Linfoma de células del manto
Actualizado: · Código CIE-10: C83.1
Acerca de la enfermedad
El linfoma no hodgkiniano es un cáncer que afecta a los ganglios linfáticos; el síntoma más frecuente es una inflamación indolora en el cuello, la axila o la ingle. También pueden aparecer fiebre, sudores nocturnos, dificultad respiratoria, picores en la piel y una pérdida de peso brusca sin causa conocida. El tratamiento depende del tipo y del ritmo de crecimiento del linfoma, de su extensión y del estado de salud general, y puede incluir quimioterapia, fármacos dirigidos, inmunoterapia, radioterapia o un trasplante de células madre; en algunos casos de crecimiento lento, se puede optar únicamente por una vigilancia activa.
Síntomas
Los síntomas del linfoma no hodgkiniano incluyen:
- un bulto o una hinchazón indolora, generalmente en el cuello, la axila o la parte superior de la cara interna del muslo (zona inguinal): es el síntoma más frecuente
- fiebre (temperatura elevada) o sensación de calor, frío o escalofríos
- sudores nocturnos
- dificultad para respirar
- picor en la piel
- pérdida de peso repentina, sin causa conocida
Causas y factores de riesgo
No se sabe qué causa el linfoma no hodgkiniano, pero ciertos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta enfermedad.
Cualquier persona puede padecer un linfoma no hodgkiniano, pero su riesgo puede ser mayor si:
- tiene más de 50 años
- ha tenido ciertas infecciones, en particular por el virus de Epstein-Barr (responsable de la mononucleosis infecciosa) y por el virus de la hepatitis C
- su sistema inmunitario está debilitado, ya sea por una afección como la infección por el VIH o porque sigue un tratamiento que debilita su sistema inmunitario
- padece una enfermedad en la que el sistema inmunitario ataca los tejidos de su propio cuerpo (enfermedad autoinmune), como la celiaquía o la psoriasis
- tiene un familiar cercano (padre, madre, hermano o hermana) que ha tenido un linfoma no hodgkiniano
Diagnóstico y pruebas
Qué ocurre durante la consulta con el médico de familia
El médico de familia le preguntará por sus síntomas y podrá palpar posibles bultos (tumefacciones) en el cuello, la axila y la parte superior de la cara interna del muslo (zona inguinal).
También se le podrá pedir que se haga un análisis de sangre.
Derivación a un especialista
El médico de familia puede derivarle a un especialista del hospital para realizar pruebas complementarias si considera que presenta una afección que debe ser estudiada.
El médico de familia puede derivarle de urgencia a un especialista del hospital para realizar pruebas complementarias si considera que presenta síntomas que podrían sugerir un cáncer. Esto no significa necesariamente que tenga un cáncer.
La prueba principal para el linfoma no hodgkiniano (biopsia)
Si el médico de familia cree que podría tener un linfoma no hodgkiniano, le derivará a un especialista en un hospital para realizar pruebas.
La prueba principal para el linfoma no hodgkiniano es una biopsia, en la que se toma una muestra de los ganglios linfáticos afectados y se examina en busca de signos de cáncer.
Puede tratarse de:
- la extirpación de una parte de un ganglio linfático o de todo el ganglio (biopsia por escisión)
- la toma de una muestra de células de un ganglio linfático con una aguja fina (biopsia con aguja)
Normalmente se le administrará anestesia local o general para que no sienta dolor durante la prueba.
Obtención de los resultados
Intente no preocuparse si los resultados tardan. Si está preocupado/a, puede informarse en el hospital o con su médico de familia. Deberían poder proporcionarle información actualizada.
Un especialista le explicará qué significan los resultados y qué pasará a continuación. Puede que desee ir acompañado/a de una persona que pueda apoyarle.
Si le comunican que tiene un linfoma no hodgkiniano
Enterarse de que tiene un linfoma no hodgkiniano puede ser impactante. Es posible que se sienta ansioso/a ante lo que vendrá.
Un equipo de especialistas le ayudará durante todo el diagnóstico y el tratamiento.
Puede hacerles todas las preguntas que tenga.
