RUBIFEN 10 mg COMPRIMIDOS

Principio activo: METILFENIDATO HIDROCLORURO
Código ATC: N06B
Laboratorio titular: Laboratorios Rubio S.A.
Forma farmacéutica: COMPRIMIDO (VÍA ORAL)
Dispensación: con receta médica
Nº de registro: 55369 · Ficha oficial en CIMA (AEMPS)
Financiado por el SNS — aportación normal

Precio y financiación

PresentaciónCódigo NacionalPVP con IVAAportaciónPagas tú
RUBIFEN 10 mg COMPRIMIDOS, 30 comprimidos6634114,84 €NORMAL

El SNS financia estos medicamentos; el paciente aporta un porcentaje del PVP según su situación (renta, condición de pensionista o exención). Los medicamentos de aportación reducida (tratamientos de larga duración) tienen un tope de 4,26 € por envase. Los pensionistas tienen además un tope mensual. Estimación orientativa — tu farmacéutico es la referencia.

Principio activo: METILFENIDATO HIDROCLORURO
Código ATC: N06B
Laboratorio titular: Laboratorios Rubio S.A.
Prospecto oficial (pacientes): Ver en AEMPS/CIMA
Ficha técnica (profesionales sanitarios): Ver ficha técnica

Qué es y para qué se utiliza

Para qué se utiliza Rubifen se utiliza para tratar “el trastorno por déficit de atención con hiperactividad” (TDAH). Se utiliza en niños y adolescentes de edades comprendidas entre 6 y 18 años. Se utiliza solo tras haber probado antes tratamientos que no incluyan medicamentos, como la terapia de comportamiento y asesoramiento. Rubifen no está indicado en el tratamiento de TDAH en niños menores de 6 años o en adultos. No se conoce su seguridad o beneficio en estos pacientes. Cómo actúa Rubifen mejora la actividad de ciertas partes del cerebro que se encuentran con baja actividad. El medicamento puede ayudar a mejorar la atención (nivel de atención), concentración y reducir el comportamiento impulsivo. El medicamento se administra como parte de un programa integral de tratamiento, que normalmente incluye: terapia psicológica terapia educativa y terapia social. Solo se receta por médicos que tengan experiencia en problemas de comportamiento de niños o adolescentes. Aunque el TDAH no tiene cura, se puede controlar utilizando los programas integrales de tratamiento. Acerca del TDAH Los niños y adolescentes que presentan TDAH tienen: dificultad para quedarse quietos y dificultad para concentrarse. No es culpa de ellos el no poder hacer estas cosas. Muchos niños y adolescentes luchan por hacerlas. Sin embargo, los pacientes con TDAH pueden presentar problemas en la vida cotidiana. Los niños y adolescentes con TDAH pueden tener dificultades para aprender y hacer los deberes. Tienen dificultad para comportarse bien en casa, en el colegio y en otros lugares. El TDAH no afecta a la inteligencia del niño ni del adolescente.

