RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG
Precio y financiación
El SNS financia estos medicamentos; el paciente aporta un porcentaje del PVP según su situación (renta, condición de pensionista o exención). Los medicamentos de aportación reducida (tratamientos de larga duración) tienen un tope de 4,26 € por envase. Los pensionistas tienen además un tope mensual. Estimación orientativa — tu farmacéutico es la referencia.
Qué es y para qué se utiliza
Para qué se utiliza Metilfenidato se utiliza para tratar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Se utiliza en niños y adolescentes de 6 a 18 años, y en adultos. Se utiliza solo tras haber probado antes tratamientos que no incluyan medicamentos, como la terapia de asesoramiento y comportamiento, han resultado insuficientes.
Metilfenidato no se debe utilizar para el tratamiento del TDAH en niños menores de 6 años. Se desconoce si es seguro o beneficioso en niños menores de 6 años. Cómo actúa Metilfenidato mejora la actividad de determinadas partes del cerebro que presentan baja actividad. Este medicamento ayuda a mejorar la capacidad de atención y la concentración, y reduce el comportamiento impulsivo.
Este medicamento se utiliza como parte de un programa de tratamiento, que generalmente incluye: terapia psicológica terapia educativa y terapia social. El tratamiento con metilfenidato solo debe ser iniciado y utilizado bajo la supervisión de un doctor especializado en el tratamiento del TDAH, como un pediatra experto, un psiquiatra de niños y adolescentes o un psiquiatra.
Será necesario un examen completo de este médico. Si usted es un adulto y no ha sido tratado antes, el especialista llevará a cabo pruebas para confirmar que ha tenido TDAH desde la infancia. Usar programas de tratamiento y medicamentos ayuda a controlar el TDAH. Acerca del TDAH A los niños y adolescentes con TDAH les puede resultar difícil: quedarse sentados concentrarse No es su culpa que no puedan hacer estas cosas.
Muchos niños y adolescentes se esfuerzan por hacer estas cosas. Sin embargo, el TDAH puede ser problemático en la vida diaria. Los niños y adolescentes con TDAH pueden tener dificultades para aprender y hacer los deberes. Los adultos con TDAH suelen tener dificultades para concentrarse. A menudo se sienten inquietos, impacientes y distraídos.
Puede resultarles difícil organizar su vida privada y su trabajo. No todos los pacientes con TDAH necesitan ser tratados con medicamentos. Para los niños, la decisión de usar un medicamento debe basarse en una evaluación muy completa de la gravedad y la naturaleza crónica de los síntomas del niño. El TDAH no afecta a la inteligencia.
Antes de tomar este medicamento
No tome Rubifen Prolong si usted o su hijo
son alérgicos al metilfenidato o a alguno de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6). Si cree que es alérgico, consulte a su médico tienen un problema de tiroides tienen presión ocular elevada (glaucoma) tienen un tumor de las glándulas suprarrenales (feocromocitoma) están tomando un medicamento llamado inhibidor de la monoaminooxidasa (IMAO) utilizado para la depresión, o si usted o su hijo o han tomado un IMAO en los últimos 14 días (ver sección "Otros medicamentos y Rubifen Prolong") sufren un trastorno alimentario por el que usted o su hijo no sienten hambre o no quieren comer (como anorexia nerviosa) presentan una presión arterial muy alta o un estrechamiento de los vasos sanguíneos, que posiblemente provoca dolor en los brazos y las piernas han tenido alguna vez problemas de corazón, como antecedentes de infarto de miocardio, irregularidad de los latidos cardiacos, dolor y molestias en el pecho, insuficiencia cardiaca, enfermedad cardiaca o problemas del corazón han padecido un problema en los vasos sanguíneos del cerebro como ictus, hinchazón y debilitación de parte de un vaso sanguíneo (aneurisma), estrechamiento o bloqueo de vasos sanguíneos, o inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis) padecen problemas de salud mental como un problema de "personalidad psicópata" o "trastorno límite de la personalidad" tienen pensamientos anormales o alucinaciones, o una enfermedad denominada “esquizofrenia” signos de problema grave de estado de ánimo, como: pensamientos suicidas depresión grave (sentirse triste, inútil y desesperanzado) manía (sensación inusual de excitación, hiperactividad o desinhibición) cambios del estado de ánimo de la depresión a la manía No tome metilfenidato si usted o su hijo padecen cualquiera de los trastornos anteriores.
Si no está seguro, hable con su médico o farmacéutico antes de tomar metilfenidato, ya que este medicamento puede empeorar dichos problemas.
Advertencias y precauciones
Consulte a su médico o farmacéutico antes de empezar a tomar Rubifen Prolong si usted o su hijo: sufren problemas de hígado o riñón han tenido crisis (ataques, convulsiones, epilepsia) o exploraciones cerebrales anormales (EEG) han abusado o tienen dependencia del alcohol, medicamentos con receta o drogas son mujeres y han comenzado a tener la menstruación (ver sección "Embarazo, lactancia y fertilidad" más adelante) o en su familia ha habido casos de contracciones repetidas y difíciles de controlar de alguna parte del cuerpo o repite sonidos y palabras (tics) tienen la presión arterial alta padece un problema cardíaco que no se menciona en la sección "No tome Rubifen Prolong" padece un problema de salud mental que no se menciona en la sección "No tome Rubifen Prolong".
Otros problemas de salud mental incluyen: cambios del estado de ánimo (pasar de estado maníaco a depresivo – llamado "trastorno bipolar") experimenta un comportamiento agresivo u hostil por primera vez o que empeora ve, oye o siente cosas que no existen (alucinaciones) cree cosas que no son reales (delirios) se siente extrañamente desconfiado (paranoia) se siente agitado, ansioso o tenso se siente deprimido o culpable Antes de empezar el tratamiento, indique al médico o farmacéutico si usted o su hijo presentan alguno de los trastornos o síntomas citados anteriormente, ya que este medicamento puede empeorar estos problemas.
El médico querrá supervisar el efecto que causa el medicamento en usted o su hijo. Durante el tratamiento, niños y adolescentes pueden presentar, de manera inesperada, erecciones prolongadas. Las erecciones pueden ser dolorosas y producirse en cualquier momento. Es importante que contacte con el médico de inmediato si la erección dura más de 2 horas, especialmente si es dolorosa.
Si usted o su hijo presentan visión borrosa u otras alteraciones visuales, póngase en contacto con su médico. Es posible que su médico considere la posibilidad de interrumpir el tratamiento con Rubifen Prolong. Controles que su médico hará antes de que usted o su hijo empiecen el tratamiento con metilfenidato Estas comprobaciones sirven para poder decidir si el metilfenidato es el medicamento idóneo para usted o para su hijo, su médico hablará con usted de estos aspectos: cualquier otro medicamento que estén tomando usted o su hijo si tienen antecedentes familiares de muerte súbita inexplicable cualquier otro problema médico (como problemas cardíacos) que usted, su hijo o su familia puedan tener cómo se sienten usted o su hijo, por ejemplo, eufórico o decaído, tienen pensamientos extraños, o si usted o su hijo han tenido estas sensaciones en el pasado si existe un historial familiar de "tics" (dificultad para controlarse, contracciones repetidas de cualquier parte del cuerpo o repetición de sonidos y palabras) cualquier problema de salud mental o comportamiento que usted o su hijo u otros miembros de la familia tengan o hayan tenido en el pasado.
Su médico le explicará si usted o su hijo corren el riesgo de sufrir cambios del estado de ánimo (pasar de la manía a la depresión – llamado "trastorno bipolar"). Su médico comprobará sus antecedentes de salud mental, y antecedentes familiares de suicidio, trastorno bipolar o depresión Es importante que facilite la máxima información posible.
Esta información ayudará a que su médico pueda decidir si el metilfenidato es el medicamento idóneo para usted o para su hijo. Es posible que su médico piense que usted o su hijo necesitan otras pruebas médicas antes de empezar a tomar este medicamento. Análisis de drogas Este medicamento puede dar resultados positivos en los análisis de drogas.
Efectos en caso de uso inadecuado como agente dopante El uso de metilfenidato puede inducir a resultados positivos en las pruebas de dopaje. El uso inadecuado de metilfenidato con fines de dopaje puede poner en riesgo la salud.
Otros medicamentos y
Rubifen Prolong Informe a su médico o farmacéutico si usted o su hijo están tomando, han tomado recientemente o pudieran tener que tomar cualquier otro medicamento.
No tome metilfenidato si usted o su hijo
están tomando un medicamento llamado "inhibidor de la monoaminooxidasa (IMAO)" usado para tratar la depresión, o han tomado un IMAO en los últimos 14 días. Tomar un IMAO junto con metilfenidato puede causar un aumento repentino de la presión arterial (ver “No tome Rubifen Prolong”). Si usted o su hijo están tomando otros medicamentos, el metilfenidato puede afectar su mecanismo de acción o causar efectos secundarios.
Por lo tanto, puede ser necesario cambiar la dosis del medicamento o suspender el tratamiento en conjunto. Si usted o su hijo toman alguno de los siguientes medicamentos, consulte con su médico o farmacéutico antes de tomar metilfenidato: otros medicamentos para la depresión medicamentos para problemas graves de salud mental (por ejemplo esquizofrenia) medicamentos para la epilepsia medicamentos empleados para reducir o aumentar la presión arterial algunos remedios contra la tos y el resfriado cuyos componentes pueden afectar a la presión arterial.
Es importante consultar con su farmacéutico cuando compre alguno de estos medicamentos medicamentos que diluyen la sangre para evitar que se formen coágulos Si tiene alguna duda sobre si alguno de los medicamentos que usted o su hijo están tomando están incluidos en la lista anterior, pregunte a su médico o farmacéutico antes de tomar metilfenidato.
Ante una operación Informe a su médico si usted o su hijo van a someterse a una operación. No se debe tomar metilfenidato el día de la operación si se usa cierto tipo de anestesia, pues existe el riesgo de que se produzca un aumento brusco de la presión arterial durante la intervención. Toma de Rubifen Prolong con alimentos, bebidas y alcohol No beba alcohol mientras toma este medicamento, ya que el alcohol podría agravar sus efectos secundarios.
Recuerde que algunos alimentos y medicamentos contienen alcohol.
Embarazo, lactancia y fertilidad
Si está embarazada o en periodo de lactancia, cree que podría estar embarazada o tiene intención de quedarse embarazada, consulte su médico antes de utilizar este medicamento. Los datos disponibles no sugieren un aumento del riesgo de anomalías congénitas totales, aunque no se pudo descartar un pequeño aumento del riesgo de malformaciones cardiacas durante su uso en los tres primeros meses de embarazo.
Su médico le dará más información sobre este riesgo. Consulte a su médico o farmacéutico antes de usar metilfenidato si usted o su hija: es sexualmente activa. Su médico hablará con usted sobre métodos anticonceptivos está embarazada o cree que podría estar embarazada. Su médico decidirá si debe tomar metilfenidato está dando el pecho o tiene previsto dar el pecho.
Es posible que metilfenidato pase a la leche materna. Por tanto, su médico decidirá si deben dar de mamar mientras toman metilfenidato.
Conducción y uso de máquinas
Pueden producirse mareos, somnolencia y alteraciones visuales durante el tratamiento con metilfenidato. Si aparecen estos efectos secundarios, puede ser peligroso realizar actividades comprometidas (como conducir, manejar máquinas, montar en bicicleta o trepar a los árboles) hasta estar seguro de que usted o su hijo no están afectados.
Rubifen Prolong contiene sacarosa Rubifen Prolong contiene sacarosa (un tipo de azúcar). Si su médico le ha indicado que padece una intolerancia a ciertos azúcares, consulte con él antes de tomar este medicamento.
Cómo se administra
Siga exactamente las instrucciones de administración de este medicamento indicadas por su médico. En caso de duda, consulte de nuevo a su médico o farmacéutico. Dosis Por lo general, su médico iniciará el tratamiento con una dosis baja que aumentará gradualmente según sea necesario.
Niños
(a partir de 6 años) y adolescentes La dosis inicial recomendada es de 20 mg una vez al día. Según el criterio del médico, el tratamiento con metilfenidato también se puede iniciar con una dosis de 10 mg. La dosis máxima diaria es de 60 mg. Rubifen Prolong se toma una vez al día por la mañana en pacientes menores de 18 años.
Adultos Si es la primera vez que toma metilfenidato, el médico iniciará el tratamiento con una dosis de 20 mg una vez al día y, si es necesario, aumentará la dosis gradualmente a pequeños incrementos semanales. Si ya ha recibido tratamiento con una formulación de metilfenidato de liberación modificada durante la infancia y acaba de cumplir 18 años, su médico puede mantener el tratamiento a la misma dosis.
