Feocromocitoma
Actualizado: · Código CIE-10: D35.0, C74.1
Sobre la enfermedad
Las glándulas suprarrenales producen una serie de hormonas importantes, que se liberan en la sangre cuando es necesario. Estas hormonas controlan el ritmo cardíaco, la tensión arterial y el metabolismo (los procesos químicos que mantienen los órganos en funcionamiento).
Un feocromocitoma puede hacer que las glándulas suprarrenales produzcan demasiadas de estas hormonas, lo que a menudo provoca problemas como palpitaciones y tensión arterial elevada.
Síntomas
Los síntomas de un feocromocitoma tienden a ser impredecibles y suelen presentarse en forma de crisis repentinas que duran desde unos minutos hasta una hora.
Las crisis pueden durar más tiempo y volverse más frecuentes e intensas a medida que el tumor crece.
Los síntomas y signos de un feocromocitoma pueden incluir:
- dolor de cabeza
- sudoración abundante
- palpitaciones
- tensión arterial elevada
- palidez facial
- náuseas o vómitos
- sensación de ansiedad o pánico
- temblores
Algunas personas con un feocromocitoma no presentan ningún síntoma, y su afección o bien nunca se diagnostica o bien se descubre únicamente durante pruebas realizadas por otro problema, como una tensión arterial elevada. Otras presentan síntomas durante muchos años antes de que se diagnostique el feocromocitoma.
Causas y factores de riesgo
Muchos feocromocitomas aparecen sin una razón evidente y no son hereditarios.
Sin embargo, hasta 1 de cada 3 se produce en el marco de una afección genética hereditaria, como:
- el síndrome de von Hippel-Lindau (VHL)
- la neurofibromatosis de tipo 1 (NF1)
Estas afecciones genéticas provocan el desarrollo de diferentes tumores o excrecencias en el organismo.
Si le diagnostican un feocromocitoma, su médico puede recomendarle realizar pruebas genéticas para comprobar si padece alguna de estas afecciones.
Diagnóstico y pruebas
El diagnóstico de un feocromocitoma puede ser difícil, ya que los síntomas son bastante generales y pueden estar causados por muchas otras afecciones más frecuentes.
A veces, se descubre un tumor de la glándula suprarrenal durante una prueba de imagen realizada por otro motivo. Las pruebas complementarias para saber más sobre el tumor pueden incluir:
- análisis de sangre y orina
- una tomografía computarizada (TC)
- una resonancia magnética (RM)
RM (resonancia magnética)
Por qué se realiza una RM
La RM puede utilizarse para:
- determinar la causa de sus síntomas
- examinar sus huesos y órganos
- evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo, comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
Preparación para una RM
El hospital donde se realizará la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.
Es posible que le pidan:
- no llevar ningún objeto que contenga metal, como joyas, sujetador, horquillas o audífonos
- sacar las monedas o llaves de los bolsillos
- ponerse una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
- no maquillarse
Se le pedirá que rellene un formulario indicando si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- se ha sometido anteriormente a intervenciones quirúrgicas
- tiene problemas renales
- tiene partes metálicas en el cuerpo, como clips quirúrgicos, marcapasos, empastes o puentes dentales
- tiene alergias, incluida la alergia a una sustancia llamada medio de contraste que se utiliza en algunas pruebas
Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Es posible que puedan administrarle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede acudir acompañado/a de una persona para que le apoye durante la prueba.
Qué ocurre durante una RM
Una RM se realiza en el hospital por un técnico en radiología.
Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede durar más.
Antes de la RM
Antes de la prueba, puede administrársele una inyección de un medio de contraste (colorante) para que aparezcan más detalles en las imágenes de RM.
Durante la RM
Durante la RM:
- Se le pedirá que se tumbe boca arriba en una camilla.
- Se le darán tapones para los oídos o auriculares para proteger su audición, ya que los aparatos de RM producen ruidos fuertes y chasquidos durante la toma de imágenes.
- El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda obtener imágenes nítidas.
- Es posible que le pidan que contenga la respiración en algunos momentos de la prueba.
Después de la RM
Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la camilla y que pueda levantarse.
Si se le ha administrado un medio de contraste, es posible que le pidan que espere en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción a este producto.
Si ha recibido un medicamento para relajarse durante la RM, es posible que pueda irse a casa en unas horas. Alguien deberá ir a recogerle al hospital y llevarle a casa en coche o taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.
Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.
Obtención de los resultados de la RM
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
Este redacta un informe para el médico que le ha prescrito la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados de la RM.
El médico debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos. Dígale si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de una RM
La RM es una prueba habitual. Las complicaciones graves son poco frecuentes.
Si se le ha administrado una inyección de medio de contraste (colorante), puede aparecer un pequeño hematoma en el lugar de la inyección.
