MISYO 10 MG/ML CONCENTRADO PARA SOLUCION ORAL
Precio y financiación
Este medicamento no figura como financiado en el Nomenclátor de facturación del SNS: el coste corre íntegramente a cargo del paciente. El precio lo fija el laboratorio y puede variar; consulta en tu farmacia.
Qué es y para qué se utiliza
Este medicamento contiene metadona, hidrocloruro, que pertenece al grupo de los medicamentos analgésicos narcóticos. Está indicado para el tratamiento de la adicción ya que reduce los síntomas de la abstinencia. Todos los pacientes que toman Misyo deben ser controlados regularmente para identificar signos de mal uso del medicamento, uso indebido y adicción durante el tratamiento.
Antes de tomar este medicamento
No tome Misyo: si es alérgico a la metadona, benzoato o a cualquiera de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6). La reacción alérgica puede incluir una erupción, picor, o dificultad para respirar; si padece ataques de asma (no debe tomar este medicamento durante un ataque de asma). Si usted toma este medicamento por sí mismo (auto-administración), espere a que el ataque de asma haya pasado y se haya recuperado totalmente; si usted es alcohólico; si está tomando inhibidores de monoaminoxidasa (IMAO) para la depresión o si ha tomado medicamentos de este tipo en las últimas dos semanas (Ver «Toma de otros medicamentos»); si no es adicto a drogas opioides; si padece problemas de corazón (prolongación del QT); si padece trastornos hepáticos graves; si está de parto. Si tiene dudas respecto a las anteriores situaciones que podrían aplicarse a su caso, consulte con su médico o farmacéutico antes de tomar Misyo. Advertencias y precauciones Consulte a su médico o farmacéutico antes de empezar a tomar Misyo si usted padece: trastornos respiratorios graves; ha padecido recientemente un traumatismo craneoencefálico; trastornos hepáticos o renales; epilepsia; función tiroidea lenta (hipotiroidismo); trastornos de las glándulas suprarrenales; aumento de tamaño de la próstata; presión arterial baja; está en estado de choque; enfermedad caracterizada por la debilidad muscular, llamada miastenia grave; padece trastornos intestinales; padece uno de los factores de riesgo verificados de prolongación del QT: antecedentes de latido de corazón irregular; antecedentes de enfermedades cardíacas; antecedentes familiares de muerte súbita sin causa aparente; nivel bajo de potasio, sodio o magnesio; está embarazada o en período de lactancia; está muy enfermo o es paciente de edad avanzada. En estos casos, usted podría ser más sensible al medicamento. Hable con su médico o farmacéutico si presenta alguno de los siguientes síntomas mientras está tomando Misyo: debilidad, cansancio, falta de apetito, náuseas, vómitos o hipotensión arterial. Esto puede ser un síntoma de que las glándulas suprarrenales están produciendo una cantidad muy baja de la hormona cortisol, por lo que puede tener que tomar un suplemento hormonal. El consumo a largo plazo puede causar una disminución de los niveles de hormonas sexuales y un aumento de la hormona prolactina. Consulte a su médico si presenta síntomas como disminución de la libido, impotencia o ausencia de menstruación (amenorrea). Trastornos respiratorios relacionados con el sueño Misyo puede causar trastornos respiratorios relacionados con el sueño como, por ejemplo, apnea del sueño (pausas respiratorias durante el sueño) e hipoxemia relacionada con el sueño (bajos niveles de oxígeno en la sangre). Los síntomas pueden incluir pausas respiratorias durante el sueño, despertares nocturnos por la falta de aliento, dificultades para mantener el sueño o somnolencia excesiva durante el día. Si usted u otra persona observa estos síntomas, póngase en contacto con su médico. Su médico podría considerar una reducción de la dosis. Tolerancia, dependencia y adicción Este medicamento contiene un medicamento opioide denominado metadona. El uso repetido de opioides puede disminuir la eficacia del medicamento (su organismo se acostumbra al medicamento, esto es lo que se conoce como tolerancia). El uso repetido de Misyo también puede causar dependencia, abuso y adicción, lo que puede dar lugar a una sobredosis potencialmente mortal. La dependencia o la adicción pueden hacerle sentir que ya no tiene el control de la cantidad de medicamento que necesita tomar o con qué frecuencia debe tomarlo. El riesgo de volverse dependiente o adicto varía según la persona. Puede presentar un mayor riesgo de volverse dependiente o adicto a Misyo si: – Usted o algún miembro de su familia tiene antecedentes de abuso o dependencia del alcohol, medicamentos de venta con receta o sustancias ilícitas (“adicción”). – Es fumador. – Alguna vez ha tenido problemas con su estado de ánimo (depresión, ansiedad o un trastorno de la personalidad) o ha recibido tratamiento de un psiquiatra para otras enfermedades mentales. Si nota alguno de los siguientes signos mientras toma Misyo, podría ser una señal de que se ha vuelto dependiente o adicto. – Necesita tomar el medicamento durante más tiempo del recomendado por su médico. – Necesita tomar más dosis de la recomendada. – Está usando el medicamento por razones distintas a las prescritas, por ejemplo, “para calmarse” o “para ayudarle a dormir”. – Ha hecho intentos repetidos y sin éxito de dejar o controlar el uso del medicamento. – No