Guía Farmacias

Prospectos y fichas técnicas, precios y aportación, verificador de interacciones, dosis oficiales y horarios de las farmacias — en un solo lugar.

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RUBIFEN 20 mg COMPRIMIDOS

Código ATC: N06B
Laboratorio titular: Laboratorios Rubio S.A.
Forma farmacéutica: COMPRIMIDO (VÍA ORAL)
Dispensación: con receta médica
Nº de registro: 65153 · Ficha oficial en CIMA (AEMPS)
✓Financiado por el SNS — aportación normal

Precio y financiación

PresentaciónCódigo NacionalPVP con IVAAportaciónPagas tú
RUBIFEN 20 mg COMPRIMIDOS, 30 comprimidos6634125,71 €NORMAL—

El SNS financia estos medicamentos; el paciente aporta un porcentaje del PVP según su situación (renta, condición de pensionista o exención). Los medicamentos de aportación reducida (tratamientos de larga duración) tienen un tope de 4,26 € por envase. Los pensionistas tienen además un tope mensual. Estimación orientativa — tu farmacéutico es la referencia.

Principio activo: METILFENIDATO HIDROCLORURO

Código ATC: N06B
Laboratorio titular: Laboratorios Rubio S.A.
Prospecto oficial (pacientes): Ver en AEMPS/CIMA
Ficha técnica (profesionales sanitarios): Ver ficha técnica

Qué es y para qué se utiliza

Para qué se utiliza Rubifen se utiliza para tratar “el trastorno por déficit de atención con hiperactividad” (TDAH). Se utiliza en niños y adolescentes de edades comprendidas entre 6 y 18 años. Se utiliza solo tras haber probado antes tratamientos que no incluyan medicamentos, como la terapia de comportamiento y asesoramiento.

Rubifen no está indicado en el tratamiento de TDAH en niños menores de 6 años o en adultos. No se conoce su seguridad o beneficio en estos pacientes. Cómo actúa Rubifen mejora la actividad de ciertas partes del cerebro que se encuentran con baja actividad. El medicamento puede ayudar a mejorar la atención (nivel de atención), concentración y reducir el comportamiento impulsivo.

El medicamento se administra como parte de un programa integral de tratamiento, que normalmente incluye: terapia psicológica terapia educativa y terapia social. Solo se receta por médicos que tengan experiencia en problemas de comportamiento de niños o adolescentes. Aunque el TDAH no tiene cura, se puede controlar utilizando los programas integrales de tratamiento.

Acerca del TDAH Los niños y adolescentes que presentan TDAH tienen: dificultad para quedarse quietos y dificultad para concentrarse. No es culpa de ellos el no poder hacer estas cosas. Muchos niños y adolescentes luchan por hacerlas. Sin embargo, los pacientes con TDAH pueden presentar problemas en la vida cotidiana. Los niños y adolescentes con TDAH pueden tener dificultades para aprender y hacer los deberes.

Tienen dificultad para comportarse bien en casa, en el colegio y en otros lugares. El TDAH no afecta a la inteligencia del niño ni del adolescente.

Antes de tomar este medicamento

No tome Rubifen si usted o su hijo

Son alérgicos a metilfenidato o a alguno de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6) Tienen un problema de tiroides Tienen la tensión ocular elevada (glaucoma) Tienen un tumor de las glándulas suprarrenales (feocromocitoma) Tienen un trastorno de la alimentación, no tienen hambre o no quieren comer, como en la “anorexia nerviosa” Tienen la tensión arterial muy alta o un estrechamiento de los vasos sanguíneos, que pueden causar dolor en los brazos y las piernas Han tenido alguna vez problemas de corazón como un infarto, irregularidad de los latidos cardiacos, dolor y molestias en el pecho, insuficiencia cardiaca, enfermedad cardiaca o un problema cardiaco de nacimiento Han tenido un problema en los vasos sanguíneos del cerebro como un derrame cerebral, dilatación o debilidad de parte de un vaso sanguíneo (aneurisma), estrechamiento o bloqueo de los vasos sanguíneos o inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis) Están tomando o han tomado en los últimos 14 días algún antidepresivo (conocido como inhibidor de la monoaminooxidasa).

Ver “Otros medicamentos y Rubifen” Tienen problemas de salud mental como: Un trastorno “psicopático” o un “trastorno límite de la personalidad” Pensamiento o visiones anormales o una enfermedad denominada “esquizofrenia” Signos de un trastorno del estado de ánimo grave como: Sentimiento suicida Depresión grave, sintiéndose muy triste, despreciado y desesperado Manía, sintiéndose excepcionalmente exaltado, más activo de lo normal y desinhibido.

No tome

metilfenidato si usted o su hijo presentan algo de lo indicado arriba. Si no está seguro, informe a su médico o farmacéutico antes de que usted o su hijo tomen metilfenidato. Esto es debido a que metilfenidato puede empeorar estos problemas.

Advertencias y precauciones

Consulte a su médico antes de empezar a tomar Rubifen si usted o su hijo: Tienen problemas de hígado o de riñón Tienen problemas para tragar o al tragar los comprimidos enteros Tienen un estrechamiento o un bloqueo en el aparato digestivo Han tenido crisis (ataques, convulsiones, epilepsia) o cualquier alteración en el electroencefalograma (EEG, un estudio del cerebro) Han abusado alguna vez o han sido dependientes del alcohol, medicamentos con receta médica o drogas Es mujer y ha empezado a tener el periodo (ver más abajo la sección de “Embarazo y lactancia”) Tienen dificultad para controlar movimientos repetidos de algunas partes del cuerpo o sonidos y palabras repetidas Tienen la tensión arterial elevada Tienen un problema de corazón no incluido en la sección anterior “No tome metilfenidato si usted o su hijo” Tienen un problema de salud mental no incluido en la sección anterior “No tome metilfenidato si usted o su hijo”.

Otros problemas de salud mental incluyen: Cambios del estado de ánimo (de ser maníaco a estar depresivo, lo que se conoce como “trastorno bipolar”) Experimentar un comportamiento agresivo u hostil, o que la agresividad empeore Ver, oír o sentir cosas que no están allí (alucinaciones) Creer cosas que no son reales (delirios) Sentirse extrañamente desconfiado (paranoia) Sentirse agitado, ansioso o tenso Sentirse deprimido o culpable Inicio de la pubertad.

Informe a su médico o farmacéutico si usted o su hijo presentan algo de lo indicado arriba antes de iniciar el tratamiento. Esto es debido a que metilfenidato puede empeorar estos problemas. Su médico querrá hacer un seguimiento de cómo los medicamentos le afectan a usted o a su hijo. Durante el tratamiento, niños y adolescentes pueden presentar, de manera inesperada, erecciones prolongadas.

Las erecciones pueden ser dolorosas y producirse en cualquier momento. Es importante que contacte con el médico de inmediato si la erección dura más de 2 horas, especialmente si es dolorosa. Si usted o su hijo presentan visión borrosa u otras alteraciones visuales, póngase en contacto con su médico. Es posible que su médico considere la posibilidad de interrumpir el tratamiento con Rubifen.

Controles que su médico hará antes de que usted o su hijo empiecen el tratamiento con metilfenidato Para poder decidir si metilfenidato es el medicamento idóneo para usted o para su hijo, su médico hablará con ustedes de: Los medicamentos que usted o su hijo estén tomando Si tienen antecedentes familiares de muerte súbita inexplicable Otras enfermedades que usted o su familia (como problemas de corazón) puedan sufrir Cómo se encuentran, si tienen altibajos, tienen pensamientos extraños o si han tenido sentimientos de este tipo en el pasado Si ha habido casos de tics en su familia (dificultad para controlar movimientos repetidos de algunas partes del cuerpo o sonidos y palabras repetidas) Posibles problemas de comportamiento o de salud mental que hayan tenido alguna vez usted o su hijo u otros familiares.

Su médico les explicará concretamente si usted o su hijo corren el riesgo de sufrir cambios del estado de ánimo (de ser maníaco a estar depresivo, lo que se conoce como trastorno bipolar). Su doctor comprobará los antecedentes de salud mental suyo o de su hijo, y comprobará si algún familiar tiene antecedentes de suicidio, trastorno bipolar o depresión.

Es importante que facilite toda la información que pueda. De esta manera ayudará a su médico a decidir si metilfenidato es el medicamento idóneo para usted o para su hijo. Es posible que su médico decida que usted o su hijo necesitan otras pruebas médicas antes de empezar a tomar este medicamento.

Otros medicamentos y

Rubifen Informe a su médico o farmacéutico si usted o su hijo están tomando, han tomado recientemente o pudieran tener que tomar cualquier otro medicamento, incluso los adquiridos sin receta.

