Cáncer de testículo

Actualizado: · Código CIE-10: C62

Sobre la enfermedad

El cáncer de testículo es un cáncer que se desarrolla en los testículos, con mayor frecuencia en hombres de 15 a 49 años. Puede afectar a cualquier persona que tenga testículos. Los síntomas incluyen bultos, aumento del tamaño del testículo, dolor o molestias, y el tratamiento principal es la intervención quirúrgica para extirpar el testículo, a veces acompañada de quimioterapia o radioterapia.

Síntomas

El cáncer de testículo suele afectar a un solo testículo, pero puede afectar a ambos.

Los síntomas del cáncer de testículo incluyen:

  • un bulto o una hinchazón en el testículo
  • un aumento del tamaño del testículo
  • dolor o molestias en el testículo o en el escroto (la piel que recubre los testículos)
  • una sensación de pesadez, firmeza o dureza en el escroto

Otros síntomas pueden incluir:

  • dolor o molestias en la región lumbar o en la parte inferior del abdomen
  • una pérdida de peso inexplicable
  • tos
  • dificultad para respirar o tragar
  • dolor o hinchazón en el pecho

Es importante revisarse los testículos con regularidad para saber qué es normal en su caso. Así, resulta más fácil notar cualquier cambio de tamaño, aspecto o consistencia de los testículos.

Causas y factores de riesgo

El cáncer de testículo afecta principalmente a hombres de entre 15 y 49 años. Cualquier persona con testículos puede desarrollar esta enfermedad.

La causa del cáncer de testículo no siempre está clara. Usted podría tener más probabilidades de padecerlo si:

  • tiene o ha tenido testículos no descendidos (cuando uno o ambos testículos no bajan a su lugar habitual en el escroto)
  • su hermano o su padre ha tenido cáncer de testículo
  • ya ha tenido cáncer de testículo anteriormente
  • tiene o ha tenido una afección llamada hipospadias, en la que el orificio por el que salen la orina y el esperma (la uretra) no se encuentra en el extremo del pene
  • es portador del VIH o tiene sida

Diagnóstico y pruebas

Qué ocurre durante la consulta con el médico de familia

El médico de familia le preguntará por sus síntomas y por su estado de salud general. Le examinará los testículos y los ganglios linfáticos (pequeñas glándulas que forman parte del sistema inmunitario del organismo) de la zona de la ingle.

Derivación a un especialista

Es posible que le deriven de urgencia para realizar pruebas complementarias o para consultar a un especialista en el hospital, si el médico de familia considera que sus síntomas podrían indicar un cáncer. Esto no significa necesariamente que tenga un cáncer.

Principales pruebas para el cáncer de testículo

Si el médico de familia le deriva a un especialista, es posible que necesite varios análisis y pruebas de imagen para comprobar si se trata de un cáncer de testículo.

Las pruebas que podrían hacerle incluyen:

  • análisis de sangre
  • una ecografía de los testículos

Recepción de los resultados

Pueden pasar varias semanas hasta que reciba los resultados de las pruebas.

Intente no preocuparse si los resultados tardan en llegar. Esto no significa necesariamente que algo vaya mal.

Puede preguntar en el hospital o a su médico de familia si está preocupado/a. Deberían poder darle información actualizada.

Un especialista le explicará qué significan los resultados y qué ocurrirá después. Puede que desee ir acompañado/a para tener apoyo.

Si le comunican que tiene un cáncer de testículo

Enterarse de que tiene un cáncer de testículo puede ser impactante. Es posible que se sienta ansioso/a ante lo que va a ocurrir después.

Puede ser útil ir acompañado/a a todas sus citas.

Un equipo de especialistas le atenderá durante todo el diagnóstico, el tratamiento y después.

Siguientes pasos

Si le han informado de que tiene un cáncer de testículo, normalmente necesitará pruebas complementarias.

Estas, junto con las pruebas que ya se ha hecho, ayudarán a los especialistas a determinar el tamaño del cáncer y si se ha extendido (lo que se denomina estadificación).

Se someterá a una intervención quirúrgica para extirpar el testículo (o, en raras ocasiones, solo una parte del testículo), para poder examinarlo. Este es también el principal tratamiento del cáncer de testículo.