se encuentra bien cuando deja de tomar el medicamento y se siente mejor cuando vuelve a tomarlo (“síntomas de abstinencia”). Si nota alguno de estos signos, hable con su médico para abordar la estrategia terapéutica más adecuada en su caso, incluido cuándo es apropiado dejar de tomarlo y cómo hacerlo de forma segura (ver sección 3 “Si interrumpe el tratamiento con Misyo”). Si tiene dudas respecto a las anteriores situaciones que podrían aplicarse a su caso, consulte con su médico o farmacéutico antes de tomar Misyo. Toma de Misyo con otros medicamentos Comunique a su médico o farmacéutico si está tomando, ha tomado recientemente o podría tener que tomar cualquier otro medicamento. Metadona, hidrocloruro puede influir en la manera en la que actúan otros medicamentos. Al igual que otros medicamentos pueden influir en el funcionamiento de la metadona. No debe tomar Misyo si: al mismo tiempo toma o hace tan solo dos semanas ha tomado inhibidores de monoamidoxidasa (IMOA). En particular, informe su médico si está tomando alguno de los siguientes medicamentos: otros analgésicos opiáceos; medicamentos que puedan afectar al estado mental (p.ej. tioridazina, feenotiazinas, haloperidol y sertindol); medicamentos para los trastornos cardíacos como verapamilo y quinidina; medicamentos para la depresión (desipramina, nefazodona, fluvoxamina, fluoxetina, paroxetina y sertralina); antiinflamatorios e inmunosupresores (p.ej. dexametasona y ciclosporina); antivirales, como los que se emplean en el tratamiento de la infección por el VIH (nevirapina, zidovudina, efavirenz, nelfinavir, ritonavir, amprenavir, delavirdina, lopinavir/ritonavir, ritonavir/saquinavir, abacavir, didanosina y estavudina); antibióticos (medicamentos utilizados para tratar las infecciones bacterianas) como ciprofloxacino y macrólidos como claritromicina, telitromicina y eritromicina; medicamentos utilizados para tratar las infecciones micóticas, como fluconazol, itraconazol y ketoconazol; cimetidina, para tratar las úlceras de estómago; naloxona para revertir el efecto de los fármacos opioides; medicamentos para detener el funcionamiento de fármacos opioides como naltrexona y buprenorfina; rifampicina, que se emplea para tratar la tuberculosis (TB); medicamentos para tratar la epilepsia como fenitoína, carbamazepina, fenobarbital y primidona; cannabidiol (un medicamento utilizado para tratar las convulsiones); gabapentina y pregabalina (medicamentos utilizados para tratar la epilepsia, el dolor nervioso o la ansiedad). Estos pueden aumentar el riesgo de sobredosis de opioides, depresión respiratoria (dificultades para respirar) y pueden ser potencialmente mortales; medicamentos que hacen ácida la orina como el ácido ascórbico (vitamina C) y el cloruro de amonio; medicamentos para tratar la diarrea (p.ej. loperamida, difenoxilato); medicamentos diuréticos (p.ej. espironolactona); medicamentos que dan somnolencia; metamizol, un medicamento que se emplea en el tratamiento del dolor y la fiebre; hipérico (una hierba utilizada en el tratamiento de la depresión); El uso concomitante de Misyo y otros sedantes como las benzodiazepinas o fármacos relacionados aumenta el riesgo de somnolencia, dificultad para respirar (depresión respiratoria), coma y puede implicar riesgo de muerte. Es por ello que el uso concomitante solamente se plantea cuando no existen opciones alternativas de tratamiento. En caso de que su médico le prescriba Misyo junto con otros fármacos tranquilizantes, la dosis y duración del tratamiento concomitante deberán limitarse por su médico. Debe informar a su médico sobre todos los sedantes que esté tomando, y seguir al pie de la letra las recomendaciones indicadas por su médico acerca de la dosis. Podría ser útil informar a sus amigos y familiares sobre los signos y síntomas descritos arriba. Consulte a su médico cuando sufra alguno de dichos síntomas. El riesgo de efectos secundarios aumenta si se consume metadona simultáneamente con antidepresivos (como citalopram, duloxetina, escitalopram, fluoxetina, fluvoxamina, paroxetina, sertralina, venlafaxina, amitriptilina, clomipramina, imipramina, nortriptilina). Consulte a su médico si presenta síntomas como: cambios en el estado mental (como inquietud, alucinaciones, coma) pulso rápido, tensión arterial inestable, fiebre exaltación de los reflejos, descoordinación, rigidez muscular síntomas gastrointestinales (como náuseas, vómitos, diarrea) Otros medicamentos que pueda estar tomando también pueden afectar al corazón (p. ej. sotalol, amiodarona y flecainida). Debe informar su médico sobre cualquier otro tipo de medicamentos que esté tomando ya que pueden ser peligrosos si se toman junto con la metadona. En estos casos, su médico decidirá si es necesario controlar el corazón con un electrocardiograma (ECG) antes de iniciar el tratamiento para evitar que se presentes estos efectos. La metadona también puede afectar a algunos análisis de sangre y orina (incluidas las pruebas antidopaje). Le rogamos que informe su médico si está tomando metadona antes de hacerse cualquier tipo de análisis. Toma de Misyo con alimentos, bebidas y alcohol Mysio puede tomarse con alimentos o sin ellos. No beba alcohol si toma Misyo, ya que la metadona puede dar somnolencia y el alcohol le dará aún más sensación de sueño. No beba zumo de pomelo si toma Misyo, ya