Síndrome antifosfolípido (SAF)
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Síntomas
El principal síntoma del síndrome antifosfolípido (SAF) es un coágulo de sangre, que puede aparecer en cualquier parte del cuerpo.
Los síntomas de un coágulo de sangre pueden incluir:
- dolor pulsátil e hinchazón de una pierna, generalmente en la pantorrilla o el muslo (rara vez en ambas piernas)
- dolor e hinchazón en el brazo o en el vientre (abdomen)
- piel caliente, roja u oscura alrededor de la zona dolorida o hinchada – esto puede ser más difícil de notar en piel morena o negra
- venas hinchadas, duras o dolorosas al tacto
- dificultad respiratoria repentina, dolor torácico y tos con sangre
Pueden ser síntomas de trombosis venosa profunda (TVP) o de embolia pulmonar.
Otros síntomas del síndrome antifosfolípido pueden incluir:
- dolores articulares
- tendencia a sangrar más fácilmente que otras personas – los signos incluyen la aparición fácil de hematomas y el sangrado de las encías
- una erupción cutánea rojiza-azulada, con aspecto de encaje, en las piernas – esto puede ser más difícil de notar en piel negra o morena
- abortos espontáneos de repetición
Causas y factores de riesgo
Causas del síndrome antifosfolípido (SAF)
El síndrome antifosfolípido (SAF) es una enfermedad autoinmune, en la que su sistema inmunitario ataca las proteínas de la sangre, lo que hace que la sangre sea más propensa a coagularse.
El síndrome antifosfolípido es más frecuente en mujeres y en personas con otra enfermedad autoinmune, como el lupus.
Qué puede hacer para reducir el riesgo de formación de coágulos sanguíneos
Si tiene un síndrome antifosfolípido (SAF), hay algunas cosas que puede hacer para reducir el riesgo de formación de un coágulo sanguíneo.
Qué hacer
-
haga ejercicio físico con regularidad
-
lleve una alimentación equilibrada
-
intente mantener un peso normal
-
beba mucha agua para evitar la deshidratación: tiene más riesgo de sufrir un coágulo si está deshidratado/a
-
use medias de compresión para mejorar la circulación sanguínea durante los vuelos largos; el farmacéutico puede darle recomendaciones al respecto
Qué no hacer
-
no fume
-
no consuma mucho alcohol, ya que puede provocar deshidratación
-
no permanezca sentado/a durante periodos prolongados sin moverse, si puede evitarlo
Diagnóstico y pruebas
Es posible que le propongan una prueba para comprobar el síndrome antifosfolípido (SAF) si:
- ha tenido un coágulo de sangre y la causa no es evidente
- ha sufrido 3 abortos espontáneos o más
Necesitará 2 análisis de sangre, con un intervalo de 3 meses, para confirmar el diagnóstico de síndrome antifosfolípido.
Es posible que también necesite otras pruebas complementarias, como una ecografía, un TAC o una resonancia magnética, para comprobar la presencia de coágulos de sangre.
Pruebas y exploraciones
Resonancia magnética (RM) · Tomografía computarizada (TC) · Ecografía · Análisis de sangre
RM (resonancia magnética)
Por qué se realiza una RM
La RM puede utilizarse para:
- determinar la causa de sus síntomas
- examinar sus huesos y sus órganos
- evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
Preparación para una RM
El hospital donde se realizará la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.
Es posible que le pidan:
- no llevar ningún objeto que contenga metal, como joyas, sujetador, horquillas o audífonos
- sacar las monedas o las llaves de los bolsillos
- ponerse una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
- no maquillarse
Le pedirán que rellene un formulario indicando si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- se ha sometido anteriormente a intervenciones quirúrgicas
- tiene problemas renales
- tiene partes metálicas en el cuerpo, como clips quirúrgicos, un marcapasos, empastes o puentes dentales
- tiene alergias, incluida la alergia a una sustancia llamada medio de contraste que se utiliza en algunas pruebas
Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden administrarle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de una persona para que le apoye durante la prueba.
