Enfermedades del hígado
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Acerca de la enfermedad
Existen varios tipos de enfermedades del hígado, que pueden tener diferentes causas.
| Afección | Posibles causas |
|---|---|
|
Enfermedad hepática alcohólica |
Consumo regular y excesivo de alcohol |
|
Enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD) |
La obesidad: puede provocar una acumulación de grasa en el hígado |
|
Hepatitis |
Una infección vírica o un consumo regular y excesivo de alcohol |
|
Hemocromatosis |
Un gen transmitido en la familia, que puede heredarse de padres a hijos |
|
Colangitis biliar primaria |
Puede estar causada por un problema del sistema inmunitario |
Síntomas
La mayoría de las enfermedades del hígado no provocan ningún síntoma en las fases iniciales.
Una vez que los síntomas de la enfermedad del hígado empiezan a aparecer, su hígado ya está dañado y presenta cicatrices. Es lo que se denomina cirrosis.
Los síntomas de la cirrosis incluyen:
- sensación permanente de cansancio y debilidad
- pérdida del apetito, que puede provocar una pérdida de peso
- disminución del deseo sexual (libido)
- coloración amarillenta de la piel y del blanco de los ojos (ictericia)
- picor en la piel
- náuseas o vómitos
Diagnóstico y pruebas
Pruebas y análisis
Pruebas de función hepática · Urobilinógeno en orina · Fosfatasa alcalina · Proteínas totales y cociente albúmina/globulina (A/G) · Albúmina · GGT (gamma-glutamiltransferasa) · Prueba de globulinas · Hierro sérico · Bilirrubina · Determinación de alfa-1 antitripsina · Elastografía · Prueba del marcador tumoral alfafetoproteína (AFP)
Pruebas para la función del hígado
¿Qué son las pruebas de función hepática?
Las pruebas de función hepática (también llamadas perfil hepático) utilizan una muestra de su sangre para medir varias sustancias producidas por el hígado.
Las pruebas de función hepática más habituales miden:
- La albúmina, una proteína producida en el hígado.
- Las proteínas totales. Esta prueba mide la cantidad total de proteínas en su sangre, que incluye la albúmina y las globulinas. Estas proteínas se producen principalmente en el hígado.
- La FA (fosfatasa alcalina), ALT (alanina aminotransferasa), AST (aspartato aminotransferasa) y GGT (gamma-glutamil transferasa). Son enzimas producidas principalmente en el hígado. Las enzimas son proteínas que aceleran ciertas reacciones químicas en su cuerpo.
- La bilirrubina, un producto de desecho que su cuerpo produce al descomponer los glóbulos rojos viejos. El hígado elimina la mayor parte de la bilirrubina del cuerpo.
- La lactato deshidrogenasa (LDH), una enzima presente en la mayoría de los tejidos del cuerpo, pero algunas de las mayores cantidades se encuentran en el hígado.
- El tiempo de protrombina (TP), el tiempo que tarda su sangre en coagular. La protrombina es una proteína implicada en la coagulación de la sangre. Se produce en el hígado.
Algunas de estas pruebas pueden mostrar en qué medida funciona su hígado, y otras pueden indicar si el hígado puede estar afectado por una enfermedad hepática o una lesión. Pero las pruebas de función hepática por sí solas no suelen permitir diagnosticar enfermedades específicas. Por lo tanto, si sus resultados son anormales, normalmente necesitará otras pruebas para encontrar la causa exacta.
Otros nombres: perfil hepático, panel de función hepática, LFT
¿Para qué se utilizan?
Las pruebas de función hepática se utilizan con mayor frecuencia para ayudar a:
- Identificar si enfermedades del hígado o lesiones hepáticas podrían ser la causa de ciertos síntomas
- Establecer la gravedad de la enfermedad hepática después de su diagnóstico
- Controlar la enfermedad hepática a lo largo del tiempo y/o comprobar la eficacia del tratamiento
- Comprobar los efectos secundarios de ciertos medicamentos que pueden afectar al hígado
¿Por qué necesito pruebas de función hepática?
Su médico puede recomendarle pruebas de función hepática como parte de revisiones rutinarias, para detectar enfermedades del hígado y otras afecciones.
Podría necesitar pruebas de función hepática si presenta síntomas de enfermedad o lesión hepática. Estos incluyen:
- Náuseas y vómitos
- Falta de apetito
- Cansancio
- Debilidad
- Ictericia, una afección que hace que la piel y los ojos se pongan amarillos
- Hinchazón y/o dolor en el abdomen (vientre)
- Hinchazón de los tobillos y los pies
- Orina oscura y/o heces claras
- Picor frecuente
Aunque no tenga síntomas, puede ser necesario hacerse la prueba si tiene un riesgo alto de lesión hepática. Su riesgo puede ser alto si tiene:
- Antecedentes familiares de enfermedades del hígado
- Un trastorno por consumo de alcohol
- Obesidad
- Diabetes
- Tratamiento con ciertos medicamentos que pueden provocar lesiones hepáticas
- Hepatitis o si ha estado expuesto/a a una hepatitis (inflamación del hígado causada por una infección o una lesión)
Si ya tiene una enfermedad del hígado, puede ser necesario hacerse la prueba para controlar su estado y/o para ver en qué medida funciona el tratamiento.
¿Qué ocurre durante una prueba de función hepática?
Un profesional sanitario extraerá una muestra de sangre de una vena de su brazo, con una aguja pequeña. Después de insertar la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo o frasco. Puede notar un ligero pinchazo cuando la aguja entra o sale. Esto suele durar menos de cinco minutos.
¿Tendré que hacer algo para prepararme para la prueba?
Su médico le indicará cómo prepararse para la prueba. Probablemente tendrá que estar en ayunas (no comer ni beber nada) durante 10 a 12 horas antes de la prueba. Algunos medicamentos pueden afectar a los resultados de la prueba, así que asegúrese de informar a su médico de todo lo que toma. Sin embargo, no deje de tomar ningún medicamento sin el consejo de su médico.
¿Existen riesgos en este análisis?
El riesgo de un análisis de sangre es muy bajo. Puede notar un ligero dolor o puede aparecer un hematoma en el lugar donde se insertó la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
¿Qué significan los resultados?
Entender los resultados anormales de las pruebas de función hepática suele ser complicado. Por lo tanto, lo mejor es pedir a su médico que le explique qué dicen los resultados sobre su salud.
Si uno de los resultados de las pruebas de función hepática es anormal, su médico comparará los resultados de todas las sustancias que se han medido. Esto se hace para buscar ciertos patrones de resultados normales y anormales que sugieren diferentes tipos de afecciones hepáticas.
En general, los resultados de las pruebas de función hepática pueden indicarle si:
- Su hígado está inflamado, lo que significa que tiene una hepatitis.
- Tiene una hepatitis causada por el consumo de alcohol o por otras causas, como una infección.
- Su hígado no funciona bien y en qué medida está debilitado.
- Tiene un problema en las vías biliares. La bilis es un «jugo» digestivo producido por el hígado. Las vías biliares son los conductos que transportan la bilis a través del hígado y fuera de él.
- Hay medicamentos que afectan a su hígado y la gravedad de esta afectación.
Unos resultados anormales no siempre significan que tenga un problema de hígado. Otras afecciones pueden provocar niveles altos o bajos de ciertas sustancias medidas por estas pruebas. Por ejemplo, unos niveles altos de FA pueden ser un signo de enfermedad ósea o de enfermedad hepática. Por lo tanto, su médico también tendrá en cuenta sus síntomas, sus antecedentes médicos, el riesgo de enfermedad hepática y cualquier medicamento que esté tomando.
Si ha estado enfermo recientemente, algunos tipos de resultados anormales pueden ser temporales. En ese caso, su médico podrá repetir las pruebas más adelante para ver si los resultados vuelven a la normalidad.
Urobilinógeno en la orina
¿Qué es la prueba del urobilinógeno en orina?
La prueba del urobilinógeno en orina mide la cantidad de urobilinógeno en la orina. El urobilinógeno procede de la bilirrubina. Su cuerpo produce bilirrubina durante el proceso normal de degradación de los glóbulos rojos viejos. El hígado utiliza la bilirrubina para fabricar la bilis, un líquido que ayuda a digerir los alimentos en los intestinos. Una parte de la bilis fluye por los conductos biliares (pequeños tubos) del hígado directamente a los intestinos. El resto se almacena en la vesícula biliar para cuando se necesite.
Las bacterias buenas presentes en los intestinos descomponen la bilirrubina de la bilis y producen urobilinógeno. Una parte del urobilinógeno sale del cuerpo en las heces. Otra parte pasa a la sangre y regresa al hígado, donde se «recicla» en la bilis. La orina normal contiene una cierta cantidad de urobilinógeno.
Unos niveles altos de urobilinógeno en la orina pueden ser un signo de que:
- Su hígado no puede reciclar el urobilinógeno en la bilis debido a una enfermedad hepática, como una hepatitis o una cirrosis.
- Su cuerpo produce demasiada bilirrubina porque descompone los glóbulos rojos más rápido de lo que puede producirlos. Esta afección se llama anemia hemolítica.
Poco o nada de urobilinógeno en la orina puede ser un signo de:
- Una obstrucción que impide que la bilis fluya hacia los intestinos.
- Otros problemas en el hígado, la vesícula biliar o los conductos biliares.
Otros nombres: análisis de orina; examen de orina; análisis químico de la orina
¿Para qué se utiliza?
La prueba del urobilinógeno en orina puede formar parte de un análisis de orina, una prueba que puede incluir un examen visual de la muestra de orina, pruebas para detectar ciertas sustancias químicas y un examen al microscopio para buscar ciertos tipos de células. El análisis de orina se utiliza a menudo para comprobar el estado de salud general, incluida la salud de las vías urinarias y de los riñones. También puede ayudar a diagnosticar enfermedades que afectan al hígado y muchas otras afecciones médicas.
¿Por qué necesito una prueba del urobilinógeno en orina?
Su médico puede recomendarle esta prueba como parte de un control rutinario o para vigilar una enfermedad hepática existente. También es posible que le recomienden esta prueba si presenta síntomas de enfermedad hepática o de anemia hemolítica.
