Cáncer de hígado

Actualizado: · Código CIE-10: C22

Sobre la enfermedad

El cáncer de hígado puede no provocar ningún síntoma o estos pueden ser difíciles de notar. Los síntomas pueden incluir una coloración amarillenta de la piel o de la parte blanca de los ojos, pérdida de apetito, pérdida de peso, cansancio, náuseas, dolores abdominales e hinchazón del vientre. El tratamiento depende del tipo, del tamaño y de la localización del cáncer y puede incluir una intervención quirúrgica, quimioterapia, ablación térmica, medicamentos dirigidos, radioterapia e inmunoterapia.

Síntomas

El cáncer de hígado puede no provocar ningún síntoma o estos pueden ser difíciles de notar.

Los síntomas son los mismos si el cáncer de hígado se origina en el hígado (cáncer primario de hígado) o si se extiende desde otra parte del cuerpo (cáncer secundario de hígado).

Los síntomas del cáncer de hígado pueden incluir:

  • coloración amarillenta del blanco de los ojos o de la piel, que puede ser menos visible en una piel morena o negra (ictericia); también puede tener picor en la piel, orina más oscura y heces más claras de lo habitual
  • pérdida de apetito o pérdida de peso involuntaria
  • sensación de cansancio o falta de energía
  • malestar general o síntomas parecidos a los de la gripe
  • un bulto en la parte derecha del abdomen

Otros síntomas pueden afectar a la digestión, como:

  • náuseas o vómitos
  • dolor en la parte superior derecha del abdomen o en el hombro derecho
  • síntomas de indigestión, como la sensación de sentirse lleno muy rápidamente al comer
  • abdomen muy hinchado, sin relación con el momento de las comidas

Causas y factores de riesgo

Cualquier persona puede desarrollar un cáncer primario de hígado. Su causa no siempre está clara.

Podría tener más probabilidades de desarrollarlo si:

  • tiene más de 60 años
  • es un hombre
  • tiene ciertas afecciones médicas, como hepatitis, cirrosis hepática, cálculos biliares, diabetes, un parásito en el hígado (duela del hígado) o VIH
  • tiene un hermano, una hermana o un progenitor que ha tenido un cáncer primario de hígado

El cáncer secundario de hígado está causado por células cancerosas procedentes de un cáncer localizado en otra parte del cuerpo, que se diseminan al hígado.

Muchos cánceres de hígado también están relacionados con su estilo de vida.

Diagnóstico y pruebas

Qué ocurre durante la consulta con el médico de familia

El médico de familia puede palparle el vientre (abdomen). También puede auscultarle el pecho.

Derivación a un especialista

Si el médico de familia cree que sus síntomas podrían indicar un cáncer, puede derivarle a un especialista para realizar pruebas más exhaustivas. Esto no significa necesariamente que tenga cáncer.

Principales pruebas para el cáncer de hígado

Si el médico de familia le deriva a un especialista, necesitará pruebas de laboratorio y pruebas de imagen para comprobar si existe un cáncer de hígado.

Estas pruebas pueden incluir:

  • análisis de sangre
  • pruebas de imagen, como una ecografía, una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM)
  • la extracción de una pequeña muestra de células del hígado (llamada biopsia), para comprobar la presencia de un cáncer

Es posible que no se realicen todas estas pruebas.

Si ya ha tenido otro tipo de cáncer y el especialista cree que puede haberse extendido al hígado (cáncer de hígado secundario), es posible que también se realice una tomografía por emisión de positrones (PET).

Estas pruebas también pueden ayudar a detectar problemas en las vías biliares, el páncreas o la vesícula biliar.

Obtención de los resultados

Pueden pasar varias semanas hasta que reciba los resultados de las pruebas.

Intente no preocuparse si los resultados tardan en llegar. Esto no significa necesariamente que algo vaya mal.

Puede preguntar al hospital o a su médico de familia si está preocupado/a. Deberían poder darle información actualizada.

Un médico especialista le explicará qué significan los resultados y qué ocurrirá después. Puede que desee ir acompañado/a para tener apoyo.

Si le comunican que tiene cáncer de hígado

Enterarse de que tiene cáncer de hígado puede ser impactante. Es posible que se sienta ansioso/a ante lo que va a ocurrir después.

Puede ser útil ir acompañado/a a todas sus citas.

Un equipo de especialistas le atenderá durante todo el diagnóstico, el tratamiento y posteriormente.

Puede hacerles todas las preguntas que tenga.

Próximos pasos

Si le han informado de que tiene cáncer de hígado, es posible que necesite pruebas adicionales.

Estas, junto con las pruebas que ya se ha realizado, ayudarán a los especialistas a determinar el tamaño del cáncer y su extensión (lo que se denomina estadificación).

Es posible que necesite una pequeña intervención quirúrgica para examinar el interior del abdomen, llamada laparoscopia.

Los especialistas utilizarán los resultados de estas pruebas y trabajarán con usted para establecer el mejor plan de tratamiento.

Pruebas y análisis

Resonancia magnética (RM) · Tomografía computarizada (TC) · Ecografía · Biopsia · Análisis de sangre · Tomografía por emisión de positrones (PET) · Laparoscopia (cirugía laparoscópica) · Prueba del marcador tumoral alfafetoproteína (AFP)

RM (resonancia magnética)

Por qué se realiza una RM

La RM puede utilizarse para:

  • determinar la causa de sus síntomas
  • examinar sus huesos y sus órganos
  • ver la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer

Preparación para una RM

El hospital donde se realizará la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.