que el zumo de pomelo puede modificar el efecto de la metadona. Embarazo, lactancia y fertilidad Si está embarazada o en periodo de lactancia, cree que podría estar embarazada o tiene intención de quedarse embarazada, consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar este medicamento. Embarazo Misyo puede usarse durante el embarazo tras una cuidadosa evaluación de la relación riesgo-beneficio por parte de un médico, preferiblemente bajo la supervisión de un centro médico especializado. El aumento de la dosis a un máximo de dos veces al día puede ser necesario para mantener la eficacia del tratamiento debido a cambios en el metabolismo durante el transcurso del embarazo. El uso crónico durante el embarazo puede producir cambios en la habituación y adicción del feto a la metadona, así como en los síntomas de abstinencia después del parto, lo cual suele requerir hospitalización. Tenga cuidado si se hace una prueba de embarazo ya que Misyo puede interferir en los resultados. No debe tomar este medicamento si está de parto. Lactancia Hable con su médico si está dando el pecho o pensando en hacerlo mientras está tomando metadona, ya que podría afectar a su bebé. Vigile a su bebé por si aparecen signos y síntomas anormales, como una mayor somnolencia (más de lo normal), dificultades para respirar o flojera. Acuda inmediatamente al médico si observa cualquiera de estos síntomas. Fertilidad Se ha notificado que la metadona produce disfunción sexual en los pacientes varones con tratamiento de mantenimiento. Conducción y uso de máquinas La metadona puede afectar gravemente su capacidad para conducir o usar máquinas, tanto mientras la toma como después de haberla tomado. Solo podrá volver a hacer estas actividades solo tras contar con la autorización de su médico. Misyo contiene sorbitol Este medicamento contiene 300 mg de sorbitol líquido no cristalizable (equivalente a 210 mg de sorbitol) en 1 ml.. El sorbitol es una fuente de fructosa. Si su médico le ha dicho que es intolerante a algunos azúcares, o si le ha sido diagnosticada una intolerancia hereditaria a la fructosa (IHF), un trastorno genético raro por el que una persona es incapaz de metabolizar la fructosa, consulte con su médico antes de tomar este medicamento. En algunos casos, el sorbitol puede alterar la cantidad de metadona que se absorbe, en comparación con la cantidad ingerida. En dichos casos, pasar de Misyo 10 mg/ml concentrado para solución oral a otros medicamentos a base de metadona, que no contengan sorbitol, podría modificar la concentración de metadona en sangre y pueden reaparecer los síntomas. Si así ocurriese, contacte con su médico. Misyo contiene benzoato de sodio Este medicamento contiene 3 mg de benzoato sódico en 1 ml. A pesar de que este medicamento no debe utilizarse en recién nacidos, es importante saber que el benzoato de sodio aumenta el riesgo de ictericia (piel y ojos amarillos) en los bebés recién nacidos (de hasta 4 semanas de edad). Este medicamento contiene menos de 1 mmol de sodio (23 mg) por ml, por lo que se considera prácticamente “libre de sodio”.
Cómo se administra
Tome siempre este medicamento siguiendo exactamente las instrucciones del médico o del farmacéutico. Pregunte al médico o al farmacéutico si tiene alguna duda. Misyo se debe tomar solo por boca. Bajo ninguna circunstancia debe inyectar este medicamento ya que la inyección podría causar daños graves y permanentes en el organismo o tener consecuencias mortales. Este medicamento debe ser diluido por un profesional sanitario. Usted recibirá Misyo en una disolución. Su médico le indicará cuánto Misyo debe tomar y con qué frecuencia. Es importante que no tome más de la dosis indicada por el médico. Adultos La dosis habitual es inicialmente de 10 a 30 mg cada día. La dosis aumentará lentamente hasta que no tenga signos de abstinencia ni de intoxicación. La dosis habitual es de 60 a 120 mg cada día. Su médico decidirá qué dosis necesita y cuándo reducirla. Paciente de edad avanzada y personas muy enfermas Si necesita varias dosis de este medicamento, puede que el médico le controle especialmente. Si es paciente de edad avanzada, está enfermo o padece trastornos hepáticos o renales se debe prestar atención y se debe reducir la dosis. Uso en niños Misyo no es adecuado para niños. Si toma más Misyo del que debe Si toma demasiada metadona pueden aparecer los siguientes efectos: problemas respiratorios; somnolencia extrema, inconsciencia o coma; pupilas de los ojos muy pequeñas; debilidad muscular; piel fría y húmeda; nivel bajo de azúcar en sangre pulso lento, presión arterial baja, ataque al corazón o choque; un trastorno cerebral (conocido como leucoencefalopatía tóxica); en casos graves, puede ser letal. En caso de sobredosis busque asistencia médica inmediatamente. Aunque se encuentre bien puede estar intoxicado por la metadona. Si olvidó tomar Misyo Si olvidó una dosis no la tome. Espere hasta la próxima y tome solo esa cantidad. No tome una dosis doble para compensar las dosis olvidadas. Si interrumpe el tratamiento con Misyo No deje de tomar este medicamento excepto si su médico se lo indica, ya que podría padecer efectos de abstinencia. Su médico le indicará cómo disminuir la doses de manera gradual. Si tiene cualquier otra duda sobre el uso de este medicamento, pregunte a su médico o farmacéutico.