Si durante la infancia fue tratado con una formulación de liberación inmediata, su médico le recetará la dosis equivalente de Rubifen Prolong. La dosis máxima diaria es de 80 mg. Para dosis más bajas o incrementos más pequeños, puede estar disponibles diferentes dosis de este medicamento u otros medicamentos que contienen metilfenidato.
Cosas que su médico hará cuando usted o su hijo estén en tratamiento El médico le hará algunas pruebas: antes de que usted o su hijo empiecen el tratamiento: para asegurarse de que metilfenidato es seguro y beneficioso (se detalla en la sección "Controles que su médico hará antes de que usted o su hijo empiecen el tratamiento con metilfenidato"). después de que usted o su hijo hayan empezado el tratamiento: estas pruebas se harán al menos cada 6 meses, pero posiblemente con mayor frecuencia.
Estas también se harán cuando se cambie la dosis. Estas pruebas incluirán: comprobación del apetito medición de la estatura y el peso, en niños medición del peso, en adultos medición de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca comprobación de problemas del estado de ánimo u otras sensaciones inusuales, o si estos han empeorado desde que toma Rubifen Prolong Forma de administración Rubifen Prolong es para uso oral.
Tome metilfenidato una vez al día por la mañana. Metilfenidato no debe tomarse demasiado tarde, ya que puede causar alteraciones del sueño. La cápsula se puede tomar con o sin alimentos. La cápsula debe tragarse entera, con un vaso de agua. No machaque, mastique o divida la cápsula o su contenido. Si usted o su hijo no son capaces de tragar la cápsula de Rubifen Prolong, puede verter el contenido sobre una cantidad pequeña de alimento, de la siguiente manera: Abra la cápsula con cuidado y vierta los gránulos sobre una pequeña cantidad de alimento blando (por ejemplo compota de manzana).
El alimento no debe estar caliente, pues esto podría afectar a las propiedades especiales de los gránulos. Tome inmediatamente toda la mezcla de medicamento y alimento. No almacene ninguna mezcla de medicamento/alimento para uso futuro. Instrucciones para la apertura del blíster Este medicamento está disponible en blísteres pelables con cierre de seguridad a prueba de niños.
Por favor siga las siguientes instrucciones para la apertura del blíster: No empuje la cápsula para sacarla del blíster, ya que esto hará que se aplaste. Tome el blíster por la lámina impresa hacia arriba y doble hacia atrás por la línea perforada, doble el blíster en la dirección opuesta y repita varias veces. Separe por la zona perforada para obtener una dosis.
Para extraer la cápsula separe cuidadosamente la lámina empezando por la esquina indicada con una flecha y estire de ella hacia atrás. Tratamiento a largo plazo Metilfenidato no debe, ni es necesario, tomarse de por vida. Si la administración de metilfenidato dura más de un año, su médico deberá suspender su tratamiento brevemente al menos una vez al año.
En niños, esto puede suceder durante las vacaciones escolares. De esta manera, se verá si todavía se necesita el medicamento. Si usted o su hijo no se encuentran mejor después de 1 mes de tratamiento Si usted o su hijo no se encuentran mejor, informe a su médico. Él puede decidir si usted o su hijo necesitan un tratamiento diferente.
Uso inadecuado de Rubifen Prolong Si metilfenidato no se utiliza adecuadamente, puede aparecer un comportamiento anormal. También puede significar que usted o su hijo empiezan a depender del medicamento. Informe a su médico si usted o su hijo han abusado o tienen dependencia del alcohol, medicamentos con receta o drogas.
Este medicamento es solo para usted o su hijo. No dé este medicamento a otras personas, aunque tengan síntomas similares. Si usted o su hijo toman más Rubifen Prolong del que deben Si usted o su hijo han tomado más medicamento del que debieran, consulte a su médico o llame una ambulancia de inmediato. Puede ser necesario un tratamiento médico.
También pueden consultar al servicio de Información Toxicológica, teléfono 91 562 04 20. Los signos de sobredosis pueden incluir: vómitos, agitación, temblores, aumento de los movimientos no controlados, contracciones musculares, ataques (a veces seguidos de coma), sensación de felicidad extrema, confusión, ver, sentir u oír cosas que no son reales (alucinaciones), sudor, rubor, dolor de cabeza, fiebre alta, cambios de los latidos cardíacos (lentos, rápidos o irregulares), presión arterial alta, pupilas dilatadas y sequedad de nariz y boca, hinchazón de los músculos, músculos débiles y sensibles, dolores musculares, orina oscura.
Si usted o su hijo olvidaron tomar Rubifen Prolong No tome una dosis doble para compensar las dosis olvidadas. Si usted o su hijo olvidaron la toma de una dosis, deberán esperar a la siguiente dosis a la hora prevista. Si usted o su hijo interrumpen el tratamiento con Rubifen Prolong Si usted o su hijo dejan de tomar el medicamento repentinamente, es posible que aparezcan de nuevo los síntomas del TDAH o bien efectos no deseados como depresión.
Su médico le recomendará que reduzca de manera gradual la cantidad de medicamento que toma al día antes de interrumpirlo completamente. Consulte a su médico antes de interrumpir metilfenidato.
Si tiene cualquier otra duda
sobre el uso de este medicamento, pregunte a su médico o farmacéutico.
Posibles efectos adversos
Al igual que todos los medicamentos, este medicamento puede producir efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran. Su médico le hablará sobre estos efectos adversos. Algunos efectos adversos podrían ser graves. Si usted o su hijo sufren alguno de los efectos adversos citados a continuación, informe a su médico de inmediato: Frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 10 personas) latidos cardíacos irregulares (palpitaciones) cambios de personalidad rechinar de dientes excesivo (bruxismo) Poco frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 100 personas) pensamientos o sentimientos suicidas ver, sentir u oír cosas que no son reales, son síntomas de psicosis habla y movimientos del cuerpo descontrolados (síndrome de Tourette) signos de alergia como sarpullido, picor o urticaria en la piel, hinchazón de la cara, labios, lengua u otras partes del cuerpo, respiración entrecortada, dificultad o problemas para respirar cambios o alteraciones en el estado de ánimo Raros (pueden afectar hasta 1 de cada 1.000 personas) sentirse excepcionalmente excitado, más activo de lo normal o desinhibido (manía) Muy raros (pueden afectar hasta 1 de cada 10.000 personas) infarto crisis (ataques, epilepsia con convulsiones) descamación de la piel o manchas rojas purpúreas espasmos musculares incontrolados que afectan a los ojos, la cabeza, el cuello, el cuerpo y el sistema nervioso como consecuencia de la falta de circulación sanguínea al cerebro parálisis o problemas de movimiento y la vista, dificultad en el habla; pueden ser signos de problemas en los vasos sanguíneos del cerebro disminución del número de células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) que puede hacer que sea más propenso a sufrir infecciones, y provocar más fácilmente sangrado y moretones aumento repentino de la temperatura corporal, tensión arterial muy alta y convulsiones graves ("síndrome neuroléptico maligno").
No es totalmente seguro que este efecto adverso esté causado por metilfenidato u otros medicamentos tomados en combinación con metilfenidato No conocida (no puede estimarse a partir de los datos disponibles) pensamientos no deseados que reaparecen desvanecimiento inexplicado, dolor en el pecho, respiración entrecortada (pueden ser signos de problemas cardíacos) incapacidad de controlar la eliminación de orina (incontinencia) espasmo de los músculos de la mandíbula que dificulta la apertura de la boca (trismus) tartamudez Otros efectos adversos son, si pasan a ser graves, informe a su médico o farmacéutico: Muy frecuentes (pueden afectar a más de 1 de cada 10 personas) disminución del apetito dolor de cabeza sensación de nerviosismo dificultad para dormir náuseas sequedad de boca Frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 10 personas) dolor en las articulaciones temperatura elevada (fiebre) pérdida de pelo fuera de lo normal o disminución del grosor de este (pelo más fino) somnolencia o adormecimiento fuera de lo normal pérdida del apetito disminución de peso en adultos ataques de pánico disminución del deseo sexual dolor de muelas picor, sarpullido o sarpullidos rojos que pican (urticaria) sudoración excesiva tos, dolor de garganta o irritación de garganta y nariz, dificultad para respirar o dolor en el pecho cambios en la presión arterial (principalmente presión arterial alta) latidos cardíacos rápidos (taquicardia) manos y pies fríos sacudidas o temblores, sensación de mareo, movimientos que no puede controlar, sensación de inquietud interior estar inusualmente activo sentirse agresivo, nervioso, inquieto, ansioso, deprimido, estresado, irritable y tener un comportamiento anormal, problemas para dormir y cansancio dolor de estómago, diarrea, malestar de estómago, indigestión, sed y vómitos.
Estos efectos adversos suelen ocurrir al inicio del tratamiento y pueden reducirse tomando el medicamento con alimentos. Poco frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 100 personas) estreñimiento molestias en el pecho inflamación de las membranas mucosas del estómago y del intestino delgado sangre en la orina visión doble o borrosa dolor muscular, contracciones musculares, tirantez muscular aumento de los resultados de los análisis del hígado (se ve en análisis de sangre) ira, inquieto o lloroso, excesiva conciencia del entorno, tensión ojo seco Raros (pueden afectar hasta 1 de cada 1.000 personas) cambios en el deseo sexual sentirse desorientado pupilas dilatadas, problemas de la vista hinchazón del pecho en los hombres enrojecimiento de la piel, aumento del enrojecimiento de los sarpullidos de la piel trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) (incluyendo impulso irresistible de arrancarse el cabello, pellizcarse la piel, tener en la mente pensamientos, sentimientos, imágenes o impulsos no deseados repetitivos [pensamientos obsesivos], realizar comportamientos o rituales mentales repetitivos [compulsiones]) Muy raros (pueden afectar hasta 1 de cada 10.000 personas) infarto muerte súbita calambres musculares pequeñas marcas rojas en la piel inflamación o bloqueo de las arterias en el cerebro función hepática anormal, incluyendo fallo hepático y coma cambios en los resultados de los análisis, incluyendo los análisis hepáticos y de sangre intento de suicidio (incluyendo suicidio consumado), pensamientos anormales, ausencia de sentimientos o emoción sensación de entumecimiento en los dedos de las manos y los pies, hormigueo y cambio de color de blanco a azul, y luego a rojo con el frío (fenómeno de Raynaud) No conocida (frecuencia no puede estimarse a partir de los datos disponibles) migraña fiebre muy alta latido del corazón lentos, rápidos o palpitaciones crisis epiléptica mayor (“convulsiones de tipo gran mal”) creer cosas que no son verdad, confusión dolor grave estómago con sensación de malestar y vómitos problemas en los vasos sanguíneos del cerebro (ictus, arteritis cerebral u oclusión cerebral) disfunción eréctil erecciones prolongadas, en ocasiones dolorosas, o aumento del número de erecciones habla excesiva e incontrolada sangrado de nariz aumento de la presión en el ojo enfermedades oculares que pueden causar disminución de la visión debido a daño del nervio óptico (glaucoma) Efectos en el crecimiento Cuando se usa durante más de un año, el metilfenidato puede reducir la velocidad de crecimiento en algunos niños.
Esto afecta a menos de 1 de cada 10 niños. Puede producirse una falta de aumento del peso o estatura. Su médico controlará detenidamente la estatura y el peso, y cómo se está alimentando usted o su hijo. Si su hijo no está creciendo como se esperaba, entonces el tratamiento con metilfenidato puede suspenderse por un tiempo breve.
Comunicación de efectos adversos
Si experimenta cualquier tipo de efecto adverso, consulte a su médico o farmacéutico, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no aparecen en este prospecto. También puede comunicarlos directamente a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de medicamentos de Uso Humano: https://www.notificaram.es. Mediante la comunicación de efectos adversos usted puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.
Conservación
Mantener este medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños. No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad que aparece en la caja y el blíster después de CAD. La fecha de caducidad es el último día del mes que se indica. Este medicamento no requiere condiciones especiales de conservación. Los medicamentos no se deben tirar por los desagües ni a la basura.
Deposite los envases y los medicamentos que no necesita en el Punto SIGRE de la farmacia. Pregunte a su farmacéutico cómo deshacerse de los envases y de los medicamentos que ya no necesita. De esta forma, ayudará a proteger el medio ambiente.
Contenido del envase y otra información
Composición de
Rubifen Prolong El principio activo es metilfenidato hidrocloruro. Rubifen Prolong 10 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG contiene 10 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalentes a 8,65 mg de metilfenidato). Rubifen Prolong 20 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG contiene 20 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalentes a 17,3 mg de metilfenidato).
Rubifen Prolong 30 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG contiene 30 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalentes a 25,95 mg de metilfenidato). Rubifen Prolong 40 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG contiene 40 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalentes a 34,6 mg de metilfenidato). Rubifen Prolong 60 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG contiene 60 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalentes a 51,9 mg de metilfenidato).