No tome metilfenidato si usted o su hijo

Están tomando un medicamento llamado “inhibidor de la monoaminooxidasa” (IMAO) que se usa para la depresión o han tomado un IMAO en los últimos 14 días. El uso de un IMAO con metilfenidato puede provocar un aumento repentino de la tensión arterial. Si usted o su hijo están tomando otros medicamentos, metilfenidato puede afectar al mecanismo de acción de dichos medicamentos o causar efectos adversos.

Si usted o su hijo están tomando alguno de los medicamentos siguientes, consúltelo con su médico o farmacéutico antes de tomar metilfenidato: Otros medicamentos para la depresión Medicamentos para los problemas de salud mental graves Medicamentos para la epilepsia Medicamentos usados para disminuir o aumentar la tensión arterial Algunos remedios contra la tos y el resfriado que contienen medicamentos que pueden afectar a la tensión arterial.

Es importante que consulte a su farmacéutico cuando adquiera alguno de estos medicamentos Medicamentos que diluyen la sangre para evitar que se formen coágulos. Si tienen alguna duda sobre si alguno de los medicamentos que usted o su hijo están tomando están incluidos en la lista anterior, consulte a su médico o farmacéutico para que le aconsejen antes de tomar metilfenidato.

Ante una operación Informe a su médico si usted o su hijo van a someterse a una operación. No se debe tomar metilfenidato el día de la operación con determinados tipos de anestésicos, debido a que se puede producir un aumento repentino de la tensión arterial durante la intervención. Análisis de drogas Este medicamento puede dar un resultado positivo en los análisis de drogas, incluso en los análisis utilizados en el deporte.

Toma de Rubifen con alimentos, bebidas y alcohol La toma de metilfenidato con alimentos puede ayudar a aliviar el dolor de estómago, las náuseas o los vómitos. No beba alcohol mientras toma este medicamento. El alcohol puede agravar los efectos adversos de este medicamento. Recuerde que algunos alimentos y medicamentos contienen alcohol.

Embarazo y lactancia

Los datos disponibles no sugieren un aumento del riesgo de anomalías congénitas totales, aunque no se pudo descartar un pequeño aumento del riesgo de malformaciones cardiacas durante su uso en los tres primeros meses de embarazo. Su médico le dará más información sobre este riesgo. Consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar metilfenidato si usted o su hija: Tienen relaciones sexuales.

Su médico le hablará de los anticonceptivos Está embarazada o cree que podría estar embarazada. Su médico decidirá si debe usar metilfenidato Está dando el pecho o tiene previsto dar el pecho. Es posible que metilfenidato pase a la leche humana. Por tanto, su médico decidirá si usted o su hija deben dar de mamar mientras usan metilfenidato.

Conducción y uso de máquinas

Usted o su hijo pueden tener mareos, problemas para enfocar o visión borrosa cuando toman metilfenidato. Si esto ocurre, puede ser peligroso realizar ciertas actividades como conducir, manejar máquinas, montar en bicicleta o caballo o trepar a los árboles.

Cómo se administra

Cuánto tomar Siga exactamente las instrucciones de administración de este medicamento indicadas por su médico. En caso de duda, consulte de nuevo a su médico o farmacéutico. Su médico normalmente empezará el tratamiento con una dosis baja y lo irá aumentando gradualmente según lo requiera. La dosis máxima diaria es de 60 miligramos.

El comprimido se debe tragar con un vaso de agua. Se recomienda tomar los comprimidos con las comidas. La ranura sirve únicamente para partir el comprimido si le resulta difícil tragarlo entero, pero no para dividir en dosis iguales. Si usted o su hijo no se encuentran mejor después de 1 mes de tratamiento Si usted o su hijo no se encuentran mejor, informen a su médico.

Ellos pueden decidir si necesitan un tratamiento diferente. Uso inadecuado de Rubifen Si Rubifen no se usa adecuadamente puede provocar un comportamiento anormal. Esto también puede significar que usted o su hijo empiezan a depender del medicamento. Informe a su médico si usted o su hijo han abusado o han sido alguna vez dependientes del alcohol, medicamentos con receta médica o drogas.

Este medicamento es sólo para usted o para su hijo. No dé este medicamento a nadie más, incluso si presenta síntomas similares. Si usted o su hijo toman más Rubifen del que deben Si usted o su hijo toman demasiados comprimidos, consulte inmediatamente a su médico o diríjase al servicio de urgencias del hospital más cercano y dígales cuántos comprimidos se han tomado.

También pueden consultar al servicio de Información Toxicológica, teléfono 91 562 04 20. Los signos de sobredosis pueden incluir: estar enfermo, agitación, temblores, aumento de los movimientos no controlados, contracciones musculares, ataques (pueden estar seguidos de coma), sensación de mucha felicidad, confusión, ver, sentir u oír cosas que no son reales (alucinaciones), sudor, rubor, dolor de cabeza, fiebre alta, cambios de los latidos cardiacos (lentos, rápidos o irregulares), tensión arterial alta, pupilas dilatadas y sequedad de nariz y boca.

Si usted o su hijo olvidan tomar Rubifen No tome una dosis doble para compensar las dosis olvidadas. Si usted o su hijo olvidan una dosis, esperen a tomar la siguiente dosis a la hora prevista. Si usted o su hijo interrumpen el tratamiento con Rubifen Si usted o su hijo dejan de tomar este medicamento de forma repentina, pueden reaparecer los síntomas de TDAH o pueden aparecer efectos no deseados como la depresión.

Su médico puede que quiera disminuir gradualmente la cantidad de medicamento que toma cada día, antes de interrumpirlo completamente. Consulte a su médico antes de interrumpir el tratamiento con Rubifen. Qué hará su médico cuando usted o su hijo estén con el tratamiento Su médico realizará algunas pruebas antes de que usted o su hijo inicien el tratamiento para asegurarse de que Rubifen es seguro y beneficioso una vez iniciado el tratamiento, se les realizará al menos cada 6 meses e incluso más a menudo también se les realizará cuando cambie la dosis estas pruebas incluirán: control del apetito medición de la altura y el peso medición de la tensión sanguínea y frecuencia cardíaca evaluación de los problemas relacionados con el estado de ánimo, estado mental o cualquier otro sentimiento poco frecuente.

O si esto se ha agravado mientras toma Rubifen. Tratamiento a largo plazo Rubifen no se necesita tomar de forma indefinida. Si usted o su hijo toman Rubifen durante más de un año, su médico debe interrumpir el tratamiento durante un corto periodo de tiempo, como puede ser durante las vacaciones escolares. Esto permite demostrar si sigue necesitando el medicamento.

Si tiene cualquier otra duda

sobre el uso de este medicamento, pregunte a su médico o farmacéutico.

Posibles efectos adversos

Al igual que todos los medicamentos, este medicamento puede producir efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran. Aunque algunas personas presenten efectos adversos, a la mayoría de la gente metilfenidato les ayuda. Su médico le informará sobre estos efectos adversos. Algunos efectos adversos pueden ser graves.

Si usted o su hijo tienen algunos de los efectos adversos indicados a continuación, acudan inmediatamente a su médico: Frecuentes (afecta a menos de 1 de cada 10 personas) Latidos cardíacos irregulares (palpitaciones) Cambios o alteraciones del estado de ánimo o cambios de personalidad Poco frecuentes (afecta a menos de 1 de cada 100 personas) Pensamientos o sentimientos suicidas Ver, sentir u oír cosas que no son reales son síntomas de psicosis Habla y movimientos del cuerpo descontrolados (síndrome de Tourette) Signos de alergia como sarpullido, picor o urticaria en la piel, hinchazón de la cara, labios, lengua u otras partes del cuerpo, respiración entrecortada, dificultad o problemas para respirar Raros (afectan a menos de 1 de cada 1.000 personas) Sentirse excepcionalmente exaltado, más activo de lo normal y desinhibido (manía) Muy raras (afectan a menos de 1 de cada 10.000 personas) Infarto Crisis (ataques, convulsiones, epilepsia) Descamación de la piel o manchas rojas purpurinas Espasmos musculares incontrolados, que afectan a los ojos, la cabeza, el cuello, el cuerpo y el sistema nervioso como consecuencia de la falta de circulación sanguínea al cerebro Parálisis o problema con el movimiento y la vista, dificultad en el habla (pueden ser signos de problemas de los vasos sanguíneos en su cerebro) Disminución del número de células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) que puede causar más riesgo de coger infecciones, y provocar más fácilmente sangrado y moretones Aumento repentino de la temperatura corporal, tensión arterial muy alta y convulsiones graves (“Síndrome Neuroléptico Maligno”).

