Leucemia mieloide aguda
Actualizado: · Código CIE-10: C92.0
Síntomas
Los síntomas de la leucemia mieloide aguda (LMA) no siempre son evidentes al principio y pueden parecerse a los de otras afecciones.
Suelen aparecer con bastante rapidez, en unas pocas semanas.
Los principales síntomas incluyen:
- sensación de cansancio o debilidad marcada
- palidez más intensa de lo habitual – en una piel morena o negra, puede ser más fácil de observar en las palmas de las manos o en el interior de los párpados
- sensación de falta de aire
- sangrados o moratones que aparecen con facilidad o sin motivo
- enfermedades frecuentes o recuperación más lenta de lo habitual después de una enfermedad
- fiebre (temperatura elevada)
- dolores en los huesos o en las articulaciones
- vientre (abdomen) hinchado – el vientre puede ser doloroso o molesto, o puede tener sensación de plenitud
- ganglios linfáticos inflamados – generalmente en el cuello, las axilas y la parte alta del muslo (región inguinal)
La leucemia mieloide aguda puede diagnosticarse a cualquier edad, pero es más frecuente en las personas mayores.
Causas y factores de riesgo
La leucemia mieloide aguda (LMA) es poco frecuente, pero cualquier persona puede padecerla.
Su causa no siempre está clara.
Podría tener más probabilidades de desarrollarla si:
- tiene 60 años o más: el riesgo de desarrollarla aumenta con la edad
- tiene una afección genética, como la trisomía 21
- tiene otra enfermedad de la sangre, como la leucemia mieloide crónica
- tiene una enfermedad autoinmune, como la artritis reumatoide
- ha recibido quimioterapia o radioterapia en el pasado, especialmente durante la infancia
- ha estado expuesto/a de forma habitual a niveles elevados de una sustancia química llamada benceno; esto es más probable en ciertas industrias, como las refinerías de petróleo
- fuma
Diagnóstico y pruebas
Qué ocurre durante la consulta con el médico de familia
En general, el médico de familia recomendará un análisis de sangre urgente si sospecha que podría tener una leucemia mieloide aguda.
También puede comprobar su tensión arterial y su temperatura.
Puede derivarle para realizar pruebas complementarias o a un especialista en el hospital.
A veces, puede ser necesario acudir inmediatamente al hospital. Esto no significa necesariamente que tenga un cáncer.
Principales pruebas para la leucemia mieloide aguda
Si el médico de familia le deriva a un especialista, necesitará algunas pruebas para comprobar si se trata de una leucemia mieloide aguda (LMA).
Las pruebas pueden incluir:
- análisis de sangre
- la extracción de una pequeña muestra de médula ósea con una aguja (biopsia)
Si se realiza una biopsia de médula ósea, generalmente se administra un anestésico local y es posible que reciba un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Obtención de los resultados
Los resultados del análisis de sangre para la leucemia pueden estar disponibles en unos días, pero para otras pruebas, la obtención de los resultados puede tardar varias semanas.
Intente no preocuparse si los resultados tardan en llegar. Esto no significa necesariamente que algo vaya mal.
Puede preguntar en el hospital o a su médico de familia si está preocupado/a. Deberían poder darle información actualizada.
Un especialista le explicará qué significan los resultados y qué ocurrirá después.
Si le comunican que tiene una leucemia mieloide aguda
Enterarse de que tiene una leucemia mieloide aguda puede ser impactante. Es posible que se sienta ansioso/a por lo que va a ocurrir después.
Un equipo de especialistas le atenderá durante todo el diagnóstico, el tratamiento y después de este.
El médico hematólogo será su principal interlocutor durante y después del tratamiento.
Puede hacerle todas las preguntas que tenga.
El equipo puede escucharle si tiene algo de lo que desee hablar.
Próximos pasos
Si le han informado de que tiene una leucemia mieloide aguda, generalmente se necesitan otras pruebas.
Las pruebas pueden incluir:
- la extracción de una muestra de líquido de la parte inferior de la columna vertebral (punción lumbar)
- pruebas de imagen, como una radiografía, una tomografía computarizada (TC) o una ecografía
- otros análisis de sangre
- la extracción de una muestra de saliva
Es posible que no se realicen todas estas pruebas.
Los especialistas utilizarán los resultados de estas pruebas y colaborarán con usted para establecer el mejor plan de tratamiento.
