RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG

Principio activo: METILFENIDATO HIDROCLORURO
Código ATC: N06B
Laboratorio titular: Laboratorios Rubio S.A.
Forma farmacéutica: CÁPSULA DURA DE LIBERACIÓN MODIFICADA (VÍA ORAL)
Dispensación: con receta médica · medicamento genérico (EFG)
Nº de registro: 88838 · Ficha oficial en CIMA (AEMPS)
Financiado por el SNS — aportación normal

Precio y financiación

PresentaciónCódigo NacionalPVP con IVAAportaciónPagas tú
RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG, 30 cápsulas76273921,01 €NORMAL

El SNS financia estos medicamentos; el paciente aporta un porcentaje del PVP según su situación (renta, condición de pensionista o exención). Los medicamentos de aportación reducida (tratamientos de larga duración) tienen un tope de 4,26 € por envase. Los pensionistas tienen además un tope mensual. Estimación orientativa — tu farmacéutico es la referencia.

Principio activo: METILFENIDATO HIDROCLORURO
Código ATC: N06B
Laboratorio titular: Laboratorios Rubio S.A.
Prospecto oficial (pacientes): Ver en AEMPS/CIMA
Ficha técnica (profesionales sanitarios): Ver ficha técnica

Qué es y para qué se utiliza

Para qué se utiliza Metilfenidato se utiliza para tratar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Se utiliza en niños y adolescentes de 6 a 18 años, y en adultos. Se utiliza solo tras haber probado antes tratamientos que no incluyan medicamentos, como la terapia de asesoramiento y comportamiento, han resultado insuficientes. Metilfenidato no se debe utilizar para el tratamiento del TDAH en niños menores de 6 años. Se desconoce si es seguro o beneficioso en niños menores de 6 años. Cómo actúa Metilfenidato mejora la actividad de determinadas partes del cerebro que presentan baja actividad. Este medicamento ayuda a mejorar la capacidad de atención y la concentración, y reduce el comportamiento impulsivo. Este medicamento se utiliza como parte de un programa de tratamiento, que generalmente incluye: terapia psicológica terapia educativa y terapia social. El tratamiento con metilfenidato solo debe ser iniciado y utilizado bajo la supervisión de un doctor especializado en el tratamiento del TDAH, como un pediatra experto, un psiquiatra de niños y adolescentes o un psiquiatra. Será necesario un examen completo de este médico. Si usted es un adulto y no ha sido tratado antes, el especialista llevará a cabo pruebas para confirmar que ha tenido TDAH desde la infancia. Usar programas de tratamiento y medicamentos ayuda a controlar el TDAH. Acerca del TDAH A los niños y adolescentes con TDAH les puede resultar difícil: quedarse sentados concentrarse No es su culpa que no puedan hacer estas cosas. Muchos niños y adolescentes se esfuerzan por hacer estas cosas. Sin embargo, el TDAH puede ser problemático en la vida diaria. Los niños y adolescentes con TDAH pueden tener dificultades para aprender y hacer los deberes. Los adultos con TDAH suelen tener dificultades para concentrarse. A menudo se sienten inquietos, impacientes y distraídos. Puede resultarles difícil organizar su vida privada y su trabajo. No todos los pacientes con TDAH necesitan ser tratados con medicamentos. Para los niños, la decisión de usar un medicamento debe basarse en una evaluación muy completa de la gravedad y la naturaleza crónica de los síntomas del niño. El TDAH no afecta a la inteligencia.