Puede que se le pida:

  • no llevar ningún objeto que contenga metal, como joyas, sujetador, horquillas o audífonos
  • sacar las monedas o las llaves de los bolsillos
  • cambiarse y ponerse una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
  • no maquillarse

Se le pedirá que rellene un formulario indicando si:

  • está embarazada o podría estarlo
  • está en periodo de lactancia
  • se ha sometido anteriormente a intervenciones quirúrgicas
  • tiene problemas renales
  • tiene partes metálicas en el cuerpo, como clips quirúrgicos, marcapasos, empastes o puentes dentales
  • tiene alergias, incluida la alergia a una sustancia llamada medio de contraste utilizada en algunas pruebas
Información:

Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Puede administrársele un medicamento para ayudarle a relajarse.

También puede preguntar si puede ir acompañado/a para que le apoyen durante la prueba.

Qué ocurre durante una RM

Una RM se realiza en el hospital por un técnico en radiología.

Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede durar más.

Antes de la RM

Antes de la prueba, puede administrársele una inyección de un medio de contraste (colorante) para que se aprecien más detalles en las imágenes de RM.

Durante la RM

Durante la RM:

  1. Se le pedirá que se tumbe boca arriba en una camilla.
  2. Se le darán tapones para los oídos o auriculares para proteger su audición, ya que los aparatos de RM producen ruidos fuertes y chasquidos mientras toman las imágenes.
  3. El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
  4. Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda obtener imágenes nítidas.
  5. Puede que se le pida que contenga la respiración en algunos momentos de la prueba.
Después de la RM

Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la camilla y que pueda levantarse.

Si se le ha administrado un medio de contraste, puede que se le pida que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no tiene ninguna reacción.

Si ha recibido un medicamento para relajarse durante la RM, es posible que pueda irse a casa en unas horas. Alguien deberá venir a recogerle al hospital y llevarle a casa en coche o taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.

Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.

Obtención de los resultados de la resonancia magnética

Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.

Escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados de la resonancia magnética.

El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos. Dígale si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.

Posibles complicaciones de una resonancia magnética

La resonancia magnética es una prueba habitual. Las complicaciones graves son poco frecuentes.

Si le han inyectado un medio de contraste (colorante), es posible que aparezca un pequeño hematoma en el lugar de la inyección.

El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero generalmente son leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:

  • náuseas o vómitos
  • una erupción cutánea
  • dolor de cabeza
  • un sabor metálico en la boca
  • mareos

Las reacciones alérgicas al medio de contraste son poco frecuentes, pero pueden incluir:

  • tos, sibilancias o estornudos
  • desmayo
  • dificultad para respirar o tragar
  • erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida que pica

La mayoría de las reacciones aparecen inmediatamente después o durante la primera hora tras la administración del medio de contraste. Avise al técnico de radiología si empieza a encontrarse mal durante o después de la prueba.

Se le pedirá que espere en el hospital unos 30 minutos después de la prueba para comprobar que no aparece ninguna reacción al medio de contraste.

Tomografía computarizada (TC)

Por qué se hace un TAC

Puede que le deriven para un TAC con el fin de:

  • comprobar los huesos o los órganos internos después de un accidente
  • determinar si sus síntomas están causados por una enfermedad, como un cáncer
  • ver la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
  • ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso

Preparación para un TAC

El hospital donde le harán el TAC le indicará si debe hacer algo antes.

Por ejemplo, puede que le pidan:

  • seguir una dieta especial
  • tomar ciertos medicamentos
  • no comer ni beber nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
  • no llevar nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o grapas, u horquillas

Avise al hospital si:

  • está embarazada o podría estarlo
  • está en periodo de lactancia
  • toma medicamentos
  • tiene asma
  • tiene problemas renales o de tiroides
  • tiene diabetes
  • tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Información:

Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un TAC o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.

También puede preguntar si puede ir acompañado/a de alguien para que le apoye durante el TAC.

Qué ocurre durante un TAC

Un TAC suele realizarse en el hospital por un técnico de radiología. Suele durar entre 10 y 20 minutos.

Antes del TAC

Según el motivo de su TAC, puede que le administren un colorante especial para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este producto se llama medio de contraste.

Puede administrarse como bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo por la orina.

Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:

  • una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
  • un sabor metálico en la boca
  • la sensación de orinar, aunque no sea así

Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.

Durante el TAC
  1. Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
  2. El técnico de radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
  3. Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
  4. Puede que le pidan que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del TAC

Si se hace la prueba de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de que termine.

Si le han administrado un medio de contraste, puede que le pidan que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción.

Obtención de los resultados del TAC

Por lo general, se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados del TAC, pero puede tardar hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba.

Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.

El radiólogo escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita posterior para comentar los resultados del TAC.

El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.

A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo de su TAC.

Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.

Posibles complicaciones de un TAC

Las complicaciones de un TAC son poco frecuentes. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.

Si le han administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de irse a casa.

Avise al técnico de radiología si no se encuentra bien después de la prueba.

Si se hace muchos TAC, existe un riesgo muy pequeño de que las radiaciones de los rayos X provoquen un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de prescribirle un TAC y lo comentarán con usted.

