Cáncer de piel no melanoma
Actualizado: · Código CIE-10: C44
Síntomas
El principal síntoma del cáncer de piel no melanoma es un bulto o una mancha inusual en la piel.
Cualquier parte de la piel puede verse afectada, pero aparece con mayor frecuencia en las zonas expuestas al sol, como:
- la cabeza, la cara y las orejas
- el cuello y los hombros
- la espalda
- las manos
- la parte inferior de las piernas
Los bultos o las manchas pueden variar en color, tamaño y textura.
Causas y factores de riesgo
La luz ultravioleta (UV) es la causa más frecuente del cáncer de piel no melanoma. Proviene del sol y se utiliza en las cabinas de bronceado.
El cáncer de piel no melanoma es más frecuente en las personas mayores, pero también puede aparecer en personas más jóvenes.
También tiene más riesgo de desarrollar un cáncer de piel no melanoma si tiene:
- una piel clara que se quema fácilmente con el sol
- el pelo pelirrojo o rubio
- los ojos azules o verdes
- un gran número de pecas o de lunares
- una exposición prolongada al sol o quemaduras solares repetidas en el pasado
- la costumbre de utilizar con frecuencia las cabinas de bronceado
- antecedentes personales o familiares de cáncer de piel
Si tiene la piel morena o negra, su riesgo de desarrollar un cáncer de piel no melanoma es menor, pero aun así puede padecerlo.
Diagnóstico y pruebas
Qué ocurre durante la consulta con el médico de familia
El médico de familia puede hacerle algunas preguntas sobre su estado de salud y sus síntomas, así como sobre el tiempo que pasa al sol.
Informe al médico de familia si el bulto o la zona de piel afectada ha cambiado recientemente. Indíquele también si usted o algún familiar ha tenido cáncer de piel en el pasado.
El médico de familia examinará la zona de piel afectada. Puede preguntarle si acepta que tome una foto para enviarla a un especialista (dermatólogo) para su evaluación.
Derivación a un especialista
Puede ser derivado/a de urgencia para pruebas complementarias o a un especialista en el hospital si el médico de familia considera que presenta síntomas que podrían indicar un cáncer. Esto no significa necesariamente que tenga cáncer.
La principal prueba para el cáncer de piel no melanoma (biopsia por escisión)
Si el médico de familia le deriva a un especialista porque sospecha un cáncer de piel no melanoma, le harán pruebas para comprobar la presencia de cáncer.
El especialista examinará su piel y le preguntará sobre cualquier cambio que haya notado. Es posible que utilice un aparato de aumento que le permita observar la piel más de cerca.
El especialista también puede recomendar la extirpación de una pequeña zona de piel afectada, para enviarla al laboratorio y analizarla para detectar un cáncer. Es lo que se denomina biopsia por escisión.
Recepción de los resultados
Debería recibir los resultados de la biopsia por escisión en un plazo de 2 a 4 semanas. Se enviarán al médico de familia o al hospital donde se le realizó la intervención.
Intente no preocuparse si los resultados tardan más de lo previsto. No significa que algo vaya mal.
Puede informarse en el hospital o con el médico de familia si está preocupado/a. Deberían poder proporcionarle información actualizada.
Un especialista le explicará qué significan los resultados y qué ocurrirá después. Puede que desee ir acompañado/a para tener apoyo.
Si le comunican que tiene un cáncer de piel no melanoma
Enterarse de que tiene un cáncer de piel no melanoma puede ser impactante. Es posible que se sienta ansioso/a por lo que va a ocurrir después.
Puede ser útil ir acompañado/a a todas sus citas.
Un equipo de especialistas le atenderá durante todo el diagnóstico.
Su equipo incluirá a un especialista, que será su principal interlocutor durante y después del tratamiento.
Puede hacerle todas las preguntas que tenga.
Próximos pasos
Si le han comunicado que tiene un cáncer de piel no melanoma, puede ser necesario realizar algunas pruebas complementarias para ver a qué profundidad se encuentra el cáncer y en qué medida se ha extendido (proceso denominado estadificación).
Las pruebas que pueden hacerle incluyen:
- una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM)
- pruebas para ver si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos
- análisis de sangre
Es posible que no necesite estas pruebas. Depende del tipo de cáncer de piel no melanoma que tenga.
El tipo más frecuente, llamado carcinoma basocelular (CBC), rara vez se propaga a otras partes del cuerpo, por lo que solo se necesitan pruebas complementarias si es muy voluminoso.
Un tipo menos frecuente, llamado carcinoma espinocelular (CEC), a veces se propaga, por lo que pueden ser necesarias pruebas.
Los resultados de las pruebas ayudarán al especialista a decidir el tratamiento que necesita.
