Leucemia linfocítica crónica
Actualizado: · Código CIE-10: C91.1
Acerca de la enfermedad
La leucemia linfocítica crónica es un tipo de cáncer que afecta a la sangre y a la médula ósea. Muchas personas no presentan ningún síntoma al principio, pero cuando aparecen, pueden incluir ganglios inflamados, cansancio, pérdida de peso, fiebre y sudores nocturnos. La enfermedad es rara en personas menores de 40 años y no se puede curar, pero el tratamiento puede controlarla.
Síntomas
Principales síntomas de la leucemia linfocítica crónica
Muchas personas con leucemia linfocítica crónica no presentan ningún síntoma.
Los síntomas no siempre son evidentes al principio y pueden parecerse a los de otras afecciones.
Los principales síntomas de la leucemia linfocítica crónica incluyen:
- ganglios inflamados, generalmente en el cuello o bajo los brazos
- pérdida de peso
- infecciones frecuentes
- sensación de cansancio incluso si ha dormido bien por la noche
- una erupción cutánea que parece pequeños moratones o sangrados bajo la piel y que no desaparece al pasar un vaso por encima, similar a la de la meningitis
- sangrados o moratones sin motivo
- palidez inusual y sensación de falta de aire
- fiebre (temperatura elevada) sin causa evidente
- dolores que no desaparecen
- sudores nocturnos
La leucemia linfocítica crónica es rara en personas menores de 40 años.
Qué ocurre cuando los síntomas reaparecen
Cuando los síntomas reaparecen, se habla de recaída. Esto puede producirse lentamente y es posible que no necesite un tratamiento inmediato.
Puede tener varias recaídas a lo largo de su vida con una leucemia linfocítica crónica.
Es posible que necesite más tratamiento para controlar el cáncer. Se le harán más pruebas para que los médicos puedan determinar qué tratamientos serán más eficaces para usted.
Cuando los síntomas están bajo control, se habla de remisión. Esta puede durar años.
Puede ser difícil vivir con una leucemia linfocítica crónica y saber que puede reaparecer en cualquier momento.
Puede ser útil recibir apoyo de su familia, de sus amigos o de un grupo de apoyo si se siente ansioso o ansiosa entre las consultas.
Causas y factores de riesgo
La causa de la leucemia linfocítica crónica no está claramente establecida.
La leucemia linfocítica crónica es poco frecuente, pero es más habitual:
- con la edad: es muy rara en personas menores de 40 años
- si es usted un hombre
- si un miembro de su familia ha tenido esta enfermedad
Diagnóstico y pruebas
Qué ocurre durante la consulta con el médico de familia
El médico de familia puede examinarle. Así puede revisar cualquier parte del cuerpo que esté inflamada o le duela.
Si lo desea, puede estar acompañado/a en la consulta por un amigo, un familiar o un miembro del personal sanitario durante la exploración.
También puede recomendarle que se haga un análisis de sangre.
Derivación a un especialista
El médico de familia puede derivarle para realizar pruebas complementarias o a un especialista en el hospital si cree que tiene una afección que debe investigarse.
Esto no significa necesariamente que tenga un cáncer.
Las principales pruebas para la leucemia linfocítica crónica
Su médico le recomendará pruebas para comprobar si tiene leucemia linfocítica crónica.
Las principales pruebas son los análisis de sangre para revisar las células sanguíneas y buscar signos de leucemia.
Pueden realizarlas el médico de familia o un especialista.
Obtención de los resultados
Su médico le explicará qué significan los resultados y qué ocurrirá después. Puede que quiera acudir con alguien que le apoye.
Si le comunican que tiene leucemia linfocítica crónica
Enterarse de que tiene un cáncer puede ser impactante. Es posible que se sienta ansioso/a por lo que va a pasar después.
Puede ser útil acudir con alguien a todas las citas que tenga.
Un equipo de especialistas le atenderá durante todo el diagnóstico, durante y después del tratamiento.
Puede hacer a los médicos todas las preguntas que tenga.