Antes de tomar este medicamento

No tome Rubifen si usted o su hijo: Son alérgicos a metilfenidato o a alguno de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6) Tienen un problema de tiroides Tienen la tensión ocular elevada (glaucoma) Tienen un tumor de las glándulas suprarrenales (feocromocitoma) Tienen un trastorno de la alimentación, no tienen hambre o no quieren comer, como en la “anorexia nerviosa” Tienen la tensión arterial muy alta o un estrechamiento de los vasos sanguíneos, que pueden causar dolor en los brazos y las piernas Han tenido alguna vez problemas de corazón como un infarto, irregularidad de los latidos cardiacos, dolor y molestias en el pecho, insuficiencia cardiaca, enfermedad cardiaca o un problema cardiaco de nacimiento Han tenido un problema en los vasos sanguíneos del cerebro como un derrame cerebral, dilatación o debilidad de parte de un vaso sanguíneo (aneurisma), estrechamiento o bloqueo de los vasos sanguíneos o inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis) Están tomando o han tomado en los últimos 14 días algún antidepresivo (conocido como inhibidor de la monoaminooxidasa). Ver “Otros medicamentos y Rubifen” Tienen problemas de salud mental como: Un trastorno “psicopático” o un “trastorno límite de la personalidad” Pensamiento o visiones anormales o una enfermedad denominada “esquizofrenia” Signos de un trastorno del estado de ánimo grave como: Sentimiento suicida Depresión grave, sintiéndose muy triste, despreciado y desesperado Manía, sintiéndose excepcionalmente exaltado, más activo de lo normal y desinhibido. No tome metilfenidato si usted o su hijo presentan algo de lo indicado arriba. Si no está seguro, informe a su médico o farmacéutico antes de que usted o su hijo tomen metilfenidato. Esto es debido a que metilfenidato puede empeorar estos problemas. Advertencias y precauciones Consulte a su médico antes de empezar a tomar Rubifen si usted o su hijo: Tienen problemas de hígado o de riñón Tienen problemas para tragar o al tragar los comprimidos enteros Tienen un estrechamiento o un bloqueo en el aparato digestivo Han tenido crisis (ataques, convulsiones, epilepsia) o cualquier alteración en el electroencefalograma (EEG, un estudio del cerebro) Han abusado alguna vez o han sido dependientes del alcohol, medicamentos con receta médica o drogas Es mujer y ha empezado a tener el periodo (ver más abajo la sección de “Embarazo y lactancia”) Tienen dificultad para controlar movimientos repetidos de algunas partes del cuerpo o sonidos y palabras repetidas Tienen la tensión arterial elevada Tienen un problema de corazón no incluido en la sección anterior “No tome metilfenidato si usted o su hijo” Tienen un problema de salud mental no incluido en la sección anterior “No tome metilfenidato si usted o su hijo”. Otros problemas de salud mental incluyen: Cambios del estado de ánimo (de ser maníaco a estar depresivo, lo que se conoce como “trastorno bipolar”) Experimentar un comportamiento agresivo u hostil, o que la agresividad empeore Ver, oír o sentir cosas que no están allí (alucinaciones) Creer cosas que no son reales (delirios) Sentirse extrañamente desconfiado (paranoia) Sentirse agitado, ansioso o tenso Sentirse deprimido o culpable Inicio de la pubertad. Informe a su médico o farmacéutico si usted o su hijo presentan algo de lo indicado arriba antes de iniciar el tratamiento. Esto es debido a que metilfenidato puede empeorar estos problemas. Su médico querrá hacer un seguimiento de cómo los medicamentos le afectan a usted o a su hijo. Durante el tratamiento, niños y adolescentes pueden presentar, de manera inesperada, erecciones prolongadas. Las erecciones pueden ser dolorosas y producirse en cualquier momento. Es importante que contacte con el médico de inmediato si la erección dura más de 2 horas, especialmente si es dolorosa. Si usted o su hijo presentan visión borrosa u otras alteraciones visuales, póngase en contacto con su médico. Es posible que su médico considere la posibilidad de interrumpir el tratamiento con Rubifen. Controles que su médico hará antes de que usted o su hijo empiecen el tratamiento con metilfenidato Para poder decidir si metilfenidato es el medicamento idóneo para usted o para su hijo, su médico hablará con ustedes de: Los medicamentos que usted o su hijo estén tomando Si tienen antecedentes familiares de muerte súbita inexplicable Otras enfermedades que