Es posible que también le recomienden pruebas de imagen, como la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (RM).

Los especialistas utilizarán los resultados de estas pruebas y trabajarán con usted para establecer el mejor plan de tratamiento.

Principales tratamientos del cáncer de testículo

El cáncer de testículo a menudo es tratable.

El tratamiento que seguirá dependerá de:

  • el tamaño y el tipo del cáncer de testículo que tiene
  • si se ha extendido
  • su estado de salud general

Normalmente incluirá una intervención quirúrgica para extirpar el testículo. Puede ser el único tratamiento, o es posible que también reciba quimioterapia o radioterapia.

Algunos tratamientos del cáncer de testículo pueden afectar a su fertilidad. Antes de comenzar el tratamiento, se le ofrecerá recoger y conservar semen (lo que se denomina preservación de semen).

El equipo de especialistas que le atiende va a:

  • explicarle los tratamientos, sus beneficios y sus efectos secundarios
  • trabajar con usted para establecer el plan de tratamiento más adecuado
  • hablar con usted sobre el impacto que el tratamiento puede tener en su fertilidad

Tendrá controles periódicos durante y después de cualquier tratamiento. También es posible que le hagan análisis y pruebas de imagen.

Si tiene síntomas o efectos secundarios que le preocupan, coménteselos a sus especialistas. No es necesario esperar al siguiente control.

Pruebas y análisis

Resonancia magnética (RM) · Tomografía computarizada (TC) · Ecografía · Análisis de sangre · Cómo revisarse los testículos · Prueba del marcador tumoral alfafetoproteína (AFP)

RM (resonancia magnética)

Por qué se realiza una RM

La RM puede utilizarse para:

  • determinar la causa de sus síntomas
  • examinar sus huesos y sus órganos
  • ver en qué medida funciona un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer

Preparación para una RM

El hospital donde se hará la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.

Es posible que le pidan:

  • no llevar nada que contenga metal, como joyas, horquillas o audífonos
  • sacar las monedas o las llaves de los bolsillos
  • cambiarse y ponerse una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
  • no maquillarse

Se le pedirá que rellene un formulario indicando si:

  • le han realizado intervenciones quirúrgicas anteriormente
  • tiene problemas renales
  • tiene partes metálicas en el cuerpo, como grapas quirúrgicas, un marcapasos, empastes o puentes dentales
  • tiene alergias, incluso a una sustancia llamada medio de contraste utilizada en algunas pruebas
Información:

Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Se le podrá administrar un medicamento para ayudarle a relajarse.

También puede preguntar si puede ir acompañado/a para que le apoyen durante la prueba.

Qué ocurre durante una RM

Una RM se realiza en el hospital por un técnico en radiología.

Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede durar más.

Antes de la RM

Antes de la prueba, se le podrá administrar una inyección de un medio de contraste (colorante) para que se aprecien más detalles en las imágenes de RM.

Durante la RM

Durante la RM:

  1. Se le pedirá que se tumbe boca arriba en una camilla.
  2. Se le entregarán tapones para los oídos o unos auriculares para proteger su audición, ya que los aparatos de resonancia magnética producen ruidos fuertes y chasquidos durante la obtención de las imágenes.
  3. El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
  4. Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda obtener imágenes nítidas.
  5. Se le podrá pedir que contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después de la resonancia magnética

Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la camilla y que usted pueda levantarse.

Si se le ha administrado un medio de contraste, se le podrá pedir que espere en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción a este producto.

Si ha recibido un medicamento para relajarse durante la resonancia magnética, es posible que pueda volver a casa al cabo de unas horas. Alguien deberá ir a recogerle al hospital y llevarle a casa en coche o en taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.

Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.

Obtención de los resultados de la resonancia magnética

Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.

Este escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados de la resonancia magnética.

El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos. Dígale si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.

Posibles complicaciones de una resonancia magnética

La resonancia magnética es una prueba frecuente. Las complicaciones graves son raras.

Si ha recibido una inyección de medio de contraste (colorante), puede aparecer un pequeño hematoma en el lugar de la inyección.

