Pólipos intestinales
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Síntomas
Los pólipos intestinales no suelen provocar ningún síntoma, de modo que la mayoría de las personas que los tienen no lo saben.
A menudo se descubren durante una colonoscopia, por ejemplo si le realizan pruebas por otra afección intestinal, como una inflamación del intestino o un cáncer.
En raras ocasiones, los pólipos más grandes pueden provocar síntomas como:
- una pequeña cantidad de moco o sangre en las heces
- un sangrado por el ano
- una modificación del tránsito intestinal habitual, como diarrea o estreñimiento
- una pérdida de peso involuntaria
Causas y factores de riesgo
La causa exacta de los pólipos intestinales no se conoce. Se cree que se deben a una producción excesiva de células por parte del organismo en la mucosa del intestino.
Estas células adicionales forman entonces una protuberancia, que es el pólipo.
Usted puede presentar un riesgo más elevado de desarrollar pólipos intestinales si:
- un miembro de su familia ha tenido pólipos intestinales o un cáncer intestinal;
- tiene más de 50 años (aproximadamente 1 persona de cada 4 de más de 50 años tendrá al menos 1 pólipo);
- sufre una enfermedad inflamatoria del intestino, en particular la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn;
- tiene sobrepeso o fuma.
Diagnóstico y pruebas
Si su médico de familia cree que sus síntomas podrían estar causados por pólipos intestinales, puede recomendarle una colonoscopia o una colonoscopia virtual (colonografía por TC).
La colonoscopia
La colonoscopia consiste en introducir un tubo largo, fino y flexible, con una pequeña cámara en su extremo (el colonoscopio), por el ano y guiarlo por el intestino para buscar pólipos.
La colonoscopia no debería ser dolorosa, pero puede resultar molesta.
La colonoscopia virtual (colonografía por TC)
La colonoscopia virtual utiliza rayos X y un ordenador para crear una imagen detallada del intestino y poner de manifiesto posibles pólipos. Antes de la prueba, se le administrará un líquido especial para que el intestino pueda verse con claridad.
Colonoscopia
Importante
- La colonoscopia es una prueba que permite observar el interior de sus intestinos.
- Esta prueba puede ayudar a identificar la causa de síntomas intestinales.
- Se introduce por el ano un tubo largo, fino y flexible, con una pequeña cámara en su extremo.
- Se le administrará un laxante para que sus intestinos estén vacíos durante la prueba.
En general, usted está despierto/a durante la colonoscopia. Se le ofrecerá un medicamento para que esté más cómodo/a y para facilitar la prueba.
Por qué se hace una colonoscopia
Se puede realizar una colonoscopia para buscar varias cosas.
Para comprobar la causa de sus síntomas intestinales
A menudo se realiza una colonoscopia para comprobar qué causa sus síntomas intestinales, como:
- una hemorragia en la zona anal o sangre en las heces
- una diarrea o un estreñimiento que no desaparece
- una pérdida de peso o una sensación de cansancio extremo sin motivo
La mayoría de las veces no se encuentra nada preocupante.
Pero a veces se puede encontrar algo que requiera un estudio más profundo o pruebas complementarias.
Para comprobar la presencia de bultos en los intestinos (pólipos)
Muchas personas tienen bultos en los intestinos (pólipos intestinales) y, la mayoría de las veces, son inofensivos. Pero a veces pueden volverse cancerosos; por eso, si se encuentran, deben comprobarse.
Se pueden extirpar durante la colonoscopia y analizarse.
Los resultados le indicarán si necesita otras pruebas o tratamientos.
Para buscar signos de enfermedades intestinales
La colonoscopia puede ayudar a diagnosticar enfermedades como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa. Estas pueden ser difíciles de diagnosticar, por lo que también se podrán realizar otras pruebas.
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se hace una TC
Se le puede remitir para una TC con el fin de:
- comprobar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una enfermedad, como un cáncer
- ver en qué medida funciona un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para una TC
El hospital donde se hará la TC le indicará si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, se le puede pedir que:
- siga una dieta especial
- tome ciertos medicamentos
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no lleve ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o grapas, u horquillas
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- tiene diabetes
- tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse una TC o si tiene miedo de los espacios cerrados (claustrofobia). Ellos pueden ofrecerle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de alguien para que le apoye durante la TC.
Qué ocurre durante una TC
Una TC se realiza generalmente en el hospital por un técnico en radiología. Suele durar entre 10 y 20 minutos.
Antes de la TC
Según el motivo por el que se haga la TC, se le puede administrar un producto especial para resaltar mejor los detalles en las imágenes. Este producto se llama medio de contraste.
Se puede administrar en forma de bebida, inyectado en una vena o introducido por vía rectal. Se eliminará del organismo por la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- la impresión de orinar, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante la TC
- Se le pedirá que se tumbe en una mesa de exploración plana.
- El técnico en radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Se le podrá pedir que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después de la TC
Si se hace la prueba de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de terminar.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le podrá pedir que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no tiene ninguna reacción.
Obtención de los resultados de la TC
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo escribirá al médico que le ha solicitado la prueba. Es posible que necesite una cita posterior para comentar los resultados de la TC.
El médico debería comentar los resultados con usted y explicarle los siguientes pasos.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se haya hecho la TC.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de una TC
Las complicaciones de una TC son poco frecuentes. Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esta puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de volver a casa.
Informe al técnico de radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se somete a muchas TC, existe un riesgo muy bajo de que las radiaciones de los rayos X provoquen un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de recomendarle una TC y lo comentarán con usted.
Tratamiento
Los pólipos intestinales suelen extirparse durante una colonoscopia.
Un asa metálica que forma parte del colonoscopio cortará (extirpará) o quemará (cauterizará) el pólipo. Este procedimiento se llama polipectomía y es indoloro.
En raras ocasiones, cuando hay muchos pólipos o un pólipo es muy voluminoso, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para extirpar una parte del intestino.
Después del tratamiento
Una vez extirpado o extirpados los pólipos, se envían al laboratorio para comprobar si:
- el pólipo se ha extirpado por completo
- existe riesgo de recidiva
- existen cambios cancerosos en el pólipo
Si hay cambios cancerosos en el pólipo, es posible que necesite un tratamiento adicional. El especialista le aconsejará al respecto.
Vivir con la enfermedad
Los pólipos suelen ser inofensivos y no se vuelven cancerosos. Pero, en un pequeño número de casos, un pólipo puede volverse canceroso a lo largo de muchos años.
El cribado del cáncer de intestino puede ayudar a detectar los pólipos que tienen más probabilidades de transformarse en cáncer de intestino. Estos pólipos se extirpan después.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a su médico de familia si:
- tiene mucosidad o sangre en las heces durante 3 semanas o más;
- su tránsito intestinal es diferente de lo normal;
- está estreñido/a y no mejora con el tratamiento, o aparece de forma regular y dura mucho tiempo;
- ha perdido peso de forma visible sin quererlo.
Intente no sentirse incómodo/a. El médico o el personal de enfermería están acostumbrados a hablar de estos síntomas.
Pida cita rápidamente con su médico de familia si:
- tiene diarrea desde hace más de 7 días
- sus heces son negras o de color rojo oscuro
- tiene diarrea con sangre
Acuda a urgencias o llame al 112 si:
- sangra sin parar por la zona anal
- hay mucha sangre – por ejemplo, el agua del inodoro se vuelve roja o nota coágulos de sangre grandes
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).