Los síntomas de una enfermedad o de una lesión hepática pueden incluir:
- Náuseas y vómitos
- Falta de apetito
- Cansancio
- Debilidad
- Ictericia, una afección que hace que la piel y los ojos se pongan amarillos
- Hinchazón y/o dolor en el abdomen (vientre)
- Hinchazón de los tobillos y los pies
- Orina oscura y/o heces claras
- Picores frecuentes
Los síntomas de la anemia hemolítica pueden incluir:
- Cansancio
- Mareos
- Palpitaciones (sensación de que el corazón late fuerte o rápido)
- Dolores de cabeza
- Dificultades de concentración o de pensamiento
- Ictericia
- Dolor abdominal (en el vientre) debido a un aumento del tamaño del hígado o del bazo
¿Qué ocurre durante una prueba del urobilinógeno en orina?
Deberá proporcionar una muestra de orina para la prueba. Un profesional sanitario puede darle una toallita limpiadora, un recipiente pequeño e instrucciones sobre cómo utilizar el método del «chorro medio» para recoger la muestra de orina. Es importante seguir estas instrucciones para que los gérmenes de la piel no acaben en la muestra:
- Lávese las manos con agua y jabón y séqueselas.
- Abra el recipiente sin tocar el interior.
- Limpie la zona genital con la toallita limpiadora:
- En el caso del pene, limpie toda la punta del pene. Si tiene prepucio, retráigalo primero.
- En el caso de la vagina, separe los labios (los pliegues de piel alrededor de la vagina) y limpie las partes internas de delante hacia atrás.
- Orine en el inodoro durante unos segundos y luego detenga el chorro. Vuelva a orinar, esta vez en el recipiente. No deje que el recipiente toque su cuerpo.
- Recoja al menos de 30 a 60 ml de orina en el recipiente. El recipiente debe tener marcas que indiquen la cantidad de orina necesaria.
- Termine de orinar en el inodoro.
- Ponga la tapa al recipiente y entréguelo según las instrucciones.
Si tiene hemorroides que sangran o si tiene la regla, informe a su médico antes de la prueba.
¿Tendré que hacer algo para prepararme para la prueba?
No necesita ninguna preparación especial. Si su médico también le ha recomendado otros análisis de orina o de sangre, es posible que deba estar en ayunas (no comer ni beber nada) durante unas horas antes de la prueba. Su médico le indicará si hay instrucciones especiales que deba seguir.
¿Esta prueba tiene algún riesgo?
No se conoce ningún riesgo para esta prueba.
¿Qué significan los resultados?
Si los resultados del análisis muestran demasiado poco o nada de urobilinógeno en la orina, puede ser un signo de:
- Una obstrucción en los conductos que transportan la bilis desde el hígado o la vesícula biliar hasta los intestinos
- Una obstrucción del flujo sanguíneo a través del hígado
- Un problema de funcionamiento del hígado
Si los resultados del análisis muestran un nivel de urobilinógeno más alto de lo normal, puede ser un signo de:
- Hepatitis
- Cirrosis
- Lesión hepática causada por medicamentos
- Anemia hemolítica
Si los resultados de la prueba no son normales, no siempre significa que tenga una afección que requiera tratamiento. Algunos medicamentos y complementos pueden afectar a sus resultados, así que asegúrese de informar a su médico de familia de lo que toma. Pero no deje de tomar ningún medicamento salvo que su médico se lo indique.
¿Debo saber algo más sobre la prueba de urobilinógeno en orina?
La prueba de urobilinógeno en orina, por sí sola, no puede diagnosticar una afección concreta. Si los resultados de la prueba no son normales, su médico de familia puede recomendar otras pruebas para ayudar a diagnosticar enfermedades del hígado o anemia hemolítica. Para entender qué significan sus resultados, consulte a su médico de familia.
Fosfatasa alcalina
¿Qué es la prueba de la fosfatasa alcalina?
La prueba de la fosfatasa alcalina (FA) mide la cantidad de FA en la sangre. La FA es una enzima, una proteína que acelera ciertas reacciones químicas en el organismo. La FA se encuentra en todos los tejidos del cuerpo, pero hay cantidades mayores en el hígado, las vías biliares y los huesos. Cada parte del cuerpo produce un tipo diferente de FA.
Unos niveles anormales de FA en la sangre pueden ser signo de una amplia variedad de afecciones, como enfermedades del hígado, afecciones óseas y enfermedad renal crónica. La cantidad de FA liberada en la sangre puede verse afectada por lesiones hepáticas, afecciones que influyen en el crecimiento óseo y ciertas enfermedades gastrointestinales. Pero la prueba de la fosfatasa alcalina por sí sola no puede identificar el origen de la FA en la sangre, por lo que suelen ser necesarias otras pruebas para establecer un diagnóstico.
Otros nombres: FA, ALK, PHOS, Alkp, ALK PHOS
¿Para qué se utiliza?
La prueba de la fosfatasa alcalina se utiliza a menudo para detectar o ayudar a diagnosticar enfermedades del hígado o de los huesos. La prueba también puede ayudar a diagnosticar o vigilar otras afecciones.
¿Por qué necesito una prueba de fosfatasa alcalina?
Su médico de familia puede recomendar una prueba de fosfatasa alcalina como parte de un chequeo de rutina. Muchas afecciones pueden influir en los niveles de fosfatasa alcalina, por lo que la prueba suele realizarse junto con otros análisis de sangre. Estos otros análisis pueden incluir pruebas de función hepática, que comprueban que el hígado funciona correctamente.
También puede recomendarse una prueba de fosfatasa alcalina si presenta síntomas de daño hepático o de una afección ósea.
Los síntomas de las enfermedades del hígado pueden incluir:
- Náuseas y vómitos
- Falta de apetito
- Cansancio
- Debilidad
- Ictericia, una afección que hace que la piel y los ojos se pongan amarillos
- Hinchazón y/o dolor en el abdomen (vientre)
- Hinchazón de tobillos y pies
- Orina oscura y/o heces claras
- Picores frecuentes
Los síntomas de las afecciones óseas pueden incluir:
- Dolor de huesos
- Inflamación y artritis en las articulaciones
- Huesos con forma inusual y/o demasiado grandes
- Fracturas óseas
¿Qué ocurre durante la prueba de la fosfatasa alcalina?
La prueba de la fosfatasa alcalina es un tipo de análisis de sangre. Durante la prueba, un profesional sanitario extraerá una muestra de sangre de una vena del brazo con una aguja fina. Después de insertar la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo de extracción o en un frasco. Puede notar un ligero pinchazo cuando la aguja entra o sale. Esto suele durar menos de cinco minutos.
¿Tendré que hacer algo para prepararme para la prueba?
Su médico de familia le indicará si hay instrucciones especiales. La prueba de la FA suele recomendarse junto con otros análisis de sangre. Por lo general, debe estar en ayunas (no comer ni beber nada) durante varias horas antes de estas pruebas.
Puede ser necesario suspender algunos medicamentos antes de la prueba, así que informe a su médico de familia de todo lo que toma. Pero no deje de tomar ningún medicamento salvo que su médico se lo indique.
¿Existen riesgos en esta prueba?
El riesgo de un análisis de sangre es muy bajo. Puede notar una ligera molestia o tener un hematoma en el lugar donde se insertó la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
¿Qué significan los resultados?
Unos niveles elevados de fosfatasa alcalina (FA) pueden ser signo de un problema hepático o de una afección ósea. Los problemas hepáticos y las afecciones óseas producen diferentes tipos de FA. Pero los resultados de la prueba de la FA no pueden indicar qué tipo de FA está aumentado.
Si los resultados de la prueba muestran niveles elevados de FA, su médico de familia puede recomendar otras pruebas para identificar la causa del problema. Estas pruebas pueden incluir:
- Una prueba de isoenzimas de la FA. Esta prueba puede indicar qué parte del cuerpo produce la FA. Pero puede que esta prueba no esté disponible en todos los centros.
- Pruebas de función hepática. Si los resultados de estas pruebas también son elevados, es probable que el nivel elevado de FA se deba a un problema hepático.
Unos niveles elevados de fosfatasa alcalina procedentes del hígado pueden ser signo de:
- Obstrucciones de las vías biliares
- Cirrosis
- Hepatitis
- Mononucleosis, que a veces puede provocar inflamación del hígado
Si los niveles de fosfatasa alcalina son elevados y los resultados de las pruebas hepáticas son normales, el problema puede ser una afección ósea, como la enfermedad ósea de Paget. Esta enfermedad hace que los huesos sean anormalmente grandes y frágiles, por lo que son más propensos a romperse.
Unos niveles moderadamente elevados de FA pueden ser signo de muchos tipos diferentes de afecciones, como:
- Linfoma de Hodgkin
- Insuficiencia cardíaca
- Ciertas infecciones
Es posible tener niveles de FA más altos de lo normal sin tener una afección médica que requiera tratamiento. Su médico de familia tendrá en cuenta sus síntomas, sus antecedentes médicos y otros resultados de pruebas para establecer un diagnóstico.
Unos niveles bajos de FA son menos frecuentes. Pueden ser signo de:
- Déficit de zinc
- Déficit de proteínas
- Malnutrición
- Anemia perniciosa
- Enfermedades tiroideas
- Enfermedad de Wilson
- Hipofosfatasia, una enfermedad genética rara que afecta a los huesos y los dientes
¿Debo saber algo más sobre la prueba de la fosfatasa alcalina?
Muchos factores pueden influir en los niveles de fosfatasa alcalina (FA). Por ejemplo:
- El embarazo puede dar lugar a concentraciones de fosfatasa alcalina (FA) superiores a las normales.
- Los niños y los adolescentes pueden tener concentraciones elevadas de FA porque sus huesos están en crecimiento.
- Las píldoras anticonceptivas y algunos medicamentos pueden disminuir las concentraciones de FA, mientras que otros medicamentos pueden aumentarlas.
- El consumo de una comida rica en grasas antes de la prueba de la fosfatasa alcalina también puede provocar un ligero aumento de la FA.
Para saber qué significan sus resultados, consulte a su médico.
Proteínas totales y cociente albúmina/globulina (A/G)
¿Qué es la prueba de proteínas totales y del cociente albúmina/globulina (A/G)?
La prueba de proteínas totales y del cociente albúmina/globulina (A/G) mide la cantidad total de proteínas en la sangre. Las proteínas tienen muchas funciones importantes, como proporcionar energía al organismo, reparar los músculos y apoyar el sistema inmunitario. Su organismo puede producir demasiadas o muy pocas proteínas si tiene ciertas afecciones.
Hay dos grandes tipos de proteínas en la sangre: la albúmina y la globulina. La albúmina representa la mayor parte de las proteínas de la sangre, y el resto se denominan globulinas.