Los demás componentes son: Contenido de la cápsula: copolímero de metacrilato de amonio (tipo B), copolímero de ácido metacrílico y metacrilato de metilo (1:1), povidona 30, esferas de azúcar (conteniendo sacarosa y almidón de maíz), talco, citrato de trietilo. Cubierta de la cápsula: gelatina, dióxido de titanio (E171).
Además, en Rubifen Prolong 10 mg cápsulas duras de liberación modificada, Rubifen Prolong 30 mg cápsulas duras de liberación modificada, Rubifen Prolong 40 mg cápsulas duras de liberación modificada y Rubifen Prolong 60 mg cápsulas duras de liberación modificada: Óxido de hierro amarillo (E172). Tinta de impresión: hidróxido de potasio, propilenglicol, óxido de hierro rojo (E172), goma laca, disolución de amoniaco concentrada.
Aspecto del producto y contenido del envase
Rubifen Prolong 10 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 2) con tapa de color amarillo oscuro y cuerpo blanco con la impresión "RUB" en tinta roja en la tapa y “M10” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 18 mm. Rubifen Prolong 20 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 2) con tapa de color blanco y cuerpo blanco con la impresión "RUB" en tinta roja en la tapa y “M20” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos.
Longitud de la cápsula: 18 mm. Rubifen Prolong 30 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 2) con tapa de color marfil y cuerpo color marfil con la impresión "RUB" en tinta roja en la tapa y “M30” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 18 mm.
Rubifen Prolong 40 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 1) con tapa de color amarillo oscuro y cuerpo amarillo oscuro con la impresión "RUB" en tinta roja en la tapa y “M40” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 20 mm.
Rubifen Prolong 60 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 0) con tapa de color amarillo oscuro y cuerpo color marfil con la impresión "RUB" en tinta roja en la tapa y “M60” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 22 mm.
Blisters con cierre de seguridad a prueba de niños (Aclar/PVC//Al/PET) en cajas. Formatos: 10 mg: 28, 30, 50, 56, 60, 100 cápsulas. 20 mg: 28, 30, 50, 56, 60, 84, 100 cápsulas. 30 mg: 28, 30, 50, 54, 56, 60, 100 cápsulas. 40 mg: 28, 30, 50, 54, 56, 60, 100 cápsulas. 60 mg: 28, 30, 40, 50, 56, 60, 100 cápsulas. Puede que solamente estén comercializados algunos tamaños de envases.
Titular de la autorización de comercialización
y responsable de la fabricación Laboratorios Rubió, S.A. Industria, 29. Pol. Ind. Comte de Sert 08755 Castellbisbal (Barcelona) España Este medicamento está autorizado en los estados miembros del Espacio Económico Europeo con los siguientes nombres: Alemania Methylphenidat Rubio Hartkapseln mit veränderter Wirkstofffreisetzung España Rubifen Prolong cápsulas duras de liberación modificada EFG Polonia Symkinet MR Portugal Rubifen Retard Fecha de la última revisión de este prospecto: Septiembre 2025 La información detallada de este medicamento está disponible en la página web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) (http://www.aemps.gob.es)
Preguntas frecuentes sobre RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG
¿Cómo se administra RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG?
RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG se presenta en forma de cápsula dura de liberación modificada y se administra por vía oral. Respete siempre la posología indicada por su médico y lea atentamente el prospecto.
¿Se puede comprar RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG sin receta?
RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG es un medicamento sujeto a prescripción médica: necesita receta para adquirirlo en la farmacia.
¿Cuál es el principio activo de RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG?
El principio activo de RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG es METILFENIDATO HIDROCLORURO.
¿Cuáles son los genéricos de RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG?
Los medicamentos equivalentes disponibles incluyen: EQUASYM 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA.
¿Quién fabrica RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG?
RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG está comercializado por Laboratorios Rubio S.A.
¿Está financiado por el SNS?
RUBIFEN PROLONG 40 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION MODIFICADA EFG está financiado por el Sistema Nacional de Salud. La aportación del paciente es la normal según su tramo de renta.
📋 Acerca de este prospecto
La información anterior reproduce el contenido del prospecto oficial autorizado para este medicamento, reestructurado editorialmente para facilitar su lectura.
- Fuente oficial: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) — CIMA
- Titular de la autorización: Laboratorios Rubio S.A.
- Nº de registro: 88838
- Documento oficial: ver el prospecto en AEMPS/CIMA →
⚕Para profesionales — Ficha TécnicaFicha técnica completa: posología, interacciones, contraindicaciones, advertencias+
Pulse aquí
para ver el documento en formato PDF.
1. NOMBRE DEL MEDICAMENTO
Rubifen Prolong 10 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Rubifen Prolong 20 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Rubifen Prolong 30 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Rubifen Prolong 40 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Rubifen Prolong 60 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
2. COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA
Rubifen Prolong 10 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Cada cápsula dura de liberación modificada contiene 10 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalente a 8,65 mg de metilfenidato).
Rubifen Prolong 20 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Cada cápsula dura de liberación modificada contiene 20 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalente a 17,3 mg de metilfenidato).
Rubifen Prolong 30 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Cada cápsula dura de liberación modificada contiene 30 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalente a 25,95 mg de metilfenidato).
Rubifen Prolong 40 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Cada cápsula dura de liberación modificada contiene 40 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalente a 34,6 mg de metilfenidato).
Rubifen Prolong 60 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Cada cápsula dura de liberación modificada contiene 60 mg de metilfenidato hidrocloruro (equivalente a 51,9 mg de metilfenidato).
Excipientes con efecto conocido
Cada cápsula de 10 mg contiene 59,7 mg de sacarosa.
Cada cápsula de 20 mg contiene 119,5 mg de sacarosa.
Cada cápsula de 30 mg contiene 179,2 mg de sacarosa.
Cada cápsula de 40 mg contiene 238,9 mg de sacarosa.
Cada cápsula de 60 mg contiene 358,4 mg de sacarosa.
Para consultar la lista completa de excipientes, ver sección 6.1.
3. FORMA FARMACÉUTICA
Cápsula dura de liberación modificada.
Rubifen Prolong 10 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 2) con tapa de color amarillo oscuro y cuerpo blanco con la impresión "RUB" en tinta roja en la tapa y “M10” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 18 mm.
Rubifen Prolong 20 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 2) con tapa de color blanco y cuerpo blanco con la impresión "RUB" en tinta roja en la tapa y “M20” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 18 mm.
Rubifen Prolong 30 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 2) con tapa de color marfil y cuerpo color marfil con la impresión "RUB" en tinta roja en la tapa y “M30” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 18 mm.
Rubifen Prolong 40 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 1) con tapa de color amarillo oscuro y cuerpo amarillo oscuro con la impresión "RUB" en tinta roja en la tapa y “M40” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 20 mm.
Rubifen Prolong 60 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG
Cápsula de gelatina dura opaca (tamaño 0) con tapa de color amarillo oscuro y cuerpo color marfil con la impresión "RUB" en tinta roja en la tapa y “M60” en tinta roja en el cuerpo, conteniendo pellets blancos y blanquecinos. Longitud de la cápsula: 22 mm.
4. DATOS CLÍNICOS
4.1. Indicaciones terapéuticas
Trastorno por Déficit de Atención/Hiperactividad (TDAH)
Metilfenidato está indicado como parte de un programa de tratamiento integral del trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) en niños a partir de 6 años y adultos cuando otras medidas por sí mismas han demostrado ser insuficientes.
El tratamiento debe ser iniciado y supervisado por un médico especialista en trastornos del comportamiento en niños, un psiquiatra de niños y adolescentes o un psiquiatra de adultos.
Consideraciones diagnósticas especiales para el TDAH en niños
El diagnóstico debe realizarse de acuerdo con los criterios DMS o las directrices de la ICD y debe estar basado en la historia y evaluación completas del paciente. No se puede establecer el diagnóstico únicamente con la presencia de uno o más síntomas.
Se desconoce la etiología específica de este síndrome, y no existe una única prueba diagnóstica. Para un diagnóstico adecuado es necesario recurrir a la psicología clínica y especializada, y a los recursos sociales y educativos.
Un programa de tratamiento completo generalmente incluye tanto medidas psicológicas, educacionales y sociales como farmacoterapia y pretende estabilizar a los niños que padecen un síndrome de comportamiento caracterizado por síntomas que pueden incluir historia crónica de dificultad para prestar atención, fácilmente distraíbles, labilidad emocional, impulsividad, hiperactividad de moderada a severa, signos neurológicos menores y electroencefalograma (EEG) anormal. La capacidad de aprendizaje puede o no deteriorarse.
El tratamiento con metilfenidato no está indicado para todos los niños con TDAH y la decisión de usar el fármaco debe estar basada en una evaluación muy completa de la gravedad y cronicidad de los síntomas del niño en relación con su edad.
Una ubicación educativa apropiada es esencial, y suele ser necesaria la intervención psicosocial. Cuando otras medidas por sí mismas han demostrado ser insuficientes, la decisión de prescribir un estimulante debe estar basada en una rigurosa evaluación de la gravedad de los síntomas del niño. La utilización de metilfenidato siempre debe hacerse de esta manera de acuerdo a la indicación autorizada y de acuerdo a las directrices de prescripción y diagnóstico.
Consideraciones diagnósticas especiales para el TDAH en adultos
El diagnóstico debe realizarse de acuerdo con los criterios DMS o las directrices de la ICD y debe estar basado en la historia y evaluación completas del paciente.
Se desconoce la etiología específica de este síndrome, y no existe una única prueba diagnóstica.
Los adultos con TDAH presentan patrones de síntomas caracterizados por inquietud, impaciencia y estado distraído. Síntomas como la hiperactividad tienden a disminuir a medida que aumenta la edad, posiblemente por la adaptación, el desarrollo neurológico y la automedicación. Los síntomas de falta de atención se hacen más patentes y afectan en mayor medida a los adultos con TDAH. El diagnóstico en adultos debe incluir una entrevista estructurada al paciente para determinar los síntomas actuales. La existencia de TDAH en la infancia es un requisito y debe determinarse retrospectivamente (por historiales de los pacientes o, si no están disponibles, mediante entrevistas apropiadas y estructuradas). Es conveniente contar con la corroboración de una tercera persona, y metilfenidato no se debe iniciar cuando la verificación de los síntomas de TDAH en la infancia es incierta. No se puede establecer el diagnóstico únicamente con la presencia de uno o más síntomas. La decisión de usar un estimulante en adultos se debe basar en una evaluación rigurosa, y el diagnóstico debe incluir la alteración funcional moderada o grave en al menos 2 ámbitos (por ejemplo, actividad social, académica y/o laboral), que afecta a varios aspectos de la vida del individuo.
4.2. Posología y forma de administración
El tratamiento debe ser iniciado y supervisado por un médico especializado en el tratamiento del TDAH, como un pediatra experto, un psiquiatra de niños y adolescentes o un psiquiatra.
Screening Pre-tratamiento
Antes de prescribir, es necesario realizar una evaluación basal del estado cardiovascular del paciente, incluyendo presión arterial y ritmo cardiaco. La medicación concomitante, los trastornos o síntomas co-mórbidos y psiquiátricos pasados y presentes, antecedentes familiares de muerte súbita cardiaca/inexplicada y un registro detallado de altura (solo en niños) y peso antes del tratamiento en un gráfico de crecimiento (ver secciones 4.3 y 4.4), deben estar documentados en la historia completa.
Control continuo
Se deben controlar continuamente el crecimiento (en niños/adolescentes), el peso (en adultos) y los estados psiquiátrico y cardiovascular (ver sección 4.4).
- El pulso y la presión sanguínea se deben registrar en una curva de percentiles en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses;
- La altura (niños), el peso y el apetito se deben registrar al menos cada 6 meses en una gráfica de crecimiento;
- En adultos el peso debe registrarse con regularidad;
- La aparición o el empeoramiento de trastornos psiquiátricos pre-existentes debe controlarse en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses y en cada visita.
Se debe controlar a los pacientes por el riesgo de mal uso, abuso y tráfico de metilfenidato.
Ajuste de dosis
Es necesario un ajuste de dosis cuidadoso al comenzar el tratamiento con metilfenidato. El ajuste de dosis se debe iniciar con la dosis más baja posible. El ajuste de dosis en adultos puede iniciarse con 20 mg.
Puede que estén disponibles otras concentraciones de este medicamento u otros medicamentos cuyo principio activo sea metilfenidato.
Las características galénicas específicas de Rubifen Prolong simulan la administración dos veces al día de una formulación de metilfenidato de liberación inmediata. Alrededor del 50% de la cantidad total de la sustancia activa está disponible en forma de liberación inmediata sin retardar, mientras que el 50% restante se libera después de aproximadamente 4 horas.
Si los síntomas no mejoran después de un ajuste de dosis apropiado durante un período de un mes, se debe suspender el tratamiento.