Siguientes pasos
Si le han comunicado que tiene un linfoma no hodgkiniano, es posible que necesite pruebas complementarias, que pueden incluir:
- análisis de sangre
- pruebas de imagen, como PET, TC, RM o ecografía
- una biopsia de la médula ósea (el tejido blando del interior de los huesos)
Los resultados de estas pruebas pueden mostrar la extensión del cáncer. Es lo que se denomina estadificación.
También se le indicará el tipo de linfoma no hodgkiniano que tiene y si es de crecimiento lento (bajo grado) o de crecimiento rápido (alto grado).
El estadio, el grado y el tipo de linfoma no hodgkiniano ayudarán al equipo de especialistas a decidir el tratamiento que necesita.
Pruebas y exploraciones
Resonancia magnética (RM) · Tomografía computarizada (TC) · Ecografía · Biopsia · Análisis de sangre · Tomografía por emisión de positrones (PET)
RM (resonancia magnética)
Por qué se realiza una RM
La RM puede utilizarse para:
- determinar la causa de los síntomas que presenta
- examinar sus huesos y órganos
- evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobando el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer
Preparación para una RM
El hospital donde se hará la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.
Se le podrá pedir que:
- no lleve ningún objeto que contenga metal, como joyas, sujetador, horquillas o audífonos
- saque las monedas o llaves de los bolsillos
- se cambie y se ponga una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
- no se maquille
Informe al personal sanitario si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- se ha sometido anteriormente a intervenciones quirúrgicas
- tiene problemas renales
- tiene partes metálicas en el cuerpo, como grapas quirúrgicas, marcapasos, empastes o puentes dentales
- tiene alergias, incluida la alergia a una sustancia llamada medio de contraste que se utiliza en algunas pruebas
Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Se le podrá administrar un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de una persona que le apoye durante la prueba.
Qué ocurre durante una RM
Una RM la realiza en el hospital un técnico en radiología.
Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede durar más.
Antes de la RM
Antes de la prueba, se le podrá administrar una inyección de un medio de contraste (colorante) para que aparezcan más detalles en las imágenes de RM.
Durante la RM
Durante la RM:
- Se le pedirá que se tumbe boca arriba en una camilla.
- Se le darán tapones para los oídos o auriculares para proteger su audición, ya que los aparatos de RM producen ruidos fuertes y chasquidos mientras obtienen las imágenes.
- El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda obtener imágenes nítidas.
- Se le podrá pedir que contenga la respiración en algunos momentos de la prueba.
Después de la RM
Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la camilla y que pueda levantarse.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le podrá pedir que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción al mismo.
Si ha recibido un medicamento para relajarse durante la RM, es posible que pueda irse a casa al cabo de unas horas. Alguien deberá ir a recogerle al hospital y llevarle a casa en coche o taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.
Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.
Obtención de los resultados de la RM
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo escribirá al médico que le recomendó la prueba. Es posible que necesite una cita de control para comentar los resultados de la resonancia magnética.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos. Dígale si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de una resonancia magnética
La resonancia magnética es una prueba frecuente. Las complicaciones graves son poco habituales.
Si le han inyectado un medio de contraste (colorante), puede aparecer un pequeño hematoma en el lugar de la inyección.
El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero suelen ser leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:
- náuseas o vómitos
- erupción cutánea
- dolor de cabeza
- sabor metálico en la boca
- mareos
Las reacciones alérgicas al medio de contraste son poco frecuentes, pero pueden incluir:
- tos, sibilancias o estornudos
- malestar general
- dificultad para respirar o tragar
- erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida que pica
La mayoría de las reacciones aparecen inmediatamente después o durante la primera hora tras la administración del medio de contraste. Avise al técnico de radiología si empieza a encontrarse mal durante o después de la prueba.
Se le pedirá que espere en el hospital unos 30 minutos después de la prueba para comprobar que no aparece ninguna reacción al medio de contraste.