- La albúmina, que ayuda a impedir que el líquido se escape de los vasos sanguíneos. También ayuda a transportar hormonas (mensajeros químicos de la sangre que controlan las acciones de ciertas células u órganos), medicamentos, vitaminas y otras sustancias importantes por todo el cuerpo. La albúmina se produce en el hígado.
- Las globulinas, que ayudan a combatir las infecciones y a transportar nutrientes por todo el cuerpo. Algunas globulinas las produce el hígado. Otras las produce el sistema inmunitario.
La prueba también compara la cantidad de albúmina en la sangre con la cantidad de globulina. Esta comparación se denomina cociente albúmina/globulina (A/G).
Esta prueba puede comprobar el buen funcionamiento del hígado y de los riñones y si le faltan ciertos nutrientes necesarios para una buena salud. Si las concentraciones de proteínas totales o los resultados del cociente A/G no son normales, puede ser un signo de un problema de salud grave.
Otros nombres: proteína sérica total, cociente TP albúmina/globulina, proteína total con cociente A/G
¿Para qué se usa?
La prueba de proteínas totales y del cociente A/G suele incluirse en los análisis de sangre de rutina. La prueba de proteínas totales y del cociente A/G también puede utilizarse para ayudar a diagnosticar enfermedades renales, enfermedades hepáticas o problemas nutricionales.
¿Por qué necesito una prueba de proteínas totales y del cociente A/G?
Esta prueba puede recomendarse como parte de unos análisis de rutina. También puede necesitar esta prueba para detectar o vigilar una afección que afecta a la cantidad de proteínas en su cuerpo o si presenta síntomas que indican concentraciones anormales de proteínas. Estos pueden incluir:
- Hinchazón de los pies, los tobillos, las pantorrillas y/o el abdomen (vientre), causada por un exceso de líquido en los tejidos
- Cansancio
- Pérdida de peso inexplicable
- Pérdida de apetito
- Náuseas y vómitos
- Ictericia (coloración amarillenta de la piel o los ojos). Es un síntoma frecuente de las enfermedades hepáticas.
- Sangre en la orina, un síntoma frecuente de las enfermedades renales
¿Qué ocurre durante la prueba de proteínas totales y del cociente A/G?
Un profesional sanitario extraerá una muestra de sangre de una vena del brazo con una aguja pequeña. Después de insertar la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo de ensayo o tubo de extracción. Puede sentir un ligero pinchazo cuando la aguja entra o sale. Esto suele durar menos de cinco minutos.
¿Debo hacer algo para prepararme para esta prueba?
Puede ser necesario dejar de tomar algunos medicamentos antes de esta prueba, así que informe a su médico de los medicamentos que toma. Pero no deje de tomar ningún medicamento sin el consejo de su médico.
Si el análisis de proteínas totales y del cociente A/G forma parte de otro análisis de sangre, puede ser necesario ayunar (no comer ni beber nada) durante varias horas antes de la prueba. Su médico le indicará si hay instrucciones especiales que deba seguir.
¿Esta prueba tiene algún riesgo?
El análisis de sangre tiene un riesgo muy bajo. Puede aparecer un ligero dolor o un hematoma en el lugar donde se insertó la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
¿Qué significan los resultados?
Sus resultados indicarán si tiene concentraciones de proteínas totales normales, bajas o altas. También indicarán si tiene un cociente albúmina/globulina (A/G) normal, bajo o alto.
Si su concentración de proteínas totales es baja, puede ser un signo de una de las siguientes afecciones:
- Enfermedades hepáticas
- Enfermedades renales
- Malnutrición, una afección en la que su organismo no recibe las calorías, las vitaminas y/o los minerales necesarios para una buena salud
- Un síndrome de malabsorción, un tipo de trastorno en el que el intestino delgado no puede absorber suficientes nutrientes de los alimentos. Los tipos de síndromes de malabsorción incluyen la enfermedad celíaca y la enfermedad de Crohn.
Si su concentración de proteínas totales es alta, puede ser un signo de una de las siguientes afecciones:
- Una infección, como el VIH o la hepatitis vírica
- Mieloma múltiple, un tipo de cáncer de la sangre
Si su cociente A/G es bajo, puede deberse a:
- Una enfermedad autoinmune, como el lupus
- Enfermedades hepáticas, incluida la cirrosis
- Enfermedades renales
Si su cociente A/G es alto, puede deberse a:
- Ciertos tipos de trastornos genéticos
- Leucemia (cáncer de las células sanguíneas)
Su médico tendrá en cuenta sus síntomas, sus antecedentes médicos y los resultados de otros análisis de sangre para interpretar los resultados de esta prueba. Si tiene preguntas sobre sus resultados, consulte a su médico.
¿Debo saber algo más sobre la prueba de proteínas totales y del cociente A/G?
Además de la concentración de proteínas totales, su médico puede recomendarle un análisis de sangre por separado para la albúmina y/o una prueba para las globulinas. La prueba para las globulinas se llama electroforesis sérica. Es un análisis de sangre que mide las concentraciones de cuatro tipos diferentes de globulinas.
Un nivel bajo de albúmina puede ser signo de:
- enfermedades del hígado, incluida la cirrosis
- enfermedades de los riñones
- desnutrición
- enfermedades de la tiroides
- quemaduras graves
Si está embarazada, un nivel bajo de albúmina es normal.
Un nivel alto de albúmina puede ser signo de:
- deshidratación grave
- diarrea
Un nivel bajo de globulinas puede ser signo de:
- enfermedades del hígado
- enfermedades de los riñones
Un nivel alto de globulinas puede ser signo de:
- algunos cánceres de la sangre, como el mieloma múltiple, la enfermedad de Hodgkin o la leucemia
- anemia hemolítica
- una enfermedad autoinmune, como el lupus o la artritis reumatoide
- tuberculosis
Análisis de albúmina en sangre
¿Qué es el análisis de albúmina en sangre?
El análisis de albúmina en sangre mide la cantidad de albúmina presente en la sangre. La albúmina es una proteína fabricada por el hígado. Un nivel bajo de albúmina puede ser signo de una enfermedad del hígado o de los riñones, o de otro problema de salud. Un nivel alto puede ser signo de deshidratación.
La sangre está compuesta por líquido y células sanguíneas. La albúmina impide que la parte líquida de la sangre salga de los vasos sanguíneos (los conductos por los que circula la sangre) y penetre en otros tejidos. Si no tiene suficiente albúmina, el líquido puede escaparse de la sangre y acumularse en los pulmones, el abdomen (la barriga) u otras partes del cuerpo.
La albúmina también ayuda a transportar ciertas sustancias importantes por todo el cuerpo. Entre ellas se encuentran las hormonas, las vitaminas y las enzimas (proteínas que aceleran ciertas reacciones químicas en el organismo).
Otros nombres: ALB, análisis de albúmina sérica
¿Para qué sirve?
Un análisis de sangre para medir la albúmina se utiliza para comprobar su estado de salud general y su nutrición, y para ver en qué medida funcionan el hígado y los riñones. Si el hígado está dañado o si no está bien alimentado/a, es posible que el hígado no produzca suficiente albúmina. Si los riñones están dañados, pueden dejar pasar la albúmina de la sangre a la orina.
Un análisis de albúmina también puede utilizarse para controlar el tratamiento de una enfermedad del hígado o de los riñones, o de otras afecciones que puedan influir en el nivel de albúmina.
El análisis de albúmina en sangre se realiza a menudo como parte de un grupo de análisis de sangre que miden diferentes enzimas, proteínas y otras sustancias producidas por el hígado. Estos análisis se denominan pruebas de función hepática o perfil hepático.
¿Por qué necesito un análisis de albúmina en sangre?
Su médico puede recetarle un análisis de albúmina como parte de un chequeo rutinario. En ese caso, el análisis suele recetarse como parte de un grupo de pruebas de función hepática.
También puede necesitar un análisis de albúmina si presenta síntomas de enfermedad del hígado o de los riñones. Los síntomas de una enfermedad del hígado incluyen:
- náuseas y vómitos
- pérdida de apetito
- cansancio
- debilidad
- ictericia, una afección que hace que la piel y los ojos se pongan amarillos
- hinchazón y/o dolor en el abdomen (la barriga)
- hinchazón de los tobillos y los pies
- orina oscura y/o heces claras
- picores frecuentes
Los síntomas de una enfermedad de los riñones incluyen:
- hinchazón de las manos y los pies, o párpados hinchados
- piel seca, picores o entumecimiento
- cansancio
- aumento o disminución de la frecuencia de las micciones
- orina con sangre o espumosa
- pérdida de apetito y pérdida de peso
- calambres musculares
- náuseas y vómitos
- dificultad para respirar
- problemas de sueño
- dificultad para pensar con claridad
En el caso de algunos tipos de enfermedades de los riñones, como la enfermedad renal crónica, es posible que no presente ningún síntoma hasta una fase avanzada.
¿Qué ocurre durante un análisis de sangre para medir la albúmina?
Un profesional sanitario extraerá una muestra de sangre de una vena del brazo con una aguja pequeña. Después de introducir la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo o frasco. Es posible que note un ligero pinchazo cuando la aguja entra o sale. Por lo general, el proceso dura menos de cinco minutos.
¿Tendré que hacer algo para prepararme para la prueba?
No se necesita ninguna preparación especial para el análisis de albúmina en sangre. Si su médico también le ha recetado otros análisis de sangre, es posible que deba estar en ayunas (no comer ni beber nada) durante unas horas antes de la prueba. Su médico le indicará si hay instrucciones especiales que seguir. Algunos medicamentos pueden influir en los resultados de la prueba, así que informe a su médico de lo que toma. Pero no deje de tomar ningún medicamento sin haberlo hablado antes con su médico.
¿Este análisis conlleva algún riesgo?
El análisis de sangre presenta un riesgo muy bajo. Es posible que sienta un ligero dolor o que aparezca un moratón en el lugar donde se introdujo la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
¿Qué significan los resultados?
Un análisis de sangre para medir la albúmina no puede por sí solo diagnosticar una enfermedad. Por lo general, su médico examinará los resultados del análisis de albúmina junto con los resultados de otras pruebas para establecer un diagnóstico.
Un nivel de albúmina inferior a los valores normales en sangre puede ser signo de:
- enfermedades del hígado, incluida una cirrosis grave, hepatitis y esteatosis hepática
- enfermedades de los riñones
- desnutrición, en particular por falta de proteínas en la alimentación
- una infección
- enfermedades digestivas que provocan problemas para utilizar las proteínas de los alimentos, como la enfermedad de Crohn y los trastornos de malabsorción
- quemaduras en una gran superficie del cuerpo
- enfermedades de la tiroides
Un nivel de albúmina superior a los valores normales en sangre puede ser signo de deshidratación, que puede estar causada por una diarrea grave u otras afecciones.