Qué ocurre durante una RM
Una RM se realiza en el hospital por un profesional sanitario llamado técnico en radiología.
Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede ser más larga.
Antes de la RM
Antes de la prueba, es posible que le administren una inyección de medio de contraste (colorante) para que se vean más detalles en las imágenes de RM.
Durante la RM
Durante la RM:
- Le pedirán que se tumbe boca arriba en una camilla.
- Le darán tapones para los oídos o auriculares para proteger su audición, ya que los aparatos de RM producen ruidos fuertes y chasquidos durante la toma de imágenes.
- El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda obtener imágenes nítidas.
- Es posible que le pidan que contenga la respiración en algunos momentos de la prueba.
Después de la RM
Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la camilla y que usted pueda levantarse.
Si le han administrado un medio de contraste, es posible que le pidan que espere en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción.
Si ha recibido un medicamento para relajarse durante la RM, es posible que pueda irse a casa después de unas horas. Alguien deberá ir a recogerle al hospital y llevarle en coche o en taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.
Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.
Obtención de los resultados de la RM
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
Este escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados de la RM.
El médico debe comentar los resultados con usted y explicarle los siguientes pasos. Dígale si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de una RM
La RM es un procedimiento habitual. Las complicaciones graves son poco frecuentes.
Si ha recibido una inyección de medio de contraste (colorante), puede aparecer un pequeño moratón en el lugar de la inyección.
El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero generalmente son leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:
- náuseas o vómitos
- una erupción cutánea
- dolor de cabeza
- un sabor metálico en la boca
- mareos
Las reacciones alérgicas al medio de contraste son poco frecuentes, pero pueden incluir:
- tos, sibilancias o estornudos
- malestar general
- dificultad para respirar o tragar
- erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida que pica
La mayoría de las reacciones aparecen inmediatamente después o durante la primera hora tras la administración del medio de contraste. Avise al técnico en radiología si empieza a encontrarse mal durante o después de la prueba.
Le pedirán que espere en el hospital unos 30 minutos después de la prueba para comprobar que no aparece ninguna reacción al medio de contraste.
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se realiza un TAC
Es posible que le deriven a una prueba de TC para:
- examinar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si sus síntomas están causados por una enfermedad, como un cáncer
- evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante un procedimiento, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para una prueba de TC
El hospital donde se realizará la prueba de TC le indicará si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, es posible que le pidan:
- seguir una dieta especial
- tomar ciertos medicamentos
- no comer ni beber nada durante varias horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no llevar ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o grapas, u horquillas
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- tiene diabetes
- tiene alguna alergia o ha tenido alguna reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un TAC o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de una persona para que le apoye durante el TAC.
Qué ocurre durante un TAC
Un TAC suele realizarse en el hospital por un profesional sanitario llamado técnico en radiología. Suele durar entre 10 y 20 minutos.
Antes del TAC
Según el motivo de su TAC, se le podrá administrar una sustancia para resaltar mejor los detalles en las imágenes. Esta sustancia se llama medio de contraste.
Puede administrarse como bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo por la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- la sensación de orinar, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante el TAC
- Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico en radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Se le podrá pedir que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del TAC
Si se hace el TAC de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de terminar la prueba.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le podrá pedir que espere en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no tiene ninguna reacción.
Obtención de los resultados del TAC
Por lo general, se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados del TAC, pero puede tardar hasta 4 semanas según la urgencia de la prueba y el lugar donde viva.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo escribirá al médico que le solicitó la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados del TAC.
Su médico debería comentar los resultados con usted y explicarle los siguientes pasos.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo de su TAC.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene dudas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de un TAC
Las complicaciones de un TAC son poco frecuentes. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de irse a casa.
Avise al técnico en radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se hace muchos TAC, existe un riesgo muy bajo de que las radiaciones de los rayos X provoquen cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de indicarle un TAC y lo comentarán con usted.
