Nefritis lúpica
Actualizado: · Código CIE-10: M32.1
Acerca de la enfermedad
La nefritis lúpica es una inflamación de los riñones causada por el lupus, una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario ataca partes sanas del cuerpo. La afectación renal puede manifestarse por la presencia de proteínas y sangre microscópica en la orina. Otros síntomas del lupus pueden incluir dolores articulares y musculares, fatiga extrema, erupciones cutáneas y fiebre. El tratamiento incluye hidroxicloroquina, corticoides y medicamentos inmunosupresores.
Síntomas
Existen muchos síntomas posibles del lupus.
Los principales síntomas incluyen:
- dolores articulares y musculares
- cansancio extremo que no desaparece, sin importar el tiempo de descanso
- erupciones cutáneas que suelen aparecer después de la exposición al sol – la erupción se localiza a menudo en la nariz y las mejillas
También puede presentar:
- dolores de cabeza
- úlceras bucales
- fiebre (temperatura elevada)
- caída del cabello
- pérdida de peso
- ganglios linfáticos inflamados, generalmente en el cuello, las axilas o la ingle
- depresión y ansiedad
- dolor en el pecho o en el vientre (abdomen)
- cambios en el color de los dedos de las manos y de los pies cuando tiene frío, está ansioso/a o estresado/a (fenómeno de Raynaud)
Brotes de los síntomas
El lupus suele empeorar (brotes) y los síntomas se intensifican durante algunas semanas, a veces más.
Después los síntomas mejoran (remisión). Se desconoce la razón por la que los síntomas empeoran o mejoran.
Algunas personas no notan ninguna diferencia y sus síntomas son constantes.
Consulte a su médico de familia si:
- presenta a menudo síntomas de lupus
El lupus se controla mejor si se detecta y se trata de forma precoz.
Causas y factores de riesgo
El lupus es una enfermedad autoinmune. Esto significa que el sistema de defensa natural del organismo (el sistema inmunitario) ataca partes sanas de su cuerpo.
No es contagioso.
Las causas del lupus no se conocen por completo. Las posibles causas incluyen:
- infección vírica
- algunos medicamentos
- la luz del sol
- la pubertad
- el parto
- la menopausia
El lupus es más frecuente en mujeres que en hombres.
Diagnóstico y pruebas
El lupus no siempre es fácil de diagnosticar, ya que los síntomas pueden parecerse a los de otras afecciones.
Su médico de familia generalmente le prescribirá algunos análisis de sangre. Puede diagnosticar un lupus si las pruebas muestran que tiene niveles elevados de un cierto tipo de anticuerpos y si también presenta los síntomas típicos del lupus.
Es posible que le deriven para realizar radiografías y pruebas de imagen del corazón, los riñones y otros órganos si el médico cree que podrían estar afectados.
Si se confirma el lupus, se le recomendará realizar controles y pruebas regulares, como análisis de sangre para comprobar la anemia y análisis de orina para comprobar los problemas renales.
| Gravedad | Cómo afecta al organismo |
|---|---|
|
Leve |
Problemas articulares y cutáneos, cansancio |
|
Moderada |
Inflamación de otras partes de la piel y del cuerpo, incluidos los pulmones, el corazón y los riñones |
|
Grave |
Inflamación que provoca lesiones graves del corazón, los pulmones, el cerebro o los riñones, que puede poner en peligro la vida |
Pruebas e investigaciones
Radiografía · Análisis de sangre · Prueba de autoanticuerpos
Radiografía
Por qué se hace una radiografía
Una radiografía puede utilizarse para obtener imágenes de muchas partes del cuerpo, como:
- los huesos
- los dientes
- los pulmones
- el sistema digestivo
Una radiografía puede utilizarse para:
- comprobar si tiene una fractura ósea después de un accidente
- comprobar si hay problemas con sus dientes, como caries dentales
- determinar si los síntomas que presenta podrían estar causados por una afección, como una infección o una obstrucción del sistema digestivo
- comprobar si su hijo ha tragado algo peligroso, como una pila
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención
Tipos de radiografías
Existen diferentes tipos de radiografías que pueden realizarse.