Si su nivel de albúmina no se encuentra dentro del intervalo normal, no siempre significa que tenga una enfermedad que requiera tratamiento. Algunos medicamentos, como los esteroides, la insulina y las hormonas, pueden aumentar el nivel de albúmina. El nivel de albúmina puede ser inferior a los valores normales si no ha comido durante 24 a 48 horas o si toma ciertos medicamentos, como píldoras anticonceptivas. El nivel de albúmina también es más bajo durante el embarazo.
Si tiene preguntas sobre los resultados de sus análisis, pida a su médico que le explique qué significan.
Test de gamma-glutamiltransferasa (GGT)
¿Qué es el test de gamma-glutamiltransferasa (GGT)?
El test de gamma-glutamiltransferasa (GGT) mide la cantidad de GGT en su sangre. La GGT es una enzima. Las enzimas son proteínas que aceleran ciertas reacciones químicas en su cuerpo. Miles de enzimas desempeñan un papel importante en todas las funciones de su cuerpo. La enzima GGT se encuentra en todo el cuerpo, pero se localiza principalmente en el hígado.
Si el hígado o las vías biliares están dañados, la GGT puede pasar a la sangre. Por lo tanto, un nivel elevado de GGT en la sangre puede ser un signo de enfermedad hepática o de lesión de las vías biliares. Las vías biliares son conductos que transportan la bilis hacia y desde el hígado. La bilis es un líquido producido por el hígado, importante para la digestión.
El test de GGT no puede diagnosticar la causa exacta de la enfermedad hepática. El test solo puede indicar que su hígado está dañado. Este test se realiza generalmente junto con o después de otras pruebas de función hepática, con mayor frecuencia un test de fosfatasa alcalina (FA). La FA es otro tipo de enzima hepática. Mientras que la GGT y la FA pueden estar ambas elevadas en enfermedades que afectan a las vías biliares y al hígado, solo la FA estará elevada en enfermedades óseas. Esto ayuda a su médico a comprender si el problema puede estar causado por una afección ósea en lugar de por el hígado.
Otros nombres: gamma-glutamil transpeptidasa, GGTP, Gamma-GT, GTP
¿Para qué se utiliza este test?
El test de GGT se utiliza con mayor frecuencia para:
- Ayudar a diagnosticar enfermedades hepáticas
- Determinar si un nivel elevado de FA está causado por una enfermedad hepática o por una afección ósea
- Comprobar la existencia de obstrucciones en las vías biliares
- Detectar o vigilar el trastorno por consumo de alcohol. El consumo de alcohol aumenta el nivel de GGT. La mayoría de las personas con este trastorno tienen niveles elevados de GGT.
¿Por qué necesito un test de GGT?
Podría necesitar un test de GGT si presenta síntomas de enfermedad hepática. Estos pueden incluir:
- Cansancio
- Debilidad
- Ictericia, una afección que hace que su piel y sus ojos se vuelvan amarillos
- Pérdida de apetito
- Dolor o hinchazón abdominal (en la zona del vientre)
- Náuseas y vómitos
- Picor intenso
Su médico puede utilizar este test para vigilar su consumo de alcohol si está en tratamiento por un trastorno por consumo de alcohol. También podría necesitar este test si tiene resultados anormales en un test de FA y/o en otras pruebas de función hepática.
¿Qué ocurre durante un test de GGT?
Un profesional sanitario extraerá una muestra de sangre de una vena de su brazo, utilizando una aguja pequeña. Después de insertar la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo o frasco. Puede sentir un ligero pinchazo cuando la aguja entra o sale. Esto suele durar menos de cinco minutos.
¿Tendré que hacer algo para prepararme para el test?
Consulte a su médico para saber si existen instrucciones específicas, ya que los resultados del test de GGT pueden verse afectados por:
- Ciertos medicamentos o suplementos
- El consumo de alcohol
- El tabaquismo
Los niveles de GGT disminuyen después de las comidas. Su médico también puede pedirle que permanezca en ayunas durante un cierto periodo antes del test.
¿Tiene algún riesgo el test de GGT?
El riesgo asociado a un análisis de sangre es muy bajo. Puede sentir un ligero dolor o tener un hematoma en el lugar donde se insertó la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
¿Qué significan los resultados?
Si sus resultados muestran niveles de GGT más altos de lo normal, puede ser un signo de lesión hepática. La lesión puede estar causada por una de las siguientes afecciones:
- Hepatitis.
- Cirrosis.
- Trastorno por consumo de alcohol.
- Pancreatitis.
- Diabetes.
- Insuficiencia cardíaca.
- Efectos secundarios de un medicamento. Algunos medicamentos pueden provocar lesiones hepáticas en algunas personas.
Los resultados no pueden indicarle qué afección causa la lesión hepática, pero pueden mostrar la extensión de la lesión. En general, cuanto más alto es el nivel de GGT, mayor es la lesión hepática.
Si sus resultados muestran niveles de GGT bajos o normales, probablemente no tenga una enfermedad hepática.
Sus resultados también pueden compararse con los resultados de un test de FA. Los tests de FA ayudan a diagnosticar afecciones óseas. En conjunto, sus resultados pueden indicar una de las siguientes situaciones:
- Niveles elevados de FA y niveles elevados de GGT significan que sus síntomas probablemente están causados por una afección hepática y no por una afección ósea.
- Niveles elevados de FA y niveles bajos o normales de GGT significan que es más probable que tenga una afección ósea.
Si tiene preguntas sobre sus resultados, consulte a su médico. Su médico tendrá en cuenta sus síntomas, sus antecedentes médicos y los resultados de otros análisis de sangre para interpretar los resultados del test de GGT.
¿Debo saber algo más sobre el test de GGT?
Además del test de FA, su médico puede recomendarle análisis de la función hepática junto con el test de GGT o después de este. Estos pueden incluir:
- Alanina aminotransferasa, o ALT
- Aspartato aminotransferasa, o AST
- Lactato deshidrogenasa, o LDH
Test de globulinas
¿Qué es el test de globulinas?
Las globulinas son un grupo de proteínas presentes en la sangre. Algunas globulinas son producidas por el hígado. Otras son producidas por el sistema inmunitario. Las globulinas desempeñan un papel importante en el funcionamiento del hígado y de los riñones, en la coagulación de la sangre y en la lucha contra las infecciones. Existen diferentes tipos de globulinas, llamadas globulinas alfa, beta y gamma. Los tests para medir las globulinas incluyen:
- Determinación de proteínas totales. Este análisis de sangre mide la cantidad total de proteínas en su sangre. Los dos tipos principales de proteínas sanguíneas son las globulinas y la albúmina. La albúmina representa la mayor parte de las proteínas de la sangre; el resto se denomina globulinas. Si el nivel de proteínas totales es bajo, puede indicar una enfermedad del hígado o de los riñones.
- Electroforesis de proteínas séricas. Este análisis de sangre mide el nivel de cada tipo de proteína en la sangre, incluidos los distintos tipos de globulinas. Los niveles de globulinas específicas informan sobre el buen funcionamiento de su sistema inmunitario. Por tanto, esta prueba puede utilizarse para diagnosticar trastornos del sistema inmunitario, un tipo de cáncer llamado mieloma múltiple y otras afecciones diversas.
Otros nombres para las pruebas de globulinas: electroforesis de globulinas séricas, proteínas totales
¿Para qué sirven?
Las pruebas de globulinas pueden ayudar a diagnosticar diferentes afecciones, entre ellas:
- Lesiones o enfermedades del hígado
- Enfermedades renales
- Problemas nutricionales, como la malnutrición
- Ciertos trastornos autoinmunitarios, afecciones en las que su sistema inmunitario ataca por error a las células sanas de sus propios tejidos y órganos
- Ciertos tipos de cáncer
¿Por qué necesito una prueba de globulinas?
Su médico puede recomendarle pruebas de globulinas:
- Como parte de su revisión rutinaria
- Para ayudar a diagnosticar afecciones específicas cuando presenta síntomas
- Para vigilar problemas hepáticos o renales
Una determinación de proteínas totales puede formar parte de las pruebas rutinarias. El médico puede recomendarle esta prueba si presenta síntomas de enfermedad renal o hepática.
Si el médico cree que podría tener una enfermedad del hígado, también pueden recomendarse otras pruebas que comprueban el buen funcionamiento de su hígado (pruebas de función hepática).
El médico puede recomendarlas si presenta riesgo de enfermedad hepática o si tiene síntomas de enfermedad hepática, que pueden incluir:
- Náuseas y vómitos
- Pérdida de apetito
- Cansancio
- Debilidad
- Ictericia, una afección que vuelve amarillas la piel y los ojos
- Hinchazón y/o dolor en el abdomen (vientre)
- Hinchazón de tobillos y pies
- Orina oscura y/o heces claras
- Picores frecuentes
Una electroforesis de proteínas séricas mide los niveles de los distintos tipos de globulinas y de otras proteínas en su sangre. El médico puede recomendarle esta prueba para diagnosticar trastornos relacionados con su sistema inmunitario, entre ellos:
- Alergias
- Enfermedades autoinmunitarias, como el lupus y la artritis reumatoide
- Mieloma múltiple, un tipo de cáncer
¿Qué ocurre durante la prueba de globulinas?
Las pruebas de globulinas son análisis de sangre. Durante un análisis de sangre, un profesional sanitario extrae una muestra de sangre de una vena del brazo con una aguja pequeña. Tras insertar la aguja, se recoge una pequeña cantidad de sangre en un tubo o frasco. Puede notar un ligero pinchazo cuando la aguja entra o sale. Suele durar menos de cinco minutos.
¿Tendré que hacer algo para prepararme para la prueba?
Puede ser necesario suspender algunos medicamentos antes de esta prueba, así que informe a su médico de todo lo que toma. Pero no suspenda ningún medicamento sin el consejo de su médico.
Si la prueba de globulinas forma parte de otro análisis de sangre, puede ser necesario permanecer en ayunas (no comer ni beber nada) durante varias horas antes de la prueba. Su médico le indicará si hay instrucciones especiales que deba seguir.
¿Este análisis conlleva riesgos?
El riesgo de un análisis de sangre es muy bajo. Puede sentir un dolor leve o aparecer un hematoma en el lugar donde se insertó la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
¿Qué significan los resultados?
