Cáncer de riñón
Actualizado: · Código CIE-10: C64
Acerca de la enfermedad
El cáncer de riñón es una enfermedad que a menudo no presenta síntomas evidentes y suele descubrirse durante pruebas realizadas por otro motivo. Cuando aparecen síntomas, pueden incluir sangre en la orina, hinchazón en la espalda o el cuello, dolor persistente entre las costillas y la cintura, pérdida de apetito, pérdida de peso, cansancio, fiebre y sudores. El tratamiento depende del tipo y del estadio del cáncer y puede incluir cirugía, crioterapia, ablación por radiofrecuencia, medicamentos dirigidos, radioterapia o quimioterapia.
Síntomas
El cáncer de riñón a menudo no presenta síntomas evidentes. Generalmente se diagnostica durante pruebas realizadas por otro motivo.
Cuando aparecen síntomas, pueden incluir:
- sangre en la orina
- un bulto o una hinchazón en la espalda, bajo las costillas o en la zona del cuello
- un dolor entre las costillas y la cintura que no desaparece
- pérdida de apetito o pérdida de peso involuntaria
- sensación de cansancio o falta de energía
- fiebre (temperatura elevada) que no desaparece
- sudoración abundante, incluso por la noche
Causas y factores de riesgo
Cualquier persona puede desarrollar un cáncer de riñón, pero algunos factores pueden aumentar el riesgo de padecerlo.
Tiene más riesgo de desarrollar un cáncer de riñón si:
- tiene un familiar cercano con cáncer de riñón
- fuma
- tiene sobrepeso u obesidad
- tiene la tensión arterial alta
- padece ciertas enfermedades genéticas hereditarias, como la esclerosis tuberosa
- está en diálisis de larga duración por una enfermedad renal crónica
Diagnóstico y pruebas
Qué ocurre durante la consulta con el médico de familia
El médico de familia puede explorarle para detectar posibles hinchazones o bultos en la espalda o el cuello.
Es posible que le pidan una muestra de orina o un análisis de sangre.
Derivación a un especialista
El médico de familia puede derivarle a un especialista para realizar pruebas complementarias. Esto no significa necesariamente que tenga cáncer.
Principales pruebas para el cáncer de riñón
Si el médico de familia le deriva a un especialista porque sospecha un cáncer de riñón, generalmente le prescribirán varias pruebas, sobre todo de imagen.
Pueden incluir:
- una ecografía
- una tomografía computarizada (TC)
- una cistoscopia: se introduce una cámara por el conducto por el que la orina sale del cuerpo (la uretra) para examinar el interior de la vejiga
- la extracción con una aguja de una pequeña muestra de células de uno de los riñones (biopsia) para analizarla
Recepción de los resultados
Intente no preocuparse si los resultados tardan en llegar. Esto no significa necesariamente que algo vaya mal.
Puede preguntar en el hospital o a su médico de familia si está preocupado/a. Deberían poder darle información actualizada.
Un especialista le explicará qué significan los resultados y qué ocurrirá después. Puede ir acompañado/a si desea contar con apoyo.
Si le han comunicado que tiene cáncer de riñón
Enterarse de que tiene cáncer de riñón puede ser impactante. Es posible que se sienta ansioso/a ante lo que va a ocurrir después.
Puede ser útil ir acompañado/a a todas las citas.
Un equipo de especialistas le atenderá durante todo el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento.
Tendrá un especialista que será su principal interlocutor durante y después del tratamiento.
Puede hacerle todas las preguntas que tenga.
Siguientes pasos
Si le han comunicado que tiene cáncer de riñón, es posible que necesite pruebas complementarias, como:
- pruebas de imagen, como una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC)
- una radiografía de tórax
- una gammagrafía ósea para ver si el cáncer se ha extendido
Estas pruebas, junto con las que ya se ha realizado, ayudarán a los especialistas a determinar el tamaño del cáncer y su extensión (lo que se denomina estadificación).
Es posible que necesite una pequeña intervención quirúrgica para examinar el interior del abdomen, llamada laparoscopia.
Los especialistas utilizarán los resultados de estas pruebas y trabajarán con usted para establecer el mejor plan de tratamiento.
Pruebas y análisis
Resonancia magnética (RM) · Tomografía computarizada (TC) · Ecografía · Radiografía · Biopsia · Análisis de sangre · Cistoscopia · Laparoscopia (cirugía laparoscópica)
RM (resonancia magnética)
Por qué se realiza una RM
La RM puede utilizarse para:
- determinar la causa de sus síntomas
- examinar los huesos y los órganos
- evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobando el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer
Preparación para una RM
El hospital donde se realizará la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.