No es totalmente seguro que este efecto adverso sea causado por metilfenidato u otros medicamentos tomados en combinación con metilfenidato Otros efectos adversos (frecuencia desconocida) Pensamientos no deseados que reaparecen Desvanecimiento inexplicado, dolor en el pecho, respiración entrecortada (pueden ser signos de problemas cardiacos) Si usted o su hijo tienen alguno de los efectos adversos indicados anteriormente, acudan a su médico inmediatamente.

Se indican a continuación otros efectos adversos. Si llegan a ser graves, por favor informe a su médico o farmacéutico: Muy frecuentes (afecta a más de 1 de cada 10 personas) Dolor de cabeza Sensación de nerviosismo Dificultad para dormir Frecuentes (afecta a menos de 1 de cada 10 personas) Dolor de las articulaciones Sequedad de boca Temperatura elevada (fiebre) Pérdida de pelo fuera de lo normal o disminución del grosor del mismo (pelo más fino) Somnolencia o adormecimiento fuera de lo normal Pérdida del apetito o disminución del apetito Picor, sarpullido o aumento de los picores de los sarpullidos rojos (urticaria) Tos, garganta dolorida e irritación de la garganta o la nariz Tensión arterial elevada, latido rápido del corazón (taquicardia) Sensación de mareo, movimientos descontrolados, actividad fuera de lo normal Agresividad, agitación, ansiedad, depresión, irritabilidad y comportamiento anormal Dolor abdominal, diarrea, náuseas, malestar gástrico y vómitos Rechinar de dientes excesivo (bruxismo) Poco frecuentes (afecta a menos de 1 de cada 100 personas) Estreñimiento Molestias en el pecho Sangre en la orina Agitación o temblor Visión doble o visión borrosa Dolor muscular, sacudidas musculares Respiración entrecortada o dolor de pecho Aumento de los resultados de los análisis hepáticos (se ve en análisis de sangre) Reacción de ira (enfado), inquieto o lloroso, excesiva consciencia del entorno, problemas para dormir Ojo seco Raras (afecta a menos de 1 de cada 1.000 personas) Cambios o alteraciones en el deseo sexual Sentirse desorientado Pupilas dilatadas, problemas de la vista Hinchazón del pecho en los hombres Sudoración excesiva, enrojecimiento de la piel, aumento del enrojecimiento de los sarpullidos de la piel Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) (incluyendo impulso irresistible de arrancarse el cabello, pellizcarse la piel, tener en la mente pensamientos, sentimientos, imágenes o impulsos no deseados repetitivos [pensamientos obsesivos}, realizar comportamientos o rituales mentales repetitivos [compulsiones]).

Muy raras (afecta a menos de 1 de cada 10.000 personas) Infarto Muerte súbita Calambres musculares Pequeñas manchas rojas en la piel Inflamación o bloqueo de las arterias en el cerebro Función hepática anormal incluyendo fallo hepático y coma Cambios en los resultados de los análisis, incluyendo los análisis hepáticos y de sangre Intención suicida (incluyendo el suicidio consumado), pensamiento anormal, ausencia de sentimientos o emoción Dedos de los pies y de las manos entumecidas, hormigueo y cambio de color con el frío ( de blanco a azul luego rojo) (“fenómeno de Raynaud”) Otros efectos adversos (frecuencia desconocida) Migraña Fiebre muy elevada Latidos lentos del corazón, rápidos o palpitaciones Crisis epiléptica mayor (“convulsiones de tipo gran mal”) Creer cosas que no son verdad, confusión Dolor grave de estómago con sensación de malestar y vómitos Problemas de los vasos sanguíneos del cerebro (derrame cerebral, arteritis cerebral u oclusión cerebral) Disfunción eréctil Habla excesiva e incontrolada Erecciones prolongadas, en ocasiones dolorosas, o aumento del número de erecciones Incapacidad de controlar la eliminación de orina (incontinencia) Espasmo de los músculos de la mandíbula que dificulta la apertura de la boca (trismus) Tartamudez Sangrado de nariz Aumento de la presión en el ojo Enfermedades oculares que puede ncausar disminución de la visión debido a daño del nervio óptico (glaucoma) Efectos en el crecimiento Cuando se usa durante más de un año, metilfenidato puede reducir el crecimiento en algunos niños.

Esto afecta a menos de 1 de cada 10 niños. Puede impedir el aumento de peso o de estatura. Su médico comprobará cuidadosamente la estatura y el peso de usted o de su hijo, así como la alimentación. Si usted o su hijo no crecen tanto como se esperaba, entonces se puede interrumpir el tratamiento con metilfenidato durante un corto periodo de tiempo.

Comunicación de efectos adversos

Si experimenta cualquier tipo de efecto adverso, consulte a su médico o farmacéutico, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no aparecen en este prospecto. También puede comunicarlos directamente a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano:https://www.notificaRAM.es. Mediante la comunicación de efectos adversos usted puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.

Conservación

Mantener este medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños. No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad que aparece en el envase después de CAD:. La fecha de caducidad es el último día del mes que se indica. No conservar a temperatura superior a 30 ?C. Los medicamentos no se deben tirar por los desagües ni a la basura.

Deposite los envases de los medicamentos que no necesita en el punto SIGRE de la farmacia. En caso de duda, pregunte a su farmacéutico cómo deshacerse de los envases y de los medicamentos que ya no necesita. De esta forma, ayudará a proteger el medio ambiente.

Contenido del envase y otra información

Composición de

Rubifen 20 mg El principio activo es metilfenidato hidrocloruro. Cada comprimido de Rubifen 20 mg contiene 20 mg de metilfenidato hidrocloruro. Los demás componentes son fosfato de calcio dibásico dihidratado, celulosa microcristalina (E460i), almidón de maíz y estearato de magnesio (E470b).

Aspecto del producto y contenido del envase

Los comprimidos de Rubifen 20 mg son ranurados, blancos, redondos y planos, marcados “RU 20” en una cara. Cada envase contiene 20, 30, 40, 50 ó 100 comprimidos. Puede que solamente estén comercializados algunos tamaños de envases.

Titular de la autorización de comercialización

y responsable de la fabricación Laboratorios Rubió, S.A. C/ Industria, 29. Pol. Ind. Comte de Sert. 08755 Castellbisbal (Barcelona) – España Este medicamento está autorizado en los estados miembros del Espacio Económico Europeo con los siguientes nombres: Alemania: Methylpheni TAD 20 mg Tabletten España: Rubifen 20 mg Comprimidos Portugal: Rubifen 20 mg Comprimidos Fecha de la última revisión de este prospecto: Septiembre 2025 Otras fuentes de información La información detallada de este medicamento está disponible en la página web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) (http://www.aemps.gob.es/)

Preguntas frecuentes sobre RUBIFEN 20 mg COMPRIMIDOS

¿Cómo se administra RUBIFEN 20 mg COMPRIMIDOS?

RUBIFEN 20 mg COMPRIMIDOS se presenta en forma de comprimido y se administra por vía oral. Respete siempre la posología indicada por su médico y lea atentamente el prospecto.

¿Se puede comprar RUBIFEN 20 mg COMPRIMIDOS sin receta?

RUBIFEN 20 mg COMPRIMIDOS es un medicamento sujeto a prescripción médica: necesita receta para adquirirlo en la farmacia.

¿Cuál es el principio activo de RUBIFEN 20 mg COMPRIMIDOS?

El principio activo de RUBIFEN 20 mg COMPRIMIDOS es METILFENIDATO HIDROCLORURO.

¿Cuáles son los genéricos de RUBIFEN 20 mg COMPRIMIDOS?

Los medicamentos equivalentes disponibles incluyen: MEDICEBRAN 20 mg COMPRIMIDOS.

¿Quién fabrica RUBIFEN 20 mg COMPRIMIDOS?

RUBIFEN 20 mg COMPRIMIDOS está comercializado por Laboratorios Rubio S.A.

¿Está financiado por el SNS?

RUBIFEN 20 mg COMPRIMIDOS está financiado por el Sistema Nacional de Salud. La aportación del paciente es la normal según su tramo de renta.

📋 Acerca de este prospecto

La información anterior reproduce el contenido del prospecto oficial autorizado para este medicamento, reestructurado editorialmente para facilitar su lectura.

  • Fuente oficial: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) — CIMA
  • Titular de la autorización: Laboratorios Rubio S.A.
  • Nº de registro: 65153
  • Documento oficial: ver el prospecto en AEMPS/CIMA →
Aviso médico: Esta página es meramente informativa y no sustituye el consejo de su médico o farmacéutico. Consulte siempre el prospecto incluido en el envase.

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Información técnica dirigida a profesionales sanitarios (médicos y farmacéuticos). La Ficha Técnica es el documento oficial aprobado por la AEMPS/EMA. No sustituye al prospecto ni al criterio del médico.