Pruebas y análisis
Resonancia magnética (RM) · Tomografía computarizada (TC) · Biopsia · Análisis de sangre
RM (resonancia magnética)
Por qué se hace una RM
La RM puede utilizarse para:
- determinar la causa de sus síntomas
- examinar sus huesos y sus órganos
- ver en qué medida funciona un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer
Preparación para una RM
El hospital donde se hará la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.
Puede que le pidan:
- no llevar nada que contenga metal, como joyas, sujetador, horquillas o audífonos
- sacar las monedas o las llaves de los bolsillos
- cambiarse y ponerse una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
- no maquillarse
Se le pedirá que rellene un formulario indicando si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- se ha sometido anteriormente a intervenciones quirúrgicas
- tiene problemas renales
- tiene partes metálicas en el cuerpo, como grapas quirúrgicas, marcapasos, empastes o puentes dentales
- tiene alergias, incluida a una sustancia llamada medio de contraste utilizada en algunas pruebas
Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden administrarle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a para que le apoyen durante la prueba.
Qué ocurre durante una RM
Una RM se realiza en el hospital por un técnico en radiología.
Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede durar más.
Antes de la RM
En la cita para la prueba, puede que le administren una inyección de un medio de contraste (colorante) para que aparezcan más detalles en las imágenes de RM.
Durante la RM
Durante la RM:
- Se le pedirá que se tumbe boca arriba en una mesa.
- Se le proporcionarán tapones para los oídos o auriculares para proteger su audición, ya que los aparatos de resonancia magnética producen ruidos fuertes y chasquidos durante la obtención de las imágenes.
- El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda obtener imágenes nítidas.
- Se le podrá pedir que contenga la respiración en ciertos momentos de la prueba.
Después de la resonancia magnética
Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la mesa y que usted pueda levantarse.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le podrá pedir que espere en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción a este producto.
Si ha recibido un medicamento para relajarse durante la resonancia magnética, es posible que pueda volver a casa después de unas horas. Alguien deberá ir a recogerle al hospital y acompañarle a casa en coche o en taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.
Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.
Obtención de los resultados de la resonancia magnética
Por lo general, se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados de la resonancia magnética.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
Este escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una consulta de seguimiento para comentar los resultados de la resonancia magnética.
Si no ha recibido ninguna información después de unas semanas, contacte con el médico que le prescribió la prueba.
El médico debería comentar los resultados con usted y explicarle los siguientes pasos. Hágale sus preguntas sobre los resultados o dígale si no los entiende.
Posibles complicaciones de una resonancia magnética
La resonancia magnética es una prueba habitual. Las complicaciones graves son poco frecuentes.
Si ha recibido una inyección de medio de contraste (colorante), puede aparecer un pequeño hematoma en el lugar de la inyección.
El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero generalmente son leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:
- náuseas o vómitos
- una erupción cutánea
- dolor de cabeza
- un sabor metálico en la boca
- mareos
Las reacciones alérgicas al medio de contraste son poco frecuentes, pero pueden incluir:
- tos, sibilancias o estornudos
- malestar general
- dificultad para respirar o tragar
- erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida que pica
La mayoría de las reacciones ocurren inmediatamente después o durante la primera hora tras la administración del medio de contraste. Informe al técnico en radiología si empieza a sentirse mal durante o después de la prueba.
Se le pedirá que espere en el hospital unos 30 minutos después de la prueba para comprobar que no aparece ninguna reacción al medio de contraste.
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se realiza un escáner
Se le puede derivar para un escáner con el fin de:
- revisar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una enfermedad, como un cáncer
- ver la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para un escáner
El hospital donde se realice el escáner le indicará si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, se le podrá pedir que:
- siga una dieta especial
- tome ciertos medicamentos
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no lleve ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o corchetes, sujetadores o pinzas para el pelo
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- tiene diabetes
- tiene alguna alergia o ha tenido alguna reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste en el pasado
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un escáner o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Ellos podrán darle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de una persona de apoyo durante el escáner.
Qué ocurre durante un escáner
Un escáner se realiza generalmente en el hospital por el técnico en radiología. Suele durar entre 10 y 20 minutos.
Antes del escáner
Según el motivo por el que se realice el escáner, se le podrá administrar un producto especial para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este producto se llama medio de contraste.
Puede administrarse en forma de bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, podrá notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- la sensación de haber orinado, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante el escáner
- Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablarle durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Se le podrá pedir que inspire, espire o contenga la respiración en ciertos momentos de la prueba.
Después del escáner
Si se realiza la prueba de forma ambulatoria, podrá volver a casa poco después de que termine.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le podrá pedir que espere en el hospital hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción a este producto.
Obtención de los resultados del escáner
Por lo general, se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados del escáner, pero puede tardar hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba y el lugar donde viva.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados del escáner.
Si no ha recibido ninguna información después de 4 semanas, contacte con el médico que le prescribió la prueba.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, es posible que necesite otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se hizo el escáner.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de un escáner
Las complicaciones de un escáner son poco frecuentes. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de volver a casa.