usted o su familia (como problemas de corazón) puedan sufrir Cómo se encuentran, si tienen altibajos, tienen pensamientos extraños o si han tenido sentimientos de este tipo en el pasado Si ha habido casos de tics en su familia (dificultad para controlar movimientos repetidos de algunas partes del cuerpo o sonidos y palabras repetidas) Posibles problemas de comportamiento o de salud mental que hayan tenido alguna vez usted o su hijo u otros familiares. Su médico les explicará concretamente si usted o su hijo corren el riesgo de sufrir cambios del estado de ánimo (de ser maníaco a estar depresivo, lo que se conoce como trastorno bipolar). Su doctor comprobará los antecedentes de salud mental suyo o de su hijo, y comprobará si algún familiar tiene antecedentes de suicidio, trastorno bipolar o depresión. Es importante que facilite toda la información que pueda. De esta manera ayudará a su médico a decidir si metilfenidato es el medicamento idóneo para usted o para su hijo. Es posible que su médico decida que usted o su hijo necesitan otras pruebas médicas antes de empezar a tomar este medicamento. Otros medicamentos y Rubifen Informe a su médico o farmacéutico si usted o su hijo están tomando, han tomado recientemente o pudieran tener que tomar cualquier otro medicamento, incluso los adquiridos sin receta. No tome metilfenidato si usted o su hijo: Están tomando un medicamento llamado “inhibidor de la monoaminooxidasa” (IMAO) que se usa para la depresión o han tomado un IMAO en los últimos 14 días. El uso de un IMAO con metilfenidato puede provocar un aumento repentino de la tensión arterial. Si usted o su hijo están tomando otros medicamentos, metilfenidato puede afectar al mecanismo de acción de dichos medicamentos o causar efectos adversos. Si usted o su hijo están tomando alguno de los medicamentos siguientes, consúltelo con su médico o farmacéutico antes de tomar metilfenidato: Otros medicamentos para la depresión Medicamentos para los problemas de salud mental graves Medicamentos para la epilepsia Medicamentos usados para disminuir o aumentar la tensión arterial Algunos remedios contra la tos y el resfriado que contienen medicamentos que pueden afectar a la tensión arterial. Es importante que consulte a su farmacéutico cuando adquiera alguno de estos medicamentos Medicamentos que diluyen la sangre para evitar que se formen coágulos. Si tienen alguna duda sobre si alguno de los medicamentos que usted o su hijo están tomando están incluidos en la lista anterior, consulte a su médico o farmacéutico para que le aconsejen antes de tomar metilfenidato. Ante una operación Informe a su médico si usted o su hijo van a someterse a una operación. No se debe tomar metilfenidato el día de la operación con determinados tipos de anestésicos, debido a que se puede producir un aumento repentino de la tensión arterial durante la intervención. Análisis de drogas Este medicamento puede dar un resultado positivo en los análisis de drogas, incluso en los análisis utilizados en el deporte. Toma de Rubifen con alimentos, bebidas y alcohol La toma de metilfenidato con alimentos puede ayudar a aliviar el dolor de estómago, las náuseas o los vómitos. No beba alcohol mientras toma este medicamento. El alcohol puede agravar los efectos adversos de este medicamento. Recuerde que algunos alimentos y medicamentos contienen alcohol. Embarazo y lactancia Los datos disponibles no sugieren un aumento del riesgo de anomalías congénitas totales, aunque no se pudo descartar un pequeño aumento del riesgo de malformaciones cardiacas durante su uso en los tres primeros meses de embarazo. Su médico le dará más información sobre este riesgo. Consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar metilfenidato si usted o su hija: Tienen relaciones sexuales. Su médico le hablará de los anticonceptivos Está embarazada o cree que podría estar embarazada. Su médico decidirá si debe usar metilfenidato Está dando el pecho o tiene previsto dar el pecho. Es posible que metilfenidato pase a la leche humana. Por tanto, su médico decidirá si usted o su hija deben dar de mamar mientras usan metilfenidato. Conducción y uso de máquinas Usted o su hijo pueden tener mareos, problemas para enfocar o visión borrosa cuando toman metilfenidato. Si esto ocurre, puede ser peligroso realizar ciertas actividades como conducir, manejar máquinas, montar en bicicleta o caballo o trepar a los árboles.