Es posible que le pidan:
- no llevar ningún objeto que contenga metal, como joyas, sujetador, horquillas o audífonos
- sacar las monedas o llaves de los bolsillos
- cambiarse y ponerse una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
- no maquillarse
Le pedirán que rellene un formulario indicando si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- le han realizado intervenciones quirúrgicas anteriormente
- tiene problemas renales
- tiene partes metálicas en el cuerpo, como clips quirúrgicos, marcapasos, empastes o puentes dentales
- tiene alergias, incluso a una sustancia llamada medio de contraste que se utiliza en algunas pruebas
Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Podrán administrarle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede pedir ir acompañado/a de una persona que le apoye durante la prueba.
Qué ocurre durante una RM
La RM la realiza en el hospital un técnico en radiología.
Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede ser más larga.
Antes de la RM
Antes de la prueba, pueden administrarle una inyección de medio de contraste (colorante) para que se vean más detalles en las imágenes de la RM.
Durante la RM
Durante la RM:
- Le pedirán que se tumbe boca arriba en una camilla.
- Le darán tapones para los oídos o auriculares para proteger su audición, ya que las máquinas de RM producen ruidos fuertes y chasquidos mientras toman las imágenes.
- El técnico en radiología controlará la máquina desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que la máquina pueda obtener imágenes nítidas.
- Es posible que le pidan que contenga la respiración en algunos momentos de la prueba.
Después de la RM
Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la camilla y que pueda levantarse.
Si le han administrado un medio de contraste, es posible que le pidan que espere en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no tiene ninguna reacción.
Si le han dado un medicamento para relajarse durante la RM, es posible que pueda irse a casa después de unas horas. Alguien deberá recogerle en el hospital y llevarle en coche o taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.
Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.
Obtención de los resultados de la RM
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
Este profesional escribirá al médico que le recomendó la prueba. Es posible que necesite una cita de control para comentar los resultados de la resonancia magnética.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos. Infórmele si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Posibles complicaciones de una resonancia magnética
La resonancia magnética es una prueba frecuente. Las complicaciones graves son poco habituales.
Si ha recibido una inyección de medio de contraste (colorante), puede aparecer un pequeño hematoma en el lugar de la inyección.
El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero generalmente son leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:
- náuseas o vómitos
- una erupción cutánea
- dolor de cabeza
- un sabor metálico en la boca
- mareos
Las reacciones alérgicas al medio de contraste son poco frecuentes, pero pueden incluir:
- tos, sibilancias o estornudos
- desmayo
- dificultad para respirar o tragar
- erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida con picor
La mayoría de las reacciones aparecen inmediatamente después o durante la primera hora tras la administración del medio de contraste. Informe al técnico de radiología si empieza a encontrarse mal durante o después de la prueba.
Se le pedirá que espere en el hospital unos 30 minutos después de la prueba para comprobar que no aparece ninguna reacción al medio de contraste.
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se realiza un escáner
Puede que le deriven para un escáner con el fin de:
- revisar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una enfermedad, como un cáncer
- ver la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para un escáner
El hospital donde se realizará el escáner le indicará si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, puede que se le pida:
- seguir una dieta especial
- tomar ciertos medicamentos
- no comer ni beber nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no llevar nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o corchetes, u horquillas
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- tiene diabetes
- tiene alguna alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a un escáner o si tiene miedo de los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de alguien para que le apoye durante el escáner.
Qué ocurre durante un escáner
Un escáner suele realizarse en el hospital por un técnico de radiología. Por lo general dura entre 10 y 20 minutos.
Antes del escáner
Según el motivo por el que se realice el escáner, puede que se le administre un colorante especial para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este producto se llama medio de contraste.
Puede administrarse en forma de bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- la impresión de haber orinado, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante el escáner
- Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico de radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Puede que se le pida inspirar, espirar o contener la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del escáner
Si la prueba se realiza de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de que termine.
Si se le ha administrado un medio de contraste, puede que se le pida esperar en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción.
Obtención de los resultados del escáner
Por lo general, se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados del escáner, pero puede llevar hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba y el lugar donde viva.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo escribirá al médico que le recomendó la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados del escáner.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se haya realizado el escáner.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Posibles complicaciones de un escáner
Las complicaciones de un escáner son poco frecuentes. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de irse a casa.
Informe al técnico de radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se somete a muchos escáneres, existe un riesgo muy pequeño de que las radiaciones de los rayos X provoquen un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de recomendarle un escáner y lo comentarán con usted.
Ecografía
Por qué se realiza una ecografía
Puede que le deriven para una ecografía con el fin de:
- examinar los síntomas que ha tenido, como un dolor o un bulto
- vigilar una afección, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:
- beber unos vasos de agua sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Dígale al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
Puede recibir los resultados de la ecografía al final de la cita, o puede tardar algunas semanas, según el motivo de la prueba.
