Leucemia linfoblástica aguda con cromosoma Filadelfia positivo

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Sobre la enfermedad

La leucemia linfoblástica aguda (LLA) es un tipo de cáncer de la sangre que puede provocar síntomas como cansancio, sangrados o hematomas que aparecen con facilidad, palidez, infecciones frecuentes, ganglios aumentados de tamaño, dolores óseos, pérdida de apetito, dificultad para respirar y abdomen hinchado. La enfermedad es poco frecuente, pero puede ser grave y requiere un tratamiento rápido, que generalmente incluye corticoides y quimioterapia, y a veces fármacos dirigidos, inmunoterapia o un trasplante de células madre.

Síntomas

Los síntomas de la leucemia linfoblástica aguda (LLA) no siempre son evidentes al principio y pueden parecerse a los de otras afecciones.

Suelen aparecer con bastante rapidez, en unas pocas semanas.

Los principales síntomas son:

  • sensación de cansancio o debilidad
  • sangrados o moratones que aparecen con facilidad o sin motivo
  • un tono de piel más pálido de lo habitual
  • enfermedades frecuentes o una recuperación más lenta de lo habitual después de una enfermedad
  • fiebre (temperatura elevada)
  • ganglios aumentados de tamaño (generalmente en el cuello, las axilas y la ingle)
  • dolores en los huesos o en las articulaciones
  • pérdida de apetito o pérdida de peso involuntaria
  • dificultad para respirar
  • vientre (abdomen) hinchado: el vientre puede doler, causar molestias o una sensación de plenitud

Los síntomas menos frecuentes son:

  • dolores de cabeza
  • vómitos
  • visión borrosa
  • convulsiones (crisis epilépticas)
  • tos
  • cara, cuello, brazos o manos hinchados y enrojecidos: el enrojecimiento puede ser más difícil de notar en una piel morena o negra
  • venas hinchadas en el cuello o en el tórax

Causas y factores de riesgo

La leucemia linfoblástica aguda (LLA) es poco frecuente, pero cualquier persona puede padecerla.

Su causa no siempre se identifica con claridad.

Puede tener más riesgo de desarrollar esta enfermedad si:

  • tiene una enfermedad genética, como la trisomía 21
  • ha recibido en el pasado ciertos tipos de quimioterapia
  • ha estado expuesto/a a una gran cantidad de radiaciones o ha recibido radioterapia en el pasado, sobre todo durante la infancia
  • está expuesto/a a niveles elevados de una sustancia química llamada benceno
  • tiene un sistema inmunitario debilitado, por ejemplo si está infectado/a por el VIH

Diagnóstico y pruebas

Qué ocurre durante la consulta con el médico de familia

El médico de familia puede examinar cualquier zona del cuerpo que esté hinchada o duela. Puede auscultar los pulmones para comprobar si los ruidos respiratorios son normales.

El médico de familia también puede solicitar un análisis de sangre.

Puede derivarle para otras pruebas complementarias o a un especialista.

Principales pruebas para la leucemia linfoblástica aguda

Si el médico de familia le deriva, a usted o a su hijo/a, a un especialista, es posible que necesite algunas pruebas para comprobar la presencia de una leucemia linfoblástica aguda (LLA).

Las pruebas pueden incluir:

  • análisis de sangre
  • extracción de una pequeña muestra de líquido de la médula ósea con una aguja (aspirado medular)
  • extracción de una pequeña muestra de médula ósea con una aguja (biopsia)

Es posible que no le realicen las dos pruebas.

Si se realiza una biopsia de médula ósea, generalmente se hace con anestesia local y es posible que le administren un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación). Los niños pequeños pueden recibir anestesia general.

Recepción de los resultados

Pueden pasar varias semanas hasta que reciba los resultados de sus pruebas.

Intente no preocuparse si los resultados tardan en llegar. No significa necesariamente que algo vaya mal.

Puede preguntar en el hospital o a su médico de familia si está preocupado/a. Deberían poder darle información actualizada.

Un especialista le explicará qué significan los resultados y qué pasará a continuación.