Pruebas e investigaciones
Tomografía computarizada (TC) · Ecografía · Radiografía · Biopsia · Análisis de sangre · Punción lumbar
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se realiza una TC
Puede ser derivado/a para una TC con el fin de:
- comprobar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una afección, como un cáncer
- ver en qué medida funciona un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante un procedimiento, como la extracción de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para una TC
El hospital donde se realizará la TC le indicará si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, puede que le pidan:
- seguir una dieta especial
- tomar ciertos medicamentos
- no comer ni beber nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
- no llevar ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o grapas, u horquillas
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- tiene diabetes
- tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse una TC o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a de alguien para que le apoye durante la TC.
Qué ocurre durante una TC
Una TC generalmente se realiza en el hospital por un técnico en radiología. Suele durar entre 10 y 20 minutos.
Antes de la TC
Según el motivo por el que se realice la TC, puede que le administren un colorante para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este colorante se llama medio de contraste.
Puede administrarse como bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, es posible que note:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- la sensación de orinar, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante la TC
- Le pedirán que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico en radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
- Puede que le pidan que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después de la TC
Si se realiza la prueba de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de que termine.
Si le han administrado un medio de contraste, puede que le pidan que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción al mismo.
Obtención de los resultados de la tomografía computarizada
Por lo general, hay que esperar entre 1 y 2 semanas para recibir los resultados del escáner, pero puede tardar hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba y el lugar donde viva.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo escribirá al médico que le solicitó la prueba. Es posible que necesite una cita posterior para comentar los resultados del escáner.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, es posible que necesite otras pruebas, según el motivo por el que se hizo el escáner.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Posibles complicaciones de un escáner
Las complicaciones de un escáner son poco frecuentes. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si le han administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de volver a casa.
Informe al técnico de radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se hace muchos escáneres, existe un riesgo muy bajo de que las radiaciones de los rayos X provoquen cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de recomendarle un escáner y lo comentarán con usted.
Ecografía
Por qué se hace una ecografía
Pueden remitirle a una ecografía para:
- estudiar los síntomas que ha tenido, como dolor o un bulto
- controlar una afección, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica deberían indicarle si tiene que hacer algo antes de la ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, es posible que tenga que:
- beber unos vasos de agua, sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Dígale al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
Es posible que reciba los resultados de la ecografía al final de la cita o que tarde algunas semanas, según el motivo por el que se hizo la prueba.
El resultado se enviará al médico que le solicitó la ecografía. Es posible que necesite una cita de seguimiento con su médico para comentar los resultados.
A veces, es posible que necesite otras pruebas, según el motivo por el que se hizo la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas en las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los escáneres.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele causar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar molesta si se presiona sobre una zona ya dolorida, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar molestas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Dígale al médico que realiza la ecografía si siente dolor y le ayudará a estar más cómodo/a.
Radiografía
Por qué se hace una radiografía
Una radiografía puede utilizarse para obtener imágenes de muchas partes del cuerpo, como:
- los huesos
- los dientes
- los pulmones
- el aparato digestivo
Una radiografía puede utilizarse para:
- comprobar si tiene una fractura ósea después de un accidente
- comprobar si hay problemas en los dientes, como caries
- determinar si los síntomas que tiene podrían estar causados por una afección, como una infección o una obstrucción del aparato digestivo
- comprobar si su hijo ha tragado algo peligroso, como una pila
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención
Tipos de radiografías
Existen diferentes tipos de radiografías que puede hacerse.
| Tipo | Por qué se realiza |
|---|---|
|
Radiografía estándar |
Se utiliza principalmente para comprobar los huesos, así como los dientes y los pulmones |
|
Angiografía |
Se utiliza para comprobar los vasos sanguíneos: implica la inyección de un colorante especial (medio de contraste) en la sangre, para que los vasos sanguíneos se vean con más claridad |
|
Densitometría ósea (absorciometría de rayos X de energía dual o DEXA) |
Se utiliza para comprobar la densidad (la solidez) de los huesos |
|
Tomografía computarizada (escáner) |
Se utiliza cuando se necesitan imágenes más detalladas del interior del cuerpo de las que puede proporcionar una radiografía estándar, por ejemplo para ver si un tratamiento funciona bien |
|
Urografía intravenosa |
Se utiliza para comprobar la vejiga y los riñones |
|
Tránsito baritado |
Se utiliza para comprobar el aparato digestivo: implica beber un líquido llamado bario, para que el aparato digestivo se vea con más claridad |
|
Enema de bario |
Se utiliza para diagnosticar los síntomas intestinales: el bario se introduce en el recto mediante una sonda, para que el intestino se vea con más claridad |
Preparación para una radiografía
Se le informará antes de la radiografía si tiene que hacer algo para prepararse.
