Cáncer de pulmón

Actualizado: · Código CIE-10: C34

Sobre la enfermedad

  • El cáncer de pulmón es un cáncer que puede encontrarse en un solo pulmón o en ambos.
  • Los pulmones son los órganos que le ayudan a respirar.
  • La gravedad del cáncer de pulmón depende de su tamaño, de su posible extensión y de su estado de salud general.

Síntomas

Los síntomas frecuentes del cáncer de pulmón pueden incluir:

  • una tos que no desaparece
  • una sensación de falta de aire
  • esputos con sangre
  • un dolor en el pecho o en el hombro
  • infecciones respiratorias frecuentes o una infección respiratoria que no mejora
  • una pérdida de peso involuntaria
  • falta de apetito
  • un cansancio permanente

Los síntomas menos frecuentes del cáncer de pulmón pueden incluir:

  • una hinchazón de la cara o del cuello
  • dificultades para tragar
  • una voz ronca que no desaparece
  • modificaciones en el aspecto de los dedos (hipocratismo digital): la punta de los dedos puede parecer más ancha de lo habitual o curvada hacia abajo.

Es posible que no note ningún síntoma en las fases tempranas del cáncer de pulmón.

Causas y factores de riesgo

Quién tiene más probabilidades de desarrollar un cáncer de pulmón

No siempre se sabe qué causa el cáncer de pulmón, pero puede deberse al estilo de vida, a modificaciones genéticas y a factores ambientales.

Algunas afecciones médicas también pueden aumentar el riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón.

Usted puede tener un riesgo más alto de cáncer de pulmón si:

  • fuma
  • ha respirado a menudo el humo de otras personas durante un periodo largo (tabaquismo pasivo)
  • sufre enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
  • un familiar cercano ha tenido un cáncer de pulmón
  • trabaja o ha trabajado en el sector de la construcción y ha podido respirar fibras de amianto durante un periodo largo
  • ha respirado aire contaminado durante un periodo largo
  • ha respirado radón durante un periodo largo: el radón es un gas natural que a veces está presente en concentraciones elevadas en el interior de los edificios

Cómo reducir su riesgo de cáncer de pulmón

Qué hacer

  • deje de fumar

  • manténgase activo/a y haga ejercicio físico con regularidad

  • siga una alimentación saludable, que incluya al menos 5 raciones de fruta y verdura al día

Diagnóstico y pruebas

Qué ocurre durante la consulta con el médico de familia

El médico le preguntará por sus síntomas, su estado de salud general, sus antecedentes médicos y le preguntará si algún familiar ha tenido cáncer de pulmón.

Es posible que le ausculte el pecho para comprobar si su respiración es normal. Puede pedir que otra persona esté presente en la consulta con usted durante este tiempo.

También es posible que le pidan que se haga un análisis de sangre o una radiografía de tórax.

Derivación a un especialista

El médico de familia puede recomendarle con carácter urgente que se haga pruebas complementarias o que consulte a un especialista en el hospital si cree que tiene síntomas que podrían indicar un cáncer. Esto no significa necesariamente que tenga cáncer.

Principales pruebas para el cáncer de pulmón

Si el médico de familia le deriva a un especialista porque sospecha un cáncer de pulmón, le harán pruebas para comprobar la presencia de un cáncer.

Las principales pruebas para el cáncer de pulmón son:

  • una tomografía computarizada (TC)
  • una broncoscopia, durante la cual se introduce un tubo fino y flexible, con una pequeña cámara en su extremo, por la garganta hasta los pulmones para examinar su interior

Obtención de los resultados

Es posible que reciba algunos resultados el mismo día de las pruebas, o después de unos días o semanas.

Puede preguntar en el hospital o a su médico de familia si está preocupado/a; ellos podrán decirle si los resultados están listos.

Si le comunican que tiene cáncer de pulmón

Enterarse de que tiene cáncer de pulmón puede ser impactante. Es posible que se sienta ansioso/a ante lo que va a pasar.

Recibirá apoyo durante todo el diagnóstico y el tratamiento por parte de un equipo de especialistas.

Pasos siguientes

Si le han comunicado que tiene cáncer de pulmón, es posible que necesite otras pruebas, que pueden incluir:

  • una resonancia magnética (RM)
  • una tomografía por emisión de positrones (PET)
  • una biopsia
  • análisis de sangre
  • una prueba genética

Los resultados de estas pruebas pueden mostrar el tipo de cáncer que tiene, su extensión y si ha sido causado por ciertas alteraciones en sus genes.

Esto ayudará al equipo de especialistas a decidir el tratamiento que necesita.