Siguientes pasos
Si le han comunicado que tiene leucemia linfocítica crónica, normalmente necesitará pruebas complementarias, como:
- pruebas de imagen, como la tomografía computarizada (TC) o la ecografía
- una radiografía de tórax
- análisis de sangre y pruebas de la médula ósea
Estas pruebas ayudarán a los especialistas a determinar la extensión del cáncer (lo que se denomina estadio).
Esto ayudará a los médicos a decidir si necesita tratamiento o a planificarlo si es necesario.
Pruebas e investigaciones
Tomografía computarizada (TC) · Ecografía · Radiografía · Análisis de sangre · Prueba del marcador tumoral beta-2 microglobulina (B2M)
Tomografía computarizada (TC)
Por qué se realiza un escáner
Pueden derivarle para hacerse un escáner con el fin de:
- revisar los huesos o los órganos internos después de un accidente
- determinar si los síntomas que presenta están causados por una afección, como el cáncer
- ver la eficacia de un tratamiento, por ejemplo, comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante un procedimiento, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso
Preparación para un escáner
El hospital donde se haga el escáner le indicará si debe hacer algo antes.
Por ejemplo, pueden pedirle que:
- siga una dieta especial
- tome ciertos medicamentos
- no coma ni beba nada durante unas horas antes del escáner (ayuno)
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o grapas, u horquillas
Informe al hospital si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene asma
- tiene problemas renales o de tiroides
- tiene diabetes
- tiene alergia o ha tenido una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste en el pasado
Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un escáner o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden darle un medicamento para ayudarle a relajarse.
También puede preguntar si puede acudir acompañado/a de alguien que le apoye durante el escáner.
Qué ocurre durante un escáner
Un escáner suele realizarse en el hospital y lo lleva a cabo un técnico en radiología. Por lo general, dura entre 10 y 20 minutos.
Antes del escáner
Según el motivo por el que se haga el escáner, pueden administrarle un colorante para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este colorante se llama medio de contraste.
Puede administrarse como bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.
Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:
- una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
- un sabor metálico en la boca
- la sensación de estar orinándose, aunque no sea así
Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.
Durante el escáner
- Le pedirán que se tumbe en una mesa plana.
- El técnico en radiología controlará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
- Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes claras.
- Pueden pedirle que inspire, espire o contenga la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del escáner
Si se hace el escáner de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de terminar la prueba.
Si le han administrado un medio de contraste, pueden pedirle que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no tiene ninguna reacción al mismo.
Obtención de los resultados del escáner
Por lo general, se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados del escáner, pero puede tardar hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba y el lugar donde viva.
Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.
El radiólogo escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para comentar los resultados del escáner.
El médico debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se haya hecho el escáner.
Solicite hablar con un profesional sanitario si tiene dudas sobre los resultados o si no los comprende.
Posibles complicaciones de un TAC
Las complicaciones de un TAC son poco frecuentes. Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esta puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.
Si se le ha administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de volver a casa.
Informe al técnico de radiología si no se encuentra bien después de la prueba.
Si se somete a muchos TAC, existe un riesgo muy bajo de que las radiaciones de los rayos X provoquen un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de recomendarle un TAC y lo comentarán con usted.
Ecografía
Por qué se realiza una ecografía
Pueden remitirle a una ecografía para:
- estudiar los síntomas que ha presentado, como dolor o un bulto
- controlar una enfermedad, como un problema de tiroides
- ayudar a un profesional sanitario a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la inyección de un corticoide en una articulación
- comprobar el desarrollo del bebé durante el embarazo
Preparación para una ecografía
El hospital o la clínica debe indicarle si tiene que hacer algo antes de realizar una ecografía.
Por ejemplo, poco antes de la prueba, puede ser necesario:
- beber unos vasos de agua, sin ir al baño, para tener la vejiga llena
- quitarse las joyas o los piercings de la zona examinada
Indique al médico que realiza la ecografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal.
