TACROLIMUS STADA 0,5 mg CAPSULAS DURAS EFG
Precio y financiación
El SNS financia estos medicamentos; el paciente aporta un porcentaje del PVP según su situación (renta, condición de pensionista o exención). Los medicamentos de aportación reducida (tratamientos de larga duración) tienen un tope de 4,26 € por envase. Los pensionistas tienen además un tope mensual. Estimación orientativa — tu farmacéutico es la referencia.
Qué es y para qué se utiliza
Tacrólimus Stada pertenece al grupo de fármacos conocidos como inmunosupresores. Tras su trasplante de órgano (p. ej., hígado, riñón, corazón), el sistema inmunitario de su cuerpo intentará rechazar el nuevo órgano. Tacrólimus se utiliza para controlar la respuesta inmune de su cuerpo, permitiéndole aceptar el órgano trasplantado. Tacrólimus se utiliza con frecuencia en combinación con otros medicamentos que también suprimen el sistema inmunitario. También puede recibir tacrólimus para tratar un rechazo que se esté produciendo de su hígado, riñón, corazón u otro órgano trasplantado cuando cualquier tratamiento previo que estuviera siguiendo no consigue controlar esta respuesta inmunitaria después de su trasplante.
Antes de tomar este medicamento
NO tome Tacrólimus Stada Si es alérgico a tacrólimus o a alguno de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6). Si es alérgico a sirolimus o a cualquier antibiótico que pertenezca al subgrupo de antibióticos macrólidos (p. ej., eritromicina, claritromicina, josamicina). Advertencias y precauciones Consulte a su médico o farmacéutico antes de empezar a tomar Tacrólimus Stada. Necesitará tomar tacrólimus todos los días, siempre que precise inmunosupresión para prevenir el rechazo de su órgano trasplantado. Debe mantenerse en contacto con su médico de forma regular. Mientras esté tomando tacrólimus, es posible que su médico desee realizar de vez en cuando una serie de pruebas (incluyendo análisis de sangre y orina, pruebas de función cardiaca, análisis visuales y neurológicos). Esto es completamente normal y ayudará a su médico a decidir la dosis más adecuada de tacrólimus para usted. Por favor evite tomar cualquier preparado a base de plantas, por ej. la hierba de San Juan (Hypericum perforatum) o cualquier otro producto a base de plantas, ya que esto puede afectar a la efectividad y la dosis de tacrólimus que necesita recibir. Si tiene alguna duda, por favor consulte a su médico antes de tomar cualquier producto o preparado a base de plantas. Si tiene problemas de hígado o ha padecido alguna enfermedad que ha podido afectar a su hígado, por favor indíquelo a su médico ya que esto puede afectar a la dosis de tacrólimus que recibe. Si siente fuerte dolor abdominal acompañado o no de otros síntomas, como escalofríos, fiebre, náuseas o vómitos. Si tiene diarrea durante más de un día, por favor indíquelo a su médico ya que puede ser necesario adaptar la dosis de tacrólimus que recibe. Si tiene una alteración de la actividad eléctrica del corazón llamada “prolongación del intervalo QT”. Limite su exposición a la luz solar y luz UV mientras esté tomando tacrólimus utilizando ropa protectora adecuada, y utilizando crema protectora con un elevado factor de protección solar. Esto se debe al riesgo potencial de cambios malignos de la piel con la terapia inmunosupresora. Si necesita vacunarse, por favor informe antes a su médico. Él le aconsejará sobre la mejor forma de proceder. Se ha comunicado que algunos pacientes tratados con tacrólimus han aumentado el riesgo de desarrollar trastornos linfoproliferativos (ver sección 4). Pregunte a su médico para más información sobre estos trastornos. si tiene o ha tenido lesiones en los vasos sanguíneos de menor tamaño, conocidas como microangiopatía trombótica/púrpura trombocitopénica trombótica/síndrome hemolítico urémico. Informe a su médico si desarrolla fiebre, hematomas debajo de la piel (pueden aparecer como puntos rojos), cansancio inexplicable, confusión, coloración amarillenta de la piel o los ojos, descenso en el volumen de orina, pérdida de visión y convulsiones (ver sección 4). Cuando se toma tacrólimus junto con sirólimus o everólimus, el riesgo de que aparezcan estos síntomas puede aumentar. Precauciones de manipulación: Durante la preparación se debe evitar el contacto de cualquier parte del cuerpo como la piel o los ojos, así como respirar cerca de las soluciones para inyección, polvo o granulado contenidos en los productos tacrólimus. Si tal contacto se produce, lave la piel y los ojos. Otros medicamentos y Tacrólimus Stada Informe a su médico o farmacéutico si está tomando, ha tomado recientemente o pudiera tener que tomar cualquier otro medicamento, incluso los adquiridos sin receta y los preparados a base de plantas. Tacrólimus no se debe tomar con ciclosporina. Si necesita visitar a un médico diferente de su especialista en trasplantes, diga al médico que está tomando tacrólimus. Es posible que su médico necesite consultar a su especialista en trasplantes si usted debe usar otro medicamento que pudiera aumentar o reducir su nivel sanguíneo de tacrólimus. Los niveles sanguíneos de tacrólimus pueden modificarse debido a otros medicamentos que esté tomando, y los niveles sanguíneos de otros medicamentos pueden modificarse por la administración de tacrólimus, lo que puede requerir la interrupción, un aumento o disminución de la dosis de tacrólimus. Algunos pacientes han experimentado aumentos en los niveles sanguíneos de tacrólimus mientras tomaban otros medicamentos. Esto podría provocar efectos adversos graves, tales como problemas de riñón, problemas del sistema nervioso y trastornos del ritmo cardiaco (ver sección 4). El efecto sobre los niveles sanguíneos de tacrólimus se puede producir muy pronto tras empezar a usar otro medicamento, así que puede que sea necesario monitorizar el nivel sanguíneo de tacrólimus de manera frecuente y continuada durante los primeros días de uso de otro medicamento y con frecuencia mientras continúe su uso. Algunos otros medicamentos pueden provocar que los niveles sanguíneos de tacrólimus se reduzcan, lo que puede aumentar el riesgo de rechazo del órgano trasplantado. En particular, debe informar a su médico si está utilizando o ha utilizado recientemente medicamentos con principios activos como: antifúngicos y antibióticos, especialmente los llamados antibióticos macrólidos empleados para el tratamiento de infecciones, p. ej., ketoconazol, fluconazol, itraconazol, posaconazol, voriconazol, clotrimazol, isavuconazol, miconazol, caspofungina, telitromicina, eritromicina, claritromicina, josamicina, azitromicina, rifampicina, rifabutina, isoniazida y flucloxacilina letermovir, utilizado para prevenir enfermedades causadas por CMV (citomegalovirus humano) inhibidores de la proteasa del VIH (p. ej., ritonavir, nelfinavir, saquinavir), el fármaco potenciador cobicistat y comprimidos combinados, o inhibidores de transcriptasa inversa no nucleósidos para VIH (efavirenz, etravirina, nevirapina), que se utilizan para tratar la infección por VIH. inhibidores de la proteasa del VHC (p. ej., telaprevir, boceprevir y la combinación ombitasvir/paritaprevir/ritonavir con o sin dasabuvir, elbasvir/grazoprevir, y