1. NOMBRE DEL MEDICAMENTO

Rubifen 5 mg comprimidos

Rubifen 10 mg comprimidos

Rubifen 20 mg comprimidos

2. COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA

Cada comprimido de Rubifen 5 mg comprimidos contiene:

Metilfenidato hidrocloruro....... 5 mg

 

Cada comprimido de Rubifen 10 mg comprimidos contiene:

Metilfenidato hidrocloruro ....... 10 mg

 

Cada comprimido de Rubifen 20 mg comprimidos contiene:

Metilfenidato hidrocloruro ....... 20 mg

 

Para consultar la lista completa de excipientes, ver sección 6.1.

3. FORMA FARMACÉUTICA

Comprimido.

 

 

Rubifen 5 mg comprimidos: comprimidos blancos, redondos y planos, marcados “RU” en una cara y “5” en la otra.

 

Rubifen 10 mg comprimidos: comprimidos ranurados, blancos, redondos y planos, marcados “RU 10” en una cara.

 

Rubifen 20 mg comprimidos: comprimidos ranurados, blancos, redondos y planos, marcados “RU 20” en una cara.

 

La ranura sirve únicamente para fraccionar y facilitar la deglución pero no para dividir en dosis iguales.

 

4. DATOS CLÍNICOS

4.1. Indicaciones terapéuticas

Trastorno por Déficit de Atención/ Hiperactividad (TDAH)

 

Metilfenidato está indicado como parte de un programa de tratamiento integral del trastorno por déficit de atención - hiperactividad (TDAH) en niños a partir de 6 años cuando otras medidas por sí mismas han demostrado ser insuficientes. El tratamiento debe estar bajo la supervisión de un especialista en trastornos del comportamiento en niños. El diagnóstico debe realizarse de acuerdo con los criterios DMS o las directrices ICD-10 y debe estar basado en la historia y evaluación completas del paciente. No se puede establecer el diagnóstico únicamente con la presencia de uno o más síntomas.

 

Se desconoce la etiología específica de este síndrome, y no existe una única prueba diagnóstica. Para un diagnóstico adecuado es necesario recurrir a la psicología clínica y especializada, y a los recursos sociales y educativos.

 

Un programa de tratamiento completo generalmente incluye tanto medidas psicológicas, educacionales y sociales como farmacoterapia y pretende estabilizar a los niños que padecen un síndrome de comportamiento caracterizado por síntomas que pueden incluir historia crónica de dificultad para prestar atención, fácilmente distraíbles, labilidad emocional, impulsividad, hiperactividad de moderada a grave, signos neurológicos menores y EEG anormal. La capacidad de aprendizaje puede o no deteriorarse.

 

El tratamiento con metilfenidato no está indicado para todos los niños con TDAH y la decisión de usar el fármaco debe estar basada en una evaluación muy completa de la gravedad y cronicidad de los síntomas del niño en relación con su edad.

 

Una ubicación educativa apropiada es esencial, y suele ser necesaria la intervención psicosocial. Cuando otras medidas por sí mismas han demostrado ser insuficientes, la decisión de prescribir un estimulante debe estar basada en una rigurosa evaluación de la gravedad de los síntomas del niño. La utilización de metilfenidato siempre debe hacerse de esta manera de acuerdo a la indicación autorizada y de acuerdo a las directrices de prescripción y diagnóstico.

4.2. Posología y forma de administración

El tratamiento debe iniciarse bajo la supervisión de un especialista en trastornos del comportamiento en niños y/o adolescentes.

 

Screening Pre-tratamiento

 

Antes de prescribir, es necesario realizar una evaluación basal del estado cardiovascular del paciente, incluyendo presión arterial y ritmo cardiaco. La medicación concomitante, los trastornos o síntomas comórbidos y psiquiátricos pasados y presentes, antecedentes familiares de muerte súbita cardiaca/inexplicada y un registro detallado de altura y peso antes del tratamiento en un gráfico de crecimiento (ver secciones 4.3 y 4.4), deben estar documentados en la historia completa.

 

Control continuo

 

Se deben controlar continuamente el crecimiento y los estados psiquiátrico y cardiovascular (ver sección 4.4).

 

  • El pulso y la presión sanguínea se deben registrar en una curva de percentiles en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses.
  • La altura, el peso y el apetito se deben registrar al menos cada 6 meses en una gráfica de crecimiento.
  • La aparición o el empeoramiento de trastornos psiquiátricos pre-existentes debe controlarse en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses y en cada visita.

 

Se debe controlar a los pacientes por el riesgo de mal uso, abuso y tráfico de metilfenidato.

 

Ajuste de dosis

 

Es necesario un ajuste de dosis cuidadoso al comenzar el tratamiento con metilfenidato. El ajuste de dosis se debe iniciar con la dosis más baja posible.

 

Puede que estén disponibles otras concentraciones de este medicamento u otros medicamentos cuyo principio activo sea metilfenidato.

 

La dosis máxima diaria de metilfenidato es 60 mg día.

 

Rubifen es una formulación de metilfenidato de liberación inmediata. El tratamiento se debe iniciar con 5 mg una o dos veces al día (en el desayuno y almuerzo), incrementando la dosis y la frecuencia de la administración, si se considera necesario, a razón de 5-10 mg semanalmente. La dosis total diaria debería administrarse en varias tomas.

 

Utilización a largo plazo (más de 12 meses) en niños y adolescentes

 

La seguridad y eficacia del uso a largo plazo de metilfenidato no se ha evaluado de forma sistemática en estudios controlados. El tratamiento con metilfenidato no debe ser y no es necesario que sea indefinido. El tratamiento con metilfenidato generalmente se suspende durante o después de la pubertad. El médico que decida utilizar metilfenidato durante períodos prolongados (más de 12 meses) en niños y adolescentes con TDAH debe realizar evaluaciones periódicas de la utilidad del fármaco a largo plazo para ese paciente, manteniendo períodos de prueba sin medicación para evaluar el funcionamiento del paciente sin farmacoterapia. Se recomienda que metilfenidato se suspenda temporalmente al menos una vez al año para evaluar el estado del niño (preferiblemente durante las vacaciones). Puede ocurrir que la mejoría se mantenga al suspender temporal o permanentemente el fármaco.

 

Reducción de la dosis e interrupción del tratamiento

 

Si los síntomas no mejoran después de un ajuste de dosis apropiado durante un período de un mes, se debe suspender el tratamiento. Si se observa un empeoramiento paradójico de los síntomas o aparecen otros efectos adversos graves, se debe reducir la dosis o suspender la administración.

 

Adultos

 

El metilfenidato no está autorizado para su uso en adultos con TDAH. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad.

 

Pacientes de edad avanzada

 

Metilfenidato no debe utilizarse en pacientes de edad avanzada. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad.

 

Niños menores de 6 años

 

Metilfenidato no debe utilizarse en niños menores de 6 años de edad. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad.

4.3. Contraindicaciones

  • Hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes incluidos en la sección 6.1
  • Glaucoma
  • Feocromocitoma
  • Durante el tratamiento con inhibidores irreversibles no selectivos de la monoaminooxidasa (MAO), o en los 14 días posteriores a la suspensión del tratamiento con estos fármacos, por el riesgo de una crisis hipertensiva (ver sección 4.5)
  • Hipertiroidismo o Tirotoxicosis
  • Diagnóstico o antecedentes de depresión grave, anorexia nerviosa/ trastornos de anorexia, tendencias suicidas, síntomas psicóticos, trastornos de humor graves, manía, esquizofrenia, trastorno de la personalidad psicopático/ borderline
  • Diagnóstico o antecedentes de Trastorno bipolar (afectivo) grave y episódico (Tipo I) (que no está bien controlado)
  • Trastornos cardiovasculares pre-existentes incluyendo hipertensión grave, insuficiencia cardiaca, enfermedad arterial oclusiva, angina, enfermedad cardiaca congénita hemodinámicamente significativa, cardiomiopatías, infarto de miocardio, arritmias potencialmente mortales y canalopatías (trastornos provocados por la disfunción de los canales iónicos)
  • Trastornos cerebrovasculares pre-existentes, aneurisma cerebral, anomalías vasculares incluyendo vasculitis o apoplejía.

4.4. Advertencias y precauciones especiales de empleo

El tratamiento con metilfenidato no está indicado en todos los niños con TDAH y la decisión de usar el fármaco debe basarse en una evaluación muy completa de la gravedad y cronicidad de los síntomas en relación con la edad de los niños.