Obtención de los resultados de la ecografía
Es posible que reciba los resultados de la ecografía al final de la cita o que tarde algunas semanas, según el motivo por el que se haya realizado la prueba.
El resultado se enviará al médico que le prescribió la ecografía. Es posible que necesite una cita de seguimiento con su médico para comentar los resultados.
A veces, pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se haya realizado la ecografía.
Hable con un profesional sanitario si tiene dudas sobre los resultados o si no los comprende.
Efectos secundarios de las ecografías
Las ondas sonoras utilizadas durante las ecografías son seguras. Las ecografías no utilizan radiaciones, a diferencia de las radiografías o los TAC.
La sonda utilizada para una ecografía externa no suele provocar dolor cuando se desplaza sobre la piel. Pero puede resultar incómoda si se presiona sobre una zona ya dolorosa, como una articulación inflamada.
Las sondas internas pueden resultar incómodas cuando se introducen en el cuerpo o se mueven durante la prueba. Indique al médico que realiza la ecografía si siente dolor y le ayudará a estar más cómodo.
Radiografía
Por qué se realiza una radiografía
Una radiografía puede utilizarse para obtener imágenes de muchas partes del cuerpo, como:
- los huesos
- los dientes
- los pulmones
- el sistema digestivo
Una radiografía puede utilizarse para:
- comprobar si tiene una fractura ósea después de un accidente
- comprobar si existen problemas con sus dientes, como caries dentales
- determinar si los síntomas que presenta podrían estar causados por una enfermedad, como una infección o una obstrucción del sistema digestivo
- comprobar si su hijo ha tragado algo peligroso, como una pila
- ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención
Tipos de radiografías
Existen diferentes tipos de radiografías que puede realizarse.
| Tipo | Por qué se realiza |
|---|---|
|
Radiografía estándar |
Se utiliza principalmente para comprobar los huesos, así como los dientes y los pulmones |
|
Angiografía |
Se utiliza para comprobar los vasos sanguíneos; implica la inyección de un colorante especial (medio de contraste) en la sangre, para que los vasos sanguíneos puedan verse con más claridad |
|
Densitometría ósea (absorciometría de rayos X de energía dual o DEXA) |
Se utiliza para comprobar la densidad (la resistencia) de los huesos |
|
Tomografía computarizada (TAC) |
Se utiliza cuando se necesitan imágenes más detalladas del interior del cuerpo en comparación con una radiografía estándar, por ejemplo para ver la eficacia de un tratamiento |
|
Urografía intravenosa |
Se utiliza para comprobar la vejiga y los riñones |
|
Tránsito esofágico con bario |
Se utiliza para comprobar el sistema digestivo; implica la ingesta de un líquido llamado bario, para que el sistema digestivo pueda verse con más claridad |
|
Enema de bario |
Se utiliza para diagnosticar los síntomas intestinales; el bario se introduce en el recto mediante una sonda, para que el intestino pueda verse con más claridad |
Preparación para una radiografía
Se le informará antes de la radiografía si tiene que hacer algo para prepararse.
Según el tipo de radiografía que vaya a realizarse, a veces se le puede pedir que:
- no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o grapas, sujetadores u horquillas
- no coma ni beba nada durante unas horas antes de la radiografía (en ayunas)
- tome un laxante la víspera de la radiografía
Informe al profesional sanitario si:
- está embarazada o podría estarlo
- está en periodo de lactancia
- toma medicamentos
- tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción al bario o a un colorante llamado medio de contraste
Indique a la persona que realiza la radiografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal formado.
Qué ocurre durante una radiografía
La mayoría de las radiografías se realizan en el hospital. Las radiografías dentales suelen realizarse en una clínica dental.
Las radiografías en el hospital las realiza el técnico en radiología.
Según el tipo de radiografía que le hagan, se le podrá administrar una inyección de contraste, una bebida baritada o introducir bario en el intestino mediante una sonda insertada en el ano (enema opaco).