glecaprevir/pibrentasvir), utilizados para tratar la infección por hepatitis C. nilotinib e imatinib, idelalisib, ceritinib, crizotinib, apalutamida, enzalutamida o mitotano (utilizado para tratar ciertos tipos de cáncer). ácido micofenólico, utilizado para suprimir el sistema inmunitario como prevención del rechazo del trasplante medicamentos para la úlcera de estómago y el reflujo ácido (p. ej., omeprazol, lansoprazol o cimetidina) antieméticos, utilizados para tratar náuseas y vómitos (p. ej., metoclopramida) hidróxido de magnesio-aluminio (antiácido), utilizados para tratar la acidez tratamientos hormonales con etinilestradiol (por ejemplo, la píldora anticonceptiva oral) o con danazol medicamentos que se utilizan para tratar la hipertensión o problemas cardiacos (tal como nifedipino, nicardipino, diltiazem y verapamilo) medicamentos antiarrítmicos (amiodarona) utilizados para controlar la arritmia (latido irregular del corazón) los medicamentos conocidos como “estatinas” que se utilizan para tratar el colesterol y los triglicéridos elevados los medicamentos antiepilépticos carbamazepina, fenitoína o fenobarbital metamizol, un medicamento utilizado para tratar el dolor y la fiebre. los corticosteroides prednisona y metilprednisolona, el antidepresivo nefazodona preparados a base de plantas que contengan la hierba de San Juan (Hypericum perforatum) o extractos de Schisandra sphenanthera. cannabidiol (los usos, entre otros, incluyen el tratamiento de las convulsiones). Informe a su médico si está recibiendo tratamiento para la hepatitis C. El tratamiento farmacológico para la hepatitis C puede hacer que cambie su función hepática y puede afectar a los niveles sanguíneos de tacrólimus. Los niveles sanguíneos de tacrólimus pueden reducirse o aumentar dependiendo de los medicamentos recetados para la hepatitis C. Es posible que su médico necesite monitorizar estrechamente los niveles sanguíneos de tacrólimus y hacer los ajustes necesarios de la dosis de tacrólimus después de iniciar el tratamiento para la hepatitis C. Informe a su médico si está tomando o necesita tomar ibuprofeno, anfotericina B, antibióticos (cotrimoxazol, vancomicina o antibióticos aminoglucósidos como gentamicina), o antivirales (p. ej. aciclovir, ganciclovir, cidofovir, foscarnet). Estos pueden empeorar los problemas renales o del sistema nervioso cuando se administran simultáneamente con tacrólimus. Informe a su médico si está tomando sirólimus o everólimus. Cuando se toma tacrólimus junto con sirólimus o everólimus, el riesgo de que aparezca microangiopatía trombótica, púrpura trombocitopénica trombótica y síndrome hemolítico urémico puede aumentar (ver sección 4). Su médico también necesita saber si está tomando suplementos de potasio o ciertos diuréticos ahorradores de potasio utilizados para insuficiencia cardíaca, hipertensión y nefropatía, (p. ej., amilorida, triamtereno o espironolactona), o los antibióticos trimetoprima o cotrimoxazol que pueden aumentar los niveles de potasio en la sangre, ciertos analgésicos (los llamados AINEs, p. ej., ibuprofeno) utilizados para fiebre, inflamación y dolor, anticoagulantes (diluyentes sanguíneos), o medicamentos orales para el tratamiento de diabetes, mientras está tomando tacrólimus. Si necesita vacunarse, informe antes a su médico. Toma de Tacrólimus Stada con alimentos y bebidas Tome tacrólimus con el estómago vacío o de 2 a 3 horas después de una comida. Espere al menos una hora hasta la siguiente comida. Evite el pomelo (también en zumo) mientras esté en tratamiento con tacrólimus, puesto que puede afectar a sus niveles. Embarazo y lactancia Si está embarazada o en periodo de lactancia, cree que podría estar embarazada o tiene intención de quedarse embarazada, consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar este medicamento. Tacrólimus pasa a la leche materna. Por lo tanto, no debe dar de mamar mientras recibe tacrólimus. Conducción y uso de máquinas No conduzca y no maneje herramientas o máquinas si se siente mareado o somnoliento, o tiene problemas para ver con claridad después de tomar este medicamento. Estos efectos se observan con mayor frecuencia si también toma alcohol. Tacrólimus Stada contiene lactosa y sodio Este medicamento contiene lactosa. Si su médico le ha indicado que padece una intolerancia a ciertos azúcares, consulte con él antes de tomar este medicamento. Este medicamento contiene menos de 1 mmol de sodio (23 mg) por cápsula; esto es, esencialmente “exento de sodio”.
Cómo se administra
Siga exactamente las instrucciones de administración de este medicamento indicadas por su médico o farmacéutico. En caso de duda, consulte de nuevo a su médico o farmacéutico. Asegúrese de que recibe el mismo medicamento con tacrólimus cada vez que recoja su prescripción médica, a menos que su especialista en trasplante haya acordado cambiar a otro medicamento diferente con tacrólimus. Este medicamento debe tomarse dos veces al día. Si el aspecto de este medicamento no es el mismo de siempre, o si las instrucciones de dosificación han cambiado, consulte a su médico o farmacéutico lo antes posible para asegurarse de que tiene el medicamento correcto. La dosis inicial para prevenir el rechazo de su órgano trasplantado será fijada por su médico calculándola según su peso corporal. Las dosis iniciales justo después del trasplante estarán generalmente dentro del intervalo de 0,075-0,30 mg por kg de peso corporal y por día dependiendo de su órgano trasplantado. Su dosis depende de sus condiciones generales, y de otra medicación inmunosupresora que pueda estar tomando. Su médico necesitará realizarle análisis sanguíneos de manera regular para definir la dosis correcta, y para ajustar la dosis de vez en cuando. Su médico disminuirá habitualmente su dosis de tacrólimus una vez que sus condiciones se hayan estabilizado. Su médico le dirá exactamente cuántas cápsulas debe tomar, y su frecuencia. Tacrólimus se toma por vía oral dos veces al día, habitualmente por la mañana y por la noche. En general debe tomar las cápsulas de tacrólimus con el estómago vacío o por lo menos una hora antes, o de 2 a 3 horas después de la comida. Se deben ingerir las cápsulas completas con un vaso de agua. Evite el pomelo y el zumo de pomelo mientras esté tomando las cápsulas de tacrólimus. No ingiera el desecante incluido en la bolsa de aluminio. Si usted toma más Tacrólimus Stada del que debe En caso de sobredosis o ingestión accidental, consulte inmediatamente a su médico o farmacéutico, o llame al Servicio de Información Toxicológica, teléfono: 91 562 04 20, indicando el medicamento y la cantidad ingerida. Se recomienda llevar el envase y el prospecto del medicamento al profesional sanitario. Si olvidó tomar Tacrólimus Stada No tome una dosis doble para compensar las dosis olvidadas. Si olvida tomar sus cápsulas, espere al momento de la siguiente dosis y luego continúe como antes. Si interrumpe el tratamiento con Tacrólimus Stada La suspensión de su tratamiento puede aumentar el riesgo de rechazo de su órgano trasplantado. No suspenda el tratamiento a no ser que su médico se lo diga. Si tiene cualquier otra duda sobre el uso de este medicamento, pregunte a su médico o farmacéutico.