Cómo se administra

Cuánto tomar Siga exactamente las instrucciones de administración de este medicamento indicadas por su médico. En caso de duda, consulte de nuevo a su médico o farmacéutico. Su médico normalmente empezará el tratamiento con una dosis baja y lo irá aumentando gradualmente según lo requiera. La dosis máxima diaria es de 60 miligramos. El comprimido se debe tragar con un vaso de agua. Se recomienda tomar los comprimidos con las comidas. La ranura sirve únicamente para partir el comprimido si le resulta difícil tragarlo entero, pero no para dividir en dosis iguales. Si usted o su hijo no se encuentran mejor después de 1 mes de tratamiento Si usted o su hijo no se encuentran mejor, informen a su médico. Ellos pueden decidir si necesitan un tratamiento diferente. Uso inadecuado de Rubifen Si Rubifen no se usa adecuadamente puede provocar un comportamiento anormal. Esto también puede significar que usted o su hijo empiezan a depender del medicamento. Informe a su médico si usted o su hijo han abusado o han sido alguna vez dependientes del alcohol, medicamentos con receta médica o drogas. Este medicamento es sólo para usted o para su hijo. No dé este medicamento a nadie más, incluso si presenta síntomas similares. Si usted o su hijo toman más Rubifen del que deben Si usted o su hijo toman demasiados comprimidos, consulte inmediatamente a su médico o diríjase al servicio de urgencias del hospital más cercano y dígales cuántos comprimidos se han tomado. También pueden consultar al servicio de Información Toxicológica, teléfono 91 562 04 20. Los signos de sobredosis pueden incluir: estar enfermo, agitación, temblores, aumento de los movimientos no controlados, contracciones musculares, ataques (pueden estar seguidos de coma), sensación de mucha felicidad, confusión, ver, sentir u oír cosas que no son reales (alucinaciones), sudor, rubor, dolor de cabeza, fiebre alta, cambios de los latidos cardiacos (lentos, rápidos o irregulares), tensión arterial alta, pupilas dilatadas y sequedad de nariz y boca. Si usted o su hijo olvidan tomar Rubifen No tome una dosis doble para compensar las dosis olvidadas. Si usted o su hijo olvidan una dosis, esperen a tomar la siguiente dosis a la hora prevista. Si usted o su hijo interrumpen el tratamiento con Rubifen Si usted o su hijo dejan de tomar este medicamento de forma repentina, pueden reaparecer los síntomas de TDAH o pueden aparecer efectos no deseados como la depresión. Su médico puede que quiera disminuir gradualmente la cantidad de medicamento que toma cada día, antes de interrumpirlo completamente. Consulte a su médico antes de interrumpir el tratamiento con Rubifen. Qué hará su médico cuando usted o su hijo estén con el tratamiento Su médico realizará algunas pruebas antes de que usted o su hijo inicien el tratamiento para asegurarse de que Rubifen es seguro y beneficioso una vez iniciado el tratamiento, se les realizará al menos cada 6 meses e incluso más a menudo también se les realizará cuando cambie la dosis estas pruebas incluirán: control del apetito medición de la altura y el peso medición de la tensión sanguínea y frecuencia cardíaca evaluación de los problemas relacionados con el estado de ánimo, estado mental o cualquier otro sentimiento poco frecuente. O si esto se ha agravado mientras toma Rubifen. Tratamiento a largo plazo Rubifen no se necesita tomar de forma indefinida. Si usted o su hijo toman Rubifen durante más de un año, su médico debe interrumpir el tratamiento durante un corto periodo de tiempo, como puede ser durante las vacaciones escolares. Esto permite demostrar si sigue necesitando el medicamento. Si tiene cualquier otra duda sobre el uso de este medicamento, pregunte a su médico o farmacéutico.