El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero generalmente son leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:

  • náuseas o vómitos
  • una erupción cutánea
  • dolor de cabeza
  • un sabor metálico en la boca
  • mareos

Las reacciones alérgicas al medio de contraste son raras, pero pueden incluir:

  • tos, sibilancias o estornudos
  • malestar general
  • dificultad para respirar o tragar
  • erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida que pica

La mayoría de las reacciones aparecen inmediatamente después o durante la primera hora tras la administración del medio de contraste. Avise al técnico en radiología si empieza a encontrarse mal durante o después de la prueba.

Se le pedirá que espere en el hospital unos 30 minutos después de la prueba para comprobar que no aparece ninguna reacción al medio de contraste.

Tomografía computarizada (TC)

Por qué se realiza un escáner

Se le puede remitir para un escáner con el fin de:

  • comprobar los huesos o los órganos internos después de un accidente
  • determinar si los síntomas que presenta están causados por una enfermedad, como un cáncer
  • ver la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
  • ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso

Preparación para el escáner

El hospital donde se realizará el escáner le indicará si debe hacer algo con antelación.

Por ejemplo, se le podrá pedir que:

  • siga una dieta especial
  • tome ciertos medicamentos
  • no coma ni beba nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
  • no lleve ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o corchetes, u horquillas

Informe al hospital si:

  • toma medicamentos
  • tiene asma
  • tiene problemas renales o de tiroides
  • tiene diabetes
  • tiene alguna alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Información:

Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un escáner o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.

También puede preguntar si puede ir acompañado/a de una persona de apoyo durante el escáner.

Qué ocurre durante un escáner

Un escáner suele realizarse en el hospital por el técnico en radiología. Dura por lo general entre 10 y 20 minutos.

Antes del escáner

Según el motivo por el que se realiza el escáner, se le podrá administrar un colorante especial para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este producto se llama medio de contraste.

Puede administrarse en forma de bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo por la orina.

Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, podrá notar:

  • una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
  • un sabor metálico en la boca
  • la sensación de haberse orinado, aunque no sea así

Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.

Durante el escáner
  1. Se le pedirá que se tumbe en una camilla plana.
  2. El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
  3. Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
  4. Se le podrá pedir que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del escáner

Si se realiza la prueba de forma ambulatoria, podrá volver a casa poco después de que termine.

Si se le ha administrado un medio de contraste, se le podrá pedir que espere en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción a este producto.

Obtención de los resultados del escáner

Por lo general, se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados del escáner, pero puede tardar hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba y el lugar donde viva.

Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.

El radiólogo escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados del escáner.

El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.

A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se haya realizado el escáner.

Pida hablar con un profesional sanitario si tiene dudas sobre los resultados o si no los entiende.

Posibles complicaciones de un TAC

Las complicaciones de un TAC son poco frecuentes. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.

Si le han administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de volver a casa.

Informe al técnico de radiología si no se encuentra bien después de la prueba.

Si se somete a muchos TAC, existe un riesgo muy bajo de que la radiación de los rayos X provoque un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de recomendarle un TAC y lo hablarán con usted.

Ecografía

Por qué se realiza una ecografía

Pueden remitirle a una ecografía para:

  • estudiar los síntomas que ha tenido, como dolor o un bulto
  • controlar una enfermedad, como un problema de tiroides
  • ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación

Preparación para una ecografía

El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la ecografía.

Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:

  • beber varios vasos de agua sin ir al baño, para tener la vejiga llena
  • quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Información:

Indique al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.

Obtención de los resultados de la ecografía

Es posible que reciba los resultados de la ecografía al final de la cita, o puede tardar algunas semanas, según el motivo por el que se haya hecho la prueba.

El resultado se enviará al médico que le solicitó la ecografía. Es posible que necesite una cita de seguimiento con su médico para comentar los resultados.

A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se haya hecho la ecografía.

Hable con un profesional sanitario si tiene dudas sobre los resultados o si no los entiende.

Efectos secundarios de las ecografías

Las ondas sonoras utilizadas en las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiación, a diferencia de las radiografías o los TAC.