Posibles efectos adversos
Al igual que todos los medicamentos, este medicamento puede producir efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran. Tacrólimus reduce el mecanismo de defensa de su propio cuerpo para detener el rechazo del órgano trasplantado. De manera consecuente, su cuerpo no funcionará tan bien como habitualmente a la hora de luchar contra las infecciones. Por lo tanto, si usted está tomando tacrólimus, será más propenso a sufrir infecciones, por ejemplo, infecciones de la piel, boca, estómago e intestinos, pulmones y tracto urinario. Algunas infecciones pueden ser graves o mortales y pueden incluir infecciones causadas por bacterias, virus, hongos, parásitos u otras infecciones. Informe a su médico de inmediato si presenta signos de una infección, incluyendo: fiebre, tos, dolor de garganta, sensación de debilidad o malestar general pérdida de memoria, dificultad para pensar, dificultad para caminar o pérdida de la visión: estos pueden deberse a una infección cerebral muy rara y grave, que puede ser mortal (leucoencefalopatía multifocal progresiva o LMP) Pueden aparecer efectos adversos graves, incluyendo los que se enumeran a continuación. Informe a su médico inmediatamente si tiene sospechas de sufrir alguno de los siguientes efectos adversos graves: Efectos adversos graves frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 10 personas): perforación gastrointestinal: fuerte dolor abdominal acompañado o no de otros síntomas, como escalofríos, fiebre, náuseas o vómitos función insuficiente de su órgano trasplantado visión borrosa Efectos adversos graves poco frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 100 personas): microangiopatía trombótica (lesiones en los vasos sanguíneos de menor tamaño) incluido el síndrome urémico hemolítico, una afección con los siguientes síntomas: producción de orina baja o nula (insuficiencia renal aguda), cansancio extremo, coloración amarillenta de la piel o los ojos (ictericia) y hematomas o sangrado anormales y signos de infección Efectos adversos graves raros (pueden afectar hasta 1 de cada 1.000 personas): púrpura trombocitopénica trombótica (o PTT), una afección que incluye lesiones en los vasos sanguíneos de menor tamaño y se caracterizada por fiebre y hematomas debajo de la piel que pueden aparecer como puntos rojos, con o sin cansancio extremo inexplicable, confusión, coloración amarillenta de la piel o los ojos (ictericia), con síntomas de fallo renal agudo (volumen de orina bajo o nulo), pérdida de visión y convulsiones. necrólisis epidérmica tóxica: erosión y ampollas en la piel o las membranas mucosas, piel roja hinchada que puede desprenderse en grandes partes del cuerpo ceguera Efectos adversos graves muy raros (pueden afectar hasta 1 de cada 10.000 personas): Síndrome de Stevens-Johnson: inexplicable dolor de piel generalizado, hinchazón facial, enfermedad grave con ampollas en la piel, boca, ojos y genitales, urticaria, hinchazón de la lengua, erupción cutánea roja o púrpura que se extiende, descamación de la piel Torsade de Pointes: cambio en la frecuencia cardiaca que puede venir o no acompañado de síntomas como dolor de pecho (angina), desmayos, vértigos o náuseas, palpitaciones (sintiendo los latidos cardiacos) y dificultad para respirar Efectos adversos graves de frecuencia no conocida (la frecuencia no puede estimarse a partir de los datos disponibles): infecciones oportunistas (bacterianas, fúngicas, víricas y protozoarias): diarrea prolongada, fiebre y dolor de garganta se han comunicado tumores benignos y malignos tras el tratamiento como resultado de la inmunosupresión, incluyendo cánceres de piel malignos y un tipo raro de cáncer que puede incluir lesiones cutáneas conocidas como sarcoma de Kaposi. Los síntomas incluyen cambios en la piel, como decoloración nueva o cambiante, lesiones o bultos se han comunicado casos de aplasia eritrocitaria pura (una reducción muy severa del recuento de glóbulos rojos), anemia hemolítica (disminución del número de glóbulos rojos debido a una rotura anormal de éstos acompañado de cansancio) y neutropenia febril (una disminución en el tipo de glóbulos blancos que combaten las infecciones, acompañada de fiebre). No se conoce la frecuencia exacta con la que ocurren estos efectos adversos. Puede no tener síntomas o dependiendo de las condiciones de gravedad usted puede sentir: fatiga, apatía, palidez anormal de la piel (palidez), dificultad para respirar, mareo, dolor de cabeza, dolor de pecho y sensación de frío en manos y pies. casos de agranulocitosis (una disminución considerable en el número de glóbulos blancos acompañado de llagas en la boca, fiebre e infección(es)). Puede no tener síntomas o puede sentir fiebre, escalofríos y dolor de garganta de forma repentina reacciones alérgicas y anafilácticas con los síntomas siguientes: erupción cutánea con picazón repentina (ronchas), hinchazón de manos, pies, tobillos, cara, labios, boca o garganta (que pueden causar dificultad para tragar o respirar) y puede sentir que se va a desmayar síndrome de encefalopatía posterior reversible (SEPR): dolor de cabeza, confusión, cambios de estado de ánimo, ataques y alteraciones de la visión. Estos podrían ser signos de un trastorno conocido como síndrome de encefalopatía posterior reversible, que se ha comunicado en algunos pacientes tratados con tacrólimus neuropatía óptica (alteración del nervio óptico): problemas de visión como visión borrosa, cambios en la visión de los colores, dificultad para ver detalles o reducción del campo visual Los siguientes efectos adversos pueden aparecer también después de haber recibido tacrólimus y pueden ser graves: Efectos adversos muy frecuentes (puede afectar a más de 1 de cada 10 personas) aumento del azúcar en sangre, diabetes mellitus, aumento de potasio en sangre dificultad para dormir temblor, dolor de cabeza aumento de la presión sanguínea anomalías en las pruebas de función del hígado diarrea, náuseas problemas de riñón Efectos adversos frecuentes (puede afectar hasta a 1 de cada 10 personas) disminución del recuento de células sanguíneas (plaquetas, glóbulos rojos o glóbulos blancos), aumento en el recuento de glóbulos blancos, cambios en el recuento de glóbulos rojos (ver análisis de sangre) disminución de magnesio, fosfato, potasio, calcio o sodio en sangre, sobrecarga de fluidos, aumento de ácido úrico o lípidos en sangre, disminución del apetito, aumento de acidez en la sangre, otros cambios de las sales sanguíneas síntomas de ansiedad, confusión y desorientación, depresión, cambios del humor, pesadillas, alucinaciones, trastornos mentales. convulsiones, alteraciones de la conciencia, hormigueo y entumecimiento (algunas veces doloroso) de manos y pies, mareo, disminución de la capacidad para escribir, alteraciones del sistema nervioso. aumento de la sensibilidad a la luz, alteraciones oculares. zumbidos en los oídos. disminución del flujo sanguíneo en los vasos cardiacos, latido cardiaco más rápido. hemorragias, bloqueo parcial o completo de los vasos sanguíneos, disminución de la presión sanguínea. dificultad en la respiración, cambios en el tejido pulmonar, acumulación de líquido alrededor del pulmón, inflamación de la faringe, tos, síntomas semejantes a la gripe. inflamaciones o úlceras que provocan dolor abdominal o diarrea, hemorragias del estómago, inflamaciones o úlceras de la boca, acumulación de líquido en el abdomen, vómitos, dolores abdominales, indigestión, estreñimiento, flatulencia, hinchazón, heces sueltas, problemas estomacales. cambios en la función y enzimas hepáticas, coloración amarillenta de la piel debido a problemas hepáticos, daño del tejido hepático e inflamación del hígado. picor, erupción, pérdida de pelo, acné, aumento de la sudoración. dolor en articulaciones, extremidades y espalda y pies, espasmos musculares función insuficiente de los riñones, menor producción de orina, dificultad o dolor al orinar. debilidad general, fiebre, retención de líquidos, dolor y malestar, aumento de la enzima fosfatasa alcalina en sangre, aumento de peso, sensación de temperatura alterada. Efectos adversos poco frecuentes (puede afectar hasta a 1 de cada 100 personas) cambios en la coagulación de la sangre, disminución del recuento de todas las células sanguíneas. deshidratación, disminución de proteínas o azúcar en sangre, aumento de fosfato en sangre. coma, hemorragias cerebrales, derrame cerebral, parálisis, trastorno cerebral, alteraciones del habla y del lenguaje, problemas de memoria. opacidad del cristalino. dificultad en la audición. latido cardiaco irregular, parada del latido cardiaco, disminución de la función cardiaca, alteración del músculo cardiaco, aumento del músculo cardiaco, latido cardiaco más fuerte, electrocardiograma anormal, frecuencia cardiaca y pulso anormales. coágulos sanguíneos en una vena de una extremidad, shock. dificultades en la respiración, alteraciones del tracto respiratorio, asma. obstrucciones del intestino, aumento del nivel sanguíneo de la enzima amilasa, reflujo del contenido estomacal en la garganta, retraso del vaciado del estómago. dermatitis, sensación de quemazón bajo la luz del sol. trastornos articulares. dificultad para orinar, menstruación dolorosa y hemorragia menstrual anormal. fallo de algunos órganos, enfermedad semejante a la gripe, aumento de la sensibilidad al calor y al frío, sensación de presión en el pecho, nerviosismo o sensación rara, aumento de la enzima lactatodeshidrogenasa en sangre, pérdida de peso. Efectos adversos raros (puede afectar hasta a 1 de cada 1.000 personas) pequeñas hemorragias en su piel debido a coágulos sanguíneos. aumento de la rigidez muscular. ceguera. sordera. acumulación de líquido alrededor del corazón. dificultad en la respiración aguda. formación de quistes en el páncreas. problemas con el flujo sanguíneo en el hígado. enfermedad grave con ampollas en la piel, boca, ojos y genitales, aumento del vello. sed, caída, sensación de opresión en el pecho, disminución de la movilidad, úlcera. Efectos adversos muy raros (puede afectar hasta a 1 de cada 10.000 personas) debilidad muscular. ecocardiograma anormal. insuficiencia hepática, estrechamiento del vaso biliar. dolor al orinar con sangre en la orina. aumento del tejido graso. Efectos adversos de frecuencia no conocida (no se puede estimar a partir de los datos disponibles) alteración del nervio óptico (neuropatía óptica) Comunicación de efectos adversos Si experimenta cualquier tipo de efecto adverso, consulte a su médico o farmacéutico, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no aparecen en este prospecto. También puede comunicarlos a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano: https:/www.notificaram.es. Mediante la comunicación de efectos adversos usted puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.
