Hidradenitis supurativa
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Sobre la enfermedad
La hidradenitis supurativa es una afección cutánea de larga duración que provoca nódulos dolorosos, comedones, quistes, cicatrices y canales bajo la piel por los que supura pus. Los síntomas varían de leves a graves y aparecen con frecuencia en la ingle, las axilas, las nalgas y debajo de los senos. Puede ser difícil de controlar, pero el tratamiento (antibióticos, antisépticos, retinoides, anticonceptivos, inmunosupresores, esteroides o intervención quirúrgica en los casos graves) y los cambios en el estilo de vida pueden mejorar los síntomas.
Síntomas
Los síntomas de la hidradenitis supurativa varían de leves a graves.
Provoca una mezcla de nódulos parecidos a forúnculos, comedones (puntos negros), quistes, cicatrices y canales en la piel que dejan supurar pus.
La enfermedad suele comenzar con comedones, pústulas (puntos llenos de pus) y nódulos duros, del tamaño de un guisante, que aparecen en un solo lugar. Los nódulos desaparecen o se rompen y dejan supurar pus al cabo de unas horas o unos días.
Después, a menudo aparecen nuevos nódulos en una zona cercana. Si no se controlan con medicamentos, pueden desarrollarse nódulos más grandes y extenderse. Bajo la piel también se forman canales estrechos, llamados trayectos fistulosos, que se abren a la superficie y dejan supurar pus.
La hidradenitis supurativa puede ser muy dolorosa. Los nódulos aparecen en la piel en las siguientes zonas:
- alrededor de la ingle y de los órganos genitales
- en las axilas
- en las nalgas y alrededor del ano
- debajo de los senos
Los nódulos también pueden aparecer en la nuca, en la zona donde se lleva el cinturón o el elástico de la ropa y en la cara interna de los muslos.
Algunos nódulos pueden infectarse con bacterias, provocando una infección secundaria que deberá tratarse con antibióticos.
Muchas personas con hidradenitis supurativa también desarrollan un seno pilonidal, es decir, una pequeña abertura o un «túnel» en la piel, en la parte superior de las nalgas, en el lugar donde se separan (el surco interglúteo).
Causas y factores de riesgo
La causa exacta de la hidradenitis supurativa no se conoce, pero los nódulos aparecen como consecuencia de la obstrucción de los folículos pilosos.
El tabaquismo y la obesidad están fuertemente asociados a la hidradenitis supurativa y, si usted es obeso/a y/o fuma, sus síntomas empeorarán.
La hidradenitis supurativa suele comenzar alrededor de la pubertad, pero puede aparecer a cualquier edad después de esta. Esto podría sugerir que las hormonas sexuales desempeñan un papel. Muchas personas con esta afección también tienen acné y un exceso de vello (hirsutismo).
En casos raros, la hidradenitis supurativa puede estar asociada a la enfermedad de Crohn, especialmente si aparece en la región inguinal y en la piel cerca del ano. La enfermedad de Crohn es una afección de larga duración que provoca una inflamación de la mucosa del tubo digestivo.
La hidradenitis supurativa es hereditaria (se da en la familia) en aproximadamente 1 de cada 3 casos. No es contagiosa y no está asociada a una mala higiene.
Diagnóstico y pruebas
No existe una prueba definitiva que permita diagnosticar la hidradenitis supurativa.
El médico de familia examinará las zonas de piel afectadas y podrá tomar una muestra (mediante un hisopo) de una zona infectada. Esto puede ayudar a establecer el diagnóstico, ya que esta afección no suele estar asociada a la presencia de las bacterias responsables de las infecciones cutáneas.
La hidradenitis supurativa puede confundirse con el acné o los pelos encarnados.
Tratamiento
La hidradenitis supurativa es una afección recurrente, que dura toda la vida y a menudo es difícil de controlar, aunque los síntomas pueden mejorar o llegar a desaparecer con el tratamiento.