Unos niveles de globulinas bajos pueden ser signo de:
- Enfermedades del hígado
- Enfermedades renales
- Malnutrición
Unos niveles de globulinas elevados pueden ser signo de:
- Una infección
- Enfermedades inflamatorias
- Un trastorno inmunitario
- Ciertos tipos de cáncer, como el mieloma múltiple, el linfoma de Hodgkin (también llamado enfermedad de Hodgkin) o el linfoma maligno
- Tuberculosis
Algunos medicamentos, la deshidratación, el embarazo u otras afecciones también pueden dar lugar a resultados anormales. Hable con su médico para entender qué significan sus resultados.
Pruebas del hierro
¿Qué son las pruebas del hierro?
Las pruebas del hierro miden diferentes sustancias en la sangre para comprobar el nivel de hierro en su cuerpo. El hierro es un mineral que el cuerpo necesita para su crecimiento y desarrollo. El cuerpo utiliza el hierro para fabricar hemoglobina, una proteína de los glóbulos rojos. Transporta el oxígeno de los pulmones a todas las partes del cuerpo. El hierro también es importante para unos músculos sanos, la médula ósea y el funcionamiento de los órganos. El cuerpo también necesita hierro para producir ciertas hormonas.
El hierro se obtiene a través de la alimentación o de complementos. Existen complementos que contienen únicamente hierro, pero muchos complementos multivitamínicos/minerales también lo contienen.
Sin embargo, algunas personas pueden tener más dificultades para obtener suficiente hierro. Por ejemplo, quienes:
- Tienen menstruaciones abundantes
- Están embarazadas o en periodo de lactancia
- Son bebés (sobre todo si son prematuros o tienen bajo peso al nacer)
- Donan sangre con frecuencia
- Padecen cáncer, ciertas enfermedades digestivas o insuficiencia cardíaca
La cantidad de hierro que necesita cada día depende de su edad, su sexo y de si sigue una dieta principalmente a base de plantas. Unos niveles de hierro demasiado bajos o demasiado altos pueden causar problemas de salud. Por ejemplo, la falta de hierro en el cuerpo es la causa más frecuente de anemia. La anemia es una afección en la que la sangre contiene menos glóbulos rojos de lo normal.
La cantidad de hierro en la sangre varía a lo largo del día y puede ser más alta por la mañana.
Existen diferentes tipos de pruebas del hierro. Puede recetarle un solo tipo de prueba. Pero en algunos casos, su médico puede recomendarle varias pruebas del hierro diferentes para entender mejor los resultados. Los distintos tipos de pruebas del hierro incluyen:
- Determinación de hierro sérico, que mide la cantidad de hierro en la sangre
- Determinación de transferrina, que mide la transferrina, una proteína que transporta el hierro por todo el cuerpo
- Capacidad total de fijación de hierro (CTFH), que mide la capacidad de la transferrina y otras proteínas de la sangre para fijar el hierro
- Determinación de ferritina en sangre, que mide la cantidad de hierro almacenada en el organismo
Otros nombres: hierro sérico, Fe sérico, determinación de ferritina, ferritina sérica
¿Para qué sirven estos análisis?
Los análisis de hierro se utilizan con mayor frecuencia para:
- Comprobar si su nivel de hierro en sangre es demasiado bajo, un signo de anemia. Pero no todas las personas con un nivel bajo de hierro padecen anemia.
- Diagnosticar diferentes tipos de anemia.
- Comprobar si su nivel de hierro en sangre es demasiado alto, lo que podría ser un signo de hemocromatosis (también llamada sobrecarga de hierro). Esta afección provoca una acumulación excesiva de hierro en el organismo. Puede ser hereditaria (transmitida en la familia) o estar causada por otra enfermedad.
- Medir la cantidad de hierro almacenada en el hígado para buscar una enfermedad hepática.
- Buscar un síndrome de piernas inquietas (sensaciones de hormigueo o ardor en las piernas).
- Buscar la enfermedad de Still del adulto, también llamada enfermedad de Still de inicio en el adulto o AOSD. Esta afección no es frecuente. Los síntomas incluyen un nivel elevado de ferritina, dolores articulares, fiebre y una erupción cutánea.
- Comprobar si los tratamientos para una carencia de hierro (nivel bajo de hierro) o una sobrecarga de hierro (nivel alto de hierro) son eficaces.
¿Por qué necesito un análisis de hierro?
Podría necesitar un análisis si presenta síntomas de niveles de hierro demasiado bajos o demasiado altos. Sin embargo, un nivel bajo de hierro puede no provocar ningún síntoma hasta que no sea muy bajo. Su médico de familia puede recetarle un análisis de hierro de rutina para comprobar su nivel de hierro.
Los síntomas de un nivel de hierro demasiado bajo incluyen:
- Debilidad o cansancio
- Mareos
- Dificultad para respirar
- Arritmia (un problema de frecuencia o ritmo cardíaco)
Los síntomas de un nivel de hierro demasiado alto incluyen:
- Debilidad o cansancio
- Dolores articulares, con mayor frecuencia en las rodillas o las manos
- Dolor abdominal (en el vientre)
- Pérdida de interés por el sexo o disfunción eréctil (DE)
- Cambios en el color de la piel, que puede verse gris, metálica o bronceada
¿Qué ocurre durante un análisis de hierro?
Un profesional sanitario extraerá una muestra de sangre de una vena del brazo, con una aguja pequeña. Después de insertar la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo o frasco. Puede sentir una ligera punzada cuando la aguja entra o sale. Esto suele durar menos de cinco minutos.
¿Debo hacer algo para prepararme para el análisis?
Su médico de familia puede pedirle que esté en ayunas (no comer ni beber nada) durante 12 horas antes del análisis. El análisis se realiza generalmente por la mañana. Si tiene preguntas sobre cómo prepararse para el análisis, consulte a su médico de familia.
¿Existen riesgos relacionados con los análisis de hierro?
El riesgo relacionado con un análisis de sangre es muy bajo. Puede sentir un dolor leve o tener un moretón en el lugar donde se insertó la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
¿Qué significan los resultados?
Para entender los resultados de su análisis de hierro, su médico de familia tendrá en cuenta sus síntomas, su edad, sus antecedentes médicos y los resultados de otros análisis de sangre.
Si uno o más resultados de los análisis de hierro muestran que su nivel de hierro es demasiado bajo, puede significar que tiene:
- Anemia ferropénica, un tipo frecuente de anemia.
- Otro tipo de anemia.
- Talasemia, una enfermedad de la sangre hereditaria (transmitida en la familia). Hace que el organismo produzca menos glóbulos rojos sanos de lo normal.
Si uno o más resultados de los análisis de hierro muestran que su nivel de hierro es demasiado alto, puede significar que tiene:
- Hemocromatosis
- Intoxicación por plomo
- Enfermedad hepática
La mayoría de las afecciones que provocan un nivel de hierro demasiado bajo o demasiado alto pueden tratarse con suplementos de hierro (en caso de hierro bajo), cambios en la dieta, medicamentos y/u otros tratamientos.
Si los resultados de sus análisis de hierro no están dentro de los límites normales, no significa necesariamente que tenga una afección que requiera tratamiento. Algunos medicamentos, en particular las píldoras anticonceptivas y los tratamientos a base de estrógenos, pueden influir en el nivel de hierro. El nivel de hierro también puede ser más bajo en las mujeres durante su ciclo menstrual.
Si tiene preguntas sobre sus resultados, consulte a su médico de familia.
¿Debo saber algo más sobre los análisis de hierro?
Su médico de familia también puede recetarle otros análisis de sangre para comprobar su nivel de hierro. Estos incluyen:
- Hemoglobina
- Hematocrito
- Hemograma completo
- Volumen corpuscular medio
Análisis de bilirrubina en sangre
¿Qué es el análisis de bilirrubina en sangre?
El análisis de bilirrubina en sangre mide el nivel de bilirrubina en su sangre. La bilirrubina es una sustancia amarillenta producida durante el proceso normal de degradación de los glóbulos rojos viejos por el organismo. La bilirrubina se encuentra en la bilis, un líquido producido por el hígado para ayudarle a digerir los alimentos.
Si su hígado está sano, eliminará la mayor parte de la bilirrubina del organismo a través de las vías biliares (los conductos que transportan la bilis desde el hígado). Si el hígado está dañado o si las vías biliares están obstruidas, la bilirrubina puede pasar del hígado a la sangre. Cuando una cantidad excesiva de bilirrubina pasa a la sangre, puede provocar ictericia, una afección que hace que la piel y los ojos se pongan amarillos. Si tiene ictericia, su médico de familia puede recetarle un análisis de bilirrubina en sangre para buscar una enfermedad hepática o una lesión hepática.
La bilirrubina se mide generalmente mediante un análisis de sangre, pero también puede medirse en la orina.
Otros nombres: bilirrubina sérica total, bilirrubina total TSB, bilirrubina neonatal TBIL, bilirrubina directa, bilirrubina conjugada, bilirrubina indirecta, bilirrubina no conjugada
¿Para qué sirve?
El análisis de bilirrubina en sangre puede utilizarse para comprobar el estado de salud de su hígado, para buscar la causa de una ictericia o para determinar la eficacia de un tratamiento.
Este análisis también se utiliza con frecuencia para ayudar a diagnosticar la ictericia del recién nacido. Muchos bebés sanos tienen ictericia porque su hígado aún no está lo bastante desarrollado para eliminar la bilirrubina. La ictericia del recién nacido no suele ser peligrosa y desaparece en unas semanas. Pero en algunos casos, unos niveles elevados de bilirrubina pueden provocar lesiones cerebrales; por eso a los lactantes se les suele hacer la prueba por precaución.
¿Por qué necesito un análisis de sangre de bilirrubina?
Su médico puede recomendarle un análisis de sangre de bilirrubina:
- Si presenta síntomas como ictericia, orina oscura, heces descoloridas o dolor de estómago. Estos pueden indicar hepatitis, cirrosis u otras enfermedades del hígado.
- Para saber si existe una obstrucción de las vías biliares.
- Para vigilar una enfermedad hepática existente.
- Para diagnosticar trastornos relacionados con una destrucción demasiado rápida de los glóbulos rojos por parte del organismo. Por ejemplo, unos niveles elevados de bilirrubina en sangre pueden ser un signo de anemia hemolítica. Esta afección se produce cuando el organismo destruye los glóbulos rojos más rápido de lo que los produce.
¿Qué ocurre durante un análisis de sangre de bilirrubina?
Un profesional sanitario extraerá una muestra de sangre de una vena del brazo con una aguja pequeña. Después de insertar la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo o frasco de extracción. Es posible que note un leve pinchazo cuando la aguja entra o sale. Esto suele durar menos de cinco minutos.