| Tipo | Por qué se realiza |
|---|---|
|
Radiografía estándar |
Se utiliza principalmente para comprobar los huesos, así como los dientes y los pulmones |
|
Angiografía |
Se utiliza para comprobar los vasos sanguíneos – implica la inyección de un colorante especial (medio de contraste) en la sangre, para que los vasos sanguíneos puedan verse con más claridad |
|
Densitometría ósea (DEXA) |
Se utiliza para comprobar la densidad (la resistencia) de los huesos |
|
Tomografía computarizada (TAC) |
Se utiliza cuando se necesitan imágenes del interior del cuerpo más detalladas que las de una radiografía estándar, por ejemplo para ver en qué medida funciona un tratamiento |
|
Urografía intravenosa |
Se utiliza para comprobar la vejiga y los riñones |
|
Tránsito esofágico con bario |
Se utiliza para comprobar el sistema digestivo – implica beber un líquido llamado bario, para que el sistema digestivo pueda verse con más claridad |
|
Enema de bario |
Se utiliza para diagnosticar los síntomas intestinales – el bario se introduce en el recto mediante una sonda, para que el intestino pueda verse con más claridad |
Preparación para una radiografía
Se le informará antes de la radiografía si debe hacer algo para prepararse.
Según el tipo de radiografía que vaya a realizarse, a veces se le puede pedir que:
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o grapas, u horquillas
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la radiografía (ayuno)
- tome la víspera de la radiografía un medicamento para vaciar el intestino (laxante)
Informe al profesional sanitario si:
- está embarazada o podría estarlo
- está amamantando
- toma medicamentos
- tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción al bario o a un colorante llamado medio de contraste
Dígale a la persona que realiza la radiografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal formado.
Qué ocurre durante una radiografía
La mayoría de las radiografías se realizan en el hospital. Las radiografías dentales generalmente se hacen en una clínica dental.
En el hospital, las radiografías las realiza el técnico en radiología.
Según el tipo de radiografía que se realice, se le podrá administrar una inyección de medio de contraste, una bebida de bario, o introducir bario en el intestino mediante una sonda insertada en el ano (enema de bario).
El medio de contraste puede darle una sensación de calor y enrojecimiento de la cara, y puede notar un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones deberían desaparecer rápidamente.
La radiografía en sí solo debería durar unos minutos:
- Se le puede pedir que se cambie y se ponga una bata, según la parte del cuerpo a radiografiar.
- El aparato de radiografía se alineará con la parte del cuerpo a radiografiar.
- La persona que realiza la radiografía (así como cualquier acompañante) se retirará detrás de una pantalla de protección o saldrá de la sala.
- Se le pedirá que permanezca completamente inmóvil durante unos segundos y se tomarán 1 o varias radiografías – no sentirá nada durante este tiempo.
- Se le puede pedir que cambie de posición si hay que radiografiar diferentes partes del cuerpo.
Después de la radiografía
En general, puede irse en cuanto termine la radiografía.
Si se le ha administrado bario o un medio de contraste, se le puede pedir que espere hasta 30 minutos para asegurarse de que no tiene ninguna reacción.
Obtención de los resultados de la radiografía
Se le debería indicar cuándo recibirá los resultados de una radiografía.
Esto puede ser:
- el mismo día en que se la hace
- en una cita unas semanas más tarde
Un profesional sanitario debería explicarle los resultados de la radiografía y si son necesarios pasos adicionales. Estos pueden incluir otras pruebas.
Posibles complicaciones de las radiografías
Las radiografías suelen ser muy seguras y las complicaciones graves son poco frecuentes.
Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al bario o al medio de contraste utilizado en algunos tipos de radiografías. Esto puede provocar síntomas como dificultad para respirar, mareos y erupciones cutáneas.
Se le pedirá que espere en el hospital si existe riesgo de reacción. El personal está formado para tratar este tipo de reacciones, si se producen.
Si se somete a muchas radiografías, existe un riesgo muy pequeño de que la radiación pueda provocar cáncer.
Su médico evaluará los riesgos antes de recomendarle una radiografía y lo comentará con usted.