Si se observa un empeoramiento de los síntomas o aparecen otros efectos adversos, se debe reducir la dosis o si fuese necesario, suspenderse el medicamento.
Se debe emplear el régimen que logre un control satisfactorio de los síntomas con la dosis diaria total más baja. Rubifen Prolong no se debe tomar demasiado tarde por la mañana, ya que puede causar trastornos del sueño.
La dosis debe ajustarse individualmente, en función de las necesidades clínicas y las respuestas del paciente. Para el tratamiento del TDAH, el tiempo de ingesta de metilfenidato debe elegirse de tal manera que el efecto concuerde con las horas de colegio (en niños) y los problemas sociales, así como las anomalías conductuales del paciente.
Niños (a partir de 6 años)
Metilfenidato se toma una vez al día por la mañana.
La dosis inicial recomendada de metilfenidato es de 20 mg.
Cuando a juicio del médico es apropiada una dosis inicial más baja, el paciente deberá iniciar el tratamiento con 10 mg; alternativamente, se recomienda comenzar con 10 mg de metilfenidato de acción corta convencional y aumentar continuamente de acuerdo con la recomendación para esta formulación. La dosis máxima diaria de metilfenidato es de 60 mg.
Si el efecto del medicamento desaparece demasiado temprano a última hora de la tarde, puede reaparecer la alteración del comportamiento y/o incapacidad para dormir. Una pequeña dosis de metilfenidato de liberación inmediata a última hora del día puede ayudar a solventar este problema.
En ese caso, se podría considerar que se podría lograr un control adecuado de los síntomas con un régimen de metilfenidato de liberación inmediata dos veces al día.
Deben considerarse los pros y los contras de una dosis pequeña de metilfenidato de liberación inmediata frente a los trastornos para conciliar el sueño.
Se debe interrumpir el tratamiento con metilfenidato de acción prolongada si se requiere una dosis adicional de metilfenidato de liberación inmediata a última hora del día, a menos que esta misma dosis adicional también se precise a la hora del desayuno/almuerzo.
Adultos
Metilfenidato se toma una vez al día, normalmente por la mañana.
La hora de la toma puede adaptarse a las necesidades de cada paciente, si bien no debe ser a una hora demasiado tardía por la mañana para evitar trastornos del sueño. El ajuste de dosis debe hacerse individualmente. El ajuste de dosis en adultos puede iniciarse con 20 mg. Solo la formulación de liberación modificada de metilfenidato debe usarse para el tratamiento del TDAH en adultos. No debe excederse una dosis diaria máxima de 80 mg.
Pacientes que empiezan a tomar metilfenidato (ver sección 5.1)
La dosis inicial recomendada de metilfenidato en pacientes que no toman metilfenidato actualmente es de 20 mg una vez al día. La dosis de Rubifen Prolong puede ajustarse a intervalos semanales en incrementos de 20 mg en adultos. Para dosis más bajas o incrementos más pequeños, existen otras dosis de Rubifen Prolong u otros medicamentos que contienen metilfenidato.
Pacientes en transición del tratamiento infantil con metilfenidato a la edad adulta
El tratamiento puede continuarse a la misma dosis diaria. Si el paciente ha recibido anteriormente una formulación de liberación inmediata, se deber realizar una conversión a una dosis recomendada adecuada de metilfenidato (ver a continuación "Cambio del tratamiento del paciente a Rubifen Prolong ").
Evaluación periódica del tratamiento en el TDAH
Metilfenidato debe discontinuarse periódicamente para evaluar el estado del paciente. La mejora puede continuar cuando el medicamento se interrumpe de temporal o permanente. El tratamiento puede reiniciarse según sea apropiado para controlar los síntomas del TDAH.
El tratamiento con medicamentos no debe ser, y no es necesario, que sea indefinido. Cuando se emplea en niños con TDAH, el tratamiento generalmente se puede suspender durante o después de la pubertad.
Cambio del tratamiento del paciente a Rubifen Prolong
Rubifen Prolong , administrado en una única dosis, aporta una exposición global (AUC) de metilfenidato comparable con la misma dosis total de metilfenidato de liberación inmediata administrada dos veces al día.
En pacientes que reciben metilfenidato dos veces al día, la dosis recomendada de Rubifen Prolong debe ser igual a la dosis diaria total de la formulación de liberación inmediata, sin superar una dosis total de 60 mg en niños y 80 mg en adultos. La tabla 1 muestra la dosis recomendada de Rubifen Prolong para pacientes que cambian de una formulación de liberación inmediata o una formulación de liberación modificada a Rubifen Prolong :
Tabla 1
|
Dosis previa de metilfenidato |
Dosis recomendada de Rubifen Prolong |
|
5 mg de metilfenidato dos veces al día |
10 mg de metilfenidato de liberación modificada una vez al día |
|
10 mg de metilfenidato dos veces al día |
20 mg de metilfenidato de liberación modificada una vez al día |
|
15 mg de metilfenidato dos veces al día |
30 mg de metilfenidato de liberación modificada una vez al día |
|
20 mg de metilfenidato dos veces al día |
40 mg de metilfenidato de liberación modificada una vez al día |
|
30 mg de metilfenidato dos veces al día |
60 mg de metilfenidato de liberación modificada una vez al día |
Para otras pautas de metilfenidato, siga el criterio de su médico a la hora de seleccionar la dosis inicial. La dosis de Rubifen Prolong para el tratamiento del TDAH puede ajustarse a intervalos semanales en incrementos de 10 mg.
La dosis máxima diaria de metilfenidato es de 60 mg para el tratamiento del TDAH en niños y 80 mg para el tratamiento del TDAH en adultos.
Utilización a largo plazo (más de 12 meses)
La seguridad y eficacia del uso a largo plazo de metilfenidato no se ha evaluado de forma sistemática en estudios controlados en niños y adolescentes. No se ha evaluado sistemáticamente la seguridad del uso de metilfenidato a largo plazo en estudios controlados en adultos. El tratamiento con metilfenidato no debe ser y no es necesario que sea indefinido. En niños y adolescentes con TDAH el tratamiento con metilfenidato generalmente se suspende durante o después de la pubertad. El médico que decida utilizar metilfenidato durante períodos prolongados (más de 12 meses) en pacientes con TDAH debe realizar evaluaciones periódicas de la utilidad del fármaco a largo plazo para ese paciente, manteniendo períodos de prueba sin medicación para evaluar el funcionamiento del paciente sin farmacoterapia. Se recomienda que metilfenidato se suspenda temporalmente al menos una vez al año para evaluar el estado del paciente (para niños, preferiblemente durante las vacaciones). Puede ocurrir que la mejoría se mantenga al suspender temporal o permanentemente el fármaco.
Reducción de la dosis e interrupción del tratamiento
Si los síntomas no mejoran después de un ajuste de dosis apropiado durante un período de un mes, se debe suspender el tratamiento. Si se observa un empeoramiento paradójico de los síntomas o aparecen otros efectos adversos graves, se debe reducir la dosis o suspender la administración.
Grupos de pacientes especiales
Pacientes de edad avanzada
Metilfenidato no debe utilizarse en pacientes de edad avanzada. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad. La formulación de liberación modificada no se ha evaluado en pacientes con TDAH mayores de 60 años.
Insuficiencia hepática
Metilfenidato no se ha investigado en pacientes con insuficiencia hepática. Se debe tener precaución en estos pacientes.
Insuficiencia renal
Metilfenidato no se ha investigado en pacientes con insuficiencia renal. Se debe tener precaución en estos pacientes.
Niños menores de 6 años
Metilfenidato no debe utilizarse en niños menores de 6 años de edad. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad.
Forma de administración
Rubifen Prolong (cápsulas duras de liberación modificada) se administra por vía oral una vez al día por la mañana.
Metilfenidato se puede administrar con o sin alimentos. Las cápsulas deben tragarse enteras o bien pueden administrarse vertiendo el contenido de la cápsula sobre una pequeña cantidad de comida (ver instrucciones específicas más adelante).
Las cápsulas de Rubifen Prolong no deben triturarse, masticarse ni dividirse.
Administración mediante vertido del contenido de la cápsula sobre alimentos
Para facilitar la toma, las cápsulas de liberación modificada pueden abrirse con cuidado para verter el granulado sobre comida blanda (por ejemplo, compota de manzana). La comida no debe calentarse, pues esto podría afectar a las propiedades especiales de liberación modificada de esta formulación. La mezcla de medicamento y comida debe consumirse inmediatamente. La mezcla de medicamento y comida no debe conservarse para un uso posterior. El contenido de la cápsula vertido sobre la comida (por ejemplo, compota de manzana) no debe masticarse ni triturarse.
4.3. Contraindicaciones
- Hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes incluidos en la sección 6.1.
- Glaucoma
- Feocromocitoma
- Durante el tratamiento con inhibidores irreversibles no selectivos de la monoaminooxidasa (MAO), o en los 14 días posteriores a la suspensión del tratamiento con estos fármacos, por el riesgo de una crisis hipertensiva (ver sección 4.5.)
- Hipertiroidismo o Tirotoxicosis
- Diagnóstico o antecedentes de depresión grave, anorexia nerviosa/ trastornos de anorexia, tendencias suicidas, síntomas psicóticos, trastornos de humor graves, manía, esquizofrenia, trastorno de la personalidad psicopático/trastorno límite de la personalidad
- Diagnóstico o antecedentes de Trastorno bipolar (afectivo) grave y episódico (Tipo I) (que no está bien controlado)
- Trastornos cardiovasculares pre-existentes incluyendo hipertensión grave, insuficiencia cardiaca, enfermedad arterial oclusiva, angina, enfermedad cardiaca congénita hemodinámicamente significativa, cardiomiopatías, infarto de miocardio, arritmias potencialmente mortales y canalopatías (trastornos provocados por la disfunción de los canales iónicos)
- Trastornos cerebrovasculares pre-existentes, aneurisma cerebral, anomalías vasculares incluyendo vasculitis o apoplejía.
4.4. Advertencias y precauciones especiales de empleo
El tratamiento con metilfenidato no está indicado en todos los pacientes con TDAH y la decisión de usar el medicamento debe basarse en una evaluación muy completa de la gravedad y cronicidad de los síntomas (para niños en relación con la edad).
Uso a largo plazo (más de 12 meses) en niños, adolescentes y adultos
La seguridad y eficacia de la utilización de metilfenidato a largo plazo no se han evaluado de forma sistemática en estudios controlados en niños y adolescentes. No se ha evaluado sistemáticamente la seguridad a largo plazo del metilfenidato en ensayos controlados en adultos.
El tratamiento con metilfenidato no debe ser y no es necesario que sea indefinido. En niños y adolescentes con TDAH el tratamiento con metilfenidato generalmente se suspende durante o después de la pubertad. Se debe controlar cuidadosamente y de forma continua a los pacientes con terapia a largo plazo (es decir, más de 12 meses) de acuerdo a las directrices de las secciones 4.2 y 4.4 en cuanto al estado cardiovascular, crecimiento (niños), peso, apetito, aparición o empeoramiento de trastornos psiquiátricos preexistentes. Los trastornos psiquiátricos que hay que controlar se describen a continuación e incluyen (pero no se limitan a estos) tics motores y vocales, comportamiento agresivo u hostil, agitación, ansiedad, depresión, psicosis, manía, delirios, irritabilidad, falta de espontaneidad, pérdida y exceso de perseverancia.
El médico que decida utilizar metilfenidato durante períodos prolongados (más de 12 meses) en pacientes con TDAH debe realizar evaluaciones periódicas de la utilidad del fármaco a largo plazo para ese paciente, manteniendo períodos de prueba sin medicación para evaluar el funcionamiento del paciente sin farmacoterapia. Se recomienda que metilfenidato se suspenda al menos una vez al año para evaluar el estado del paciente (en niños preferiblemente durante las vacaciones). Puede ocurrir que la mejoría se mantenga al suspender temporal o permanentemente el fármaco.
Uso en pacientes de edad avanzada
Metilfenidato no se debe utilizar en pacientes de edad avanzada. No se ha establecido la seguridad y eficacia de metilfenidato en el TDAH en pacientes mayores de 60 años.
Uso en niños menores de 6 años
Metilfenidato no debe utilizarse en niños menores de 6 años. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad.
Estado cardiovascular
Los pacientes a los que se está considerando administrar un tratamiento con estimulantes deben tener una historia detallada (incluyendo una evaluación de antecedentes familiares de muerte súbita cardiaca o inexplicada o arritmia maligna) y un examen físico para evaluar la presencia de trastornos cardiacos, y deben someterse a evaluaciones cardiacas especializadas posteriores si los hallazgos iniciales sugieren estos antecedentes o trastornos. Los pacientes que desarrollen síntomas como palpitaciones, dolor opresivo en el pecho, síncope sin explicación, disnea u otros síntomas que sugieran un trastorno cardiaco durante el tratamiento con metilfenidato deben someterse a una evaluación cardiaca especializada inmediata.