Avise al técnico de radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se hace muchos escáneres, existe un riesgo muy bajo de que las radiaciones de los rayos X provoquen un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de prescribirle un escáner y lo comentarán con usted.
Biopsia
Por qué se realiza una biopsia
Existen varios motivos por los que podría necesitar una biopsia.
Una biopsia puede utilizarse:
- para determinar la causa de sus síntomas
- como prueba de control después de un análisis de sangre o una prueba de imagen
- para vigilar una enfermedad de larga duración
En general, su médico de familia o un especialista le derivará para una biopsia.
A veces, una biopsia se realiza como parte de un procedimiento como una endoscopia o una operación.
Preparación para la biopsia
El médico o el especialista debería indicarle si tiene que hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas las preguntas que tenga o comentarle sus dudas.
Por ejemplo, puede ser necesario dejar de tomar algunos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.
Si está prevista una anestesia general (es decir, que dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber nada antes.
Cómo se realiza una biopsia
Una biopsia se realiza generalmente en el hospital.
Consiste en extraer una muestra de células o de tejido. La forma de realizarla depende de la parte del cuerpo de donde se extrae la muestra.
En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le puede administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.
Una biopsia puede realizarse:
- extirpando total o parcialmente la zona afectada
- utilizando una aguja para extraer una muestra de células o de tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o debajo de la piel
- utilizando un tubo largo y fino con una pequeña cámara en su interior (endoscopio)
La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden durar más. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.
Después de la biopsia
En general, puede volver a casa el mismo día después de una biopsia.
Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.
Si ha recibido sedación (medicamentos para relajarse) o anestesia general (cuando está dormido/a durante la intervención), puede ser necesario que le vigilen durante un tiempo antes de volver a casa.
Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.
Posibles complicaciones de una biopsia
La biopsia es un procedimiento habitual y muy seguro.
Es posible que sienta dolor o molestias después de la intervención, y tomar analgésicos como el paracetamol puede ayudar.
A veces, puede aparecer una infección en el lugar de la biopsia.
Si la biopsia se realizó en el útero o en el cuello del útero, es posible que tenga calambres o un ligero sangrado vaginal.
En algunos tipos de biopsia, también puede existir riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a los que debe estar atento y cómo actuar.
Urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
- tiene dolor después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- sale sangre o líquido del lugar de la biopsia
- la zona de la biopsia está hinchada o roja; el enrojecimiento puede ser más difícil de ver en piel morena o negra
Obtención de los resultados de la biopsia
Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más hasta que reciba los resultados.
Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que necesitó una biopsia. Si no tiene noticias después de unas semanas, contacte con el equipo médico o con la consulta de su médico de familia.
Es posible que necesite una cita de control para comentar los resultados. Un médico o una enfermera debería hablarle de los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, es posible que necesite otra biopsia u otras pruebas.
Análisis de sangre
Por qué se realiza un análisis de sangre
Existen muchos motivos por los que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si sus síntomas están causados por ciertas enfermedades
- determinar si tiene un riesgo más alto de desarrollar una enfermedad
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una enfermedad
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, la enfermera o el especialista debería indicarle si tiene que hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de algunos análisis, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar algunos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Qué ocurre durante un análisis de sangre
Un análisis de sangre se realiza generalmente en la consulta del médico de familia o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario le extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en la yema del dedo).
Es posible que primero le coloquen una banda elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto ayuda a extraer la sangre más fácilmente.
Sentirá un leve pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar algo incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente le darán un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar donde se ha extraído la sangre.
Es posible que aparezca un hematoma o una hinchazón en el lugar donde se ha extraído la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al profesional sanitario que realiza su análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Él puede ayudarle a sentirse más cómodo/a durante la prueba.
También puede venir acompañado/a al análisis de sangre para que le apoyen.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
Los resultados de los análisis de sangre pueden estar listos en unos días o, a veces, en unas semanas.
Si no tiene noticias después de unas semanas, contacte con la consulta de su médico de familia o con el especialista.
El médico de familia, el/la enfermero/a o el especialista debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos. Algunas consultas de médicos de familia solo se ponen en contacto con usted si tienen que comentar los resultados.
Si los resultados no muestran nada, quizá no haya nada más que hacer. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se haya hecho el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complicados. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
Principales tratamientos del cáncer de piel no melanoma
El cáncer de piel no melanoma generalmente puede tratarse de forma eficaz.
El tratamiento que siga dependerá de:
- el tipo de cáncer de piel
- la localización del cáncer
- su posible extensión
- su estado de salud general
La cirugía es el principal tratamiento del cáncer de piel no melanoma. La radioterapia, los medicamentos dirigidos, la terapia fotodinámica y la quimioterapia también se utilizan en ocasiones.