Posibles efectos adversos

Al igual que todos los medicamentos, este medicamento puede producir efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran. Aunque algunas personas presenten efectos adversos, a la mayoría de la gente metilfenidato les ayuda. Su médico le informará sobre estos efectos adversos. Algunos efectos adversos pueden ser graves. Si usted o su hijo tienen algunos de los efectos adversos indicados a continuación, acudan inmediatamente a su médico: Frecuentes (afecta a menos de 1 de cada 10 personas) Latidos cardíacos irregulares (palpitaciones) Cambios o alteraciones del estado de ánimo o cambios de personalidad Poco frecuentes (afecta a menos de 1 de cada 100 personas) Pensamientos o sentimientos suicidas Ver, sentir u oír cosas que no son reales son síntomas de psicosis Habla y movimientos del cuerpo descontrolados (síndrome de Tourette) Signos de alergia como sarpullido, picor o urticaria en la piel, hinchazón de la cara, labios, lengua u otras partes del cuerpo, respiración entrecortada, dificultad o problemas para respirar Raros (afectan a menos de 1 de cada 1.000 personas) Sentirse excepcionalmente exaltado, más activo de lo normal y desinhibido (manía) Muy raras (afectan a menos de 1 de cada 10.000 personas) Infarto Crisis (ataques, convulsiones, epilepsia) Descamación de la piel o manchas rojas purpurinas Espasmos musculares incontrolados, que afectan a los ojos, la cabeza, el cuello, el cuerpo y el sistema nervioso como consecuencia de la falta de circulación sanguínea al cerebro Parálisis o problema con el movimiento y la vista, dificultad en el habla (pueden ser signos de problemas de los vasos sanguíneos en su cerebro) Disminución del número de células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) que puede causar más riesgo de coger infecciones, y provocar más fácilmente sangrado y moretones Aumento repentino de la temperatura corporal, tensión arterial muy alta y convulsiones graves (“Síndrome Neuroléptico Maligno”). No es totalmente seguro que este efecto adverso sea causado por metilfenidato u otros medicamentos tomados en combinación con metilfenidato Otros efectos adversos (frecuencia desconocida) Pensamientos no deseados que reaparecen Desvanecimiento inexplicado, dolor en el pecho, respiración entrecortada (pueden ser signos de problemas cardiacos) Si usted o su hijo tienen alguno de los efectos adversos indicados anteriormente, acudan a su médico inmediatamente. Se indican a continuación otros efectos adversos. Si llegan a ser graves, por favor informe a su médico o farmacéutico: Muy frecuentes (afecta a más de 1 de cada 10 personas) Dolor de cabeza Sensación de nerviosismo Dificultad para dormir Frecuentes (afecta a menos de 1 de cada 10 personas) Dolor de las articulaciones Sequedad de boca Temperatura elevada (fiebre) Pérdida de pelo fuera de lo normal o disminución del grosor del mismo (pelo más fino) Somnolencia o adormecimiento fuera de lo normal Pérdida del apetito o disminución del apetito Picor, sarpullido o aumento de los picores de los sarpullidos rojos (urticaria) Tos, garganta dolorida e irritación de la garganta o la nariz Tensión arterial elevada, latido rápido del corazón (taquicardia) Sensación de mareo, movimientos descontrolados, actividad fuera de lo normal Agresividad, agitación, ansiedad, depresión, irritabilidad y comportamiento anormal Dolor abdominal, diarrea, náuseas, malestar gástrico y vómitos Rechinar de dientes excesivo (bruxismo) Poco frecuentes (afecta a menos de 1 de cada 100 personas) Estreñimiento Molestias en el pecho Sangre en la orina Agitación o temblor Visión doble o visión borrosa Dolor muscular, sacudidas musculares Respiración entrecortada o dolor de pecho Aumento de los resultados de los análisis hepáticos (se ve en análisis de sangre) Reacción de ira (enfado), inquieto o lloroso, excesiva consciencia del entorno, problemas para dormir Ojo seco Raras (afecta a menos de 1 de cada 1.000 personas) Cambios o alteraciones en el deseo sexual Sentirse desorientado Pupilas dilatadas, problemas de la vista Hinchazón del pecho en los hombres Sudoración excesiva, enrojecimiento de la piel, aumento del enrojecimiento de los sarpullidos de la piel Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) (incluyendo impulso irresistible de arrancarse el cabello, pellizcarse la piel, tener en la mente pensamientos, sentimientos, imágenes o impulsos no deseados repetitivos {pensamientos obsesivos}, realizar comportamientos o rituales mentales repetitivos {compulsiones]). Muy raras (afecta a menos de 1 de cada 10.000 personas) Infarto Muerte súbita Calambres musculares Pequeñas manchas rojas en la piel Inflamación o bloqueo de las arterias en el cerebro Función hepática anormal incluyendo fallo hepático y coma Cambios en los resultados de los análisis, incluyendo los análisis hepáticos y de sangre Intención suicida (incluyendo el suicidio consumado), pensamiento anormal, ausencia de sentimientos o emoción Dedos de los pies y de las manos entumecidas, hormigueo y cambio de color con el frío (de blanco a azul luego rojo) (“fenómeno de Raynaud”) Otros efectos adversos (frecuencia desconocida) Migraña Fiebre muy elevada Latidos lentos del corazón, rápidos o palpitaciones Crisis epiléptica mayor (“convulsiones de tipo gran mal”) Creer cosas que no son verdad, confusión Dolor grave de estómago con sensación de malestar y vómitos Problemas de los vasos sanguíneos del cerebro (derrame cerebral, arteritis cerebral u oclusión cerebral) Disfunción eréctil Habla excesiva e incontrolada Erecciones prolongadas, en ocasiones dolorosas, o aumento del número de erecciones Incapacidad de controlar la eliminación de orina (incontinencia) Espasmo de los músculos de la mandíbula que dificulta la apertura de la boca (trismus) Tartamudez Sangrado de nariz Aumento de la presión en el ojo Enfermedades oculares que pueden causar disminución de la visión debido a daño del nervio óptico (glaucoma) Efectos en el crecimiento Cuando se usa durante más de un año, metilfenidato puede reducir el crecimiento en algunos niños. Esto afecta a menos de 1 de cada 10 niños. Puede impedir el aumento de peso o de estatura. Su médico comprobará cuidadosamente la estatura y el peso de usted o de su hijo, así como la alimentación. Si usted o su hijo no crecen tanto como se esperaba, entonces se puede interrumpir el tratamiento con metilfenidato durante un corto periodo de tiempo. Comunicación de efectos adversos Si experimenta cualquier tipo de efecto adverso, consulte a su médico o farmacéutico, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no aparecen en este prospecto. También puede comunicarlos directamente a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano: https://www.notificaRAM.es. Mediante la comunicación de efectos adversos usted puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.

