Neuromielitis óptica
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Síntomas
Los síntomas de la neuromielitis óptica (NMO) varían de una persona a otra y pueden ser leves o graves.
Los síntomas pueden incluir:
- dolor ocular y alteraciones de la visión o de la percepción de los colores, en un ojo o en ambos
- dolor agudo, sensación de quemazón o dolor fulgurante (dolor neuropático) en la espalda, el cuello, los brazos o las piernas
- debilidad, entumecimiento o parálisis de los brazos o las piernas
- espasmos musculares (cuando los músculos se contraen de repente)
- problemas de vejiga e intestino, como incontinencia, estreñimiento o imposibilidad de orinar
- problemas sexuales, como imposibilidad de conseguir una erección o de alcanzar el orgasmo
- vómitos e hipo
Es posible que tenga síntomas que afecten únicamente a los ojos (lo que se denomina neuritis óptica) o únicamente a la médula espinal (lo que se denomina mielitis transversa).
Los síntomas aparecen en unas horas o unos días. Suelen durar generalmente unos días o unas semanas y luego mejoran progresivamente. Algunas personas se recuperan bien con tratamiento, mientras que otras tienen problemas que duran más tiempo.
Es frecuente que los síntomas reaparezcan, lo que se denomina una recaída. Esto puede ocurrir después de unas semanas, unos meses o unos años. En algunas personas, las recaídas provocan problemas permanentes, como pérdida de visión o trastornos de la movilidad.
Causas y factores de riesgo
La neuromielitis óptica (NMO) es una enfermedad autoinmune. Aparece cuando su sistema inmunitario ataca los nervios de los ojos o de la médula espinal.
Se desconoce la causa exacta. A veces aparece después de una infección vírica, como la gripe.
La NMO no es una enfermedad hereditaria. Sin embargo, es más frecuente en personas con otras enfermedades autoinmunes y en aquellas con familiares cercanos afectados por enfermedades autoinmunes.
Es más frecuente en mujeres.
Diagnóstico y pruebas
Si su médico de familia cree que podría tener neuromielitis óptica (NMO), le derivará a un especialista en enfermedades de los nervios (neurólogo) para realizar pruebas complementarias y recibir tratamiento.
La NMO puede ser difícil de diagnosticar, ya que los síntomas varían y son similares a los de otras afecciones, como la esclerosis múltiple.
Es posible que le realicen pruebas complementarias como:
- análisis de sangre
- una resonancia magnética (RM) para examinar el cerebro y la médula espinal
- una punción lumbar para extraer una muestra de líquido de la médula espinal
- pruebas para revisar sus ojos y su vista
Pruebas y exploraciones
Resonancia magnética (RM) · Análisis de sangre · Punción lumbar
RM (resonancia magnética)
Por qué se realiza una RM
La RM puede utilizarse para:
- determinar la causa de sus síntomas
- revisar sus huesos y órganos
- comprobar en qué medida funciona un tratamiento, por ejemplo, verificar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer
Preparación para una RM
El hospital donde se realizará la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.
Es posible que le pidan:
- no llevar nada que contenga metal, como joyas, sujetador, horquillas o audífonos
- sacar las monedas o llaves de los bolsillos
- cambiarse y ponerse una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
- no maquillarse
Le pedirán que rellene un formulario indicando si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- se ha sometido anteriormente a intervenciones quirúrgicas
- tiene problemas renales
- tiene partes metálicas en el cuerpo, como clips quirúrgicos, marcapasos, empastes o puentes dentales
- tiene alergias, incluida la alergia a una sustancia llamada medio de contraste que se utiliza en algunas pruebas
Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Podrán administrarle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de alguien para que le apoye durante la prueba.
Qué ocurre durante una RM
La RM la realiza en el hospital el técnico en radiología.
Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede durar más.
Antes de la RM
Antes de la prueba, es posible que le inyecten un medio de contraste (colorante) para que se aprecien más detalles en las imágenes de la RM.
Durante la RM
Durante la RM:
- Le pedirán que se tumbe boca arriba en una camilla.
- Le darán tapones para los oídos o auriculares para proteger su audición, ya que los aparatos de RM producen ruidos fuertes y chasquidos mientras obtienen las imágenes.
- El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda obtener imágenes nítidas.
- Es posible que le pidan que contenga la respiración en algunos momentos de la prueba.
Después de la RM
Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la camilla y que usted pueda levantarse.
Si le han administrado un medio de contraste, es posible que le pidan que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no tiene ninguna reacción a este producto.
Si ha recibido un medicamento para relajarse durante la RM, es posible que pueda irse a casa al cabo de unas horas. Alguien deberá ir a recogerle al hospital y llevarle a casa en coche o taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.
Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.
Obtención de los resultados de la RM
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
Este escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados de la RM.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos. Dígale si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de una RM
La RM es una prueba habitual. Las complicaciones graves son poco frecuentes.