Si le comunican que usted o su hijo/a tiene una leucemia linfoblástica aguda

Enterarse de que usted o su hijo/a tiene una leucemia linfoblástica aguda puede ser impactante. Es posible que se sienta ansioso/a ante lo que vendrá después.

Un equipo de especialistas le atenderá durante todo el diagnóstico, el tratamiento y posteriormente.

Puede hacer a los médicos todas las preguntas que tenga.

Siguientes pasos

Si le han comunicado que usted o su hijo/a tiene una leucemia linfoblástica aguda, generalmente se necesitan más pruebas.

Las pruebas pueden incluir:

  • extracción de una muestra de líquido de la parte inferior de la columna vertebral (punción lumbar)
  • pruebas de imagen, como una radiografía, una tomografía computarizada (TC), una resonancia magnética (RM) o una ecografía
  • otros análisis de sangre
  • extracción de una muestra de saliva

Es posible que no le realicen todas estas pruebas.

Los especialistas utilizarán los resultados de estas pruebas y trabajarán con usted para decidir el mejor plan de tratamiento.

Pruebas complementarias

Resonancia magnética (RM) · Tomografía computarizada (TC) · Ecografía · Radiografía · Biopsia · Análisis de sangre · Punción lumbar

RM (resonancia magnética)

Por qué se realiza una RM

La RM puede utilizarse para:

  • determinar la causa de sus síntomas
  • examinar sus huesos y sus órganos
  • evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobando el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer

Preparación para una RM

El hospital donde le realizarán la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.

Puede que le pidan:

  • no llevar nada que contenga metal, como joyas, sujetador, horquillas o audífonos
  • sacar las monedas o las llaves de los bolsillos
  • cambiarse y ponerse una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
  • no maquillarse

Le pedirán que rellene un formulario indicando si:

  • está embarazada o podría estarlo
  • está en periodo de lactancia
  • le han realizado intervenciones quirúrgicas anteriormente
  • tiene problemas renales
  • tiene partes metálicas en el cuerpo, como grapas quirúrgicas, marcapasos, empastes o puentes dentales
  • tiene alergias, incluso a una sustancia llamada medio de contraste que se utiliza en algunas pruebas
Información:

Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de someterse a una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden administrarle un medicamento para ayudarle a relajarse.

También puede preguntar si puede ir acompañado/a de una persona de apoyo durante la prueba.

Qué ocurre durante una RM

La RM la realiza en el hospital un técnico en radiología.

Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede ser más larga.

Antes de la RM

Antes de la prueba, pueden administrarle una inyección de un medio de contraste (colorante) para que se aprecien más detalles en las imágenes de RM.

Durante la RM

Durante la RM:

  1. Le pedirán que se tumbe boca arriba en una camilla.
  2. Le darán tapones para los oídos o auriculares para proteger su audición, ya que los aparatos de RM producen ruidos fuertes y chasquidos durante la toma de imágenes.
  3. El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
  4. Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda obtener imágenes nítidas.
  5. Pueden pedirle que contenga la respiración en algunos momentos de la prueba.
Después de la RM

Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la camilla y que pueda levantarse.

Si le han administrado un medio de contraste, pueden pedirle que espere en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción al mismo.

Si ha recibido un medicamento para relajarse durante la RM, es posible que pueda irse a casa unas horas más tarde. Alguien deberá ir a recogerle al hospital y llevarle a casa en coche o taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.

Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.

Obtención de los resultados de la RM

Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.

Escribirá al médico que le recomendó la prueba. Es posible que necesite una cita de control para comentar los resultados de la resonancia magnética.

El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos. Dígale si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.

Posibles complicaciones de una resonancia magnética

La resonancia magnética es una prueba frecuente. Las complicaciones graves son poco habituales.

Si le han inyectado un medio de contraste (colorante), puede aparecer un pequeño hematoma en el lugar de la inyección.