El resultado se enviará al médico que le solicitó la ecografía. Es posible que necesite una cita de seguimiento con su médico para comentar los resultados.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo de la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas en las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los escáneres.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele provocar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona ya dolorosa, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Dígale al médico que realiza la ecografía si siente dolor: le ayudará a estar más cómodo.
Radiografía
Por qué hacer una radiografía
Una radiografía puede utilizarse para obtener imágenes de muchas partes del cuerpo, como:
- los huesos
- los dientes
- los pulmones
- el sistema digestivo
Una radiografía puede utilizarse para:
- comprobar si tiene una fractura ósea después de un accidente
- comprobar si hay problemas con sus dientes, como caries dentales
- determinar si los síntomas que tiene podrían estar causados por una afección, como una infección o una obstrucción del sistema digestivo
- comprobar si su hijo ha tragado algo peligroso, como una pila
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención
Tipos de radiografías
Existen diferentes tipos de radiografías que pueden hacerle.
| Tipo | Por qué se realiza |
|---|---|
|
Radiografía estándar |
Se utiliza principalmente para comprobar los huesos, así como los dientes y los pulmones |
|
Angiografía |
Se utiliza para comprobar los vasos sanguíneos: implica la inyección de un colorante especial (medio de contraste) en la sangre, para que los vasos sanguíneos se vean mejor |
|
Densitometría ósea (absorciometría de rayos X de energía dual o DEXA) |
Se utiliza para comprobar la densidad (la solidez) de los huesos |
|
Tomografía computarizada (escáner) |
Se utiliza cuando se necesitan imágenes del interior del cuerpo más detalladas que las de una radiografía estándar, por ejemplo para ver la eficacia de un tratamiento |
|
Urografía intravenosa |
Se utiliza para comprobar la vejiga y los riñones |
|
Tránsito esofágico con bario |
Se utiliza para comprobar el sistema digestivo: implica beber un líquido llamado bario, para que el sistema digestivo se vea mejor |
|
Enema de bario |
Se utiliza para diagnosticar los síntomas intestinales: el bario se introduce en el recto mediante un tubo, para que el intestino se vea mejor |
Preparación para una radiografía
Se le informará antes de la radiografía si tiene que hacer algo para prepararse.
Según el tipo de radiografía que vaya a hacerse, a veces se le puede pedir que:
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o corchetes, sujetadores u horquillas
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la radiografía (estar en ayunas)
- tome un laxante la víspera de la radiografía
Informe al profesional sanitario si:
- está embarazada o podría estarlo
- está amamantando
- toma medicamentos
- tiene alergias o ha tenido alguna vez una reacción al bario o a un colorante llamado medio de contraste
Dígale a la persona que realiza la radiografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal formado.
Qué ocurre durante una radiografía
La mayoría de las radiografías se realizan en el hospital. Las radiografías dentales suelen hacerse en una clínica dental.
En el hospital, las radiografías las realiza un técnico en radiología.
Según el tipo de radiografía que se haga, se le puede administrar una inyección de medio de contraste, una bebida de bario, o introducir bario en el intestino mediante un tubo insertado en el ano (enema de bario).
El medio de contraste puede provocar una sensación de calor y enrojecimiento de la cara, y puede notar un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones deberían desaparecer rápidamente.
La radiografía en sí solo debería durar unos minutos:
- Es posible que le pidan que se cambie y se ponga una bata, según la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- El aparato de radiografía se alineará con la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- La persona que realiza la radiografía (así como cualquier acompañante) se retirará detrás de una pantalla de protección o saldrá de la sala.
- Se le pedirá que permanezca completamente inmóvil durante unos segundos y se tomarán una o varias radiografías; no sentirá nada durante ese tiempo.
- Es posible que le pidan que cambie de posición si hay que radiografiar diferentes partes del cuerpo.
Después de la radiografía
En general, puede marcharse en cuanto termine la radiografía.
Si le han administrado bario o un medio de contraste, es posible que le pidan que espere hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción a estas sustancias.
Obtención de los resultados de la radiografía
Deberían informarle de cuándo recibirá los resultados de una radiografía.
Puede ser:
- el mismo día en que se la hace
- en una cita unas semanas más tarde (si no ha recibido ninguna noticia después de unas semanas, contacte con el médico que le remitió o con su médico de familia)
Un profesional sanitario debería explicarle los resultados de la radiografía y la posible necesidad de pasos siguientes, que pueden incluir otras pruebas.
Posibles complicaciones de las radiografías
Las radiografías suelen ser muy seguras y las complicaciones graves son poco frecuentes.
Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al bario o al medio de contraste utilizado en algunos tipos de radiografías. Esto puede provocar síntomas como dificultad para respirar, mareos y erupciones cutáneas.
