Enfermedad de Behçet
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Síntomas
Los principales síntomas de la enfermedad de Behçet incluyen:
- úlceras genitales y bucales
- ojos rojos, dolorosos y visión borrosa
- manchas parecidas al acné
- dolores de cabeza
- articulaciones dolorosas, rígidas e hinchadas
En los casos graves, también existe riesgo de problemas graves y potencialmente mortales, como una pérdida permanente de la visión e ictus.
La mayoría de las personas con esta afección atraviesan episodios en los que los síntomas son graves (brotes o recaídas), seguidos de períodos en los que los síntomas desaparecen (remisión).
Los síntomas suelen comenzar en adultos de 20 a 40 años, pero también pueden empezar en la infancia.
Con el tiempo, algunos síntomas pueden mejorar y volverse menos molestos, aunque es posible que nunca desaparezcan por completo.
Causas y factores de riesgo
La causa de la enfermedad de Behçet es desconocida, aunque la mayoría de los expertos consideran que se trata de una afección autoinflamatoria.
Una afección autoinflamatoria implica episodios repetidos de inflamación en el organismo.
En la enfermedad de Behçet, esto se traduce en una inflamación de los vasos sanguíneos. Se cree que está causada por un problema del sistema inmunitario.
No se sabe exactamente qué desencadena este problema del sistema inmunitario, pero se considera que influyen 2 factores:
- los genes: la enfermedad de Behçet tiende a ser mucho más frecuente en ciertos grupos étnicos, donde los genes asociados a esta afección pueden estar más extendidos
- los factores ambientales: aunque no se ha identificado ningún factor ambiental específico, las tasas de enfermedad de Behçet son más bajas en las personas de un grupo étnico de riesgo que viven fuera de su país de origen
La enfermedad de Behçet es más frecuente en Extremo Oriente, Oriente Medio y en los países mediterráneos, como Turquía e Israel.
Se considera que las personas de origen mediterráneo, de Oriente Medio y de Asia son las más propensas a desarrollar esta afección, aunque puede afectar a todos los grupos étnicos.
Diagnóstico y pruebas
No existe una prueba definitiva que permita diagnosticar la enfermedad de Behçet.
Pueden ser necesarias varias pruebas para verificar los signos de la enfermedad o para ayudar a descartar otras causas, entre ellas:
- análisis de sangre
- análisis de orina
- pruebas de imagen, como radiografías, una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM)
- una biopsia cutánea
- una prueba de patergia, que consiste en pinchar la piel con una aguja para ver si aparece una mancha roja específica en uno o dos días; las personas con enfermedad de Behçet suelen tener la piel especialmente sensible
Las recomendaciones actuales indican que el diagnóstico de la enfermedad de Behçet generalmente puede establecerse con certeza si ha tenido al menos 3 episodios de úlceras bucales (aftas) en los últimos 12 meses y si presenta al menos 2 de los siguientes síntomas:
- úlceras genitales
- inflamación ocular
- lesiones cutáneas (cualquier bulto o anomalía inusual que aparezca en la piel)
- patergia (piel hipersensible)
También deben descartarse otras posibles causas antes de establecer el diagnóstico.
Pruebas y exploraciones
Resonancia magnética (RM) · Tomografía computarizada (TC) · Radiografía · Biopsia · Análisis de sangre
RM (resonancia magnética)
Por qué se realiza una RM
La RM puede utilizarse para:
- determinar la causa de sus síntomas
- examinar sus huesos y órganos
- evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo, comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
Preparación para una RM
El hospital donde se realizará la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.
Es posible que le pidan:
- no llevar nada que contenga metal, como joyas, sujetador, horquillas o audífonos
- retirar las monedas o llaves de los bolsillos
- ponerse una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
- no maquillarse
Se le pedirá que rellene un formulario indicando si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- se ha sometido anteriormente a intervenciones quirúrgicas
- tiene problemas renales
- tiene partes metálicas en el cuerpo, como clips quirúrgicos, marcapasos, empastes o puentes dentales
- tiene alergias, incluida a una sustancia llamada medio de contraste utilizada en algunas pruebas
Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Se le podrá administrar un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede acudir acompañado/a de una persona para que le apoye durante la prueba.
Qué ocurre durante una RM
Una RM se realiza en el hospital por un técnico en radiología.
Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede ser más larga.
