Secreción del pezón
Actualizado: · Código CIE-10: N64.5
Causas y factores de riesgo
Quién puede tener secreción por el pezón
Las secreciones por el pezón son más frecuentes si está embarazada o en periodo de lactancia. Pero pueden afectar a cualquier persona.
El líquido puede salir del pezón de forma espontánea o al presionarlo. Puede tener varios colores, como transparente, blanco, amarillo, verde o contener sangre.
Las secreciones por el pezón pueden no ser graves, pero a veces pueden ser el signo de una afección subyacente, como un quiste mamario o un cáncer de mama. Siempre debería hacérselas revisar.
Causas de la secreción por el pezón
La secreción por el pezón tiene muchas causas posibles.
Las causas frecuentes incluyen:
- el embarazo o la lactancia, que pueden provocar secreciones por los pezones
- cambios no cancerosos de la mama que aparecen con la edad (ectasia ductal)
- un conducto galactóforo obstruido o dilatado
- un pequeño nódulo no canceroso en la mama (papiloma)
- una infección de la mama (mastitis)
- un efecto secundario de un medicamento, incluida la píldora anticonceptiva
La secreción por el pezón a veces puede ser un signo de cáncer de mama, por lo que es importante hacérsela revisar.
Diagnóstico y pruebas
Si tiene secreción por el pezón, el médico de familia le examinará las mamas o el pecho.
Podrá derivarle al hospital o a una unidad de patología mamaria para realizar pruebas complementarias, que pueden incluir:
- una exploración de las mamas o del pecho
- una mamografía (radiografía de las mamas) o una ecografía
- la toma de una pequeña muestra de células para su análisis (biopsia), que se realiza con una aguja
Las pruebas suelen realizarse en la misma visita.
El hospital o la unidad de patología mamaria le indicará cuándo y cómo recibirá los resultados de las pruebas. Algunos pueden estar disponibles el mismo día. Otros, como la biopsia, pueden tardar varias semanas.
Pruebas y exploraciones
Ecografía · Radiografía · Biopsia
Ecografía
Por qué se realiza una ecografía
Pueden derivarle para una ecografía con el fin de:
- estudiar los síntomas que ha presentado, como dolor o un bulto
- controlar una enfermedad, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:
- beber unos vasos de agua sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona que se va a examinar
Indique al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
Es posible que reciba los resultados de la ecografía al final de la cita, o que tarden varias semanas, según el motivo de la prueba.
El resultado se enviará al médico que le solicitó la ecografía. Puede que necesite una cita de seguimiento con su médico para comentar los resultados.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo de la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene dudas sobre los resultados o si no los entiende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas en las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiación, a diferencia de las radiografías o los TAC.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele causar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar molesta si se presiona sobre una zona ya dolorida, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar molestas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Indique al médico que realiza la ecografía si siente dolor: le ayudará a estar más cómodo/a.
Radiografía
Por qué se realiza una radiografía
Una radiografía puede utilizarse para obtener imágenes de muchas partes del cuerpo, como:
- los huesos
- los dientes
- los pulmones
- el aparato digestivo
Una radiografía puede utilizarse para:
- comprobar si tiene una fractura ósea después de un accidente
- comprobar si existen problemas dentales, como caries
- determinar si sus síntomas podrían estar causados por una enfermedad, como una infección o una obstrucción del aparato digestivo
- comprobar si su hijo se ha tragado un objeto peligroso, como una pila
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención
Tipos de radiografías
Existen diferentes tipos de radiografías que le pueden realizar.
| Tipo | Por qué se realiza |
|---|---|
|
Radiografía simple |
Se utiliza principalmente para examinar los huesos, así como los dientes y los pulmones |
|
Angiografía |
Se utiliza para examinar los vasos sanguíneos; implica la inyección de un colorante especial (contraste) en la sangre, para que los vasos sanguíneos se vean mejor |
|
Densitometría ósea (absorciometría de rayos X de energía dual o DEXA) |
Se utiliza para comprobar la densidad (la solidez) de los huesos |
|
Tomografía computarizada (TC) |
Se utiliza cuando se necesitan imágenes más detalladas del interior del cuerpo que con una radiografía simple, por ejemplo para ver la eficacia de un tratamiento |
|
Urografía intravenosa |
Se utiliza para examinar la vejiga y los riñones |
|
Tránsito esofágico con bario |
Se utiliza para examinar el aparato digestivo; implica beber un líquido llamado bario, para que el aparato digestivo se vea mejor |
|
Enema de bario |
Se utiliza para diagnosticar síntomas intestinales; el bario se introduce en el recto mediante una sonda, para que el intestino se vea mejor |
Preparación para una radiografía
Se le informará antes de la radiografía si tiene que hacer algo para prepararse.
Según el tipo de radiografía que le vayan a realizar, a veces se le puede pedir que:
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o grapas, u horquillas
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la radiografía (estar en ayunas)
- tome la víspera de la radiografía un medicamento que vacíe el intestino (laxante)
Informe al profesional sanitario si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene alergia o ha tenido alguna reacción al bario o a un colorante llamado contraste
Indique a la persona que realiza la radiografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal formado.
Qué ocurre durante una radiografía
La mayoría de las radiografías se realizan en el hospital. Las radiografías dentales suelen realizarse en una clínica dental.