Pruebas y análisis

Resonancia magnética (RM) · Tomografía computarizada (TC) · Radiografía · Biopsia · Análisis de sangre · Tomografía por emisión de positrones (PET) · Pruebas genéticas para el cáncer de pulmón · Tomografía por emisión de positrones (PET)

RM (resonancia magnética)

Por qué se hace una RM

La RM puede utilizarse para:

  • determinar la causa de sus síntomas
  • examinar sus huesos y sus órganos
  • evaluar la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobando el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento del cáncer

Preparación para una RM

El hospital donde le harán la RM le indicará si debe hacer algo antes de la prueba.

Es posible que le pidan:

  • no llevar nada que contenga metal, como joyas, sujetador, horquillas o audífonos
  • sacar las monedas o las llaves de los bolsillos
  • ponerse una bata de hospital si su ropa tiene partes metálicas, como cremalleras
  • no maquillarse

Le pedirán que rellene un formulario indicando si:

  • está embarazada o podría estarlo
  • está en periodo de lactancia
  • le han realizado intervenciones quirúrgicas anteriormente
  • tiene problemas renales
  • tiene partes metálicas en el cuerpo, como clips quirúrgicos, marcapasos, empastes o puentes dentales
  • tiene alergias, incluida a una sustancia llamada medio de contraste utilizada en algunas pruebas
Información:

Hable con un profesional sanitario del hospital antes de la cita si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse una RM o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Le podrán administrar un medicamento para ayudarle a relajarse.

También puede preguntar si puede ir acompañado/a de una persona que le apoye durante la prueba.

Qué ocurre durante una RM

Una RM la realiza en el hospital un técnico en radiología.

Suele durar entre 15 minutos y 1 hora, pero puede ser más larga.

Antes de la RM

Antes de la prueba, le podrán administrar una inyección de un medio de contraste (colorante) para que aparezcan más detalles en las imágenes de la RM.

Durante la RM

Durante la RM:

  1. Le pedirán que se tumbe boca arriba en una camilla.
  2. Le darán tapones para los oídos o auriculares para proteger su audición, ya que los aparatos de RM producen ruidos fuertes y chasquidos durante la toma de imágenes.
  3. El técnico en radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
  4. Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda obtener imágenes nítidas.
  5. Es posible que le pidan que contenga la respiración en algunos momentos de la prueba.
Después de la RM

Después de la prueba, el técnico en radiología volverá a la sala para bajar la camilla y que pueda levantarse.

Si le han administrado un medio de contraste, es posible que le pidan que espere en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no tiene ninguna reacción.

Si le han dado un medicamento para relajarse durante la RM, es posible que pueda irse a casa al cabo de unas horas. Alguien deberá ir a recogerle al hospital y llevarle a casa en coche o taxi, ya que no debe conducir durante 24 horas.

Podrá comer y beber con normalidad después de la prueba.

Obtención de los resultados de la RM

Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.

Este escribirá al médico que le prescribió la prueba. Es posible que necesite una cita de seguimiento para hablar de los resultados de la RM.

El médico debe comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos. Dígale si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.

Posibles complicaciones de una resonancia magnética

La resonancia magnética es una prueba frecuente. Las complicaciones graves son raras.

Si ha recibido una inyección de medio de contraste (colorante), es posible que aparezca un pequeño hematoma en el lugar de la inyección.

El medio de contraste puede provocar efectos adversos, pero generalmente son leves y no deberían durar mucho. Los efectos adversos pueden incluir:

  • náuseas o vómitos
  • una erupción cutánea
  • dolor de cabeza
  • un sabor metálico en la boca
  • mareos

Las reacciones alérgicas al medio de contraste son raras, pero pueden incluir:

  • tos, sibilancias o estornudos
  • malestar general
  • dificultad para respirar o tragar
  • erupción cutánea, urticaria o piel enrojecida que pica

La mayoría de las reacciones aparecen inmediatamente después o durante la primera hora tras la administración del medio de contraste. Avise al técnico de radiología si empieza a encontrarse mal durante o después de la prueba.

Se le pedirá que espere en el hospital unos 30 minutos después de la prueba para comprobar que no aparece ninguna reacción al medio de contraste.

Tomografía computarizada (TC)

Por qué se hace un TAC

Puede que le deriven para hacerse un TAC con el fin de:

  • revisar los huesos o los órganos internos después de un accidente
  • determinar si los síntomas que presenta están causados por una enfermedad, como un cáncer
  • ver la eficacia de un tratamiento, por ejemplo comprobar el tamaño de un tumor durante y después del tratamiento de un cáncer
  • ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención, como la toma de una muestra de células (biopsia) o el drenaje de un absceso

Preparación para un TAC

El hospital donde se hará el TAC le indicará si debe hacer algo antes.