Antes de tomar este medicamento

No tome Rubifen Prolong si usted o su hijo: son alérgicos al metilfenidato o a alguno de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6). Si cree que es alérgico, consulte a su médico tienen un problema de tiroides tienen presión ocular elevada (glaucoma) tienen un tumor de las glándulas suprarrenales (feocromocitoma) están tomando un medicamento llamado inhibidor de la monoaminooxidasa (IMAO) utilizado para la depresión, o si usted o su hijo o han tomado un IMAO en los últimos 14 días (ver sección «Otros medicamentos y Rubifen Prolong») sufren un trastorno alimentario por el que usted o su hijo no sienten hambre o no quieren comer (como anorexia nerviosa) presentan una presión arterial muy alta o un estrechamiento de los vasos sanguíneos, que posiblemente provoca dolor en los brazos y las piernas han tenido alguna vez problemas de corazón, como antecedentes de infarto de miocardio, irregularidad de los latidos cardiacos, dolor y molestias en el pecho, insuficiencia cardiaca, enfermedad cardiaca o problemas del corazón han padecido un problema en los vasos sanguíneos del cerebro como ictus, hinchazón y debilitación de parte de un vaso sanguíneo (aneurisma), estrechamiento o bloqueo de vasos sanguíneos, o inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis) padecen problemas de salud mental como un problema de «personalidad psicópata» o «trastorno límite de la personalidad» tienen pensamientos anormales o alucinaciones, o una enfermedad denominada “esquizofrenia” signos de problema grave de estado de ánimo, como: pensamientos suicidas depresión grave (sentirse triste, inútil y desesperanzado) manía (sensación inusual de excitación, hiperactividad o desinhibición) cambios del estado de ánimo de la depresión a la manía No tome metilfenidato si usted o su hijo padecen cualquiera de los trastornos anteriores. Si no está seguro, hable con su médico o farmacéutico antes de tomar metilfenidato, ya que este medicamento puede empeorar dichos problemas. Advertencias y precauciones Consulte a su médico o farmacéutico antes de empezar a tomar Rubifen Prolong si usted o su hijo: sufren problemas de hígado o riñón han tenido crisis (ataques, convulsiones, epilepsia) o exploraciones cerebrales anormales (EEG) han abusado o tienen dependencia del alcohol, medicamentos con receta o drogas son mujeres y han comenzado a tener la menstruación (ver sección «Embarazo, lactancia y fertilidad» más adelante) o en su familia ha habido casos de contracciones repetidas y difíciles de controlar de alguna parte del cuerpo o repite sonidos y palabras (tics) tienen la presión arterial alta padece un problema cardíaco que no se menciona en la sección «No tome Rubifen Prolong» padece un problema de salud mental que no se menciona en la sección «No tome Rubifen Prolong». Otros problemas de salud mental incluyen: cambios del estado de ánimo (pasar de estado maníaco a depresivo – llamado «trastorno bipolar») experimenta un comportamiento agresivo u hostil por primera vez o que empeora ve, oye o siente cosas que no existen (alucinaciones) cree cosas que no son reales (delirios) se siente extrañamente desconfiado (paranoia) se siente agitado, ansioso o tenso se siente deprimido o culpable Antes de empezar el tratamiento, indique al médico o farmacéutico si usted o su hijo presentan alguno de los trastornos o síntomas citados anteriormente, ya que este medicamento puede empeorar estos problemas. El médico querrá supervisar el efecto que causa el medicamento en usted o su hijo. Durante el tratamiento, niños y adolescentes pueden presentar, de manera inesperada, erecciones prolongadas. Las erecciones pueden ser dolorosas y producirse en cualquier momento. Es importante que contacte con el médico de inmediato si la erección dura más de 2 horas, especialmente si es dolorosa. Si usted o su hijo presentan visión borrosa u otras alteraciones visuales, póngase en contacto con su médico. Es posible que su médico considere la posibilidad de interrumpir el tratamiento con Rubifen Prolong. Controles que su médico hará antes de que usted o su hijo empiecen el tratamiento con metilfenidato Estas comprobaciones sirven para poder decidir si el metilfenidato es el medicamento idóneo para usted o para su hijo, su médico hablará con usted de estos aspectos: cualquier otro medicamento que estén tomando usted o su hijo si tienen antecedentes familiares de muerte súbita inexplicable cualquier otro problema médico (como problemas cardíacos) que usted, su hijo o su familia puedan tener cómo se sienten usted o su hijo, por ejemplo, eufórico o decaído, tienen pensamientos extraños, o si usted o su hijo han tenido estas sensaciones en el pasado si existe un historial familiar de «tics» (dificultad para controlarse, contracciones repetidas de cualquier parte del cuerpo o repetición de sonidos y palabras) cualquier problema de salud mental o comportamiento que usted o su hijo u otros miembros de la familia tengan o hayan tenido en el pasado. Su médico le explicará si usted o su hijo corren el riesgo de sufrir cambios del estado de ánimo (pasar de la manía a la depresión – llamado «trastorno bipolar»). Su médico comprobará sus antecedentes de salud mental, y antecedentes familiares de suicidio, trastorno bipolar o depresión Es importante que facilite la máxima información posible. Esta información ayudará a que su médico pueda decidir si el metilfenidato es el medicamento idóneo para usted o para su hijo. Es posible que su médico piense que usted o su hijo necesitan otras pruebas médicas antes de empezar a tomar este medicamento. Análisis de drogas Este medicamento puede dar resultados positivos en los análisis de drogas. Efectos en caso de uso inadecuado como agente dopante El uso de metilfenidato puede inducir a resultados positivos en las pruebas de dopaje. El uso inadecuado de metilfenidato con fines de dopaje puede poner en riesgo la salud. Otros medicamentos y Rubifen Prolong Informe a su médico o farmacéutico si usted o su hijo están tomando, han tomado recientemente o pudieran tener que tomar cualquier otro medicamento. No tome metilfenidato si usted o su hijo: están tomando un medicamento llamado «inhibidor de la monoaminooxidasa (IMAO)» usado para tratar la depresión, o han tomado un IMAO en los últimos 14 días. Tomar un IMAO junto con metilfenidato puede causar un aumento repentino de la presión arterial (ver “No tome Rubifen Prolong”). Si usted o su hijo están tomando otros medicamentos, el metilfenidato puede afectar su mecanismo de acción o causar efectos secundarios. Por lo tanto, puede ser necesario cambiar la dosis del medicamento o suspender el tratamiento en conjunto. Si usted o su hijo toman alguno de los siguientes medicamentos, consulte con su médico o farmacéutico antes de tomar metilfenidato: otros medicamentos para la depresión medicamentos para problemas graves de salud mental (por ejemplo esquizofrenia) medicamentos para la epilepsia medicamentos empleados para reducir o aumentar la presión arterial algunos remedios contra la tos y el resfriado cuyos componentes pueden afectar a la presión arterial. Es importante consultar con su farmacéutico cuando compre alguno de estos medicamentos medicamentos que diluyen la sangre para evitar que se formen coágulos Si tiene alguna duda sobre si alguno de los medicamentos que usted o su hijo están tomando están incluidos en la lista anterior, pregunte a su médico o farmacéutico antes de tomar metilfenidato. Ante una operación Informe a su médico si usted o su hijo van a someterse a una operación. No se debe tomar metilfenidato el día de la operación si se usa cierto tipo de anestesia, pues existe el riesgo de que se produzca un aumento brusco de la presión arterial durante la intervención. Toma de Rubifen Prolong con alimentos, bebidas y alcohol No beba alcohol mientras toma este medicamento, ya que el alcohol podría agravar sus efectos secundarios. Recuerde que algunos alimentos y medicamentos contienen alcohol. Embarazo, lactancia y fertilidad Si está embarazada o en periodo de lactancia, cree que podría estar embarazada o tiene intención de quedarse embarazada, consulte su médico antes de utilizar este medicamento. Los datos disponibles no sugieren un aumento del riesgo de anomalías congénitas totales, aunque no se pudo descartar un pequeño aumento del riesgo de malformaciones cardiacas durante su uso en los tres primeros meses de embarazo. Su médico le dará más información sobre este riesgo. Consulte a su médico o farmacéutico antes de usar metilfenidato si usted o su hija: es sexualmente activa. Su médico hablará con usted sobre métodos anticonceptivos está embarazada o cree que podría estar embarazada. Su médico decidirá si debe tomar metilfenidato está dando el pecho o tiene previsto dar el pecho. Es posible que metilfenidato pase a la leche materna. Por tanto, su médico decidirá si deben dar de mamar mientras toman metilfenidato. Conducción y uso de máquinas Pueden producirse mareos, somnolencia y alteraciones visuales durante el tratamiento con metilfenidato. Si aparecen estos efectos secundarios, puede ser peligroso realizar actividades comprometidas (como conducir, manejar máquinas, montar en bicicleta o trepar a los árboles) hasta estar seguro de que usted o su hijo no están afectados. Rubifen Prolong contiene sacarosa Rubifen Prolong contiene sacarosa (un tipo de azúcar). Si su médico le ha indicado que padece una intolerancia a ciertos azúcares, consulte con él antes de tomar este medicamento.

