Síndromes mielodisplásicos
Actualizado: · Código CIE-10: D46
Acerca de la enfermedad
El síndrome mielodisplásico (SMD) es una afección en la que la médula ósea no produce suficientes células sanguíneas sanas. Los síntomas pueden incluir cansancio, dificultad para respirar, sangrados o hematomas más frecuentes e infecciones repetidas. El tratamiento depende del tipo y del riesgo de la enfermedad, y va desde un seguimiento regular hasta la quimioterapia o el trasplante de células madre.
Síntomas
Los síntomas del síndrome mielodisplásico (SMD) no siempre son evidentes y pueden parecerse a los de otras afecciones.
Es posible que no tenga ningún síntoma en las fases iniciales. A veces, se descubre durante un análisis de sangre realizado por otro motivo.
Si tiene síntomas, pueden incluir:
- sensación de cansancio o debilidad
- sensación de falta de aire al realizar un esfuerzo físico leve
- sangrados más abundantes de lo habitual (como hemorragias nasales frecuentes, sangrado de las encías o reglas más abundantes) o moratones más frecuentes de lo habitual
- enfermedades frecuentes o una recuperación más lenta de lo habitual después de una enfermedad
- palidez más marcada de lo habitual, que puede ser menos visible en piel morena o negra
- una erupción cutánea que se asemeja a pequeños moratones o a sangrados bajo la piel y que no desaparece al presionar con un vaso, similar a la de la meningitis
Los síntomas suelen ser leves al principio y empeoran progresivamente.
Causas y factores de riesgo
Cualquier persona puede desarrollar un síndrome mielodisplásico (SMD).
En la mayoría de las personas, la causa del SMD es desconocida. En raras ocasiones, puede estar provocado por una quimioterapia o una radioterapia para otro tipo de cáncer.
También puede presentar un riesgo más elevado si:
- tiene más de 70 años
- es un hombre
- otras personas de su familia han tenido esta enfermedad o han tenido una leucemia mieloide aguda (LMA)
- ha estado expuesto/a en su trabajo al benceno, una sustancia química (utilizada en la industria del caucho y presente en la gasolina y el humo del cigarrillo)
- tiene ciertas afecciones genéticas, como la trisomía 21
Diagnóstico y pruebas
Qué ocurre durante la consulta con el médico de familia
El médico de familia puede explorarle.
Le preguntará sobre cualquier otra afección médica o tratamiento que haya seguido.
Puede recomendarle que se haga un tipo de análisis de sangre llamado hemograma completo.
Derivación a un especialista
El médico de familia puede derivarle urgentemente al hospital para realizar pruebas complementarias o para una consulta con un especialista si cree que presenta síntomas que podrían indicar un cáncer.
Esto no significa necesariamente que tenga un cáncer.
Principales pruebas complementarias para el síndrome mielodisplásico (SMD)
Si el médico de familia le deriva a un especialista (hematólogo), es posible que necesite algunas pruebas para comprobar si existe un síndrome mielodisplásico (SMD).
Las pruebas complementarias pueden incluir la extracción de una pequeña muestra de médula ósea (el tejido del interior de los huesos) con una aguja, para comprobar la presencia de un cáncer. Esto se llama biopsia de médula ósea.
Si le realizan una biopsia de médula ósea, generalmente se le administra un anestésico local para que no sienta ningún dolor. También se le puede administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Recepción de los resultados
Pueden pasar varias semanas hasta que reciba los resultados de las pruebas complementarias.
Puede que le pidan que acuda al hospital para recibir los resultados.
Intente no preocuparse si los resultados tardan en llegar. Esto no significa necesariamente que algo vaya mal.
Puede preguntar al hospital o a su médico de familia si está preocupado/a. Deberían poder indicarle cuándo recibirá los resultados.
Cuando reciba los resultados de las pruebas complementarias, un especialista le explicará qué significan y qué ocurrirá después. Puede que desee ir acompañado/a para tener apoyo.
Si le comunican que tiene un SMD
Enterarse de que tiene un SMD puede ser impactante. Es posible que se sienta ansioso/a por lo que va a ocurrir después.
Un equipo de especialistas le atenderá durante todo el diagnóstico, el tratamiento y posteriormente.