 

Uso a largo plazo (más de 12 meses) en niños y adolescentes

 

La seguridad y eficacia de la utilización de metilfenidato a largo plazo no se han evaluado de forma sistemática en estudios controlados. El tratamiento con metilfenidato no debe ser y no es necesario que sea indefinido. El tratamiento con metilfenidato generalmente se suspende durante o después de la pubertad. Se debe controlar cuidadosamente y de forma continua a los pacientes con terapia a largo plazo (es decir, más de 12 meses) de acuerdo a las directrices de las secciones 4.2 y 4.4 en cuanto al estado cardiovascular, crecimiento, apetito, aparición o empeoramiento de trastornos psiquiátricos preexistentes. Los trastornos psiquiátricos que hay que controlar se describen a continuación e incluyen (pero no se limitan a estos) tics motores y vocales, comportamiento agresivo u hostil, agitación, ansiedad, depresión, psicosis, manía, delirios, irritabilidad, falta de espontaneidad, pérdida y exceso de perseverancia.

 

El médico que decida utilizar metilfenidato durante períodos prolongados (más de 12 meses) en niños y adolescentes con TDAH debe realizar evaluaciones periódicas de la utilidad del fármaco a largo plazo para ese paciente, manteniendo períodos de prueba sin medicación para evaluar el funcionamiento del paciente sin farmacoterapia. Se recomienda que metilfenidato se suspenda al menos una vez al año para evaluar el estado del niño (preferiblemente durante las vacaciones). Puede ocurrir que la mejoría se mantenga al suspender temporal o permanentemente el fármaco.

 

Uso en adultos

 

El metilfenidato no está autorizado para su uso en adultos con TDAH. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad.

 

Uso en pacientes de edad avanzada

 

Metilfenidato no debe utilizarse en pacientes de edad avanzada. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad.

 

Uso en niños menores de 6 años

 

Metilfenidato no debe utilizarse en niños menores de 6 años. No se han establecido la seguridad y eficacia en este grupo de edad.

 

Estado cardiovascular

 

Los pacientes a los que se está considerando administrar un tratamiento con estimulantes deben tener una historia detallada (incluyendo una evaluación de antecedentes familiares de muerte súbita cardiaca o inexplicada o arritmia maligna) y un examen físico para evaluar la presencia de trastornos cardiacos, y deben someterse a evaluaciones cardiacas especializadas posteriores si los hallazgos iniciales sugieren estos antecedentes o trastornos. Los pacientes que desarrollen síntomas como palpitaciones, dolor opresivo en el pecho, síncope sin explicación, disnea u otros síntomas que sugieran un trastorno cardiaco durante el tratamiento con metilfenidato deben someterse a una evaluación cardiaca especializada inmediata.

 

El análisis de los datos de ensayos clínicos con metilfenidato en niños y adolescentes con TDAH mostró que los pacientes que utilizan metilfenidato pueden experimentar de forma frecuente cambios en la presión arterial diastólica y sistólica de más de 10 mmHg respecto a los del grupo control. Se desconocen las consecuencias clínicas a corto y largo plazo de estos efectos cardiovasculares en niños y adolescentes, pero, por los efectos observados en los datos de ensayos clínicos, no se puede descartar la posibilidad de complicaciones clínicas. Se recomienda precaución al tratar a pacientes cuyo estado médico subyacente se pueda ver afectado por el aumento de la presión arterial o de la frecuencia cardíaca. Ver sección 4.3 para ver en qué condiciones está contraindicado el tratamiento con metilfenidato.

 

Se debe vigilar cuidadosamente el estado cardiovascular. La presión sanguínea y el pulso se deben registrar en una curva de percentiles en cada ajuste de dosis y, después, al menos cada 6 meses.

 

La utilización de metilfenidato está contraindicada en ciertos trastornos cardiovasculares pre-existentes, a menos que se disponga de una recomendación de un especialista cardiaco pediátrico (ver sección 4.3).

 

Muerte súbita y anomalías cardíacas estructurales preexistentes u otros trastornos cardiacos graves

 

Se ha notificado muerte súbita en niños, algunos de los cuales tenían anomalías cardíacas estructurales u otros problemas cardiacos graves asociados al uso de estimulantes del sistema nervioso central a las dosis habituales. Aunque algunos problemas cardiacos serios pueden aumentar por sí mismos el riesgo de muerte súbita, no se recomienda el uso de medicamentos estimulantes en niños o adolescentes con anomalías cardiacas estructurales conocidas, cardiomiopatía, anomalías graves del ritmo cardiaco, u otros problemas cardiacos graves que puedan suponer un aumento de la vulnerabilidad a los efectos simpaticomiméticos de un medicamento estimulante.

 

Mal uso y acontecimientos cardiovasculares

 

El mal uso de los estimulantes del sistema nervioso central puede estar asociado con muerte súbita y otros efectos adversos cardiovasculares graves.

 

Trastornos cerebrovasculares

 

Ver sección 4.3 para los estados cerebrovasculares en los que está contraindicado el tratamiento con metilfenidato. Se debe evaluar en cada visita los signos y síntomas neurológicos de los pacientes con otros factores de riesgo (tales como antecedentes de enfermedad cardiovascular, medicamentos concomitantes que aumenten la presión sanguínea) después de empezar el tratamiento con metilfenidato.

 

La vasculitis cerebral parece ser una reacción idiosincrásica a la exposición de metilfenidato muy rara. Hay poca evidencia para sugerir que se puede identificar a los pacientes con mayor riesgo y el resultado inicial de los síntomas puede ser el primer indicador de un problema clínico subyacente. El diagnóstico temprano, basado en un alto índice de sospecha, puede permitir una rápida retirada del metilfenidato y un rápido inicio de tratamiento. Por lo tanto, se debe considerar este diagnóstico en cualquier paciente que desarrolle nuevos síntomas neurológicos que encajen con un cuadro de isquemia cerebral durante el tratamiento con metilfenidato. Esto síntomas, pueden incluir dolor de cabeza grave, entumecimiento, debilidad, parálisis y problemas con la coordinación, la visión, el habla, el lenguaje o la memoria.

 

El tratamiento con metilfenidato no está contraindicado en pacientes con hemiplejia cerebral.

 

Trastornos psiquiátricos

 

La co-morbilidad de los trastornos psiquiátricos en TDAH es frecuente y se debe tener en cuenta al prescribir medicamentos estimulantes. En el caso de que aparezcan síntomas psiquiátricos nuevos o empeoren los trastornos psiquiátricos pre-existentes, no se debe administrar metilfenidato a menos que los beneficios superen los riesgos para el paciente.

 

El desarrollo o el empeoramiento de los trastornos psiquiátricos se deben controlar en todos los ajustes de dosis y después, al menos cada 6 meses y en todas las visitas; puede ser adecuado interrumpir el tratamiento.

 

Empeoramiento de síntomas psicóticos o maniáticos pre-existentes

 

En pacientes psicóticos, la administración de metilfenidato puede empeorar los síntomas de los trastornos de comportamiento y del pensamiento.

 

Aparición de nuevos síntomas psicóticos o maniacos

 

La aparición de nuevos síntomas psicóticos (alucinaciones visuales/ táctiles/auditivas y delirios) o maniacos en niños y adolescentes sin una historia previa de enfermedad psicótica o manía pueden deberse al uso de metilfenidato a las dosis habituales. Si aparecen síntomas maniacos o psicóticos, se debe considerar una posible relación causal con metilfenidato y puede ser adecuado suspender el tratamiento.

 

Comportamiento agresivo u hostil

 

El tratamiento con estimulantes puede causar la aparición o el empeoramiento de agresividad u hostilidad.

 

Se debe controlar de cerca a los pacientes tratados con metilfenidato por la aparición o empeoramiento del comportamiento agresivo u hostilidad al inicio del tratamiento, en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses y en cada visita. Los médicos deben evaluar la necesidad de un ajuste de la pauta posológica en los pacientes que presenten cambios de comportamiento.

 

Tendencia suicida

 

Los pacientes en los que aparezca una ideación o comportamiento suicida durante el tratamiento para el TDAH deben ser evaluados inmediatamente por su médico. Se debe tener en consideración el empeoramiento de un problema psiquiátrico subyacente y una posible relación causal con el tratamiento con metilfenidato. Puede ser necesario tratar un problema psiquiátrico subyacente y se debe valorar una posible interrupción de metilfenidato.

 

Tics

 

Metilfenidato está asociado a la aparición o empeoramiento de tics motores y verbales. También se ha notificado el empeoramiento del síndrome de Tourette. Se deben evaluar los antecedentes familiares y una evaluación clínica de los tics o del síndrome de Tourette en los niños debe preceder al uso de metilfenidato.

 

Se debe controlar con regularidad a los pacientes por la aparición o empeoramiento de los tics durante el tratamiento con metilfenidato. El control debe hacerse en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses o en cada visita.