Cómo se administra

Siga exactamente las instrucciones de administración de este medicamento indicadas por su médico. En caso de duda, consulte de nuevo a su médico o farmacéutico. Dosis Por lo general, su médico iniciará el tratamiento con una dosis baja que aumentará gradualmente según sea necesario. Niños (a partir de 6 años) y adolescentes La dosis inicial recomendada es de 20 mg una vez al día. Según el criterio del médico, el tratamiento con metilfenidato también se puede iniciar con una dosis de 10 mg. La dosis máxima diaria es de 60 mg. Rubifen Prolong se toma una vez al día por la mañana en pacientes menores de 18 años. Adultos Si es la primera vez que toma metilfenidato, el médico iniciará el tratamiento con una dosis de 20 mg una vez al día y, si es necesario, aumentará la dosis gradualmente a pequeños incrementos semanales. Si ya ha recibido tratamiento con una formulación de metilfenidato de liberación modificada durante la infancia y acaba de cumplir 18 años, su médico puede mantener el tratamiento a la misma dosis. Si durante la infancia fue tratado con una formulación de liberación inmediata, su médico le recetará la dosis equivalente de Rubifen Prolong. La dosis máxima diaria es de 80 mg. Para dosis más bajas o incrementos más pequeños, puede estar disponibles diferentes dosis de este medicamento u otros medicamentos que contienen metilfenidato. Cosas que su médico hará cuando usted o su hijo estén en tratamiento El médico le hará algunas pruebas: antes de que usted o su hijo empiecen el tratamiento: para asegurarse de que metilfenidato es seguro y beneficioso (se detalla en la sección «Controles que su médico hará antes de que usted o su hijo empiecen el tratamiento con metilfenidato»). después de que usted o su hijo hayan empezado el tratamiento: estas pruebas se harán al menos cada 6 meses, pero posiblemente con mayor frecuencia. Estas también se harán cuando se cambie la dosis. Estas pruebas incluirán: comprobación del apetito medición de la estatura y el peso, en niños medición del peso, en adultos medición de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca comprobación de problemas del estado de ánimo u otras sensaciones inusuales, o si estos han empeorado desde que toma Rubifen Prolong Forma de administración Rubifen Prolong es para uso oral. Tome metilfenidato una vez al día por la mañana. Metilfenidato no debe tomarse demasiado tarde, ya que puede causar alteraciones del sueño. La cápsula se puede tomar con o sin alimentos. La cápsula debe tragarse entera, con un vaso de agua. No machaque, mastique o divida la cápsula o su contenido. Si usted o su hijo no son capaces de tragar la cápsula de Rubifen Prolong, puede verter el contenido sobre una cantidad pequeña de alimento, de la siguiente manera: Abra la cápsula con cuidado y vierta los gránulos sobre una pequeña cantidad de alimento blando (por ejemplo compota de manzana). El alimento no debe estar caliente, pues esto podría afectar a las propiedades especiales de los gránulos. Tome inmediatamente toda la mezcla de medicamento y alimento. No almacene ninguna mezcla de medicamento/alimento para uso futuro. Instrucciones para la apertura del blíster Este medicamento está disponible en blísteres pelables con cierre de seguridad a prueba de niños. Por favor siga las siguientes instrucciones para la apertura del blíster: No empuje la cápsula para sacarla del blíster, ya que esto hará que se aplaste. Tome el blíster por la lámina impresa hacia arriba y doble hacia atrás por la línea perforada, doble el blíster en la dirección opuesta y repita varias veces. Separe por la zona perforada para obtener una dosis. Para extraer la cápsula separe cuidadosamente la lámina empezando por la esquina indicada con una flecha y estire de ella hacia atrás. Tratamiento a largo plazo Metilfenidato no debe, ni es necesario, tomarse de por vida. Si la administración de metilfenidato dura más de un año, su médico deberá suspender su tratamiento brevemente al menos una vez al año. En niños, esto puede suceder durante las vacaciones escolares. De esta manera, se verá si todavía se necesita el medicamento. Si usted o su hijo no se encuentran mejor después de 1 mes de tratamiento Si usted o su hijo no se encuentran mejor, informe a su médico. Él puede decidir si usted o su hijo necesitan un tratamiento diferente. Uso inadecuado de Rubifen Prolong Si metilfenidato no se utiliza adecuadamente, puede aparecer un comportamiento anormal. También puede significar que usted o su hijo empiezan a depender del medicamento. Informe a su médico si usted o su hijo han abusado o tienen dependencia del alcohol, medicamentos con receta o drogas. Este medicamento es solo para usted o su hijo. No dé este medicamento a otras personas, aunque tengan síntomas similares. Si usted o su hijo toman más Rubifen Prolong del que deben Si usted o su hijo han tomado más medicamento del que debieran, consulte a su médico o llame una ambulancia de inmediato. Puede ser necesario un tratamiento médico. También pueden consultar al servicio de Información Toxicológica, teléfono 91 562 04 20. Los signos de sobredosis pueden incluir: vómitos, agitación, temblores, aumento de los movimientos no controlados, contracciones musculares, ataques (a veces seguidos de coma), sensación de felicidad extrema, confusión, ver, sentir u oír cosas que no son reales (alucinaciones), sudor, rubor, dolor de cabeza, fiebre alta, cambios de los latidos cardíacos (lentos, rápidos o irregulares), presión arterial alta, pupilas dilatadas y sequedad de nariz y boca, hinchazón de los músculos, músculos débiles y sensibles, dolores musculares, orina oscura. Si usted o su hijo olvidaron tomar Rubifen Prolong No tome una dosis doble para compensar las dosis olvidadas. Si usted o su hijo olvidaron la toma de una dosis, deberán esperar a la siguiente dosis a la hora prevista. Si usted o su hijo interrumpen el tratamiento con Rubifen Prolong Si usted o su hijo dejan de tomar el medicamento repentinamente, es posible que aparezcan de nuevo los síntomas del TDAH o bien efectos no deseados como depresión. Su médico le recomendará que reduzca de manera gradual la cantidad de medicamento que toma al día antes de interrumpirlo completamente. Consulte a su médico antes de interrumpir metilfenidato. Si tiene cualquier otra duda sobre el uso de este medicamento, pregunte a su médico o farmacéutico.