Ecografía

Por qué se hace una ecografía

Puede que le deriven para una ecografía con el fin de:

  • examinar los síntomas que ha tenido, como un dolor o un bulto
  • controlar una afección, como un problema de tiroides
  • ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
  • comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo

Preparación para una ecografía

El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la ecografía.

Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:

  • beber unos vasos de agua sin ir al baño, para tener la vejiga llena
  • quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Información:

Dígale al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.

Obtención de los resultados de la ecografía

Es posible que reciba los resultados de la ecografía al final de la cita, o que tarde algunas semanas, según el motivo de la prueba.

El resultado se enviará al médico que le recetó la ecografía. Puede que necesite una cita de seguimiento con su médico para comentar los resultados.

A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo de la ecografía.

Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.

Efectos secundarios de las ecografías

Las ondas sonoras utilizadas durante las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los escáneres.

La sonda utilizada para una ecografía externa no suele provocar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona ya dolorosa, como una articulación inflamada.

Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Dígale al médico que realiza la ecografía si siente dolor; le ayudará a estar más cómodo.

Biopsia

Por qué hacer una biopsia

Existen varias razones por las que podría necesitar una biopsia.

Una biopsia puede utilizarse:

  • para determinar la causa de sus síntomas
  • como prueba de control después de un análisis de sangre o una prueba de imagen
  • para controlar una afección de larga duración

En general, su médico de familia o un especialista le derivará para una biopsia.

A veces, una biopsia se realiza en el marco de una intervención como una endoscopia o una operación.

Preparación para la biopsia

El médico o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas sus preguntas o comentarle sus inquietudes.

Por ejemplo, puede ser necesario suspender algunos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.

Si recibe anestesia general (es decir, dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber antes.

Cómo se realiza una biopsia

Una biopsia se realiza generalmente en el hospital.

Consiste en extraer una muestra de células o de tejido. La forma en que se realiza depende de la parte del cuerpo de donde se extrae la muestra.

En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le puede administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).

Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.

Una biopsia puede realizarse:

  • extirpando total o parcialmente la zona afectada
  • utilizando una aguja para extraer una muestra de células o de tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o bajo la piel
  • utilizando un tubo largo y fino provisto de una pequeña cámara en su interior (endoscopio)

La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden ser más largas. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.

Después de la biopsia

En general, puede volver a casa el mismo día después de una biopsia.

Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.

Si ha recibido sedación (medicamentos para relajarse) o anestesia general (cuando está dormido/a durante la intervención), puede ser necesario que le vigilen durante un tiempo antes de volver a casa.

Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.

Posibles complicaciones de una biopsia

La biopsia es una intervención habitual y muy segura.

Es posible sentir dolor o molestias después de la intervención; tomar analgésicos como el paracetamol puede ayudar.

A veces, puede aparecer una infección en el lugar de la biopsia.

Si la biopsia se realizó en el útero o en el cuello del útero, es posible tener calambres o un ligero sangrado vaginal.

Para algunos tipos de biopsia, también existe riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a vigilar y cómo actuar.

Recomendación urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
  • tiene dolor después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
  • tiene fiebre (temperatura elevada)
  • sale sangre o líquido del lugar de la biopsia
  • la zona de la biopsia está hinchada o roja; el enrojecimiento puede ser más difícil de ver en piel morena o negra

Obtención de los resultados de la biopsia

Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más antes de recibir los resultados.

Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que necesitó una biopsia.

Puede que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados. Un médico o una enfermera debe hablarle de los resultados y explicarle los siguientes pasos.

A veces, puede ser necesaria otra biopsia u otras pruebas.

Análisis de sangre

Por qué hacer un análisis de sangre

Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.

Un análisis de sangre puede realizarse para:

  • comprobar el estado de salud general
  • determinar si los síntomas que presenta están causados por ciertas afecciones
  • determinar si presenta un riesgo más elevado de desarrollar una afección
  • evaluar en qué medida una afección está bien tratada o controlada

Preparación para un análisis de sangre

Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.

Por ejemplo, poco tiempo antes de algunas pruebas, puede ser necesario:

  • no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
  • dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)

Cómo se realiza un análisis de sangre

Un análisis de sangre se realiza generalmente en la consulta de su médico de familia o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.

Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente en el pliegue del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse en la muñeca o en la punta del dedo (prueba por punción en el dedo).

Es posible que primero se coloque una goma elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.

Sentirá un leve pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar un poco incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.

Después de la prueba, generalmente se le pondrá un poco de algodón o un apósito para cubrir el punto de punción.

Es posible que aparezca un moratón o un bulto en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.

Si tiene miedo a las agujas

Informe al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.

También puede acudir acompañado/a al análisis de sangre para sentirse apoyado/a.

Obtención de los resultados del análisis de sangre

Puede recibir los resultados del análisis de sangre en unos días, pero a veces puede tardar algunas semanas.

Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.

Si los resultados no muestran nada anormal, quizá no sea necesario hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se realizó el análisis de sangre.

Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complejos. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.

Tomografía por emisión de positrones (PET)

Por qué se realiza una PET

Es posible que le deriven para una PET con el fin de:

  • determinar si los síntomas que presenta están causados por afecciones como el cáncer o la demencia
  • ayudar a los médicos a planificar el tratamiento de afecciones como el cáncer o la epilepsia, o después de un infarto de miocardio
  • comprobar el tamaño del cáncer y su extensión (estadio)

Una PET puede combinarse con una tomografía computarizada (PET-TC) o con una resonancia magnética (PET-RM) si los médicos necesitan imágenes más detalladas.

