le hace menos consciente de cuándo necesita defecar, como la demencia, una discapacidad intelectual, un ictus o una lesión de los nervios de la columna vertebral
Puede deberse a varias de estas causas combinadas.
Los niños también pueden sufrir incontinencia fecal. A veces evitan ir al baño, lo que endurece las heces y provoca una fuga de heces blandas, o no llegan al baño a tiempo.
Diagnóstico y pruebas
Compruebe si tiene incontinencia fecal
Es posible que tenga incontinencia fecal si no puede controlar el momento en que va a defecar. Los síntomas de la incontinencia fecal incluyen:
- heces que se eliminan sin que pueda retenerlas
- la sensación de necesitar ir al baño, pero sin lograr llegar a tiempo
- la incapacidad de limpiarse completamente después de ir al baño
- la presencia de restos o manchas de heces en su ropa interior
Cómo se diagnostica la incontinencia fecal
Si el médico de familia cree que podría tener incontinencia fecal:
- le preguntará sobre sus síntomas
- podrá examinarle palpando su vientre (abdomen) e introduciendo un dedo en el ano (llevará guantes)
- podrá pedirle una muestra de heces
Puede derivarle a un especialista para pruebas complementarias, como:
- análisis de sangre
- una colonoscopia (una prueba para revisar el interior de los intestinos con un tubo fino y flexible provisto de una pequeña cámara)
- una ecografía
Pruebas e investigaciones
La colonoscopia · La ecografía · Los análisis de sangre
¿Qué es una colonoscopia?
Importante
- La colonoscopia es una prueba que permite observar el interior de sus intestinos.
- Esta prueba puede ayudar a identificar la causa de los síntomas intestinales.
- Se introduce por el ano un tubo largo, fino y flexible, con una pequeña cámara en su extremo.
- Se le administrará un laxante para que sus intestinos estén vacíos durante la prueba.
En general, estará despierto/a durante la colonoscopia. Se le ofrecerá un medicamento para que se sienta más cómodo/a y para facilitar la prueba.
Por qué se realiza una colonoscopia
Se puede realizar una colonoscopia para buscar varias cosas.
Para comprobar la causa de sus síntomas intestinales
A menudo se realiza una colonoscopia para comprobar qué causa sus síntomas intestinales, como:
- un sangrado de la zona anal o sangre en las heces
- una diarrea o un estreñimiento que no desaparece
- una pérdida de peso o una sensación de cansancio extremo sin motivo
La mayoría de las veces, no se encontrará nada preocupante.
Pero a veces se puede encontrar algo que requiera un examen más detenido o pruebas adicionales.
Para comprobar la presencia de bultos en los intestinos (pólipos)
Muchas personas tienen bultos en los intestinos (pólipos intestinales) y la mayoría de las veces son inofensivos. Pero a veces pueden volverse cancerosos, por lo que si se encuentran, deben revisarse.
Se pueden extirpar durante la colonoscopia y analizarse.
Los resultados le indicarán si necesita otras pruebas o tratamientos.
Para buscar signos de ciertas afecciones intestinales
Algunas afecciones intestinales pueden ser difíciles de diagnosticar, por lo que es posible que también le realicen otras pruebas.
Ecografía
Por qué se realiza una ecografía
Puede ser derivado/a para una ecografía con el fin de:
- examinar los síntomas que ha tenido, como un dolor o un bulto
- controlar una afección, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debería indicarle si debe hacer algo antes de realizarse una ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, es posible que deba:
- beber unos vasos de agua, sin ir al baño, para tener la vejiga llena
Dígale al médico que realiza la ecografía si desea que haya otra persona en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
Es posible que reciba los resultados de la ecografía al final de la cita o que tarde algunas semanas, según el motivo por el que se haya realizado la prueba.
El resultado se enviará al médico que le recomendó la ecografía. Es posible que necesite una cita de control con su médico para comentar los resultados.
A veces, es posible que necesite otras pruebas, según el motivo por el que se haya realizado la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas en las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los escáneres.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele provocar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona ya dolorida, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Dígale al médico que realiza la ecografía si siente dolor y le ayudará a sentirse más cómodo/a.