El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero suelen ser leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:

  • náuseas o vómitos
  • una erupción cutánea
  • dolor de cabeza
  • un sabor metálico en la boca
  • mareos

Las reacciones alérgicas al medio de contraste son poco frecuentes, pero pueden incluir:

  • tos, sibilancias o estornudos
  • desmayo
  • dificultad para respirar o tragar
  • erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida con picor

La mayoría de las reacciones aparecen inmediatamente después o durante la primera hora tras la administración del medio de contraste. Avise al técnico de radiología si empieza a encontrarse mal durante o después de la prueba.

Se le pedirá que espere en el hospital unos 30 minutos después de la prueba para comprobar que no aparece ninguna reacción al medio de contraste.

Tomografía computarizada (TC)

Por qué se hace un TAC

Puede que le deriven para un TAC para:

  • revisar los huesos o los órganos internos después de un accidente
  • determinar si los síntomas que presenta están causados por una enfermedad, como un cáncer
  • ver la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer
  • ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso

Preparación para un TAC

El hospital donde le harán el TAC le indicará si debe hacer algo antes.

Por ejemplo, puede que le pidan:

  • seguir una dieta especial
  • tomar ciertos medicamentos
  • no comer ni beber nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
  • no llevar nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o grapas, u horquillas

Informe al hospital si:

  • está embarazada o podría estarlo
  • está en periodo de lactancia
  • toma medicamentos
  • tiene asma
  • tiene problemas renales o de tiroides
  • tiene diabetes
  • tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Información:

Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un TAC o si tiene miedo de los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.

También puede preguntar si puede ir acompañado/a de alguien para que le apoye durante el TAC.

Qué ocurre durante un TAC

Un TAC suele realizarse en el hospital y lo lleva a cabo un técnico de radiología. Por lo general dura entre 10 y 20 minutos.

Antes del TAC

Según el motivo por el que se haga el TAC, puede que le administren un colorante para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este colorante se llama medio de contraste.

Puede administrarse como bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.

Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:

  • una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
  • un sabor metálico en la boca
  • la sensación de orinar, aunque no sea así

Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.

Durante el TAC
  1. Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
  2. El técnico de radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
  3. Deberá permanecer quieto/a para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
  4. Puede que le pidan que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del TAC

Si la prueba se realiza de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de que termine.

Si le han administrado un medio de contraste, puede que le pidan que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no tiene ninguna reacción.

Obtención de los resultados del TAC

Por lo general, los resultados del TAC tardan entre 1 y 2 semanas en estar disponibles, pero puede llevar hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba y el lugar donde viva.

Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.

El radiólogo escribirá al médico que le recomendó la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados del TAC.

El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.

A veces pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se haya hecho el TAC.

Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.

Posibles complicaciones de un TAC

Las complicaciones de un TAC son poco frecuentes. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.

Si le han administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de irse a casa.

Avise al técnico de radiología si no se encuentra bien después de la prueba.

Si se hace muchos TAC, existe un riesgo muy bajo de que la radiación de los rayos X provoque un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de recomendarle un TAC y lo comentarán con usted.

Ecografía

Por qué se hace una ecografía

Puede que le deriven para una ecografía para:

  • examinar los síntomas que ha tenido, como un dolor o un bulto
  • vigilar una afección, como un problema de tiroides
  • ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
  • comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo

Preparación para una ecografía

El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la ecografía.

Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:

  • beber unos vasos de agua sin ir al baño, para tener la vejiga llena
  • quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Información:

Dígale al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.

Obtención de los resultados de la ecografía

Es posible que reciba los resultados de la ecografía al final de la cita o que tarde unas semanas, según el motivo de la prueba.

El resultado se enviará al médico que le pidió la ecografía. Puede que necesite una cita de seguimiento con su médico para comentar los resultados.

A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo de la ecografía.

Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.

Efectos secundarios de las ecografías

Las ondas sonoras utilizadas en las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los TAC.

La sonda utilizada para una ecografía externa no suele provocar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona ya dolorosa, como una articulación inflamada.

Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Dígale al médico que realiza la ecografía si siente dolor y le ayudará a estar más cómodo.