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se hace un TAC
Puede que le deriven para un TAC para:
- revisar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una enfermedad, como un cáncer
- ver la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para un TAC
El hospital donde se hará el TAC le indicará si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, puede que le pidan:
- seguir una dieta especial
- tomar ciertos medicamentos
- no comer ni beber nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no llevar ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o grapas, u horquillas
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- tiene diabetes
- tiene alguna alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un TAC o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de alguien para que le apoye durante el TAC.
Qué ocurre durante un TAC
Un TAC suele realizarse en el hospital por un técnico de radiología. Por lo general dura entre 10 y 20 minutos.
Antes del TAC
Según el motivo por el que se haga el TAC, puede que le administren un colorante especial para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este producto se llama medio de contraste.
Puede administrarse como bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo por la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento de la cara
- un sabor metálico en la boca
- la sensación de haber orinado, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante el TAC
- Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico de radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer quieto/a para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Puede que le pidan que inspire, espire o aguante la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del TAC
Si la prueba se realiza de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de terminar.
Si le han administrado un medio de contraste, puede que le pidan que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no tiene ninguna reacción.
Obtención de los resultados del TAC
Por lo general se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados del TAC, pero puede tardar hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba y el lugar donde viva.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo escribirá al médico que le recomendó la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados del TAC.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se haya hecho el TAC.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de un TAC
Las complicaciones de un TAC son poco frecuentes. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si le han administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de irse a casa.
Avise al técnico de radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se hace muchos TAC, existe un riesgo muy pequeño de que los rayos X provoquen un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de recomendarle un TAC y lo comentarán con usted.
Ecografía
Por qué se hace una ecografía
Puede que le deriven para una ecografía para:
- examinar los síntomas que ha tenido, como un dolor o un bulto
- controlar una afección, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:
- beber unos vasos de agua sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Dígale al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
Es posible que reciba los resultados de la ecografía al final de la cita, o que tarde algunas semanas, según el motivo de la prueba.
El resultado se enviará al médico que le solicitó la ecografía. Puede que necesite una cita de seguimiento con su médico para comentar los resultados.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo de la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas durante las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los escáneres.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele provocar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona ya dolorosa, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Dígale al médico que realiza la ecografía si siente dolor; le ayudará a estar más cómodo.
Biopsia
Por qué se realiza una biopsia
Existen varias razones por las que podría necesitar una biopsia.
Una biopsia puede utilizarse:
- para determinar la causa de sus síntomas
- como prueba de control después de un análisis de sangre o una prueba de imagen
- para controlar una afección de larga duración
En general, su médico de familia o un especialista le derivará para una biopsia.
A veces, una biopsia se realiza en el marco de una intervención como una endoscopia o una operación.
Preparación para la biopsia
El médico o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas sus preguntas en caso de duda.
Por ejemplo, puede ser necesario suspender algunos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.
Si recibe anestesia general (es decir, dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber nada antes.
Cómo se realiza una biopsia
Una biopsia se realiza generalmente en el hospital.
Consiste en extraer una muestra de células o tejido. La forma de proceder depende de la parte del cuerpo de donde se extrae la muestra.
En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le puede administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Algunas biopsias se realizan bajo anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.
Una biopsia puede realizarse:
- extirpando total o parcialmente la zona afectada
- utilizando una aguja para extraer una muestra de células o tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o debajo de la piel
- utilizando un tubo largo y fino con una pequeña cámara en su interior (endoscopio)
La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden ser más largas. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.
Después de la biopsia
En general, puede irse a casa el mismo día después de una biopsia.
Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.
Si ha recibido sedación (medicamentos para relajarse) o anestesia general (cuando está dormido/a durante la intervención), puede ser necesario que le vigilen un tiempo antes de irse a casa.
Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.
Posibles complicaciones de una biopsia
La biopsia es una intervención habitual y muy segura.
Es posible sentir dolores o molestias después de la intervención; tomar analgésicos como el paracetamol puede ayudar.
A veces, puede aparecer una infección en el lugar de la biopsia.
Si la biopsia se realizó en el útero o en el cuello del útero, es posible tener calambres o ligeros sangrados vaginales.
Para algunos tipos de biopsia, también puede existir riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a vigilar y cómo actuar.