Posibles efectos adversos
Al igual que todos los medicamentos, este medicamento puede producir efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran. Deje de tomar este medicamento y consulte con un médico inmediatamente si presenta alguno de los siguientes efectos: Reacción alérgica que puede consistir en alguno de los siguientes síntomas: hinchazón de la cara, labios, lengua o garganta o dificultad para respirar o hinchazón o prurito grave de la piel con bultos. Trastornos cardíacos. Los signos de este tipo de trastornos pueden ser cambios en el modo en que late el corazón, tanto latidos rápidos como omisión de algunos latidos, dificultad respiratoria y mareos si la respiración se vuelve lenta y superficial. Estos efectos secundarios son raros y puede afectar a 1 de cada 1 000 pacientes. Si su respiración se vuelve lenta y superficial. Empeoramiento de la presión en el interior de la cabeza, si ya padece esta dolencia tras una lesión o enfermedad cerebral. Siga tomando este medicamento, pero consulte con un médico inmediatamente si se presentan uno de los siguientes efectos: Si padece asma y empeora. Otros posibles efectos secundarios pueden ser los siguientes: Muy frecuentes (pueden afectar a más de 1 de cada 10pacientes): Encontrarse mal. Frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 10 pacientes): Retención hídrica. Sentirse excitado (euforia), ver u oír cosas que no son reales (alucinaciones). Sentir sueño. Visión borrosa, pupilas muy pequeñas, sequedad ocular. Sensación de mareo o de que todo da vueltas. Estreñimiento. Eritema, transpiración. Cansancio. Aumento de peso. Poco frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 100 pacientes): Sentirse apagado (disforia), agitación, confusión, dificultad para dormir, reducción del apetito sexual. Dolor de cabeza, desmayo. Tensión baja, eritema facial. Dificultad respiratoria (incluso con tos), sequedad nasal. Boca seca, inflamación de la lengua. Espasmo de las vías biliares (dolor abdominal). Prurito, urticaria, erupción. Retención urinaria, dificultad para orinar. Dificultad para conseguir o mantener una erección. Trastornos menstruales y de la producción de leche materna. Hinchazón de las piernas. Debilidad. Temperatura corporal baja. Raras (pueden afectar hasta 1 de cada 1000 pacientes): Trastornos cardíacos, pulso lento, sentir los latidos del corazón (palpitaciones). Shock Paro respiratorio. Reducción de la motilidad intestinal (íleo). También se han notificado los siguientes efectos secundarios (frecuencia desconocida) Nivel bajo de plaquetas en sangre, que aumentan el riesgo de hemorragia o de cardenales. Aumento de la prolactina. Pérdida de apetito. Carencia de potasio o de magnesio en sangre. Nivel bajo de azúcar en sangre Pérdida de audición. Se puede volver dependiente a Misyo (para obtener más información, ver la sección 2 “Advertencias y precauciones); Apnea del sueño (pausas respiratorias durante el sueño). También puede haber carencia de potasio o de magnesio en sangre, pérdida de audición o nivel bajo de plaquetas en sangre, pero se desconoce con qué frecuencia. Comunicación de efectos adversos Si experimenta cualquier tipo de efecto adverso, consulte a su médico o farmacéutico o enfermero, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no aparecen en este prospecto. También puede comunicarlos directamente a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano, www.notificaRAM.es. Mediante la comunicación de efectos adversos usted puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.
Conservación
Mantener este medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños. Conserve este medicamento en un lugar seguro y protegido, donde otras personas no puedan acceder a él. Puede causar daños graves y ser moral para las personas cuando no se les ha recetado. No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad que aparece en la caja, el frasco después de CAD. La fecha de caducidad es el último día del mes que se indica. Conservar a menos de 25 °C en el envase original y protegido de la luz. Tras la primera apertura, conservar a menos de 25 ºC en el envase original y protegido de la luz, durante no más de 90 días. Usar antes de 90 días desde la abertura. Una vez que se ha diluido la concentración de 1 mg/ml o 5 mg/ml tiene una duración de 14 días si se conserva en frascos de PET a menos de 25 °C y protegido de la luz. Usar antes de 14 días desde la abertura. Los medicamentos no se deben tirar por los desagües ni a la basura. Pregunte a su farmacéutico cómo deshacerse de los envases y de los medicamentos que ya no necesita. De esta forma, ayudará a proteger el medio ambiente.