Antes de la RM
Antes de la prueba, se le puede administrar una inyección de un medio de contraste (colorante) para que aparezcan más detalles en las imágenes de RM.
Durante la RM
Durante la RM:
- Se le pedirá que se tumbe boca arriba en una mesa.
- Se le darán tapones para los oídos o auriculares para proteger su audición, ya que los aparatos de RM producen ruidos fuertes y chasquidos mientras obtienen las imágenes.
- El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda obtener imágenes nítidas.
- Se le puede pedir que contenga la respiración en algunos momentos de la prueba.
Después de la RM
Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la mesa y que pueda levantarse.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le puede pedir que espere en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción.
Si ha recibido un medicamento para relajarse durante la RM, es posible que pueda irse a casa en unas horas. Alguien deberá venir a recogerle al hospital y llevarle a casa en coche o taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.
Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.
Obtención de los resultados de la RM
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
Este redacta un informe escrito, que se le entrega a usted o al médico que le prescribió la prueba. Puede ser necesaria una consulta de seguimiento para comentar los resultados de la RM.
El médico debe comentar los resultados con usted y explicarle los siguientes pasos. Dígale si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de una RM
La RM es una prueba habitual. Las complicaciones graves son raras.
Si ha recibido una inyección de medio de contraste (colorante), puede aparecer un pequeño hematoma en el lugar de la inyección.
El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero generalmente son leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:
- náuseas o vómitos
- erupción cutánea
- dolor de cabeza
- sabor metálico en la boca
- mareos
Las reacciones alérgicas al medio de contraste son raras, pero pueden incluir:
- tos, sibilancias o estornudos
- malestar general
- dificultad para respirar o tragar
- erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida que pica
La mayoría de las reacciones ocurren inmediatamente después o en la primera hora tras la administración del medio de contraste. Avise al técnico en radiología si empieza a sentirse mal durante o después de la prueba.
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se realiza un escáner
Se le puede derivar para un escáner con el fin de:
- comprobar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una enfermedad, como un cáncer
- evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para un TAC
El hospital donde se realizará el TAC le indicará si debe hacer algo con antelación.
Por ejemplo, se le puede pedir que:
- siga una dieta especial
- tome ciertos medicamentos
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no lleve ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o grapas, u horquillas
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- padece asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- es diabético/a
- tiene alguna alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un TAC o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Ellos podrán recetarle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede estar acompañado/a de una persona de apoyo durante el TAC.
Qué ocurre durante un TAC
Un TAC suele realizarse en el hospital por un técnico en radiología. Por lo general, dura entre 10 y 20 minutos.
Antes del TAC
Según el motivo de su prueba, se le puede administrar una sustancia para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este producto se llama medio de contraste.
Puede administrarse en forma de bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- la sensación de estar orinándose, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante el TAC
- Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico en radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Se le puede pedir que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del TAC
Si la prueba se realiza de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de que termine.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le puede pedir que espere en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción a este producto.
Obtención de los resultados del TAC
Por lo general, los resultados del TAC tardan entre 1 y 2 semanas en estar disponibles, pero puede llevar hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo redacta un informe escrito, que se le entrega a usted o al médico que le recetó la prueba. Es posible que se necesite una consulta posterior para comentar los resultados del TAC.
El médico debe comentar los resultados con usted y explicarle cómo continuará el tratamiento.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se realizó el TAC.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de un TAC
Las complicaciones de un TAC son poco frecuentes. Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esta puede causar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Informe al técnico en radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se realiza muchos TAC, existe un riesgo muy pequeño de que los rayos X provoquen un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de recetarle un TAC y lo comentarán con usted.
Radiografía
¿Por qué se realiza una radiografía?