Según el tipo de radiografía que vaya a hacerse, a veces se le puede pedir que:
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o grapas, sujetadores u horquillas
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la radiografía (estar en ayunas)
- tome un laxante la víspera de la radiografía
Informe al profesional sanitario si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción al bario o a un colorante llamado medio de contraste
Dígale a la persona que realiza la radiografía si desea que otra persona permanezca en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal formado.
Qué ocurre durante una radiografía
La mayoría de las radiografías se realizan en el hospital. Las radiografías dentales suelen hacerse en una clínica dental.
En el hospital, las radiografías las realiza el técnico en radiología.
Según el tipo de radiografía, se le podrá inyectar un medio de contraste, hacerle beber bario o introducirle bario en el intestino mediante una sonda colocada en el ano (enema opaco).
El medio de contraste puede provocar una sensación de calor y enrojecimiento de la cara, así como un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones deberían desaparecer rápidamente.
La radiografía en sí solo debería durar unos minutos:
- Se le podrá pedir que se ponga una bata, según la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- El aparato de radiografía se alineará con la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- La persona que realiza la radiografía (así como cualquier acompañante) se colocará detrás de una pantalla protectora o saldrá de la sala.
- Se le pedirá que permanezca completamente inmóvil durante unos segundos y se tomarán 1 o varias radiografías; no sentirá nada durante ese tiempo.
- Se le podrá pedir que cambie de posición si hay que radiografiar diferentes partes del cuerpo.
Después de la radiografía
En general, puede irse en cuanto termine la radiografía.
Si ha recibido bario o un medio de contraste, se le podrá pedir que espere hasta 30 minutos para comprobar que no presenta ninguna reacción.
Obtención de los resultados de la radiografía
Deberían indicarle cuándo recibirá los resultados de una radiografía.
Puede ser:
- el mismo día de la prueba
- en una cita unas semanas más tarde (si no tiene noticias después de unas semanas, contacte con el médico que le remitió o con su médico de familia)
Un profesional sanitario debería explicarle los resultados de la radiografía y los pasos a seguir, si los hay. Estos pueden incluir otras pruebas.
Posibles complicaciones de las radiografías
Las radiografías son generalmente muy seguras y las complicaciones graves son poco frecuentes.
Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al bario o al medio de contraste utilizado en algunos tipos de radiografías. Esto puede provocar síntomas como dificultad para respirar, mareos y una erupción cutánea.
Se le pedirá que espere en el hospital si existe riesgo de reacción. El personal está formado para tratar este tipo de reacción si se produce.
Si se somete a muchas radiografías, existe un riesgo muy bajo de que la radiación pueda provocar cáncer.
Su médico evaluará los riesgos antes de recomendarle una radiografía y lo comentará con usted.
Biopsia
Por qué se realiza una biopsia
Existen varias razones por las que podría necesitar una biopsia.
Una biopsia puede utilizarse:
- para determinar la causa de sus síntomas
- como prueba de control después de un análisis de sangre o una prueba de imagen
- para vigilar una enfermedad de larga duración
En general, su médico de familia o un especialista le remitirá para una biopsia.
A veces, la biopsia se realiza como parte de una intervención como una endoscopia o una operación.
Preparación para la biopsia
Su médico o el especialista deberían indicarle si tiene que hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas las preguntas que tenga o comentarle sus inquietudes.
Por ejemplo, puede ser necesario interrumpir algunos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.
Si recibe anestesia general (es decir, dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber antes.
Cómo se realiza una biopsia
La biopsia suele realizarse en el hospital.
Consiste en extraer una muestra de células o de tejido. La forma de realizarla depende de la parte del cuerpo de donde se extrae la muestra.
En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le podrá dar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).
Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.
Una biopsia puede realizarse:
- extirpando total o parcialmente la zona afectada
- utilizando una aguja para extraer una muestra de células o de tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o debajo de la piel
- utilizando un tubo largo y fino con una pequeña cámara en su interior (endoscopio)
La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden ser más largas. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.
Después de la biopsia
En general, puede volver a casa el mismo día después de una biopsia.
Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.
Si ha recibido sedación (medicamentos para relajarse) o anestesia general (cuando está dormido/a durante la intervención), puede ser necesario que se le vigile durante un tiempo antes de volver a casa.
Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.