Radiografía

Por qué hacer una radiografía

Una radiografía puede utilizarse para obtener imágenes de muchas partes del cuerpo, como:

  • los huesos
  • los dientes
  • los pulmones
  • el sistema digestivo

Una radiografía puede utilizarse para:

  • comprobar si tiene una fractura ósea después de un accidente
  • comprobar si hay problemas con sus dientes, como caries dentales
  • determinar si los síntomas que tiene podrían estar causados por una afección, como una infección o una obstrucción del sistema digestivo
  • comprobar si su hijo ha tragado algo peligroso, como una pila
  • ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención

Tipos de radiografías

Existen diferentes tipos de radiografías que puede hacerse.

Tipos habituales de radiografías
Tipo Por qué se realiza

Radiografía estándar

Se utiliza principalmente para comprobar los huesos, así como los dientes y los pulmones

Angiografía

Se utiliza para comprobar los vasos sanguíneos: implica la inyección de un colorante especial (medio de contraste) en la sangre, para que los vasos sanguíneos se vean mejor

Densitometría ósea (escáner DEXA)

Se utiliza para comprobar la densidad (la resistencia) de los huesos

Tomografía computarizada (TAC)

Se utiliza cuando se necesitan imágenes más detalladas del interior del cuerpo que las que proporciona una radiografía estándar, por ejemplo para ver la eficacia de un tratamiento

Urografía intravenosa

Se utiliza para comprobar la vejiga y los riñones

Tránsito esofágico con bario

Se utiliza para comprobar el sistema digestivo: implica beber un líquido llamado bario, para que el sistema digestivo se vea mejor

Enema de bario

Se utiliza para diagnosticar los síntomas intestinales: el bario se introduce en el recto mediante una sonda, para que el intestino se vea mejor

Preparación para una radiografía

Se le informará antes de la radiografía si tiene que hacer algo para prepararse.

Según el tipo de radiografía que vaya a hacerse, a veces se le puede pedir que:

  • no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o grapas, sujetadores o pinzas para el pelo
  • no coma ni beba nada durante unas horas antes de la radiografía (en ayunas)
  • tome un laxante la víspera de la radiografía

Informe al profesional sanitario si:

  • está embarazada o podría estarlo
  • está amamantando
  • toma medicamentos
  • tiene alergias o ha tenido alguna vez una reacción al bario o a un colorante llamado medio de contraste
Información:

Dígale a la persona que realiza la radiografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal formado.

Qué ocurre durante una radiografía

La mayoría de las radiografías se realizan en el hospital. Las radiografías dentales suelen hacerse en una clínica dental.

Las radiografías en el hospital las realiza un técnico en radiología.

Según el tipo de radiografía que se haga, se le puede administrar una inyección de medio de contraste, una bebida de bario, o introducirle bario en el intestino mediante una sonda insertada en el ano (enema de bario).

El medio de contraste puede provocar una sensación de calor y enrojecimiento de la cara, y puede notar un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones deberían desaparecer rápidamente.

La radiografía en sí solo debería durar unos minutos:

  1. Es posible que le pidan que se cambie y se ponga una bata, según la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
  2. El aparato de radiografía se alineará con la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
  3. La persona que realiza la radiografía (así como cualquier acompañante) se retirará detrás de una pantalla de protección o saldrá de la sala.
  4. Se le pedirá que permanezca completamente inmóvil durante unos segundos y se tomarán 1 o varias radiografías; no sentirá nada durante ese tiempo.
  5. Es posible que le pidan que cambie de posición si hay que radiografiar diferentes partes del cuerpo.
Después de la radiografía

En general, puede marcharse en cuanto termine la radiografía.

Si le han administrado bario o un medio de contraste, es posible que le pidan que espere hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción a estas sustancias.

Obtención de los resultados de la radiografía

Deberían informarle de cuándo recibirá los resultados de una radiografía.

Puede ser:

  • el mismo día en que se la hace
  • en una cita unas semanas más tarde (si no ha recibido ninguna noticia después de unas semanas, contacte con el médico que le derivó o con su médico de familia)

Un profesional sanitario debería explicarle los resultados de la radiografía y los posibles pasos siguientes. Estos pueden incluir otras pruebas.