Análisis de sangre
Por qué se hace un análisis de sangre
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si sus síntomas están causados por ciertas afecciones
- determinar si tiene un riesgo más alto de desarrollar una afección
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una afección
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, su enfermero o su especialista deberían indicarle si debe hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Qué ocurre durante un análisis de sangre
Un análisis de sangre suele realizarse en un laboratorio de análisis o en el hospital. La prueba dura generalmente unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero se coloque una goma elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un leve pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar algo incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, normalmente se le dará un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar de la punción.
Es posible que aparezca un hematoma o hinchazón en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Informe al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.
También puede venir acompañado/a al análisis de sangre para que le sirva de apoyo.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
Puede recibir los resultados de sus análisis de sangre en unos días, pero algunos pueden tardar unas semanas.
Su médico de familia, su enfermero o su especialista deberían comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada anormal, es posible que no tenga que hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se hizo el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complejos. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Prueba de autoanticuerpos
¿Qué es la prueba de autoanticuerpos?
La prueba de autoanticuerpos analiza una muestra de su sangre en busca de autoanticuerpos, unas proteínas producidas por el sistema inmunitario.
Normalmente, su sistema inmunitario produce unas proteínas llamadas anticuerpos para atacar a los gérmenes que podrían enfermarle. Los autoanticuerpos, en cambio, no atacan a los gérmenes. En su lugar, atacan a sus propios tejidos y órganos sanos, considerándolos como sustancias extrañas. Esto puede conducir al desarrollo de una enfermedad autoinmune. Existen más de 80 tipos de enfermedades autoinmunes y pueden afectar a casi cualquier parte del cuerpo.
Su sistema inmunitario produce autoanticuerpos por error. Los investigadores no saben exactamente por qué, aunque su cuerpo es más propenso a producirlos si:
- Tiene antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes.
- Tiene una infección vírica o bacteriana, sobre todo si es crónica (de larga duración). Esto puede hacer que el sistema inmunitario se vuelva hiperactivo, lo que puede conducir a la producción de autoanticuerpos.
- Está expuesto/a a ciertas toxinas ambientales.
Existen muchos tipos diferentes de autoanticuerpos y pueden afectar a su cuerpo de distintas maneras. Algunos solo afectan a ciertos órganos y/o partes del cuerpo. Se denominan anticuerpos específicos de órgano. Por ejemplo:
- Los anticuerpos tiroideos, como los anti-TPO, solo afectan a la tiroides.
- Los anticuerpos antimúsculo liso (SMA) atacan al músculo liso, generalmente en el hígado.
- Los autoanticuerpos anticélulas de los islotes atacan a las células del páncreas.
Otros anticuerpos, en cambio, afectan a varios órganos y pueden provocar diversos síntomas. Se denominan anticuerpos sistémicos. Este tipo puede incluir:
- Anticuerpos antinucleares (ANA).
- Anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos (ANCA).
- Anticuerpos anti-ADN de doble cadena (anti-dsDNA).
- Anticuerpos antihistonas.
- Factor reumatoide (FR).
Otros nombres: prueba serológica de anticuerpos, prueba de anticuerpos antinucleares (ANA), prueba de antígenos nucleares extraíbles (ENA), prueba anti-dsDNA, prueba del factor reumatoide (FR), prueba de anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos (ANCA), prueba de anticuerpos antimúsculo liso (SMA), prueba de anticuerpos tiroideos
¿Para qué sirve la prueba de autoanticuerpos?
Cada prueba de autoanticuerpos se utiliza para ayudar a diagnosticar o vigilar una enfermedad autoinmune. Sin embargo, como los tipos de autoanticuerpos pueden variar, existen diferentes tipos de pruebas de autoanticuerpos. Algunas de ellas pueden utilizarse para diagnosticar afecciones autoinmunes que solo afectan a un órgano. Por ejemplo:
- Los análisis de anticuerpos tiroideos buscan anticuerpos específicos de la tiroides y pueden utilizarse para ayudar a diagnosticar la enfermedad de Graves-Basedow y la tiroiditis de Hashimoto.
- Los análisis de anticuerpos antimúsculo liso (AML) buscan anticuerpos contra el músculo liso y pueden utilizarse para ayudar a diagnosticar la hepatitis autoinmune.
- Los análisis de anticuerpos antitransglutaminasa tisular (tTG) buscan el anticuerpo tTG y pueden utilizarse para ayudar a diagnosticar la enfermedad celíaca.