Conservación

Mantener este medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños. No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad que aparece en el envase después de CAD:. La fecha de caducidad es el último día del mes que se indica. No conservar a temperatura superior a 30 ?C. Los medicamentos no se deben tirar por los desagües ni a la basura. Deposite los envases de los medicamentos que no necesita en el punto SIGRE de la farmacia. En caso de duda, pregunte a su farmacéutico cómo deshacerse de los envases y de los medicamentos que ya no necesita. De esta forma, ayudará a proteger el medio ambiente.

Contenido del envase y otra información

Composición de Rubifen 10 mg El principio activo es metilfenidato hidrocloruro. Cada comprimido de Rubifen 10 mg contiene 10 mg de metilfenidato hidrocloruro. Los demás componentes son fosfato de calcio dibásico dihidratado, celulosa microcristalina (E460i), almidón de maíz y estearato de magnesio (E470b). Aspecto del producto y contenido del envase Los comprimidos de Rubifen 10 mg son ranurados, blancos, redondos y planos, marcados “RU 10” en una cara. Cada envase contiene 20, 30, 40, 50 ó 100 comprimidos. Puede que solamente estén comercializados algunos tamaños de envases. Titular de la autorización de comercialización y responsable de la fabricación Laboratorios Rubió, S.A. C/ Industria, 29. Pol. Ind. Comte de Sert. 08755 Castellbisbal (Barcelona) – España Este medicamento está autorizado en los estados miembros del Espacio Económico Europeo con los siguientes nombres: Alemania: Methylpheni TAD 10 mg Tabletten España: Rubifen 10 mg Comprimidos Portugal: Rubifen 10 mg Comprimidos Fecha de la última revisión de este prospecto: Septiembre 2025 Otras fuentes de información La información detallada de este medicamento está disponible en la página web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) (http://www.aemps.gob.es/).

Para profesionales — Ficha TécnicaFicha técnica completa: posología, interacciones, contraindicaciones, advertencias+
Información técnica dirigida a profesionales sanitarios (médicos y farmacéuticos). Il Ficha Técnica è il documento ufficiale approvato dall’AIFA/EMA. No sustituye al prospecto ni al criterio del médico.

4.1 Indicaciones terapéuticas

Trastorno por Déficit de Atención/ Hiperactividad (TDAH) Metilfenidato está indicado como parte de un programa de tratamiento integral del trastorno por déficit de atención - hiperactividad (TDAH) en niños a partir de 6 años cuando otras medidas por sí mismas han demostrado ser insuficientes. El tratamiento debe estar bajo la supervisión de un especialista en trastornos del comportamiento en niños. El diagnóstico debe realizarse de acuerdo con los criterios DMS o las directrices ICD-10 y debe estar basado en la historia y evaluación completas del paciente. No se puede establecer el diagnóstico únicamente con la presencia de uno o más síntomas. Se desconoce la etiología específica de este síndrome, y no existe una única prueba diagnóstica. Para un diagnóstico adecuado es necesario recurrir a la psicología clínica y especializada, y a los recursos sociales y educativos. Un programa de tratamiento completo generalmente incluye tanto medidas psicológicas, educacionales y sociales como farmacoterapia y pretende estabilizar a los niños que padecen un síndrome de comportamiento caracterizado por síntomas que pueden incluir historia crónica de dificultad para prestar atención, fácilmente distraíbles, labilidad emocional, impulsividad, hiperactividad de moderada a grave, signos neurológicos menores y EEG anormal. La capacidad de aprendizaje puede o no deteriorarse. El tratamiento con metilfenidato no está indicado para todos los niños con TDAH y la decisión de usar el fármaco debe estar basada en una evaluación muy completa de la gravedad y cronicidad de los síntomas del niño en relación con su edad. Una ubicación educativa apropiada es esencial, y suele ser necesaria la intervención psicosocial. Cuando otras medidas por sí mismas han demostrado ser insuficientes, la decisión de prescribir un estimulante debe estar basada en una rigurosa evaluación de la gravedad de los síntomas del niño. La utilización de metilfenidato siempre debe hacerse de esta manera de acuerdo a la indicación autorizada y de acuerdo a las directrices de prescripción y diagnóstico.