El contraste puede provocar una sensación de calor y enrojecimiento de la cara, así como un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones deberían desaparecer rápidamente.
La radiografía en sí solo debería durar unos minutos:
- Se le podrá pedir que se ponga una bata, según la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- El aparato de radiografía se alineará con la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
- La persona que realiza la radiografía (así como cualquier acompañante) se retirará detrás de una pantalla protectora o saldrá de la sala.
- Se le pedirá que permanezca completamente inmóvil durante unos segundos y se tomarán 1 o varias radiografías; no sentirá nada durante ese tiempo.
- Se le podrá pedir que cambie de posición si hay que radiografiar distintas partes del cuerpo.
Después de la radiografía
En general, puede irse en cuanto termine la radiografía.
Si le han administrado bario o un contraste, se le podrá pedir que espere hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción a estas sustancias.
Obtención de los resultados de la radiografía
Deberían indicarle cuándo recibirá los resultados de una radiografía.
Puede ser:
- el mismo día en que se la hace
- en una cita unas semanas más tarde (si no ha recibido ninguna noticia después de unas semanas, contacte con el médico que le remitió o con su médico de familia)
Un profesional sanitario debería explicarle los resultados de la radiografía y la posible necesidad de pasos siguientes. Estos pueden incluir otras pruebas.
Posibles complicaciones de las radiografías
Las radiografías suelen ser muy seguras y las complicaciones graves son poco frecuentes.
Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al bario o al contraste utilizados en algunos tipos de radiografías. Esto puede provocar síntomas como dificultad para respirar, mareos y erupciones cutáneas.
Se le pedirá que espere en el hospital si existe riesgo de reacción. El personal está formado para tratar este tipo de reacciones si se producen.
Si se hace muchas radiografías, existe un riesgo muy bajo de que la radiación pueda provocar cáncer.
Su médico evaluará los riesgos antes de recomendarle una radiografía y lo comentará con usted.
Análisis de sangre
Por qué se realiza un análisis de sangre
Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.
Un análisis de sangre puede realizarse para:
- comprobar su estado de salud general
- determinar si los síntomas que presenta están causados por ciertas afecciones
- determinar si presenta un riesgo más elevado de desarrollar una afección
- evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una afección
Preparación para un análisis de sangre
Su médico de familia, el enfermero o el especialista debería indicarle si debe hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.
Por ejemplo, poco antes de algunas pruebas, puede ser necesario:
- no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
- dejar de tomar ciertos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)
Qué ocurre durante un análisis de sangre
Un análisis de sangre se realiza generalmente en el laboratorio o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.
Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en el dedo).
Es posible que primero se coloque una banda elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.
Sentirá un leve pinchazo cuando entre la aguja, que puede resultar algo molesto. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.
Después de la prueba, generalmente se le pondrá un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar de la punción.
Puede aparecer un hematoma o hinchazón en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.
Si tiene miedo a las agujas
Informe al profesional sanitario que realiza el análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Puede ayudarle a sentirse más cómodo durante la prueba.
También puede ir acompañado al análisis de sangre para recibir apoyo.
Obtención de los resultados de los análisis de sangre
En general, recibirá los resultados de los análisis de sangre en unos días, pero en algunas pruebas puede tardar unas semanas.
Su médico de familia, el enfermero o el especialista debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.
Si los resultados no muestran nada, quizá no sea necesario hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se hizo el análisis de sangre.
Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complejos. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.
Prueba del marcador tumoral beta-2 microglobulina (B2M)
¿Qué es la prueba del marcador tumoral beta-2 microglobulina?
La prueba del marcador tumoral beta-2 microglobulina mide la cantidad de una proteína llamada beta-2 microglobulina (B2M) en los líquidos del cuerpo. La prueba suele utilizar una muestra de sangre. También puede realizarse a partir de orina o, en raras ocasiones, de líquido cefalorraquídeo (LCR).