El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero generalmente son leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:
- náuseas o vómitos
- erupción cutánea
- dolor de cabeza
- sabor metálico en la boca
- mareos
Las reacciones alérgicas al medio de contraste son poco frecuentes, pero pueden incluir:
- tos, sibilancias o estornudos
- malestar general
- dificultad para respirar o tragar
- erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida que pica
La mayoría de las reacciones se producen inmediatamente después o durante la primera hora tras la administración del medio de contraste. Avise al técnico en radiología si empieza a encontrarse mal durante o después de la prueba.
Se le pedirá que espere en el hospital unos 30 minutos después de la prueba para comprobar que no aparece ninguna reacción al medio de contraste.
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se realiza un TAC
Puede ser derivado/a para un TAC con el fin de:
- examinar los huesos u órganos internos después de un accidente
- determinar si sus síntomas están causados por una afección, como un cáncer
- evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo, comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para un TAC
El hospital donde se realizará el TAC le indicará si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, es posible que le pidan:
- seguir una dieta especial
- tomar ciertos medicamentos
- no comer ni beber nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no llevar ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o grapas, sujetadores u horquillas
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o tiroideos
- tiene diabetes
- tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un TAC o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a para que le apoyen durante el TAC.
Qué ocurre durante un TAC
Un TAC suele realizarse en el hospital y lo lleva a cabo un técnico en radiología. Por lo general, dura entre 10 y 20 minutos.
Antes del TAC
Según el motivo del TAC, se le puede administrar un medio de contraste para que los detalles se vean mejor en las imágenes.
Puede administrarse en forma de bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- la impresión de orinar, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante el TAC
- Le pedirán que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Puede que le pidan que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del TAC
Si el TAC se realiza de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de terminar la prueba.
Si le han administrado un medio de contraste, puede que le pidan que permanezca en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no tiene ninguna reacción.
Obtención de los resultados del TAC
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo redacta un informe para el médico que le ha prescrito la prueba. Es posible que necesite una cita posterior para comentar los resultados del TAC.
El médico debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo del TAC.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene dudas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de un TAC
Las complicaciones de un TAC son poco frecuentes. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si le han administrado un medio de contraste, le pedirán que permanezca en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de irse a casa.
Avise al técnico en radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se somete a muchos TAC, existe un riesgo muy pequeño de que la radiación de los rayos X provoque cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de prescribirle un TAC y lo comentarán con usted.
Análisis de sangre
Por qué se hace un análisis de sangre
Existen muchos motivos por los que puede necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si sus síntomas están causados por ciertas enfermedades
- determinar si tiene un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una enfermedad
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, su enfermero/a o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- suspender ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Qué ocurre durante un análisis de sangre
Un análisis de sangre suele realizarse en la consulta de su médico de familia o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente del pliegue del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o de la yema del dedo (prueba por punción en el dedo).
Puede que primero le coloquen una banda elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Notará un pequeño pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar un poco molesto. La sangre se recogerá en un tubo pequeño, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, normalmente le darán un poco de algodón o un apósito para cubrir el punto de punción.
Puede aparecer un hematoma o hinchazón en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.
También puede ir acompañado/a al análisis de sangre para que le apoyen.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
Su médico de familia, su enfermero/a o el especialista debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada anormal, puede que no sea necesario hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo del análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complejos. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene dudas sobre los resultados o si no los entiende.
Laparoscopia (cirugía laparoscópica)
Por qué se hace una laparoscopia
La laparoscopia puede utilizarse para diagnosticar afecciones como la apendicitis, la enfermedad inflamatoria pélvica, la endometriosis y algunos tipos de cáncer, como el cáncer de hígado y el cáncer de ovario.
También se utiliza para intervenciones quirúrgicas destinadas a tratar ciertas afecciones, como:
- la extirpación de órganos como el apéndice o la vesícula biliar
- la reparación de hernias o de úlceras gástricas perforadas o hemorrágicas
- la extirpación de órganos afectados por un cáncer, como los ovarios, la próstata o el hígado
- el tratamiento de un embarazo ectópico
- la extirpación del útero (histerectomía) o de miomas
- la cirugía de pérdida de peso
A menudo se recomienda la laparoscopia porque el tiempo de recuperación es más corto que con otros tipos de intervenciones quirúrgicas.
Preparación para una laparoscopia
El hospital le dará información sobre cómo prepararse para una laparoscopia.
Según el motivo por el que se someta a una laparoscopia, es posible que se le pida hacer algunas cosas, como:
- no comer ni beber
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los anticoagulantes
- dejar de fumar
No puede conducir después de una laparoscopia, por lo que deberá pedir a alguien que le lleve a casa.