Si el análisis se realiza a su recién nacido, se hará una punción en el talón. Un profesional sanitario limpiará el talón del bebé con alcohol y lo pinchará con una aguja pequeña. Recogerá unas gotas de sangre y aplicará un apósito en la zona.
¿Tendré que hacer algo para prepararme para la prueba?
Su médico puede pedirle que esté en ayunas (no comer ni beber nada) durante unas horas antes del análisis de sangre. Puede ser necesario suspender algunos medicamentos antes de esta prueba; por tanto, hable con su médico de todo lo que toma. Pero no suspenda ningún medicamento sin el consejo de su médico. Su médico le indicará si hay otras instrucciones especiales.
¿Este análisis conlleva riesgos?
El análisis de sangre tiene un riesgo muy bajo. Es posible que sienta un dolor leve o que aparezca un hematoma en el lugar donde se insertó la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
¿Qué significan los resultados?
Los resultados indicarán si la cantidad de bilirrubina en su sangre se encuentra dentro del intervalo normal. Los intervalos normales pueden variar de un laboratorio a otro.
Si sus resultados están fuera del intervalo de referencia del laboratorio, es posible que necesite pruebas complementarias. Los resultados normales pueden variar según el laboratorio, su sexo y según si la prueba se realiza en un lactante o en un niño. Pero unos niveles elevados de bilirrubina pueden significar que su hígado no funciona correctamente.
Unos niveles elevados de bilirrubina (hiperbilirrubinemia) pueden estar causados por:
- Una anemia hemolítica
- Enfermedades del hígado
- Una obstrucción de las vías biliares
Unos niveles bajos de bilirrubina (hipobilirrubinemia) no suelen ser preocupantes, pero pueden estar causados por:
- Medicamentos como antibióticos, píldoras anticonceptivas, somníferos y medicamentos contra las convulsiones
Unos resultados anormales no siempre significan que tenga una afección que requiera tratamiento. Unos niveles de bilirrubina más altos de lo normal también pueden estar causados por ciertos medicamentos, ciertos alimentos o un ejercicio físico intenso. Para saber qué significan sus resultados, consulte a su médico.
¿Debo saber algo más sobre el análisis de bilirrubina en sangre?
El análisis de bilirrubina en sangre es solo una medida de la salud de su hígado. Si su médico cree que podría tener una enfermedad hepática o una afección de los glóbulos rojos, es posible que necesite otras pruebas, como:
- Pruebas de función hepática, un grupo de pruebas que miden diferentes sustancias en su sangre
- Pruebas de proteínas hepáticas
- Análisis de orina
- Una ecografía
- Una biopsia hepática, para extraer una muestra de tejido hepático y examinarla al microscopio
Prueba de la alfa-1 antitripsina
¿Qué es la prueba de la alfa-1 antitripsina (AAT)?
La prueba de la alfa-1 antitripsina (AAT) utiliza una muestra de sangre o una muestra tomada del interior de la mejilla para diagnosticar una afección llamada déficit de alfa-1 antitripsina (déficit de AAT). Esta afección a veces se denomina «alfa-1» o DAAT. Si tiene un déficit de AAT, su organismo no produce suficiente AAT.
La AAT la produce el hígado. Ayuda a proteger los pulmones contra la inflamación y las sustancias irritantes que podría inhalar, como el humo. Si el hígado no produce suficiente AAT, los pulmones pueden dañarse más fácilmente por el tabaquismo, la contaminación o el polvo del ambiente. Esto puede conducir a una enfermedad pulmonar grave llamada enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). El déficit de AAT también puede provocar una enfermedad hepática llamada cirrosis. Esta es más frecuente en niños con déficit de AAT.
El déficit de AAT es una afección genética. Esto significa que está causado por cambios en sus genes, que también se pueden llamar variantes genéticas o mutaciones.
Los genes contienen la información que controla su aspecto y el funcionamiento de su organismo. El déficit de AAT está causado por cambios en el gen SERPINA1, que contiene las instrucciones para la producción de la proteína AAT. Estos cambios genéticos se heredan de los padres, de modo que el déficit de AAT tiende a presentarse en las familias.
- Si tiene dos copias modificadas del gen, significa que tiene una afección llamada déficit de AAT. Las personas con esta afección tienen un riesgo más alto de desarrollar enfermedades pulmonares o lesiones hepáticas antes de los 45 años.
- Si tiene una copia modificada del gen, es portador del déficit de AAT. En este caso, significa que tiene un riesgo ligeramente más alto de desarrollar enfermedades pulmonares, sobre todo si tiene otros factores de riesgo, como el tabaquismo. Podría transmitir el gen modificado a sus hijos.
Existen algunas modificaciones genéticas que causan el déficit de AAT. Estas modificaciones genéticas pueden:
- Disminuir la cantidad de proteína AAT producida por el hígado.
- Impedir que el hígado produzca AAT.
- Afectar a la forma de la proteína AAT, de modo que no puede salir del hígado para proteger sus pulmones. Con el tiempo, la AAT se acumula en el hígado y provoca lesiones.
Una prueba genética puede ayudarle a saber si tiene la modificación genética que aumenta su riesgo de enfermedades pulmonares y hepáticas.
Existen tres tipos de pruebas para ayudar a diagnosticar el déficit de AAT:
- La prueba del nivel de AAT en sangre mide la cantidad de proteína en la sangre para ver si los niveles de AAT son anormales.
- Si los niveles de AAT son anormalmente bajos, es necesaria una prueba genética (ya sea una prueba de genotipado o una prueba de fenotipado) para confirmar el diagnóstico de déficit de AAT.
- La prueba de genotipado busca los tipos más frecuentes de modificaciones genéticas que pueden causar el déficit de AAT.
- La prueba de fenotipado comprueba las modificaciones de la proteína AAT que cambian su funcionamiento normal.
Otros nombres: A1AT, AAT, déficit de alfa-1-antiproteasa, α1-antitripsina, prueba sérica de AAT, fenotipado de AAT, genotipado de AAT, prueba para el déficit de AAT, prueba de secuenciación de ADN de AAT, prueba de focalización isoeléctrica de AAT, prueba A1AT, prueba AATD, prueba para el déficit de inhibidor de la alfa-1 proteasa
¿Para qué se usa?
Existen tres usos principales de la prueba de AAT:
- Para diagnosticar o descartar el déficit de AAT en personas que presentan síntomas de enfermedad pulmonar y/o hepática que pueden estar causados por el déficit de AAT
- Para detectar a personas que no tienen síntomas, pero que tienen familiares con déficit de AAT
- Para orientar las opciones de tratamiento de la enfermedad pulmonar que puede estar causada por el déficit de AAT
¿Por qué necesito una prueba de AAT?
Se puede recomendar una prueba de AAT con fines diagnósticos si tiene los signos y síntomas del déficit de AAT o si tiene afecciones que podrían estar causadas por el déficit de AAT.
Los signos y síntomas del déficit de AAT pueden incluir:
- Sibilancias
- Dificultad para respirar después de un esfuerzo
- Tos crónica con expectoración (mucosidad)
- Dolor torácico
- Cansancio
- Latidos del corazón más rápidos de lo normal al ponerse de pie
- Problemas de visión
Las afecciones que podrían estar causadas por el déficit de AAT pueden incluir:
- EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica)
- Infecciones respiratorias repetidas, como resfriados y bronquitis
- Asma que no responde bien al tratamiento
- Paniculitis, una afección de la piel que provoca piel endurecida con nódulos o placas dolorosas
- Enfermedades hepáticas sin causa conocida
- Ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos)
También se le puede recomendar esta prueba si tiene antecedentes familiares de déficit de AAT, enfisema o cirrosis inexplicada.
El déficit de AAT en bebés afecta a menudo al hígado. Su bebé podría necesitar una prueba de AAT si presenta signos de enfermedad hepática, como ictericia o pruebas anormales de enzimas hepáticas.
¿Qué ocurre durante una prueba de AAT?
La prueba de AAT en sangre puede implicar una extracción de sangre del brazo o una punción en el dedo. Algunas pruebas genéticas implican una toma de muestra del interior de la mejilla.
Para una extracción de sangre del brazo, un profesional sanitario extraerá la muestra de sangre de una vena del brazo, con una aguja pequeña. Después de insertar la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo o frasco. Puede sentir un ligero pinchazo cuando la aguja entra o sale. Esto suele durar menos de cinco minutos.
Para una prueba por punción en el dedo, un profesional sanitario pinchará la punta de su dedo para obtener una pequeña cantidad de sangre.
Para una toma de muestra del interior de la mejilla, un profesional sanitario frotará el interior de su mejilla con un pequeño instrumento para recoger algunas células. Es posible que pueda hacerlo usted mismo.
¿Debo hacer algo para prepararme para la prueba?
No necesita ninguna preparación especial para una prueba de AAT.
¿Existe algún riesgo en esta prueba?
La extracción de sangre tiene un riesgo físico muy bajo. Si la sangre se extrajo del brazo, puede tener un ligero dolor o un hematoma en el lugar donde se insertó la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
No hay ningún riesgo en la toma de una muestra del interior de la mejilla.
¿Qué significan los resultados?
Si el nivel de AAT en sangre es bajo, es posible que tenga un déficit de AAT. Para confirmar el diagnóstico, necesitará una prueba de genotipo o de fenotipo.
Si la prueba muestra que tiene un déficit de AAT, su médico podrá recomendarle pruebas complementarias para evaluar la función de sus pulmones y de su hígado.
No existe un tratamiento curativo para el déficit de AAT. Pero los tratamientos pueden ayudar a prevenir el empeoramiento de la afección. El tratamiento exacto dependerá de sus síntomas.
También puede tomar medidas para mantenerse lo más sano posible, como:
- No fumar. Si fuma, deje de fumar. Si no fuma, no empiece. El tabaquismo es el principal factor de riesgo de enfermedades pulmonares potencialmente mortales en personas con déficit de AAT.
- No consumir alcohol. El alcohol puede dañar su hígado.
- Seguir una alimentación saludable.
- Hacer ejercicio físico con regularidad.
- Consultar a su médico con regularidad.
- Tomar sus medicamentos tal como se los ha recetado su médico.
Si tiene preguntas sobre sus resultados, hable con su médico.
¿Qué más debo saber sobre la prueba de AAT?