Conservación
Mantener este medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños. Conservar por debajo de 30ºC. Conservar en el embalaje original (dentro de la bolsa de aluminio) para protegerlo de la humedad y la luz. No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad que aparece en el envase y en el blíster después de CAD. La fecha de caducidad es el último día del mes que se indica. Una vez que la bolsa de aluminio se abre, el medicamento debe ser utilizado dentro de un año. Los medicamentos no se deben tirar por los desagües ni a la basura. Deposite los envases y los medicamentos que no necesita en el Punto SIGRE de la farmacia. Pregunte a su farmacéutico cómo deshacerse de los envases y de los medicamentos que ya no necesita. De esta forma, ayudará a proteger el medio ambiente.
Contenido del envase y otra información
Composición de Tacrólimus Stada Tacrólimus Stada 0,5 mg cápsulas duras EFG El principio activo es tacrólimus. Cada cápsula contiene 0,5 mg de tacrólimus. Los demás componentes son: Contenido de la cápsula: Povidona K-30, croscarmelosa de sodio (E-468), lactosa, estearato de magnesio. Cubierta de la cápsula: dióxido de titanio (E-171), óxido de hierro amarillo (E-172), gelatina. Tacrólimus Stada 1 mg cápsulas duras EFG El principio activo es tacrólimus. Cada cápsula contiene 1 mg de tacrólimus. Los demás componentes son: Contenido de la cápsula: Povidona K-30, croscarmelosa de sodio (E-468), lactosa, estearato de magnesio. Cubierta de la cápsula: dióxido de titanio (E-171), gelatina. Aspecto del producto y tamaño del envase Tacrólimus Stada 0,5 mg cápsulas duras EFG Cápsulas duras de tapa y cuerpo de color marfil que contienen polvo blanco. Tacrólimus Stada 1 mg cápsulas duras EFG Cápsulas duras de tapa y cuerpo de color blanco que contienen polvo blanco. Tacrólimus Stada se presenta como tiras blíster que contienen 10 cápsulas dentro de una bolsa de aluminio protectora que incluye un desecante que protege las cápsulas de la humedad. No debe tragarse el desecante. Tacrólimus Stada se encuentra disponible en envases con blísteres que contienen 10 cápsulas cada uno. Envases de 30, 50, 60, 100 y 150 cápsulas. Puede que solamente estén comercializados algunos de los tamaños de envases. Titular de la autorización de comercialización y responsable de la fabricación Titular de la autorización de comercialización Laboratorio STADA, S.L. Frederic Mompou 5 08960 Sant Just Desvern (Barcelona) España info@stada.es Responsable de la fabricación Laboratorios Cinfa, S.A. Olaz-Chipi, 10. Polígono Industrial Areta (Huarte-Pamplona (Navarra)) – 31620 España o STADA Arzneimittel AG Stadastrasse 2- 18 D-61118 (Bad Vilbel) Alemania o Eurogenerics, N.V. Heizel Esplanade, b22 (Bruselas) – 1020 Bélgica Este medicamento está autorizado en los Estados Miembros del EEE con los siguientes nombres: Alemania Tacro-cell 0,5 mg/1 mg Hartkapseln España Tacrólimus Stada 0,5 mg/1 mg cápsulas duras EFG Fecha de la última revisión de este prospecto: agosto 2025 La información detallada de este medicamento está disponible en la página web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) http://www.aemps.gob.es/
⚕Para profesionales — Ficha TécnicaFicha técnica completa: posología, interacciones, contraindicaciones, advertencias+
4.1 Indicaciones terapéuticas
Profilaxis del rechazo del trasplante en receptores de aloinjertos hepáticos, renales o cardiacos. Tratamiento del rechazo de aloinjertos resistente a los tratamientos con otros medicamentos inmunosupresores.4.2 Posología y forma de administración
El tratamiento con tacrólimus requiere un control cuidadoso realizado por personal debidamente cualificado y equipado. Únicamente médicos con experiencia en tratamientos inmunosupresores y en el manejo de pacientes con trasplantes deben recetar este medicamento y realizar cambios en la pauta inmunosupresora. Un cambio involuntario, no intencionado o no supervisado entre las formulaciones de tacrólimus de liberación inmediata o de liberación prolongada es peligroso. Esto puede conducir a un rechazo del injerto o un aumento de la incidencia de efectos adversos, incluyendo una baja o elevada inmunosupresión, debido a importantes diferencias clínicas en la exposición sistémica a tacrólimus. Se debe mantener a los pacientes en una única formulación de tacrólimus con la posología diaria correspondiente; solamente deben producirse modificaciones de la formulación o de la posología bajo una estrecha supervisión de un especialista en trasplantes (ver las secciones 4.4 y 4.8). Tras la conversión a cualquier formulación alternativa debe realizarse una monitorización del medicamento, y realizar ajustes de dosis para asegurar que se mantiene la exposición sistémica a tacrólimus. Consideraciones generales La dosis de inicio recomendada indicada más adelante es con fines orientativos. La dosis de tacrólimus debe basarse principalmente en la evaluación clínica del rechazo y la tolerancia de cada paciente individualmente, con la ayuda de la monitorización de los niveles en sangre (ver más adelante las concentraciones valle en sangre total recomendadas). En caso de que se observen síntomas clínicos de rechazo, se debe considerar la modificación de la pauta inmunosupresora. Tacrólimus puede administrarse por vía intravenosa u oral. En general, la administración se puede iniciar por vía oral. En caso necesario, puede administrarse el contenido de la cápsula en forma de suspensión en agua a través de una sonda nasogástrica. Tacrólimus se administra habitualmente en combinación con otros inmunosupresores durante el periodo postoperatorio inicial. La dosis de tacrólimus puede variar dependiendo de la pauta inmunosupresora elegida. Posología Recomendaciones de dosificación - Trasplante hepático Profilaxis del rechazo del trasplante - adultos El tratamiento oral con tacrólimus debe comenzar a una dosis de 0,10-0,20 mg/kg/día, dividida en dos tomas (p. ej., por la mañana y por la noche). La administración debe iniciarse aproximadamente 12 horas después de que haya finalizado la cirugía. En caso de que la administración por vía oral no sea posible debido al estado clínico del paciente, se debe iniciar el tratamiento intravenoso con 0,01-0,05 mg/kg/día en forma de infusión continua durante 24 horas. Profilaxis del rechazo del trasplante - pacientes pediátricos Se debe administrar una dosis inicial de 0,30 mg/kg/día, dividida en dos tomas (p. ej., por la mañana y por la noche). Si el estado clínico del paciente impide la administración oral, se debe administrar una dosis intravenosa inicial de 0,05 mg/kg/día, en forma de infusión continua durante 24 horas. Ajuste de dosis durante el periodo postrasplante en pacientes adultos y pediátricos La dosis de tacrólimus se reduce generalmente durante el periodo postrasplante. En algunos casos, es posible retirar el tratamiento inmunosupresor concomitante, conduciendo a una monoterapia basada en tacrólimus. La mejoría en el estado del paciente después del trasplante puede afectar la farmacocinética de tacrólimus y hacer necesarios posteriores ajustes de dosis. Tratamiento del rechazo - pacientes adultos y pediátricos Se han utilizado dosis elevadas de tacrólimus, tratamiento