Se le pedirá que espere en el hospital si existe riesgo de reacción. El personal está formado para tratar este tipo de reacciones si se producen.
Si se somete a muchas radiografías, existe un riesgo muy bajo de que la radiación pueda provocar cáncer.
Su médico evaluará los riesgos antes de recomendarle una radiografía y lo comentará con usted.
Biopsia
¿Por qué se realiza una biopsia?
Existen varias razones por las que podría necesitar una biopsia.
Una biopsia puede utilizarse:
- para determinar la causa de sus síntomas
- como prueba de control después de un análisis de sangre o una prueba de imagen
- para vigilar una enfermedad de larga duración
En general, su médico de familia o un especialista le remitirá para una biopsia.
A veces, una biopsia se realiza como parte de un procedimiento como una endoscopia o una operación.
Preparación para la biopsia
Su médico o el especialista deberían indicarle si tiene que hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas las preguntas que tenga o comentarle sus preocupaciones.
Por ejemplo, puede ser necesario dejar de tomar ciertos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.
Si recibe anestesia general (es decir, dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber antes.
¿Cómo se realiza una biopsia?
La biopsia suele realizarse en el hospital.
Consiste en extraer una muestra de células o tejido. La forma de realizarla depende de la parte del cuerpo de donde se extraiga la muestra.
En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le podrá administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.
Una biopsia puede realizarse mediante:
- extirpación total o parcial de la zona afectada
- uso de una aguja para extraer una muestra de células o tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o debajo de la piel
- uso de un tubo largo y fino con una pequeña cámara en su interior (endoscopio)
La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden durar más. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.
Después de la biopsia
En general, puede volver a casa el mismo día después de una biopsia.
Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.
Si ha recibido sedación (medicamentos para relajarse) o anestesia general (cuando está dormido/a durante la intervención), puede ser necesario que le vigilen durante un tiempo antes de volver a casa.
Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.
Posibles complicaciones de una biopsia
La biopsia es un procedimiento habitual y muy seguro.
Es posible que sienta dolor o molestias después, y tomar analgésicos como el paracetamol puede ayudar.
A veces, puede producirse una infección en el lugar de la biopsia.
Si la biopsia se ha extraído del útero o del cuello del útero, es posible que tenga calambres o un ligero sangrado vaginal.
En algunos tipos de biopsia, también puede existir riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a los que debe estar atento y cómo actuar.
Recomendación urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
- siente dolor después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- sale sangre o líquido del lugar donde se realizó la biopsia
- la zona donde se realizó la biopsia está hinchada o roja; el enrojecimiento puede ser más difícil de observar en piel morena o negra
Obtención de los resultados de la biopsia
Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más antes de que reciba los resultados.
Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que necesitó la biopsia.
Es posible que necesite una cita de control para comentar los resultados. Un médico o una enfermera deberían hablarle de los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, es posible que necesite otra biopsia u otras pruebas.
Análisis de sangre
¿Por qué se realiza un análisis de sangre?
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar el estado de salud general
- determinar si los síntomas que presenta están causados por ciertas afecciones
- determinar si presenta un riesgo más elevado de desarrollar una afección
- evaluar en qué medida una afección está tratada o controlada
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de ciertas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Qué ocurre durante un análisis de sangre
Un análisis de sangre se realiza generalmente en la consulta de su médico de familia o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero se coloque una goma elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un leve pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar un poco incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente le pondrán un poco de algodón o un apósito para cubrir el punto de punción.
Es posible que aparezca un moratón o una hinchazón en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Informe al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Puede ayudarle a sentirse más cómodo/a durante la prueba.
También puede acudir acompañado/a al análisis de sangre para recibir apoyo.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
Los resultados de los análisis de sangre pueden estar disponibles en unos días o, a veces, en unas semanas.
Su médico de familia, el enfermero o el especialista debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada anormal, quizá no sea necesario hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se hizo el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complejos. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Cistoscopia
Motivos para realizar una cistoscopia
Una cistoscopia puede realizarse para comprobar la causa de los síntomas de la vejiga, para tratar ciertas afecciones de la vejiga o para ayudar a diagnosticar y tratar el cáncer de vejiga.
Comprobación de los síntomas de la vejiga
Una cistoscopia puede utilizarse para comprobar la causa de los síntomas de la vejiga, como:
- sangre en la orina
- infecciones urinarias
- incontinencia urinaria
- dolor en la parte baja del abdomen (dolor pélvico) que no desaparece
- síntomas que afectan a la micción, como dolor al orinar, micciones más frecuentes de lo normal o la sensación de no haber vaciado completamente la vejiga después de orinar
Tratamiento de las afecciones de la vejiga
Es posible que también se realice una cistoscopia para tratar ciertas afecciones de la vejiga.