Una radiografía puede utilizarse para obtener imágenes de muchas partes del cuerpo, como:
- los huesos
- los dientes
- los pulmones
- el sistema digestivo
Una radiografía puede utilizarse para:
- comprobar la presencia de una fractura ósea después de un accidente
- comprobar la existencia de problemas dentales, como caries
- determinar si los síntomas que presenta podrían estar causados por una enfermedad, como una infección o una obstrucción del sistema digestivo
- comprobar si su hijo se ha tragado un objeto peligroso, como una pila
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención
Tipos de radiografías
Existen diferentes tipos de radiografías que pueden realizarle.
| Tipo | Por qué se realiza |
|---|---|
|
Radiografía estándar |
Se utiliza principalmente para examinar los huesos, así como los dientes y los pulmones |
|
Angiografía |
Se utiliza para examinar los vasos sanguíneos – implica la inyección de un colorante especial (medio de contraste) en la sangre, para que los vasos sanguíneos se vean mejor |
|
Densitometría ósea (DEXA) |
Se utiliza para comprobar la densidad (la solidez) de los huesos |
|
Tomografía computarizada (TAC) |
Se utiliza cuando se necesitan imágenes más detalladas del interior del cuerpo que las que proporciona una radiografía estándar, por ejemplo para evaluar la eficacia de un tratamiento |
|
Urografía intravenosa |
Se utiliza para examinar la vejiga y los riñones |
|
Tránsito esofágico con bario |
Se utiliza para examinar el sistema digestivo – implica la ingesta de un líquido a base de bario, para que el sistema digestivo se vea mejor |
|
Enema opaco |
Se utiliza para diagnosticar los síntomas intestinales: el bario se introduce en el recto mediante una sonda para que el intestino pueda verse con mayor claridad |
Preparación para una radiografía
Antes de la radiografía se le informará si debe hacer algo para prepararse.
Según el tipo de radiografía que le vayan a realizar, a veces se le puede pedir que:
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o corchetes, sujetadores u horquillas
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la radiografía (ayuno)
- tome un medicamento la víspera de la radiografía que le provocará deposiciones
Informe al profesional sanitario si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene alguna alergia o ha tenido una reacción previa al bario o a un colorante llamado medio de contraste
Dígale a la persona que realiza la radiografía si desea que haya otra persona en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal formado para ello.
Qué ocurre durante una radiografía
La mayoría de las radiografías se realizan en el hospital. Las radiografías dentales suelen hacerse en una clínica dental.
En el hospital, las radiografías las realiza un técnico en radiología.
Según el tipo de radiografía que le hagan, se le podrá administrar una inyección de medio de contraste, una bebida de bario o introducirle bario en el intestino mediante una sonda insertada en el ano (enema opaco).
El medio de contraste puede provocar una sensación de calor y enrojecimiento de la cara, y puede notar un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones deberían desaparecer rápidamente.
La radiografía en sí solo debería durar unos minutos:
- Puede que se le pida que se cambie y se ponga una bata, según la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- El aparato de radiografía se alineará con la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- La persona que realiza la radiografía (así como cualquier acompañante) se retirará detrás de una pantalla protectora o saldrá de la sala.
- Se le pedirá que permanezca completamente inmóvil durante unos segundos y se tomarán 1 o varias radiografías; no sentirá nada durante ese tiempo.
- Puede que se le pida que cambie de posición si hay que radiografiar distintas partes del cuerpo.
Después de la radiografía
En general, puede marcharse en cuanto termine la radiografía.
Si se le ha administrado bario o un medio de contraste, puede que se le pida que espere hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción.
Obtención de los resultados de la radiografía
Se le debería informar de cuándo recibirá los resultados de una radiografía.
Puede ser:
- el mismo día en que se la realiza
- en una cita unas semanas más tarde (si no ha tenido noticias después de unas semanas, contacte con el médico que le derivó o con su médico de familia)
Un profesional sanitario debería explicarle los resultados de la radiografía y si son necesarios pasos adicionales. Estos pueden incluir otras pruebas.
Posibles complicaciones de las radiografías
Las radiografías suelen ser muy seguras y las complicaciones graves son poco frecuentes.
Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al bario o al medio de contraste utilizado en algunos tipos de radiografías. Esto puede provocar síntomas como dificultad para respirar, mareos y erupciones cutáneas.
Se le pedirá que espere en el hospital si existe riesgo de reacción. El personal está formado para tratar este tipo de reacciones, si se producen.
Si se somete a muchas radiografías, existe un riesgo muy pequeño de que la radiación pueda causar cáncer.
Su médico evaluará los riesgos antes de recomendarle una radiografía y lo comentará con usted.
Biopsia
Por qué se realiza una biopsia
Existen varias razones por las que podría necesitar una biopsia.
Una biopsia puede utilizarse:
- para determinar la causa de sus síntomas
- como prueba de control después de un análisis de sangre o un escáner
- para vigilar una enfermedad de larga duración
En general, su médico de familia o un especialista le derivará para una biopsia.