concomitante con corticosteroides y la introducción de ciclos cortos de anticuerpos mono/policlonales para tratar los episodios de rechazo. Si se observan signos de toxicidad (p. ej., reacciones adversas graves, ver sección 4.8.), puede ser necesario reducir la dosis de tacrólimus. Para la conversión a tacrólimus, se debe iniciar el tratamiento con la dosis oral inicial recomendada en la inmunosupresión primaria. Para la información relativa al paso de ciclosporina a tacrólimus, ver “Ajustes de dosis en poblaciones específicas de pacientes”. Recomendaciones de dosificación - Trasplante renal Profilaxis del rechazo del trasplante - adultos El tratamiento con tacrólimus debe comenzar con una dosis de 0,20-0,30 mg/kg/día, dividida en dos tomas (p. ej., por la mañana y por la noche). La administración se debe iniciar dentro de las 24 horas después de que haya finalizado la cirugía. En caso de que la administración por vía oral no sea posible debido al estado clínico del paciente, se debe iniciar el tratamiento intravenoso con 0,05-0,10 mg/kg/día en forma de infusión continua durante 24 horas. Profilaxis del rechazo del trasplante - pacientes pediátricos Se debe administrar una dosis oral inicial de 0,30 mg/kg/día dividida en dos tomas (p. ej., por la mañana y por la noche). Si la situación clínica del paciente impide la administración oral debe administrarse una dosis intravenosa inicial de 0,075-0,100 mg/kg/día como infusión continua durante 24 horas. Ajuste de dosis durante el periodo postrasplante en pacientes adultos y pediátricos La dosis de tacrólimus se reduce generalmente durante el periodo postrasplante. En algunos casos, es posible retirar el tratamiento inmunosupresor concomitante, conduciendo a una terapia doble basada en tacrólimus. La mejoría en el estado del paciente después del trasplante puede afectar la farmacocinética de tacrólimus y hacer necesarios posteriores ajustes de dosis. Tratamiento del rechazo - pacientes adultos y pediátricos Se han utilizado dosis elevadas de tacrólimus, tratamiento concomitante con corticosteroides y la introducción de ciclos cortos de anticuerpos mono/policlonales para tratar los episodios de rechazo. Si se observan signos de toxicidad (p. ej., reacciones adversas graves, ver sección 4.8.), puede ser necesario reducir la dosis de tacrólimus. Para la conversión a tacrólimus, se debe iniciar el tratamiento con la dosis oral inicial recomendada en la inmunosupresión primaria. Para la información relativa al paso de la ciclosporina a tacrólimus, ver “Ajustes de dosis en poblaciones específicas de pacientes”. Recomendaciones de dosificación - Trasplante cardiaco Profilaxis del rechazo del trasplante – adultos Se puede utilizar tacrólimus con inducción con anticuerpos (permitiendo un comienzo retrasado del tratamiento con tacrólimus) o de forma alternativa sin inducción con anticuerpos en pacientes clínicamente estables. Tras inducción con anticuerpos, el tratamiento con tacrólimus oral debe comenzar con una dosis de 0,075 mg/kg/día dividida en dos tomas (p. ej., por la mañana y por la noche). La administración debe iniciarse a los 5 días de finalizar la cirugía, tan pronto como se estabilice la situación clínica del paciente. Si no puede administrarse la dosis por vía oral debido a la situación clínica del paciente, debe iniciarse el tratamiento intravenoso con 0,01 a 0,02 mg/kg/día en forma de infusión continua durante 24 horas. Se ha publicado una estrategia alternativa en la que se administra tacrólimus oral en las 12 horas posteriores al trasplante. Este enfoque se ha reservado para pacientes sin alteraciones de los órganos (p, ej., disfunción renal). En este caso se utilizó una dosis inicial de tacrólimus oral de 2 a 4 mg al día en combinación con micofenolato mofetilo y corticosteroides, o en combinación con sirólimus y corticosteroides. Profilaxis del rechazo del trasplante - pacientes pediátricos Se ha utilizado tacrólimus con o sin inducción con anticuerpos en trasplante de corazón pediátrico. En los pacientes sin inducción con anticuerpos, si se inicia el tratamiento intravenoso con tacrólimus, la dosis inicial recomendada es de 0,03-0,05 mg/kg/día en forma de infusión continua durante 24 horas, cuyo objetivo es conseguir concentraciones de tacrólimus en sangre completa de 15-25 ng/ml. Los pacientes deben pasar a la administración oral tan pronto como sea clínicamente posible. La primera dosis de tratamiento oral debe ser 0,30 mg/kg/día comenzando de 8-12 horas tras suspender la administración intravenosa. Tras inducción con anticuerpos, si se inicia el tratamiento oral con tacrólimus, la dosis de inicio recomendada es de 0,10-0,30 mg/kg/día dividida en dos tomas (p. ej., por la mañana y por la noche). Ajuste de dosis durante el periodo postrasplante en pacientes adultos y pediátricos La dosis de tacrólimus se reduce generalmente durante el periodo postrasplante. La mejoría en el estado del paciente después del trasplante puede afectar la farmacocinética de tacrólimus, y hacer necesarios posteriores ajustes de dosis. Tratamiento del rechazo - pacientes adultos y pediátricos Se han utilizado dosis elevadas de tacrólimus, tratamiento concomitante con corticoesteroides, y la introducción de ciclos cortos de anticuerpos mono/policlonales para tratar los episodios de rechazo. En los pacientes adultos que se convierten a tacrólimus, se debe administrar una dosis oral inicial de 0,15 mg/kg/día dividida en dos tomas (p. ej., por la mañana y por la noche). En los pacientes pediátricos que se convierten a tacrólimus, se debe administrar una dosis oral inicial de 0,20-0,30 mg/kg/día dividida en dos tomas (p. ej., por la mañana y por la noche). Para ver la información relativa al paso de ciclosporina a tacrólimus, ver “Ajustes de dosis en poblaciones específicas de pacientes”. Recomendaciones de dosificación - Tratamiento del rechazo, otros aloinjertos Las recomendaciones de dosis para los trasplantes de pulmón, páncreas e intestino se basan en datos limitados de ensayos clínicos prospectivos. En los pacientes trasplantados de pulmón se ha utilizado tacrólimus con una dosis oral inicial de 0,10-0,15 mg/kg/día, en los pacientes trasplantados de páncreas a una dosis oral inicial de 0,2 mg/kg/día y en trasplante intestinal a una dosis oral inicial de 0,3 mg/kg/día. Ajustes de dosis en poblaciones específicas de pacientes Insuficiencia hepática En pacientes con insuficiencia hepática grave puede ser necesaria una reducción de la dosis para mantener los niveles mínimos en sangre dentro de los límites recomendados. Insuficiencia renal La función renal no afecta la farmacocinética de tacrólimus (ver sección 5.2), por lo que generalmente no es necesario realizar ajustes de dosis. Sin embargo, debido al potencial nefrotóxico de tacrólimus, se recomienda vigilar cuidadosamente la función renal (incluyendo determinaciones seriadas de la concentración de creatinina sérica, el cálculo del aclaramiento de la creatinina y la vigilancia de la diuresis). Raza: en comparación con los caucasianos, los pacientes de raza negra pueden requerir dosis mayores de tacrólimus para alcanzar similares niveles. Género: no existe evidencia de que hombres y mujeres