Si le han inyectado un medio de contraste (colorante), es posible que aparezca un pequeño moratón en el lugar de la inyección.
El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero suelen ser leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:
- náuseas o vómitos
- erupción cutánea
- dolor de cabeza
- sabor metálico en la boca
- mareos
Las reacciones alérgicas al medio de contraste son poco frecuentes, pero pueden incluir:
- tos, sibilancias o estornudos
- malestar general
- dificultad para respirar o tragar
- erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida que pica
La mayoría de las reacciones aparecen inmediatamente después o durante la primera hora tras la administración del medio de contraste. Avise al técnico en radiología si empieza a encontrarse mal durante o después de la prueba.
Le pedirán que espere en el hospital unos 30 minutos después de la prueba para comprobar que no aparece ninguna reacción al medio de contraste.
Análisis de sangre
Por qué se realiza un análisis de sangre
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si sus síntomas están causados por ciertas afecciones
- saber si tiene un riesgo más alto de desarrollar una afección
- comprobar en qué medida se está tratando o controlando una afección
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, el enfermero o el especialista deberían indicarle si debe hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (medicamentos anticoagulantes)
Qué ocurre durante un análisis de sangre
Un análisis de sangre se realiza generalmente en un laboratorio de análisis o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario le extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero le coloquen una banda elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto ayuda a extraer la sangre más fácilmente.
Sentirá un ligero pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar algo incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente le darán un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar donde se extrajo la sangre.
Es posible que aparezca un hematoma o hinchazón en la zona donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al profesional sanitario que le realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.
También puede acudir acompañado/a al análisis de sangre para que le sirva de apoyo.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
Puede recibir los resultados de sus análisis de sangre en unos días, pero algunos pueden tardar unas semanas.
El médico de familia, el enfermero o el especialista debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada, quizá no sea necesario hacer nada más. A veces, podría necesitar otras pruebas, según el motivo por el que se hizo el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complicados. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Punción lumbar
Por qué se realiza la punción lumbar
Existen varias razones diferentes por las que podría necesitar una punción lumbar.
La punción lumbar puede utilizarse para:
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una afección del cerebro o de la columna vertebral
- tratar una afección, como una infección o ciertos tipos de cáncer
- administrarle un anestésico
Habitualmente, un especialista le derivará para una punción lumbar. A veces, se realiza si está muy enfermo en el hospital o si necesita un anestésico de urgencia.
Preparación para la punción lumbar
El médico o el especialista debería indicarle si debe hacer algo antes de la punción lumbar. También puede hacerle todas sus preguntas o comentarle sus inquietudes.
Por ejemplo, puede ser necesario dejar de tomar ciertos medicamentos durante un breve periodo antes de la punción lumbar.
También puede preguntar si puede acudir acompañado/a para que le sirva de apoyo durante la intervención, pero no siempre es posible.
Qué ocurre durante una punción lumbar
La punción lumbar se realiza generalmente en el hospital. Suele durar entre 15 y 20 minutos, pero puede durar más.
Antes de la punción lumbar, deberá desvestirse detrás de un biombo y ponerse una bata de hospital.
- Se le pedirá que se siente con la cabeza y los hombros inclinados hacia delante o que se tumbe de lado, con las rodillas flexionadas hacia el pecho.
- Se le administrará un anestésico local en la región lumbar, generalmente mediante una inyección. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. Los niños suelen recibir también un medicamento (un sedante) para ayudarles a relajarse y a permanecer quietos.
- Se introduce lentamente una aguja en la región lumbar, entre los huesos de la columna vertebral (vértebras). Es posible que sienta cierta presión y molestias en la espalda. También puede tener una sensación de hormigueo durante unos segundos.
- Si se realizan análisis o ciertos tratamientos, el líquido del interior de la columna vertebral (líquido cefalorraquídeo) se recoge en pequeños tubos. Se enviará al laboratorio para su análisis. Si se le administran medicamentos o un anestésico, se inyectan en la columna vertebral.
- Cuando la punción lumbar termina, se retira la aguja. Se aplica un apósito en la espalda para cubrir el punto de punción y detener cualquier sangrado.
Importante
La punción lumbar puede ser incómoda, pero no debería ser dolorosa. Dígale al médico o al especialista si siente dolor.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al médico o al enfermero que le realiza la punción lumbar si tiene miedo a las agujas. Ellos pueden ayudarle a sentirse más cómodo durante la intervención.
Después de la punción lumbar
Deberá permanecer en el hospital aproximadamente de 1 a 2 horas en observación. Deberá permanecer tumbado/a boca arriba y descansar.
Si la punción lumbar se realiza de forma ambulatoria, debería poder irse a casa al cabo de unas horas.
Recuperación después de una punción lumbar
La recuperación después de una punción lumbar puede tardar unos días y, en algunas personas, puede durar más. Hay ciertas cosas que puede hacer y que pueden ayudarle.