Recomendación urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
- tiene dolores después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- sale sangre o líquido del lugar de la biopsia
- la zona de la biopsia está hinchada o roja; el enrojecimiento puede ser más difícil de ver en una piel morena o negra
Obtención de los resultados de la biopsia
Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más antes de recibir los resultados.
Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo de la biopsia.
Puede que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados. Un médico o una enfermera debe hablarle de los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, puede ser necesaria otra biopsia u otras pruebas.
Análisis de sangre
Por qué se realiza un análisis de sangre
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar el estado de salud general
- determinar si los síntomas que presenta están causados por ciertas afecciones
- determinar si presenta un riesgo más elevado de desarrollar una afección
- determinar en qué medida una afección está bien tratada o controlada
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco tiempo antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Cómo se realiza un análisis de sangre
Un análisis de sangre se realiza generalmente en un laboratorio de análisis o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extrae una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero se coloque un torniquete elástico alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un ligero pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar un poco incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente se le pondrá un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar de la punción.
Es posible que aparezca un hematoma o una hinchazón en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Informe al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.
También puede venir acompañado/a al análisis de sangre para recibir apoyo.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
En general, recibirá los resultados de los análisis de sangre en unos días, a veces en unas semanas.
Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada, puede que no sea necesario hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se realizó el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complejos. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Tomografía por emisión de positrones (PET)
Por qué se realiza una PET
Puede que le deriven para una PET con el fin de:
- determinar si los síntomas que presenta están causados por afecciones como el cáncer o la demencia
- ayudar a los médicos a planificar el tratamiento de afecciones como el cáncer o la epilepsia, o después de un infarto de miocardio
- comprobar el tamaño del cáncer y su extensión (estadio)
La PET puede combinarse con una tomografía computarizada (PET-TC) o con una resonancia magnética (PET-RM) si los médicos necesitan imágenes más detalladas.
Preparación para una PET
El hospital donde se realizará la PET le indicará lo que debe hacer antes de la prueba.
Por ejemplo, generalmente se le pedirá que:
- no coma durante las 6 horas anteriores a la prueba y solo beba agua
- no haga ejercicio físico intenso en las 24 horas anteriores a la prueba
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o grapas, sujetadores o pinzas para el pelo
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- no comer durante varias horas es un problema para usted, por ejemplo si es diabético/a
- tiene afecciones que le dificultarán permanecer inmóvil durante la prueba
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a una PET o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia).
Un escáner PET está abierto por ambos extremos, pero algunas personas pueden sentirse agobiadas. Es posible que le den medicamentos para ayudarle a relajarse.
Cómo se realiza una PET
La PET se realiza en un hospital especializado, por un técnico en radiología.
La prueba suele durar entre 30 y 60 minutos.
Antes de la PET
Deberá quitarse todas las joyas y otros objetos que contengan metal. También puede que le pidan que se cambie y se ponga una bata de hospital.
Aproximadamente una hora antes de la prueba, se le inyectará una pequeña cantidad de líquido radiactivo (trazador) en una vena del brazo. Esto permite a los médicos detectar posibles problemas dentro de su cuerpo.
Deberá tumbarse y descansar para que el trazador actúe correctamente.
Durante la PET
- Se le pedirá que se tumbe en una camilla plana. Puede que le pidan que mantenga los brazos por encima de la cabeza o a lo largo del cuerpo.
- El técnico en radiología controlará el equipo desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
- La camilla se desplaza hacia delante y hacia atrás dentro del equipo. Deberá permanecer inmóvil para que las imágenes sean nítidas.
Después de la PET
En general, podrá irse a casa poco después de la prueba. Podrá comer y beber inmediatamente.
La radiactividad del trazador disminuye rápidamente hasta un nivel seguro y se eliminará del cuerpo en unas horas. Beber mucho líquido ayudará a eliminarlo del organismo.
Por seguridad, después de la prueba deberá evitar pasar mucho tiempo o tener un contacto estrecho con niños pequeños o con cualquier persona embarazada. El personal del hospital le indicará durante cuánto tiempo debe respetar esta precaución, por ejemplo durante el resto del día.