Por ejemplo, puede que se le pida:

  • seguir una dieta especial
  • tomar ciertos medicamentos
  • no comer ni beber nada durante unas horas antes de la prueba (estar en ayunas)
  • no llevar ningún objeto que contenga metal, como joyas, ropa con cremallera o corchetes, u horquillas

Informe al hospital si:

  • está embarazada o podría estarlo
  • está en periodo de lactancia
  • toma medicamentos
  • tiene asma
  • tiene problemas renales o de tiroides
  • tiene diabetes
  • tiene alguna alergia o ha tenido anteriormente una reacción alérgica a un colorante llamado medio de contraste
Información:

Hable con su médico de familia o con un médico del hospital si se siente ansioso/a ante la idea de hacerse un TAC o si tiene miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Pueden recetarle un medicamento para ayudarle a relajarse.

También puede preguntar si puede ir acompañado/a de una persona para que le apoye durante el TAC.

Qué ocurre durante un TAC

Un TAC suele realizarse en el hospital y lo lleva a cabo el técnico de radiología. Por lo general dura entre 10 y 20 minutos.

Antes del TAC

Según el motivo por el que se haga el TAC, puede que le administren un colorante especial para que los detalles se vean mejor en las imágenes. Este producto se llama medio de contraste.

Puede administrarse en forma de bebida, inyectarse en una vena o introducirse por vía rectal. Se eliminará del organismo a través de la orina.

Si el medio de contraste se inyecta en el cuerpo, puede notar:

  • una sensación de calor y enrojecimiento en la cara
  • un sabor metálico en la boca
  • la sensación de haber orinado, aunque no sea así

Estas sensaciones suelen desaparecer rápidamente.

Durante el TAC
  1. Se le pedirá que se tumbe en una mesa plana.
  2. El técnico de radiología manejará el aparato desde otra sala. Podrá oírle y hablar con usted durante la prueba.
  3. Deberá permanecer inmóvil para que el aparato pueda desplazarse sobre usted y obtener imágenes nítidas.
  4. Puede que se le pida inspirar, espirar o contener la respiración en determinados momentos de la prueba.
Después del TAC

Si se hace el TAC de forma ambulatoria, podrá irse a casa poco después de terminar la prueba.

Si le han administrado un medio de contraste, puede que se le pida esperar en el hospital hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción.

Obtención de los resultados del TAC

Por lo general se tarda entre 1 y 2 semanas en recibir los resultados del TAC, pero puede tardar hasta 4 semanas, según la urgencia de la prueba y el lugar donde viva.

Las imágenes deben ser analizadas por un especialista llamado radiólogo.

El radiólogo escribirá al médico que le solicitó la prueba. Es posible que necesite una cita posterior para comentar los resultados del TAC.

El médico debería comentar los resultados con usted y explicarle los siguientes pasos.

A veces pueden ser necesarias otras pruebas complementarias, según el motivo por el que se haya hecho el TAC.

Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.

Posibles complicaciones de un TAC

Las complicaciones de un TAC son raras. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica al medio de contraste (colorante). Esto puede provocar debilidad, sudoración y dificultad para respirar.

Si le han administrado un medio de contraste, se le pedirá que espere en el hospital hasta 30 minutos después de la prueba antes de irse a casa.

Avise al técnico de radiología si no se encuentra bien después de la prueba.

Si se hace muchos TAC, existe un riesgo muy pequeño de que las radiaciones de los rayos X provoquen un cáncer. Los médicos evaluarán los riesgos antes de solicitarle un TAC y lo comentarán con usted.

Radiografía

Por qué se hace una radiografía

Una radiografía puede utilizarse para obtener imágenes de muchas partes del cuerpo, como:

  • los huesos
  • los dientes
  • los pulmones
  • el aparato digestivo

Una radiografía puede utilizarse para:

  • comprobar si tiene una fractura ósea después de un accidente
  • comprobar si existen problemas con sus dientes, como caries dentales
  • determinar si los síntomas que presenta podrían estar causados por una afección, como una infección o una obstrucción del sistema digestivo
  • comprobar si su hijo ha tragado algo nocivo, como una pila
  • ayudar a los médicos a ver el interior de su cuerpo durante una intervención

Tipos de radiografías

Existen diferentes tipos de radiografías que pueden realizarse.

Tipos habituales de radiografías
Tipo Por qué se realiza

Radiografía estándar

Se utiliza principalmente para examinar los huesos, así como los dientes y los pulmones

Angiografía

Se utiliza para examinar los vasos sanguíneos: implica la inyección de un colorante especial (medio de contraste) en la sangre, para que los vasos sanguíneos se vean mejor

Densitometría ósea (escáner DEXA)

Se utiliza para comprobar la densidad (la solidez) de los huesos

Tomografía computarizada (escáner)

Se utiliza cuando se necesitan imágenes del interior del cuerpo más detalladas que las de una radiografía estándar, por ejemplo para ver la eficacia de un tratamiento

Urografía intravenosa

Se utiliza para examinar la vejiga y los riñones

Tránsito esofágico con bario

Se utiliza para examinar el sistema digestivo: implica beber un líquido llamado bario, para que el sistema digestivo se vea mejor

Enema de bario

Se utiliza para diagnosticar los síntomas intestinales: el bario se introduce en el recto mediante una sonda, para que el intestino se vea mejor

Preparación para una radiografía

Se le informará antes de la radiografía si debe hacer algo para prepararse.