Posibles complicaciones de las radiografías

Las radiografías suelen ser muy seguras y las complicaciones graves son poco frecuentes.

Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al bario o al medio de contraste utilizado en algunos tipos de radiografías. Esto puede provocar síntomas como dificultad para respirar, mareos y erupciones cutáneas.

Se le pedirá que espere en el hospital si existe riesgo de reacción. El personal está formado para tratar este tipo de reacciones si se producen.

Si se somete a muchas radiografías, existe un riesgo muy bajo de que la radiación pueda provocar un cáncer.

Su médico evaluará los riesgos antes de recomendarle una radiografía y lo comentará con usted.

Biopsia

Por qué se realiza una biopsia

Existen varias razones por las que podría necesitar una biopsia.

Una biopsia puede utilizarse:

  • para determinar la causa de sus síntomas
  • como prueba de control después de un análisis de sangre o un TAC
  • para vigilar una enfermedad de larga duración

En general, su médico de familia o un especialista le derivará para una biopsia.

A veces, una biopsia se realiza como parte de un procedimiento como una endoscopia o una operación.

Preparación para la biopsia

Su médico o el especialista deberían indicarle si tiene que hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas las preguntas que tenga o comentarle sus dudas.

Por ejemplo, puede ser necesario dejar de tomar ciertos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.

Si recibe anestesia general (es decir, dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber antes.

Cómo se realiza una biopsia

Una biopsia se realiza generalmente en el hospital.

Consiste en extraer una muestra de células o de tejido. La forma de realizarla depende de la parte del cuerpo de donde se extrae la muestra.

En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le podrá administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).

Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.

Una biopsia puede realizarse mediante:

  • extirpación total o parcial de la zona afectada
  • uso de una aguja para extraer una muestra de células o de tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o debajo de la piel
  • uso de un tubo largo y fino con una pequeña cámara en su interior (endoscopio)

La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden durar más. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.

Después de la biopsia

En general, puede volver a casa el mismo día después de una biopsia.

Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.

Si ha recibido sedación (medicamentos para relajarse) o anestesia general (cuando está dormido/a durante la intervención), puede ser necesario que le vigilen durante un tiempo antes de volver a casa.

Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.

Posibles complicaciones de una biopsia

La biopsia es un procedimiento habitual y muy seguro.

Es posible que sienta dolor o molestias después, y tomar analgésicos como el paracetamol puede ayudar.

A veces, puede aparecer una infección en el lugar de la biopsia.

Si la biopsia se ha tomado del útero o del cuello del útero, es posible que tenga calambres o un ligero sangrado vaginal.

En algunos tipos de biopsia, también puede existir riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a los que debe estar atento y cómo actuar.

Recomendación urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
  • tiene dolor después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
  • tiene fiebre (temperatura elevada)
  • sale sangre o líquido del lugar donde se realizó la biopsia
  • la zona donde se realizó la biopsia está hinchada o enrojecida; el enrojecimiento puede ser más difícil de observar en piel morena o negra

Obtención de los resultados de la biopsia

Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más hasta que reciba los resultados.

Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que necesitó la biopsia.

Es posible que necesite una cita de control para comentar los resultados. Un médico o una enfermera debería hablarle de los resultados y explicarle los siguientes pasos.

A veces, es posible que necesite otra biopsia u otras pruebas.

Análisis de sangre

Por qué se realiza un análisis de sangre

Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.

Un análisis de sangre puede realizarse para:

  • comprobar el estado de salud general
  • determinar si los síntomas que presenta están causados por ciertas afecciones
  • determinar si presenta un riesgo más elevado de desarrollar una afección
  • determinar en qué medida una afección está bien tratada o controlada

Preparación para un análisis de sangre

Su médico de familia, el/la enfermero/a o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.

Por ejemplo, poco tiempo antes de algunas pruebas, puede ser necesario:

  • no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
  • dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)

Qué ocurre durante un análisis de sangre

Un análisis de sangre se realiza generalmente en el laboratorio o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.

Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en el dedo).

Es posible que primero se coloque una goma elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.