La B2M es una proteína pequeña presente en la superficie de la mayoría de las células del cuerpo. Las células liberan B2M cuando están dañadas o cuando crecen más rápido de lo normal. Habitualmente, los riñones filtran la B2M de la sangre. Por lo tanto, en las personas sanas solo hay pequeñas cantidades de esta proteína.
Sin embargo, la B2M también es un tipo de marcador tumoral. Los marcadores tumorales son sustancias que a menudo producen las células cancerosas o las células normales en respuesta al cáncer. Los niveles elevados de B2M en los líquidos corporales están causados con frecuencia por cánceres de la sangre y de la médula ósea, como:
- Mieloma múltiple.
- Leucemia linfocítica crónica (LLC).
- Ciertos tipos de linfoma.
Unas concentraciones elevadas de B2M también pueden deberse a afecciones no cancerosas, como las enfermedades renales y los trastornos autoinmunitarios. Dado que unas concentraciones elevadas de B2M pueden deberse a un abanico tan amplio de afecciones, los médicos no utilizan los resultados de la prueba del marcador tumoral beta-2 microglobulina para diagnosticar un cáncer ni ninguna otra afección. En cambio, se realiza, con mayor frecuencia, después del diagnóstico de ciertos cánceres de la médula ósea o de la sangre.
Otros nombres: beta-2 microglobulina total, β2-microglobulina, B2M, B2MG, timotaxina
¿Para qué se utiliza?
Aunque la prueba del marcador tumoral beta-2 microglobulina no puede utilizarse para el cribado ni el diagnóstico del cáncer, puede aportar información valiosa sobre cualquier cáncer de la médula ósea o de la sangre que ya tenga. Por ejemplo, la medición de las concentraciones de B2M puede ayudar a su médico a:
- Determinar la extensión del crecimiento o de la propagación del cáncer.
- Prever cómo podría evolucionar (o progresar) el cáncer con el tiempo.
- Elegir el tratamiento y comprobar si funciona. Si las concentraciones de B2M no disminuyen durante un tratamiento, es posible que su médico deba ajustarlo.
- Comprobar si el cáncer se ha extendido al cerebro o a la médula espinal. Esto solo se hace si presenta síntomas de estos tipos de cáncer.
¿Por qué necesito una prueba del marcador tumoral beta-2 microglobulina?
Podría necesitar esta prueba si le han diagnosticado un mieloma múltiple, una leucemia linfocítica crónica o ciertos tipos de linfoma. Una prueba de B2M puede ayudar a determinar la gravedad de su enfermedad, a vigilar el cáncer con el tiempo y a comprobar la eficacia del tratamiento.
Si tiene un mieloma múltiple, puede utilizarse una prueba de B2M en orina para ver si la enfermedad afecta a sus riñones.
¿Qué ocurre durante una prueba del marcador tumoral beta-2 microglobulina?
Una prueba de beta-2 microglobulina suele utilizar una muestra de sangre. En algunos casos, puede ser necesario proporcionar una muestra de orina recogida durante 24 horas, lo que significa recoger toda la orina de un día entero. Si su médico sospecha que el cáncer se ha extendido al cerebro o a la columna vertebral, es posible que se realice un análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR).
Para un análisis de sangre, un profesional sanitario extraerá una muestra de sangre de una vena del brazo, con una aguja pequeña. Tras insertar la aguja, se recogerá una pequeña cantidad de sangre en un tubo de extracción o en un frasco. Es posible que note un leve pinchazo cuando la aguja entra o sale. Esto suele durar menos de cinco minutos.
Para una muestra de orina recogida durante 24 horas, se le entregará un recipiente especial para la recogida de orina, así como instrucciones sobre cómo recoger y conservar las muestras. Su médico le indicará a qué hora empezar. La prueba suele incluir los siguientes pasos:
- Para empezar, orine en el inodoro como de costumbre. No recoja esta orina. Anote la hora a la que ha orinado.
- Durante las 24 horas siguientes, recoja toda la orina en el recipiente.
- Durante el periodo de recogida, conserve el recipiente de orina en el frigorífico o en una nevera portátil con hielo.