Qué ocurre durante una laparoscopia
Si se somete a una laparoscopia para diagnosticar una afección, suele durar entre 30 y 60 minutos. Durará más si se somete a una intervención quirúrgica para tratar una afección.
La laparoscopia se realiza bajo anestesia general, por lo que dormirá durante la operación y no sentirá ningún dolor.
- El cirujano practicará una pequeña incisión, generalmente cerca del ombligo.
- Se introduce aire en el abdomen a través de la incisión, para que el cirujano pueda ver más fácilmente el interior del abdomen.
- A continuación, se introduce por la incisión un tubo fino y flexible con una cámara en su interior (laparoscopio), de modo que las imágenes de vídeo del interior del abdomen puedan mostrarse en una pantalla.
- Si se somete a una intervención quirúrgica, pueden ser necesarias varias incisiones pequeñas adicionales en el abdomen, por las que el cirujano introducirá los instrumentos.
- Al final, se evacua el aire del abdomen y las incisiones se cierran con puntos o grapas y se cubren con un apósito.
Después de la operación
Pasará un tiempo en la sala de reanimación y recibirá medicamentos para aliviar el dolor y la hinchazón.
Después de la operación, es posible que:
- tenga náuseas o vómitos
- se sienta más cansado/a de lo habitual
- tenga dolor de garganta
- tenga hinchazón, calambres o dolor y molestias en el abdomen
- tenga dolor en el hombro
- tenga hematomas alrededor de las heridas
La mayoría de las personas pueden irse del hospital el mismo día o al día siguiente.
Recuperación después de una laparoscopia
La duración de la recuperación después de una laparoscopia varía.
Suele tardar hasta 10 días si se realizó para diagnosticar una afección, pero pueden pasar hasta 3 semanas antes de poder volver al trabajo. Si se ha sometido a una intervención quirúrgica, la recuperación completa puede tardar entre 6 y 8 semanas.
Hay cosas que puede hacer para favorecer su recuperación.
Qué hacer
-
tome paracetamol o ibuprofeno para aliviar el dolor
-
asegúrese de beber muchos líquidos y de seguir una alimentación saludable
-
lleve medias de compresión si se las han recomendado
-
muévase todo lo que pueda
-
haga ejercicios para las piernas y los tobillos, como rotaciones de los tobillos en círculos, mientras descansa
-
mantenga la herida seca durante las primeras 24 horas; después de este periodo, puede ducharse, pero procure que el agua no esté demasiado caliente, ya que puede provocar un sangrado de las heridas
Qué no hacer
-
no se bañe durante las 2 primeras semanas o hasta que la herida esté cicatrizada
-
no coja un avión durante las 48 horas posteriores a una laparoscopia
-
no consuma alcohol durante 48 horas
-
no fume, ya que su organismo puede necesitar más tiempo para curarse
Posibles complicaciones de la laparoscopia
La laparoscopia es un procedimiento frecuente.
Las complicaciones son raras, pero pueden incluir:
- la necesidad de una cirugía abierta, con una incisión más grande
- una hernia
- lesiones en un órgano, como la vejiga
- lesiones en un vaso sanguíneo
- una reacción alérgica grave (anafilaxia) al anestésico general
- coágulos de sangre, como una TVP (trombosis venosa profunda) o una embolia pulmonar
Acción inmediata: llame al 112 o acuda a urgencias si:
se ha sometido recientemente a una laparoscopia y:
- tiene latidos del corazón muy rápidos
Pruebas genéticas y genómicas
¿Por qué me propondrían una prueba genética?
La prueba genética – a veces llamada prueba genómica – identifica modificaciones en los genes que pueden causar problemas de salud. Se utiliza principalmente para diagnosticar afecciones raras y hereditarias, así como algunos tipos de cáncer.
Se le puede proponer una prueba genética porque:
- su médico de familia cree que podría tener una afección causada por la modificación de uno o varios genes
- alguien de su familia tiene una afección causada por modificaciones en los genes
- algunos de sus familiares han tenido un tipo de cáncer que podría ser hereditario
- usted o su pareja tienen una afección que podría transmitirse a sus hijos
Si tiene preguntas sobre la realización de una prueba genética, hable con su médico de familia.
Qué puede decirme una prueba genética
Una prueba genética puede:
- ayudar a diagnosticar una afección rara en un niño
- ayudarle a comprender si una afección hereditaria puede afectarle a usted, a su hijo o a otro miembro de la familia, y ayudarle a decidir si tener o no hijos
- mostrar si tiene un riesgo más alto de desarrollar ciertas afecciones, incluidos algunos tipos de cáncer
- orientar a los médicos en la elección del medicamento o tratamiento adecuado para usted
- orientar a los médicos sobre la posibilidad de participar en un ensayo clínico
La secuenciación del genoma completo analiza simultáneamente todo su material genético (y no solo una parte, como en el caso de otros tipos de pruebas genéticas).