Posibles efectos adversos

Al igual que todos los medicamentos, este medicamento puede producir efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran. Su médico le hablará sobre estos efectos adversos. Algunos efectos adversos podrían ser graves. Si usted o su hijo sufren alguno de los efectos adversos citados a continuación, informe a su médico de inmediato: Frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 10 personas) latidos cardíacos irregulares (palpitaciones) cambios de personalidad rechinar de dientes excesivo (bruxismo) Poco frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 100 personas) pensamientos o sentimientos suicidas ver, sentir u oír cosas que no son reales, son síntomas de psicosis habla y movimientos del cuerpo descontrolados (síndrome de Tourette) signos de alergia como sarpullido, picor o urticaria en la piel, hinchazón de la cara, labios, lengua u otras partes del cuerpo, respiración entrecortada, dificultad o problemas para respirar cambios o alteraciones en el estado de ánimo Raros (pueden afectar hasta 1 de cada 1.000 personas) sentirse excepcionalmente excitado, más activo de lo normal o desinhibido (manía) Muy raros (pueden afectar hasta 1 de cada 10.000 personas) infarto crisis (ataques, epilepsia con convulsiones) descamación de la piel o manchas rojas purpúreas espasmos musculares incontrolados que afectan a los ojos, la cabeza, el cuello, el cuerpo y el sistema nervioso como consecuencia de la falta de circulación sanguínea al cerebro parálisis o problemas de movimiento y la vista, dificultad en el habla; pueden ser signos de problemas en los vasos sanguíneos del cerebro disminución del número de células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) que puede hacer que sea más propenso a sufrir infecciones, y provocar más fácilmente sangrado y moretones aumento repentino de la temperatura corporal, tensión arterial muy alta y convulsiones graves («síndrome neuroléptico maligno»). No es totalmente seguro que este efecto adverso esté causado por metilfenidato u otros medicamentos tomados en combinación con metilfenidato No conocida (no puede estimarse a partir de los datos disponibles) pensamientos no deseados que reaparecen desvanecimiento inexplicado, dolor en el pecho, respiración entrecortada (pueden ser signos de problemas cardíacos) incapacidad de controlar la eliminación de orina (incontinencia) espasmo de los músculos de la mandíbula que dificulta la apertura de la boca (trismus) tartamudez Otros efectos adversos son, si pasan a ser graves, informe a su médico o farmacéutico: Muy frecuentes (pueden afectar a más de 1 de cada 10 personas) disminución del apetito dolor de cabeza sensación de nerviosismo dificultad para dormir náuseas sequedad de boca Frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 10 personas) dolor en las articulaciones temperatura elevada (fiebre) pérdida de pelo fuera de lo normal o disminución del grosor de este (pelo más fino) somnolencia o adormecimiento fuera de lo normal pérdida del apetito disminución de peso en adultos ataques de pánico disminución del deseo sexual dolor de muelas picor, sarpullido o sarpullidos rojos que pican (urticaria) sudoración excesiva tos, dolor de garganta o irritación de garganta y nariz, dificultad para respirar o dolor en el pecho cambios en la presión arterial (principalmente presión arterial alta) latidos cardíacos rápidos (taquicardia) manos y pies fríos sacudidas o temblores, sensación de mareo, movimientos que no puede controlar, sensación de inquietud interior estar inusualmente activo sentirse agresivo, nervioso, inquieto, ansioso, deprimido, estresado, irritable y tener un comportamiento anormal, problemas para dormir y cansancio dolor de estómago, diarrea, malestar de estómago, indigestión, sed y vómitos. Estos efectos adversos suelen ocurrir al inicio del tratamiento y pueden reducirse tomando el medicamento con alimentos. Poco frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 100 personas) estreñimiento molestias en el pecho inflamación de las membranas mucosas del estómago y del intestino delgado sangre en la orina visión doble o borrosa dolor muscular, contracciones musculares, tirantez muscular aumento de los resultados de los análisis del hígado (se ve en análisis de sangre) ira, inquieto o lloroso, excesiva conciencia del entorno, tensión ojo seco Raros (pueden afectar hasta 1 de cada 1.000 personas) cambios en el deseo sexual sentirse desorientado pupilas dilatadas, problemas de la vista hinchazón del pecho en los hombres enrojecimiento de la piel, aumento del enrojecimiento de los sarpullidos de la piel trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) (incluyendo impulso irresistible de arrancarse el cabello, pellizcarse la piel, tener en la mente pensamientos, sentimientos, imágenes o impulsos no deseados repetitivos [pensamientos obsesivos], realizar comportamientos o rituales mentales repetitivos [compulsiones]) Muy raros (pueden afectar hasta 1 de cada 10.000 personas) infarto muerte súbita calambres musculares pequeñas marcas rojas en la piel inflamación o bloqueo de las arterias en el cerebro función hepática anormal, incluyendo fallo hepático y coma cambios en los resultados de los análisis, incluyendo los análisis hepáticos y de sangre intento de suicidio (incluyendo suicidio consumado), pensamientos anormales, ausencia de sentimientos o emoción sensación de entumecimiento en los dedos de las manos y los pies, hormigueo y cambio de color de blanco a azul, y luego a rojo con el frío (fenómeno de Raynaud) No conocida (frecuencia no puede estimarse a partir de los datos disponibles) migraña fiebre muy alta latido del corazón lentos, rápidos o palpitaciones crisis epiléptica mayor (“convulsiones de tipo gran mal”) creer cosas que no son verdad, confusión dolor grave estómago con sensación de malestar y vómitos problemas en los vasos sanguíneos del cerebro (ictus, arteritis cerebral u oclusión cerebral) disfunción eréctil erecciones prolongadas, en ocasiones dolorosas, o aumento del número de erecciones habla excesiva e incontrolada sangrado de nariz aumento de la presión en el ojo enfermedades oculares que pueden causar disminución de la visión debido a daño del nervio óptico (glaucoma) Efectos en el crecimiento Cuando se usa durante más de un año, el metilfenidato puede reducir la velocidad de crecimiento en algunos niños. Esto afecta a menos de 1 de cada 10 niños. Puede producirse una falta de aumento del peso o estatura. Su médico controlará detenidamente la estatura y el peso, y cómo se está alimentando usted o su hijo. Si su hijo no está creciendo como se esperaba, entonces el tratamiento con metilfenidato puede suspenderse por un tiempo breve. Comunicación de efectos adversos Si experimenta cualquier tipo de efecto adverso, consulte a su médico o farmacéutico, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no aparecen en este prospecto. También puede comunicarlos directamente a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de medicamentos de Uso Humano: https://www.notificaram.es. Mediante la comunicación de efectos adversos usted puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.