Posibles complicaciones de una biopsia
La biopsia es una intervención habitual y muy segura.
Es posible que sienta dolor o molestias después de la intervención; tomar analgésicos como el paracetamol puede ayudar.
A veces, puede aparecer una infección en el lugar de la biopsia.
Si la biopsia se ha tomado del útero o del cuello del útero, es posible que tenga calambres o un ligero sangrado vaginal.
En algunos tipos de biopsia, también puede existir riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a los que debe prestar atención y cómo actuar.
Recomendación urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
- tiene dolor después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- sale sangre o líquido del lugar donde se realizó la biopsia
- la zona donde se realizó la biopsia está hinchada o roja; el enrojecimiento puede ser más difícil de observar en una piel morena o negra
Obtención de los resultados de la biopsia
Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más hasta que reciba los resultados.
Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que necesitó una biopsia.
Es posible que necesite una cita de control para comentar los resultados. Un médico o una enfermera debería hablar con usted sobre los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, es posible que necesite otra biopsia u otras pruebas.
Análisis de sangre
Por qué se realiza un análisis de sangre
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si los síntomas que presenta están causados por ciertas afecciones
- determinar si presenta un riesgo más elevado de desarrollar una afección
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una afección
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, la enfermera o el especialista debería indicarle si debe hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco tiempo antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Qué ocurre durante un análisis de sangre
Un análisis de sangre se realiza generalmente en el laboratorio o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero se coloque una banda elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un leve pinchazo cuando la aguja entre, lo que puede resultar un poco incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente se le dará un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar donde se extrajo la sangre.
Es posible que aparezca un hematoma o hinchazón en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer después de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Dígale al profesional sanitario que realiza su análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.
También puede ir acompañado/a al análisis de sangre para que le sirva de apoyo.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
En general, recibirá los resultados de los análisis de sangre en unos días, pero en algunas pruebas puede tardar varias semanas.
Su médico de familia, la enfermera o el especialista debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada, quizá no sea necesario hacer nada más. A veces, es posible que necesite otras pruebas, según el motivo por el que se hizo el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complicados. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Punción lumbar
Por qué se realiza una punción lumbar
Existen varias razones diferentes por las que podría necesitar una punción lumbar.
La punción lumbar puede utilizarse para:
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una afección del cerebro o de la columna vertebral
- tratar una afección, como una infección o ciertos tipos de cáncer
- administrarle un anestésico
En general, un especialista le derivará para una punción lumbar. A veces, se realiza si está muy enfermo en el hospital o si necesita un anestésico de urgencia.
Preparación para la punción lumbar
El médico o el especialista debería indicarle si debe hacer algo antes de la punción lumbar. También puede hacerle todas las preguntas o comentarle sus inquietudes.
Por ejemplo, puede ser necesario dejar de tomar ciertos medicamentos durante un breve periodo antes de la punción lumbar.
También puede preguntar si puede ir acompañado/a para que le sirva de apoyo durante la intervención, pero no siempre es posible.
Qué ocurre durante una punción lumbar
La punción lumbar se realiza generalmente en el hospital. Suele durar entre 15 y 20 minutos, pero puede durar más.
Antes de la punción lumbar, deberá desvestirse detrás de un biombo y ponerse una bata de hospital.
- Se le pedirá que se siente con la cabeza y los hombros inclinados hacia delante o que se tumbe de lado, con las rodillas hacia el pecho.
- Se le administrará un anestésico local en la región lumbar, generalmente en forma de inyección. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. Los niños suelen recibir también un medicamento (un sedante) para ayudarles a relajarse y a permanecer quietos.
- Se introduce lentamente una aguja en la región lumbar, entre los huesos de la columna vertebral (vértebras). Es posible que sienta cierta presión y molestias en la espalda. También puede tener una sensación de hormigueo durante unos segundos.
- Si se realizan pruebas o ciertos tratamientos, el líquido del interior de la columna vertebral (líquido cefalorraquídeo) se recoge en pequeños tubos. Se enviará al laboratorio para su análisis. Si se le administran medicamentos o un anestésico, se inyectan en la columna vertebral.
- Cuando la punción lumbar termina, se retira la aguja. Se aplica un apósito en la espalda para cubrir el punto de punción y detener cualquier sangrado.
Importante
La punción lumbar puede ser incómoda, pero no debería ser dolorosa. Dígale al médico o al especialista si siente dolor.