El análisis de los datos de ensayos clínicos con metilfenidato en niños y adolescentes con TDAH mostró que los pacientes que utilizan metilfenidato pueden experimentar de forma frecuente cambios en la presión arterial diastólica y sistólica de más de 10 mmHg respecto a los del grupo control. Los cambios en los valores de presión arterial diastólica y sistólica también se observaron en los datos de los ensayos clínicos de pacientes adultos con TDAH. No obstante, estos cambios fueron menores en comparación con los niños y adolescentes (unos 2-3 mmHg respecto a los del grupo control). Se desconocen las consecuencias clínicas a corto y largo plazo de estos efectos cardiovasculares en niños y adolescentes, pero, por los efectos observados en los datos de ensayos clínicos, no se puede descartar la posibilidad de complicaciones clínicas. Se recomienda precaución al tratar a pacientes cuyo estado médico subyacente se pueda ver afectado por el aumento de la presión arterial o de la frecuencia cardíaca. Ver sección 4.3 para ver en qué condiciones está contraindicado el tratamiento con metilfenidato. Ver sección 5.1, en el subtítulo "TDAH en adultos".
Se debe vigilar cuidadosamente el estado cardiovascular. La presión sanguínea y el pulso se deben registrar en una curva de percentiles en cada ajuste de dosis y, después, al menos cada 6 meses.
La utilización de metilfenidato está contraindicada en ciertos trastornos cardiovasculares pre-existentes, a menos que se disponga de una recomendación de un especialista cardiaco (ver sección 4.3).
Muerte súbita y anomalías cardíacas estructurales preexistentes u otros trastornos cardiacos graves
Se ha notificado muerte súbita en niños, algunos de los cuales tenían anomalías cardíacas estructurales u otros problemas cardiacos graves asociados al uso de estimulantes del sistema nervioso central a las dosis habituales. Aunque algunos problemas cardiacos serios pueden aumentar por sí mismos el riesgo de muerte súbita, no se recomienda el uso de medicamentos estimulantes en pacientes con anomalías cardiacas estructurales conocidas, cardiomiopatía, anomalías graves del ritmo cardiaco, u otros problemas cardiacos graves que puedan suponer un aumento de la vulnerabilidad a los efectos simpaticomiméticos de un medicamento estimulante.
Mal uso y acontecimientos cardiovasculares
El mal uso de los estimulantes del sistema nervioso central puede estar asociado con muerte súbita y otros efectos adversos cardiovasculares graves.
Trastornos cerebrovasculares
Ver sección 4.3 para los estados cerebrovasculares en los que está contraindicado el tratamiento con metilfenidato. Se debe evaluar en cada visita los signos y síntomas neurológicos de los pacientes con otros factores de riesgo (tales como antecedentes de enfermedad cardiovascular, medicamentos concomitantes que aumenten la presión sanguínea) después de empezar el tratamiento con metilfenidato.
La vasculitis cerebral parece ser una reacción idiosincrásica a la exposición de metilfenidato muy rara. Hay poca evidencia para sugerir que se puede identificar a los pacientes con mayor riesgo y el resultado inicial de los síntomas puede ser el primer indicador de un problema clínico subyacente. El diagnóstico temprano, basado en un alto índice de sospecha, puede permitir una rápida retirada del metilfenidato y un rápido inicio de tratamiento. Por lo tanto, se debe considerar este diagnóstico en cualquier paciente que desarrolle nuevos síntomas neurológicos que encajen con un cuadro de isquemia cerebral durante el tratamiento con metilfenidato. Esto síntomas, pueden incluir dolor de cabeza grave, entumecimiento, debilidad, parálisis y problemas con la coordinación, la visión, el habla, el lenguaje o la memoria.
El tratamiento con metilfenidato no está contraindicado en pacientes con hemiplejia cerebral.
Trastornos psiquiátricos
La comorbilidad de los trastornos psiquiátricos en TDAH es frecuente y se debe tener en cuenta al prescribir medicamento estimulantes. Antes de iniciar el tratamiento con metilfenidato, el paciente debe ser evaluado con respecto a los trastornos psiquiátricos preexistentes y debe establecerse un historial familiar (ver sección 4.2). En el caso de que aparezcan síntomas psiquiátricos nuevos o empeoren los trastornos psiquiátricos pre-existentes, no se debe administrar metilfenidato a menos que los beneficios superen los riesgos para el paciente.
El desarrollo o el empeoramiento de los trastornos psiquiátricos se deben controlar en todos los ajustes de dosis y después, al menos cada 6 meses y en todas las visitas; puede ser adecuado interrumpir el tratamiento.
Empeoramiento de síntomas psicóticos o maniáticos pre-existentes
En pacientes psicóticos, la administración de metilfenidato puede empeorar los síntomas de los trastornos de comportamiento y del pensamiento.
Aparición de nuevos síntomas psicóticos o maniacos
La aparición de nuevos síntomas psicóticos (alucinaciones visuales/ táctiles/auditivas y delirios) o maniacos en pacientes sin una historia previa de enfermedad psicótica o manía pueden deberse al uso de metilfenidato a las dosis habituales (ver sección 4.8). Si aparecen síntomas maniacos o psicóticos, se debe considerar una posible relación causal con metilfenidato y puede ser adecuado suspender el tratamiento.
Comportamiento agresivo u hostil
El tratamiento con estimulantes puede causar la aparición o el empeoramiento de agresividad u hostilidad. Se debe controlar de cerca a los pacientes tratados con metilfenidato por la aparición o empeoramiento del comportamiento agresivo u hostilidad al inicio del tratamiento, en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses y en cada visita. Los médicos deben evaluar la necesidad de un ajuste de la pauta posológica en los pacientes que presenten cambios de comportamiento, teniendo en cuenta que podrían ser apropiados aumentos o disminuciones en la dosis. Se puede considerar la interrupción del tratamiento.
Tendencia suicida
Los pacientes en los que aparezca una ideación o comportamiento suicida durante el tratamiento para el TDAH deben ser evaluados inmediatamente por su médico. Se debe tener en consideración el empeoramiento de un problema psiquiátrico subyacente y una posible relación causal con el tratamiento con metilfenidato. Puede ser necesario tratar un problema psiquiátrico subyacente y se debe valorar una posible interrupción de metilfenidato.
Tics
Metilfenidato está asociado a la aparición o empeoramiento de tics motores y verbales. También se ha notificado el empeoramiento del síndrome de Tourette (ver sección 4.8). Se deben evaluar los antecedentes familiares y una evaluación clínica de los tics o del síndrome de Tourette en los niños debe preceder al uso de metilfenidato. Se debe controlar con regularidad a los pacientes por la aparición o empeoramiento de los tics durante el tratamiento con metilfenidato. El control debe hacerse en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses o en cada visita.
Ansiedad, agitación o tensión
El metilfenidato está asociado con el empeoramiento de ansiedad, agitación o tensión pre-existentes. La evaluación clínica de la ansiedad, agitación o tensión se deben hacer antes de utilizar metilfenidato y se debe controlar con regularidad a los pacientes por la aparición o empeoramiento de estos síntomas durante el tratamiento, en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses o en cada visita.
Formas de trastorno bipolar
Se debe tener especial cuidado al usar estimulantes para tratar el TDAH en pacientes con trastorno bipolar comórbido (incluyendo el Trastorno Bipolar Tipo I no tratado u otras formas de trastorno bipolar) por el riesgo de una posible precipitación de un episodio maniaco o mixto en estos pacientes. Antes de iniciar el tratamiento con metilfenidato, se debe evaluar adecuadamente a los pacientes con síntomas depresivos comórbidos para establecer si tienen riesgo de padecer un trastorno bipolar; esta evaluación debe incluir una historia psiquiátrica detallada, incluyendo antecedentes familiares de suicidio, trastorno bipolar y depresión. Es fundamental un control continuo y exhaustivo en estos pacientes (ver más arriba “Trastornos Psiquiátricos” y sección 4.2). Se deben controlar estos síntomas en los pacientes en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses y en cada visita.
Crecimiento y pérdida de peso
Se ha descrito una reducción del aumento de peso corporal y un retraso del crecimiento moderados con el uso prolongado de metilfenidato en niños. Se han notificado disminuciones del peso en adultos en tratamiento con metilfenidato (ver sección 4.8).
Actualmente no se conocen y se están estudiando los efectos de metilfenidato sobre la altura y peso finales.
Se debe controlar el crecimiento en niños durante el tratamiento con metilfenidato: altura, peso y apetito se deben registrar al menos cada 6 meses en una gráfica de crecimiento. Puede ser necesario interrumpir el tratamiento en aquellos pacientes que no crezcan o aumenten de peso como se espera. En adultos se debe controlar el peso periódicamente.
Convulsiones
Metilfenidato debe utilizarse con precaución en pacientes con epilepsia. Metilfenidato puede reducir el umbral convulsivo en pacientes con antecedentes de convulsiones, en pacientes con alteraciones del EEG previas en ausencia de convulsiones y raramente, en pacientes sin antecedentes de convulsiones y sin alteraciones en el EEG. Si aumenta la frecuencia de las convulsiones o aparecen convulsiones por primera vez, metilfenidato debe suspenderse.
Abuso, mal uso y tráfico
Se debe vigilar cuidadosamente a los pacientes por el riesgo de abuso, mal uso o tráfico de metilfenidato.
Metilfenidato debe utilizarse con precaución en pacientes con dependencia conocida a drogas o alcohol por un riesgo potencial de abuso, mal uso o tráfico.
El abuso crónico de metilfenidato puede producir una tolerancia importante y dependencia psicológica, con distintos grados de conducta anormal. Se pueden producir episodios claramente psicóticos, especialmente con el abuso por vía parenteral.
Se deben tener en cuenta la edad del paciente, la presencia de factores de riesgo para trastornos de abuso de sustancias (tales como conducta de oposicionista-desafiante o trastorno de conducta y trastorno bipolar co-mórbidos), antes o durante el abuso de sustancias cuando se decide cursar un tratamiento para el TDAH. Se debe tener precaución en pacientes emocionalmente inestables, tales como aquellos que tengan antecedentes de dependencia de drogas o alcohol, porque estos pacientes pueden aumentarse la dosis por su propia iniciativa.
Para algunos pacientes con alto riesgo de abuso de sustancias, metilfenidato u otros estimulantes pueden no ser adecuados y habrá que valorar un tratamiento con medicamentos no estimulantes.
Retirada
Se requiere una supervisión cuidadosa durante la retirada del medicamento, ya que esto puede desenmascarar una depresión así como hiperactividad crónica. Algunos pacientes pueden necesitar seguimiento a largo plazo.
Se requiere una supervisión cuidadosa durante la retirada del uso abusivo ya que puede aparecer una depresión grave.
Fatiga
El metilfenidato no debe utilizarse para la prevención o el tratamiento de los estados de fatiga normales.
Elección de la formulación de metilfenidato
La elección de la formulación del medicamento que contiene metilfenidato, debe establecerla el especialista caso por caso y depende de la duración deseada del efecto. Para el tratamiento del TDAH en adultos, solamente debe usarse la formulación de Rubifen Prolong en cápsulas duras de liberación modificada.
Insuficiencia renal o hepática
Se carece de experiencia en el uso de metilfenidato en pacientes con insuficiencia renal o hepática.
Efectos hematológicos
La seguridad del tratamiento con metilfenidato a largo plazo no se conoce totalmente. Los pacientes que precisan tratamiento a largo plazo se deben vigilar cuidadosamente y realizarse hemogramas completos, fórmulas leucocitarias y recuentos de trombocitos periódicamente. En caso de leucopenia, trombocitopenia, anemia u otras alteraciones, incluyendo aquellas que indiquen trastornos renales o hepáticos graves, se debe considerar la interrupción del tratamiento.
Priapismo
Se han notificado erecciones prolongadas y dolorosas asociadas al uso de medicamentos con metilfenidato, relacionadas de forma principal con un cambio en la pauta de tratamiento con metilfenidato. Los pacientes que presenten erecciones anormalmente prolongadas o frecuentes y dolorosas deben acudir al médico de forma inmediata.
Aumento de la presión intraocular y glaucoma
Se han notificado casos de aumento de la presión intraocular (PIO) y glaucoma (incluyendo glaucoma de ángulo abierto y glaucoma de ángulo cerrado) asociados al tratamiento con metilfenidato (ver sección 4.8). Se debe aconsejar a los pacientes que se pongan en contacto con su médico si experimentan síntomas indicativos de aumento de la PIO y glaucoma. Se debe consultar a un oftalmólogo y se debe considerar la posibilidad de interrumpir el tratamiento con metilfenidato si la Pio aumenta (ver sección 4.3). Se recomienda un seguimiento oftalmológico de los pacientes con antecedentes de aumento de la PIO.