La sonda utilizada para una ecografía externa no suele causar dolor al moverla sobre la piel. Pero puede resultar molesta si se presiona sobre una zona ya dolorida, como una articulación inflamada.

Las sondas internas pueden resultar molestas al introducirlas en el cuerpo o al moverlas durante la prueba. Informe al médico que realiza la ecografía si siente dolor y le ayudará a estar más cómodo.

Análisis de sangre

Por qué se realiza un análisis de sangre

Hay muchas razones por las que puede necesitar un análisis de sangre.

Un análisis de sangre puede realizarse para:

  • comprobar su estado de salud general
  • determinar si los síntomas que presenta están causados por ciertas enfermedades
  • determinar si tiene un riesgo más alto de desarrollar una enfermedad
  • evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una enfermedad

Preparación para un análisis de sangre

Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.

Por ejemplo, poco antes de algunas pruebas, puede ser necesario:

  • no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
  • dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)

Qué ocurre durante un análisis de sangre

Un análisis de sangre suele realizarse en la consulta de su médico de familia o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.

Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en el dedo).

Es posible que primero se coloque una goma elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.

Sentirá un pequeño pinchazo cuando entre la aguja, que puede ser un poco molesto. La sangre se recogerá en un tubo pequeño, que se enviará al laboratorio para su análisis.

Después de la prueba, normalmente le pondrán un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar de la extracción.

Es posible que aparezca un hematoma o hinchazón en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.

Si tiene miedo a las agujas

Informe al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.

También puede ir acompañado/a al análisis de sangre para que le apoyen.

Obtención de los resultados de los análisis de sangre

En general, puede recibir los resultados de los análisis de sangre en unos días, pero algunos resultados pueden tardar algunas semanas.

Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.

Si los resultados no muestran nada anormal, es posible que no tenga que hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se haya hecho el análisis de sangre.

Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complicados. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene dudas sobre los resultados o si no los entiende.

Cómo revisarse los testículos

Por qué debería revisarse los testículos

Revisarse los testículos con regularidad le permite saber qué es normal para usted.

Esto facilita la detección de cualquier cambio que podría ser signo de una enfermedad como el cáncer de testículo.

Los hombres y los niños deberían empezar a revisarse los testículos a partir de la pubertad (generalmente hacia los 12 años). Cualquier persona con testículos debería revisárselos con regularidad.

Qué hay que vigilar al revisarse los testículos

Los signos que debe buscar, con la vista y el tacto, incluyen:

  • hinchazones o bultos en los testículos: los testículos deben ser lisos y firmes, pero no duros
  • cambios de tamaño, peso o forma del testículo: es habitual que un testículo sea ligeramente más grande o cuelgue más bajo, pero compruebe cualquier modificación de estos aspectos
  • cualquier otra cosa que no sea normal para usted

Cómo revisarse los testículos

El mejor momento para revisarse los testículos es durante o justo después de un baño o una ducha caliente.

Para revisarse los testículos:

  1. Sostenga el escroto (la piel que recubre los testículos) en la palma de la mano.
  2. Utilice la otra mano para hacer rodar suavemente cada testículo, de uno en uno, entre el pulgar y los demás dedos.
  3. Palpe detrás de ambos testículos: los pequeños conductos blandos situados detrás de los testículos (el epidídimo) a veces pueden volverse duros, hinchados o dolorosos.

Prueba del marcador tumoral alfafetoproteína (AFP)

¿Qué es la prueba del marcador tumoral AFP (alfafetoproteína)?

La prueba del marcador tumoral AFP es un análisis de sangre que mide la concentración de AFP (alfafetoproteína) en una muestra de sangre. La AFP es una proteína que el hígado produce cuando sus células crecen y se dividen para formar nuevas células. Las concentraciones de AFP son normalmente altas en el feto, pero después del nacimiento disminuyen mucho. Los niños y los adultos sanos, excepto las mujeres embarazadas, tienen muy poca AFP en la sangre.

Fuera del embarazo, la AFP se mide principalmente como marcador tumoral. Los marcadores tumorales son sustancias producidas por las células cancerosas o por las células normales en respuesta al cáncer. Unas concentraciones elevadas de AFP pueden ser un signo de cáncer:

  • De hígado (carcinoma hepatocelular o CHC).
  • De ovarios (tumores de células germinales).
  • De testículos (tumores de células germinales no seminomatosos).