Próximos pasos
Si ha recibido un diagnóstico de SMD, es posible que necesite otras pruebas.
Estas pueden incluir pruebas genéticas en las muestras de médula ósea.
Estas pruebas ayudarán a los especialistas a determinar:
- el tipo de SMD que tiene
- su grupo de riesgo, que va de un riesgo muy bajo a un riesgo muy alto; este se basa en la velocidad a la que se espera que empeoren los síntomas y en el riesgo de que el SMD evolucione a otro tipo de cáncer llamado leucemia mieloide aguda (LMA)
El equipo hablará con usted sobre las opciones y le ayudará a decidir el mejor plan de tratamiento, en función del tipo de SMD que tiene, del grupo de riesgo y de sus síntomas.
Pruebas y análisis
Hemograma completo · Biopsia · Análisis de sangre
Hemograma completo
¿Qué es el hemograma completo?
El hemograma completo es un grupo de análisis de sangre que mide el número y el tamaño de las diferentes células de la sangre. El hemograma completo mide:
- Los glóbulos rojos, que transportan el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo.
- Los glóbulos blancos, que luchan contra las infecciones y otras enfermedades. Existen cinco tipos principales de glóbulos blancos. El hemograma completo mide el número total de glóbulos blancos en la sangre. Otra prueba llamada hemograma con fórmula leucocitaria mide el número de cada tipo de glóbulo blanco.
- Las plaquetas, que detienen las hemorragias ayudando a que la sangre coagule.
- La hemoglobina, una proteína rica en hierro presente en los glóbulos rojos que transporta el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo.
- El hematocrito, la proporción del volumen sanguíneo total formada por glóbulos rojos.
- El volumen corpuscular medio (VCM) indica el tamaño medio de los glóbulos rojos.
Otros nombres del hemograma completo: recuento sanguíneo completo, recuento de células sanguíneas
¿Para qué sirve?
El hemograma completo suele formar parte de un chequeo de rutina. También se utiliza para vigilar una afección o un tratamiento que puede afectar al número de células sanguíneas, como las infecciones, la anemia, los trastornos del sistema inmunitario y los cánceres de la sangre.
¿Por qué necesito un hemograma completo?
Su médico puede haberle recomendado un hemograma completo como parte de un chequeo médico o para vigilar su estado de salud general. La prueba también puede utilizarse para:
- Diagnosticar enfermedades de la sangre, infecciones, trastornos del sistema inmunitario u otras afecciones médicas
- Comprobar la evolución de una enfermedad de la sangre existente
¿Qué ocurre durante un hemograma completo?
Un profesional sanitario extraerá una muestra de sangre de una vena del brazo con una aguja pequeña. Después de insertar la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo o frasco. Es posible que note un ligero pinchazo cuando la aguja entra o sale. Esto suele durar menos de cinco minutos.
¿Tendré que hacer algo para prepararme para la prueba?
En general, no se necesita ninguna preparación especial para el hemograma completo. Pero si su médico también ha pedido otros análisis en la muestra de sangre, puede ser necesario estar en ayunas (no comer ni beber nada) durante unas horas antes de la extracción. Su médico le indicará si hay instrucciones especiales.
¿Existen riesgos relacionados con esta prueba?
El riesgo de un análisis de sangre es muy bajo. Es posible que sienta un ligero dolor o que aparezca un moratón en el lugar donde se insertó la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
¿Qué significan los resultados?
Un hemograma completo cuenta las células de la sangre. Existen muchas razones por las que los valores pueden no estar dentro del rango normal. Por ejemplo:
- Unos valores anormales de los glóbulos rojos, de la hemoglobina o del hematocrito pueden ser un signo de deshidratación, de anemia, de enfermedad cardíaca o de falta de hierro en el organismo.
- Un número bajo de glóbulos blancos puede ser un signo de una enfermedad autoinmune, de una afección de la médula ósea o de un cáncer.
- Un número elevado de glóbulos blancos puede ser un signo de una infección o de una reacción a un medicamento.
Si uno de sus valores es anormal, no siempre significa que tenga una afección médica que requiera tratamiento. La alimentación, el nivel de actividad, los medicamentos, la menstruación, un consumo insuficiente de agua y otros factores pueden influir en los resultados. Consulte a su médico para entender qué significan los resultados.