Según el tipo de radiografía que vaya a realizarse, a veces se le puede pedir que:

  • no lleve nada que contenga metal, como joyas, ropa con cremalleras o corchetes, sujetadores u horquillas
  • no coma ni beba nada durante unas horas antes de la radiografía (ayuno)
  • tome la víspera de la radiografía un medicamento que le hará ir al baño (laxante)

Informe al profesional sanitario si:

  • está embarazada o podría estarlo
  • está en periodo de lactancia
  • toma medicamentos
  • tiene alergia o ha tenido alguna vez una reacción al bario o a un colorante llamado medio de contraste
Información:

Indique a la persona que realiza la radiografía si desea que otra persona esté en la sala con usted (un acompañante). Puede ser una persona de su entorno o un miembro del personal formado.

Qué ocurre durante una radiografía

La mayoría de las radiografías se realizan en el hospital. Las radiografías dentales suelen realizarse en una clínica dental.

El profesional sanitario que realiza las radiografías en el hospital se llama técnico en radiología.

Según el tipo de radiografía que se realice, se le podrá administrar una inyección de medio de contraste, una bebida de bario, o introducir bario en el intestino mediante una sonda insertada en el ano (enema de bario).

El medio de contraste puede provocar una sensación de calor y enrojecimiento de la cara, y puede notar un sabor metálico en la boca. Estas sensaciones deberían desaparecer rápidamente.

La radiografía en sí solo debería durar unos minutos:

  1. Se le podrá pedir que se cambie y se ponga una bata, según la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
  2. El aparato de radiografía se alineará con la parte del cuerpo que se vaya a radiografiar.
  3. La persona que realiza la radiografía (así como cualquier acompañante) se colocará detrás de una pantalla de protección o saldrá de la sala.
  4. Se le pedirá que permanezca completamente inmóvil durante unos segundos y se tomarán una o varias radiografías; no sentirá nada durante ese tiempo.
  5. Se le podrá pedir que cambie de posición si hay que radiografiar diferentes partes del cuerpo.
Después de la radiografía

En general, puede irse en cuanto termine la radiografía.

Si se le ha administrado bario o un medio de contraste, se le podrá pedir que espere hasta 30 minutos para asegurarse de que no presenta ninguna reacción.

Obtención de los resultados de la radiografía

Se le debería informar de cuándo recibirá los resultados de una radiografía.

Puede ser:

  • el mismo día en que se la realiza
  • en una cita unas semanas más tarde (si no tiene noticias después de unas semanas, contacte con el médico que le derivó o con su médico de familia)

Un profesional sanitario debería explicarle los resultados de la radiografía y si son necesarios pasos adicionales. Estos pueden incluir otras pruebas.

Posibles complicaciones de las radiografías

Las radiografías son generalmente muy seguras y las complicaciones graves son poco frecuentes.

Algunas personas pueden presentar una reacción alérgica al bario o al medio de contraste utilizado en algunos tipos de radiografías. Esto puede provocar síntomas como dificultad para respirar, mareos y erupciones cutáneas.

Se le pedirá que espere en el hospital si existe riesgo de reacción. El personal está formado para tratar este tipo de reacciones, si se producen.

Si se realiza muchas radiografías, existe un riesgo muy bajo de que la radiación pueda provocar cáncer.

Su médico evaluará los riesgos antes de recomendarle una radiografía y lo comentará con usted.

Biopsia

Por qué se realiza una biopsia

Existen varias razones por las que podría necesitar una biopsia.

Una biopsia puede utilizarse:

  • para determinar la causa de sus síntomas
  • como prueba de control después de un análisis de sangre o una prueba de imagen
  • para vigilar una afección de larga duración

En general, será derivado/a por su médico de familia o por un especialista para una biopsia.

A veces, una biopsia se realiza como parte de una intervención como una endoscopia o una operación.

Preparación para la biopsia

Su médico o el especialista debería indicarle si debe hacer algo antes de la biopsia. También puede hacerle todas sus preguntas o comentarle sus inquietudes.

Por ejemplo, puede ser necesario interrumpir algunos medicamentos durante un breve periodo antes de la biopsia.

Si recibe anestesia general (es decir, dormirá durante la intervención), es importante no comer ni beber antes.

Cómo se realiza una biopsia

Una biopsia se realiza generalmente en el hospital.

Consiste en extraer una muestra de células o de tejido. La forma en que se realiza depende de la parte del cuerpo de donde se extrae la muestra.

En general, se le administrará un anestésico local para insensibilizar la zona. Esto significa que estará despierto/a, pero no sentirá ningún dolor. También se le podrá administrar un medicamento para ayudarle a relajarse (sedación).

Algunas biopsias se realizan con anestesia general, lo que significa que dormirá durante la intervención.