- 24 horas después del inicio de la prueba, intente orinar si puede. Esta es la última recogida de orina para la prueba.
- Lleve el recipiente de orina a la consulta de su médico o al laboratorio, según las instrucciones.
Para un análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR), un profesional sanitario realizará un procedimiento llamado punción lumbar (también conocida como raquicentesis). La punción lumbar suele realizarse en el hospital. Un profesional sanitario le anestesiará la piel con un medicamento y utilizará una aguja fina y hueca para extraer un poco de líquido entre los huesos de la parte inferior de la columna vertebral. Por lo general, se va a casa el mismo día.
¿Debo hacer algo para prepararme para la prueba?
Para los análisis de sangre y de orina, no se necesita ninguna preparación especial.
Para el análisis del LCR (punción lumbar), puede que le pidan que vacíe la vejiga (orinar) y los intestinos (defecar) antes de la prueba.
¿Esta prueba conlleva algún riesgo?
Para el análisis de sangre, el riesgo es muy bajo. Después de la prueba, es posible que note un leve dolor o que le salga un hematoma en el lugar donde se insertó la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
Para el análisis de orina, no se conoce ningún riesgo.
Para el análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR), el riesgo de una punción lumbar es muy bajo. Es posible que note un leve pinchazo o una presión cuando se inserta la aguja. Después de la prueba, es posible que note dolor o sensibilidad en la espalda, o que tenga un leve sangrado en el lugar donde se insertó la aguja. También es posible que tenga dolor de cabeza. El dolor de cabeza puede durar unas horas o hasta una semana o más. Su médico puede recomendarle un tratamiento para aliviar el dolor.
¿Qué significan los resultados?
Si se han medido las concentraciones de B2M para saber más sobre su cáncer:
- Cuanto más elevadas sean las concentraciones de B2M, más cáncer hay en el organismo. Unas concentraciones más altas se asocian a tipos de cáncer que tienden a crecer más rápidamente.
- Si tiene un mieloma múltiple, unas concentraciones más altas de B2M suelen asociarse a problemas renales.
Si se han medido las concentraciones de B2M para comprobar la eficacia del tratamiento, su médico puede examinar varios resultados a lo largo del tiempo para observar una tendencia:
- Unas concentraciones de B2M en aumento pueden significar que el tratamiento no funciona.
- Unas concentraciones de B2M en disminución pueden significar que el tratamiento funciona.
- Unas concentraciones de B2M que no cambian pueden significar que la enfermedad es estable y no ha mejorado ni empeorado.
Si tiene preguntas sobre los resultados de sus pruebas, hable con su médico.
¿Debo saber algo más sobre la prueba del marcador tumoral beta-2 microglobulina?
Las concentraciones de B2M pueden ser más altas de lo normal en muchas afecciones que no son cancerosas, entre ellas:
- Enfermedades renales
- VIH
- Esclerosis múltiple
Por este motivo, los médicos pueden medir sus concentraciones de B2M por motivos no relacionados con el tratamiento del cáncer. Estos pueden incluir:
- Control de la función renal. La B2M se filtra por los riñones. Por lo tanto, unos niveles elevados de B2M en la sangre o en la orina pueden ser un signo precoz de daño renal.
- Seguimiento de enfermedades inmunitarias y autoinmunes. Unos niveles aumentados de B2M pueden indicar que su sistema inmunitario está más activo de lo normal. Por ejemplo, las personas con síndrome de Sjögren primario pueden tener niveles más elevados de B2M en la sangre e incluso en las lágrimas.
- Detección del rechazo de un trasplante. En pacientes que han recibido un trasplante de hígado, unos niveles elevados de B2M en la bilis y en la sangre pueden ser un signo precoz de que el organismo está rechazando el nuevo órgano.
- Evaluación del tratamiento con diálisis. En personas en diálisis de larga duración, la B2M puede acumularse en los tejidos (una afección llamada amiloidosis asociada a la diálisis). La medición de la B2M ayuda a los médicos a comprobar el buen funcionamiento del filtro de diálisis.