Conservación

Mantener este medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños. No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad que aparece en la caja y el blíster después de CAD. La fecha de caducidad es el último día del mes que se indica. Este medicamento no requiere condiciones especiales de conservación. Los medicamentos no se deben tirar por los desagües ni a la basura. Deposite los envases y los medicamentos que no necesita en el Punto SIGRE de la farmacia. Pregunte a su farmacéutico cómo deshacerse de los envases y de los medicamentos que ya no necesita. De esta forma, ayudará a proteger el medio ambiente.

Contenido del envase y otra información

Composición de Rubifen Prolong El principio activo es metilfenidato hidrocloruro. Rubifen Prolong 10 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG contiene 10 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalentes a 8,65 mg de metilfenidato). Rubifen Prolong 20 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG contiene 20 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalentes a 17,3 mg de metilfenidato). Rubifen Prolong 30 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG contiene 30 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalentes a 25,95 mg de metilfenidato). Rubifen Prolong 40 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG contiene 40 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalentes a 34,6 mg de metilfenidato). Rubifen Prolong 60 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG contiene 60 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalentes a 51,9 mg de metilfenidato). Los demás componentes son: Contenido de la cápsula: copolímero de metacrilato de amonio (tipo B), copolímero de ácido metacrílico y metacrilato de metilo (1:1), povidona 30, esferas de azúcar (conteniendo sacarosa y almidón de maíz), talco, citrato de trietilo. Cubierta de la cápsula: gelatina, dióxido de titanio (E171). Además, en Rubifen Prolong 10 mg cápsulas duras de liberación modificada, Rubifen Prolong 30 mg cápsulas duras de liberación modificada, Rubifen Prolong 40 mg cápsulas duras de liberación modificada y Rubifen Prolong 60 mg cápsulas duras de liberación modificada: Óxido de hierro amarillo (E172). Tinta de impresión: hidróxido de potasio, propilenglicol, óxido de hierro rojo (E172), goma laca, disolución de amoniaco concentrada. Aspecto del producto y contenido del envase Rubifen Prolong 10 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 2) con tapa de color amarillo oscuro y cuerpo blanco con la impresión «RUB» en tinta roja en la tapa y “M10” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 18 mm. Rubifen Prolong 20 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 2) con tapa de color blanco y cuerpo blanco con la impresión «RUB» en tinta roja en la tapa y “M20” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 18 mm. Rubifen Prolong 30 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 2) con tapa de color marfil y cuerpo color marfil con la impresión «RUB» en tinta roja en la tapa y “M30” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 18 mm. Rubifen Prolong 40 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 1) con tapa de color amarillo oscuro y cuerpo amarillo oscuro con la impresión «RUB» en tinta roja en la tapa y “M40” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 20 mm. Rubifen Prolong 60 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 0) con tapa de color amarillo oscuro y cuerpo color marfil con la impresión «RUB» en tinta roja en la tapa y “M60” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 22 mm. Blisters con cierre de seguridad a prueba de niños (Aclar/PVC//Al/PET) en cajas. Formatos: 10 mg: 28, 30, 50, 56, 60, 100 cápsulas. 20 mg: 28, 30, 50, 56, 60, 84, 100 cápsulas. 30 mg: 28, 30, 50, 54, 56, 60, 100 cápsulas. 40 mg: 28, 30, 50, 54, 56, 60, 100 cápsulas. 60 mg: 28, 30, 40, 50, 56, 60, 100 cápsulas. Puede que solamente estén comercializados algunos tamaños de envases. Titular de la autorización de comercialización y responsable de la fabricación Laboratorios Rubió, S.A. Industria, 29. Pol. Ind. Comte de Sert 08755 Castellbisbal (Barcelona) España Este medicamento está autorizado en los estados miembros del Espacio Económico Europeo con los siguientes nombres: Alemania Methylphenidat Rubio Hartkapseln mit veränderter Wirkstofffreisetzung España Rubifen Prolong cápsulas duras de liberación modificada EFG Polonia Symkinet MR Portugal Rubifen Retard Fecha de la última revisión de este prospecto: Septiembre 2025 La información detallada de este medicamento está disponible en la página web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) (http://www.aemps.gob.es)

Para profesionales — Ficha TécnicaFicha técnica completa: posología, interacciones, contraindicaciones, advertencias+
Información técnica dirigida a profesionales sanitarios (médicos y farmacéuticos). Il Ficha Técnica è il documento ufficiale approvato dall’AIFA/EMA. No sustituye al prospecto ni al criterio del médico.

