Síndrome de vómitos cíclicos
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Síntomas
Síntomas del síndrome de vómitos cíclicos
Los principales síntomas del síndrome de vómitos cíclicos son episodios intensos de náuseas y vómitos, seguidos de periodos en los que se encuentra bien.
Cada episodio puede durar desde unas horas hasta unos días.
Los episodios comienzan con sudoración, náuseas y un tono de piel más pálido de lo habitual, seguidos de arcadas y vómitos.
Otros síntomas del síndrome de vómitos cíclicos pueden incluir:
- un cansancio muy intenso (agotamiento)
- pérdida de apetito
- dolor de tripa (abdomen)
- diarrea
- mareos
- dolor de cabeza
- dolor en los ojos al mirar luces brillantes
Los episodios suelen comenzar a la misma hora del día o de la noche y tienen la misma duración. Una vez que estos síntomas mejoran, la mayoría de las personas con síndrome de vómitos cíclicos se sienten mejor durante unas semanas o unos meses, hasta el inicio de un nuevo episodio.
El síndrome de vómitos cíclicos suele comenzar en la infancia, hacia los 5 años, y mejora a medida que los niños crecen. Pero también puede afectar a los adultos y suele ser más grave en los adultos que no tuvieron esta afección en la infancia.
Cómo controlar los síntomas del síndrome de vómitos cíclicos
Hay medidas que puede tomar para ayudar a prevenir los episodios del síndrome de vómitos cíclicos o para controlar los síntomas.
Para ayudar a prevenir los episodios:
- lleve un diario para ver si hay cosas que desencadenan sus síntomas; por ejemplo, algunas personas observan que ciertos alimentos, las comidas copiosas, el estrés o la falta de sueño pueden ser factores desencadenantes y puede ser útil evitarlos
- no olvide tomar cualquier medicamento que le hayan recetado
Durante un episodio:
- guarde cama y duerma en una habitación oscura y tranquila
- siga bebiendo pequeños sorbos de líquidos, como agua o zumo diluido, para prevenir la deshidratación durante y después de un episodio de vómitos; el farmacéutico puede recomendarle soluciones de rehidratación oral que se mezclan con agua y se beben
Causas y factores de riesgo
La causa exacta del síndrome de vómitos cíclicos no se conoce, pero es más probable que lo sufra si usted o un familiar suyo padece migrañas.
Es posible que note que los episodios de vómitos se desencadenan por ciertos factores. Algunos ejemplos frecuentes son:
- el estrés, la ansiedad o una emoción fuerte
- la falta de sueño o un esfuerzo físico excesivo
- los resfriados, las alergias y las infecciones
- ciertos alimentos y bebidas, como el alcohol, la cafeína, el queso o el chocolate
- los periodos largos sin alimentos ni líquidos
Diagnóstico y pruebas
Si usted o su hijo tienen episodios de náuseas intensas y vómitos, el médico comprobará si los síntomas podrían estar causados por el síndrome de vómitos cíclicos.
El médico puede preguntarle sobre:
- el número de episodios que ha tenido y su duración
- la frecuencia de los vómitos durante cada episodio
- si se encuentra bien entre los episodios y durante cuánto tiempo se encuentra bien
Es posible que necesite pruebas para descartar otras afecciones.
Tratamiento
Los medicamentos pueden ayudar en caso de síndrome de vómitos cíclicos si tiene más de un episodio al mes.
Los medicamentos recetados dependen de sus síntomas y de su edad, pero pueden incluir:
- medicamentos que pueden utilizarse para tratar y prevenir las migrañas
- medicamentos contra las náuseas
- analgésicos
El médico también puede ofrecer apoyo si su hijo tiene dificultades para afrontar los síntomas del síndrome de vómitos cíclicos.
Si un episodio es muy grave, puede ser necesario recibir tratamiento en el hospital con medicamentos y líquidos administrados directamente en una vena (por vía intravenosa). Esto ayudará a prevenir la deshidratación y a tratar los síntomas.
Cuándo consultar a un médico
Recomendación urgente: pida una cita urgente a su médico de familia si:
- usted o su hijo siguen vomitando y no consiguen retener los líquidos
- usted o su hijo orinan menos de lo habitual (o el bebé moja menos pañales)
Llame al 112 o acuda a urgencias si usted o su hijo:
- vomita sangre o tiene vómitos con aspecto de posos de café
- tiene vómitos verdes (adultos)
- tiene vómitos de color amarillo verdoso o verdes (niños)
- tiene rigidez en la nuca y dolor en los ojos al mirar luces brillantes
- tiene un dolor de cabeza repentino e intenso
- tiene un dolor de tripa repentino e intenso
- tiene la piel, los labios o la lengua azules, grises, pálidos o moteados; en una piel morena o negra, puede ser más fácil observarlo en las palmas de las manos o en las plantas de los pies
- tiene graves dificultades para respirar: respira con dificultad, se ahoga o no consigue pronunciar palabras (los bebés pueden emitir gruñidos o se les puede hundir la tripa bajo las costillas)
- está confundido/a o no reacciona como de costumbre
Pueden ser signos de una afección más grave.
No conduzca para ir a urgencias. Pida a alguien que le lleve o llame al 112 y solicite una ambulancia.
Lleve consigo todos los medicamentos que toma.
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).