Una biopsia puede realizarse mediante:

  • extirpación total o parcial de la zona afectada
  • uso de una aguja para extraer una muestra de células o de tejido de la zona afectada, por ejemplo, de un órgano o debajo de la piel
  • uso de un tubo largo y fino con una pequeña cámara en su interior (endoscopio)

La duración de la intervención depende del tipo de biopsia. Algunas duran menos de 30 minutos, mientras que otras pueden durar más. Después, las muestras se envían a un laboratorio para su análisis.

Después de la biopsia

En general, puede volver a casa el mismo día después de una biopsia.

Si tiene puntos de sutura o un apósito, el equipo médico le explicará cómo cuidar la herida en casa. También le dará consejos sobre la toma de analgésicos, como el paracetamol.

Si ha recibido sedación (medicamentos para relajarse) o anestesia general (cuando está dormido/a durante la intervención), puede ser necesario que le vigilen durante un tiempo antes de volver a casa.

Un médico o una enfermera le indicará cómo y cuándo recibirá los resultados.

Posibles complicaciones de una biopsia

La biopsia es un procedimiento habitual y muy seguro.

Es posible sentir dolor o molestias después de la misma, y tomar analgésicos como el paracetamol puede ayudar.

A veces, puede aparecer una infección en el lugar de la biopsia.

Si la biopsia se ha tomado del útero o del cuello del útero, es posible tener calambres o un ligero sangrado vaginal.

En algunos tipos de biopsia, también puede existir riesgo de hemorragia interna. En ese caso, el equipo médico le indicará los signos a vigilar y cómo actuar.

Recomendación urgente: contacte inmediatamente con el equipo médico si:
  • tiene dolor después de la biopsia y los analgésicos no han sido eficaces o el dolor empeora
  • tiene fiebre (temperatura elevada)
  • sale sangre o líquido del lugar donde se realizó la biopsia
  • la zona donde se realizó la biopsia está hinchada o enrojecida; el enrojecimiento puede ser más difícil de observar en piel morena o negra

Obtención de los resultados de la biopsia

Después de una biopsia, pueden pasar varias semanas o más hasta que reciba los resultados.

Los tiempos de espera varían según los hospitales y también pueden depender del motivo por el que necesitó la biopsia.

Puede ser necesario concertar una cita de seguimiento para comentar los resultados. Un médico o una enfermera debería hablar con usted sobre los resultados y explicarle los siguientes pasos.

A veces, puede ser necesario realizar otra biopsia u otras pruebas.

Análisis de sangre

Por qué se realiza un análisis de sangre

Existen muchas razones por las que podría necesitar un análisis de sangre.

Un análisis de sangre puede realizarse para:

  • comprobar su estado de salud general
  • determinar si los síntomas que presenta están causados por ciertas afecciones
  • determinar si presenta un riesgo más elevado de desarrollar una afección
  • evaluar la eficacia del tratamiento o del manejo de una afección

Preparación para un análisis de sangre

Su médico de familia, el enfermero o el especialista debería indicarle si debe hacer algo para prepararse para un análisis de sangre.

Por ejemplo, poco antes de algunas pruebas, puede ser necesario:

  • no comer ni beber nada excepto agua (estar en ayunas)
  • interrumpir algunos medicamentos, como los que ayudan a prevenir los coágulos sanguíneos (anticoagulantes)

Qué ocurre durante un análisis de sangre

Un análisis de sangre se realiza generalmente en la consulta de su médico de familia o en el hospital. La prueba suele durar unos 10 minutos.

Un profesional sanitario extraerá una pequeña cantidad de sangre, generalmente de la parte interior del codo, con una aguja. A veces, la sangre puede extraerse de la muñeca o del dedo (prueba por punción en el dedo).

Es posible que primero se coloque una goma elástica (torniquete) alrededor del brazo. Esto facilita la extracción de sangre.

Sentirá un ligero pinchazo cuando entre la aguja, lo que puede resultar un poco incómodo. La sangre se recogerá en un pequeño tubo, que se enviará al laboratorio para su análisis.

Después de la prueba, generalmente se le pondrá un poco de algodón o un apósito para cubrir el lugar donde se extrajo la sangre.

Es posible que aparezca un hematoma o hinchazón en el lugar donde se extrajo la sangre, pero debería desaparecer al cabo de unos días.

Si tiene miedo a las agujas

Dígale al profesional sanitario que realiza su análisis de sangre si tiene miedo a las agujas. Puede ayudarle a sentirse más cómodo/a durante la prueba.

También puede venir acompañado/a a su análisis de sangre para recibir apoyo.

Obtención de los resultados de los análisis de sangre

En general, puede recibir los resultados de sus análisis de sangre en unos días, pero algunos resultados pueden tardar varias semanas.

Su médico de familia, el enfermero o el especialista debería comentar con usted los resultados y explicarle los siguientes pasos.