4.1 Indicaciones terapéuticas

Trastorno por Déficit de Atención/Hiperactividad (TDAH) Metilfenidato está indicado como parte de un programa de tratamiento integral del trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) en niños a partir de 6 años y adultos cuando otras medidas por sí mismas han demostrado ser insuficientes. El tratamiento debe ser iniciado y supervisado por un médico especialista en trastornos del comportamiento en niños, un psiquiatra de niños y adolescentes o un psiquiatra de adultos. Consideraciones diagnósticas especiales para el TDAH en niños El diagnóstico debe realizarse de acuerdo con los criterios DMS o las directrices de la ICD y debe estar basado en la historia y evaluación completas del paciente. No se puede establecer el diagnóstico únicamente con la presencia de uno o más síntomas. Se desconoce la etiología específica de este síndrome, y no existe una única prueba diagnóstica. Para un diagnóstico adecuado es necesario recurrir a la psicología clínica y especializada, y a los recursos sociales y educativos. Un programa de tratamiento completo generalmente incluye tanto medidas psicológicas, educacionales y sociales como farmacoterapia y pretende estabilizar a los niños que padecen un síndrome de comportamiento caracterizado por síntomas que pueden incluir historia crónica de dificultad para prestar atención, fácilmente distraíbles, labilidad emocional, impulsividad, hiperactividad de moderada a severa, signos neurológicos menores y electroencefalograma (EEG) anormal. La capacidad de aprendizaje puede o no deteriorarse. El tratamiento con metilfenidato no está indicado para todos los niños con TDAH y la decisión de usar el fármaco debe estar basada en una evaluación muy completa de la gravedad y cronicidad de los síntomas del niño en relación con su edad. Una ubicación educativa apropiada es esencial, y suele ser necesaria la intervención psicosocial. Cuando otras medidas por sí mismas han demostrado ser insuficientes, la decisión de prescribir un estimulante debe estar basada en una rigurosa evaluación de la gravedad de los síntomas del niño. La utilización de metilfenidato siempre debe hacerse de esta manera de acuerdo a la indicación autorizada y de acuerdo a las directrices de prescripción y diagnóstico. Consideraciones diagnósticas especiales para el TDAH en adultos El diagnóstico debe realizarse de acuerdo con los criterios DMS o las directrices de la ICD y debe estar basado en la historia y evaluación completas del paciente. Se desconoce la etiología específica de este síndrome, y no existe una única prueba diagnóstica. Los adultos con TDAH presentan patrones de síntomas caracterizados por inquietud, impaciencia y estado distraído. Síntomas como la hiperactividad tienden a disminuir a medida que aumenta la edad, posiblemente por la adaptación, el desarrollo neurológico y la automedicación. Los síntomas de falta de atención se hacen más patentes y afectan en mayor medida a los adultos con TDAH. El diagnóstico en adultos debe incluir una entrevista estructurada al paciente para determinar los síntomas actuales. La existencia de TDAH en la infancia es un requisito y debe determinarse retrospectivamente (por historiales de los pacientes o, si no están disponibles, mediante entrevistas apropiadas y estructuradas). Es conveniente contar con la corroboración de una tercera persona, y metilfenidato no se debe iniciar cuando la verificación de los síntomas de TDAH en la infancia es incierta. No se puede establecer el diagnóstico únicamente con la presencia de uno o más síntomas. La decisión de usar un estimulante en adultos se debe basar en una evaluación rigurosa, y el diagnóstico debe incluir la alteración funcional moderada o grave en al menos 2 ámbitos (por ejemplo, actividad social, académica y/o laboral), que afecta a varios aspectos de la vida del individuo.