A veces, una biopsia se realiza como parte de un procedimiento como una endoscopia o una operación.
Preparación para la biopsia
Su médico o especialista debería indicarle si debe hacer algo antes de la biopsia. También puede plantearle todas sus preguntas o comentarle sus inquietudes.
Por ejemplo, puede ser necesario dejar de tomar ciertos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.
Si está prevista una anestesia general (es decir, que dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber nada antes.
Cómo se realiza una biopsia
Una biopsia se realiza generalmente en el hospital.
Consiste en extraer una muestra de células o de tejido. La forma de realizarla depende de la parte del cuerpo de donde se extraiga la muestra.
En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le podrá administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.
Una biopsia puede realizarse mediante:
- extirpación total o parcial de la zona afectada
- uso de una aguja para extraer una muestra de células o de tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o de debajo de la piel
- uso de un tubo largo y fino con una pequeña cámara en su interior (endoscopio)
La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden durar más. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.
Después de la biopsia
En general, puede volver a casa el mismo día después de una biopsia.
Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.
Si ha recibido sedación (medicamentos para relajarse) o anestesia general (cuando está dormido/a durante la intervención), puede ser necesario que le vigilen durante un tiempo antes de volver a casa.
Un médico o una enfermera le indicarán cómo y cuándo recibirá los resultados.
Posibles complicaciones de una biopsia
La biopsia es un procedimiento frecuente y muy seguro.
Es posible que sienta dolor o molestias después de la intervención; tomar analgésicos como el paracetamol puede aliviarle.
A veces puede aparecer una infección en el lugar de la biopsia.
Si se ha realizado una biopsia en el útero o en el cuello del útero, puede tener retortijones o un ligero sangrado vaginal.
En algunos tipos de biopsia también existe riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a los que debe estar atento/a y cómo actuar.
Recomendación urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
- tiene dolor después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- sale sangre o líquido del lugar de la biopsia
- la zona de la biopsia está hinchada o enrojecida; el enrojecimiento puede ser más difícil de ver en piel morena o negra
Obtención de los resultados de la biopsia
Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más hasta que reciba los resultados.
Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que necesitó la biopsia.
Es posible que sea necesaria una consulta de seguimiento para comentar los resultados. Un médico o una enfermera debería hablar con usted sobre los resultados y explicarle cómo continuará el tratamiento.
A veces pueden ser necesarias otra biopsia u otras pruebas.
Análisis de sangre
Por qué se realiza un análisis de sangre
Existen muchos motivos por los que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si sus síntomas están causados por ciertas enfermedades
- determinar si tiene un riesgo más alto de desarrollar una enfermedad
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una enfermedad
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, el/la enfermero/a o el especialista debería indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de algunas pruebas puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Cómo se realiza un análisis de sangre
Un análisis de sangre se realiza generalmente en un laboratorio de análisis clínicos o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente del pliegue del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o de la punta del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero se coloque un torniquete elástico alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un ligero pinchazo cuando entre la aguja, lo que puede resultar algo molesto. La sangre se recogerá en un tubo pequeño, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente le darán un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar de la punción.
Puede aparecer un hematoma o hinchazón en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Informe al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él podrá ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.
También puede acudir acompañado/a al análisis de sangre para sentirse apoyado/a.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
En general, los resultados de los análisis de sangre están disponibles en unos días; en algunas pruebas pueden tardar varias semanas.
Su médico de familia, el/la enfermero/a o el especialista debería comentar con usted los resultados y explicarle cómo continuará el tratamiento.
Si los resultados no muestran nada anormal, quizá no sea necesario hacer nada más. A veces pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se realizó el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complejos. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
No existe un tratamiento curativo para la enfermedad de Behçet, pero a menudo es posible controlar los síntomas con medicamentos que reducen la inflamación en las partes del cuerpo afectadas.
Estos medicamentos incluyen:
- los corticosteroides – antiinflamatorios potentes
- los inmunosupresores – medicamentos que reducen la actividad del sistema inmunitario
- las terapias biológicas – medicamentos dirigidos a los procesos biológicos implicados en el proceso de inflamación
Su equipo médico establecerá un plan de tratamiento específico para usted, en función de sus síntomas.
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Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).