Contenido del envase y otra información
Composición de Misyo El principio activo es la metadona. Cada ml de concentrado para solución oral contiene 10 mg de metadona, hidrocloruro. Los demás componentes son: sorbitol, líquido no cristalizable (E420); glicerol (E422); benzoato de sodio (E211); ácido cítrico monohidratado (E330), colorante azul brillante FCF (E 133) y agua purificada. Aspecto del producto y contenido del envase Misyo es una disolución de color azul claro. Envase de 100 ml: Caja de cartón con frasco de vidrio que contiene 100 ml de concentrado para disolución oral con tapón de plástico o tapón de plástico a prueba de niños y prospecto dentro. Envase de 1000 ml (envase clínico): Caja de cartón con frasco de vidrio que contiene 1000 ml de concentrado para disolución oral con tapón de plástico o tapón de plástico a prueba de niños y prospecto dentro. Puede que solamente estén comercializados algunos tamaños de envases. Titular de la autorización de comercialización INN-FARM d.o.o., Maleševa ulica 014, 1000 Ljubljana, Eslovenia teléfono.: +386 70 390 711 fax:+ 386 5191 116 e-mail: info@innfarm.si Fabricante ALKALOID-INT d.o.o., Šlandrova ulica 4, 1231 Ljubljana – Crnuce, Eslovenia teléfono.: 386 1 300 42 90 fax: 386 1 300 42 91 email: info@alkaloid.si Este medicamento está autorizado en los estados miembros del Espacio Económico Europeo y en el Reino Unido (Irlanda del Norte) con los siguientes nombres: Reino Unido (Irlanda del Norte) MISYO 10 mg/ml Concentrate for oral solution Austria MISYO 10 mg/ml Konzentrat zur Herstellung einer Lösung zum Einnehmen República Checa MISYO 10 mg/ml Alemania MISYO 10 mg/ml Konzentrat zur Herstellung einer Lösung zum Einnehmen Hungría MISYO 10 mg/ml koncentrátum belsoleges oldathoz Polonia MISYO Portugal MISYO 10 mg/ml Concentrado para solução oral Rumania MISYO 10 mg/ml Concentrat pentru solutie orala República Eslovaca MISYO 10 mg/ml España MISYO 10 mg/ml Concentrado para solución oral Fecha de la última revisión de este prospecto: 06/2023
⚕Para profesionales — Ficha TécnicaFicha técnica completa: posología, interacciones, contraindicaciones, advertencias+
4.1 Indicaciones terapéuticas
Tratamiento de sustitución para el mantenimiento de la dependencia de opioides junto con las medidas médicas, sociales y psicológicas adecuadas.4.2 Posología y forma de administración
Posología y forma de administración Posología Se administra solo por vía oral. Este medicamento debe ser diluido por un profesional sanitario antes de su administración. Para consultar más información, ver sección 6.6. Este medicamento se debe tomar siempre por vía oral, con o sin alimentos. Este medicamento no debe inyectarse. La posología del medicamento debe ajustarse a las necesidades individuales de cada paciente. Las directrices locales pueden diferir de la posología que se describe más adelante y, por lo tanto, han de ser respetadas. El tratamiento de sustitución con metadona debe ser recetado por un médico con experiencia en la terapia de pacientes con dependencia de opioides, preferiblemente en centro especializados en el tratamiento de dicha dependencia. Solo el médico u otra persona designada por él podrán administrar la dosis. En ningún caso será el paciente quien calcule la dosis que debe recibir. La dosis se entrega al paciente para que la utilice de inmediato, siguiendo las instrucciones del médico. La dosis se basa en la frecuencia de los síntomas de abstinencia y debe ser adaptada a cada paciente de acuerdo a su propia situación y a cómo se siente. En general, tras adaptar la dosis, el objetivo es suministrar la dosis de mantenimiento más baja posible. Adultos Por lo general, la dosis inicial será de 10 a 30 mg. En aquellos casos en los que la tolerancia a los opioides sea alta, la dosis inicial será de 25 a 40 mg. Hasta llegar a la terapia de mantenimiento se aconseja aumentar la dosis en incrementos máximos de 10 mg. La mayoría de pacientes en terapia de mantenimiento necesitarán de 60 a 120 mg por día para que la terapia resulte eficaz y segura. Algunas personas podrían necesitar una dosis más alta. La dosis se debe determinare en base a la evaluación clínica. La metadona se administra normalmente, una vez al día. Si se administra con mayor frecuencia, podría existir riesgo de acumulación y sobredosis. La dosis máxima recomendada, que se usará muy raramente, es de 150 mg/día (excepto si las directrices nacionales recomiendan otras pautas). El motivo de este límite es el aumento en la incidencia de QT prolongado, torsades de pointes y casos de paro cardíaco con los intervalos posológicos más altos (ver sección 4.4). Si el paciente ha sido tratado con una combinación de agonista y antagonista (p. ej. buprenorfina), se debe disminuir la