Sin embargo, algunas personas con cáncer de hígado, de ovarios o de testículos pueden tener concentraciones normales de AFP. Esto se debe a que no todos los tumores producen concentraciones elevadas de este marcador tumoral. Unas concentraciones elevadas de AFP también pueden estar causadas por afecciones no cancerosas que afectan al hígado, como:

  • La cirrosis (cicatrización del hígado).
  • Las infecciones crónicas por hepatitis B o hepatitis C.
  • Otras enfermedades del hígado.

Dado que unas concentraciones elevadas de AFP no siempre significan cáncer, los médicos no utilizan por sí solos los resultados de una prueba de AFP para detectar o diagnosticar un cáncer.

Otros nombres: AFP total, porcentaje de alfafetoproteína-L3

¿Para qué se utiliza?

Aunque una prueba del marcador tumoral AFP no puede utilizarse por sí sola para detectar o diagnosticar un cáncer, puede utilizarse junto con otras pruebas de marcadores tumorales y pruebas complementarias de imagen, como:

  • La ecografía, una prueba que utiliza ondas sonoras para crear imágenes de los órganos, los tejidos y otras estructuras del cuerpo.
  • La tomografía computarizada (TC), una prueba que utiliza un equipo especial de rayos X para crear imágenes en cortes del cuerpo.
  • La resonancia magnética (RM), una prueba que utiliza un imán grande y ondas de radio para examinar los órganos y las estructuras del interior del cuerpo.
  • La prueba PIVKA-II, que mide la cantidad de una proteína en la sangre que puede aumentar cuando el hígado no funciona correctamente. Unas concentraciones elevadas pueden indicar que el hígado tiene dificultades para producir los factores de coagulación normales. Los médicos pueden utilizar esta prueba junto con la prueba de AFP para ayudar a detectar el cáncer de hígado (CHC).
  • La prueba AFP-L3%, que mide la cantidad de un tipo específico de AFP llamado L3. Esta prueba compara la cantidad de L3 con la cantidad total de AFP en la sangre. Si la proporción de L3 aumenta, puede indicar un riesgo elevado de desarrollar un CHC. Los médicos suelen utilizar esta prueba para comprobar el riesgo de cáncer de hígado en personas con enfermedades crónicas del hígado.

Una prueba del marcador tumoral AFP también puede utilizarse para:

  • Vigilar ciertos tipos de cáncer y su tratamiento. Las concentraciones de AFP suelen aumentar a medida que los tumores crecen y disminuir cuando se reducen. Su médico puede hacerle pruebas periódicas durante el tratamiento para comprobar su eficacia.
  • Establecer un pronóstico (estimación de la evolución del cáncer con el tiempo). Las concentraciones de AFP pueden ayudar a su médico a comprender lo avanzado que está el cáncer, la rapidez con la que podría crecer y la probabilidad de que responda al tratamiento.
  • Comprobar la reaparición del cáncer después del tratamiento. Las concentraciones de AFP a veces aumentan antes de que aparezcan los síntomas, por lo que su médico puede utilizar esta prueba para comprobar si el cáncer ha reaparecido.
  • Vigilar las enfermedades crónicas del hígado. En personas con cirrosis o hepatitis crónica B o C, la prueba de AFP puede utilizarse junto con una ecografía hepática cada seis meses para ayudar a detectar precozmente el cáncer de hígado.

¿Por qué necesito una prueba del marcador tumoral AFP?

Puede necesitar una prueba del marcador tumoral AFP si:

  • Le han diagnosticado cáncer de hígado, de ovarios o de testículos.
  • Está siguiendo un tratamiento para un cáncer que provoca concentraciones elevadas de AFP. La medición de las concentraciones de AFP puede mostrar la eficacia de su tratamiento.
  • Ha terminado el tratamiento de un cáncer que aumentó su concentración de AFP. Puede necesitar una prueba del marcador tumoral AFP de vez en cuando para comprobar si el cáncer reaparece.