El profesional sanitario que realiza las radiografías en el hospital se llama técnico en radiología.
Según el tipo de radiografía que le hagan, se le podrá administrar una inyección de contraste, una bebida baritada o introducir bario en el intestino mediante una sonda insertada en el ano (enema opaco).
El contraste puede provocar una sensación de calor y enrojecimiento de la cara, así como un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones deberían desaparecer rápidamente.
La radiografía en sí solo debería durar unos minutos:
- Se le podrá pedir que se ponga una bata, según la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- El aparato de radiografía se alineará con la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- La persona que realiza la radiografía (así como cualquier acompañante) se retirará detrás de una pantalla protectora o saldrá de la sala.
- Se le pedirá que permanezca completamente inmóvil durante unos segundos y se tomarán 1 o varias radiografías; no sentirá nada durante ese tiempo.
- Se le podrá pedir que cambie de posición si hay que radiografiar distintas partes del cuerpo.
Después de la radiografía
En general, puede irse en cuanto termine la radiografía.
Si le han administrado bario o un contraste, se le podrá pedir que espere hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción.
Obtención de los resultados de la radiografía
Le deberían indicar cuándo recibirá los resultados de una radiografía.
Puede ser:
- el mismo día en que se la haga
- en una cita unas semanas más tarde (si no ha tenido noticias después de unas semanas, contacte con el médico que le derivó o con su médico de familia)
Un profesional sanitario debería explicarle los resultados de la radiografía y si son necesarios más pasos. Estos pueden incluir otras pruebas.
Posibles complicaciones de las radiografías
Las radiografías suelen ser muy seguras y las complicaciones graves son poco frecuentes.
Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al bario o al contraste utilizados en algunos tipos de radiografías. Esto puede provocar síntomas como dificultad para respirar, mareos y erupciones cutáneas.
Se le pedirá que espere en el hospital si existe riesgo de reacción. El personal está formado para tratar este tipo de reacciones si se producen.
Si se hace muchas radiografías, existe un riesgo muy bajo de que la radiación pueda provocar cáncer.
Su médico evaluará los riesgos antes de recomendarle una radiografía y lo comentará con usted.
Biopsia
Por qué se realiza una biopsia
Existen varias razones por las que podría necesitar una biopsia.
Una biopsia puede utilizarse:
- para determinar la causa de sus síntomas
- como prueba de control después de un análisis de sangre o una prueba de imagen
- para vigilar una enfermedad de larga duración
En general, su médico de familia o un especialista le derivará para una biopsia.
A veces, una biopsia se realiza como parte de un procedimiento como una endoscopia o una operación.
Preparación para la biopsia
Su médico o el especialista deberían indicarle si tiene que hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas las preguntas que tenga o comentarle sus preocupaciones.
Por ejemplo, puede ser necesario interrumpir algunos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.
Si recibe anestesia general (es decir, dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber antes.
Cómo se realiza una biopsia
Una biopsia suele realizarse en el hospital.
Consiste en extraer una muestra de células o tejido. La forma de realizarla depende de la parte del cuerpo de donde se extraiga la muestra.
En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le podrá administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.
Una biopsia puede realizarse mediante:
- extirpación total o parcial de la zona afectada
- uso de una aguja para extraer una muestra de células o tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o debajo de la piel
- uso de un tubo largo y fino con una pequeña cámara en su interior (endoscopio)
La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden durar más. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.
Después de la biopsia
En general, puede irse a casa el mismo día después de una biopsia.
Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.
Si ha recibido sedación (medicamentos para relajarse) o anestesia general (cuando está dormido/a durante la intervención), puede ser necesario que le vigilen durante un tiempo antes de irse a casa.
Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.
Posibles complicaciones de una biopsia
La biopsia es un procedimiento habitual y muy seguro.
Es posible sentir dolor o molestias después, y tomar analgésicos como el paracetamol puede ayudar.
A veces, puede producirse una infección en el lugar de la biopsia.
Si la biopsia se ha tomado del útero o del cuello del útero, es posible tener calambres o un ligero sangrado vaginal.
En algunos tipos de biopsia, también puede existir riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a los que debe estar atento y cómo actuar.
Recomendación urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
- siente dolor después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
- tiene fiebre (temperatura alta)
- sale sangre o líquido del lugar donde se realizó la biopsia
- la zona donde se realizó la biopsia está hinchada o roja; el enrojecimiento puede ser más difícil de observar en piel morena o negra
Obtención de los resultados de la biopsia
Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más hasta recibir los resultados.
Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que necesitó una biopsia.
Es posible que necesite una cita de control para comentar los resultados. Un médico o una enfermera deberían hablarle de los resultados y explicarle los siguientes pasos.
En ocasiones, es posible que necesite otra biopsia u otras pruebas.
Cuándo consultar a un médico
Si tiene secreción por el pezón, es importante consultar a un médico. Si se trata de un signo de cáncer de mama, una detección precoz puede facilitar el tratamiento.
Recomendación no urgente: consulte a su médico de familia si:
- tiene secreción por uno u otro pezón
Hable de sus síntomas con su médico de familia
Si está preocupado/a por sus síntomas, su médico de familia puede ayudarle a encontrar el apoyo o el tratamiento que pueda necesitar.
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).