¿Debo saber algo más sobre el hemograma completo?
El hemograma completo es solo una de las herramientas que su médico utiliza para obtener información sobre su salud. El médico tendrá en cuenta sus antecedentes médicos, sus síntomas y otros factores para establecer un diagnóstico. Es posible que necesite otras pruebas.
Biopsia
Por qué se realiza una biopsia
Existen varias razones por las que podría necesitar una biopsia.
Una biopsia puede utilizarse:
- para determinar la causa de sus síntomas
- como prueba de control después de un análisis de sangre o una prueba de imagen
- para vigilar una afección de larga duración
En general, su médico de familia o un especialista le derivará para una biopsia.
A veces, una biopsia se realiza como parte de un procedimiento como una endoscopia o una operación.
Preparación para la biopsia
Su médico o el especialista debería indicarle si debe hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas sus preguntas o comentarle sus inquietudes.
Por ejemplo, puede ser necesario suspender algunos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.
Si recibe anestesia general (es decir, dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber antes.
Cómo se realiza una biopsia
Una biopsia se realiza generalmente en el hospital.
Consiste en extraer una muestra de células o de tejido. La forma en que se realiza depende de la parte del cuerpo de donde se extrae la muestra.
En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le puede administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.
Una biopsia puede realizarse mediante:
- extirpación total o parcial de la zona afectada
- uso de una aguja para extraer una muestra de células o de tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o debajo de la piel
- uso de un tubo largo y fino con una pequeña cámara en su interior (endoscopio)
La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden durar más. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.
Después de la biopsia
En general, puede irse a casa el mismo día después de una biopsia.
Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.
Si ha recibido sedación (medicamentos para relajarse) o anestesia general (cuando duerme durante la intervención), puede ser necesario que le vigilen durante un tiempo antes de irse a casa.
Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.
Posibles complicaciones de una biopsia
La biopsia es un procedimiento habitual y muy seguro.
Es posible sentir dolor o molestias después de la intervención, y tomar analgésicos como el paracetamol puede ayudar.
A veces, puede aparecer una infección en el lugar de la biopsia.
Si la biopsia se realizó en el útero o en el cuello del útero, es posible tener calambres o un ligero sangrado vaginal.
En algunos tipos de biopsia, también puede existir riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a los que debe estar atento y cómo actuar.
Recomendación urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
- tiene dolor después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- sale sangre o líquido del lugar de la biopsia
- la zona de la biopsia está hinchada o roja; el enrojecimiento puede ser más difícil de observar en piel morena o negra
Obtención de los resultados de la biopsia
Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más hasta recibir los resultados.
Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que necesitó una biopsia.
Es posible que se necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados. Un médico o una enfermera debería hablarle de los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, puede ser necesaria otra biopsia u otras pruebas.
Análisis de sangre
Por qué se realiza un análisis de sangre
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si sus síntomas están causados por ciertas afecciones
- saber si tiene un riesgo más alto de desarrollar una afección
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una afección
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, la enfermera o el especialista debería indicarle si debe hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- suspender algunos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Qué ocurre durante un análisis de sangre
Un análisis de sangre se realiza generalmente en un laboratorio de análisis clínicos o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario le extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en la yema del dedo).
Es posible que primero se le coloque una banda elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un leve pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar algo incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente se le pondrá un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar donde se extrajo la sangre.
Es posible que aparezca un hematoma o una hinchazón en la zona de la extracción, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al profesional sanitario que le realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Puede ayudarle a sentirse más cómodo/a durante la prueba.
También puede acudir acompañado/a al análisis de sangre para que le sirva de apoyo.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
Puede recibir los resultados de sus análisis de sangre en unos días, pero algunos resultados pueden tardar unas semanas.
Su médico de familia, el/la enfermero/a o el especialista debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada, quizá no sea necesario hacer nada más. A veces, podría necesitar otras pruebas, según el motivo por el que se haya realizado el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complicados. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
Principales tratamientos del síndrome mielodisplásico (SMD)
El síndrome mielodisplásico (SMD) suele evolucionar muy lentamente. Es posible que no necesite un tratamiento inmediato.