Preparación para una PET

El hospital donde se realizará la PET le indicará lo que debe hacer antes de la prueba.

Por ejemplo, generalmente se le pedirá que:

  • no coma durante las 6 horas previas a la prueba y beba solo agua
  • no haga ejercicio físico intenso en las 24 horas anteriores a la prueba
  • no lleve ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o grapas, sujetadores o pinzas para el pelo

Informe al hospital si:

  • está embarazada o podría estarlo
  • está en periodo de lactancia
  • toma medicamentos
  • no comer durante varias horas es un problema para usted, por ejemplo si es diabético/a
  • tiene una afección que dificulta permanecer inmóvil durante la prueba
Información:

Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a una PET o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia).

Un equipo de PET está abierto por ambos extremos, pero algunas personas pueden sentirse agobiadas. Es posible que le den medicamentos para ayudarle a relajarse.

Cómo se realiza una PET

La PET se realiza en un hospital especializado, por un técnico en radiología.

La prueba suele durar entre 30 y 60 minutos.

Antes de la PET

Deberá quitarse todas las joyas y otros objetos que contengan metal. También puede que le pidan que se cambie y se ponga una bata de hospital.

Aproximadamente una hora antes de la prueba, se le inyectará una pequeña cantidad de líquido radiactivo (trazador) en una vena del brazo. Esto permite a los médicos detectar posibles problemas dentro del cuerpo.

Deberá tumbarse y descansar para que el trazador actúe correctamente.

Durante la PET
  1. Se le pedirá que se tumbe en una camilla plana. Puede que le pidan que mantenga los brazos por encima de la cabeza o a lo largo del cuerpo.
  2. El técnico en radiología controlará el equipo desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
  3. La camilla se desplaza hacia delante y hacia atrás dentro del equipo. Deberá permanecer inmóvil para que las imágenes sean nítidas.
Después de la PET

En general, podrá irse a casa poco después de la prueba. Podrá comer y beber inmediatamente.

La radiactividad del trazador disminuye rápidamente hasta un nivel seguro y se eliminará del cuerpo en unas horas. Beber mucho líquido ayudará a eliminarlo del organismo.

Por seguridad, después de la prueba deberá evitar pasar mucho tiempo o tener un contacto estrecho con niños pequeños o cualquier persona embarazada. El personal del hospital le indicará durante cuánto tiempo debe hacerlo, por ejemplo hasta el final del día.

Obtención de los resultados de la PET

Por lo general, se tarda de 1 a 2 semanas en recibir los resultados de la PET. Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.

El radiólogo enviará los resultados de la PET al médico que le prescribió la prueba. Es posible que sea necesaria una consulta de seguimiento para comentar los resultados.

Si no ha recibido ninguna información después de algunas semanas, contacte con el médico que le prescribió la prueba.

El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los pasos a seguir.

Pida hablar con un profesional sanitario si tiene dudas sobre los resultados o si no los entiende.

Posibles complicaciones de la tomografía por emisión de positrones (PET)

Cuando se somete a una tomografía por emisión de positrones (PET), el trazador radiactivo inyectado contiene una pequeña cantidad de radiación.

La prueba suele ser segura, ya que la cantidad es muy baja y se elimina rápidamente del organismo. Sin embargo, cualquier radiación puede aumentar ligeramente el riesgo de desarrollar un cáncer en el futuro.

Si se somete a una PET-TC, también estará expuesto/a a la radiación de la tomografía computarizada, pero la cantidad seguirá siendo baja.

Consulte a su médico si tiene preguntas o inquietudes sobre esta prueba.

Si está dando el pecho, el personal del hospital le indicará cómo actuar para la seguridad de su hijo, por ejemplo extraerse leche antes de la prueba y no amamantar durante unas horas después.

También es posible una reacción alérgica al trazador inyectado, pero es muy rara. Avise inmediatamente al técnico de radiología si empieza a encontrarse mal durante la prueba.

Laparoscopia (cirugía laparoscópica)

Por qué se realiza una laparoscopia

La laparoscopia puede utilizarse para diagnosticar afecciones como la apendicitis, la enfermedad inflamatoria pélvica, la endometriosis y algunos tipos de cáncer, como el cáncer de hígado y el cáncer de ovario.

La laparoscopia se utiliza para examinar el interior del abdomen y para realizar intervenciones quirúrgicas destinadas a tratar ciertas afecciones, como:

  • la extirpación de órganos como el apéndice o la vesícula biliar
  • la reparación de hernias o de úlceras gástricas perforadas o sangrantes
  • la extirpación de órganos afectados por cáncer, como los ovarios, la próstata o el hígado
  • el tratamiento de un embarazo ectópico
  • la extirpación del útero (histerectomía) o de miomas
  • la cirugía para perder peso

A menudo se recomienda la laparoscopia porque el tiempo de recuperación es más corto que con otros tipos de intervenciones quirúrgicas.

Preparación para una laparoscopia

El hospital le dará información sobre cómo prepararse para una laparoscopia.