Dopaje
Metilfenidato que puede inducir un falso positivo por anfetaminas en las pruebas de laboratorio, especialmente en el test de inmunoensayo.
Efectos en caso de uso inadecuado como agente dopante
El uso de metilfenidato puede inducir a resultados positivos en las pruebas de dopaje.
El uso inadecuado de metilfenidato con fines de dopaje puede poner en riesgo la salud.
Excipientes
Este medicamento contiene sacarosa. Los pacientes con intolerancia hereditaria a la fructosa, problemas de absorción a la glucosa o galactosa, o insuficiencia de sacarasa-isomaltasa, no deben tomar este medicamento.
4.5. Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción
Interacción farmacocinética
Se desconoce la influencia del metilfenidato en las concentraciones plasmáticas de los fármacos que se administran concomitantemente. Por lo tanto, se recomienda precaución cuando se combine metilfenidato con otros medicamentos, especialmente aquellos con un margen terapéutico estrecho.
Metilfenidato no se metaboliza por el citocromo P-450 en un grado clínicamente relevante. No se espera que los inductores o inhibidores del citocromo P-450 tengan un efecto importante en la farmacocinética de metilfenidato. Los enantiómeros d- y l- de metilfenidato no inhiben de manera importante el citocromo P-450 1A2, 2C8, 2C9, 2C19, 2D6, 2E1 o 3A.
Sin embargo, se han notificado casos que indican que el metilfenidato puede inhibir el metabolismo de los anticoagulantes cumarínicos, los anticonvulsivantes (como el fenobarbital, la fenitoína o la primidona) y algunos antidepresivos (tricíclicos e inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina). Puede ser necesario ajustar la dosis de estos medicamentos y vigilar las concentraciones plasmáticas del fármaco (o, en el caso de la cumarina, los tiempos de coagulación) al iniciar o suspender el uso concomitante de metilfenidato.
Interacciones farmacodinámicas
Medicamentos antihipertensivos
Metilfenidato puede disminuir la eficacia de medicamentos utilizados para tratar la hipertensión.
Uso con medicamentos que aumentan la presión sanguínea
Se recomienda precaución al tratar con metilfenidato a pacientes que utilizan cualquier medicamento que también aumente la presión sanguínea (ver también los apartados de estados cardiovascular y cerebrovascular de la sección 4.4).
Metilfenidato está contraindicado en pacientes tratados (actualmente o en las 2 semanas anteriores) con inhibidores irreversibles no selectivos de la MAO (ver sección 4.3), por el riesgo de una crisis hipertensiva.
Uso con alcohol
El alcohol puede exacerbar los efectos adversos sobre el SNC de los medicamentos psicoactivos, como metilfenidato. Por tanto, se recomienda que los pacientes se abstengan de consumir alcohol durante el tratamiento. En caso de concentraciones de alcohol muy elevadas, el perfil cinético puede cambiar hacia un patrón más de tipo liberación inmediata.
Uso con anestésicos halogenados
Hay un riesgo de aumento repentino de presión sanguínea durante la cirugía. Si se tiene previsto realizar una cirugía, el tratamiento con metilfenidato no debería usarse en el día de la cirugía.
Uso con agonistas alfa-2 de acción central (por ejemplo, clonidina)
No se ha evaluado de forma sistemática la seguridad a largo plazo del uso de metilfenidato en combinación con clonidina u otros agonistas alfa-2 de acción central.
Uso con medicamentos dopaminérgicos
Se recomienda precaución al administrar metilfenidato con medicamentos dopaminérgicos, incluyendo antipsicóticos. Dado que una de las principales acciones de metilfenidato es aumentar los niveles extracelulares de dopamina, metilfenidato se puede asociar con interacciones farmacodinámicas cuando se administra concomitantemente con agonistas dopaminérgicos directos o indirectos (incluyendo DOPA y antidepresivos tricíclicos) o con antagonistas dopaminérgicos incluyendo antipsicóticos.
Antiácidos
Se espera que el uso concomitante de antiácidos conduzca a una absorción considerablemente menor de metilfenidato.
4.6. Fertilidad, embarazo y lactancia
Embarazo
Los datos de un estudio de cohorte, con un total aproximado de 3.400 embarazos expuestos durante el primer trimestre, no sugieren un aumento del riesgo de anomalías congénitas totales. Se observó un pequeño aumento en la aparición de malformaciones cardiacas (riesgo relativo ajustado combinado, 1,3; IC del 95 %, 1,0-1,6), correspondiente a 3 lactantes más nacidos con malformaciones cardiacas congénitas por cada 1.000 mujeres que reciben metilfenidato durante el primer trimestre del embarazo, comparado con embarazos no expuestos.
Se han notificado casos de toxicidad cardiorespiratoria neonatal, específicamente taquicardia fetal y distrés respiratorio a través de notificaciones espontaneas.
Los estudios en animales sólo mostraron evidencias de toxicidad reproductiva a dosis tóxicas maternas (ver sección 5.3).
No se recomienda la utilización de metilfenidato durante el embarazo a menos que se haya tomado una decisión clínica que suponga que retrasar el tratamiento puede suponer un riesgo mayor para el embarazo.
Lactancia
Se ha encontrado metilfenidato en la leche materna de una mujer tratada con metilfenidato.
Hay una notificación de un niño que sufrió una disminución de peso inespecífica durante el periodo de exposición pero se recuperó y ganó peso después de que su madre dejara el tratamiento con metilfenidato. No se puede excluir un riesgo para el niño lactante.
Se debe decidir, teniendo en cuenta el beneficio de la lactancia para el niño y el beneficio del tratamiento para la mujer, si interrumpir la lactancia o interrumpir/ abstenerse del tratamiento con metilfenidato.
Fertilidad
Se carece de datos en humanos sobre el efecto de metilfenidato en la fertilidad. En estudios en animales no se han observado efectos clínicamente relevantes sobre la fertilidad.
4.7. Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas
Metilfenidato puede causar mareos, somnolencia y alteraciones visuales incluyendo dificultades de acomodación, diplopía y visión borrosa (ver sección 4.8). Puede tener una influencia moderada en la capacidad para conducir y utilizar maquinas. Se debe advertir a los pacientes de estos posibles efectos y aconsejarles que si se ven afectados por ellos, eviten actividades potencialmente peligrosas como conducir o utilizar máquinas.
4.8. Reacciones adversas
La siguiente tabla muestra todas las reacciones adversas al medicamento (RAM) observadas en los ensayos clínicos y notificaciones espontáneas post-comercialización de metilfenidato y los que se han notificado con otras formulaciones de hidrocloruro de metilfenidato. Si las frecuencias de las reacciones adversas de Rubifen Prolong y de la otra formulación de metilfenidato eran diferentes, se utilizó la frecuencia más alta de las dos bases de datos.
La tabla se basa en datos recopilados en niños, adolescentes y adultos.
Frecuencias:
Muy frecuentes (?1/10)
Frecuentes (?1/100 a <1/10) Poco frecuentes (?1/1.000 a <1/100)
Raras (?1/10.000 a <1/1.000)
Muy raras (<1/10.000)
Frecuencia no conocida (no puede estimarse a partir de los datos disponibles)
|
Sistema de clasificación de órganos |
Reacción adversa |
|||||
|
Frecuencia |
||||||
|
Muy frecuentes |
Frecuentes |
Poco frecuentes |
Raras |
Muy raras |
Frecuencia no conocida |
|
|
Infecciones e infestaciones |
|
Nasofaringitis |
Gastroenteritis |
|
|
|
|
Trastornos de la sangre y del sistema linfático |
|
|
|
|
Anemia, leucopenia, trombocitopenia, púrpura trombocitopénica |
Pancitopenia |
|
Trastornos del sistema inmunológico |
|
|
Reacciones de hipersensibilidad tales como edema angioneurótico, reacciones anafilácticas, inflamación auricular, enfermedades ampollosas, enfermedad exfoliativa, urticaria, prurito (1), picores y erupciones (1) |
|
|
|
|
Trastornos del metabolismo y de la nutrición (1) |
Disminución del apetito (2) |
Anorexia, reducción moderada del aumento de peso y altura durante el uso prolongado en niños (1), disminución del peso en adultos (2) |
|
|
|
|
|
Trastornos psiquiátricos (1) |
Insomnio, nerviosismo |
Labilidad afectiva, agresión (1), agitación (1), ansiedad (1), depresión (1), irritabilidad, comportamiento anormal, inquietud (2), trastorno del sueño (2), libido disminuida (3), crisis de angustia (3), estrés (3), bruxismo (3) |
Trastornos psicóticos (1), alucinaciones auditivas, visuales y táctiles (1), reacción de ira, ideación suicida (1), alteración del humor, cambios del estado de ánimo, deseos de llorar, tics (1), empeoramiento de tics preexistentes del síndrome de Tourette (1), hipervigilancia, tensión (3) |
Manía (1), desorientación, trastornos de la libido, trastorno obsesivo-compulsivo (incluyendo tricotilomanía y dermotilomanía) |
Intento de suicidio (incluyendo suicidio consumado) (1), estado de ánimo deprimido transitorio (1), pensamientos anormales, apatía |
Delirios (1), trastornos del pensamiento (1), estado confusional, dependencia, logorrea. Se han descrito casos de abuso y dependenciacon más frecuencia menudo con las formulaciones de liberación inmediata |
|
Trastornos del sistema nervioso |
Cefalea |
Temblor (2), somnolencia, mareos, disquinesia, hiperactividad psicomotora, somnolencia |
Sedación, acatisia (3) |
|
Convulsiones, movimientos coreoatetoides, déficit neurológico isquémico reversible, síndrome neuroléptico maligno (SNM; los reportes estaban poco documentados y en la mayoría de los casos los pacientes también recibían otros medicamentos, así que el papel de metilfenidato no está claro.) |
Trastornos cerebrovasculares (1) (incluyendo vasculitis, hemorragias cerebrales, accidentes cerebrovasculares, arteritis cerebral, oclusión cerebral), convulsiones de gran mal (1), migraña, disfemia |
|
Trastornos oculares |
|
|
Diplopía, visión borrosa, ojo seco (4) |
Dificultades de acomodación visual, midriasis, deterioro visual |
|
Aumento de la presión intraocular, glaucoma |
|
Trastornos cardíacos |
|
Arritmia, palpitaciones, taquicardia (2) |
Dolor torácico |
Angina de pecho |
Parada cardíaca, infarto de miocardio |
Taquicardia supraventricular, bradicardia, extrasístoles ventriculares, extrasístoles |
|
Trastornos vasculares (1) |
|
Hipertensión, frialdad periférica (2) |
|
|
Arteritis cerebral y/u oclusión, fenómeno de Raynaud |
|
|
Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos |
|
Tos, dolor faringolaringeal, disnea (2) |
|
|
|
Epistaxis |
|
Trastornos gastrointestinales |
Náuseas (2), boca seca (2) |
Dolor abdominal, diarrea, molestias en el estómago, vómitos, dispepsia (3), dolor dental (3) (éstos generalmente aparecen al principio del tratamiento y se pueden aliviar comiendo algo) |
Estreñimiento |
|
|
|
|
Trastornos hepatobiliares |
|
|
Aumento de las enzimas hepáticas |
|
Función hepática anormal, incluyendo coma hepático |
|
|
Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo |
|
Hiperhidrosis (2), alopecia, prurito, erupción, urticaria |
Edema angioneurótico, enfermedades ampollosas, enfermedades exfoliativas |
Erupción macular, eritema |
Eritema multiforme, dermatitis exfoliativa, erupción fija medicamentosa |
|
|
Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo |
|
Artralgia |
Mialgia, sacudidas musculares, tirantez muscular (3) |
|
Calambres musculares |
Trismus (3) |
|
Trastornos renales y urinarios |
|
|
Hematuria |
|
|
Incontinencia |
|
Trastornos del aparato reproductor y de la mama |
|
|
|
Ginecomastia |
|
Disfunción eréctil, priapismo, aumento de las erecciones y erecciones prolongadas |
|
Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración |
|
Pirexia, retraso en el crecimiento durante el uso prolongado en niños (1), sensación de inquietud (3), fatiga (2), sed (3) |
|
|
Muerte cardíaca súbita (1) |
Molestia en el pecho, hiperpirexia |
|
Exploraciones complementarias |
|
Cambios en la presión arterial y en el ritmo cardíaco (generalmente aumento) (1), peso disminuido (1) |
Soplo cardíaco (1), enzimas hepáticas elevadas |
|
Fosfatasa alcalina en sangre aumentada, bilirrubina en sangre elevada, recuento de plaquetas disminuido, recuento de leucocitos anormal |
|
- Ver sección 4.4.