Si tiene hepatitis crónica o cirrosis, presenta un riesgo más alto de desarrollar cáncer de hígado. Una concentración de AFP muy elevada o un aumento repentino puede ser un signo precoz de cáncer de hígado. Por este motivo, algunos médicos pueden seguir utilizando una prueba del marcador tumoral AFP junto con otros análisis de sangre y pruebas complementarias de imagen para detectar el cáncer de hígado.

Su médico también puede recomendarle esta prueba si presenta síntomas de cáncer de hígado o de tumores de células germinales, como dolor o hinchazón abdominal (en el vientre), ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos) o un bulto o hinchazón en los testículos.

¿Qué ocurre durante la prueba del marcador tumoral AFP?

Un profesional sanitario le extraerá una muestra de sangre de una vena del brazo con una aguja fina. Tras insertar la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo o frasco. Es posible que note un ligero pinchazo cuando la aguja entra o sale. Por lo general, dura menos de cinco minutos.

¿Debo hacer algo para prepararme para la prueba?

No necesita ninguna preparación especial para la prueba del marcador tumoral AFP.

¿Existe algún riesgo en este análisis de sangre?

El análisis de sangre presenta un riesgo muy bajo. Es posible que sienta un leve dolor o que aparezca un hematoma en el lugar donde se introdujo la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.

¿Qué significan los resultados?

Si no le han diagnosticado un cáncer, los resultados de la prueba que muestran:

  • Unas concentraciones elevadas de AFP pueden ser un signo de cáncer de hígado, de ovarios o de testículos. Sin embargo, unas concentraciones elevadas también pueden ser un signo de lesiones hepáticas y de enfermedades del hígado que no son cancerosas. Con menos frecuencia, unas concentraciones elevadas de AFP pueden ser un signo de otros tipos de cáncer, como un linfoma o un cáncer de pulmón. Su médico utilizará sus antecedentes médicos y los demás resultados de las pruebas para establecer un diagnóstico.
  • Unas concentraciones normales de AFP significan que es menos probable que tenga un cáncer que provoque concentraciones elevadas de AFP. Pero un resultado normal no descarta el cáncer, ya que algunas personas con estos tipos de cáncer tienen concentraciones de AFP normales.

Si está siguiendo un tratamiento para un cáncer que ha aumentado sus concentraciones de AFP, es posible que le hagan la prueba varias veces durante el tratamiento. Su médico analizará todos los resultados de las pruebas de AFP para ver cómo han evolucionado las concentraciones con el tiempo. Si los resultados muestran:

  • Que las concentraciones de AFP aumentan, puede significar que el tratamiento no está funcionando.
  • Que las concentraciones de AFP disminuyen, puede significar que el tratamiento está funcionando.
  • Que las concentraciones de AFP se han mantenido estables, puede significar que la enfermedad está estable y no ha mejorado ni empeorado.

Si ha terminado el tratamiento de un cáncer que causó concentraciones elevadas de AFP y los resultados de la prueba son:

  • Anormales, puede significar que queda cáncer en su organismo.
  • Más elevados ahora que poco después del tratamiento, puede significar que el cáncer se está desarrollando de nuevo.

Si tiene una enfermedad del hígado de larga duración que no es cancerosa, podría necesitar otras pruebas para comprobar la presencia de un cáncer de hígado si los resultados de la prueba muestran un aumento repentino de la AFP o si la concentración es muy elevada.

Pida a su médico que le explique qué significan los resultados de la prueba para su salud.

¿Debo saber algo más sobre la prueba del marcador tumoral AFP?

Es posible que haya oído hablar de otro tipo de prueba de AFP que se utiliza durante el embarazo. Esta prueba mide las concentraciones totales de AFP en la sangre, pero no es una prueba de marcador tumoral para el cáncer. Se utiliza para comprobar el riesgo de ciertas malformaciones congénitas en el feto.

Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.

Para recordar

  • El cáncer de testículo suele aparecer como un bulto indoloro en el testículo o se descubre por casualidad en una ecografía; a veces puede aparecer dolor en el escroto, el abdomen o la espalda.