dosis de manera gradual al iniciar la terapia con metadona. Si la terapia con metadona se interrumpe y se plantea su sustitución por un tratamiento a base de buprenorfina sublingual (especialmente en los casos de asociación con naloxona), la dosis de metadona debe reducirse a 30 mg/día inicialmente, para evitar los síntomas de abstinencia causados por la buprenorfina/naloxona. Suspensión del tratamiento La suspensión del tratamiento se debe llevar a cabo siempre de manera muy gradual, efectuando disminuciones semanales de 5 a 10 mg a lo largo de varias semanas a meses. Durante este periodo de reducción gradual de la dosis, es necesario prestar atención a cualquier recurrencia de los síntomas de abstinencia que pueda obligar a volver a la dosis previa, y a cualquier recurrencia de conductas adictivas. Pacientes de edad avanzada En los pacientes de edad avanzada se aconseja reducir la dosis (ver sección 4.4). Pacientes con insuficiencia renal o hepática En pacientes con trastornos renales o trastornos hepáticos de leves a moderados se aconseja reducir la dosis (ver más información en las secciones 4.4 y 4.3). Población pediátrica No se dispone de datos sobre su uso en pacientes menores de 18 años. Por lo tanto no se recomienda utilizar Misyo 10 mg/ml concentrado para solución oral en niños ni en adolescentes (ver sección 4.4). Forma de administración Misyo 10 mg/ml concentrado para solución oral solo puede tomarse por vía oral y bajo control médico. El paciente recibe la dosis necesaria del médico o de una persona que él haya indicado y debe tomarla inmediatamente. Solo el médico o la persona designada por él calculará la dosis necesaria. La administración por parte del paciente fuera del hospital debe ser recetada por un médico. El paciente no podrá recibir el tratamiento fuera del hospital si las pruebas y hallazgos llevadas a cabo por el médico ponen de manifiesto que el paciente consume sustancias que resultan peligrosas si se combinan con el tratamiento de sustitución, teniendo en cuenta cómo evoluciona la tolerancia, que aún no se ha alcanzado una dosis de mantenimiento estable, o que el paciente hace un uso indebido de algún tipo de sustancia. Misyo 10 mg/ml concentrado para solución oral contiene sorbitol, que puede afectar a la biodisponibilidad de la metadona en algunas personas. En estos pacientes, cambiar Misyo 10 mg/ml concentrado para solución oral por otros medicamentos a base de metadona que no contienen sorbitol puede desencadenar cambios clínicamente relevantes en la concentración plasmática de metadona.4.3 Contraindicaciones
Hipersensibilidad al principio activo, al benzoato o a alguno de los excipientes incluidos en la sección 6.1. Uso durante una crisis de asma aguda. Intoxicación etílica. Administración simultánea de inhibidores de la monoaminoxidasa (MAO) o en las dos semanas siguientes a la interrupción de la administración de dichos medicamentos. Ausencia de dependencia de sustancias opioides. Pacientes con QT prolongado, como el síndrome de QT largo congénito. Al igual que con todos los analgésicos opioides, este medicamento no se administrará a pacientes con deficiencia hepática grave, dado que podría desencadenar una encefalopatía portal y sistémica en pacientes con alteraciones hepáticas graves. No se aconseja el uso durante el parto. La larga duración de su acción aumenta el riesgo de dificultad respiratoria del neonato.4.5 Interacción con otros medicamentos
Interacciones farmacocinéticas Inhibidores de la glucoproteína P: la metadona es sustrato de la glucoproteína P, por lo tanto, todos los medicamentos que la inhiben (p. ej. quinidina, verapamilo, ciclosporina) pueden aumentar la concentración sérica de metadona. El efecto farmacodinámico de la metadona también puede aumentar el paso de la barrera hematoencefálica. Inductores de la enzima CYP3A4: la metadona es sustrato de la CYP3A4 (ver sección 5.2). Al inducir la CYP3A4, aumentará la depuración de la metadona y disminuirá su concentración plasmática. Los inductores de esta enzima (barbitúricos, carbamazepina, fenitoína, nevirapina, rifampicina, efavirenz, amprenavir, espironolactona, dexametasona, hipérico-hierba de San Juan-) pueden inducir el metabolismo hepático. Por ejemplo, transcurridas tres semanas de tratamiento con 600 mg de efavirenz al día, la concentración plasmática máxima media disminuyó en un 48 % y el AUC disminuyó en un 57 % en pacientes tratados con metadona (35 a 100 mg al día). Las consecuencias de la inducción de la enzima pueden ser más significativas si el inductor se añade después de iniciar el tratamiento con metadona. Se han notificado síntomas de abstinencia después de estas interacciones, por lo que puede ser necesario aumentar la dosis de metadona. Al