Un cistoscopio puede utilizarse para:
- extraer cálculos de la vejiga
- ayudar a reducir la próstata en caso de hipertrofia de la próstata
- inyectar medicamentos directamente en la vejiga, como la toxina botulínica para la vejiga hiperactiva
- reparar lesiones de la vejiga
- tomar una muestra de células para su análisis (biopsia)
Comprobación y tratamiento del cáncer de vejiga
Una cistoscopia puede utilizarse para buscar cualquier cambio en la vejiga que pueda corresponder a un cáncer de vejiga.
El cáncer de vejiga puede ser difícil de diagnosticar, por lo que también pueden realizarse otras pruebas.
Si le han diagnosticado cáncer de vejiga, una cistoscopia puede utilizarse para:
- extirpar un tumor de la vejiga
- comprobar la eficacia del tratamiento, como la quimioterapia
Cómo prepararse para una cistoscopia
La preparación para una cistoscopia difiere según el tipo de cistoscopia al que vaya a someterse.
Tipos de cistoscopia
Existen 2 tipos de cistoscopia:
- la cistoscopia flexible, que utiliza un tubo fino y flexible provisto de una cámara y se utiliza a menudo para comprobar los síntomas de la vejiga
- la cistoscopia rígida, que utiliza un tubo recto y rígido con una cámara en su interior y se utiliza a menudo para tratar las afecciones de la vejiga
Debe informársele del tipo de cistoscopia al que va a someterse y de lo que debe hacer para prepararse.
Si no lo sabe, contacte con el médico que le recomendó la cistoscopia para obtener consejo.
Preparación para una cistoscopia flexible
Una cistoscopia flexible se realiza generalmente con anestesia local para insensibilizar la zona alrededor de la uretra (el tubo por el que sale la orina).
Debería poder comer y beber con normalidad el día de la cistoscopia flexible.
Preparación para una cistoscopia rígida
Una cistoscopia rígida puede realizarse con:
- anestesia general, durante la cual usted duerme durante la intervención
- anestesia administrada en la columna vertebral (anestesia raquídea), que insensibiliza la mitad inferior del cuerpo durante la intervención
Si debe recibir anestesia general, puede pedírsele que acuda a una consulta de evaluación aproximadamente una semana antes de la cistoscopia. Esto suele implicar que un enfermero tome algunas medidas, como la tensión arterial. Esto ayuda a planificar el uso seguro de la anestesia.
Generalmente se le pedirá que evite comer o beber (estar en ayunas) unas horas antes de una cistoscopia rígida. Se le proporcionará información más detallada al respecto.
También necesitará a alguien que le lleve a casa después de una cistoscopia rígida y que permanezca con usted durante 24 horas después.
Qué ocurre durante una cistoscopia
Probablemente se le pedirá que acuda a un hospital o clínica local para la cistoscopia.
Antes de la intervención, se le pedirá que vacíe la vejiga orinando. También se le podrá pedir que proporcione una muestra de orina para comprobar que no hay infección. Si tiene una infección, la cistoscopia podrá posponerse.
Realización de una cistoscopia flexible
- Se le pedirá que se quite, detrás de un biombo, la ropa de la parte inferior del cuerpo. Se le entregará una bata.
- Se le pedirá que se tumbe en una mesa de exploración o en una cama.
- Se utilizará un gel anestésico local para insensibilizar la zona alrededor de la uretra (el tubo que transporta la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo).
- Un tubo fino y flexible, provisto de una cámara en su extremo (cistoscopio), se introduce con cuidado en la uretra y se hace avanzar hasta la vejiga.
- Se inyecta una solución salina en la vejiga para distenderla. Esto facilita la visualización del interior.
- El cistoscopio se desplaza dentro de la vejiga para examinarla. Las imágenes se transmiten a una pantalla que usted puede mirar, si lo desea.
- Se pueden introducir instrumentos a través del cistoscopio para tomar una pequeña muestra de células para su análisis (biopsia).
- Una vez finalizada la exploración, el cistoscopio se retira con cuidado de la vejiga.
Una cistoscopia flexible suele durar entre 10 y 15 minutos aproximadamente.
Realización de una cistoscopia rígida
- Se le administrará anestesia general (para que duerma durante la intervención) o se le insensibilizará la mitad inferior del cuerpo mediante un anestésico inyectado en la columna vertebral (anestesia raquídea).
- Un tubo provisto de una cámara en su extremo (cistoscopio) se introduce con cuidado en la uretra y se hace avanzar hasta la vejiga.
- Se inyecta una solución salina en la vejiga para distenderla. Esto facilita la visualización del interior y la realización de cualquier tratamiento.
- Se pueden introducir instrumentos a través del cistoscopio para tomar una pequeña muestra de células para su análisis (biopsia) o para tratar ciertas afecciones.