4.2 Posología y forma de administración

El tratamiento debe ser iniciado y supervisado por un médico especializado en el tratamiento del TDAH, como un pediatra experto, un psiquiatra de niños y adolescentes o un psiquiatra. Screening Pre-tratamiento Antes de prescribir, es necesario realizar una evaluación basal del estado cardiovascular del paciente, incluyendo presión arterial y ritmo cardiaco. La medicación concomitante, los trastornos o síntomas co-mórbidos y psiquiátricos pasados y presentes, antecedentes familiares de muerte súbita cardiaca/inexplicada y un registro detallado de altura (solo en niños) y peso antes del tratamiento en un gráfico de crecimiento (ver secciones 4.3 y 4.4), deben estar documentados en la historia completa. Control continuo Se deben controlar continuamente el crecimiento (en niños/adolescentes), el peso (en adultos) y los estados psiquiátrico y cardiovascular (ver sección 4.4). El pulso y la presión sanguínea se deben registrar en una curva de percentiles en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses; La altura (niños), el peso y el apetito se deben registrar al menos cada 6 meses en una gráfica de crecimiento; En adultos el peso debe registrarse con regularidad; La aparición o el empeoramiento de trastornos psiquiátricos pre-existentes debe controlarse en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses y en cada visita. Se debe controlar a los pacientes por el riesgo de mal uso, abuso y tráfico de metilfenidato. Ajuste de dosis Es necesario un ajuste de dosis cuidadoso al comenzar el tratamiento con metilfenidato. El ajuste de dosis se debe iniciar con la dosis más baja posible. El ajuste de dosis en adultos puede iniciarse con 20 mg. Puede que estén disponibles otras concentraciones de este medicamento u otros medicamentos cuyo principio activo sea metilfenidato. Las características galénicas específicas de Rubifen Prolong simulan la administración dos veces al día de una formulación de metilfenidato de liberación inmediata. Alrededor del 50% de la cantidad total de la sustancia activa está disponible en forma de liberación inmediata sin retardar, mientras que el 50% restante se libera después de aproximadamente 4 horas. Si los síntomas no mejoran después de un ajuste de dosis apropiado durante un período de un mes, se debe suspender el tratamiento. Si se observa un empeoramiento de los síntomas o aparecen otros efectos adversos, se debe reducir la dosis o si fuese necesario, suspenderse el medicamento. Se debe emplear el régimen que logre un control satisfactorio de los síntomas con la dosis diaria total más baja. Rubifen Prolong no se debe tomar demasiado tarde por la mañana, ya que puede causar trastornos del sueño. La dosis debe ajustarse individualmente, en función de las necesidades clínicas y las respuestas del paciente. Para el tratamiento del TDAH, el tiempo de ingesta de metilfenidato debe elegirse de tal manera que el efecto concuerde con las horas de colegio (en niños) y los problemas sociales, así como las anomalías conductuales del paciente. Niños (a partir de 6 años) Metilfenidato se toma una vez al día por la mañana. La dosis inicial recomendada de metilfenidato es de 20 mg. Cuando a juicio del médico es apropiada una dosis inicial más baja, el paciente deberá iniciar el tratamiento con 10 mg; alternativamente, se recomienda comenzar con 10 mg de metilfenidato de acción corta convencional y aumentar continuamente de acuerdo con la recomendación para esta formulación. La dosis máxima diaria de metilfenidato es de 60 mg. Si el efecto del medicamento desaparece demasiado temprano a última hora de la tarde, puede reaparecer la alteración del comportamiento y/o incapacidad para dormir. Una pequeña dosis de metilfenidato de liberación inmediata a última hora del día puede ayudar a solventar este problema. En ese caso, se podría considerar que se podría lograr un control adecuado de los síntomas con un régimen de metilfenidato de liberación inmediata dos veces al día. Deben considerarse los pros y los contras de una dosis pequeña de metilfenidato de liberación inmediata frente a los trastornos para conciliar el sueño. Se debe interrumpir el tratamiento con metilfenidato de acción prolongada si se requiere una dosis adicional de metilfenidato de liberación inmediata a última hora del día, a menos que esta misma dosis adicional también se precise a la hora del desayuno/almuerzo. Adultos Metilfenidato se toma una vez al día, normalmente por la mañana. La hora de la toma puede adaptarse a las necesidades de cada paciente, si bien no debe ser a una hora demasiado tardía por la mañana para evitar trastornos del sueño. El ajuste de dosis debe hacerse individualmente. El ajuste de dosis en adultos puede iniciarse con 20 mg. Solo la formulación de liberación modificada de metilfenidato debe usarse para el tratamiento del TDAH en adultos. No debe excederse una dosis diaria máxima de 80 mg. Pacientes que empiezan a tomar metilfenidato (ver sección 5.1) La dosis inicial recomendada de metilfenidato en pacientes que no toman metilfenidato actualmente es de 20 mg una vez al día. La dosis de Rubifen Prolong puede ajustarse a intervalos semanales en incrementos de 20 mg en adultos. Para dosis más bajas o incrementos más pequeños, existen otras dosis de Rubifen Prolong u otros medicamentos que contienen metilfenidato. Pacientes en transición del tratamiento infantil con metilfenidato a la edad adulta El tratamiento puede continuarse a la misma dosis diaria. Si el paciente ha recibido anteriormente una formulación de liberación inmediata, se deber realizar una conversión a una dosis recomendada adecuada de metilfenidato (ver a continuación "Cambio del tratamiento del paciente a Rubifen Prolong "). Evaluación periódica del tratamiento en el TDAH Metilfenidato debe discontinuarse periódicamente para evaluar el estado del paciente. La mejora puede continuar cuando el medicamento se interrumpe de temporal o permanente. El tratamiento puede reiniciarse según sea apropiado para controlar los síntomas del TDAH. El tratamiento con medicamentos no debe ser, y no es necesario, que sea indefinido. Cuando se emplea en niños con TDAH, el tratamiento generalmente se puede suspender durante o después de la pubertad. Cambio del tratamiento del paciente a Rubifen Prolong Rubifen Prolong , administrado en una única dosis, aporta una exposición global (AUC) de metilfenidato comparable con la misma dosis total de metilfenidato de liberación inmediata administrada dos veces al día. En pacientes que reciben metilfenidato dos veces al día, la dosis recomendada de Rubifen Prolong debe ser igual a la dosis diaria total de la formulación de liberación inmediata, sin superar una dosis total de 60 mg en niños y 80 mg en adultos. La tabla 1 muestra la dosis recomendada de Rubifen Prolong para pacientes que cambian de una formulación de liberación inmediata o una formulación de liberación modificada a Rubifen Prolong : Tabla 1 Dosis previa de metilfenidato Dosis recomendada de Rubifen Prolong 5 mg de metilfenidato dos veces al día 10 mg de metilfenidato de liberación modificada una vez al día 10 mg de metilfenidato dos veces al día 20 mg de metilfenidato de liberación modificada una vez al día 15 mg de metilfenidato dos veces al día 30 mg de metilfenidato de liberación modificada una vez al día 20 mg de metilfenidato dos veces al día 40 mg de metilfenidato de liberación modificada una vez al día 30 mg de metilfenidato dos veces al día 60 mg de metilfenidato de liberación modificada una vez al día Para otras pautas de metilfenidato, siga el criterio de su médico a la hora de seleccionar la dosis inicial. La dosis de Rubifen Prolong para el tratamiento del TDAH puede ajustarse a intervalos semanales en incrementos de 10 mg. La dosis máxima diaria de metilfenidato es de 60 mg para el tratamiento del TDAH en niños y 80 mg para el tratamiento del TDAH en adultos. Utilización a largo plazo (más de 12 meses) La seguridad y eficacia del uso a largo plazo de metilfenidato no se ha evaluado de forma sistemática en estudios controlados en niños y adolescentes. No se ha evaluado sistemáticamente la seguridad del uso de metilfenidato a largo plazo en estudios controlados en adultos. El tratamiento con metilfenidato no debe ser y no es necesario que sea indefinido. En niños y adolescentes con TDAH el tratamiento con metilfenidato generalmente se suspende durante o después de la pubertad. El médico que decida utilizar metilfenidato durante períodos prolongados (más de 12 meses) en pacientes con TDAH debe realizar evaluaciones periódicas de la utilidad del fármaco a largo plazo para ese paciente, manteniendo períodos de prueba sin medicación para evaluar el funcionamiento del paciente sin farmacoterapia. Se recomienda que metilfenidato se suspenda temporalmente al menos una vez al año para evaluar el estado del paciente (para niños, preferiblemente durante las vacaciones). Puede ocurrir que la mejoría se mantenga al suspender temporal o permanentemente el fármaco. Reducción de la dosis e interrupción del tratamiento Si los síntomas no mejoran después de un ajuste de dosis apropiado durante un período de un mes, se debe suspender el tratamiento. Si se observa un empeoramiento paradójico de los síntomas o aparecen otros efectos adversos graves, se debe reducir la dosis o suspender la administración. Grupos de pacientes especiales Pacientes de edad avanzada Metilfenidato no debe utilizarse en pacientes de edad avanzada. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad. La formulación de liberación modificada no se ha evaluado en pacientes con TDAH mayores de 60 años. Insuficiencia hepática Metilfenidato no se ha investigado en pacientes con insuficiencia hepática. Se debe tener precaución en estos pacientes. Insuficiencia renal Metilfenidato no se ha investigado en pacientes con insuficiencia renal. Se debe tener precaución en estos pacientes. Niños menores de 6 años Metilfenidato no debe utilizarse en niños menores de 6 años de edad. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad. Forma de administración Rubifen Prolong (cápsulas duras de liberación modificada) se administra por vía oral una vez al día por la mañana. Metilfenidato se puede administrar con o sin alimentos. Las cápsulas deben tragarse enteras o bien pueden administrarse vertiendo el contenido de la cápsula sobre una pequeña cantidad de comida (ver instrucciones específicas más adelante). Las cápsulas de Rubifen Prolong no deben triturarse, masticarse ni dividirse. Administración mediante vertido del contenido de la cápsula sobre alimentos Para facilitar la toma, las cápsulas de liberación modificada pueden abrirse con cuidado para verter el granulado sobre comida blanda (por ejemplo, compota de manzana). La comida no debe calentarse, pues esto podría afectar a las propiedades especiales de liberación modificada de esta formulación. La mezcla de medicamento y comida debe consumirse inmediatamente. La mezcla de medicamento y comida no debe conservarse para un uso posterior. El contenido de la cápsula vertido sobre la comida (por ejemplo, compota de manzana) no debe masticarse ni triturarse.