 

Ansiedad, agitación o tensión

 

El metilfenidato está asociado con el empeoramiento de ansiedad, agitación o tensión pre-existentes. La evaluación clínica de la ansiedad, agitación o tensión se deben hacer antes de utilizar metilfenidato y se debe controlar con regularidad a los pacientes por la aparición o empeoramiento de estos síntomas durante el tratamiento, en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses o en cada visita.

 

Formas de trastorno bipolar

 

Se debe tener especial cuidado al usar metilfenidato para tratar el TDAH en pacientes con trastorno bipolar comórbido (incluyendo el Trastorno Bipolar Tipo I no tratado u otras formas de trastorno bipolar) por el riesgo de una posible precipitación de un episodio maniaco o mixto en estos pacientes. Antes de iniciar el tratamiento con metilfenidato, se debe evaluar adecuadamente a los pacientes con síntomas depresivos comórbidos para establecer si tienen riesgo de padecer un trastorno bipolar; esta evaluación debe incluir una historia psiquiátrica detallada, incluyendo antecedentes familiares de suicidio, trastorno bipolar y depresión.

 

Es fundamental un control continuo y exhaustivo en estos pacientes (ver más arriba “Trastornos Psiquiátricos” y sección 4.2). Se deben controlar estos síntomas en los pacientes en cada ajuste de dosis y después, al menos cada 6 meses y en cada visita.

 

Crecimiento

 

Se ha descrito una reducción del aumento de peso corporal y un retraso del crecimiento moderados con el uso prolongado de metilfenidato en niños.

 

Actualmente no se conocen y se están estudiando los efectos de metilfenidato sobre la altura y peso finales.

 

Se debe controlar el crecimiento durante el tratamiento con metilfenidato: altura, peso y apetito se deben registrar al menos cada 6 meses en una gráfica de crecimiento. Puede ser necesario interrumpir el tratamiento en aquellos pacientes que no crezcan o aumenten de peso como se espera.

 

Convulsiones

 

Metilfenidato debe utilizarse con precaución en pacientes con epilepsia. Metilfenidato puede reducir el umbral convulsivo en pacientes con antecedentes de convulsiones, en pacientes con alteraciones del EEG previas en ausencia de convulsiones y raramente, en pacientes sin antecedentes de convulsiones y sin alteraciones en el EEG. Si aumenta la frecuencia de las convulsiones o aparecen convulsiones por primera vez, metilfenidato debe suspenderse.

 

Abuso, mal uso y tráfico

 

Se debe vigilar cuidadosamente a los pacientes por el riesgo de abuso, mal uso o tráfico de metilfenidato.

 

Metilfenidato debe utilizarse con precaución en pacientes con dependencia conocida a drogas o alcohol por un riesgo potencial de abuso, mal uso o tráfico.

 

El abuso crónico de metilfenidato puede producir una tolerancia importante y dependencia psicológica, con distintos grados de conducta anormal. Se pueden producir episodios claramente psicóticos, especialmente con el abuso por vía parenteral.

 

Se deben tener en cuenta la edad del paciente, la presencia de factores de riesgo para trastornos de abuso de sustancias (tales como conducta de oposicionista-desafiante o trastorno de conducta y trastorno bipolar comórbidos), antes o durante el abuso de sustancias cuando se decide cursar un tratamiento para el TDAH. Se debe tener precaución en pacientes emocionalmente inestables, tales como aquellos que tengan antecedentes de dependencia de drogas o alcohol, porque estos pacientes pueden aumentarse la dosis por su propia iniciativa.

 

Para algunos pacientes con alto riesgo de abuso de sustancias, metilfenidato u otros estimulantes pueden no ser adecuados y habrá que valorar un tratamiento con medicamentos no estimulantes.

 

Retirada

 

Se requiere una supervisión cuidadosa durante la retirada del medicamento, ya que esto puede desenmascarar una depresión, así como hiperactividad crónica. Algunos pacientes pueden necesitar seguimiento a largo plazo.

 

Se requiere una supervisión cuidadosa durante la retirada del uso abusivo ya que puede aparecer una depresión grave.

 

Fatiga

 

El metilfenidato no debe utilizarse para la prevención o el tratamiento de los estados de fatiga normales.

 

Elección de la formulación de metilfenidato

 

La elección de la formulación del medicamento que contiene metilfenidato, debe establecerla el especialista caso por caso y depende de la duración deseada del efecto.

 

Dopaje

 

Este medicamento contiene metilfenidato que puede inducir un falso positivo por anfetaminas en las pruebas de laboratorio, especialmente en el test de inmunoensayo.

 

Insuficiencia renal o hepática

 

Se carece de experiencia en el uso de metilfenidato en pacientes con insuficiencia renal o hepática.

 

Efectos hematológicos

 

La seguridad del tratamiento con metilfenidato a largo plazo no se conoce totalmente. En caso de Leucopenia, trombocitopenia, anemia u otras alteraciones, incluyendo aquellas que indiquen trastornos renales o hepáticos graves, se debe considerar la interrupción del tratamiento.

 

Priapismo

 

Se han notificado erecciones prolongadas y dolorosas asociadas al uso de medicamentos con metilfenidato, relacionadas de forma principal con un cambio en la pauta de tratamiento con metilfenidato. Los pacientes que presenten erecciones anormalmente prolongadas o frecuentes y dolorosas deben acudir al médico de forma inmediata.

 

Aumento de la presión intraocular y glaucoma

 

Se han notificado casos de aumento de la presión intraocular (PIO) y glaucoma (incluyendo glaucoma de ángulo abierto y glaucoma de ángulo cerrado) asociados al tratamiento con metilfenidato (ver sección 4.8). Se debe aconsejar a los pacientes que se pongan en contacto con su médico si experimentan síntomas indicativos de aumento de la PIO y glaucoma. Se debe consultar a un oftalmólogo y se debe considerar la posibilidad de interrumpir el tratamiento con metilfenidato si la Pio aumenta (ver sección 4.3). Se recomienda un seguimiento oftalmológico de los pacientes con antecedentes de aumento de la PIO.

 

4.5. Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción

Interacción farmacocinética

 

Se desconoce la influencia del metilfenidato en las concentraciones plasmáticas de los fármacos que se administran concomitantemente. Por lo tanto, se recomienda precaución cuando se combine metilfenidato con otros fármacos, especialmente aquellos con un margen terapéutico estrecho.

 

Metilfenidato no se metaboliza por el citocromo P-450 en un grado clínicamente relevante. No se espera que los inductores o inhibidores del citocromo P-450 tengan un efecto importante en la farmacocinética de metilfenidato. Los enantiómeros d- y l- de metilfenidato no inhiben de manera importante el citocromo P-450 1A2, 2C8, 2C9, 2C19, 2D6, 2E1 o 3A.

 

Sin embargo, se han notificado casos que indican que el metilfenidato puede inhibir el metabolismo de los anticoagulantes cumarínicos, los anticonvulsivantes (como el fenobarbital, la fenitoína o la primidona) y algunos antidepresivos (tricíclicos e inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina). Puede ser necesario ajustar la dosis de estos fármacos y vigilar las concentraciones plasmáticas del fármaco (o, en el caso de la cumarina, los tiempos de coagulación) al iniciar o suspender el uso concomitante de metilfenidato.

 

Interacciones farmacodinámicas

 

Fármacos antihipertensivos

 

Metilfenidato puede disminuir la eficacia de medicamentos utilizados para tratar la hipertensión.

 

Uso con fármacos que aumentan la presión sanguínea

 

Se recomienda precaución al tratar con metilfenidato a pacientes que utilizan cualquier medicamento que también aumente la presión sanguínea (ver también los apartados de estado cardiovascular y cerebrovascular de la sección 4.4).

 

Metilfenidato está contraindicado en pacientes tratados (actualmente o en las 2 semanas anteriores) con inhibidores irreversibles no selectivos de la MAO (ver sección 4.3) por el riesgo de una crisis hipertensiva.

 

Uso con alcohol

 

El alcohol puede exacerbar los efectos adversos sobre el SNC de los fármacos psicoactivos, como metilfenidato. Por tanto, se recomienda que los pacientes se abstengan de consumir alcohol durante el tratamiento.

 

Uso con anestésicos halogenados

 

Hay un riesgo de aumento repentino de presión sanguínea durante la cirugía. Si se tiene previsto realizar una cirugía, el tratamiento con metilfenidato no debería usarse en el día de la cirugía.

 

Uso con agonistas alfa2 de acción central (por ejemplo clonidina)

 

Se han notificado efectos adversos graves, incluyendo muerte súbita con el uso concomitante con clonidina.

 

No se ha evaluado de forma sistemática la seguridad del uso de metilfenidato en combinación con clonidina u otros agonistas alfa2 de acción central.