suspender el tratamiento con fármacos inductores de CYP3A4, se debe reducir la dosis de metadona. La administración conjunta de metadona con metamizol —un inductor de enzimas metabolizantes, como CYP2B6 y CYP3A4— puede disminuir las concentraciones plasmáticas de metadona, acompañado de una posible disminución de la eficacia clínica. Por lo tanto, se recomienda extremar la precaución cuando se administre metamizol y metadona de forma simultánea. Se debe controlar la respuesta clínica o las concentraciones farmacológicas cuando corresponda. Inhibidores de la enzima CYP3A4: La metadona es sustrato de la CYP3A4 (ver sección 5.2). Al inhibir la CYP3A4, la depuración de la metadona disminuye. La administración simultánea de inhibidores de CYP3A4 (p. ej. cannabinoides, claritromicina, delavirdina, eritromicina, ciprofloxacino, fluconazol, zumo de pomelo, cimetidina, itraconazol, ketoconazol, fluoxetina, fluvoxamina, nefazodona y telitromicina) puede producir un aumento de la concentración de metadona en el plasma. Se ha notificado un aumento del 40 % al 100 % del cociente entre la concentración sérica y la dosis de metadona con el tratamiento simultáneo con fluvoxamina. Si se recetan estos medicamentos a pacientes que reciben una terapia de mantenimiento con metadona, se debe estar al tanto del riesgo de sobredosis. Cannabidiol: La administración concomitante de cannabidiol puede causar un aumento de las concentraciones plasmáticas de la metadona. Acidificantes de la orina: la metadona es una base débil. Los acidificantes de la orina (como el cloruro de amonio y el acido ascórbico) pueden aumentar la depuración renal de la metadona. A los pacientes que reciben metadona se les recomienda evitar productos que contengan cloruro de amonio. Terapia de la infección por VIH concomitante: parece que algunos inhibidores de la proteasa (amprenavir, nelfinavir, abacavir, lopinavir/ritonavir y ritonavir/saquinavir) disminuyen la concentración sérica de metadona. Se ha informado de que cuando ritonavir se administra en monoterapia se duplica el AUC de la metadona. La concentración plasmática de zidovudina (un análogo de los nucleósidos) aumenta con la administración de metadona, tanto si la zidovudina se administra por vía oral como por vía intravenosa. Se aprecia más tras la administración por vía oral que por vía intravenosa. Es probable que lo antedicho se deba a la inhibición de la glucuronidación de zidovudina y a la subsecuente disminución de la depuración de la zidovudina. Durante el tratamiento con metadona, se deben controlar muy bien los signos de toxicidad causados por la zidovudina, por que puede ser necesario reducir su dosis. Debido a las interacciones mutuas entre zidovudina y metadona (la zidovudina es un inductor de CYP3A4), los síntomas típicos de la abstinencia de opioides típicos pueden aparecer cuando se administran juntas (dolor de cabeza, mialgia, astenia e irritabilidad). Didanosina y estavudina: la metadona retrasa la absorción y aumenta el metabolismo de primer paso de la estavudina y la didanosina, que conduce a una reducción de la biodisponibilidad de ambos fármacos. La metadona puede duplicar la concentración sérica de la desipramina. Interacciones farmacodinámicas Antagonistas de los opioides: la naloxona y la naltrexona contrarrestan el efecto de la metadona e inducen abstinencia. De igual modo sucede con la buprenorfina, que puede causar síntomas de abstinencia. Depresores del SNC: los medicamentos con una acción depresora del sistema nervioso central pueden causar aumento de la depresión respiratoria, hipotensión, sedación intensa o coma, porque puede ser necesario disminuir la dosis de uno o ambos medicamentos. Con el tratamiento con metadona, la lenta eliminación de la metadona da lugar a un lento desarrollo de tolerancia, por lo que cada vez que se aumenta la dosis pueden observarse síntomas de depresión respiratoria al cabo de una a dos semanas. La regulación de la dosis se debe hacer con cautela y la dosis se debe aumentar gradualmente con una vigilancia cuidadosa. Cuando los siguientes medicamentos se utilizan simultáneamente con la metadona pueden aumentar los efectos depresores generales: anestésicos, sedantes hipnóticos (como barbitúricos, hidrato de cloral o clormetiazol), ansiolíticos fenotiazinas, antipsicóticos y antidepresivos tricíclicos. (ver sección 4.4 Advertencias y precauciones especiales de empleo). Los antipsicóticos pueden aumentar los efectos sedantes e hipnóticos de la metadona. Sedantes como las benzodiazepinas o fármacos relacionados: el uso concomitante de opiáceos con tranquilizantes como las benzodiazepinas o fármacos relacionados aumenta el riesgo de sedación, depression respiratoria, coma y muerte debido al efecto