Trastornos disociativos
Actualizado: · Código CIE-10: F44
Acerca de la enfermedad
Existen varios tipos diferentes de trastorno disociativo.
Los 3 tipos principales son:
- el trastorno de despersonalización-desrealización
- la amnesia disociativa
- el trastorno de identidad disociativo
Trastorno de despersonalización-desrealización
La despersonalización es la sensación de estar fuera de uno mismo y de observar las propias acciones, sentimientos o pensamientos a distancia.
La desrealización es la sensación de que el mundo es irreal. Las personas y las cosas que le rodean pueden parecer «sin vida» o «borrosas».
Puede presentar despersonalización o desrealización, o ambas a la vez. Esto puede durar solo unos instantes o aparecer y desaparecer durante muchos años.
Amnesia disociativa
Una persona que sufre amnesia disociativa tendrá periodos en los que no puede recordar información sobre sí misma o acontecimientos de su vida pasada.
También puede olvidar un talento o una habilidad aprendida.
Estas lagunas de memoria son mucho más graves que un olvido normal y no se deben a otra afección médica.
Algunas personas que sufren amnesia disociativa se despiertan en un lugar desconocido sin saber cómo han llegado hasta allí.
Es posible que se hayan dirigido allí intencionadamente o que hayan deambulado en un estado de confusión.
Estos episodios de lagunas de memoria pueden durar minutos, horas o días. En casos raros, pueden durar meses o años.
Trastorno de identidad disociativo
El trastorno de identidad disociativo (TID) se denominaba antes trastorno de personalidad múltiple.
Una persona diagnosticada con un TID puede sentirse insegura acerca de su identidad y de quién es.
Puede sentir la presencia de otras identidades, cada una con sus propios nombres, voces, historias personales y comportamientos.
Los principales síntomas del TID son:
- lagunas de memoria sobre acontecimientos cotidianos e información personal
- la presencia de varias identidades distintas
Síntomas
Los síntomas del trastorno disociativo pueden variar, pero pueden incluir:
- la sensación de desconexión de uno mismo y del mundo que le rodea
- el olvido de ciertos períodos de tiempo, acontecimientos e información personal
- la incertidumbre sobre la propia identidad
- la presencia de varias identidades distintas
- la sensación de un dolor físico reducido o ausente
Algunas personas con trastornos disociativos tienen crisis convulsivas. Estas pueden ir desde el desmayo hasta manifestaciones parecidas a una crisis epiléptica.
La disociación es una forma en la que la mente hace frente a un estrés excesivo.
Los períodos de disociación pueden durar un tiempo relativamente corto (horas o días) o mucho más tiempo (semanas o meses).
Muchas personas con un trastorno disociativo han vivido un acontecimiento traumático en la infancia. La disociación puede aparecer como una forma de hacerle frente.
Causas y factores de riesgo
Existen numerosas causas posibles de los trastornos disociativos, en particular una experiencia traumática anterior.
Una persona con un trastorno disociativo puede haber sufrido abusos físicos, sexuales o emocionales en su infancia.
Algunas personas presentan disociación después de haber vivido una guerra, un secuestro o incluso un procedimiento médico invasivo.
La desconexión de la realidad es un mecanismo de defensa normal que ayuda a la persona a afrontar un periodo traumático.
Es una forma de negación, como si «esto no me está pasando a mí».
Se convierte en un problema cuando el entorno ya no es traumático, pero la persona se comporta y vive todavía como si lo fuera, y no ha tratado ni superado el acontecimiento.
Diagnóstico y pruebas
El médico de familia puede examinarle y realizar algunas pruebas para comprobar si otra afección podría estar en el origen de sus síntomas.
También puede remitirle a un especialista en salud mental para una evaluación completa.
La evaluación
El especialista que realiza la evaluación debe conocer bien los trastornos disociativos.
La evaluación puede incluir preguntas sobre sus pensamientos, sus sentimientos, su comportamiento y sus síntomas.
Es importante ser sincero/a acerca de sus síntomas y no sentir vergüenza ni incomodidad, para recibir la ayuda y el apoyo que necesita.
Tratamiento
Muchas personas con un trastorno disociativo se recuperan por completo gracias al tratamiento y al apoyo.
Psicoterapia
La psicoterapia suele recomendarse para los trastornos disociativos.
El objetivo de las terapias psicológicas, como el asesoramiento o la psicoterapia, es ayudarle a afrontar la causa subyacente de sus síntomas y a aprender y practicar técnicas para manejar los periodos en los que se siente desconectado/a.
Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR)
La desensibilización y el reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR) es un tratamiento psicológico que puede ayudar a reducir los síntomas del trastorno de estrés postraumático (TEPT). A veces se utiliza para tratar los trastornos disociativos.
Medicamentos
No existe un medicamento específico para tratar la disociación, pero pueden recetarse medicamentos como los antidepresivos para tratar afecciones asociadas, como la depresión, la ansiedad y los ataques de pánico.
Vivir con la enfermedad
Trastornos asociados
Una persona con un trastorno disociativo también puede presentar otros trastornos de salud mental, como:
- síntomas sin explicación médica
- un trastorno de estrés postraumático (TEPT)
- una depresión
- cambios de humor repentinos
- ansiedad y crisis de pánico
- tendencias suicidas o conductas de autolesión
- un trastorno de la conducta alimentaria
- un trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
También puede tener problemas de sueño (insomnio).
Si tiene pensamientos suicidas
Si piensa en quitarse la vida, es importante pedir ayuda a alguien.
Probablemente le resulte difícil verlo ahora, pero no está solo/a y existen soluciones.
Hay personas con las que puede hablar y que desean ayudarle:
- hable con un amigo, un familiar o una persona de confianza, ya que pueden ayudarle a calmarse y a encontrar un poco de alivio
- acuda al servicio de urgencias más cercano y explique al personal cómo se siente
- pida una cita urgente con su médico de familia
Qué hacer si está preocupado/a por alguien
Si le preocupa que una persona de su entorno pueda tener pensamientos suicidas, intente animarla a hablar de lo que siente.
Escuchar es la mejor manera de ayudar. Intente evitar proponer soluciones y emitir juicios.
Si a la persona ya le han diagnosticado un trastorno de salud mental, como una depresión, puede hablar con el médico que la atiende. Él le ofrecerá ayuda y consejos, pero no puede compartir información sobre la persona sin su consentimiento.
Ayuda y apoyo adicionales
Si sufre un trastorno disociativo, obtener ayuda y apoyo es una parte importante del proceso de recuperación.
Hablar de su experiencia con el trastorno disociativo con su pareja, su familia y sus amigos puede ayudarles a comprender cómo se siente.
Leer testimonios de otras personas que han pasado por experiencias similares también puede ser útil.
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).