Según el motivo por el que se someta a una laparoscopia, es posible que le pidan que haga ciertas cosas, como:

  • no comer ni beber
  • dejar de tomar ciertos medicamentos, como los anticoagulantes
  • dejar de fumar

No puede conducir después de una laparoscopia, por lo que deberá pedir a alguien que le lleve a casa.

Qué ocurre durante una laparoscopia

Si se somete a una laparoscopia para diagnosticar una afección, suele durar entre 30 y 60 minutos. Durará más si se somete a una intervención quirúrgica para tratar una afección.

La laparoscopia se realiza con anestesia general: dormirá durante la operación y no sentirá ningún dolor.

  1. El cirujano hará una pequeña incisión, generalmente cerca del ombligo.
  2. Se introduce aire en el abdomen a través de la incisión, para que el cirujano pueda ver más fácilmente el interior del abdomen.
  3. A continuación, se introduce un tubo fino y flexible con una cámara en su interior (laparoscopio) a través de la incisión, de modo que las imágenes de vídeo del interior del abdomen puedan verse en una pantalla.
  4. Si se somete a una intervención quirúrgica, pueden ser necesarias varias incisiones pequeñas adicionales en el abdomen, por las que el cirujano introducirá los instrumentos.
  5. Al final, se extrae el aire del abdomen y las incisiones se cierran con puntos o grapas y se cubren con un apósito.
Después de la operación

Pasará un tiempo en la sala de reanimación y recibirá medicamentos para aliviar el dolor y la hinchazón.

Después de la operación, es posible que:

  • tenga náuseas o vómitos
  • se sienta más cansado/a de lo habitual
  • tenga dolor de garganta
  • tenga hinchazón abdominal, calambres o dolor y molestias en el abdomen
  • tenga dolor en el hombro
  • tenga hematomas alrededor de las heridas

La mayoría de las personas pueden irse del hospital el mismo día o al día siguiente.

Recuperación después de una laparoscopia

La duración de la recuperación después de una laparoscopia varía.

Suele tardar hasta 10 días si se realizó para diagnosticar una afección, pero pueden pasar hasta 3 semanas antes de que pueda volver al trabajo. Si se ha sometido a una intervención quirúrgica, la recuperación completa puede tardar entre 6 y 8 semanas.

Hay cosas que puede hacer para favorecer su recuperación.

Qué hacer
  • tome paracetamol o ibuprofeno para aliviar el dolor

  • procure beber mucho líquido y seguir una alimentación saludable

  • use medias de compresión si se las han recomendado

  • muévase todo lo que pueda

  • haga ejercicios para las piernas y los tobillos, como girar los tobillos en círculos, mientras descansa

  • mantenga la herida seca durante las primeras 24 horas; después de ese tiempo, puede ducharse, pero procure que el agua no esté demasiado caliente, ya que puede hacer sangrar las heridas

Qué no hacer
  • no se bañe durante las 2 primeras semanas o hasta que la herida esté cicatrizada

  • no coja un avión durante las 48 horas posteriores a una laparoscopia

  • no consuma alcohol durante 48 horas

  • no fume, ya que su organismo puede necesitar más tiempo para curarse

Posibles complicaciones de la laparoscopia

La laparoscopia es una intervención habitual.

Las complicaciones son raras, pero pueden incluir:

  • la necesidad de una cirugía abierta, con una incisión más grande
  • una hernia
  • lesiones en un órgano, como la vejiga
  • lesiones en un vaso sanguíneo
  • una reacción alérgica grave (anafilaxia) al anestésico general
  • coágulos de sangre, como una TVP (trombosis venosa profunda) o una embolia pulmonar

Actuación inmediata: llame al 112 o acuda a urgencias si:

Se ha sometido recientemente a una laparoscopia y:

Determinación del marcador tumoral alfafetoproteína (AFP)

¿Qué es la determinación del marcador tumoral AFP (alfafetoproteína)?

La determinación del marcador tumoral AFP es un análisis de sangre que mide la concentración de AFP (alfafetoproteína) en una muestra de sangre. La AFP es una proteína que el hígado produce cuando sus células se desarrollan y se dividen para formar nuevas células. Las concentraciones de AFP son normalmente elevadas en el feto, pero después del nacimiento disminuyen de forma considerable. Los niños y los adultos sanos, a excepción de las mujeres embarazadas, tienen muy poca AFP en la sangre.

Fuera del embarazo, la AFP se mide principalmente como marcador tumoral. Los marcadores tumorales son sustancias producidas por las células cancerosas o por células normales en respuesta al cáncer. Unas concentraciones elevadas de AFP pueden ser un signo de cáncer:

  • de hígado (carcinoma hepatocelular o CHC);
  • de ovarios (tumores de células germinales);
  • de testículos (tumores de células germinales no seminomatosos).

Sin embargo, algunas personas con cáncer de hígado, de ovarios o de testículos pueden tener concentraciones de AFP normales. Esto se debe a que no todos los tumores producen concentraciones elevadas de este marcador tumoral. Unas concentraciones elevadas de AFP también pueden estar causadas por afecciones no cancerosas que afectan al hígado, como:

  • la cirrosis (cicatrización del hígado);
  • las infecciones crónicas por hepatitis B o hepatitis C;
  • las enfermedades del hígado.

Dado que unas concentraciones elevadas de AFP no siempre significan cáncer, los médicos no utilizan por sí solos los resultados de una determinación de AFP para detectar o diagnosticar un cáncer.

