Silicosis
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Síntomas
Los síntomas de la silicosis suelen tardar muchos años en desarrollarse y es posible que no note ningún problema hasta después de haber dejado de trabajar con polvo de sílice.
Los síntomas también pueden seguir empeorando, aunque ya no esté expuesto.
La silicosis se desarrolla generalmente tras una exposición al polvo de sílice durante 10 a 20 años, aunque a veces puede desarrollarse tras 5 a 10 años de exposición. Ocasionalmente, puede aparecer después de solo unos meses de exposición muy intensa.
Síntomas principales
Los principales síntomas de la silicosis son:
- tos persistente
- dificultades respiratorias persistentes
- debilidad y cansancio
Si la enfermedad continúa empeorando, estos síntomas pueden volverse más graves.
Algunas personas pueden acabar encontrando muy difíciles actividades sencillas, como caminar o subir escaleras, y pueden verse en gran parte obligadas a quedarse en casa o en la cama.
Otros problemas
La silicosis también puede aumentar el riesgo de desarrollar otras afecciones graves y potencialmente mortales, entre ellas:
- tuberculosis (TBC) y otras infecciones pulmonares
- hipertensión pulmonar
- insuficiencia cardíaca
- artritis
- enfermedades renales
- enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
- cáncer de pulmón
Diagnóstico y pruebas
Pruebas y exploraciones
La radiografía · La tomografía computarizada (TC)
Radiografía
Por qué se hace una radiografía
Una radiografía puede utilizarse para obtener imágenes de muchas partes del cuerpo, como:
- los huesos
- los dientes
- los pulmones
- el aparato digestivo
Una radiografía puede utilizarse para:
- comprobar si tiene una fractura ósea después de un accidente
- comprobar si hay problemas en los dientes, como caries
- determinar si los síntomas que presenta podrían estar causados por una afección, como una infección o una obstrucción del aparato digestivo
- comprobar si su hijo ha tragado algo peligroso, como una pila
- ayudar a los médicos a ver el interior del cuerpo durante una intervención
Tipos de radiografías
Existen diferentes tipos de radiografías que pueden realizarse.
| Tipo | Por qué se realiza |
|---|---|
|
Radiografía simple |
Se utiliza principalmente para examinar los huesos, así como los dientes y los pulmones |
|
Angiografía |
Se utiliza para examinar los vasos sanguíneos: implica la inyección de un colorante especial (medio de contraste) en la sangre, para que los vasos sanguíneos se vean con mayor claridad |
|
Densitometría ósea (escáner DEXA) |
Se utiliza para comprobar la densidad (la solidez) de los huesos |
|
Tomografía computarizada (TC) |
Se utiliza cuando se necesitan imágenes más detalladas del interior del cuerpo que las que proporciona una radiografía simple, por ejemplo para ver en qué medida funciona un tratamiento |
|
Urografía intravenosa |
Se utiliza para examinar la vejiga y los riñones |
|
Tránsito esofágico con bario |
Se utiliza para examinar el aparato digestivo: implica beber un líquido llamado bario, para que el aparato digestivo se vea con mayor claridad |
|
Enema de bario |
Se utiliza para diagnosticar síntomas intestinales: el bario se introduce en el recto mediante una sonda, para que el intestino se vea con mayor claridad |
Preparación para una radiografía
Se le informará antes de la radiografía si debe hacer algo para prepararse.
Según el tipo de radiografía que vaya a realizarse, a veces se le puede pedir que:
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o grapas, u horquillas
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la radiografía (ayuno)
- tome un medicamento la víspera de la radiografía, que le hará ir al baño
Informe al profesional sanitario si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene alergia o ha tenido una reacción previa al bario o a un colorante llamado medio de contraste
Diga a la persona que realiza la radiografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal formado.
Qué ocurre durante una radiografía
La mayoría de las radiografías se realizan en el hospital. Las radiografías dentales suelen hacerse en una clínica dental.
El profesional sanitario que realiza las radiografías en el hospital se llama técnico en radiología.
Según el tipo de radiografía que se realice, se le puede administrar una inyección de medio de contraste, una bebida de bario, o introducir bario en el intestino mediante una sonda insertada en el ano (enema de bario).
El medio de contraste puede producirle una sensación de calor y enrojecimiento de la cara, y puede notar un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones deberían desaparecer rápidamente.
La radiografía en sí solo debería durar unos minutos:
- Se le puede pedir que se cambie y se ponga una bata, según la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- El aparato de radiografía se alineará con la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- La persona que realiza la radiografía (así como cualquier acompañante) se retirará detrás de una pantalla de protección o saldrá de la sala.
- Se le pedirá que permanezca completamente inmóvil durante unos segundos y se tomarán 1 o varias radiografías; no sentirá nada durante ese tiempo.
- Se le puede pedir que cambie de posición si hay que radiografiar diferentes partes del cuerpo.
Después de la radiografía
En general, puede irse en cuanto termine la radiografía.
Si se le ha administrado bario o un medio de contraste, se le puede pedir que espere hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción a estas sustancias.
Obtención de los resultados de la radiografía
Se le debería indicar cuándo recibirá los resultados de una radiografía.