Sentirá un leve pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar un poco molesto. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.

Después de la prueba, generalmente le darán un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar de la punción.

Es posible que aparezca un hematoma o una hinchazón en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.

Si tiene miedo a las agujas

Informe al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él podrá ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.

También puede acudir acompañado/a al análisis de sangre para que le sirva de apoyo.

Obtención de los resultados de los análisis de sangre

En general, recibirá los resultados de los análisis de sangre en unos días, pero en algunas pruebas puede tardar unas semanas.

Su médico de familia, el/la enfermero/a o el especialista debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.

Si los resultados no muestran nada, es posible que no tenga que hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se realizó el análisis de sangre.

Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complejos. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.

Punción lumbar

Por qué se realiza la punción lumbar

Existen varias razones por las que podría necesitar una punción lumbar.

La punción lumbar puede utilizarse para:

  • determinar si los síntomas que presenta están causados por una afección del cerebro o de la columna vertebral
  • tratar una afección, como una infección o ciertos tipos de cáncer
  • administrarle un anestésico

En general, un especialista le derivará para una punción lumbar. A veces, se realiza si está muy enfermo en el hospital o si necesita anestesia de urgencia.

Preparación para la punción lumbar

Su médico o el especialista debe indicarle si tiene que hacer algo antes de la punción lumbar. También puede hacerle todas las preguntas que tenga o comentarle sus inquietudes.

Por ejemplo, puede ser necesario dejar de tomar ciertos medicamentos durante un breve periodo antes de la punción lumbar.

También puede preguntar si puede acudir acompañado/a para que le sirva de apoyo durante la intervención, pero no siempre es posible.

Qué ocurre durante una punción lumbar

La punción lumbar se realiza generalmente en el hospital. Suele durar entre 15 y 20 minutos, pero puede durar más.

Antes de la punción lumbar, tendrá que desvestirse detrás de un biombo y ponerse una bata de hospital.

  1. Se le pedirá que se siente con la cabeza y los hombros inclinados hacia delante o que se tumbe de lado, con las rodillas flexionadas hacia el pecho.
  2. Se le administrará un anestésico local en la parte baja de la espalda, generalmente mediante una inyección. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. Los niños suelen recibir también un medicamento (un sedante) para ayudarles a relajarse y a permanecer quietos.
  3. Se introduce lentamente una aguja en la parte baja de la espalda, entre los huesos de la columna vertebral (vértebras). Es posible que sienta cierta presión y molestias en la espalda. También puede tener una sensación de hormigueo durante unos segundos.
  4. Si se realizan pruebas o ciertos tratamientos, el líquido del interior de la columna vertebral (líquido cefalorraquídeo) se recoge en pequeños tubos. Se enviará al laboratorio para su análisis. Si se le administran medicamentos o un anestésico, se inyectan en la columna vertebral.
  5. Cuando la punción lumbar termina, se retira la aguja. Se aplica un apósito en la espalda para cubrir el punto de punción y detener cualquier sangrado.
Importante

La punción lumbar puede ser molesta, pero no debería ser dolorosa. Informe al médico o al especialista si siente dolor.

Si tiene miedo a las agujas

Informe al médico o al/a la enfermero/a que realiza la punción lumbar si tiene miedo a las agujas. Ellos podrán ayudarle a sentirse más cómodo durante la intervención.

Después de la punción lumbar

Deberá permanecer en el hospital entre 1 y 2 horas en observación. Deberá permanecer tumbado/a boca arriba y descansar.

Si la punción lumbar se realiza de forma ambulatoria, debería poder irse a casa al cabo de unas horas.

Recuperación después de una punción lumbar

La recuperación después de una punción lumbar puede tardar unos días y, en algunas personas, puede durar más. Hay algunas cosas que puede hacer y que pueden ayudar.