- Las posibles incisiones realizadas durante la exploración o el tratamiento se cierran y, a continuación, el cistoscopio se retira con cuidado de la vejiga.
Una cistoscopia rígida suele durar unos 30 minutos aproximadamente.
Después de una cistoscopia
Si le han realizado una cistoscopia flexible, puede irse a casa en cuanto termine la intervención. Puede retomar su trabajo y sus actividades habituales en cuanto se sienta capaz.
Si le han realizado una cistoscopia rígida, por lo general puede irse a casa una vez se haya recuperado de los efectos de la anestesia y después de haber podido orinar.
Para la mayoría de las personas, esto lleva unas horas.
Si le han administrado anestesia raquídea o general, alguien debe acompañarle a casa y quedarse con usted durante 24 horas.
Durante esas 24 horas, no debe:
- consumir alcohol
- conducir
- utilizar maquinaria pesada o compleja
Es posible que tenga una pequeña cantidad de sangre en la orina durante unos días después de la cistoscopia. La micción también puede ser dolorosa.
Estos síntomas deberían desaparecer en unos días y, por lo general, no son preocupantes. El paracetamol o el ibuprofeno pueden ayudar a aliviar el dolor. Consulte a su médico de familia si los síntomas no desaparecen después de unos días.
Obtención de los resultados de la cistoscopia
Después de la cistoscopia, el médico o la enfermera puede indicarle si ha observado anomalías en la vejiga.
Él o ella debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos, en particular si necesitará pruebas complementarias o un tratamiento.
Es posible que necesite una cita de control para comentar los resultados y los pasos siguientes.
Si se ha tomado una muestra de células para su análisis (biopsia), por lo general hay que esperar de 1 a 2 semanas para obtener los resultados.
Si los resultados muestran que tiene un cáncer, se le derivará a un equipo especializado en el tratamiento del cáncer.
Posibles complicaciones de la cistoscopia
La cistoscopia es una intervención habitual y las complicaciones graves son raras. El médico o la enfermera le explicará todos los riesgos posibles.
Infección urinaria
Existe un riesgo bajo de desarrollar una infección urinaria después de una cistoscopia.
La infección puede afectar a la vejiga, los riñones y los tubos que los conectan.
En general, necesitará antibióticos para tratar una infección urinaria.
Dificultad para vaciar la vejiga
Se comprobará que puede orinar antes de dejarle irse a casa. Pero a veces, la inflamación de la vejiga y de la uretra puede impedirle orinar una vez en casa. Esto puede provocar hinchazón o dolor en el abdomen.
Puede ser necesario introducir un tubo en la uretra para drenar la orina de la vejiga (sonda urinaria) hasta que pueda volver a orinar.
Lesión de la vejiga
Muy raramente, la vejiga puede resultar dañada durante la cistoscopia. Esto puede provocar sangre en la orina, a veces en gran cantidad o durante varios días.
Puede ser necesaria una intervención quirúrgica para reparar esta lesión si el sangrado no se detiene.
Recomendación no urgente: consulte a un médico si:
- tiene dolor o sensación de escozor al orinar que no desaparece después de unos días
- siente la necesidad de orinar con más frecuencia o de forma más urgente de lo habitual
- su orina está turbia
Indique al médico que le han realizado una cistoscopia.
Recomendación urgente: pida una cita urgente con su médico de familia si:
- cree que tiene una infección urinaria y tiene fiebre (o mucho calor, escalofríos o temblores) o una temperatura muy baja, inferior a 36 °C
- tiene dolor en la parte baja del abdomen o en la espalda, justo debajo de las costillas
- tiene sangre en la orina en cantidad abundante o que no desaparece después de unos días
Si no puede contactar con su médico de familia o consultarle, o si los síntomas empeoran, llame al 112 o acuda a urgencias.
Indique al médico o al servicio de urgencias que le han realizado una cistoscopia.
Acción inmediata: llame al 112 o acuda a urgencias si:
- no puede orinar y tiene el abdomen hinchado y doloroso
Laparoscopia (cirugía laparoscópica)
Por qué se realiza una laparoscopia
La laparoscopia puede utilizarse para diagnosticar afecciones como la apendicitis, la enfermedad inflamatoria pélvica, la endometriosis y algunos tipos de cáncer, como el cáncer de hígado y el cáncer de ovario.
La laparoscopia se utiliza para diagnosticar ciertas afecciones y para realizar intervenciones quirúrgicas destinadas a tratar ciertas afecciones, tales como:
- la extirpación de ciertos órganos, como el apéndice o la vesícula biliar
- la reparación de hernias o de úlceras gástricas perforadas o hemorrágicas
- la extirpación de órganos afectados por un cáncer, como los ovarios, la próstata o el hígado
- el tratamiento de un embarazo ectópico
- la extirpación del útero (histerectomía) o de miomas
- la cirugía para perder peso
A menudo se recomienda la laparoscopia porque el tiempo de recuperación es más corto que con otros tipos de intervenciones quirúrgicas.