Ecografía
Por qué se realiza una ecografía
Se le puede derivar a una ecografía para:
- estudiar síntomas que haya tenido, como dolor o un bulto
- controlar una afección, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debería indicarle si tiene que hacer algo antes de la ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:
- beber varios vasos de agua sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Dígale al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser un familiar o un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
Es posible que reciba los resultados de la ecografía al final de la cita, o puede tardar algunas semanas, según el motivo de la prueba.
El resultado se enviará al médico que le solicitó la ecografía. Es posible que necesite una cita de control con su médico para comentar los resultados.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo de su ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene dudas sobre los resultados o si no los entiende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas en las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los TAC.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele provocar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona ya dolorosa, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Dígale al médico que realiza la ecografía si siente dolor y le ayudará a estar más cómodo.
Análisis de sangre
Por qué se realiza un análisis de sangre
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si los síntomas que tiene están causados por ciertas afecciones
- determinar si tiene un riesgo más alto de desarrollar una afección
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una afección
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco tiempo antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar algunos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (medicamentos anticoagulantes)
Cómo se realiza un análisis de sangre
Un análisis de sangre se realiza generalmente en la consulta de su médico de familia o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extrae una pequeña cantidad de sangre, con mayor frecuencia en el pliegue del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse en la muñeca o en la punta del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero se coloque una banda elástica (torniquete) alrededor de su brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un ligero pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede ser un poco incómodo. La sangre se recoge en un pequeño tubo, que se envía al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente se le da un poco de algodón o un apósito para cubrir el punto de extracción.
Puede aparecer un hematoma o una hinchazón en el lugar donde se extrajo la sangre, pero desaparece en unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.
También puede venir acompañado/a al análisis de sangre para recibir apoyo.
Obtención de los resultados del análisis de sangre
Puede recibir los resultados del análisis de sangre en unos días, pero algunos resultados pueden tardar varias semanas.
Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada anormal, quizá no haya nada más que hacer. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se realizó el análisis de sangre.
Los resultados de un análisis de sangre pueden ser difíciles de entender. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Los valores normales varían de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con su médico.
Tratamiento
No existe un tratamiento curativo para el síndrome antifosfolípido (SAF), pero el tratamiento puede ayudar a prevenir la formación de nuevos coágulos sanguíneos.
En general, se le recetará warfarina, un medicamento destinado a reducir el riesgo de coágulos sanguíneos (medicamento anticoagulante).
La mayoría de las personas con síndrome antifosfolípido deben seguir tomando warfarina toda su vida, ya que el riesgo de desarrollar otro coágulo sanguíneo en el futuro es alto.
También podría necesitar tratamiento para otras afecciones que aumentan el riesgo de coágulos sanguíneos, como la tensión arterial alta o el colesterol alto.
Importante
Si tiene síndrome antifosfolípido, consulte a su médico antes de someterse a cualquier intervención médica o de empezar a tomar cualquier medicamento nuevo (incluidos los anticonceptivos).
Algunos medicamentos pueden no ser seguros para usted, y es posible que necesite tratamiento adicional o vigilancia durante las intervenciones médicas.
Complicaciones
El síndrome antifosfolípido (SAF) aumenta el riesgo de coágulo sanguíneo, que puede provocar numerosos problemas, en particular:
- trombosis venosa profunda o embolia pulmonar
- ictus (accidente cerebrovascular) o accidente isquémico transitorio
- infarto de miocardio
- complicaciones del embarazo, en particular preeclampsia, abortos espontáneos de repetición y parto prematuro
El tratamiento para prevenir los coágulos sanguíneos (medicamentos anticoagulantes) reduce el riesgo de estas complicaciones.
Cuándo consultar a un médico
Recomendación urgente: pida una cita urgente con su médico de familia si:
- cree que tiene un coágulo de sangre
Llame al 112 o acuda inmediatamente a urgencias si:
- tiene graves dificultades para respirar
- siente dolor en el pecho o en la parte alta de la espalda
- su corazón late muy rápido
- alguien ha perdido el conocimiento
Estos signos pueden indicar una embolia pulmonar u otra afección grave, que puede poner en peligro su vida y requiere tratamiento inmediato.
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).