Si los resultados no muestran nada anormal, puede que no sea necesario hacer nada más. A veces, pueden ser necesarias otras pruebas, según el motivo por el que se hizo el análisis de sangre.

Los resultados de los análisis de sangre pueden ser complicados. Pida hablar con un profesional sanitario si tiene preguntas sobre los resultados o si no los entiende.

Pruebas genéticas para el cáncer de pulmón

¿Qué son las pruebas genéticas para el cáncer de pulmón?

Las pruebas genéticas para el cáncer de pulmón buscan cambios en los genes de las células cancerosas de los pulmones. Su médico puede utilizar los resultados de estas pruebas para decidir la mejor forma de tratar su cáncer de pulmón.

Los genes son secciones de ADN en sus células que hereda de sus padres. Contienen información que controla su aspecto y el funcionamiento de su cuerpo. También proporcionan instrucciones para que sus células produzcan proteínas, que el cuerpo necesita para funcionar correctamente.

Si las células del cáncer de pulmón presentan un cambio genético (también llamado variante genética o mutación), pueden crecer de forma descontrolada y formar tumores cancerosos que pueden extenderse por todo el cuerpo. Esto ocurre porque las células con estos cambios genéticos producen versiones anormales de la proteína asociada a ese gen. Algunas de estas proteínas anormales afectan a la velocidad a la que sus células crecen y se dividen para producir nuevas células.

Estos cambios genéticos se adquieren durante la vida. Esto significa que no ha heredado estos cambios genéticos de sus padres y que no puede transmitirlos a sus hijos. En su lugar, estos cambios (a menudo llamados cambios genéticos adquiridos) se forman si sus células cometen un error al dividirse para producir nuevas células o si su ADN resulta dañado por la exposición a sustancias que causan cáncer.

En el cáncer de pulmón, algunas de las sustancias más comunes que pueden dañar su ADN son:

  • El humo del tabaco
  • El gas radón
  • La contaminación del aire

Existen dos tipos principales de cáncer de pulmón: el cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP) y el cáncer de pulmón no microcítico (CPNM). El CPNM es más frecuente y tiene más probabilidades de presentar los cambios genéticos que busca una prueba genética para el cáncer de pulmón.

Otros nombres: panel genético dirigido para el cáncer de pulmón

¿Para qué se utilizan?

Los médicos suelen utilizar las pruebas genéticas del cáncer de pulmón para ver si las células cancerosas pulmonares presentan ciertos cambios genéticos. Pueden utilizar los resultados de estas pruebas para:

  • Saber más sobre su cáncer y cómo podría responder al tratamiento
  • Determinar si una terapia dirigida u otro tratamiento funcionará en su caso

La terapia dirigida utiliza medicamentos u otras sustancias que atacan principalmente a células cancerosas específicas y causan menos daño a las células normales. Puede tener menos efectos secundarios que la quimioterapia o la radioterapia. Existen diferentes tipos de terapias dirigidas. Cada tipo está diseñado para actuar sobre cánceres con cambios genéticos específicos. Así, las pruebas genéticas para el cáncer de pulmón pueden ayudar a su médico a determinar si tiene un cáncer con un cambio genético que puede tratarse con una terapia dirigida.

Como hay muchos tipos de cambios genéticos que pueden estar implicados en el cáncer de pulmón no microcítico (CPNM), su médico puede comprobar varios de estos cambios en una sola prueba genética para el cáncer de pulmón.

¿Por qué necesito una prueba genética para el cáncer de pulmón?

Puede necesitar una prueba genética para el cáncer de pulmón si le han diagnosticado cáncer de pulmón y su médico quiere utilizar los resultados de estas pruebas para decidir el tipo de tratamiento.

También puede necesitar una prueba genética para el cáncer de pulmón si la enfermedad:

  • Reaparece después del tratamiento
  • Ya no responde al tratamiento

Esto se debe a que las células cancerosas pueden cambiar con el tiempo. Las pruebas adicionales pueden ayudar a su médico a ver si hay nuevos cambios genéticos que podrían influir en las opciones de tratamiento.

¿Qué ocurre durante una prueba genética para el cáncer de pulmón?

La prueba genética para el cáncer de pulmón puede realizarse en una muestra de tejido tumoral o, en algunos casos, en una muestra de sangre.