 

Uso con fármacos dopaminérgicos

 

Se recomienda precaución al administrar metilfenidato con fármacos dopaminérgicos, incluyendo antipsicóticos. Dado que una de las principales acciones de metilfenidato es aumentar los niveles extracelulares de dopamina, metilfenidato se puede asociar con interacciones farmacodinámicas cuando se administra concomitantemente con agonistas dopaminérgicos directos o indirectos (incluyendo DOPA y antidepresivos tricíclicos) o con antagonistas dopaminérgicos incluyendo antipsicóticos.

4.6. Fertilidad, embarazo y lactancia

Embarazo

 

Los datos de un estudio de cohorte, con un total aproximado de 3.400 embarazos expuestos durante el primer trimestre, no sugieren un aumento del riesgo de anomalías congénitas totales. Se observó un pequeño aumento en la aparición de malformaciones cardiacas (riesgo relativo ajustado combinado, 1,3; IC del 95 %, 1,0-1,6), correspondiente a 3 lactantes más nacidos con malformaciones cardiacas congénitas por cada 1.000 mujeres que reciben metilfenidato durante el primer trimestre del embarazo, comparado con embarazos no expuestos.

 

Se han notificado casos de toxicidad cardiorrespiratoria neonatal, específicamente taquicardia fetal y distrés respiratorio a través de notificaciones espontaneas.

 

Los estudios en animales sólo mostraron evidencias de toxicidad reproductiva a dosis tóxicas maternas (ver sección 5.3).

 

No se recomienda la utilización de metilfenidato durante el embarazo a menos que se haya tomado una decisión clínica que suponga que retrasar el tratamiento puede suponer un riesgo mayor para el embarazo.

 

Lactancia

 

Se ha encontrado metilfenidato en la leche materna de una mujer tratada con metilfenidato.

 

Hay una notificación de un niño que sufrió una disminución de peso inespecífica durante el periodo de exposición pero se recuperó y ganó peso después de que su madre dejara el tratamiento con metilfenidato.

 

No se puede excluir un riesgo para el niño lactante.

 

Se debe decidir, teniendo en cuenta el beneficio de la lactancia para el niño y el beneficio del tratamiento para la mujer, si interrumpir la lactancia o interrumpir/ abstenerse del tratamiento con metilfenidato.

4.7. Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas

Metilfenidato puede causar mareos, somnolencia y alteraciones visuales incluyendo dificultades de acomodación, diplopía y visión borrosa. Puede tener una influencia moderada en la capacidad para conducir y utilizar máquinas. Se debe advertir a los pacientes de estos posibles efectos y se les debe aconsejar que si se ven afectados por ellos, deben evitar actividades potencialmente peligrosas como conducir o utilizar máquinas. 

4.8. Reacciones adversas

La siguiente tabla muestra todas las reacciones adversas al medicamento (RAM) observadas en los ensayos clínicos y notificaciones espontáneas post-comercialización de Rubifen y los que se han notificado con otras formulaciones de hidrocloruro de metilfenidato. Si las frecuencias de las reacciones adversas de Rubifen y de la otra formulación de metilfenidato eran diferentes, se utilizó la frecuencia más alta de las dos bases de datos.

 

Estimación de frecuencias:

 

muy frecuente (≥1/10)

frecuente (≥1/100 a <1/10)

poco frecuente (≥1/1000 a <1/100)

rara (≥1/10000 a <1/1000)

muy rara (<1/10000)

desconocida (no se puede estimar a partir de los datos disponibles).

 


 

Sistema de

clasificación

de órganos

Reacción adversa

Frecuencia

Muy Frecuente

Frecuente

Poco frecuente

Rara

Muy rara

Desconocida

Infecciones

e

infestaciones

 

Nasofaringitis

 

 

 

 

Trastornos

del sistema

linfático y

sanguíneo

 

 

 

 

Anemia,

Leucopenia,

Trombocitopenia,

Púrpura

Trombocitopé-

nica

Pancitopenia

Trastornos

del Sistema

Inmunológico

 

 

Hipersensibilidad

y reacciones

tales como

angioedema,

Reacciones

anafilácticas,

Inflamación

auricular,

Enfermedad

bullar,

Enfermedad

exfoliativa,

Urticaria,

Prurito, Picores y

Erupciones

 

 

 

Trastornos

del

metabolismo y de la

nutrición*

 

Anorexia,

Disminución del apetito,

Reducción

moderada del aumento de peso y altura durante

el uso prolongado en niños*

 

 

 

 

Trastornos psiquiátricos*

Insomnio,

Nerviosismo

Anorexia,

Labilidad

emocional,

Agresión*,

Agitación*,

Ansiedad*,

Depresión*,

Irritabilidad,

Comportamiento anormal,

Bruxismo**

Trastornos

psicóticos*,

Alucinaciones

auditivas,

visuales y

táctiles*, Enfado,

Ideación suicida*,

Cambios de

humor, Humor

alterado,

Intranquilidad,

Tristeza, Tics*,

Empeoramiento

de tics preexistentes del

síndrome de

Tourette*,

Hipervigilancia,

Trastornos del

sueño

Manía*,

Desorientación,

trastornos

de la libido, Trastorno obsesivo-compulsivo (incluyendo tricotilomanía y dermotilomanía)

Intento de

suicidio (incluyendo

suicidio

consumado)*,

Humor

depresivo

transitorio*,

Pensamientos

anormales,

Apatía

 

Delirios*,

Trastornos del

pensamiento*,

Estado de

confusión. Se

han descrito

casos de abuso y dependencia,

con más

frecuencia con las

formulaciones

de liberación

inmediata, Logorrea

Trastornos

del sistema

nervioso

Cefalea

Mareos,

Discinesia,

Hiperactividad

psicomotora,

Somnolencia

Sedación, Temblor,

 

Convulsiones,

Movimientos

coreoateoides, Déficit

neurológico

isquémico reversible,

Síndrome

neuroléptico

maligno (SNM. Las notificaciones

estaban poco

documentadas

y en la mayoría de los casos los

pacientes también

recibían otros

medicamentos, así que el

papel de

metilfenidato

no está claro)

Trastornos

Cerebrovascu-lares* (incluyendo

vasculitis,

hemorragias

cerebrales, accidentes

cerebrovascu-lares, arteritis

cerebral, oclusión

cerebral), Convulsiones

del Gran Mal*,

Migraña,

Disfemia

Trastornos de la visión

 

 

Diplopía, Visión

Borrosa, ojo seco***

Dificultades de

acomodación visual,

Midriasis,

Alteración visual

 

Aumento de la presión intraocular, glaucoma

Trastornos cardiacos*

 

Arritmia,

Taquicardia

Palpitaciones

Dolor en el pecho

Angina de pecho

Parada

cardiaca,

Infarto de

miocardio

Taquicardia

Supraven-

tricular,

Bradicardia,

Extrasístole

ventricular,

Extrasístole

Trastornos

vasculares*

 

Hipertensión

 

 

Arteritis cerebral y/o

oclusión,

Sensación de

frío,

Fenómeno de

Raynaud

 

Trastornos

respiratorios, torácicos y

mediastínicos

 

Tos,

Dolor faringolaringeal

Disnea

 

 

Epistaxis

Trastornos

gastrointes-

tinales

 

Dolor

abdominal,

Diarrea,

Nausea,

Malestar

gástrico y

vómito, éstos

generalmente

aparecen al

principio del

tratamiento y se

pueden aliviar

comiendo

algo. Boca

seca

Estreñimiento

 

 

 

Trastornos

hepatobiliares

 

 

Aumento de las

enzimas hepáticas

 

Función

hepática

anormal,

incluyendo coma

hepático

 

Trastornos

de la piel y

del tejido

subcutáneo

 

Alopecia,

Prurito,

Erupción,

Urticaria

Angioedema,

Enfermedad

bullar,

Trastornos

exfoliativos

Hiperhidrosis,

Erupción

macular,

Eritema

Eritema

multiforme,

Dermatitis

exfoliativa,

Erupción

cutánea

recurrente

 

Trastornos

Músculoes-

queléticos,

del tejido

conectivo y

de los

huesos

 

Artralgia

Mialgia,

Tensión

muscular

 

Calambres

musculares

Trismus**

Trastornos

renales y

urinarios

 

 

Hematuria

 

 

Incontinencia

Trastornos

del sistema

reproductor

y del pecho

 

 

 

Ginecomastia

 

Disfunción eréctil, Priapismo, aumento de las erecciones y erecciones prolongadas

Trastornos

generales y

en el lugar

de la

adminis-tración

 

Pirexia, Retraso

del crecimiento

durante el uso

prolongado en

niños*

Dolor de pecho,

Fatiga

 

Muerte

cardiaca

súbita*

Malestar

torácico,

Hiperpirexia

Exploraciones

complemen-tarias

 

Cambios en la

presión

sanguínea y en

el ritmo cardiaco

(generalmente

aumento)*,

Disminución de

peso*

Murmullo

cardíaco*,

Aumento de las

enzimas

hepáticas

 

Aumento de

la fosfatasa

alcalina en

sangre,

Aumento de

bilirrubina en

sangre,

Disminución

del recuento

plaquetario,

Recuento de

glóbulos

blancos

anormal

 

*Ver sección 4.4

**Según la frecuencia calculada en estudios de TDAH en adultos (no se notificaron casos en estudios pediátricos)

***Según la frecuencia basada en ensayos clínicos en adultos y no en ensayos en niños y adolescentes; puede ser relevante también para niños y adolescentes.