Si está pensando en hacerse una prueba de AAT o si ha recibido resultados anormales, una consulta con un médico genetista podría ser útil. Puede ayudarle a entender los riesgos y los beneficios de la prueba para usted y su familia, a entender sus resultados y, si tiene un déficit de AAT, puede proporcionarle información sobre esta afección, incluido el riesgo de transmitir la enfermedad a sus hijos.
Elastografía
¿Qué es la elastografía?
La elastografía es un tipo de prueba de imagen que comprueba sus órganos, en particular el hígado, para ver si están más rígidos de lo normal. Las zonas rígidas en los órganos pueden ser un signo de enfermedad.
Existen dos tipos de pruebas de elastografía:
- La elastografía por ultrasonidos (también llamada elastografía transitoria). Durante esta prueba, un aparato de ultrasonidos utiliza ondas sonoras para enviar vibraciones a un órgano determinado y mide la velocidad a la que se desplazan esas vibraciones. Si tiene zonas de tejido rígido, las vibraciones se desplazarán más rápido por esa zona. Un ordenador utiliza esas mediciones para crear una imagen de las posibles zonas rígidas del órgano examinado.
- La elastografía por resonancia magnética (ERM). Esta prueba envía vibraciones a un órgano, generalmente el hígado, que se miden mediante resonancia magnética (RM). La RM es un procedimiento que utiliza imanes potentes y ondas de radio para crear imágenes de los órganos y las estructuras del interior del cuerpo. La ERM utiliza esas imágenes para elaborar un mapa (también llamado elastograma) de las posibles zonas rígidas de un órgano determinado, como el hígado.
Un tipo más reciente de elastografía, llamado elastografía por ondas de cizallamiento, también puede utilizarse para comprobar la rigidez de sus órganos. Este tipo más reciente utiliza una onda ultrasónica (o un impulso) más concentrada para obtener una imagen más nítida. Es especialmente útil para examinar los músculos, las articulaciones y los huesos.
Su médico puede utilizar la elastografía en lugar de una biopsia, que consiste en extraer un trozo de tejido de un órgano para analizarlo. Esto se debe a que la elastografía puede mostrar signos de daño en un órgano sin necesidad de una intervención quirúrgica.
Otros nombres: elastografía hepática, elastografía por ondas de cizallamiento, elastografía transitoria, FibroScan, elastografía por resonancia magnética
¿Para qué se utiliza?
La elastografía se utiliza principalmente para comprobar si el hígado presenta rigidez. Las zonas rígidas del hígado son un signo de tejido cicatricial (fibrosis). La fibrosis aparece cuando ciertas enfermedades, como las enfermedades hepáticas, afectan al hígado con el tiempo. Cuando el hígado intenta curarse, forma más tejido cicatricial, que a su vez:
- Sustituye a las células hepáticas sanas
- Impide que el hígado funcione con normalidad
- Reduce el flujo sanguíneo en el hígado
- Provoca más lesiones hepáticas y fibrosis
Si no se trata, la fibrosis puede llegar a ser grave. Se habla entonces de cirrosis, una afección que:
- Cicatriza el hígado de forma permanente
- Provoca problemas de salud graves, como insuficiencia hepática
- Aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de hígado
La elastografía puede ayudar a detectar de forma precoz las cicatrices hepáticas, incluso si no presenta ningún síntoma de daño hepático. Si las cicatrices se detectan a tiempo, su médico puede iniciar el tratamiento antes de que se agraven.
La información obtenida durante una prueba de elastografía hepática puede ayudar a:
- Diagnosticar enfermedades del hígado
- Determinar la gravedad de la enfermedad hepática
- Orientar las opciones de tratamiento de las enfermedades hepáticas
- Controlar la eficacia del tratamiento de las enfermedades hepáticas
- Estimar la probabilidad de que la enfermedad hepática provoque ciertos problemas graves
- Comprobar la cantidad de grasa en el hígado
La elastografía también puede utilizarse para ayudar a diagnosticar afecciones de otros órganos, como las mamas, el tiroides y la próstata. Si su médico cree que podría tener una afección que afecta a los músculos y los huesos, puede utilizar la elastografía por ondas de cizallamiento.
¿Por qué necesito una prueba de elastografía?
Podría necesitar una prueba de elastografía para comprobar la fibrosis hepática (cicatrización) si tiene:
- Enfermedades del hígado, y su médico necesita información para orientar las opciones de tratamiento
- Otras pruebas hepáticas que muestran que podría tener inflamación o lesiones en el hígado
- Una afección que aumenta el riesgo de cicatrización hepática y cirrosis
- Signos o síntomas de cirrosis
Las afecciones que pueden causar o aumentar el riesgo de lesiones hepáticas incluyen:
- La hepatitis B y la hepatitis C. Estas enfermedades del hígado están causadas por virus.
- El trastorno por consumo de alcohol. Puede causar una enfermedad hepática asociada al consumo de alcohol, que incluye la acumulación de demasiada grasa en el hígado. La grasa puede provocar inflamación del hígado (hinchazón), que daña el tejido hepático.
- La enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD, por sus siglas en inglés). Antes llamada enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA). En esta afección, la grasa se acumula en el hígado. Es más frecuente en personas con diabetes, obesidad o niveles altos de colesterol en sangre. No está causada por un consumo excesivo de alcohol.
- La diabetes de tipo 2.
- Ciertas enfermedades autoinmunes o trastornos genéticos, como la fibrosis quística y la hepatitis autoinmune.
- El uso prolongado de ciertos medicamentos, como el metotrexato.
La cirrosis puede no provocar síntomas hasta que el hígado no está gravemente dañado. Los síntomas de la cirrosis inicial pueden incluir:
- Sensación de cansancio o debilidad
- Falta de apetito
- Pérdida de peso involuntaria
- Náuseas y vómitos
- Dolor leve en la parte superior derecha del abdomen (vientre)
A medida que la afección hepática empeora, podría tener otros síntomas, como:
- Hematomas y sangrados fáciles
- Confusión, pérdidas de memoria o trastornos del sueño
- Hinchazón de las piernas o los tobillos
- Sensación de hinchazón o plenitud en el abdomen debido a la acumulación de líquido
- Picor en la piel
- Orina oscura
- Ictericia (una afección que hace que la piel y los ojos se pongan amarillos)
¿Qué ocurre durante una prueba de elastografía?
La elastografía por ultrasonidos suele realizarla un técnico en radiología, que es un profesional sanitario formado para realizar pruebas de imagen. A veces, la prueba la realiza un radiólogo. El radiólogo es un médico especializado en el uso de pruebas de imagen médicas para diagnosticar afecciones médicas.
Una prueba de elastografía es rápida y generalmente incluye los siguientes pasos:
- Se quitará la ropa para dejar al descubierto el abdomen (el vientre).
- Se tumbará en una camilla y el técnico de radiología le aplicará un gel especial sobre la piel.
- El técnico de radiología sostendrá un aparato con forma de varilla, llamado transductor, y lo desplazará sobre la piel.
- Contendrá la respiración durante 10 a 15 segundos, mientras el aparato envía una serie de vibraciones a un órgano determinado. Es posible que note el aparato pulsando sobre la piel, pero no duele.
- Las vibraciones atravesarán un órgano determinado y «volverán» al aparato, que envía la información a un ordenador.
- El ordenador crea una imagen de ese órgano, poniendo de manifiesto cualquier zona de tejido rígido y otros signos de enfermedad.
La ERM (elastografía por resonancia magnética) se realiza con un aparato de RM (resonancia magnética). Durante una prueba de ERM:
- Se tumbará en una camilla de exploración estrecha.
- El técnico de radiología colocará unos pequeños dispositivos en el lado derecho del abdomen, a la altura del hígado. Un dispositivo, llamado generador de vibraciones, enviará vibraciones indoloras a un órgano determinado. Los demás dispositivos envían y reciben ondas de radio hacia un ordenador.
- La camilla se deslizará dentro de un gran aparato de RM, con forma de túnel. Oirá ruidos fuertes mientras el aparato toma las imágenes. Se le podrán ofrecer tapones para los oídos o unos auriculares para amortiguar el ruido.
- Dentro de la RM, se le pedirá que contenga la respiración durante 10 a 15 segundos, cuando las vibraciones atraviesen el órgano que su médico desea examinar.
- El ordenador creará imágenes del órgano afectado, mostrando cualquier cicatriz u otros signos de enfermedad.
¿Tendré que hacer algo para prepararme para la prueba?
Su médico le indicará cómo prepararse para una elastografía hepática. En general, es preferible llevar una camisa o un jersey holgado, que pueda levantarse fácilmente. Se le podrá pedir que permanezca en ayunas (no comer ni beber nada) durante unas horas antes de la prueba.
Si se somete a una ERM, deberá retirar todo el metal de su cuerpo. Si lleva dispositivos médicos o metal dentro del cuerpo, informe a su médico. El aparato de RM puede calentar el metal y provocar quemaduras. También puede ser necesario retirar:
- Las prótesis dentales
- Las gafas
- Las pelucas
- Los audífonos
¿Existen riesgos en esta prueba?
No se conoce ningún riesgo en la realización de una elastografía por ultrasonidos. Para la mayoría de las personas, el riesgo de una elastografía por resonancia magnética (ERM) es bajo. Si permanecer en un espacio estrecho le provoca ansiedad, coméntelo con su médico antes de la prueba. Su médico puede administrarle un medicamento para ayudarle a relajarse. Si está embarazada o pudiera estarlo, informe a su médico.
¿Qué significan los resultados?
Sus imágenes de elastografía serán estudiadas por un radiólogo, que enviará los resultados a su médico. Los resultados mostrarán el grado de rigidez encontrado en un órgano determinado.
Si la elastografía se ha utilizado para comprobar el hígado, los resultados le indicarán la importancia de la cicatrización hepática (fibrosis). Sus resultados recibirán una puntuación de fibrosis basada en la cantidad de rigidez en el hígado y en la causa:
- F0 a F1 es normal, lo que significa que tiene poca o ninguna cicatrización en el hígado
- F2 significa que tiene una cicatrización moderada
- F3 significa que tiene una cicatrización grave
- F4 significa que tiene una cirrosis (cicatrización muy grave)
Sus resultados también muestran la importancia de la acumulación de grasa en el hígado. La medición de la grasa en el hígado se llama «puntuación CAP». Le indica el porcentaje del hígado que es graso. La cantidad de grasa en un hígado normal es del 5 % o menos. Valores más altos significan que tiene una enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (también llamada enfermedad del hígado graso), que puede provocar fibrosis.