requieran diferentes dosis para alcanzar niveles similares. Población pediátrica En general, los pacientes pediátricos requieren dosis entre 1 ½ y 2 veces mayores, que las dosis para los adultos para alcanzar niveles similares en sangre. Personas de edad avanzada Actualmente no existen datos disponibles que indiquen que sea necesario realizar ajustes de dosis en los personas de edad avanzada. Conversión de ciclosporina Se debe tener precaución cuando se pasen los pacientes de un tratamiento basado en ciclosporina a otro basado en tacrólimus (ver secciones 4.4 y 4.5). El tratamiento con tacrólimus debe iniciarse después de evaluar las concentraciones de ciclosporina en sangre y la situación clínica del paciente. Debe retrasarse la administración en presencia de niveles elevados de ciclosporina en sangre. En la práctica, el tratamiento con tacrólimus se ha iniciado 12 - 24 horas después de la interrupción del tratamiento con ciclosporina. La monitorización de los niveles de ciclosporina en sangre continuará después de la conversión debido a que puede haberse afectado la eliminación de ciclosporina. Recomendaciones sobre la concentración diana de los niveles valle en sangre total La dosis debe basarse principalmente en las valoraciones clínicas de rechazo y tolerancia de cada paciente individual, con ayuda de la monitorización de los niveles valle en sangre de tacrólimus. Como ayuda para optimizar la dosis, existen varias técnicas de inmunoensayo disponibles para determinar la concentración de tacrólimus en sangre completa, incluido un enzimoinmunoensayo semiautomatizado por micropartículas (MEIA) . La comparación de las concentraciones que se indican en la literatura publicada y los valores individuales determinados en la práctica clínica debe evaluarse cuidadosamente, teniendo en consideración los métodos de análisis utilizados. En la práctica clínica actual, los niveles en sangre total se determinan con métodos de inmunoensayo. Los niveles valle de tacrólimus en sangre deben vigilarse durante el periodo postrasplante. Cuando se administra por vía oral, los niveles valle en sangre deben analizarse aproximadamente 12 horas después de la dosis, justo antes de la siguiente administración. La frecuencia del control de los niveles en sangre debe estar basada en las necesidades clínicas. Tacrólimus es un medicamento de aclaramiento lento, por lo que pueden pasar varios días antes de que los ajustes en la dosis se reflejen en los niveles en sangre. Los niveles sanguíneos valle deben determinarse aproximadamente dos veces por semana durante el periodo post -trasplante inmediato y después en forma periódica durante la terapia de mantenimiento. Los niveles valle de tacrólimus en sangre deben monitorizarse también después de los ajustes de dosis, los cambios en el régimen inmunosupresor, o después de la administración conjunta de sustancias que pudieran afectar las concentraciones de tacrólimus en sangre completa (ver sección 4.5). El análisis de los estudios clínicos indica que la mayoría de los pacientes pueden ser controlados con éxito si los niveles mínimos valle de tacrólimus en sangre se mantienen por debajo de 20 ng/ml. Es necesario tener en cuenta el estado clínico del paciente al interpretar los niveles en sangre completa. En la práctica clínica, los niveles valle en sangre completa detectados suelen estar entre 5 y 20 ng/ml en pacientes con trasplante hepático, y entre 10 y 20 ng/ml en pacientes con trasplante renal y cardiaco durante el periodo postoperatorio temprano. Posteriormente, durante el tratamiento de mantenimiento, se debe intentar mantener las concentraciones en sangre entre 5 y 15 ng/ml en los pacientes con trasplante hepático, renal y cardiaco. Forma de administración Se recomienda administrar la dosis oral diaria dividida en dos tomas (p. ej., por la mañana y por la noche). Se deben ingerir las cápsulas inmediatamente una vez extraídas del blíster. Se debe advertir a los pacientes de que no traguen el desecante. Las cápsulas deben tragarse con líquido (preferiblemente agua). Las cápsulas deben administrarse generalmente con el estómago vacío o al menos 1 hora antes, o de 2 a 3 horas después de la ingesta de alimentos, para obtener la máxima absorción (ver sección 5.2). Duración del tratamiento Para evitar el rechazo del implante, es necesario mantener la inmunosupresión. Por lo tanto, no es posible establecer un límite para la duración del tratamiento oral.4.3 Contraindicaciones
Hipersensibilidad al principio activo, a otros macrólidos o a alguno de los excipientes incluidos en la sección 6.1.4.5 Interacción con otros medicamentos
Interacciones metabólicas El tacrólimus disponible sistémicamente se metaboliza a través de la CYP3A4. También existe evidencia de metabolismo gastrointestinal a través del CYP3A4 de la pared intestinal. El uso concomitante de medicamentos o preparados a base de plantas conocidas por inhibir o inducir CYP3A4 puede afectar al metabolismo de tacrólimus y, por lo tanto, elevar o disminuir su nivel sanguíneo. De manera similar, la suspensión de tales medicamentos o preparados a base de plantas puede afectar a la tasa de metabolismo de tacrólimus y en consecuencia, a los niveles sanguíneos de tacrólimus. Los estudios farmacocinéticos han indicado que el aumento de los niveles sanguíneos de tacrólimus cuando se administra de manera simultánea con inhibidores del CYP3A4 es principalmente un resultado del incremento de la biodisponibilidad oral de tacrólimus debido a la inhibición del metabolismo gastrointestinal. El efecto sobre el aclaramiento hepático es menos pronunciado. Se recomienda encarecidamente monitorizar estrechamente las concentraciones sanguíneas de tacrólimus bajo la supervisión de un especialista en trasplantes, así como monitorizar la función del injerto, la prolongación del intervalo QT (con ECG), la función renal y otras reacciones adversas, incluida la neurotoxicidad, cuando se utilizan de forma concomitante sustancias con potencial de alterar el metabolismo del CYP3A4 y, si procede, ajustar o interrumpir la dosis de tacrólimus, para mantener una exposición similar de tacrólimus (ver las secciones 4.2 y 4.4). De manera similar, se debe monitorizar estrechamente a los pacientes cuando se utilice tacrólimus de manera simultánea con múltiples sustancias que afecten al CYP3A4, dado que los efectos sobre la exposición de tacrólimus se pueden potenciar o contrarrestar. En la tabla siguiente se muestran medicamentos que tienen efectos sobre tacrólimus. Los ejemplos de interacciones medicamentosas no pretenden ser completos o exhaustivos y, en consecuencia, se debe consultar la ficha de cada medicamento que se administre de manera simultánea con tacrólimus para ver la información relativa a la ruta metabólica, vías de interacción, riesgos potenciales y medidas específicas que tomar respecto a la administración simultánea. Medicamentos que tienen efectos sobre tacrólimus Clase o nombre del medicamento/sustancia Efecto de la interacción medicamentosa Recomendaciones relativas a la administración simultánea Pomelo o zumo de pomelo Puede aumentar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y aumentar el riesgo de reacciones adversas