Notificación de sospechas de reacciones adversas

 

Es importante notificar sospechas de reacciones adversas al medicamento tras su autorización. Ello permite una supervisión continuada de la relación beneficio/riesgo del medicamento. Se invita a los profesionales sanitarios a notificar las sospechas de reacciones adversas a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano: www.notificaRAM.es.

4.9. Sobredosis

Signos y síntomas

 

La sobredosis aguda debida fundamentalmente a la sobreestimulación de los sistemas nervioso central y simpaticomimético puede provocar vómitos, agitación, temblores, hiperreflexia, calambres musculares, convulsiones (pueden ir seguidas de coma), euforia, confusión, alucinaciones, delirio, sudoración, rubor, cefalea, hiperpirexia, taquicardia, palpitaciones, arritmias cardíacas, hipertensión, midriasis y sequedad de las mucosas.

 

Tratamiento

 

No hay un antídoto específico para la sobredosis de metilfenidato. El tratamiento consiste en proporcionar las medidas de apoyo adecuadas. Se debe proteger al paciente para evitar que se autolesione y de los estímulos externos que pudieran agravar la sobreestimulación ya presente. Si los signos y síntomas no son demasiado graves y el paciente está consciente, se puede evacuar el contenido del estómago provocando el vómito o por lavado gástrico. Antes de realizar el lavado gástrico, se deben controlar la agitación y las convulsiones, si las hay, y proteger la vía aérea. Otras medidas de detoxificación del intestino comprenden la administración de carbón activado y de un catártico.

 

En caso de intoxicación grave, se debe administrar una dosis cuidadosamente ajustada de una benzodiazepina antes del realizar el lavado gástrico.

 

Se deben proporcionar cuidados intensivos para mantener una circulación y un intercambio respiratorio adecuados. En caso de hiperpirexia puede ser necesario utilizar procedimientos externos para bajar la temperatura.

 

No se ha establecido la eficacia de la diálisis peritoneal o de la hemodiálisis extracorpórea para la sobredosis por metilfenidato.

5. PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS

5.1. Propiedades farmacodinámicas

Grupo farmacoterapéutico: Psicoestimulantes, agentes usados para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad y nootrópicos: simpaticomiméticos de acción central: metilfenidato. Código ATC: N06B A04

5.1.1. Mecanismo de acción

El clorhidrato de metilfenidato es un estimulante débil del sistema nervioso central (SNC) con efectos más destacados sobre las actividades mentales que sobre las motoras. Su mecanismo de acción en el hombre no se conoce completamente, pero se cree que bloquea la recaptación de noradrenalina y dopamina en la neurona presináptica e incrementa la liberación de estas monoaminas en el espacio extraneuronal. El metilfenidato es una mezcla racémica constituida por el d-isómero y el l-isómero.

 

El mecanismo por el cual el metilfenidato ejerce sus efectos mentales y de comportamiento en niños no está claramente establecido, tampoco hay evidencia concluyente que demuestre como estos efectos están en relación con el sistema nervioso central.

5.2. Propiedades farmacocinéticas

5.2.1. Absorción

El principio activo, clorhidrato de metilfenidato, se absorbe rápida y casi completamente de los comprimidos. Debido al extenso metabolismo de primer paso, su disponibilidad sistémica es de solo un 30% de la dosis. La administración junto con la comida acelera su absorción, pero no tiene influencia alguna sobre la cantidad absorbida. La concentración plasmática máxima de aproximadamente 9 ng/ml se alcanza 1-2 horas después de la administración. La concentración plasmática máxima presenta una considerable variabilidad entre sujetos. El área bajo la curva de la concentración plasmática (AUC), así como la concentración plasmática máxima (Cmax) son proporcionales a las dosis administradas.

5.2.2. Distribución

En sangre, el metilfenidato y sus metabolitos se distribuyen en el plasma (57%) y en los eritrocitos (43%). El metilfenidato y sus metabolitos se unen poco a las proteínas plasmáticas (10-33%). El volumen de distribución aparente es de 15,2 L/kg.

5.2.3. Metabolismo o Biotransformación

La biotransformación del metilfenidato es rápida y extensa. La concentración plasmática máxima del ácido 2-fenil-2-piperidilacético (PPAA) se alcanza aproximadamente 2 horas después de la administración de metilfenidato y es 30-50 veces superior a la del fármaco inalterado. La vida media de PPAA es aproximadamente dos veces la de metilfenidato y el aclaramiento sistémico es de 0,17 L/h/Kg. Solamente se detectan pequeñas cantidades de metabolitos hidroxilados (hidroximetilfenidato y ácido hidroxiritalínico). La actividad terapéutica parece ser principalmente debida al compuesto original.

5.2.4. Eliminación

El metilfenidato se elimina del plasma, con una vida media de 2 horas, y el aclaramiento sistémico es de 10 L/h/kg. La principal parte de la dosis administrada se elimina por la orina y la menor parte por las heces en forma de metabolitos. El metilfenidato inalterado aparece en la orina solo en pequeñas cantidades. La mayor proporción de la dosis se elimina en la orina en forma de PPAA.

5.2.6. Datos de farmacocinética/ farmacodinamia(s)

Características en los pacientes:

 

No hay diferencias aparentes en el comportamiento farmacocinético del metilfenidato en niños hiperactivos y en voluntarios sanos adultos.

 

Los resultados de eliminación de pacientes con función renal normal sugieren que la excreción renal de metilfenidato inalterado apenas se modifica en caso de insuficiencia renal. Sin embargo, la excreción renal de PPAA puede estar disminuida.

5.3. Datos preclínicos sobre seguridad

Carcinogenicidad

 

En estudios de carcinogenicidad in vivo en ratas y ratones, se observó un aumento de tumores hepáticos malignos sólo en ratones macho. No se conoce la trascendencia de estos hallazgos en humanos.

 

El metilfenidato no afectó al rendimiento reproductor ni a la fertilidad en múltiplos bajos de la dosis terapéutica.

 

Embarazo- Desarrollo embrionario/fetal

 

Metilfenidato no se considera teratogénico en ratas y conejos. Dosis del medicamento que mostraron efectos tóxicos en ratas preñadas, produjeron toxicidad fetal (es decir, pérdida total de las camadas).

5.3.1. Evaluación del Riesgo Medioambiental (ERA)

 

6. DATOS FARMACÉUTICOS

6.1. Lista de excipientes

 

Fosfato de cálcico dibásico dihidratado

Celulosa microcristalina (E460i)

Almidón de maíz

Estearato de magnesio (E470b)

6.2. Incompatibilidades

No procede.

6.3. Periodo de validez

2 años para las dosis de 5 mg, 10 mg y 20 mg.

6.4. Precauciones especiales de conservación

No conservar a temperatura superior a 30 ?C.

6.5. Naturaleza y contenido del envase

Placas blíster PVC/Al de 20, 30, 40, 50 y 100 comprimidos.

 

Puede que solamente estén comercializados algunos tamaños de envases.

6.6. Precauciones especiales de eliminación y otras manipulaciones

Ninguna especial.

7. TITULAR DE LA AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN

Laboratorios Rubió, S.A.

Industria, 29 – Polígono Industrial Comte de Sert

08755 Castellbisbal – Barcelona

España

8. NÚMERO(S) DE AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN

Rubifen 5 mg comprimidos: 65.152

Rubifen 10 mg comprimidos: 55.369

Rubifen 20 mg comprimidos: 65.153

9. FECHA DE LA PRIMERA AUTORIZACIÓN/ RENOVACIÓN DE LA AUTORIZACIÓN

Fecha de la primera autorización:

 

Rubifen 5 mg comprimidos: 13/enero/2003

Rubifen 10 mg comprimidos: 1/mayo/1981

Rubifen 20 mg comprimidos: 13/enero/2003

 

Fecha de la última renovación:

 

Rubifen 5 mg comprimidos: 8/abril/2011

Rubifen 10 mg comprimidos: 8/abril/2011

Rubifen 20 mg comprimidos: 8/abril/2011

10. FECHA DE LA REVISIÓN DEL TEXTO

Septiembre 2025

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