Puede ser:
- el mismo día en que se la realiza
- en una cita unas semanas más tarde (si no ha tenido noticias después de unas semanas, contacte con el médico que le remitió o con su médico de familia)
Un profesional sanitario debería explicarle los resultados de la radiografía y si son necesarios pasos adicionales. Estos pueden incluir otras pruebas.
Posibles complicaciones de las radiografías
Las radiografías son generalmente muy seguras y las complicaciones graves son poco frecuentes.
Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al bario o al medio de contraste utilizados en algunos tipos de radiografías. Esto puede provocar síntomas como dificultad para respirar, mareos y erupciones cutáneas.
Se le pedirá que espere en el hospital si existe riesgo de reacción. El personal está formado para tratar este tipo de reacciones, si se producen.
Si se realiza muchas radiografías, existe un riesgo muy pequeño de que la radiación pueda causar cáncer.
Su médico evaluará los riesgos antes de recomendarle una radiografía y lo comentará con usted.
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se hace un TAC
Se le puede remitir para un TAC con el fin de:
- comprobar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una enfermedad, como un cáncer
- evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para un TAC
El hospital donde se realizará el TAC le indicará si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, se le puede pedir que:
- siga una dieta especial
- tome ciertos medicamentos
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no lleve ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o grapas, sujetadores o pinzas para el pelo
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- tiene diabetes
- tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un TAC o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Ellos podrán recetarle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de una persona de apoyo durante el TAC.
Desarrollo de una tomografía computarizada
Un TAC suele realizarse en el hospital por un profesional sanitario llamado técnico en radiología. Por lo general, dura entre 10 y 20 minutos.
Antes de la prueba
Según el motivo de su TAC, se le puede administrar un colorante especial, llamado medio de contraste, para que los detalles se vean mejor en las imágenes.
Puede administrarse en forma de bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo por la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- la impresión de haber orinado, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante la prueba
- Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico en radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Se le puede pedir que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después de la prueba
Si se hace el TAC de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de terminar la prueba.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le puede pedir que permanezca en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no tiene ninguna reacción.
Obtención de los resultados del TAC
Por lo general, los resultados del TAC tardan entre 1 y 2 semanas en llegar, pero pueden tardar hasta 4 semanas según la urgencia de la prueba y el lugar donde viva.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo enviará un informe al médico que le solicitó la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados del TAC.
El médico debe comentar los resultados con usted y explicarle los siguientes pasos.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se haya hecho el TAC.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de un TAC
Las complicaciones de un TAC son poco frecuentes. Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede causar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le pedirá que permanezca en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de irse a casa.
Informe al técnico en radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se hace muchos TAC, existe un riesgo muy bajo de que la radiación de los rayos X provoque un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de recomendarle un TAC y lo comentarán con usted.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
No existe un tratamiento curativo para la silicosis, ya que las lesiones pulmonares son irreversibles. El tratamiento tiene como objetivo aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
La enfermedad puede seguir agravándose, provocando lesiones pulmonares adicionales y una discapacidad grave, aunque esto puede ocurrir muy lentamente, a lo largo de muchos años.
El riesgo de complicaciones puede reducirse si:
- se asegura de no estar expuesto/a al polvo de sílice
- deja de fumar (si fuma)
- se realiza periódicamente pruebas de detección de la tuberculosis, si su médico se lo recomienda
- se vacuna contra la gripe cada año y contra el neumococo
Se le puede proponer oxigenoterapia domiciliaria a largo plazo si tiene dificultades respiratorias y un nivel bajo de oxígeno en sangre.
También se le pueden recetar medicamentos broncodilatadores para ensanchar las vías respiratorias y facilitar la respiración.
Se le recetará un tratamiento antibiótico si desarrolla una infección respiratoria bacteriana.
En los casos muy graves, el trasplante de pulmón puede ser una opción, aunque existen requisitos de salud estrictos que deben cumplirse antes de que se considere.
Prevención
La silicosis puede evitarse limitando la exposición prolongada al polvo de sílice. El empresario tiene la obligación de:
- informarle de cualquier riesgo para su salud
- asegurarse de que conoce los procedimientos adecuados para reducir el riesgo de exposición al polvo de sílice
- proporcionarle el equipo necesario para protegerse
Cuándo consultar a un médico
Consulte a su médico de familia si cree que es posible que tenga silicosis.
Le preguntará sobre sus síntomas y sus antecedentes laborales y escuchará sus pulmones con un estetoscopio.
Querrá conocer cualquier periodo durante el cual haya podido estar expuesto/a al polvo de sílice y si le proporcionaron un equipo de protección, como una mascarilla de protección respiratoria, mientras trabajaba.
Si se sospecha una silicosis, es posible que le deriven a un especialista para realizar pruebas complementarias con el fin de confirmar el diagnóstico.
Las pruebas que podrían hacerle incluyen:
- una radiografía de tórax para detectar anomalías en la estructura de sus pulmones
- una tomografía computarizada (TC) de tórax para obtener imágenes más detalladas de sus pulmones
- pruebas funcionales respiratorias (espirometría), que consisten en soplar en un aparato llamado espirómetro para evaluar el buen funcionamiento de sus pulmones
También se puede recomendar una prueba de detección de la tuberculosis, ya que presenta un riesgo más elevado de desarrollarla si tiene silicosis.
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).