El equipo de especialistas que le atiende va a:
- explicarle los tratamientos, sus beneficios y sus efectos secundarios
- colaborar con usted para crear el plan de tratamiento más adecuado
- hablar sobre la probabilidad de que el cáncer de piel reaparezca y de cómo se tratará si reaparece
Tendrá controles regulares durante y después de cualquier tratamiento.
Según el estadio del cáncer de piel no melanoma, es posible que le hagan análisis y pruebas de imagen.
Si tiene síntomas o efectos secundarios que le preocupen, coméntelos con sus especialistas. No es necesario esperar al siguiente control.
La cirugía
La cirugía es el principal tratamiento del cáncer de piel no melanoma, sobre todo si se detecta pronto.
Es posible que también necesite una intervención quirúrgica si el cáncer de piel se ha extendido a otras zonas del cuerpo o si ha reaparecido después de haberse extirpado.
Se pueden utilizar varios tipos de intervenciones quirúrgicas para tratar el cáncer de piel no melanoma, en particular:
- la extirpación del cáncer y de una parte de piel sana alrededor (biopsia por escisión)
- la congelación de la zona de piel afectada, lo que provoca la formación de una costra que se cae unas semanas más tarde (criocirugía)
Si se extirpa una gran superficie de piel, puede ser necesario extraer piel de otra parte del cuerpo para cubrir la zona donde se ha extirpado el cáncer de piel. Es lo que se denomina un injerto de piel.
Radioterapia
La radioterapia utiliza radiaciones de alta energía para destruir las células cancerosas.
A veces puede recomendarse si:
- el cáncer cubre una gran superficie
- la localización del cáncer dificulta la cirugía
- está demasiado enfermo/a para soportar una intervención quirúrgica
- el cáncer se ha extendido a los ganglios linfáticos (que forman parte del sistema inmunitario)
A veces, la radioterapia se utiliza después de la cirugía para reducir el riesgo de que el cáncer reaparezca.
Medicamentos dirigidos e inmunoterapia
Los medicamentos dirigidos destruyen las células cancerosas o ralentizan su crecimiento.
La inmunoterapia consiste en utilizar medicamentos que ayudan a su sistema inmunitario a destruir el cáncer.
Existen diferentes tipos, en forma de crema para la piel, de comprimidos o de líquido administrado directamente en una vena.
Los medicamentos dirigidos o la inmunoterapia pueden utilizarse si:
- tiene cáncer de piel en varios lugares
- el cáncer se ha extendido a las capas más profundas de la piel o a otras partes del cuerpo
- no puede seguir otros tratamientos, como la cirugía o la radioterapia
Terapia fotodinámica
La terapia fotodinámica utiliza un medicamento fotosensibilizante y una fuente de luz para destruir las células cancerosas.
Se realiza en el hospital y a veces se utiliza para tratar el cáncer de piel no melanoma, si no es demasiado grueso y no se ha extendido más profundamente en la piel.
El medicamento fotosensibilizante puede administrarse en forma de crema o de inyección.
Después de que las células cancerosas hayan absorbido el medicamento, se dirige una lámpara o un láser hacia la zona afectada. La luz reacciona con el medicamento y destruye las células cancerosas.
Quimioterapia
La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas.
A veces, para tratar los cánceres de piel que solo afectan a la capa superior de la piel, se utiliza una crema quimioterápica.
En general, deberá aplicar la crema una o dos veces al día, durante 3 a 4 semanas. El equipo de especialistas podrá darle más consejos sobre cómo utilizarla.
La quimioterapia administrada en una vena (quimioterapia intravenosa) rara vez se utiliza para tratar el cáncer de piel.
Prevención
Protegerse del sol es la mejor manera de reducir el riesgo de cáncer de piel.
Hay varias cosas que puede hacer para prevenir la aparición de un cáncer de piel cuando está al aire libre.
Qué hacer
-
evite exponerse al sol durante las horas centrales del día
-
cúbrase los brazos y las piernas y use un sombrero de ala ancha y gafas de sol con protección contra los rayos ultravioleta (UV)
-
utilice una crema con un factor de protección solar (FPS) de al menos 30 y con protección UVA (logotipo UVA dentro de un círculo en el envase); asegúrese de volver a aplicarla con regularidad
-
asegúrese de que los bebés y los niños estén protegidos del sol; su piel es mucho más sensible que la de los adultos
Cuándo consultar a un médico
Es importante que cualquier síntoma de cáncer de piel no melanoma sea revisado por el médico de familia.
Consulte al médico de familia si:
- tiene un bulto en la piel que crece o ha cambiado de color o de textura
- tiene un bulto o una zona de la piel que duele, pica, sangra, forma costras o escamas durante más de 4 semanas
La detección precoz del cáncer de piel no melanoma puede permitir un tratamiento más sencillo.
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Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).