Es importante que la afección se reconozca y diagnostique en una fase precoz, para prevenir su agravamiento.
En las fases precoces, puede controlarse con medicamentos. En los casos graves o persistentes, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.
Antibióticos
Si tiene tumefacciones especialmente dolorosas, inflamadas y que supuran pus, se le puede recetar un tratamiento antibiótico de 1 o 2 semanas de duración, si las pruebas muestran que tiene una infección bacteriana.
En ausencia de infección bacteriana, pueden utilizarse dosis bajas de antibióticos para prevenir la inflamación. Este tratamiento antibiótico más prolongado durará al menos 3 meses, con el fin de reducir el número de tumefacciones que aparecen.
Los antibióticos pueden administrarse en forma de crema (tópica) o en forma de comprimidos, cápsulas o solución. Entre los tipos de antibióticos se encuentran la limeciclina, la doxiciclina, la eritromicina o la claritromicina.
En los casos graves de hidradenitis supurativa, una combinación de clindamicina y rifampicina puede ser eficaz.
Antisépticos
Las soluciones antisépticas para el lavado, como la clorhexidina al 4 %, aplicadas diariamente sobre las zonas afectadas, se recetan a menudo en combinación con otros tratamientos.
Retinoides
Los retinoides, como la acitretina, son medicamentos a base de vitamina A que ayudan a algunas personas con hidradenitis supurativa.
Los retinoides siempre son recetados por dermatólogos. Deben utilizarse con precaución y no pueden tomarse durante el embarazo. También es importante evitar un embarazo durante 3 años después de interrumpir el tratamiento, por lo que generalmente no se recetan si es probable que pueda quedarse embarazada.
Anticonceptivos
Si la hidradenitis supurativa empeora antes de la menstruación, los anticonceptivos orales pueden ser beneficiosos para usted.
Tratamientos inmunosupresores
En los casos graves de hidradenitis supurativa, los tratamientos que suprimen el sistema inmunitario, como el adalimumab o el infliximab, pueden ser útiles.
Sin embargo, la supresión del sistema inmunitario conlleva ciertos riesgos, por lo que estos medicamentos generalmente son recetados por un dermatólogo únicamente si los demás tratamientos no dan resultados.
Los tratamientos inmunosupresores como el infliximab y el adalimumab se administran mediante inyección o perfusión, a intervalos regulares, ya sea en el domicilio o en el hospital.
Esteroides
En raras ocasiones, se le pueden recetar esteroides, como la prednisolona, para reducir una inflamación cutánea grave. Los esteroides pueden administrarse en forma de cremas para la piel o de comprimidos, o puede recibir una inyección directamente en la piel afectada.
Entre los posibles efectos adversos de los esteroides se encuentran el aumento de peso, un sueño de mala calidad y cambios de humor repentinos.
Intervención quirúrgica
La intervención quirúrgica puede considerarse en los casos en que la hidradenitis supurativa no puede controlarse con medicamentos.
Vivir con la enfermedad
Recomendaciones sobre el estilo de vida
Si tiene hidradenitis supurativa, debería:
- perder peso si tiene sobrepeso
- dejar de fumar si fuma
- utilizar un producto antiséptico para limpiar la piel o un jabón antiséptico; este puede recetarse como complemento de otro tratamiento
- aplicar una compresa caliente de tela sobre los nódulos para favorecer la salida del pus
- llevar ropa holgada
- evitar afeitar las zonas de piel afectadas
Perspectivas
Aunque la hidradenitis supurativa puede persistir durante muchos años, si se diagnostica a tiempo, los síntomas pueden aliviarse con el tratamiento.
Sin embargo, la enfermedad puede tener un impacto significativo en la vida diaria. Tener que cambiar los apósitos con regularidad y vivir permanentemente con el dolor y las molestias que provocan los síntomas puede afectar a su calidad de vida y conducir a una depresión.
Hable con su médico de familia si le resulta difícil sobrellevar la situación.
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Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).