El tratamiento dependerá de los siguientes factores:
- sus síntomas
- el tipo de SMD que padece
- la velocidad a la que es probable que los síntomas empeoren y el riesgo de que el SMD evolucione a una leucemia mieloide aguda (grupo de riesgo)
- su edad
- su estado de salud general
Si tiene un SMD de bajo riesgo y pocos síntomas, normalmente solo se le harán controles periódicos, incluidos análisis de sangre. Es posible que necesite tratamiento en el futuro si su estado empeora.
Si tiene un SMD de mayor riesgo, el tratamiento puede incluir quimioterapia o un trasplante de células madre. También puede recibir medicamentos llamados inmunosupresores, terapias dirigidas o inmunoterapia.
También recibirá tratamientos para prevenir y controlar los síntomas (llamados tratamientos de apoyo).
El equipo de especialistas que le atiende:
- le explicará los tratamientos, sus beneficios y sus efectos secundarios
- colaborará con usted para establecer un plan de tratamiento
- le ayudará a controlar los posibles efectos secundarios
Se le harán controles y pruebas periódicas durante y después de cualquier tratamiento.
Si presenta síntomas o efectos secundarios que le preocupen, coméntelos con sus especialistas. No debe esperar al siguiente control.
Quimioterapia
La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas.
Es uno de los principales tratamientos del SMD de alto riesgo.
Es posible que se le administre quimioterapia antes de un trasplante de células madre (llamada quimioterapia intensiva).
O bien es posible que se le administre un tipo de quimioterapia que provoca menos efectos secundarios, si una quimioterapia más fuerte o un trasplante de células madre no son adecuados para su caso (llamada quimioterapia no intensiva).
Trasplante de células madre
Un trasplante de células madre sustituye las células madre dañadas de la médula ósea por células sanas procedentes de un donante.
A veces puede curar el SMD, pero no es adecuado para todo el mundo. Puede recomendarse si:
- tiene un SMD de bajo riesgo y los demás tratamientos no han funcionado
- tiene un SMD de alto riesgo y se encuentra en buen estado general, aparte del SMD
Inmunosupresores
Los inmunosupresores son medicamentos que reducen la actividad de su sistema inmunitario.
Pueden utilizarse para tratar algunos tipos de SMD.
Terapias dirigidas e inmunoterapia
Las terapias dirigidas destruyen las células cancerosas.
La inmunoterapia consiste en utilizar medicamentos que ayudan a su sistema inmunitario a destruir el cáncer.
Estos medicamentos se utilizan para tratar algunos tipos de SMD. El tratamiento principal es un medicamento llamado lenalidomida, que puede mejorar los síntomas y reducir la necesidad de tratamientos de apoyo, como las transfusiones de sangre.
Tratamiento de apoyo
Es posible que también necesite un tratamiento de apoyo para prevenir o controlar los síntomas causados por el SMD.
Este suele consistir en:
- transfusiones de sangre para aumentar el número de células sanguíneas sanas
- medicamentos llamados factores de crecimiento, que ayudan al organismo a producir más células sanguíneas
- antibióticos, si necesita tratamiento para infecciones
Qué ocurre si le han dicho que la enfermedad no se puede curar
Si tiene un SMD avanzado, puede ser muy difícil de tratar. La curación del cáncer puede no ser posible.
En ese caso, el objetivo del tratamiento será limitar el cáncer y sus síntomas y prolongar su vida.
Enterarse de que la enfermedad está avanzada y no se puede curar puede ser una noticia muy difícil de aceptar.
Se le derivará a un equipo especial de médicos y enfermeros, llamado equipo de cuidados paliativos.
Ellos colaborarán con usted para ayudarle a controlar sus síntomas y a sentirse más cómodo.
El equipo de cuidados paliativos también puede ayudarle a usted y a sus seres queridos a obtener el apoyo que necesitan.
Cuándo consultar a un médico
Recomendación no urgente: consulte a su médico de familia si:
- cree que podría tener un síndrome mielodisplásico (SMD)
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Lista verificada con las fichas técnicas de la AEMPS y la EMA (noviembre 2026): solo aparecen los medicamentos autorizados en España cuya indicación terapéutica nombra esta enfermedad.
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Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0), MedlinePlus (NLM).