Preparación para una laparoscopia
El hospital le dará información sobre cómo prepararse para una laparoscopia.
Según el motivo por el que se someta a una laparoscopia, es posible que le pidan que haga ciertas cosas, como:
- no comer ni beber
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los anticoagulantes
- dejar de fumar
No puede conducir después de una laparoscopia, por lo que deberá asegurarse de que alguien le lleve a casa.
Qué ocurre durante una laparoscopia
Si se somete a una laparoscopia para diagnosticar una afección, suele durar entre 30 y 60 minutos. Durará más si se somete a una intervención quirúrgica para tratar una afección.
La laparoscopia se realiza con anestesia general, por lo que dormirá durante la operación y no sentirá ningún dolor.
- El cirujano hará una pequeña incisión, generalmente cerca del ombligo.
- Se introduce aire en el abdomen a través de la incisión, para que el cirujano pueda ver más fácilmente el interior del abdomen.
- A continuación, se introduce por la incisión un tubo fino con una cámara en su interior (laparoscopio), de modo que las imágenes de vídeo del interior del abdomen puedan verse en una pantalla.
- Si se somete a una intervención quirúrgica, pueden ser necesarias varias incisiones pequeñas adicionales en el abdomen, por las que el cirujano introduce los instrumentos.
- Una vez terminada la intervención, se extrae el aire del abdomen y las incisiones se cierran con hilos o grapas y se cubren con un apósito.
Después de la operación
Pasará un tiempo en la sala de reanimación y recibirá medicamentos para aliviar el dolor y la hinchazón.
Después de la operación, es posible que:
- tenga náuseas o vómitos
- se sienta más cansado/a de lo habitual
- tenga dolor de garganta
- tenga hinchazón abdominal, calambres o dolor y molestias en el abdomen
- tenga dolor en el hombro
- tenga hematomas alrededor de las heridas
La mayoría de las personas pueden irse del hospital el mismo día o al día siguiente.
Recuperación después de una laparoscopia
La duración de la recuperación después de una laparoscopia varía.
Por lo general, tarda hasta 10 días si se realizó para diagnosticar una afección, pero pueden pasar hasta 3 semanas antes de poder volver al trabajo. Si se ha sometido a una intervención quirúrgica, la recuperación completa puede tardar entre 6 y 8 semanas.
Hay cosas que puede hacer para favorecer su recuperación.
Qué hacer
-
tome paracetamol o ibuprofeno para aliviar el dolor
-
asegúrese de beber mucho líquido y de seguir una alimentación saludable
-
lleve medias de compresión si se lo han recomendado
-
muévase todo lo que pueda
-
haga ejercicios para las piernas y los tobillos, como hacer círculos con los tobillos, mientras descansa
-
mantenga la herida seca durante las primeras 24 horas; después de ese periodo, puede ducharse, pero asegúrese de que el agua no esté demasiado caliente, ya que puede hacer sangrar las heridas
Qué no hacer
-
no se bañe durante las 2 primeras semanas o hasta que la herida esté cicatrizada
-
no coja un avión durante las 48 horas posteriores a una laparoscopia
-
no consuma alcohol durante 48 horas
-
no fume, ya que su cuerpo puede necesitar más tiempo para curarse
Posibles complicaciones de la laparoscopia
La laparoscopia es un procedimiento frecuente.
Las complicaciones son raras, pero pueden incluir:
- la necesidad de una cirugía abierta, con una incisión más grande
- una hernia
- lesiones en un órgano, como la vejiga
- lesiones en un vaso sanguíneo
- una reacción alérgica grave (anafilaxia) al anestésico general
- coágulos de sangre, como una TVP (trombosis venosa profunda) o una embolia pulmonar
Acción inmediata: llame al 112 o acuda a urgencias si:
Se ha sometido recientemente a una laparoscopia y:
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
Principales tratamientos del cáncer de riñón
El tratamiento que seguirá para el cáncer de riñón dependerá de:
- el tipo de cáncer de riñón que padece
- su localización y su tamaño
- si se ha extendido
- su estado de salud general
El tratamiento puede incluir una intervención quirúrgica, crioterapia, ablación por radiofrecuencia, medicamentos dirigidos, radioterapia o quimioterapia.
El equipo de especialistas que le atiende va a:
- explicarle los tratamientos, sus beneficios y sus posibles efectos secundarios
- colaborar con usted para establecer el plan de tratamiento más adecuado
- ayudarle a controlar cualquier efecto secundario
Intervención quirúrgica
Si el cáncer de riñón se detecta pronto y no se ha extendido, es posible que pueda beneficiarse de una intervención quirúrgica para extirparlo.