4.2 Posología y forma de administración

El tratamiento debe iniciarse bajo la supervisión de un especialista en trastornos del comportamiento en niños y/o adolescentes. Screening Pre-tratamiento Antes de prescribir, es necesario realizar una evaluación basal del estado cardiovascular del paciente, incluyendo presión arterial y ritmo cardiaco. La medicación concomitante, los trastornos o síntomas comórbidos y psiquiátricos pasados y presentes, antecedentes familiares de muerte súbita cardiaca/inexplicada y un registro detallado de altura y peso antes del tratamiento en un gráfico de crecimiento (ver secciones 4.3 y 4.4), deben estar documentados en la historia completa. Control continuo Se deben controlar continuamente el crecimiento y los estados psiquiátrico y cardiovascular (ver sección 4.4). El pulso y la presión sanguínea se deben registrar en una curva de percentiles en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses. La altura, el peso y el apetito se deben registrar al menos cada 6 meses en una gráfica de crecimiento. La aparición o el empeoramiento de trastornos psiquiátricos pre-existentes debe controlarse en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses y en cada visita. Se debe controlar a los pacientes por el riesgo de mal uso, abuso y tráfico de metilfenidato. Ajuste de dosis Es necesario un ajuste de dosis cuidadoso al comenzar el tratamiento con metilfenidato. El ajuste de dosis se debe iniciar con la dosis más baja posible. Puede que estén disponibles otras concentraciones de este medicamento u otros medicamentos cuyo principio activo sea metilfenidato. La dosis máxima diaria de metilfenidato es 60 mg día. Rubifen es una formulación de metilfenidato de liberación inmediata. El tratamiento se debe iniciar con 5 mg una o dos veces al día (en el desayuno y almuerzo), incrementando la dosis y la frecuencia de la administración, si se considera necesario, a razón de 5-10 mg semanalmente. La dosis total diaria debería administrarse en varias tomas. Utilización a largo plazo (más de 12 meses) en niños y adolescentes La seguridad y eficacia del uso a largo plazo de metilfenidato no se ha evaluado de forma sistemática en estudios controlados. El tratamiento con metilfenidato no debe ser y no es necesario que sea indefinido. El tratamiento con metilfenidato generalmente se suspende durante o después de la pubertad. El médico que decida utilizar metilfenidato durante períodos prolongados (más de 12 meses) en niños y adolescentes con TDAH debe realizar evaluaciones periódicas de la utilidad del fármaco a largo plazo para ese paciente, manteniendo períodos de prueba sin medicación para evaluar el funcionamiento del paciente sin farmacoterapia. Se recomienda que metilfenidato se suspenda temporalmente al menos una vez al año para evaluar el estado del niño (preferiblemente durante las vacaciones). Puede ocurrir que la mejoría se mantenga al suspender temporal o permanentemente el fármaco. Reducción de la dosis e interrupción del tratamiento Si los síntomas no mejoran después de un ajuste de dosis apropiado durante un período de un mes, se debe suspender el tratamiento. Si se observa un empeoramiento paradójico de los síntomas o aparecen otros efectos adversos graves, se debe reducir la dosis o suspender la administración. Adultos El metilfenidato no está autorizado para su uso en adultos con TDAH. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad. Pacientes de edad avanzada Metilfenidato no debe utilizarse en pacientes de edad avanzada. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad. Niños menores de 6 años Metilfenidato no debe utilizarse en niños menores de 6 años de edad. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad.

