Pie zambo varo equino
Actualizado: · Código CIE-10: Q66.0
Síntomas
Si su bebé tiene un pie zambo, su pie puede:
- estar doblado y curvado;
- estar orientado hacia dentro, hacia arriba o hacia abajo;
- parecer rígido y contraído si intenta moverlo suavemente.
A veces, el bebé presenta signos de pie zambo, pero sus pies vuelven a una posición normal con el tiempo, sin ningún tratamiento. Se habla entonces de pie zambo postural.
Causas y factores de riesgo
En general, no se sabe por qué un niño tiene un pie zambo.
A veces aparece en las familias cuando un gen modificado se transmite al niño por sus padres (herencia genética).
En ocasiones, el pie zambo está relacionado con otra afección, como la espina bífida o el síndrome de Edwards (trisomía 18).
Diagnóstico y pruebas
El pie zambo puede observarse durante el embarazo o diagnosticarse después del nacimiento del niño.
Después del nacimiento, si un profesional sanitario considera que su bebé tiene un pie zambo, lo derivará a una clínica especializada del pie o a un médico especializado en los músculos y los huesos de los niños (especialista en ortopedia pediátrica).
Qué ocurre durante la consulta
El especialista puede:
- ver y palpar los pies del bebé;
- examinar y palpar otras partes del cuerpo del bebé, como las piernas, las caderas y la columna vertebral;
- preguntar si alguien de su familia ha tenido un pie zambo u otras afecciones.
También puede recomendar una ecografía o una radiografía de las caderas, las piernas o los pies del bebé.
Pruebas complementarias
Ecografía
Por qué se realiza una ecografía
Pueden derivarle para una ecografía con el fin de:
- explorar síntomas que ha tenido, como un dolor o un bulto
- vigilar una afección, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de realizar una ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:
- beber unos vasos de agua, sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Dígale al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
Es posible que reciba los resultados de la ecografía al final de la cita, o puede tardar algunas semanas, según el motivo por el que se haya realizado esta prueba.
El resultado se enviará al médico que le recomendó la ecografía. Puede que necesite una cita de seguimiento con su médico para comentar los resultados.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se haya realizado la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas durante las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los escáneres.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele provocar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona ya dolorosa, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Dígale al médico que realiza la ecografía si siente dolor; le ayudará a sentirse más cómodo/a.
Radiografía
Por qué se realiza una radiografía
Una radiografía puede utilizarse para obtener imágenes de muchas partes del cuerpo, como:
- los huesos
- los dientes
- los pulmones
- el sistema digestivo
Una radiografía puede utilizarse para:
- comprobar si tiene una fractura ósea después de un accidente
- comprobar si existen problemas con sus dientes, como caries dentales
- determinar si los síntomas que presenta podrían estar causados por una afección, como una infección o una obstrucción del sistema digestivo
- comprobar si su hijo ha tragado algo peligroso, como una pila
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención
Tipos de radiografías
Existen diferentes tipos de radiografías que pueden realizarse.
| Tipo | Por qué se realiza |
|---|---|
|
Radiografía estándar |
Se utiliza principalmente para comprobar los huesos, así como los dientes y los pulmones |
|
Angiografía |
Se utiliza para comprobar los vasos sanguíneos – implica la inyección de un colorante especial (medio de contraste) en la sangre, para que los vasos sanguíneos puedan verse con más claridad |
|
Densitometría ósea (absorciometría de rayos X de energía dual o DEXA) |
Se utiliza para comprobar la densidad (la solidez) de los huesos |
|
Tomografía computarizada (escáner) |
Se utiliza cuando se necesitan imágenes más detalladas del interior del cuerpo de las que puede proporcionar una radiografía estándar, por ejemplo para ver la eficacia de un tratamiento |
|
Urografía intravenosa |
Se utiliza para comprobar la vejiga y los riñones |
|
Tránsito esofágico con bario |
Se utiliza para comprobar el sistema digestivo – implica beber un líquido llamado bario, para que el sistema digestivo pueda verse con más claridad |
|
Enema de bario |
Se utiliza para diagnosticar los síntomas intestinales – el bario se introduce en el recto mediante una sonda, para que el intestino pueda verse con más claridad |
Preparación para una radiografía
Se le informará antes de la radiografía si tiene que hacer algo para prepararse.