- RAM observadas en los ensayos clínicos en pacientes adultos que se notificaron con una frecuencia mayor que en niños y adolescentes.
- Según la frecuencia calculada en estudios de TDAH en adultos (no se notificaron casos en estudios pediátricos)
- Según la frecuencia basada en ensayos clínicos en adultos y no en ensayos en niños y adolescentes; puede ser relevante también para niños y adolescentes.
Notificación de sospechas de reacciones adversas
Es importante notificar sospechas de reacciones adversas al medicamento tras su autorización. Ello permite una supervisión continuada de la relación beneficio/riesgo del medicamento. Se invita a los profesionales sanitarios a notificar las sospechas de reacciones adversas a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de medicamentos de Uso Humano: www.notificaram.es.
4.9. Sobredosis
La liberación prolongada de metilfenidato de esta formulación se debe tener en cuenta al tratar a pacientes con sobredosis de metilfenidato a partir de formulaciones con duración de acción prolongada.
Signos y síntomas
La sobredosis aguda, debida fundamentalmente a la sobreestimulación de los sistemas nervioso central y simpaticomimético, puede provocar vómitos, agitación, temblores, hiperreflexia, calambres musculares, convulsiones (pueden ir seguidas de coma), euforia, confusión, alucinaciones, delirio, sudoración, rubor, cefalea, hiperpirexia, taquicardia, palpitaciones, arritmias cardíacas, hipertensión, midriasis, sequedad de las mucosas y rabdomiólisis.
Tratamiento
No hay un antídoto específico para la sobredosis de metilfenidato.
El tratamiento consiste en proporcionar las medidas de apoyo apropiadas.
Se debe proteger al paciente para evitar que se autolesione y de los estímulos externos que pudieran agravar la sobreestimulación ya presente. Si los signos y síntomas no son demasiado graves y el paciente está consciente se puede evacuar el contenido del estómago provocando el vómito o por lavado gástrico. Antes de realizar el lavado gástrico, se deben controlar la agitación y las convulsiones, si las hay, y proteger la vía aérea. Otras medidas de detoxificación del intestino comprenden la administración de carbón activado y de un catártico. En caso de intoxicación grave, se debe administrar una dosis cuidadosamente ajustada de una benzodiazepina antes del realizar el lavado gástrico.
Se deben proporcionar cuidados intensivos para mantener una circulación y un intercambio respiratorio adecuados; en casos de hiperpirexia, puede ser necesario utilizar procedimientos externos para bajar la temperatura.
No se ha establecido la eficacia de la diálisis peritoneal o de la hemodiálisis extracorpórea para la sobredosis de metilfenidato.
5. PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS
5.1. Propiedades farmacodinámicas
Grupo farmacoterapéutico: psicoanalépticos, psicoestimulantes utilizados para el TDAH y nootrópicos, simpaticomiméticos de acción central, código ATC: N06BA04
Mecanismo de acción
El metilfenidato, el principio activo de Rubifen Prolong, es un psicoestimulante con efectos más prominentes sobre el sistema nervioso central que sobre las actividades motoras. Químicamente, es un éster alcalino de ácido fenil acético. La molécula contiene la cadena principal de feniletilamina que se considera responsable de los efectos anfetamínicos. El metilfenidato contiene dos centros quirales y, por lo tanto, tiene cuatro estereoisómeros. La configuración farmacodinámicamente activa es la forma treo. El isómero d es farmacológicamente más activo que el isómero l.
En estudios en animales, el metilfenidato ejerce un efecto simpaticomimético indirecto mediante la liberación de noradrenalina de las reservas intraneuronales de neuronas adrenérgicas y la inhibición de su recaptación. Dependiendo de la dosis, es decir, con concentración creciente en el sistema nervioso central, el metilfenidato también libera dopamina e inhibe su reabsorción. A diferencia de la anfetamina, el metilfenidato no libera catecolaminas en los animales pretratados con reserpina. Esto significa que la reserpina inhibe las estereotipias inducidas por metilfenidato.
Su modo de acción en el hombre no se comprende por completo, pero se cree que sus efectos estimulantes se deben a una inhibición de la recaptación de dopamina en el cuerpo estriado, sin desencadenar la liberación de dopamina. El mecanismo por el cual el metilfenidato ejerce sus efectos mentales y de comportamiento no está claramente establecido.
El efecto simpaticomimético indirecto del metilfenidato en los seres humanos puede conducir a un aumento de la presión arterial, la aceleración de la frecuencia cardíaca y la disminución del tono muscular bronquial. Estos efectos generalmente no son muy marcados. El efecto de la estimulación central se puede ver, por ejemplo, en una mejora de la concentración, el rendimiento y la toma de decisiones, la actividad psicofísica y la supresión del cansancio y el agotamiento físico. El mal uso en particular puede conducir a un error de juicio de los límites de la capacidad e incluso al colapso de las funciones fisiológicas y a la muerte en caso de sobredosis. El metilfenidato puede suprimir el apetito y, en dosis elevadas, puede provocar un aumento de la temperatura corporal. Las estereotipias comportamentales también pueden ser provocadas por altas dosis o uso prolongado.
TDAH en adultos
Metilfenidato se evaluó en un estudio combinado a corto y largo plazo que constó de tres períodos (Período 1 = tratamiento a corto plazo durante 9 semanas; Período 2 = tratamiento en régimen abierto durante 5 semanas con metilfenidato sin control con placebo; Período 3 = fase de retirada aleatorizada). A este estudio central siguió un estudio de extensión en régimen abierto de 26 semanas de duración.
El estudio central tuvo un diseño multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, en el tratamiento de 725 pacientes adultos (395 hombres y 330 mujeres) con diagnóstico de TDAH según los criterios de TDAH DSM-IV. El estudio se diseñó para:
- Confirmar la eficacia y seguridad de metilfenidato en adultos (de 18 a 60 años) en un período de 9 semanas, aleatorizado, con doble enmascaramiento, grupos paralelos y controlado con placebo (Período 1) que consistió en una etapa de ajuste de dosis de 3 semanas seguida de una etapa de 6 semanas con dosis fijas (40, 60, 80 mg/día o placebo). A continuación, se volvió a ajustar la dosis de los pacientes a su dosis óptima de metilfenidato (40, 60 o 80 mg/día) durante un período de 5 semanas (Período 2).
- Evaluar el mantenimiento del efecto del metilfenidato en adultos con TDAH en un estudio de retirada de 6 meses aleatorizado y doble ciego (Período 3).
La eficacia se evaluó utilizando la escala de calificación del TDAH DSM-IV (DSM-IV ADHD RS) para el control sintomático y la escala de discapacidad de Sheehan (SDS, Sheehan Disability Score) para la mejora funcional, como mejora en las puntuaciones totales respectivas desde el inicio hasta el final del primer período. Todos los niveles de dosis de metilfenidato mostraron un control de los síntomas significativamente mayor (p < 0,0001 para todos los niveles de dosis) en comparación con el placebo, medida por una reducción de la puntuación total del DSM-IV ADHD RS. Todas las dosis de metilfenidato mostraron una mejoría funcional significativamente mayor (p = 0,0003 a 40 mg; p = 0,0176 a 60 mg; p < 0,0001 a 80 mg) en comparación con el placebo, según lo medido por la mejora en la puntuación total de SDS (ver Tabla 2).
La eficacia clínica se demostró en los tres niveles de dosis de metilfenidato utilizando escalas valoradas por el médico [Clinical Global Impression- Improvement (CGI-I) y Clinical Global Improvement- Severity (CGI-S)], escalas autoevaluadas [Adult Self-Rating Scale (ASRS)] y escalas clasificadas por observadores [Conners 'Adult ADHD Rating Scale Observer Short Version (CAARS O:S)]. Los resultados fueron favorables al metilfenidato sobre placebo en todas las evaluaciones en el Período 1.
Tabla 2 Análisis de la mejoría desde la línea de base 1 hasta el final del Período 1 en la puntuación total de DSM-IV ADHD RS y puntuación total de SDS por tratamiento / (LOCF*) para el Período 1
|
|
|
Metilfenidato 40 mg |
Metilfenidato 60 mg |
Metilfenidato 80 mg |
Placebo |
|
Mejora en DSM- IV ADHD RS desde el inicio |
N |
160 |
155 |
156 |
161 |
|
Media LS* |
15,45 |
14,71 |
16,36 |
9,35 |
|
|
Valor p**** |
<0,0001 |
<0,0001 |
<0,0001 |
|
|
|
Significación estadística |
0,0167 |
0,0208 |
0,0313 |
|
|
|
Mejora en la puntuación total de SDS desde el inicio |
N |
151 |
146 |
148 |
152 |
|
Media LS |
5,89 |
4,9 |
6,47 |
3,03 |
|
|
Valor p**** |
0,0003 |
0,0176 |
<0,0001 |
|
|
|
Significación estadística *** |
0,0167 |
0,0208 |
0,0313 |
|
* LOCF: última observación realizada utilizando la visita final de cada paciente con datos en la fase de dosis fija de 6 semanas del período 1, ** Media LS: mejora de la media del cuadrado menor del modelo de análisis de covarianza (ANCOVA) con grupo de tratamiento y centro como factores y línea de base DSM-IV TDAH RS puntaje total y puntaje total SDS como covariable, ***Significación estadística = el nivel final de dos lados significación estadística (alfa) para la prueba después del procedimiento de puerta de enlace extendida, **** El valor p se refiere a la comparación con placebo.
El mantenimiento del efecto del metilfenidato se evaluó midiendo el porcentaje de fracaso terapéutico en el grupo de metilfenidato en comparación con el grupo de placebo al final del período de mantenimiento de 6 meses (ver Tabla 3). Una vez optimizada la dosis de metilfenidato en el Período 2, aproximadamente el 79% de los pacientes mantuvieron el control de la enfermedad durante un período de al menos 6 meses (p < 0,0001 en comparación con placebo). Un cociente de posibilidades de 0,3 sugirió que los pacientes tratados con placebo tuvieron el triple de posibilidades de fracaso terapéutico en comparación con el metilfenidato.
Tabla 3. Porcentaje de fracasos terapéuticos durante el Período 3
|
|
Todas las formulaciones de Ritalin LA frente a placebo |
|||
|
|
Todo el metilfenidato N=352 n (%) |
Placebo N=115 n (%) |
Cociente de posibilidades (IC del 95 %) |
Valor p* (significación estadística**) |
|
Fracaso terapéutico |
75 (21,3) |
57 (49,6) |
0,3 (0,2; 0,4) |
<0,0001 (0,0500) |
|
Sin fracaso terapéutico |
277 (78,7) |
58 (50,4) |
|
|
* Valor p bilateral basado en la comparación entre cada grupo de metilfenidato y placebo, utilizando el modelo de regresión logística.
**Significancia estadística = el nivel final de significancia bilateral (alfa) para la prueba después del procedimiento extendido de control.
Los pacientes que ingresaron en el Período 3 completaron un total de 5-14 semanas de tratamiento con metilfenidato en los Períodos 1 y 2. Los pacientes asignados a placebo en el Período 3 no experimentaron mayores signos de abstinencia y rebote en comparación con los pacientes que continuaron con el tratamiento con metilfenidato.
Durante el tratamiento a corto plazo, tanto las mujeres como los hombres tuvieron estadísticamente una mejoría del DSM-IV ADHD RS en comparación con el placebo en todos los grupos que recibieron dosis diferentes de metilfenidato. Para los hombres, la mayor mejora numérica del puntaje se logró con metilfenidato 80 mg, mientras que para las mujeres la mayor mejoría se alcanzó con dosis metilfenidato 40 mg, el grupo de dosis más baja. Esta tendencia no fue significativa y no se observó durante el tratamiento a largo plazo. Se observó una incidencia ligeramente mayor de EA en las mujeres en comparación con los hombres; sin embargo, en general, se demostró un perfil de seguridad similar para hombres y mujeres. Por lo tanto, la dosis debe ajustarse individualmente (dosis máxima posible de 80 mg/día). Se debe emplear el régimen que logre un control satisfactorio de los síntomas con la dosis diaria total más baja.
La extensión abierta de 26 semanas del estudio principal de metilfenidato en 298 pacientes adultos con TDAH demostró la seguridad a largo plazo del metilfenidato. Combinando la exposición continua al metilfenidato de todos los pacientes tratados en el núcleo y los estudios de extensión, un total de 354 pacientes recibieron continuamente metilfenidato durante >6 meses y 136 pacientes durante >12 meses.
El perfil de seguridad del metilfenidato no cambió con la mayor duración del tratamiento de pacientes adultos con TDAH, como se observó durante este estudio de extensión. El perfil de EA visto en los pacientes de extensión fue similar al observado en el estudio central. No se observaron SAE inesperados en este estudio de extensión y también se esperaba la mayoría de los efectos adversos observados.