El procedimiento para obtener una muestra de tejido pulmonar se llama biopsia. La biopsia es el procedimiento por el que se extraen y examinan tejidos, células o líquidos del cuerpo. Hay varias formas de realizar una biopsia pulmonar. El tipo de biopsia depende de la ubicación del tumor. En general, una biopsia puede realizarse mediante:

  • Una aguja hueca introducida a través de la piel. Se pueden utilizar pruebas de imagen, como la tomografía computarizada (TC), para guiar la aguja:
    • La biopsia por aspiración con aguja fina utiliza una aguja muy fina para extraer una muestra de células y/o líquido.
    • La biopsia con aguja de mayor calibre utiliza una aguja más gruesa para extraer una muestra.
  • Intervención quirúrgica. El cirujano puede extraer una parte del tumor (biopsia incisional) o la totalidad del tumor (biopsia excisional).
  • Broncoscopia y lavado broncoalveolar (LBA). El médico utiliza un tubo fino, con una pequeña cámara de vídeo y una fuente de luz (broncoscopio), para visualizar las vías respiratorias.
    • El tubo se introduce por la boca o la nariz, por la garganta, hasta las vías respiratorias.
    • Una vez que la cámara ha llegado a las vías respiratorias, el médico realiza un lavado broncoalveolar (LBA) para obtener una muestra de los pulmones.
    • Para ello, se introduce una solución salina a través del broncoscopio para enjuagar las vías respiratorias y recoger una muestra de líquido.

En algunos casos, el médico puede utilizar un análisis de sangre para buscar ciertos cambios genéticos. Esto es posible porque las células tumorales liberan ADN al torrente sanguíneo. La prueba del ADN tumoral en sangre se llama «biopsia líquida». Los médicos pueden utilizar este tipo de prueba si no pueden obtener una muestra de tejido mediante biopsia.

¿Tendré que hacer algo para prepararme para la prueba?

Si le van a hacer un análisis de sangre, por lo general no se necesita ninguna preparación especial.

Si necesita una biopsia, la preparación depende del tipo de procedimiento. Su médico le indicará si debe hacer algo antes del procedimiento.

Si debe someterse a una broncoscopia o un lavado broncoalveolar (LBA), puede ser necesario permanecer en ayunas (no comer ni beber nada) durante unas horas antes de la intervención. Su médico le indicará cuánto tiempo debe estar sin comer ni beber. Puede ser necesario interrumpir algunos medicamentos antes de esta prueba; por tanto, informe a su médico de todo lo que toma. No obstante, no interrumpa ningún medicamento sin el consejo de su médico.

¿Esta prueba conlleva riesgos?

El riesgo de un análisis de sangre es muy bajo. Puede sentir un ligero dolor o tener un hematoma en el lugar donde se introdujo la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.

Si se realiza una biopsia, los riesgos dependen del tipo de intervención. En general, puede aparecer un pequeño hematoma o un ligero sangrado en el lugar de la biopsia. También puede sentir cierta molestia. Consulte a su médico sobre los posibles riesgos de la prueba a la que va a someterse.

El riesgo de una broncoscopia o de un lavado broncoalveolar (LBA) es muy bajo. Las complicaciones graves son raras, pero pueden incluir un sangrado de las vías respiratorias, una infección o un neumotórax (colapso de una parte del pulmón).

¿Qué significan los resultados?

Si las células del cáncer de pulmón presentan una alteración genética que puede responder bien a un tratamiento dirigido, su médico puede iniciar dicho tratamiento.

Si los resultados muestran que no tiene una alteración genética que se corresponda con un tratamiento dirigido, su médico puede hablar de otras opciones terapéuticas. Si se le ha realizado la prueba para una sola alteración genética, se pueden realizar otras pruebas para buscar otras alteraciones genéticas para las que existen tratamientos dirigidos.

Los resultados de las pruebas también pueden mostrar que el cáncer de pulmón presenta una alteración genética que:

  • Puede impedir que un tratamiento determinado funcione. Esta información puede evitarle un tratamiento que no le ayudaría.
  • No proporciona información útil para la elección de un tratamiento. Los investigadores no comprenden la importancia de todas las alteraciones genéticas descubiertas en el cáncer.

Si se le ha realizado una biopsia líquida, un resultado negativo no siempre significa que el tumor no presente una alteración genética que pueda influir en el tratamiento. Su médico puede recomendar un análisis del tejido tumoral, si es posible, para confirmar los resultados de la biopsia líquida.

Si tiene preguntas sobre los resultados, consúltelas con su médico.

Tomografía por emisión de positrones (PET)

¿Qué es una PET?

Una PET (tomografía por emisión de positrones) es una prueba de imagen nuclear que evalúa el funcionamiento de sus tejidos y órganos. También busca signos de cáncer. Para la prueba, se le inyectará una pequeña cantidad de un trazador, una sustancia radiactiva sin peligro.

El trazador se fija en las zonas del cuerpo que presentan una actividad química elevada. Esta actividad puede ser un signo de cáncer o de otras enfermedades. El trazador también puede ayudar a medir el flujo sanguíneo, el consumo de oxígeno y los cambios del metabolismo de un tejido u órgano determinado. El metabolismo es el proceso por el cual el cuerpo produce energía a partir de los alimentos que consume.

Los cambios químicos en el cuerpo pueden aparecer incluso antes de que presente síntomas de una enfermedad. Como una PET puede observar el funcionamiento de los órganos en tiempo real, puede detectar signos de enfermedad en una fase precoz, a menudo antes de que la enfermedad sea visible en otras pruebas de imagen.