Si tiene miedo a las agujas
Informe al médico o a la enfermera que realiza la punción lumbar si tiene miedo a las agujas. Pueden ayudarle a sentirse más cómodo/a durante la intervención.
Después de la punción lumbar
Deberá permanecer en el hospital aproximadamente de 1 a 2 horas en observación. Deberá permanecer tumbado/a boca arriba y descansar.
Si la punción lumbar se realiza de forma ambulatoria, debería poder volver a casa después de unas horas.
Recuperación después de una punción lumbar
La recuperación después de una punción lumbar puede tardar unos días y, en algunas personas, puede durar más tiempo. Hay algunas medidas que puede tomar para ayudarse.
Qué hacer
-
descanse durante al menos 24 horas después de la punción lumbar
-
beba abundantes líquidos
-
intente permanecer tumbado/a boca arriba si tiene dolor de cabeza
-
tome paracetamol para aliviar el dolor de cabeza o cualquier otro dolor
Qué no hacer
-
no realice trabajo físico, no levante peso y no practique deporte hasta que no se sienta suficientemente bien
Efectos secundarios de la punción lumbar
Después de una punción lumbar, es posible que presente algunos efectos secundarios, en particular:
- dolor de cabeza
- dolor de espalda
- sangrado o salida de líquido claro en el lugar donde la aguja entró en la espalda
- hinchazón en el lugar donde la aguja entró en la espalda
Estos efectos secundarios son frecuentes y deberían desaparecer después de unos días.
Posibles complicaciones de la punción lumbar
La punción lumbar es generalmente muy segura.
Las complicaciones son extremadamente raras, pero pueden incluir:
- dolores de espalda a largo plazo
- infección
- lesiones nerviosas, que pueden provocar dolores a largo plazo, hormigueos o pérdida de sensibilidad en los brazos o las piernas
- pérdida de audición
- visión doble
- coágulos sanguíneos
A veces, la punción lumbar es difícil de realizar. Si esto ocurre, es posible que deba volver para una segunda cita.
Recomendación urgente: pida una cita urgente con su médico de familia si:
Le han realizado una punción lumbar y:
- tiene dolores intensos
- tiene un dolor de cabeza que no desaparece
- tiene fiebre (temperatura elevada)
- suda más de lo habitual
- la herida sangra o deja salir líquido transparente durante más de 1 semana
Acción inmediata: llame al 112 si:
- sus brazos o piernas están débiles o entumecidos
- tiene dificultades para orinar o defecar
- se siente confuso/a
Obtención de los resultados de la punción lumbar
Si le han realizado una punción lumbar para determinar la causa de algunos síntomas, es posible que reciba los resultados en unos días. A veces, puede tardar unas semanas.
Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados.
El especialista, el médico de familia o la enfermera deberían comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, es posible que necesite otras pruebas, según el motivo por el que le hayan realizado la punción lumbar.
Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los comprende.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
Principales tratamientos de la leucemia mieloide aguda
La leucemia mieloide aguda (LMA) suele ser tratable.
El tratamiento generalmente debe iniciarse rápidamente.
El tratamiento que seguirá dependerá del tipo de leucemia mieloide aguda que padezca, de su edad y de su estado de salud general.
Existen dos tipos principales de tratamiento:
- un tratamiento dirigido a curar la leucemia (tratamiento intensivo): generalmente se realiza en el hospital
- un tratamiento dirigido a controlar la leucemia el mayor tiempo posible (tratamiento no intensivo): generalmente se realiza en el domicilio y produce menos efectos secundarios
Ambos tipos de tratamiento utilizan quimioterapia y, a veces, medicamentos dirigidos. El tratamiento intensivo también puede incluir radioterapia y un trasplante de células madre o de médula ósea.
También se le propondrán tratamientos para prevenir y controlar los síntomas (denominados tratamientos de apoyo).
Durante el tratamiento, el equipo de especialistas que le atiende:
- le explicará los tratamientos, sus beneficios y sus efectos secundarios
- trabajará con usted en la elaboración de un plan de tratamiento
- le ayudará a controlar los posibles efectos secundarios
Se le realizarán controles periódicos durante y después de cualquier tratamiento. También podrán realizarse pruebas y pruebas de imagen.
Si presenta síntomas o efectos secundarios que le preocupen, coméntelos con sus especialistas. No es necesario esperar al siguiente control.
Quimioterapia
La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas.
Es el tratamiento principal de la leucemia mieloide aguda.
Generalmente se le administra una combinación de medicamentos de quimioterapia.