Obtención de los resultados de la PET
Por lo general, se tarda de 1 a 2 semanas en recibir los resultados de la PET. Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo enviará los resultados de la PET al médico que le prescribió la prueba. Es posible que sea necesaria una consulta de seguimiento para comentar los resultados.
Si no ha recibido ninguna información después de unas semanas, contacte con el médico que le prescribió la prueba.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los pasos a seguir.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene dudas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de la tomografía por emisión de positrones (PET)
Cuando se realiza una tomografía por emisión de positrones (PET), el trazador inyectado contiene una pequeña cantidad de sustancia radiactiva.
La prueba suele ser segura, ya que la cantidad es muy baja y se elimina rápidamente del organismo. Sin embargo, cualquier radiación puede aumentar muy ligeramente el riesgo de desarrollar un cáncer en el futuro.
Si se realiza una PET-TC, también estará expuesto/a a la radiación de la tomografía computarizada, pero la cantidad seguirá siendo baja.
Hable con su médico si tiene dudas o inquietudes sobre esta prueba.
Si está dando el pecho, el personal del hospital le indicará cómo actuar para la seguridad de su hijo, por ejemplo extraerse leche antes de la prueba y no amamantar durante unas horas después.
Es posible una reacción alérgica al trazador inyectado, pero es muy rara. Avise inmediatamente al técnico de radiología si empieza a encontrarse mal durante la prueba.
Los valores normales varían de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Para recordar
- El diagnóstico suele basarse en una biopsia por escisión, es decir, la extirpación de un ganglio linfático entero, y no en una punción con aguja fina.
- Los pacientes asintomáticos con una enfermedad indolente pueden ser vigilados inicialmente sin tratamiento, según la estrategia de «vigilancia activa», con controles periódicos.
- Tras el tratamiento de primera línea, los pacientes deben tener un seguimiento de por vida, con consultas y análisis de sangre a intervalos regulares: cada 3 a 4 meses durante los 2 primeros años, después cada 6 meses durante 3 años y, a continuación, una vez al año.
Tratamiento
Principales tratamientos del linfoma no hodgkiniano
El tratamiento que recibirá para un linfoma no hodgkiniano depende de:
- si es de crecimiento rápido (alto grado) o de crecimiento lento (bajo grado)
- su localización en el cuerpo
- el tipo que padece
- si se ha extendido a otras partes del cuerpo
- los síntomas que presenta
- su estado de salud general
Se le puede proponer una combinación de tratamientos, que incluye quimioterapia, otros medicamentos dirigidos contra las células cancerosas y radioterapia.
El equipo de especialistas que se ocupa de su tratamiento:
- le explicará los tratamientos, sus beneficios y sus efectos secundarios
- trabajará con usted para establecer el plan de tratamiento más adecuado a su situación
- le ayudará a controlar los efectos secundarios del tratamiento
Si tiene preguntas o inquietudes, puede comentarlas con el equipo de especialistas.
Linfoma no hodgkiniano de crecimiento rápido
El linfoma no hodgkiniano de crecimiento rápido (alto grado) debe tratarse de inmediato.
El tratamiento a menudo puede eliminarlo por completo, pero a veces es posible que necesite un tratamiento adicional.
Linfoma no hodgkiniano de crecimiento lento
El tratamiento del linfoma no hodgkiniano de crecimiento lento (bajo grado) puede no eliminarlo, pero puede mantenerlo bajo control durante muchos años.
Si tiene un linfoma no hodgkiniano de crecimiento lento, el tratamiento a veces puede diferirse si no presenta síntomas (a veces se habla de «vigilancia activa»).
Quimioterapia
La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas. A veces se administra junto con un medicamento esteroideo.
Puede recibir quimioterapia para un linfoma no hodgkiniano:
- como primer tratamiento, con o sin otros medicamentos dirigidos
- como segundo tratamiento, si el primer tratamiento no funciona o si el linfoma reaparece
- antes de un trasplante de células madre
Medicamentos dirigidos e inmunoterapia
Los medicamentos dirigidos destruyen las células cancerosas o impiden que se desarrollen tan rápidamente.