4.3 Contraindicaciones

Hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes incluidos en la sección 6.1 Glaucoma Feocromocitoma Durante el tratamiento con inhibidores irreversibles no selectivos de la monoaminooxidasa (MAO), o en los 14 días posteriores a la suspensión del tratamiento con estos fármacos, por el riesgo de una crisis hipertensiva (ver sección 4.5) Hipertiroidismo o Tirotoxicosis Diagnóstico o antecedentes de depresión grave, anorexia nerviosa/ trastornos de anorexia, tendencias suicidas, síntomas psicóticos, trastornos de humor graves, manía, esquizofrenia, trastorno de la personalidad psicopático/ borderline Diagnóstico o antecedentes de Trastorno bipolar (afectivo) grave y episódico (Tipo I) (que no está bien controlado) Trastornos cardiovasculares pre-existentes incluyendo hipertensión grave, insuficiencia cardiaca, enfermedad arterial oclusiva, angina, enfermedad cardiaca congénita hemodinámicamente significativa, cardiomiopatías, infarto de miocardio, arritmias potencialmente mortales y canalopatías (trastornos provocados por la disfunción de los canales iónicos) Trastornos cerebrovasculares pre-existentes, aneurisma cerebral, anomalías vasculares incluyendo vasculitis o apoplejía.

4.5 Interacción con otros medicamentos

Interacción farmacocinética Se desconoce la influencia del metilfenidato en las concentraciones plasmáticas de los fármacos que se administran concomitantemente. Por lo tanto, se recomienda precaución cuando se combine metilfenidato con otros fármacos, especialmente aquellos con un margen terapéutico estrecho. Metilfenidato no se metaboliza por el citocromo P-450 en un grado clínicamente relevante. No se espera que los inductores o inhibidores del citocromo P-450 tengan un efecto importante en la farmacocinética de metilfenidato. Los enantiómeros d- y l- de metilfenidato no inhiben de manera importante el citocromo P-450 1A2, 2C8, 2C9, 2C19, 2D6, 2E1 o 3A. Sin embargo, se han notificado casos que indican que el metilfenidato puede inhibir el metabolismo de los anticoagulantes cumarínicos, los anticonvulsivantes (como el fenobarbital, la fenitoína o la primidona) y algunos antidepresivos (tricíclicos e inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina). Puede ser necesario ajustar la dosis de estos fármacos y vigilar las concentraciones plasmáticas del fármaco (o, en el caso de la cumarina, los tiempos de coagulación) al iniciar o suspender el uso concomitante de metilfenidato. Interacciones farmacodinámicas Fármacos antihipertensivos Metilfenidato puede disminuir la eficacia de medicamentos utilizados para tratar la hipertensión. Uso con fármacos que aumentan la presión sanguínea Se recomienda precaución al tratar con metilfenidato a pacientes que utilizan cualquier medicamento que también aumente la presión sanguínea (ver también los apartados de estado cardiovascular y cerebrovascular de la sección 4.4). Metilfenidato está contraindicado en pacientes tratados (actualmente o en las 2 semanas anteriores) con inhibidores irreversibles no selectivos de la MAO (ver sección 4.3) por el riesgo de una crisis hipertensiva. Uso con alcohol El alcohol puede exacerbar los efectos adversos sobre el SNC de los fármacos psicoactivos, como metilfenidato. Por tanto, se recomienda que los pacientes se abstengan de consumir alcohol durante el tratamiento. Uso con anestésicos halogenados Hay un riesgo de aumento repentino de presión sanguínea durante la cirugía. Si se tiene previsto realizar una cirugía, el tratamiento con metilfenidato no debería usarse en el día de la cirugía. Uso con agonistas alfa2 de acción central (por ejemplo clonidina) Se han notificado efectos adversos graves, incluyendo muerte súbita con el uso concomitante con clonidina. No se ha evaluado de forma sistemática la seguridad del uso de metilfenidato en combinación con clonidina u otros agonistas alfa2 de acción central. Uso con fármacos dopaminérgicos Se recomienda precaución al administrar metilfenidato con fármacos dopaminérgicos, incluyendo antipsicóticos. Dado que una de las principales acciones de metilfenidato es aumentar los niveles extracelulares de dopamina, metilfenidato se puede asociar con interacciones farmacodinámicas cuando se administra concomitantemente con agonistas dopaminérgicos directos o indirectos (incluyendo DOPA y antidepresivos tricíclicos) o con antagonistas dopaminérgicos incluyendo antipsicóticos.
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