Qué hacer
  • descanse durante al menos 24 horas después de la punción lumbar

  • beba mucho líquido

  • intente permanecer tumbado/a boca arriba si tiene dolor de cabeza

  • tome paracetamol para aliviar el dolor de cabeza o cualquier otro dolor

Qué no hacer
  • no haga trabajo físico, no levante cargas pesadas y no practique deporte hasta que no se sienta suficientemente bien

Efectos secundarios de la punción lumbar

Después de una punción lumbar, es posible notar algunos efectos secundarios, como:

  • dolor de cabeza
  • dolor de espalda
  • sangrado o salida de líquido claro en el lugar donde la aguja entró en la espalda
  • hinchazón en el lugar donde la aguja entró en la espalda

Estos efectos secundarios son frecuentes y deberían desaparecer al cabo de unos días.

Posibles complicaciones de la punción lumbar

La punción lumbar es, por lo general, muy segura.

Las complicaciones son extremadamente raras, pero pueden incluir:

  • dolor de espalda a largo plazo
  • infección
  • lesiones nerviosas, que pueden causar dolor a largo plazo, hormigueo o pérdida de sensibilidad en los brazos o las piernas
  • pérdida de audición
  • visión doble
  • coágulos sanguíneos

A veces, la punción lumbar es difícil de realizar. Si esto ocurre, es posible que tenga que volver para una segunda cita.

Recomendación urgente: pida una cita urgente con su médico de familia si:

Le han hecho una punción lumbar y:

  • siente dolores intensos
  • tiene un dolor de cabeza que no desaparece
  • tiene fiebre (temperatura alta)
  • suda más de lo habitual
  • la herida sangra o supura un líquido transparente durante más de 1 semana
Acción inmediata: llame al 112 si:
  • tiene los brazos o las piernas débiles o entumecidos
  • tiene dificultad para orinar o defecar
  • se siente confundido/a

Obtención de los resultados de la punción lumbar

Si le han hecho una punción lumbar para determinar la causa de algunos síntomas, es posible que reciba los resultados en unos días. A veces, puede tardar unas semanas.

Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados.

El especialista, el médico de familia o el enfermero/a deberían comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.

A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que le hicieron la punción lumbar.

Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.

Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.

Para recordar

  • La confirmación de la enfermedad se realiza mediante el análisis de los cromosomas y/o pruebas genéticas moleculares; la prueba PCR para el gen BCR::ABL1 no debe ser la única prueba diagnóstica.
  • En el momento del diagnóstico, la evaluación cardiovascular es importante, ya que algunos inhibidores de la tirosina cinasa pueden alargar el intervalo QT en el electrocardiograma.

Tratamiento

Principales tratamientos de la leucemia linfoblástica aguda

La leucemia linfoblástica aguda (LLA) a menudo puede tratarse.

El tratamiento generalmente debe iniciarse rápidamente.

El tratamiento dependerá de los siguientes elementos:

  • el tipo de leucemia linfoblástica aguda que tiene
  • su edad
  • su estado de salud general

Generalmente incluye corticoides y quimioterapia. También puede incluir terapias dirigidas, inmunoterapia o un trasplante de células madre o de médula ósea.

También se le propondrán tratamientos de prevención y alivio de los síntomas (llamados cuidados de soporte).

El equipo de especialistas que le atiende:

  • le explicará los tratamientos, sus beneficios y sus efectos adversos
  • trabajará con usted en la elaboración de un plan de tratamiento
  • le ayudará a manejar los posibles efectos adversos

Tendrá controles regulares durante y después del tratamiento. También podrán realizarse pruebas complementarias y pruebas de imagen.

Si presenta síntomas o efectos adversos que le preocupan, hable con sus especialistas. No debe esperar al siguiente control.

Corticoides

Los corticoides tienen como objetivo eliminar las células leucémicas.

Generalmente se toman durante una semana como máximo antes del inicio de la quimioterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas.

Es el tratamiento principal de la leucemia linfoblástica aguda.

Generalmente recibirá una combinación de medicamentos de quimioterapia.

Terapias dirigidas e inmunoterapia

Las terapias dirigidas tienen como objetivo detener el crecimiento del cáncer.

La inmunoterapia consiste en utilizar medicamentos que ayudan al sistema inmunitario a destruir el cáncer.