Qué hacer
-
descanse durante al menos 24 horas después de la punción lumbar
-
beba muchos líquidos
-
intente permanecer tumbado/a boca arriba si tiene dolor de cabeza
-
tome paracetamol para aliviar el dolor de cabeza o cualquier otro dolor
Qué no hacer
-
no haga trabajo físico, no levante cargas pesadas y no practique deporte hasta que no se sienta suficientemente bien
Efectos secundarios de la punción lumbar
Después de una punción lumbar, es posible que tenga algunos efectos secundarios, entre ellos:
- dolor de cabeza
- dolor de espalda
- sangrado o salida de líquido claro en el lugar donde la aguja entró en la espalda
- hinchazón en el lugar donde la aguja entró en la espalda
Estos efectos secundarios son frecuentes y deberían desaparecer al cabo de unos días.
Posibles complicaciones de la punción lumbar
La punción lumbar es generalmente muy segura.
Las complicaciones son extremadamente raras, pero pueden incluir:
- dolores de espalda a largo plazo
- infección
- lesiones nerviosas, que pueden provocar dolores a largo plazo, hormigueos o pérdida de sensibilidad en los brazos o las piernas
- pérdida de audición
- visión doble
- coágulos sanguíneos
A veces, la punción lumbar es difícil de realizar. Si esto ocurre, es posible que tenga que volver para una segunda cita.
Recomendación urgente: pida una cita urgente con su médico de familia si:
Le han realizado una punción lumbar y:
- tiene dolores intensos
- tiene un dolor de cabeza que no desaparece
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- suda más de lo habitual
- la herida sangra o supura un líquido transparente durante más de 1 semana
Acción inmediata: llame al 112 si:
- siente debilidad u hormigueo en los brazos o las piernas
- tiene dificultad para orinar o defecar
- se siente confuso/a
Obtención de los resultados de la punción lumbar
Si le han realizado una punción lumbar para conocer el origen de algunos síntomas, es posible que reciba los resultados en unos días. A veces, puede tardar algunas semanas.
Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados.
El especialista, el médico de familia o el/la enfermero/a debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se le realizó la punción lumbar.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene dudas sobre los resultados o si no los comprende.
Los valores normales varían de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
Si le diagnostican una neuromielitis óptica (NMO), necesitará un tratamiento para detener la inflamación de los nervios y reducir el riesgo de recaídas.
Tratamiento inicial y tratamiento de las recaídas
Cuando los síntomas aparecen por primera vez o si tiene una recaída, es decir, si los síntomas reaparecen, los principales tratamientos son:
- inyecciones de corticoides a dosis altas
- plasmaféresis, un procedimiento en el que se extrae una parte de su sangre, se trata y después se reintroduce en su cuerpo
- inmunoglobulinas (anticuerpos procedentes de la sangre) administradas por perfusión intravenosa
Tratamiento para prevenir las recaídas
En general, también deberá tomar a largo plazo medicamentos que reducen la actividad del sistema inmunitario para ayudar a prevenir las recaídas. Estos pueden incluir:
- inmunosupresores, como la azatioprina
- comprimidos de corticoides, como la prednisolona
- medicamentos biológicos, como el rituximab
Tratamiento de los síntomas
También se le pueden ofrecer medicamentos para ayudar a aliviar los posibles síntomas persistentes, como:
- analgésicos
- medicamentos antidepresivos o anticonvulsivos que ayudan a combatir el dolor neuropático, como la amitriptilina o la gabapentina
- medicamentos miorrelajantes o anticonvulsivos para tratar los espasmos musculares, como el baclofeno o la carbamazepina
- medicamentos para los problemas de vejiga, como la oxibutinina
- medicamentos para los problemas intestinales, como los laxantes
Para ayudar a aliviar algunos síntomas como la debilidad muscular y los problemas de movilidad, se le pueden ofrecer:
- fisioterapia, incluidos consejos sobre ejercicios y estiramientos
- terapia ocupacional para ayudarle en las actividades cotidianas
Cuándo consultar a un médico
Recomendación urgente: pida una cita urgente con su médico de familia si:
- cree que podría tener una neuromielitis óptica
Medicamentos autorizados en España para esta enfermedad
Agrupados por clase terapéutica (código ATC). Es su médico quien decide qué medicamento es adecuado para usted; lea el prospecto antes de usarlo.
Lista verificada con las fichas técnicas de la AEMPS y la EMA (noviembre 2026): solo aparecen los medicamentos autorizados en España cuya indicación terapéutica nombra esta enfermedad.
Inmunosupresores · ATC L04A · 2
Inmunosupresores e inmunomoduladores: frenan o regulan el sistema inmunitario, en enfermedades autoinmunes, tras un trasplante y en algunas enfermedades de la sangre o del pulmón.
Inebilizumab — 1 producto con receta
Satralizumab — 1 producto con receta
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).