Según el tipo de radiografía que vaya a realizarse, a veces puede pedírsele que:
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o grapas, u horquillas
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la radiografía (estar en ayunas)
- tome la víspera de la radiografía un medicamento laxante para vaciar el intestino
Dígale al profesional sanitario si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene una alergia o ha tenido alguna vez una reacción al bario o a un colorante llamado medio de contraste
Indique a la persona que realiza su radiografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede tratarse de una persona de su entorno o de un miembro del personal formado para ello.
Qué ocurre durante una radiografía
La mayoría de las radiografías se realizan en el hospital. Las radiografías dentales suelen realizarse en una clínica dental.
El profesional sanitario que realiza las radiografías en el hospital se llama técnico en radiología.
Según el tipo de radiografía que se realice, se le podrá administrar una inyección de contraste, una bebida de bario o introducir bario en el intestino mediante una sonda insertada en el ano (enema opaco).
El contraste puede provocar una sensación de calor y enrojecimiento de la cara, así como un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones deberían desaparecer rápidamente.
La radiografía en sí solo debería durar unos minutos:
- Se le podrá pedir que se ponga una bata, según la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- El aparato de radiografía se alineará con la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- La persona que realiza la radiografía (así como cualquier acompañante) se colocará detrás de una pantalla protectora o saldrá de la sala.
- Se le pedirá que permanezca completamente inmóvil durante unos segundos y se tomarán una o varias radiografías; no sentirá nada durante ese tiempo.
- Se le podrá pedir que cambie de posición si hay que radiografiar distintas partes del cuerpo.
Después de la radiografía
En general, puede irse en cuanto termine la radiografía.
Si se le ha administrado bario o un contraste, se le podrá pedir que espere hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción a estas sustancias.
Obtención de los resultados de la radiografía
Se le debería informar de cuándo recibirá los resultados de una radiografía.
Puede ser:
- el mismo día en que se la realiza
- en una cita unas semanas más tarde (si no ha recibido ninguna noticia después de unas semanas, contacte con el médico que le remitió o con su médico de familia)
Un profesional sanitario debería explicarle los resultados de la radiografía y los posibles pasos siguientes. Estos pueden incluir otras pruebas.
Posibles complicaciones de las radiografías
Las radiografías suelen ser muy seguras y las complicaciones graves son poco frecuentes.
Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al bario o al contraste utilizado en algunos tipos de radiografías. Esto puede provocar síntomas como dificultad para respirar, mareos y erupciones cutáneas.
Se le pedirá que espere en el hospital si existe riesgo de reacción. El personal está formado para tratar este tipo de reacciones si se producen.
Si se realiza muchas radiografías, existe un riesgo muy bajo de que la radiación pueda provocar cáncer.
Su médico evaluará los riesgos antes de recomendarle una radiografía y lo comentará con usted.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
El tratamiento se basa generalmente en el método Ponseti, que se desarrolla en 3 etapas.
Comienza con yesos para mantener el pie en posición, seguidos de una intervención quirúrgica y el uso de ortesis con barra.
Yesos
Cuando el bebé tiene unas semanas, se le coloca un yeso en el pie para mantenerlo en una mejor posición. El yeso se cambia cada semana durante aproximadamente 6 semanas, mejorando la posición en cada ocasión.
Intervención quirúrgica
Después de aproximadamente 6 semanas con los yesos, la mayoría de los bebés necesitan una intervención quirúrgica para mejorar la posición del pie. Llevarán un yeso durante aproximadamente 3 semanas después de la operación.
Zapatos y barra
Cuando se retira el yeso después de la operación, el bebé deberá llevar unos zapatos y una barra, a veces llamados ortesis.
Los zapatos están fabricados con un material flexible y se fijan a una barra que ayuda a mantener los pies en una posición saludable. Los llevará casi todo el tiempo, durante aproximadamente 3 meses, y después generalmente solo para la siesta de la tarde y por la noche.
Es posible que su hijo necesite hacerlo hasta los 5 años.
Su hijo tendrá citas en la consulta de ortopedia pediátrica durante este período. Es importante seguir el plan de tratamiento acordado con usted.
Si el niño no lleva los zapatos y la barra tanto tiempo como sea necesario cada día, su pie podría no mantenerse en la posición saludable.
El equipo médico puede responder a todas sus preguntas y ofrecerle apoyo si lo necesita.
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).