Podrá recibir terapias dirigidas o inmunoterapia si:

  • tiene ciertos tipos de leucemia linfoblástica aguda
  • el cáncer ha reaparecido
  • otro tratamiento no da resultados

Trasplante de células madre o de médula ósea

Un trasplante de células madre o de médula ósea reemplaza las células sanguíneas dañadas por células sanas.

Se le podrá proponer un trasplante de células madre o de médula ósea si el cáncer ha reaparecido o si existe riesgo de que reaparezca.

Cuidados de soporte

Podría necesitar un tratamiento para prevenir o controlar los síntomas causados por la leucemia linfoblástica aguda.

Esto puede incluir:

  • medicamentos, como antibióticos, para prevenir o tratar las infecciones
  • transfusiones de sangre
  • medicamentos llamados factores de crecimiento, que ayudan a la médula ósea a producir células sanguíneas
  • vacunas que ayudan a protegerle contra ciertas enfermedades como la gripe y la COVID-19

Qué ocurre si le han comunicado que su cáncer no se puede curar

A veces, la leucemia linfoblástica aguda puede ser muy difícil de tratar y es posible que el cáncer no se pueda curar.

En ese caso, el objetivo del tratamiento será limitar el cáncer y sus síntomas, para ayudarle a vivir más tiempo.

Enterarse de que el cáncer no se puede curar puede ser una noticia muy difícil de aceptar.

Se le derivará a un equipo especial de médicos y enfermeros, llamado equipo de cuidados paliativos.

Trabajarán con usted para ayudarle a manejar los síntomas y a sentirse más cómodo/a.

El equipo de cuidados paliativos también puede ayudarle, a usted y a sus seres queridos, a recibir el apoyo que necesitan.

Qué puede hacer

  • Hable con el equipo médico sobre las opciones de tratamiento, incluida la posibilidad de un trasplante de células madre, en función de la edad, el estado general y la respuesta al tratamiento.
  • Respete estrictamente el calendario de seguimiento de la enfermedad residual mínima, ya que los resultados de estas pruebas guían las decisiones de tratamiento.
  • Esté atento/a a los signos de toxicidad cardiovascular y comunique a su médico cualquier síntoma nuevo, especialmente si toma inhibidores de la tirosina cinasa.

Cuándo consultar a un médico

Consulte a su médico de familia si:

  • usted o su hijo presentan síntomas de leucemia linfoblástica aguda

Recomendación urgente: pida una cita urgente con su médico de familia si:

  • su hijo sangra o presenta hematomas con facilidad o sin motivo aparente

Llame al 112 o acuda a urgencias si:

Usted o su hijo:

  • tienen la cara, el cuello, los brazos o las manos hinchados y enrojecidos, de aparición repentina; en una piel morena o negra, el enrojecimiento puede ser más difícil de notar
  • tienen venas hinchadas en el cuello o el pecho, de aparición repentina

Medicamentos autorizados en España para esta enfermedad

Agrupados por clase terapéutica (código ATC). Es su médico quien decide qué medicamento es adecuado para usted; lea el prospecto antes de usarlo.

Lista verificada con las fichas técnicas de la AEMPS y la EMA (noviembre 2026): solo aparecen los medicamentos autorizados en España cuya indicación terapéutica nombra esta enfermedad.

Inhibidores de proteína-cinasa · ATC L01E · 15

Terapias dirigidas: bloquean las señales que hacen crecer a las células cancerosas.

Agentes alquilantes · ATC L01A · 6

Quimioterápicos que destruyen las células cancerosas dañando su ADN.

Corticosteroides para uso sistémico · ATC H02A · 3

Corticosteroides tomados por vía oral o inyectable: reducen fuertemente la inflamación y las reacciones inmunitarias.

Anticuerpos monoclonales · ATC L01F · 2

Anticuerpos monoclonales: se dirigen a las células cancerosas o ayudan al sistema inmunitario a reconocerlas.

Alcaloides de plantas y otros productos naturales · ATC L01C · 1

Quimioterápicos de origen vegetal que detienen la división de las células cancerosas.

Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).

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