graves (p. ej., neurotoxicidad, prolongación del intervalo QT) [ver sección 4.4]. Evitar el pomelo y el zumo de pomelo. Ciclosporina Puede aumentar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus. Además, pueden producirse efectos nefrotóxicos sinérgicos/aditivos. Se debe evitar el uso simultáneo de ciclosporina y tacrólimus [ver sección 4.4]. Productos con efectos nefrotóxicos o neurotóxicos conocidos: aminoglicósidos, inhibidores de girasa, vancomicina, sulfametoxazol + trimetoprima, AINE, ganciclovir, aciclovir, anfotericina B, ibuprofeno, cidofovir, foscarnet Pueden potenciar los efectos nefrotóxicos o neurotóxicos de tacrólimus. Se recomienda evitar el uso simultáneo de tacrólimus con medicamentos con efectos nefrotóxicos conocidos. Si no se puede evitar la administración simultánea, monitorizar la función renal y otros efectos adversos y ajustar la dosis de tacrólimus si es necesario. Inhibidores potentes del CYP3A4: agentes antifúngicos (p. ej., ketoconazol, itraconazol, posaconazol, voriconazol), antibióticos macrólidos (p. ej., telitromicina, troleandomicina, claritromicina, josamicina), inhibidores de la proteasa del VIH (p. ej., ritonavir, nelfinavir, saquinavir), inhibidores de la proteasa del VHC (p. ej., telaprevir, boceprevir y la combinación de ombitasvir y paritaprevir con ritonavir, cuando se utiliza con y sin dasabuvir), nefazodona, el potenciador farmacocinético cobicistat y los inhibidores de quinasas idelalisib, ceritinib. También se han observado potentes interacciones con el antibiótico macrólido eritromicina. Puede aumentar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y aumentar el riesgo de reacciones adversas graves (p. ej., nefrotoxicidad, neurotoxicidad, prolongación del intervalo QT), lo que requiere monitorización estrecha [ver sección 4.4]. Se pueden producir aumentos rápidos y pronunciados en los niveles de tacrólimus, en un plazo de tan solo 1-3 días tras la administración simultánea, a pesar de la reducción inmediata de la dosis de tacrólimus. La exposición global de tacrólimus puede aumentar > 5 veces. Cuando se administran simultáneamente combinaciones de ritonavir, la exposición de tacrólimus puede aumentar > 50 veces. Casi todos los pacientes pueden requerir una reducción de la dosis de tacrólimus, y también puede ser necesaria una interrupción temporal de tacrólimus. El efecto sobre las concentraciones sanguíneas de tacrólimus puede permanecer durante varios días una vez que se complete la administración simultánea. Se recomienda evitar el uso simultáneo. Si no se puede evitar la administración simultánea de un inhibidor potente del CYP3A4, evaluar omitir la dosis de tacrólimus el día en que se inicia el inhibidor potente del CYP3A4. Reiniciar tacrólimus al día siguiente a una dosis reducida, según las concentraciones en sangre de tacrólimus. Los cambios en la dosis y en la frecuencia de administración de tacrólimus se deben individualizar y ajustar, si es necesario, en función de las concentraciones mínimas de tacrólimus, que se deben evaluar al inicio, monitorizar con frecuencia en el transcurso (desde los primeros días) y reevaluar cuando se complete el inhibidor del CYP3A4 y después. Una vez finalizado, la dosis y la frecuencia de administración apropiadas de tacrólimus deben guiarse por las concentraciones en sangre de tacrólimus. Monitorizar estrechamente la función renal, el ECG para detectar prolongación del intervalo QT y otros efectos adversos. Inhibidores del CYP3A4 moderados o débiles: agentes antifúngicos (p. ej., fluconazol, isavuconazol, clotrimazol, miconazol), antibióticos macrólidos (p. ej., azitromicina), bloqueadores de los canales de calcio (p. ej., nifedipino, nicardipino, diltiazem, verapamilo), amiodarona, danazol, etinilestradiol, lansoprazol, omeprazol, los antivirales VHC elbasvir/grazoprevir y glecaprevir/pibrentasvir, el antiviral CMV letermovir y los inhibidores de la tirosina quinasa nilotinib, crizotinib e imatinib y preparados a base de plantas (chinos) que contienen extractos de Schisandra sphenanthera Pueden aumentar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y aumentar el riesgo de reacciones adversas graves (p. ej., neurotoxicidad, prolongación del intervalo QT) [ver sección 4.4]. Puede producirse un aumento rápido del nivel de tacrólimus. Monitorizar frecuentemente las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus, desde los primeros días de administración simultánea. Reducir la dosis de tacrólimus si es necesario [ver sección 4.2]. Monitorizar estrechamente la función renal, el ECG para detectar prolongación del intervalo QT y otros efectos adversos. In vitro, se ha demostrado que las siguientes sustancias son potenciales inhibidores del metabolismo de tacrólimus: bromocriptina, cortisona, dapsona, ergotamina, gestodeno, lidocaína, mefenitoína, midazolam, nilvadipino, noretisterona, quinidina, tamoxifeno Pueden aumentar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y aumentar el riesgo de reacciones adversas graves (p. ej., neurotoxicidad, prolongación del intervalo QT) [ver sección 4.4]. Monitorizar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y reducir la dosis de tacrólimus si es necesario [ver sección 4.2]. Monitorizar estrechamente la función renal, el ECG para detectar prolongación del intervalo QT y otros efectos adversos. Inductores potentes del CYP3A4: rifampicina, fenitoína carbamazepina, apalutamida, enzalutamida, mitotano o hierba de San Juan (Hypericum perforatum) Pueden reducir las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y aumentar el riesgo de rechazo [ver sección 4.4]. El efecto máximo sobre las concentraciones sanguíneas de tacrólimus puede alcanzarse 1-2 semanas después de la administración simultánea. El efecto puede permanecer 1-2 semanas después de la finalización del tratamiento. Se recomienda evitar el uso simultáneo. Si no se puede evitar, los pacientes pueden requerir un aumento de la dosis de tacrólimus. Los cambios en la dosis de tacrólimus se deben individualizar y ajustar, si es necesario, en función de las concentraciones mínimas de tacrólimus, que se deben evaluar al inicio, monitorizar con frecuencia en el transcurso (desde los primeros días) y reevaluar cuando se complete el inductor del CYP3A4 y después. Una vez finalizado el uso del inductor del CYP3A4, puede ser necesario ajustar gradualmente la dosis de tacrólimus. Monitorizar estrechamente la función del injerto. Inductores moderados del CYP3A4: metamizol, fenobarbital, isoniazida, rifabutina, efavirenz, etravirina, nevirapina Pueden reducir las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y aumentar el riesgo de rechazo [ver sección 4.4]. Monitorizar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y aumentar la dosis de tacrólimus si es necesario [ver sección 4.2]. Monitorizar estrechamente la función del injerto. Caspofungina Puede reducir las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y aumentar el riesgo de rechazo. No se ha confirmado el mecanismo de interacción. Monitorizar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y aumentar la dosis de tacrólimus si es necesario [ver sección 4.2]. Monitorizar estrechamente la función