4.3 Contraindicaciones

Hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes incluidos en la sección 6.1. Glaucoma Feocromocitoma Durante el tratamiento con inhibidores irreversibles no selectivos de la monoaminooxidasa (MAO), o en los 14 días posteriores a la suspensión del tratamiento con estos fármacos, por el riesgo de una crisis hipertensiva (ver sección 4.5.) Hipertiroidismo o Tirotoxicosis Diagnóstico o antecedentes de depresión grave, anorexia nerviosa/ trastornos de anorexia, tendencias suicidas, síntomas psicóticos, trastornos de humor graves, manía, esquizofrenia, trastorno de la personalidad psicopático/trastorno límite de la personalidad Diagnóstico o antecedentes de Trastorno bipolar (afectivo) grave y episódico (Tipo I) (que no está bien controlado) Trastornos cardiovasculares pre-existentes incluyendo hipertensión grave, insuficiencia cardiaca, enfermedad arterial oclusiva, angina, enfermedad cardiaca congénita hemodinámicamente significativa, cardiomiopatías, infarto de miocardio, arritmias potencialmente mortales y canalopatías (trastornos provocados por la disfunción de los canales iónicos) Trastornos cerebrovasculares pre-existentes, aneurisma cerebral, anomalías vasculares incluyendo vasculitis o apoplejía.

4.5 Interacción con otros medicamentos

Interacción farmacocinética Se desconoce la influencia del metilfenidato en las concentraciones plasmáticas de los fármacos que se administran concomitantemente. Por lo tanto, se recomienda precaución cuando se combine metilfenidato con otros medicamentos, especialmente aquellos con un margen terapéutico estrecho. Metilfenidato no se metaboliza por el citocromo P-450 en un grado clínicamente relevante. No se espera que los inductores o inhibidores del citocromo P-450 tengan un efecto importante en la farmacocinética de metilfenidato. Los enantiómeros d- y l- de metilfenidato no inhiben de manera importante el citocromo P-450 1A2, 2C8, 2C9, 2C19, 2D6, 2E1 o 3A. Sin embargo, se han notificado casos que indican que el metilfenidato puede inhibir el metabolismo de los anticoagulantes cumarínicos, los anticonvulsivantes (como el fenobarbital, la fenitoína o la primidona) y algunos antidepresivos (tricíclicos e inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina). Puede ser necesario ajustar la dosis de estos medicamentos y vigilar las concentraciones plasmáticas del fármaco (o, en el caso de la cumarina, los tiempos de coagulación) al iniciar o suspender el uso concomitante de metilfenidato. Interacciones farmacodinámicas Medicamentos antihipertensivos Metilfenidato puede disminuir la eficacia de medicamentos utilizados para tratar la hipertensión. Uso con medicamentos que aumentan la presión sanguínea Se recomienda precaución al tratar con metilfenidato a pacientes que utilizan cualquier medicamento que también aumente la presión sanguínea (ver también los apartados de estados cardiovascular y cerebrovascular de la sección 4.4). Metilfenidato está contraindicado en pacientes tratados (actualmente o en las 2 semanas anteriores) con inhibidores irreversibles no selectivos de la MAO (ver sección 4.3), por el riesgo de una crisis hipertensiva. Uso con alcohol El alcohol puede exacerbar los efectos adversos sobre el SNC de los medicamentos psicoactivos, como metilfenidato. Por tanto, se recomienda que los pacientes se abstengan de consumir alcohol durante el tratamiento. En caso de concentraciones de alcohol muy elevadas, el perfil cinético puede cambiar hacia un patrón más de tipo liberación inmediata. Uso con anestésicos halogenados Hay un riesgo de aumento repentino de presión sanguínea durante la cirugía. Si se tiene previsto realizar una cirugía, el tratamiento con metilfenidato no debería usarse en el día de la cirugía. Uso con agonistas alfa-2 de acción central (por ejemplo, clonidina) No se ha evaluado de forma sistemática la seguridad a largo plazo del uso de metilfenidato en combinación con clonidina u otros agonistas alfa-2 de acción central. Uso con medicamentos dopaminérgicos Se recomienda precaución al administrar metilfenidato con medicamentos dopaminérgicos, incluyendo antipsicóticos. Dado que una de las principales acciones de metilfenidato es aumentar los niveles extracelulares de dopamina, metilfenidato se puede asociar con interacciones farmacodinámicas cuando se administra concomitantemente con agonistas dopaminérgicos directos o indirectos (incluyendo DOPA y antidepresivos tricíclicos) o con antagonistas dopaminérgicos incluyendo antipsicóticos. Antiácidos Se espera que el uso concomitante de antiácidos conduzca a una absorción considerablemente menor de metilfenidato.
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