¿Quién puede beneficiarse de una prueba genética?
Hable con el especialista del hospital para saber si esta prueba es adecuada para su situación.
Consejo genético
Si le proponen una prueba genética, es posible que le deriven a un consejero genético para ayudarle a comprender lo que implica la prueba para usted y su familia.
Un consejero genético puede ayudarle a comprender:
- los riesgos y los beneficios de realizar una prueba genética
- los posibles resultados de la prueba y su significado
- cómo podrían verse afectados los miembros de su familia si la prueba muestra que hay una enfermedad grave en la familia
- el riesgo de que usted y su pareja transmitan una enfermedad a sus hijos
- sus opciones si tiene un hijo con una enfermedad hereditaria y no desea que el siguiente hijo la herede
Si decide no hacerse la prueba genética, seguirá recibiendo atención y acompañamiento por parte de los profesionales sanitarios.
Impacto en su familia
Puede ser útil reflexionar sobre cómo pueden afectarle los resultados de una prueba genética a usted y a los demás miembros de su familia.
Si la prueba genética muestra que existen modificaciones en sus genes que causan una enfermedad, esto puede significar que otros miembros de su familia también la padecen. En ese caso, su médico puede recomendar que otros miembros de la familia se hagan también una prueba genética.
También es posible que la prueba le proporcione información sobre sus familiares que usted o ellos no conocían anteriormente. Por ejemplo, puede revelar que usted fue adoptado/a o que su padre biológico no es quien pensaba.
Esto se explica porque la prueba puede mostrar que usted no comparte genes con los miembros de su familia.
Realización de una prueba genética
Una prueba genética se realiza generalmente a partir de una muestra de sangre o de saliva.
Si le han derivado a una prueba genética debido a un cáncer, la prueba se realizará en una muestra del tumor que ya se ha extirpado como parte de su tratamiento.
La muestra de sangre, saliva o tejido se envía a un laboratorio de genética para su análisis.
Obtención de los resultados
Se le informará de cuándo recibirá los resultados de la prueba. Según el motivo de la prueba, esto puede tardar semanas o meses. Es posible que necesite pruebas complementarias.
Los resultados de la prueba pueden mostrar que:
- usted presenta una modificación genética conocida por causar una enfermedad
- usted no presenta una modificación genética conocida por causar una enfermedad
- el significado de los resultados para su salud no está claro (pero los médicos podrían comprenderlos mejor en el futuro)
Después de recibir los resultados, es posible que le deriven a un consejero genético para ayudarle a comprender lo que significan para usted y su familia.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
La mayoría de las personas con un feocromocitoma necesitarán una intervención quirúrgica para extirparlo.
Por lo general, se le administrarán unos medicamentos llamados alfabloqueantes (y, en algunos casos, betabloqueantes) durante unas semanas antes de la operación. Bloquean los efectos de las hormonas en exceso sobre el organismo y estabilizan el ritmo cardíaco y la tensión arterial.
La operación se realiza bajo anestesia general (usted duerme durante toda la operación). Puede efectuarse en forma de:
- cirugía mínimamente invasiva (laparoscópica): se practican unas pequeñas incisiones y se introducen instrumentos finos para extirpar el tumor; es el tipo de intervención quirúrgica más frecuente para los feocromocitomas
- cirugía abierta: se practica una sola incisión más grande en la piel para acceder al tumor y extirparlo
Las incisiones se practican generalmente en el vientre (abdomen).
Su médico hablará con usted sobre el mejor tipo de operación y le explicará el procedimiento en detalle, incluidos los riesgos. También responderá a todas sus preguntas.
Si su feocromocitoma es canceroso, podría necesitar quimioterapia o radioterapia además de la intervención quirúrgica.
Si el tumor no se puede extirpar, necesitará medicamentos para controlar su afección. Por lo general, será una combinación de medicamentos para controlar los efectos de las hormonas en exceso.
Vivir con la enfermedad
Sin tratamiento, los feocromocitomas pueden provocar problemas graves y afectar considerablemente a su calidad de vida.
Presentará un riesgo de latidos cardíacos irregulares (arritmia), infarto de miocardio, ictus (accidente cerebrovascular) y fallo orgánico.
Sin embargo, la mayoría de los tumores pueden extirparse con éxito mediante intervención quirúrgica, lo que generalmente conlleva la desaparición de la mayoría de los síntomas.
En un pequeño número de personas, el tumor puede reaparecer. Por consiguiente, necesitará controles regulares después de la operación, de modo que, si reaparece, pueda detectarse y tratarse lo antes posible. Contacte inmediatamente con su médico de familia si los síntomas vuelven.
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