del injerto. Cannabidiol (inhibidor de P-gp) Ha habido informes de aumento de los niveles de tacrolimus en la sangre durante el uso concomitante de tacrolimus con cannabidiol. Esto puede deberse a la inhibición de la glicoproteína P intestinal, lo que lleva a una mayor biodisponibilidad de tacrolimus. Tacrolimus y cannabidiol deben administrarse conjuntamente con precaución, vigilando de cerca los efectos secundarios. Controlar las concentraciones mínimas de tacrolimus en sangre total y ajustar, si es necesario, la dosis de tacrolimus (ver secciones 4.2 y 4.4). Productos con alta afinidad conocida por las proteínas plasmáticas, p. ej.: AINE, anticoagulantes orales, antidiabéticos orales Tacrólimus se une ampliamente a las proteínas plasmáticas. Deben considerarse posibles interacciones con otros principios activos con alta afinidad conocida por las proteínas plasmáticas. Monitorizar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y ajustar la dosis de tacrólimus si es necesario [ver sección 4.2]. Agentes procinéticos: metoclopramida, cimetidina e hidróxido de magnesio-aluminio Pueden aumentar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y aumentar el riesgo de reacciones adversas graves (p. ej., neurotoxicidad, prolongación del intervalo QT). Monitorizar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y reducir la dosis de tacrólimus si es necesario [ver sección 4.2]. Monitorizar estrechamente la función renal, la prolongación del intervalo QT mediante ECG y otros efectos adversos. Dosis de mantenimiento de corticosteroides Pueden reducir las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y aumentar el riesgo de rechazo [ver sección 4.4]. Monitorizar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y aumentar la dosis de tacrólimus si es necesario [ver sección 4.2]. Monitorizar estrechamente la función del injerto. Dosis elevadas de prednisolona o metilprednisolona Pueden afectar a los niveles sanguíneos de tacrólimus (aumento o reducción) cuando se administra para el tratamiento del rechazo agudo. Monitorizar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y ajustar la dosis de tacrólimus si es necesario. Tratamiento antiviral de acción directa (AAD) Puede tener impacto sobre la farmacocinética de tacrólimus mediante cambios en la función hepática durante el tratamiento AAD, relacionado con el aclaramiento del virus de la hepatitis. Puede producirse una reducción de los niveles sanguíneos de tacrólimus. Sin embargo, el potencial inhibidor del CYP3A4 de algunos AAD puede contrarrestar el efecto o provocar un aumento de los niveles sanguíneos de tacrólimus. Monitorizar las concentraciones mínimas en sangre de tacrólimus y ajustar la dosis de tacrólimus si es necesario para garantizar la continuidad de la eficacia y la seguridad. La administración concomitante de tacrolimus con un inhibidor de la diana de rapamicina en mamíferos (mTOR) (p. ej., sirolimus, everolimus) puede aumentar el riesgo de microangiopatía trombótica (incluyendo síndrome hemolítico urémico y púrpura trombocitopénica trombótica) (ver sección 4.4). Debido a que el tratamiento con tacrólimus se puede asociar con hipercalemia o puede aumentar la hipercalemia preexistente, se debe evitar un alto consumo de potasio o de diuréticos ahorradores de potasio (p. ej., amilorida, triamtereno o espironolactona) (ver sección 4.4). Se debe tener precaución cuando tacrólimus se administra de manera simultánea con otros agentes que aumentan el potasio sérico, como trimetoprima y cotrimoxazol (trimetoprima/sulfametoxazol), ya que se sabe que trimetoprima actúa como un diurético ahorrador de potasio como amilorida. Se recomienda una monitorización estrecha del potasio sérico. La co-administración de tacrólimus con metamizol, un inductor de las enzimas metabolizadoras incluyendo CYP2B6 y CYP3A4 puede causar una reducción de las concentraciones plásmaticas de tacrólimus con una disminución potencial de la eficacia clínica. Por esta razón, se debe tener precaución cuando se administran conjuntamente metamizol y tacrólimus, y se deben monitorizar adecuadamente los niveles de medicamento y la respuesta clínica. Efecto de tacrólimus sobre el metabolismo de otros medicamentos Tacrólimus es un conocido inhibidor de CYP3A4; por lo tanto, su uso concomitante con medicamentos conocidos por metabolizarse por vías dependientes de CYP3A4 puede afectar el metabolismo de dichos medicamentos. La semivida de ciclosporina se alarga cuando se administra simultáneamente con tacrólimus. Además, pueden producirse efectos nefrotóxicos aditivos/sinérgicos. Por este motivo, no se recomienda la asociación de ciclosporina y tacrólimus, y debe tenerse precaución cuando se administra tacrólimus a pacientes tratados previamente con ciclosporina (ver secciones 4.2 y 4.4). Se ha demostrado que tacrólimus eleva el nivel sanguíneo de fenitoína. Debido a que tacrólimus puede reducir el aclaramiento de los anticonceptivos basados en esteroides conduciendo a un aumento de la exposición hormonal, se debe tener una especial precaución cuando se decidan los métodos anticonceptivos. Existe un conocimiento limitado de las interacciones entre tacrólimus y las estatinas. Los datos disponibles sugieren ampliamente que la farmacocinética de las estatinas no se modifica por la administración concomitante de tacrólimus. Datos en animales han mostrado que tacrólimus puede disminuir potencialmente el aclaramiento y aumentar la vida media de pentobarbital y fenazona. Acido micofenólico Se debe tener precaución al cambiar la terapia de combinación de ciclosporina, que interfiere con la recirculación enterohepática del ácido micofenólico, a tacrólimus, que carece de este efecto, ya que esto podría provocar cambios en la exposición al ácido micofenólico. Los fármacos que interfieren con el ciclo enterohepático del ácido micofenólico tienen el potencial de reducir el nivel plasmático y la eficacia del ácido micofenólico. El control terapéutico del fármaco del ácido micofenólico puede ser apropiado cuando se cambia de ciclosporina a tacrólimus o viceversa. Vacunación Los inmunosupresores pueden influir sobre la respuesta a la vacunación, y, por ello, las vacunas pueden ser menos eficaces durante el tratamiento con tacrólimus. Debe evitarse el uso de vacunas vivas atenuadas (ver sección 4.4).Medicamentos relacionados de la misma clase (ATC L04A)
- ACIDO MICOFENOLICO STADA 180 MG COMPRIMIDOS GASTRORRESISTENTES EFG
- ACIDO MICOFENOLICO STADA 360 MG COMPRIMIDOS GASTRORRESISTENTES EFG
- ADOPORT 0,5 mg CAPSULAS DURAS EFG
- ADOPORT 1 mg CAPSULAS DURAS EFG
- ADOPORT 2 MG CAPSULAS DURAS
- ADOPORT 5 mg CAPSULAS DURAS EFG
- ADVAGRAF 0,5 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION PROLONGADA
- ADVAGRAF 1 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION PROLONGADA
- ADVAGRAF 1 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION PROLONGADA
- ADVAGRAF 3 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION PROLONGADA
- ADVAGRAF 5 MG CAPSULAS DURAS DE LIBERACION PROLONGADA
- AMGEVITA 20 MG SOLUCION INYECTABLE EN JERINGA PRECARGADA
- AMGEVITA 40 MG SOLUCION INYECTABLE EN JERINGA PRECARGADA
- AMGEVITA 40 MG SOLUCION INYECTABLE EN PLUMA PRECARGADA