Tratamiento

La intervención quirúrgica

La intervención quirúrgica para extirpar el testículo (orquiectomía) es el principal tratamiento del cáncer de testículo.

Puede ser el único tratamiento que necesite.

Habitualmente, se le ofrecerá la posibilidad de colocarse una prótesis testicular.

En raras ocasiones, puede ser necesario extirpar solo una parte del testículo (orquiectomía parcial).

También puede necesitar una intervención quirúrgica para extirpar los ganglios linfáticos (pequeñas glándulas que forman parte del sistema inmunitario del organismo) situados en el vientre (abdomen), si el cáncer se ha extendido o podría extenderse a ellos.

Si el cáncer se ha extendido a los pulmones, es posible que necesite una intervención quirúrgica en los pulmones.

Quimioterapia

La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas.

Es posible que se le administre quimioterapia para el cáncer de testículo:

  • después de la intervención quirúrgica, para ayudar a prevenir la reaparición del cáncer
  • si el cáncer ha reaparecido o se ha extendido a otras partes del cuerpo

Radioterapia

La radioterapia utiliza radiaciones de alta energía para destruir las células cancerosas.

Es posible que se le recomiende radioterapia si tiene un determinado tipo de cáncer de testículo y el cáncer se ha extendido a los ganglios linfáticos (pequeñas glándulas que forman parte del sistema inmunitario del organismo) situados en el vientre (abdomen).

Recogida y conservación de esperma antes del tratamiento

Algunos tratamientos del cáncer de testículo, como la quimioterapia, pueden afectar a su fertilidad. Esto significa que podría dejar de poder tener hijos.

Antes de comenzar el tratamiento, se le ofrecerá la posibilidad de recoger y conservar esperma (procedimiento denominado conservación de esperma). En el futuro, podrá utilizar su esperma en el marco de un tratamiento de fertilidad.

La extirpación de un testículo generalmente no afecta a su fertilidad.

Qué ocurre si le han dicho que la enfermedad no se puede curar

Si tiene un cáncer de testículo avanzado, puede ser muy difícil de tratar. Es posible que la enfermedad no se pueda curar.

En ese caso, el objetivo del tratamiento será limitar el cáncer y sus síntomas y prolongar su vida.

Enterarse de que la enfermedad no se puede curar puede ser una noticia muy difícil de aceptar.

Se le derivará a un equipo especial de médicos y enfermeros, llamado equipo de cuidados paliativos.

Ellos colaborarán con usted para ayudarle a controlar los síntomas y a sentirse más cómodo.

El equipo de cuidados paliativos también puede ayudarle, a usted y a sus seres queridos, a obtener todo el apoyo que necesiten.

Qué puede hacer usted

  • Los hombres jóvenes deben examinarse ellos mismos los testículos, sobre todo si han tenido una criptorquidia o si tienen familiares con cáncer de testículo.
  • Antes del tratamiento, hable con su médico sobre la conservación de esperma, ya que el tratamiento puede afectar a la fertilidad.
  • Después del tratamiento, esté atento a los signos de reaparición de la enfermedad y solicite inmediatamente una evaluación médica si aparecen.

Cuándo consultar a un médico

Recomendación no urgente: consulte a su médico de familia si:

  • tiene un bulto o una hinchazón en uno o ambos testículos
  • uno o ambos testículos aumentan de volumen
  • el escroto (la piel que recubre los testículos) está pesado, firme o duro al tacto
  • siente dolor o molestias en el escroto o en uno o ambos testículos
  • nota un cambio en uno o ambos testículos que no es normal para usted

Signos de urgencia

  • Si aparecen nuevos síntomas neurológicos, acuda inmediatamente a urgencias o llame al 112.

Medicamentos autorizados en España para esta enfermedad

Agrupados por clase terapéutica (código ATC). Es su médico quien decide qué medicamento es adecuado para usted; lea el prospecto antes de usarlo.

Lista verificada con las fichas técnicas de la AEMPS y la EMA (noviembre 2026): solo aparecen los medicamentos autorizados en España cuya indicación terapéutica nombra esta enfermedad.

Alcaloides de plantas y otros productos naturales · ATC L01C · 6

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Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0), MedlinePlus (NLM).

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