Otros nombres: AFP total, porcentaje de alfafetoproteína-L3

¿Para qué sirve esta determinación?

Aunque una determinación del marcador tumoral AFP no puede utilizarse por sí sola para detectar o diagnosticar un cáncer, puede utilizarse junto con otras determinaciones de marcadores tumorales y pruebas de imagen, como:

  • la ecografía, una prueba que utiliza ondas sonoras para crear imágenes de los órganos, los tejidos y otras estructuras de su cuerpo;
  • la tomografía computarizada (TC), una prueba que utiliza un equipo especial de rayos X para crear imágenes en cortes de su cuerpo;
  • la resonancia magnética (RM), una prueba que utiliza un imán grande y ondas de radio para examinar los órganos y las estructuras del interior de su cuerpo;
  • la determinación de PIVKA-II, que mide la cantidad de una proteína en la sangre que puede aumentar cuando el hígado no funciona correctamente. Unas concentraciones elevadas pueden indicar que el hígado tiene dificultades para producir los factores de coagulación normales. Los médicos pueden utilizar esta determinación junto con la de AFP para ayudar a detectar el cáncer de hígado (CHC);
  • la determinación del porcentaje de AFP-L3, que mide la cantidad de un tipo específico de AFP llamado L3. Esta determinación compara la cantidad de L3 con la cantidad total de AFP en su sangre. Si la proporción de L3 aumenta, puede indicar un riesgo elevado de desarrollar un CHC. Los médicos suelen utilizar esta determinación para comprobar el riesgo de cáncer de hígado en personas con enfermedades crónicas del hígado.

Una determinación del marcador tumoral AFP también puede utilizarse para:

  • Vigilar ciertos tipos de cáncer y su tratamiento. Las concentraciones de AFP suelen aumentar a medida que los tumores crecen y disminuir a medida que se reducen. Su médico puede pedirle determinaciones periódicas durante el tratamiento para comprobar su eficacia.
  • Establecer un pronóstico (estimar la evolución del cáncer con el tiempo). Las concentraciones de AFP pueden ayudar a su médico a comprender lo avanzado que está el cáncer, la rapidez con la que podría crecer y la probabilidad de que responda al tratamiento.
  • Comprobar la reaparición del cáncer después del tratamiento. Las concentraciones de AFP a veces aumentan antes de que aparezcan los síntomas; por eso su médico puede utilizar esta determinación para comprobar si el cáncer ha reaparecido.
  • Vigilar las enfermedades crónicas del hígado. En las personas con cirrosis o hepatitis crónica B o C, la determinación de AFP puede utilizarse junto con una ecografía hepática cada seis meses para ayudar a detectar precozmente el cáncer de hígado.

¿Por qué necesito una determinación del marcador tumoral AFP?

Podría necesitar una determinación del marcador tumoral AFP si:

  • le han diagnosticado cáncer de hígado, de ovarios o de testículos;
  • está siguiendo un tratamiento para un cáncer que provoca concentraciones elevadas de AFP. La medición de las concentraciones de AFP puede mostrar la eficacia de su tratamiento;
  • ha terminado el tratamiento de un cáncer que aumentó su concentración de AFP. Podría necesitar una determinación del marcador tumoral AFP de vez en cuando para comprobar si el cáncer reaparece.

Si tiene hepatitis crónica o cirrosis, tiene un riesgo más alto de desarrollar cáncer de hígado. Una concentración de AFP muy elevada o un aumento repentino puede ser un signo precoz de cáncer de hígado. Por eso algunos médicos pueden seguir utilizando una determinación del marcador tumoral AFP junto con otros análisis de sangre y pruebas de imagen para detectar el cáncer de hígado.

Su médico también puede recomendarle esta determinación si presenta síntomas de cáncer de hígado o de tumores de células germinales, como dolor o hinchazón abdominal (en la zona del vientre), ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos) o un bulto o hinchazón en los testículos.

¿Qué ocurre durante la determinación del marcador tumoral AFP?

Un profesional sanitario le extraerá una muestra de sangre de una vena del brazo con una aguja fina. Después de insertar la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo o frasco. Es posible que note un ligero pinchazo cuando la aguja entra o sale. Por lo general, el proceso dura menos de cinco minutos.

¿Tendré que hacer algo para prepararme para la determinación?

No necesita ninguna preparación especial para la determinación del marcador tumoral AFP.

¿Existen riesgos relacionados con este análisis de sangre?

El análisis de sangre presenta un riesgo muy bajo. Es posible que note un ligero dolor o que aparezca un hematoma en el lugar donde se insertó la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.

¿Qué significan los resultados?

Si no le han diagnosticado cáncer, unos resultados que muestren:

  • Unos niveles elevados de AFP pueden ser un signo de cáncer de hígado, de ovarios o de testículos. Sin embargo, unos niveles elevados también pueden ser un signo de lesiones hepáticas y de enfermedades del hígado que no son cancerosas. Con menos frecuencia, unos niveles elevados de AFP pueden ser un signo de otros tipos de cáncer, en particular un linfoma o un cáncer de pulmón. Su médico utilizará sus antecedentes médicos y los demás resultados de las pruebas para establecer un diagnóstico.
  • Unos niveles normales de AFP significan que es menos probable que tenga un cáncer que provoque niveles elevados de AFP. Pero un resultado normal no descarta el cáncer, ya que algunas personas con estos tipos de cáncer tienen niveles de AFP normales.