Análisis de sangre
Por qué se realiza un análisis de sangre
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Se puede realizar un análisis de sangre para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si los síntomas que tiene están causados por ciertas afecciones
- determinar si tiene un riesgo más alto de desarrollar una afección
- determinar en qué medida una afección está bien tratada o controlada
Preparación para un análisis de sangre
El médico de familia, el enfermero o el especialista debería indicarle si debe hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de algunos análisis, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (medicamentos anticoagulantes)
Qué ocurre durante un análisis de sangre
Un análisis de sangre se realiza generalmente en un laboratorio de análisis clínicos o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario le extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en la yema del dedo).
Es posible que primero se le coloque una goma elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un leve pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar un poco incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente se le pondrá un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar donde se extrajo la sangre.
Es posible que aparezca un moratón o una hinchazón en la zona de la extracción, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al profesional sanitario que le realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Puede ayudarle a sentirse más cómodo/a durante la prueba.
También puede acudir acompañado/a al análisis de sangre para que le sirva de apoyo.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
Los resultados de los análisis de sangre suelen estar listos en unos días.
El médico de familia, el enfermero o el especialista debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada, quizá no sea necesario hacer nada más. A veces, podría necesitar otras pruebas, según el motivo por el que se hizo el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complicados. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
El tratamiento de la incontinencia fecal depende de la causa de los síntomas y de su gravedad.
Tratamiento recomendado por el médico de familia
El médico de familia puede recomendarle:
- revisar su alimentación y los medicamentos que toma
- medicamentos para reducir la frecuencia de las deposiciones, como la loperamida, o medicamentos para ablandar las heces (laxantes)
- productos que ayudan en caso de incontinencia fecal, como ropa interior absorbente o protectores para la ropa interior o la cama
- tapones que se insertan en el ano para detener las pérdidas (tapones anales): el médico le explicará cómo utilizarlos
- productos para proteger la piel, como cremas o pomadas protectoras; también puede darle consejos para mantener la piel limpia
Intervención quirúrgica para la incontinencia fecal
Puede ser necesaria una operación si los demás tratamientos no han dado resultados o si los síntomas son graves.
La intervención quirúrgica puede incluir:
- la reparación de los músculos alrededor del ano que controlan la defecación (esfínter anal)
- la creación de un nuevo esfínter anal a partir de un músculo extraído del muslo
- la implantación de un esfínter artificial en el ano, para poder controlar la defecación
- la implantación de un pequeño dispositivo bajo la piel, en la zona anal, que utiliza impulsos eléctricos para ayudar a controlar la defecación
- la introducción de un tubo fino (catéter) en el abdomen a través de un pequeño orificio, para lavar el intestino con agua y ayudar a vaciarlo
- la creación de un pequeño orificio en el abdomen (estoma) para fijar una bolsa que recoge las heces
Vivir con la enfermedad
El médico de familia o el especialista puede recomendar cambios en el estilo de vida que pueden ayudar a controlar la incontinencia fecal.
Qué hacer
-
intente cambiar la posición en la que está cuando va a defecar, por ejemplo adoptando una posición en cuclillas: apoye los pies en un soporte mientras está sentado/a en el inodoro, de modo que las rodillas queden más altas que las caderas, e inclínese ligeramente hacia delante
-
intente ir a defecar a horas regulares, por ejemplo después de las comidas
-
lleve un diario de los síntomas y de los alimentos y bebidas consumidos; es posible que note que ciertas cosas empeoran la incontinencia fecal, como la cafeína, el alcohol, los platos picantes o demasiada fibra
-
planifique cómo llegar fácilmente al baño en casa y cuando esté fuera
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lleve ropa fácil de quitarse si necesita usar el baño con urgencia
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practique los ejercicios recomendados por el médico para el suelo pélvico o los músculos alrededor de la zona anal
-
tenga una alimentación equilibrada
-
deje de fumar: la nicotina puede afectar a la velocidad a la que los alimentos se desplazan por el sistema digestivo
Qué no hacer
-
no elimine muchos alimentos y bebidas de su alimentación de golpe; pruebe una cosa cada vez para ver si le ayuda a mejorar sus síntomas
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intente no hacer fuerza cuando vaya a defecar
Cuándo consultar a un médico
Recomendación no urgente: consulte a su médico de familia si:
- cree que sufre incontinencia fecal
- presenta cambios en las deposiciones que no mejoran, como heces más blandas, diarrea o estreñimiento inusual para usted
Intente no sentirse avergonzado/a. Su médico estará acostumbrado a hablar de estos síntomas.
Recomendación urgente: solicite una cita urgente con su médico de familia si:
- sus heces son negras o de color rojo oscuro
- tiene diarrea con sangre
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).