Existen 2 tipos principales de intervenciones quirúrgicas para el cáncer de riñón:
- la extirpación de un riñón (nefrectomía)
- la extirpación del cáncer preservando en la medida de lo posible el riñón (nefrectomía parcial)
También puede ser necesario extirpar algunos ganglios linfáticos, que forman parte del sistema de drenaje del organismo.
Su equipo de especialistas le apoyará durante la intervención quirúrgica y la recuperación.
Bloqueo del aporte sanguíneo al cáncer
Si no está suficientemente en forma para soportar una intervención quirúrgica, se le puede proponer en su lugar un tratamiento dirigido a bloquear el aporte sanguíneo al cáncer. Esto se llama embolización arterial.
Puede ayudar a reducir el tamaño del cáncer y a controlar sus síntomas.
Crioterapia
La crioterapia consiste en introducir agujas finas a través de la piel para congelar las células cancerosas. Las células congeladas se descomponen y son sustituidas por células normales.
Se le puede recomendar la crioterapia para el cáncer de riñón si:
- el cáncer es de pequeño tamaño
- su estado de salud no permite realizar una intervención quirúrgica
Ablación por radiofrecuencia
La ablación por radiofrecuencia consiste en utilizar ondas de radio para destruir las células cancerosas. Se realiza mediante una aguja que se introduce a través de la piel hasta el riñón.
La ablación por radiofrecuencia para el cáncer de riñón puede recomendarse si:
- el cáncer es pequeño y usted está demasiado enfermo/a para soportar una intervención quirúrgica dirigida a extirparlo
- el cáncer es voluminoso o se ha extendido, con el fin de ayudar a controlar los síntomas
Medicamentos dirigidos
Los medicamentos dirigidos contra el cáncer tienen como objetivo detener el crecimiento del cáncer.
Puede seguir un tratamiento con medicamentos dirigidos para el cáncer de riñón si:
- el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo
- el cáncer ha reaparecido después del tratamiento
Radioterapia
La radioterapia utiliza radiaciones para destruir las células cancerosas.
No se utiliza con mucha frecuencia en el cáncer de riñón, pero a veces se emplea para controlar los síntomas si:
- el cáncer no se puede extirpar quirúrgicamente
- el cáncer se ha extendido a otras partes de su cuerpo
Quimioterapia
La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas.
No se utiliza con mucha frecuencia para el cáncer de riñón, pero puede emplearse si tiene ciertos tipos de cáncer de riñón.
Qué ocurre si le han dicho que la enfermedad no se puede curar
Si tiene un cáncer de riñón en un estadio avanzado, puede ser muy difícil de tratar. Es posible que la enfermedad no se pueda curar.
En ese caso, el objetivo del tratamiento será limitar el cáncer y sus síntomas y prolongar la vida.
Se le derivará a un equipo especial de médicos y enfermeros, llamado equipo de cuidados paliativos.
Colaborarán con usted para ayudarle a controlar los síntomas y a sentirse más cómodo/a. El equipo de cuidados paliativos también puede ayudarle, a usted y a sus seres queridos, a obtener todo el apoyo que necesiten.
Prevención
No siempre se puede prevenir el cáncer de riñón. Pero adoptar buenos hábitos de vida puede reducir el riesgo de desarrollarlo.
Qué hacer
-
intente perder peso si tiene sobrepeso
-
modifique su estilo de vida si tiene la tensión arterial alta, por ejemplo reduciendo el consumo de sal, alcohol y cafeína
Cuándo consultar a un médico
Recomendación urgente: pida una cita urgente a su médico de familia si:
- su orina tiene un olor desagradable, está turbia o contiene sangre
- la micción es dolorosa o siente una necesidad repentina o más frecuente de orinar
- tiene un dolor en la espalda, bajo las costillas, que no desaparece
- tiene dolores en la zona de los órganos genitales
- tiene un bulto o una hinchazón en la espalda, bajo las costillas o en el cuello
Es importante pedir ayuda lo antes posible, ya que los síntomas pueden parecerse a los de una infección renal, que puede ser grave si no se trata con rapidez.
Recomendación no urgente: consulte a su médico de familia si tiene:
- una pérdida de peso significativa
- fiebre (temperatura elevada) que no desaparece
- falta de energía o cansancio extremo (fatiga)
Importante
Algunos de estos síntomas son frecuentes y pueden estar causados por muchas afecciones diferentes.
Su presencia no significa necesariamente que tenga un cáncer de riñón. Pero es importante que su médico de familia los valore.
Es importante porque, si están causados por un cáncer, una detección precoz puede significar que sea más fácil de tratar.
Medicamentos autorizados en España para esta enfermedad
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Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0), recomendaciones EAU 2026.