Si está siguiendo un tratamiento para un cáncer que ha aumentado sus niveles de AFP, es posible que le hagan la prueba varias veces durante el tratamiento. Su médico analizará todos los resultados de las pruebas de AFP para ver cómo han evolucionado los niveles con el tiempo. Si los resultados muestran:

  • Que los niveles de AFP aumentan, puede significar que el tratamiento no está funcionando.
  • Que los niveles de AFP disminuyen, puede significar que el tratamiento está funcionando.
  • Que los niveles de AFP se han mantenido estables, puede significar que la enfermedad está estable y no ha mejorado ni empeorado.

Si ha terminado el tratamiento de un cáncer que ha causado niveles elevados de AFP y los resultados de la prueba son:

  • Anormales, puede significar que queda cáncer en su organismo.
  • Más elevados ahora que poco después del tratamiento, puede significar que el cáncer se está desarrollando de nuevo.

Si tiene una enfermedad del hígado de larga duración que no es cancerosa, es posible que necesite otras pruebas para comprobar la presencia de un cáncer de hígado, si los resultados de la prueba muestran un aumento repentino de la AFP o si el nivel es muy elevado.

Pida a su médico que le explique qué significan los resultados de la prueba para su salud.

¿Debo saber algo más sobre la prueba del marcador tumoral AFP?

Es posible que haya oído hablar de otro tipo de prueba de AFP que se utiliza durante el embarazo. Esta prueba mide los niveles totales de AFP en la sangre, pero no es una prueba de marcador tumoral para el cáncer. Se utiliza para comprobar el riesgo de ciertas malformaciones congénitas en el feto.

Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.

Tratamiento

Principales tratamientos del cáncer de hígado

El cáncer de hígado suele ser tratable, pero puede ser difícil de tratar.

El tratamiento que seguirá depende de:

  • el origen del cáncer: en el hígado (cáncer primario) o en otra parte del cuerpo (cáncer secundario), aunque los tratamientos del cáncer primario y secundario de hígado son similares
  • el tamaño y el tipo de cáncer de hígado que tiene
  • su localización
  • su posible extensión
  • su estado de salud general

Puede incluir una intervención quirúrgica, quimioterapia, el uso de calor para destruir el cáncer (ablación térmica), medicamentos dirigidos, radioterapia e inmunoterapia.

El equipo de especialistas que le atiende va a:

  • explicarle los tratamientos, sus beneficios y sus efectos secundarios
  • colaborar con usted para establecer el plan de tratamiento más adecuado
  • ayudarle a controlar cualquier efecto secundario, incluidos los cambios en la alimentación para ayudarle a digerir los alimentos

Tendrá controles periódicos durante y después de cualquier tratamiento. También es posible que le hagan pruebas y pruebas de imagen.

Si presenta síntomas o efectos secundarios que le preocupan, coméntelos con sus especialistas. No es necesario esperar al siguiente control.

Intervención quirúrgica

Si el cáncer de hígado se detecta pronto, es de pequeño tamaño y no se ha diseminado, es posible que pueda beneficiarse de una intervención quirúrgica para extirparlo.

La intervención quirúrgica extirpará una parte o la totalidad del hígado. Si se extirpa por completo, necesitará un trasplante hepático para sustituirlo por un hígado donado.

La recuperación después de una intervención quirúrgica para tratar el cáncer de hígado puede llevar mucho tiempo. El equipo de especialistas que le atiende hablará con usted de todos los beneficios y efectos secundarios.

Quimioterapia

La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas.

En el caso del cáncer de hígado, el medicamento de quimioterapia se administra generalmente directamente en los vasos sanguíneos del tumor. El objetivo es detener el crecimiento del cáncer. Este procedimiento se llama quimioembolización.

Por lo general, la quimioembolización se realiza para reducir el tamaño del cáncer o para controlar y aliviar los síntomas.

Se practica cuando no se le puede operar porque está muy enfermo/a o porque el cáncer no se puede extirpar quirúrgicamente.

Uso de calor para destruir el cáncer (ablación térmica)

La ablación térmica utiliza una corriente eléctrica o microondas para destruir el cáncer.

Es posible que le recomienden la ablación térmica para tratar el cáncer de hígado si no se le puede operar debido a un mal estado de salud general o si el tumor no se puede extirpar quirúrgicamente.

Medicamentos dirigidos e inmunoterapia

Los medicamentos dirigidos contra el cáncer tienen como objetivo detener el crecimiento del cáncer.

La inmunoterapia consiste en utilizar medicamentos que ayudan a su sistema inmunitario a identificar y destruir las células cancerosas.

Es posible que siga un tratamiento con medicamentos dirigidos o con inmunoterapia para el cáncer de hígado si:

  • no se le puede operar porque está muy enfermo/a o porque el cáncer no se puede extirpar quirúrgicamente
  • el cáncer se ha diseminado a otra parte del cuerpo

Radioterapia

La radioterapia es un método que utiliza radiaciones para destruir las células cancerosas.

Un tipo de radioterapia llamado radioterapia interna selectiva (SIRT) se utiliza a veces para tratar el cáncer de hígado. Consiste en inyectar microesferas radiactivas en los vasos sanguíneos del hígado para detener el crecimiento del cáncer.