depressor aditivo sobre el SNC. Es por ello que la dosis y la duración de un uso conjunto deberán limitarse (ver sección 4.4). Gabapentinoides: El uso concomitante de opioides y gabapentinoides (gabapentina y pregabalina) aumenta el riesgo de sobredosis de opioides, depresión respiratoria y muerte. Inhibición del peristaltismo: el uso simultáneo de metadona y medicamentos inhibidores del peristaltismo (loperamida y difenoxilato) puede causar estreñimiento grave y aumentar el efecto depresor del SNC. Los analgésicos opioides, combinados con antimuscarínicos, pueden causar estreñimiento grave o íleo paralítico, sobre todo con el uso a largo plazo. QT-prolongado: la metadona no se debe combinar con medicamentos que prolonguen el intervalo QT como antiarrítmicos (sotalol, amiodarona y flecainida), antipsicóticos (tioridazina, haloperidol, sertindol y fenotiazinas), antidepresivos (paroxetina, sertralina) o antibióticos (eritromicina, claritromicina). Fármacos serotoninérgicos: El síndrome serotoninérgico puede producirse con la administración simultánea de metadona con petidina, inhibidores de la monoaminoxidasa (MAO) y fármacos con serotonina como inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN) y antidepresivos tricíclicos (ADT). Los síntomas del síndrome de la serotonina pueden ser cambios en el estado mental, inestabilidad autonómica, anomalías neuromusculares y/o síntomas gastrointestinales. Inhibidores de la monoaminoxidasamonoaminooxidasa (MAO): La administración simultánea de inhibidores de la MAO puede aumentar la inhibición del SNC y causar hipotonía intensa o apnea. No se debe asociar la metadona con inhibidores de la MAO ni administrarla hasta trascurridas dos semanas de la última administración del tratamiento (ver sección 4.3). Analgésicos No cabe esperar que los pacientes en tratamiento de mantenimiento con dosis estable de metadona que sufran un traumatismo físico, dolor posquirúrgico u otras causas de dolor agudo obtengan analgesia con la dosis estable de las pautas de metadona. A dichos pacientes hay que administrarles los analgésicos, incluso opioides, que estarían indicados en otros pacientes con estimulación nociceptiva similar. Debido a la tolerancia a los opioides causada por la metadona, cuando sea necesario administrar opioides para el tratamiento del dolor agudo en pacientes que reciben metadona, será necesario aumentar la dosis o la frecuencia de administración de ésta, con respecto a otros pacientes que no presenten tolerancia. Interacciones diagnósticas/ de laboratorio Estudios de vaciamiento gástrico Los analgésicos opioides pueden retrasar el vaciamiento gástrico y, por lo tanto, invalidar los resultados de dichas pruebas. Estudios de imagen hepatobiliar con disofenina marcada con Tc 99 La inyección de disofenina marcada con Tc 99 en el intestino delgado puede ser dificultosa porque los analgésicos opioides producen contracción del esfínter de Oddi y aumentan la presión en las vías biliares; estos efectos retrasan la visualización y, por lo tanto, asemejan a la obstrucción del colédoco. Presión del líquido cefalorraquídeo Puede aumentar la presión del líquido cefalorraquídeo como efecto secundario de la depresión respiratoria causada por la retención de dióxido de carbono. Concentraciones plasmáticas de amilasa o lipasa Pueden aumentar las concentraciones plasmáticas de amilasa o lipasa porque los analgésicos opioides pueden causar la contracción del esfínter de Oddi y al aumento de la presión de las vías biliares; la utilidad diagnóstica del estudio de estas enzimas podría no ser eficaz hasta transcurridas 24 horas desde la última administración. Análisis de orina La metadona pude modificar los resultados de los análisis de orina y dar resultados positivos en los controles antidopaje. Pruebas de embarazo La metadona puede interferir en la prueba de embarazo en orina.Medicamentos relacionados de la misma clase (ATC N07B)
- ANTABUS 250 mg COMPRIMIDOS
- BUPRENORFINA/NALOXONA AUROVITAS 2 MG/0,5 MG COMPRIMIDOS SUBLINGUALES EFG
- BUPRENORFINA/NALOXONA AUROVITAS 8 MG/2 MG COMPRIMIDOS SUBLINGUALES EFG
- BUVIDAL 128 MG SOLUCION INYECTABLE DE LIBERACION PROLONGADA
- BUVIDAL 16 MG SOLUCION INYECTABLE DE LIBERACION PROLONGADA
- BUVIDAL 24 MG SOLUCION INYECTABLE DE LIBERACION PROLONGADA
- BUVIDAL 32 MG SOLUCION INYECTABLE DE LIBERACION PROLONGADA
- BUVIDAL 64 MG SOLUCION INYECTABLE DE LIBERACION PROLONGADA
- BUVIDAL 8 MG SOLUCION INYECTABLE DE LIBERACION PROLONGADA
- BUVIDAL 96 MG SOLUCION INYECTABLE DE LIBERACION PROLONGADA
- BYTEQI 0,5 MG + 1 MG COMPRIMIDOS RECUBIERTOS CON PELICULA EFG
- BYTEQI 0,5 MG COMPRIMIDOS RECUBIERTOS CON PELICULA EFG
- BYTEQI 1 MG COMPRIMIDOS RECUBIERTOS CON PELICULA EFG
- CAMPRAL 333 mg COMPRIMIDOS RECUBIERTOS