Otras pruebas pueden utilizarse para diagnosticar enfermedades autoinmunes que afectan a varios órganos. Por ejemplo:
- Los análisis de anti-ADN de doble cadena (anti-dsDNA) buscan el autoanticuerpo anti-dsDNA y pueden utilizarse para ayudar a diagnosticar el lupus.
- Los análisis del factor reumatoide (FR) buscan el factor reumatoide y pueden utilizarse para ayudar a diagnosticar la artritis reumatoide.
- Los análisis de anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos (ANCA) buscan los ANCA en su sangre y pueden utilizarse para ayudar a diagnosticar una vasculitis autoinmune.
No obstante, algunos análisis de autoanticuerpos buscan un abanico más amplio de autoanticuerpos. Los más habituales son el análisis de anticuerpos antinucleares (ANA) y el análisis de antígenos nucleares extraíbles (ENA). Estas pruebas pueden utilizarse para ayudar a diagnosticar varias de las afecciones mencionadas anteriormente, así como:
- el síndrome de Sjögren;
- la polimiositis y la dermatomiositis;
- la enfermedad de Addison;
- la enfermedad mixta del tejido conectivo;
- la esclerodermia;
- la diabetes de tipo 1;
- la psoriasis y la artritis psoriásica;
- el fenómeno de Raynaud.
Si su médico utiliza análisis de autoanticuerpos para ayudar a establecer un diagnóstico, también puede tener en cuenta:
- los resultados de posibles pruebas de imagen, como las radiografías;
- los resultados de la biopsia;
- sus síntomas físicos;
- sus antecedentes familiares y médicos.
Los resultados de un único análisis de autoanticuerpos no suelen ser suficientes para establecer un diagnóstico.
¿Por qué necesito un análisis de autoanticuerpos?
Podría necesitar un análisis de autoanticuerpos si presenta síntomas asociados con frecuencia a ciertas enfermedades autoinmunes. Los síntomas de una enfermedad autoinmune dependen de la parte del cuerpo afectada. Pueden incluir:
- fiebre;
- cansancio;
- síntomas articulares, como dolor e hinchazón;
- dolor o debilidad muscular;
- ganglios inflamados;
- dolor abdominal y/o calambres;
- erupciones cutáneas sin explicación;
- pérdida o aumento de peso inesperados;
- palpitaciones (latidos del corazón rápidos o fuertes);
- ansiedad y depresión;
- convulsiones.
No obstante, otras enfermedades pueden provocar los mismos síntomas. Los síntomas de muchas afecciones autoinmunes también pueden aparecer y desaparecer.
También podría necesitar un análisis de autoanticuerpos si le han diagnosticado una enfermedad autoinmune y su médico desea controlar su estado. Por ejemplo, un médico puede recomendar un análisis de autoanticuerpos antiislotes pancreáticos si desea controlar su diabetes de tipo 1, que es un tipo de enfermedad autoinmune específica de órgano.
¿Qué ocurre durante el análisis de autoanticuerpos?
Un profesional sanitario le extraerá una muestra de sangre de una vena del brazo con una aguja pequeña. Después de insertar la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo o frasco. Es posible que note un pinchazo leve cuando la aguja entra o sale. Por lo general, el proceso dura menos de cinco minutos.
¿Debo hacer algo para prepararme para el análisis de autoanticuerpos?
No se necesita ninguna preparación especial para el análisis de autoanticuerpos.
¿El análisis de autoanticuerpos conlleva algún riesgo?
El riesgo de un análisis de sangre es muy bajo. Es posible que sienta un dolor leve o le salga un moretón en el lugar donde se insertó la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
¿Qué significan los resultados?
Sus resultados pueden depender del tipo de análisis de autoanticuerpos que se haya realizado. Pero, en general, los resultados serán positivos o negativos.
- Un resultado negativo (normal) significa que tiene pocos o ningún autoanticuerpo en la sangre. Pero esto no descarta una enfermedad autoinmune. Las personas con artritis reumatoide, por ejemplo, pueden tener poco o ningún factor reumatoide en la sangre. Si presenta síntomas de una enfermedad autoinmune pero sus resultados son normales, su médico podrá recomendar otras pruebas para establecer un diagnóstico.