La frecuencia total de EA y algunos EA específicos aumentó con el tiempo de exposición. Se produjo pérdida de peso en el 0,7% (≤2 meses), el 5,6% (>6 meses) y el 7,4% (>12 meses) de los pacientes. En el Período 3 se observó una pérdida de peso significativa ≥7% en el 13,8% de los pacientes (en el período de mantenimiento de 6 meses) en comparación con el valor inicial. El insomnio/insomnio inicial/alteración del sueño aumentó con el tratamiento prolongado durante >12 meses. La incidencia del estado de ánimo deprimido aumentó con el tiempo (el 4,8% para los períodos <2 meses; el 4,5% para >6 meses y el 6,6% >12 meses), mientras que la depresión disminuyó con el tiempo (el 0% en >12 meses). La incidencia de taquicardia y palpitaciones aumentó ligeramente con la exposición prolongada (taquicardia: 4,8% con exposición <2 meses y 6,6% con exposición >12 meses; palpitaciones: 6,9% con exposición <2 meses y 9,6% con exposición >12 meses). La incidencia de hipertensión también aumentó ligeramente con la exposición a largo plazo; del 2,1% con exposición <2 meses al 5,1% con exposición >12 meses. El cambio medio en la frecuencia cardíaca aumentó de 2,4 lpm (exposición <2 meses) a 4,9 y 4,8 lpm (para la exposición >6 meses y la exposición >12 meses, respectivamente).
Taquicardia: al inicio, el porcentaje de pacientes con una frecuencia cardíaca >100 lpm fue muy bajo (0,4% en el grupo con metilfenidato y 0,6% en el grupo con placebo). Sin embargo, con metilfenidato, el 11,3 % de los pacientes con una frecuencia cardíaca normal al inicio desarrollaron valores >100 lpm en al menos una de las visitas durante el tratamiento a corto plazo (y solo 2,2% en el grupo de placebo). Durante el tratamiento a largo plazo, el 8,6% de los pacientes con una frecuencia cardíaca normal al inicio con el metilfenidato, en comparación con el 3,4% con placebo, desarrollaron una frecuencia cardíaca >100 lpm en al menos una de las visitas.
5.2. Propiedades farmacocinéticas
Metilfenidato es un racemato que consiste en una mezcla 1:1 de d-metilfenidato y l-metilfenidato.
Absorción
Después de la administración oral de metilfenidato (cápsulas duras de liberación modificada) a niños y a adultos diagnosticados con TDAH, el metilfenidato se absorbe rápidamente y produce un perfil bimodal de concentración plasmática-tiempo (es decir, dos picos distintos con aproximadamente cuatro horas de diferencia). La biodisponibilidad relativa del metilfenidato de liberación modificada administrado una vez al día en niños y adultos es comparable a la misma dosis total de metilfenidato de liberación inmediata administrada dos veces al día.
Las fluctuaciones entre las concentraciones máximas y mínimas de metilfenidato en plasma son menores para el metilfenidato de liberación modificada administrado una vez al día en comparación con el metilfenidato de liberación inmediata administrado dos veces al día.
Efecto de los alimentos
Rubifen Prolong cápsulas duras de liberación modificada se puede administrar con o sin alimentos. No hubo diferencias en la biodisponibilidad del metilfenidato de liberación modificada cuando se administró con un desayuno rico en grasas o con salsa de manzana en comparación con la administración en ayunas. No hay evidencia de absorción rápida de la dosis en presencia o ausencia de alimentos.
Para los pacientes que no pueden tragar la cápsula dura de liberación modificada, los contenidos pueden rociarse sobre alimentos blandos (como la salsa de manzana) y administrarse de inmediato (ver sección 4.2).
Distribución
En la sangre, el metilfenidato y sus metabolitos se distribuyen entre el plasma (57%) y los eritrocitos (43%). El metilfenidato y sus metabolitos tienen una baja unión a proteínas plasmáticas (10-33%). El volumen de distribución fue 2,65 ± 1,11 l/kg para d-MPH y 1,80 ± 0,91 l/kg para l-MPH.
El metilfenidato pasa fácilmente la barrera hematoencefálica.
Biotransformación
La biotransformación de metilfenidato por la carboxilesterasa CES1A1 es rápida y extensa. El metilfenidato se metaboliza principalmente en ácido α -fenil-2-piperidina acético (ácido ritalínico). Las concentraciones plasmáticas máximas de ácido α -fenil-2-piperidina acético se alcanzan aproximadamente 2 horas después de la administración y son 30-50 veces más altas que las de la sustancia inalterada. La vida media del ácido α -fenil-2-piperidina acético es aproximadamente el doble que la del metilfenidato, y su aclaramiento sistémico medio es de 0,17 l/h/kg. Por lo tanto, la acumulación puede ser posible en pacientes con insuficiencia renal. Dado que el ácido α-fenil-2-piperidina acético tiene poca o ninguna actividad farmacológica, esto tiene un papel terapéutico subordinado. Solo pequeñas cantidades de metabolitos hidroxilados (por ejemplo, hidroximetilfenidato y ácido hidroxílico) son detectables.
La actividad terapéutica parece deberse principalmente al compuesto original.
Eliminación
El metilfenidato se elimina del plasma con una vida media de 2 horas. El aclaramiento sistémico es 0,40 ± 0,12 l/h/kg para d-MPH y 0,73 ± 0,28 l/h/kg para l-MPH. Después de la administración oral, el 78-97% de la dosis administrada se excreta en la orina y el 1-3% en las heces en forma de metabolitos en 48 a 96 horas. Solo pequeñas cantidades (<1%) de metilfenidato inalterado aparecen en la orina. La mayor parte de la dosis se excreta en la orina como ácido α-fenil-2-piperidina acético (60-86%), probablemente independiente del pH.
No hay diferencias aparentes en la farmacocinética de metilfenidato entre niños con trastornos hipercinéticos/TDAH y voluntarios adultos sanos. Los datos de eliminación de pacientes con función renal normal sugieren que la excreción renal de metilfenidato inalterado apenas disminuiría en presencia de insuficiencia renal. Sin embargo, puede reducirse la excreción renal del metabolito principal ácido α-fenil-2-piperidina acético.
5.3. Datos preclínicos sobre seguridad
El metilfenidato se considera potencialmente teratogénico en los conejos. La espina bífida con deformidades de las extremidades posteriores se observó en dos camadas separadas a una dosis de 200 mg/kg/día. En una base de mg/kg, esta dosis fue aproximadamente 116 veces mayor que la dosis máxima recomendada en humanos (MRHD) de 60 mg en niños y adolescentes. A 200 mg/kg/día, la exposición sistémica (AUC) de dl-metilfenidato en conejos fue 5,1 veces la MRHD extrapolada después de la administración de 60 mg (en niños y adolescentes). La exposición a la siguiente dosis más baja para la cual no se observó espina bífida ascendió a 0,72 veces la MRHD extrapolada en niños y adolescentes. En un segundo estudio que utilizó la dosis alta de 300 mg/kg, que se considera tóxico para la madre, no se observó ningún caso de espina bífida en 12 camadas con 92 fetos vivos. Con 300 mg/kg, la exposición sistémica (AUC) fue 7,5 veces mayor que la exposición terapéutica humana máxima extrapolada en niños y adolescentes.
Los estudios de genotoxicidad no revelan ningún peligro especial para los humanos.
La administración oral repetida de metilfenidato a ratas jóvenes identificó una disminución de la actividad locomotora espontánea a 50 mg/kg/día (29 veces más que la MRHD en niños y adolescentes), debido a una actividad farmacológica exagerada del metilfenidato. La exposición (AUC) a esta dosis fue 15,1 veces mayor que la exposición terapéutica humana máxima extrapolada a la dosis máxima recomendada de 60 mg en niños y adolescentes. También se observó un déficit en la adquisición de una tarea de aprendizaje específica, solo en hembras y en la dosis más alta de 100 mg/kg/día (58 veces más alta que la MRHD en niños y adolescentes). A esta dosis, la exposición sistémica ascendió a 40,1 veces la exposición humana máxima extrapolada. La relevancia clínica de estos hallazgos es desconocida.
A diferencia de estos hallazgos preclínicos, la administración a largo plazo de metilfenidato en niños con TDAH es bien tolerada y mejora el rendimiento escolar. Por lo tanto, la experiencia clínica no sugiere que estos resultados de aprendizaje y comportamiento en ratas sean clínicamente relevantes.
Carcinogenicidad
En estudios de carcinogenicidad in vivo en ratas y ratones, se observó un aumento de tumores hepáticos malignos sólo en ratones machos. No se conoce la trascendencia de estos hallazgos en humanos.
El metilfenidato no afectó al rendimiento reproductor ni a la fertilidad en múltiplos bajos de la dosis terapéutica.
Embarazo- Desarrollo embrional/fetal
Metilfenidato no se considera teratogénico en ratas y conejos. Dosis del medicamento que mostraron efectos tóxicos en ratas preñadas, produjeron toxicidad fetal (es decir, pérdida total de las camadas).
6. DATOS FARMACÉUTICOS
6.1. Lista de excipientes
Contenido de la cápsula
Copolímero de metacrilato de amonio (tipo B)
Copolímero de ácido metacrílico y metacrilato de metilo (1:1)
Povidona 30
Esferas de azúcar (conteniendo sacarosa y almidón de maíz)
Talco
Citrato de trietilo
Cubierta de la cápsula
Gelatina
Dióxido de titanio (E171)
Además, en Rubifen Prolong 10 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG, Rubifen Prolong 30 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG, Rubifen Prolong 40 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG y Rubifen Prolong 60 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG: Óxido de hierro amarillo (E172).
Tinta de impresión
Hidróxido de potasio
Propilenglicol
Óxido de hierro rojo (E172)
Goma laca
Disolución de amoniaco concentrada
6.2. Incompatibilidades
No procede.
6.3. Periodo de validez
3 años
6.4. Precauciones especiales de conservación
Este medicamento no requiere condiciones especiales de conservación.
6.5. Naturaleza y contenido del envase
Blisters con cierre de seguridad a prueba de niños (Aclar/PVC//Al/PET) en cajas.
Formatos:
10 mg: 28, 30, 50, 56, 60, 100 cápsulas.
20 mg: 28, 30, 50, 56, 60, 84, 100 cápsulas.
30 mg: 28, 30, 50, 54, 56, 60, 100 cápsulas.
40 mg: 28, 30, 50, 54, 56, 60, 100 cápsulas.
60 mg: 28, 30, 40, 50, 56, 60, 100 cápsulas.
Puede que solamente estén comercializados algunos tamaños de envases.
6.6. Precauciones especiales de eliminación y otras manipulaciones
Ninguna especial.
7. TITULAR DE LA AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN
Laboratorios Rubió, S.A.
Industria, 29. Pol. Ind. Comte de Sert
08755 Castellbisbal (Barcelona)
España
8. NÚMERO(S) DE AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN
Rubifen Prolong 10 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG: 88835
Rubifen Prolong 20 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG: 88836
Rubifen Prolong 30 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG: 88837
Rubifen Prolong 40 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG: 88838
Rubifen Prolong 60 mg cápsulas duras de liberación modificada EFG: 88839
9. FECHA DE LA PRIMERA AUTORIZACIÓN/ RENOVACIÓN DE LA AUTORIZACIÓN
Mayo 2023
10. FECHA DE LA REVISIÓN DEL TEXTO
Septiembre 2025
La información detallada de este medicamento está disponible en la página web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) (http://www.aemps.gob.es/).
Medicamentos relacionados de la misma clase (ATC N06B)
- ATAMAX 4 MG/ML SOLUCION ORAL EFG
- ATENZA 18 MG COMPRIMIDOS DE LIBERACION PROLONGADA EFG
- ATENZA 27 MG COMPRIMIDOS DE LIBERACION PROLONGADA EFG
- ATENZA 36 MG COMPRIMIDOS DE LIBERACION PROLONGADA EFG
- ATENZA 45 MG COMPRIMIDOS DE LIBERACIÓN PROLONGADA
- ATENZA 54 MG COMPRIMIDOS DE LIBERACION PROLONGADA EFG
- ATOMOXETINA TARBIS 10 MG CÁPSULAS DURAS EFG
- ATOMOXETINA TARBIS 100 MG CÁPSULAS DURAS EFG
- ATOMOXETINA TARBIS 40 MG CÁPSULAS DURAS EFG
- CICLOFALINA 800 mg COMPRIMIDOS RECUBIERTOS CON PELICULA
- CITICOLINA CINFAMED 1000 MG SOLUCION ORAL EFG
- CITICOLINA FAES 1000 MG SOLUCION ORAL EFG
- CITICOLINA KERN PHARMA 1.000 MG SOLUCIÓN ORAL EFG
- CITICOLINA NORMOGEN 1000 MG SOLUCIÓN ORAL EFG