La inmunoterapia consiste en utilizar medicamentos que ayudan a su sistema inmunitario a destruir el cáncer.
Puede recibir medicamentos dirigidos o inmunoterapia para un linfoma no hodgkiniano:
- como primer tratamiento, junto con la quimioterapia
- después del tratamiento, para mantener el linfoma bajo control el mayor tiempo posible
- si el cáncer reaparece después del tratamiento o si el tratamiento no da resultados
Radioterapia
La radioterapia utiliza radiaciones de alta energía para destruir las células cancerosas en los ganglios linfáticos.
Puede recibir radioterapia para un linfoma no hodgkiniano:
- como primer tratamiento, si tiene un linfoma de bajo grado
- después de la quimioterapia y los medicamentos dirigidos, si tiene un linfoma de alto grado
- como parte de un trasplante de células madre
- para aliviar los síntomas, si el linfoma se ha extendido a otras partes de su cuerpo
Trasplante de células madre
Un trasplante de células madre consiste en reemplazar las células sanguíneas dañadas por células sanas.
Se le puede proponer un trasplante de células madre si:
- su cáncer ha reaparecido después del tratamiento
- los demás tratamientos no dan resultados
Vigilancia activa
Si su cáncer tiene un crecimiento lento (bajo grado), es posible que no necesite un tratamiento inmediato.
En su lugar, se le realizarán pruebas periódicas para vigilar el linfoma. Se le propondrá un tratamiento cuando las pruebas muestren que lo necesita.
Linfoma no hodgkiniano y fertilidad
Algunos tratamientos del linfoma no hodgkiniano pueden afectar a su capacidad para tener hijos (fertilidad).
Hable con el equipo de especialistas antes del tratamiento si desea tener hijos en el futuro.
Qué ocurre si le han dicho que su cáncer no se puede curar
Si le han diagnosticado un linfoma no hodgkiniano avanzado, que se ha extendido a otras partes del cuerpo (cáncer avanzado), a veces es más difícil de tratar.
El objetivo del tratamiento será ralentizar el crecimiento y la extensión del cáncer, aliviar los síntomas y prolongar su vida.
Enterarse de que el cáncer no se puede curar puede ser una noticia muy difícil de aceptar.
Se le derivará a un equipo de médicos y enfermeros llamado equipo de cuidados paliativos o de cuidados de soporte.
Le ayudarán a controlar sus síntomas y a sentirse más cómodo/a.
El equipo de cuidados paliativos puede ayudarle a usted y a sus seres queridos a obtener cualquier otro apoyo que necesiten.
Qué puede hacer usted
- Si tiene una forma indolente de linfoma de células del manto y no presenta síntomas, se le puede seguir según la estrategia de «vigilancia activa», lo que significa controles periódicos sin tratamiento inmediato.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a su médico de familia si:
- cree que presenta síntomas de linfoma no hodgkiniano
Signos de urgencia
- En caso de nuevos síntomas neurológicos, como dolores de cabeza intensos, confusión o entumecimiento, consulte inmediatamente a un médico, ya que pueden indicar una afectación del sistema nervioso central.
Medicamentos autorizados en España para esta enfermedad
Agrupados por clase terapéutica (código ATC). Es su médico quien decide qué medicamento es adecuado para usted; lea el prospecto antes de usarlo.
Lista verificada con las fichas técnicas de la AEMPS y la EMA (noviembre 2026): solo aparecen los medicamentos autorizados en España cuya indicación terapéutica nombra esta enfermedad.
Inhibidores de proteína-cinasa · ATC L01E · 7
Terapias dirigidas: bloquean las señales que hacen crecer a las células cancerosas.
Ibrutinib — 5 productos con receta
Pirtobrutinib — 1 producto con receta
Temsirolimus — 1 producto con receta
Otros agentes antineoplásicos · ATC L01X · 1
Otros medicamentos contra el cáncer, con mecanismos diferentes.
Brexucabtagen autoleucel — 1 producto con receta
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).