Los valores normales varían de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.
Tratamiento
Principales tratamientos de la leucemia linfocítica crónica
No es posible curar la leucemia linfocítica crónica, pero el tratamiento puede controlarla.
Es posible que no necesite comenzar el tratamiento inmediatamente después del diagnóstico de leucemia linfocítica crónica.
En general, un médico o una enfermera le hará un seguimiento regular. La frecuencia de las consultas depende del estadio del cáncer, de si recibe o no un tratamiento activo y de su estado general.
El momento en que comienza el tratamiento depende de los siguientes elementos:
- sus síntomas
- el estadio del cáncer
- su estado de salud general
Puede vivir con una leucemia linfocítica crónica durante años y es posible que deba repetir el tratamiento varias veces.
Los principales tratamientos de la leucemia linfocítica crónica son los medicamentos dirigidos. A veces se utiliza la quimioterapia, pero es menos frecuente.
En raras ocasiones, otros tratamientos pueden incluir la radioterapia y la cirugía.
El equipo de especialistas que le atiende va a:
- explicarle los tratamientos, sus beneficios y sus efectos secundarios
- colaborar con usted para establecer el plan de tratamiento más adecuado
- ayudarle a controlar los posibles efectos secundarios
- ofrecerle ayuda y apoyo durante su recuperación
Tendrá controles regulares durante y después de cualquier tratamiento. También podrán realizarse pruebas y pruebas de imagen.
Si presenta síntomas o efectos secundarios que le preocupan, hable con sus especialistas. No es necesario esperar al siguiente control.
Medicamentos dirigidos
Los medicamentos dirigidos contra el cáncer tienen como objetivo detener el crecimiento del cáncer o ayudar a su sistema inmunitario a luchar contra el cáncer.
En general, los tomará solos o, a veces, en combinación con la quimioterapia.
Quimioterapia
La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas.
Es posible que reciba quimioterapia en combinación con medicamentos anticancerosos dirigidos o sola, si los medicamentos dirigidos no son adecuados para su caso.
Radioterapia
La radioterapia utiliza radiaciones de alta energía para destruir las células cancerosas.
Es posible que se le recomiende radioterapia para la leucemia linfocítica crónica si los síntomas empeoran o si los demás tratamientos ya no dan tan buenos resultados.
Cirugía
En raras ocasiones, es posible que necesite una operación para extirpar el bazo si tiene leucemia linfocítica crónica.
El bazo es un órgano pequeño que filtra la sangre. Forma parte del sistema inmunitario, pero puede vivir sin él.
Si no le pueden operar, se le podrá recomendar radioterapia en su lugar.
Tratamientos de apoyo
Es posible que también necesite un tratamiento para prevenir o controlar los síntomas causados por la leucemia linfocítica crónica.
Esto puede incluir:
- medicamentos para prevenir las infecciones
- vacunas para prevenir ciertas enfermedades, como las vacunas contra la gripe, el neumococo y el coronavirus (COVID-19)
- transfusiones de sangre o de plaquetas
- corticoides
Cuándo consultar a un médico
Si presenta síntomas de leucemia linfocítica crónica, es importante que su médico de familia los valore.
Recomendación no urgente: consulte a su médico de familia si:
- presenta síntomas de leucemia linfocítica crónica
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Lista verificada con las fichas técnicas de la AEMPS y la EMA (noviembre 2026): solo aparecen los medicamentos autorizados en España cuya indicación terapéutica nombra esta enfermedad.
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Otros agentes antineoplásicos · ATC L01X · 3
Otros medicamentos contra el cáncer, con mecanismos diferentes.
Venetoclax — 3 productos con receta
Anticuerpos monoclonales · ATC L01F · 1
Anticuerpos monoclonales: se dirigen a las células cancerosas o ayudan al sistema inmunitario a reconocerlas.
Obinutuzumab — 1 producto
Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0), MedlinePlus (NLM).