Si tiene una fibrosis de leve a grave o una enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica, su estado puede mejorar si trata la causa y modifica su estilo de vida, especialmente mediante la dieta y el ejercicio físico. Si tiene cirrosis, el tratamiento de la causa puede impedir que empeore la cicatrización del hígado. Un tratamiento eficaz puede mejorar lentamente parte de la cicatrización.
Algunas afecciones pueden afectar a la precisión de una prueba de elastografía. Entre ellas se incluyen:
- La inflamación del hígado (hinchazón) causada por una enfermedad o por el consumo de alcohol
- Tumores en el hígado
- La obesidad
- La acumulación anormal de líquido en el abdomen (el vientre)
Si tiene preguntas sobre sus resultados, consulte a su médico.
Prueba del marcador tumoral alfafetoproteína (AFP)
¿Qué es la prueba del marcador tumoral AFP (alfafetoproteína)?
La prueba del marcador tumoral AFP es un análisis de sangre que mide la concentración de AFP (alfafetoproteína) en una muestra de sangre. La AFP es una proteína que el hígado produce cuando sus células crecen y se dividen para formar nuevas células. Las concentraciones de AFP son normalmente elevadas en el feto, pero después del nacimiento disminuyen mucho. Los niños y los adultos sanos (excepto las mujeres embarazadas) tienen muy poca AFP en la sangre.
Si no está embarazada, la AFP se mide principalmente como marcador tumoral. Los marcadores tumorales son sustancias producidas por las células cancerosas o por las células normales en respuesta al cáncer. Unas concentraciones elevadas de AFP pueden ser un signo de cáncer de:
- Hígado (carcinoma hepatocelular o CHC).
- Ovario (tumores de células germinales).
- Testículo (tumores de células germinales no seminomatosos).
Sin embargo, algunas personas con cáncer de hígado, de ovario o de testículo pueden tener concentraciones normales de AFP. Esto se debe a que no todos los tumores producen concentraciones elevadas de este marcador tumoral. Unas concentraciones elevadas de AFP también pueden estar causadas por afecciones no cancerosas que afectan al hígado, como:
- La cirrosis (cicatrización del hígado).
- Infecciones crónicas por hepatitis B o hepatitis C.
- Enfermedades del hígado.
Dado que unas concentraciones elevadas de AFP no siempre significan cáncer, los médicos no utilizan por sí solos los resultados de una prueba de AFP para detectar o diagnosticar un cáncer.
Otros nombres: AFP total, porcentaje de alfafetoproteína-L3
¿Para qué sirve este análisis?
Aunque un análisis del marcador tumoral AFP no puede utilizarse por sí solo para detectar o diagnosticar un cáncer, puede utilizarse junto con otros análisis de marcadores tumorales y pruebas de imagen, como:
- La ecografía, una prueba que utiliza ondas sonoras para crear imágenes de los órganos, tejidos y otras estructuras de su cuerpo.
- La tomografía computarizada (TC), una prueba que utiliza un equipo especial de rayos X para crear imágenes transversales de su cuerpo.
- La resonancia magnética (RM), una prueba que utiliza un gran imán y ondas de radio para examinar los órganos y las estructuras del interior de su cuerpo.
- La prueba PIVKA-II, que mide la cantidad de una proteína en la sangre que puede aumentar cuando el hígado no funciona correctamente. Unos niveles elevados pueden indicar que el hígado tiene dificultades para producir los factores de coagulación normales. Los médicos pueden utilizar esta prueba junto con el análisis de AFP para ayudar a detectar el cáncer de hígado (CHC).
- La prueba AFP-L3%, que mide la cantidad de un tipo específico de AFP llamado L3. Esta prueba compara la cantidad de L3 con la cantidad total de AFP en su sangre. Si la proporción de L3 aumenta, puede indicar un riesgo elevado de desarrollar un CHC. Los médicos suelen utilizar esta prueba para comprobar el riesgo de cáncer de hígado en personas con enfermedades hepáticas crónicas.
Un análisis del marcador tumoral AFP también puede utilizarse para:
- Vigilar ciertos tipos de cáncer y su tratamiento. Los niveles de AFP suelen aumentar a medida que los tumores crecen y disminuir a medida que se reducen. Su médico puede pedirle análisis periódicos durante el tratamiento para comprobar su eficacia.
- Establecer un pronóstico (estimar la evolución del cáncer con el tiempo). Los niveles de AFP pueden ayudar a su médico a comprender lo avanzado que está el cáncer, la rapidez con la que podría crecer y la probabilidad de que responda al tratamiento.
- Comprobar la reaparición del cáncer después del tratamiento. Los niveles de AFP a veces aumentan antes de que aparezcan los síntomas; por eso su médico puede utilizar esta prueba para comprobar si el cáncer ha reaparecido.
- Vigilar las enfermedades hepáticas crónicas. En las personas con cirrosis o hepatitis crónica B o C, el análisis de AFP puede utilizarse junto con una ecografía hepática cada seis meses para ayudar a detectar precozmente el cáncer de hígado.
¿Por qué necesito un análisis del marcador tumoral AFP?
Puede necesitar un análisis del marcador tumoral AFP si:
- Le han diagnosticado cáncer de hígado, de ovario o de testículo.
- Está siguiendo un tratamiento para un cáncer que provoca niveles elevados de AFP. La medición de los niveles de AFP puede mostrar la eficacia de su tratamiento.
- Ha terminado el tratamiento de un cáncer que aumentó su nivel de AFP. Puede necesitar un análisis del marcador tumoral AFP de vez en cuando para comprobar si el cáncer reaparece.
Si tiene hepatitis crónica o cirrosis, tiene un riesgo más alto de desarrollar cáncer de hígado. Un nivel de AFP muy elevado o un aumento brusco puede ser un signo precoz de cáncer de hígado. Por eso algunos médicos pueden seguir utilizando un análisis del marcador tumoral AFP junto con otros análisis de sangre y pruebas de imagen para detectar el cáncer de hígado.
Su médico también puede recomendarle esta prueba si presenta síntomas de cáncer de hígado o de tumores germinales, como dolor o hinchazón abdominal (en la zona del vientre), ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos) o un bulto o hinchazón en los testículos.
¿Qué ocurre durante el análisis del marcador tumoral AFP?
Un profesional sanitario extraerá una muestra de sangre de una vena de su brazo con una aguja fina. Después de insertar la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo o frasco. Puede notar un ligero pinchazo cuando la aguja entra o sale. Esto suele durar menos de cinco minutos.
¿Tendré que hacer algo para prepararme para la prueba?
No necesita ninguna preparación especial para el análisis del marcador tumoral AFP.
¿Existen riesgos relacionados con este análisis de sangre?
El análisis de sangre presenta un riesgo muy bajo. Puede sentir un ligero dolor o aparecer un hematoma en el lugar donde se insertó la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
¿Qué significan los resultados?
Si no le han diagnosticado cáncer, unos resultados que muestren:
- Niveles elevados de AFP pueden ser un signo de cáncer de hígado, de ovarios o de testículos. Sin embargo, unos niveles elevados también pueden ser un signo de lesiones hepáticas y de enfermedades del hígado no cancerosas. Con menos frecuencia, unos niveles elevados de AFP pueden ser un signo de otros tipos de cáncer, como un linfoma o un cáncer de pulmón. Su médico utilizará sus antecedentes médicos y los demás resultados de las pruebas para establecer un diagnóstico.
- Niveles normales de AFP significan que es menos probable que tenga un cáncer que provoque niveles elevados de AFP. Pero un resultado normal no descarta un cáncer, ya que algunas personas con estos tipos de cáncer tienen niveles de AFP normales.
Si está siguiendo un tratamiento para un cáncer que ha aumentado sus niveles de AFP, es posible que le hagan la prueba varias veces durante el tratamiento. Su médico examinará todos los resultados de los análisis de AFP para ver cómo han evolucionado los niveles con el tiempo. Si los resultados muestran:
- Niveles de AFP en aumento, puede significar que el tratamiento no está funcionando.
- Niveles de AFP en disminución, puede significar que el tratamiento está funcionando.
- Niveles de AFP que se mantienen estables, puede significar que la enfermedad está estable y no ha mejorado ni empeorado.
Si ha terminado el tratamiento de un cáncer que causó niveles elevados de AFP y los resultados de la prueba son:
- Anormales, puede significar que queda cáncer en su organismo.
- Más elevados ahora que poco después del tratamiento, puede significar que el cáncer está creciendo de nuevo.
Si tiene una enfermedad del hígado de larga duración que no es un cáncer, puede necesitar otras pruebas para comprobar la presencia de un cáncer de hígado si los resultados de la prueba muestran un aumento brusco de la AFP o si el nivel es muy elevado.
Pida a su médico de familia que le explique qué significan los resultados de la prueba para su salud.
¿Debo saber algo más sobre la prueba del marcador tumoral AFP?
Es posible que haya oído hablar de otro tipo de prueba de AFP que se utiliza durante el embarazo. Esta prueba mide los niveles totales de AFP en la sangre, pero no es una prueba de marcador tumoral para el cáncer. Se utiliza para comprobar el riesgo de ciertas malformaciones congénitas en el feto.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
El tratamiento de las enfermedades del hígado depende del tipo que padezca y de su gravedad.
Adoptar un modo de vida sano puede ayudar en algunos tipos de enfermedades del hígado. Por ejemplo, la enfermedad hepática relacionada con el consumo de alcohol puede mejorar si deja de consumir alcohol.
Algunos tipos de enfermedades del hígado (como algunos tipos de hepatitis) pueden requerir un tratamiento con medicamentos.
Si tiene lesiones hepáticas graves y cicatrices (cirrosis), es posible que necesite un trasplante de hígado.
Prevención
Las principales causas de las enfermedades del hígado son:
- la obesidad
- una infección por una hepatitis no diagnosticada
- el consumo abusivo de alcohol, incluido el trastorno por consumo de alcohol
Puede reducir el riesgo de muchos tipos de enfermedades del hígado con algunos cambios sencillos en el estilo de vida, como:
- intentar mantener un peso saludable
- evitar el consumo excesivo de alcohol
Hay vacunas disponibles contra la hepatitis A y la hepatitis B. Se recomiendan si usted está en riesgo.
Importante
No es necesario consumir una cantidad excesiva de alcohol para poner en peligro su salud. El consumo regular de alcohol, incluso ligeramente por encima de los niveles recomendados, puede ser perjudicial.
Cuándo consultar a un médico
Recomendación no urgente: consulte a su médico de familia si:
cree que podría tener una enfermedad del hígado o una cirrosis
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Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0), MedlinePlus (NLM).