Medicamentos dirigidos
Los medicamentos dirigidos destruyen las células cancerosas o ralentizan su crecimiento.
Se le pueden administrar medicamentos dirigidos como parte de un tratamiento intensivo o no intensivo de la leucemia mieloide aguda.
También se le pueden administrar medicamentos dirigidos si la enfermedad ha recidivado o si los demás tratamientos no funcionan.
Radioterapia
La radioterapia utiliza radiaciones para destruir las células cancerosas.
Se le puede recomendar radioterapia para la leucemia mieloide aguda:
- antes de un trasplante de células madre o de médula ósea
- si la enfermedad se ha extendido a otras partes del cuerpo
Trasplante de células madre o de médula ósea
Un trasplante de células madre o de médula ósea sustituye las células sanguíneas dañadas por células sanas.
Se le puede recomendar un trasplante de células madre o de médula ósea si:
- el cáncer ha recidivado
- existe riesgo de recidiva del cáncer
- los demás tratamientos no dan resultados
Tratamientos de apoyo
Puede necesitar un tratamiento para prevenir o controlar los síntomas causados por la leucemia mieloide aguda o los efectos secundarios de su tratamiento.
Esto puede incluir:
- medicamentos como antibióticos para prevenir o tratar las infecciones
- transfusiones de sangre
- medicamentos llamados factores de crecimiento para ayudar a la médula ósea a producir células sanguíneas
- un tratamiento para eliminar un gran número de células leucémicas
Qué ocurre si le han comunicado que la enfermedad no se puede curar
A veces, la leucemia mieloide aguda puede ser muy difícil de tratar y es posible que no se pueda curar.
En ese caso, el objetivo del tratamiento será limitar el cáncer y sus síntomas y prolongar su vida.
Enterarse de que la enfermedad no se puede curar puede ser una noticia muy difícil de aceptar.
Se le derivará a un equipo especial de médicos y enfermeros, llamado equipo de cuidados paliativos.
Trabajarán con usted para ayudarle a controlar los síntomas y a sentirse más cómodo/a.
El equipo de cuidados paliativos también puede ayudarle, a usted y a sus seres queridos, a obtener todo el apoyo que necesiten.
Cuándo consultar a un médico
Si presenta síntomas de leucemia mieloide aguda, es importante que su médico de familia los evalúe.
Recomendación urgente: pida una cita urgente con su médico de familia si:
- presenta síntomas de leucemia mieloide aguda
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Lista verificada con las fichas técnicas de la AEMPS y la EMA (noviembre 2026): solo aparecen los medicamentos autorizados en España cuya indicación terapéutica nombra esta enfermedad.
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- CITARABINA PFIZER 100 mg POLVO Y DISOLVENTE PARA SOLUCIÓN INYECTABLE Y PARA PERFUSIÓNcon receta
- CITARABINA PFIZER 20 MG/ML SOLUCION INYECTABLE Y PARA PERFUSIONcon receta
- CITARABINA PFIZER 500 mg POLVO Y DISOLVENTE PARA SOLUCIÓN INYECTABLE Y PARA PERFUSIÓN
Decitabina — 3 productos con receta
Decitabina + Cedazuridina — 1 producto con receta
Tioguanina — 1 producto con receta
- LANVIS 40 MG COMPRIMIDOScon recetafinanciado (SNS)
Antibióticos citotóxicos · ATC L01D · 5
Quimioterápicos del grupo de los antibióticos citotóxicos, utilizados en el tratamiento del cáncer.
Doxorubicina hidrocloruro — 2 productos con receta
Idarubicina hidrocloruro — 2 productos con receta
Daunorubicina hidrocloruro — 1 producto con receta
Inhibidores de proteína-cinasa · ATC L01E · 4
Terapias dirigidas: bloquean las señales que hacen crecer a las células cancerosas.
Quizartinib dihidrocloruro — 2 productos con receta
Gilteritinib fumarato — 1 producto con receta
Midostaurina — 1 producto con receta
- RYDAPT 25 MG CAPSULAS BLANDAScon receta
Otros agentes antineoplásicos · ATC L01X · 2
Otros medicamentos contra el cáncer, con mecanismos diferentes.
Daunorubicina hidrocloruro + Citarabina — 1 producto con receta
Ivosidenib — 1 producto con receta
Anticuerpos monoclonales · ATC L01F · 1
Anticuerpos monoclonales: se dirigen a las células cancerosas o ayudan al sistema inmunitario a reconocerlas.
Gemtuzumab ozogamicina — 1 producto con receta
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0).