Es posible que le recomienden la SIRT para el cáncer de hígado si es adulto y:

  • su hígado no ha resultado demasiado gravemente dañado
  • el cáncer no se puede extirpar quirúrgicamente

Qué ocurre si le han dicho que la enfermedad no se puede curar

Si tiene un cáncer de hígado en un estadio avanzado, puede ser muy difícil de tratar. Es posible que la enfermedad no se pueda curar.

En ese caso, el objetivo del tratamiento será limitar el cáncer y sus síntomas y prolongar su vida.

Enterarse de que la enfermedad no se puede curar puede ser muy difícil de aceptar.

Se le derivará a un equipo especial de médicos y enfermeros, llamado equipo de cuidados paliativos.

Ellos colaborarán con usted para ayudarle a controlar los síntomas y a sentirse más cómodo.

El médico oncólogo o el equipo de cuidados paliativos también puede ayudarle, a usted y a sus seres queridos, a obtener todo el apoyo que necesiten.

Prevención

No siempre se puede prevenir el cáncer de hígado. Pero adoptar hábitos de vida saludables puede reducir el riesgo de desarrollarlo.

Qué hacer

  • intente perder peso si tiene sobrepeso

  • lleve ropa de protección y mascarillas si trabaja en un entorno donde está expuesto/a a sustancias químicas nocivas

  • intente reducir su consumo de alcohol

  • intente dejar de fumar

Cuándo consultar a un médico

Recomendación urgente: pida una cita urgente con el médico de familia si:

  • la piel o el blanco de los ojos se vuelve amarillo
  • lleva más de 2 días vomitando

Recomendación no urgente: consulte a su médico de familia si tiene:

  • un bulto en el vientre
  • una pérdida de peso importante e involuntaria
  • síntomas de cáncer de hígado que empeoran o no mejoran después de 2 semanas

Medicamentos autorizados en España para esta enfermedad

Agrupados por clase terapéutica (código ATC). Es su médico quien decide qué medicamento es adecuado para usted; lea el prospecto antes de usarlo.

Lista verificada con las fichas técnicas de la AEMPS y la EMA (noviembre 2026): solo aparecen los medicamentos autorizados en España cuya indicación terapéutica nombra esta enfermedad.

Inhibidores de proteína-cinasa · ATC L01E · 12

Terapias dirigidas: bloquean las señales que hacen crecer a las células cancerosas.

Anticuerpos monoclonales · ATC L01F · 1

Anticuerpos monoclonales: se dirigen a las células cancerosas o ayudan al sistema inmunitario a reconocerlas.

Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0), MedlinePlus (NLM).

Farmacias en las principales ciudades — ver la lista
Torrevieja43 Guadalajara42 Benidorm41 Pontevedra41 Alcobendas39 Ciudad Real39 Cáceres39 Mataró39 Palencia39 Lorca38 Santa Coloma de Gramenet38 Telde38 Avilés37 El Puerto De Santa María37 Ferrol37 Cornellà de Llobregat36 Coslada36 Sant Boi de Llobregat36 San Fernando35 Alcoi/alcoy34 Pozuelo de Alarcón34 Sagunt/sagunto34 Torrejón de Ardoz34 Orihuela33 Tudela33 Barakaldo32 Manresa32 Calvià30 El Ejido30 Roquetas De Mar30 Torrent30 Zamora30 Chiclana De La Frontera29 Ponferrada29 Puertollano29 San Sebastián de los Reyes29 Torremolinos29 Arona28 Cuenca28 La Línea De La Concepción28 Parla28 Tomelloso28 Gandia27 Linares27 Mijas27 Rozas de Madrid, Las27 San Bartolomé De Tirajana27 Vélez-málaga27 Getxo26 Majadahonda26 el Prat de Llobregat26 Alcalá De Guadaíra25 Melilla25 Motril25 Mérida25 Rivas-Vaciamadrid25 Ávila25 Benalmádena24 Ceuta24 Irun24 Mieres24 Paterna24 Rubí24 Sanlúcar De Barrameda24 Torrelavega24 Estepona23 Fuengirola23 Granollers23 Langreo23 Sant Cugat del Vallès23 Segovia23 Vilanova i la Geltrú23 Adeje21 Alcázar de San Juan21 Aranjuez21 Collado Villalba21 Lloret de Mar21 Almuñécar20 Arrecife20 Boadilla del Monte20 Elda20 Huesca20 Puerto De La Cruz20 Santa Lucía De Tirajana20 Utrera20 Arganda del Rey19 Eivissa19 Hellín19 Valdemoro19 Écija19 Antequera18 Cerdanyola Del Vallès18 Don Benito18 Figueres18 Molina De Segura18 Plasencia18 Portugalete18 Sant Vicent Del Raspeig/san Vicente Del Raspeig18 Tres Cantos18 Valdepeñas18 Vila-real18 Viladecans18 Dénia17 Estella-lizarra17 Gavà17 La Orotava17 Manacor17 Pinto17 Santurtzi17 Siero17 Alzira16 Burlada/burlata16 Colmenar Viejo16 Mollet del Vallès16 San Fernando de Henares16 Vic16 Villarrobledo16 Andújar15 Basauri15 Castelldefels15

Todas las 5.207 ciudades ›

Farmacias por provincia — ver la lista completa