- Un resultado positivo (anormal) significa que se ha encontrado una cierta cantidad de autoanticuerpos en la sangre. Esto no significa necesariamente que tenga una enfermedad autoinmune. Algunas personas sanas tienen autoanticuerpos en la sangre. Para establecer un diagnóstico, su médico tendrá en cuenta otros resultados de pruebas, así como sus síntomas y sus antecedentes médicos.
Algunos resultados pueden indicar una cifra correspondiente a la cantidad de autoanticuerpos encontrados. Es lo que se denomina título. Si se proporciona un título, sus resultados incluirán también un intervalo de referencia. Un intervalo de referencia es un conjunto de números que forman los límites superior e inferior del rango de resultados considerados normales. Así, un valor de título superior al intervalo de referencia puede ser un signo de enfermedad autoinmune.
Los resultados de los paneles de autoanticuerpos, como los análisis ANA y ENA, también pueden incluir detalles de cada uno de los autoanticuerpos analizados. Esto significa que podría tener resultados positivos en algunos análisis de autoanticuerpos y negativos en otros.
Dado que los resultados de los análisis de autoanticuerpos pueden significar muchas cosas diferentes, es importante que hable con su médico sobre lo que significan los resultados para usted.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Qué recordar
- La presencia de proteínas en la orina y de sangre microscópica puede indicar una afectación renal en las personas con lupus.
- La respuesta completa al tratamiento significa una reducción de las proteínas urinarias por debajo de 0,5 g/g y una estabilización de la función renal, generalmente en 6 a 12 meses.
Tratamiento
Tratamiento del lupus
El tratamiento que puede seguir para el lupus comprende:
- hidroxicloroquina para el cansancio y los problemas de piel y de articulaciones
- comprimidos e inyecciones de corticoides para la inflamación de los riñones y cremas con corticoides para las erupciones cutáneas
A veces se utilizan medicamentos inmunosupresores o biológicos para tratar el lupus grave. Ayudan a calmar o a controlar el sistema inmunitario de su organismo.
Qué puede hacer si tiene lupus
Aunque los medicamentos son importantes para controlar el lupus, usted puede ayudarse a manejar sus síntomas y a reducir el riesgo de empeoramiento.
Qué hacer
-
utilice una crema con un índice de protección solar alto (al menos índice 50) y lleve sombrero al sol
-
aprenda a dosificar sus esfuerzos para evitar cansarse demasiado
-
intente mantenerse activo/a, incluso en un día más difícil
-
pruebe técnicas de relajación para controlar el estrés: el estrés puede empeorar los síntomas
-
pida ayuda a su familia, a sus amigos y a los profesionales sanitarios
-
siga una alimentación sana y equilibrada, que incluya vitamina D y calcio
Qué no hacer
-
no fume: el tabaquismo empeora el lupus, por lo que es importante dejar de fumar
-
no permanezca a pleno sol ni pase mucho tiempo en habitaciones iluminadas con lámparas fluorescentes
Qué puede hacer
- Respete el tratamiento prescrito, incluida la hidroxicloroquina, y no interrumpa los medicamentos sin consultar antes con su médico.
- Mantenga una alimentación baja en sodio para reducir las proteínas en la orina y proteger los riñones.
Vivir con la enfermedad
El lupus puede provocar complicaciones durante el embarazo.
Consulte a un médico antes de intentar quedarse embarazada. Él podrá hablar de los riesgos y comprobar si su tratamiento debe modificarse.
Cuándo consultar a un médico
Signos de urgencia
- Los signos de empeoramiento de la enfermedad renal, como un aumento rápido de las proteínas en la orina, hinchazones o una disminución de la cantidad de orina, requieren una evaluación médica rápida.
Medicamentos autorizados en España para esta enfermedad
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Lista verificada con las fichas técnicas de la AEMPS y la EMA (noviembre 2026): solo aparecen los medicamentos autorizados en España cuya indicación terapéutica nombra esta enfermedad.
Inmunosupresores · ATC L04A · 4
Inmunosupresores e inmunomoduladores: frenan o regulan el sistema inmunitario, en enfermedades autoinmunes, tras un trasplante y en algunas enfermedades de la sangre o del pulmón.
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Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0), MedlinePlus (NLM).