¿Para qué sirve?

La tomografía por emisión de positrones (PET) se utiliza con mayor frecuencia para:

  • Diagnosticar o vigilar ciertos tipos de cáncer, en particular el cáncer de mama, de tiroides y de pulmón
  • Evaluar el funcionamiento del músculo cardíaco
  • Comprobar el flujo sanguíneo hacia el corazón
  • Buscar signos de ciertas afecciones cerebrales, como la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Huntington, la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia

La PET se realiza a menudo al mismo tiempo que una tomografía computarizada (TC), un tipo de radiografía que produce una serie de imágenes girando a su alrededor.

¿Por qué necesito una PET?

Puede necesitar una PET para saber si tiene cáncer. Si ya se le ha diagnosticado un cáncer, esta prueba puede ser necesaria para comprobar si el tratamiento contra el cáncer funciona.

Una PET también ayuda a diagnosticar y vigilar las enfermedades cardíacas y cerebrales. Por tanto, puede necesitar esta prueba si:

  • Tiene antecedentes familiares de enfermedad cardíaca.
  • Está en tratamiento por una enfermedad cardíaca. Esta prueba puede mostrar si el tratamiento funciona.
  • Presenta síntomas de una enfermedad cerebral, como temblores, trastornos de la memoria y/o convulsiones.

¿Qué ocurre durante una PET-TC?

Antes de la prueba, se pondrá una bata de hospital. Se le puede pedir que vacíe la vejiga. Durante la prueba:

  • Un profesional sanitario le inyectará el trazador radiactivo en una vena, mediante una vía intravenosa (IV). El trazador emite una forma de energía llamada rayos gamma. El escáner capta estos rayos para crear imágenes del interior del cuerpo.
  • Deberá esperar a que el organismo absorba el trazador, lo que tarda de 45 a 60 minutos.
  • Después se tumbará en una mesa estrecha y acolchada que se deslizará dentro de un gran escáner en forma de anillo.
  • El escáner se desplazará lentamente a lo largo del cuerpo para tomar imágenes. Durante este tiempo, deberá permanecer perfectamente inmóvil durante unos 30 minutos.
  • Oirá chasquidos o zumbidos durante la toma de imágenes.
  • El escáner enviará las imágenes a una pantalla de ordenador para que su médico pueda analizarlas.
  • A continuación, el médico retirará la vía intravenosa.

La prueba dura unas dos horas, incluido el tiempo de espera necesario para la absorción del trazador por el organismo.

¿Tendré que hacer algo para prepararme para la prueba?

Hable con su médico sobre cómo prepararse para la prueba.

  • Es posible que le pidan que permanezca en ayunas (no comer ni beber nada) durante cuatro a seis horas antes de la prueba.
  • Es posible que le pidan que evite los productos del tabaco y los alimentos o bebidas que contengan cafeína o alcohol en las 24 horas previas a la prueba.
  • Si es diabético/a y utiliza insulina, puede ser necesario modificar el momento de su dosis habitual. Su médico le dará instrucciones específicas sobre el ajuste de la insulina, ya que las personas diabéticas pueden no absorber el azúcar del trazador. Esto puede afectar a los resultados de la prueba.
  • Puede ser necesario interrumpir otros medicamentos o complementos antes de la prueba; por tanto, informe a su médico de todo lo que toma. Pero no interrumpa ningún medicamento sin el consejo de su médico.
  • Informe también a su médico si sufre claustrofobia (miedo a los espacios cerrados). El médico puede decidir administrarle un medicamento para ayudarle a relajarse durante la prueba.

¿Esta prueba conlleva riesgos?

La exposición a la radiación durante una PET es muy baja. Solo se utiliza una pequeña cantidad de sustancia radiactiva, que se eliminará del organismo por la orina y las heces en un plazo de 2 a 10 horas. Beba más agua después de la prueba para ayudar a eliminar el resto del trazador de su cuerpo.

Aunque la exposición a la radiación durante una PET es segura para la mayoría de los adultos, puede ser perjudicial para el feto. Por lo tanto, asegúrese de informar a su médico si está embarazada o cree estarlo. Informe también a su médico si está en periodo de lactancia, ya que el trazador puede pasar a la leche materna.

Las reacciones alérgicas al trazador son raras y, por lo general, leves.

¿Qué significan los resultados?

Según la parte del cuerpo examinada, los resultados pueden indicar signos de:

  • Cáncer. Las células cancerosas aparecen como manchas brillantes en una PET.
  • Enfermedad cardíaca. La prueba puede mostrar una disminución del flujo sanguíneo hacia el corazón.
  • Una afección cerebral. La prueba puede mostrar cambios en ciertas sustancias químicas del cerebro, que pueden ser signo de una enfermedad.

Algunos tipos de cáncer no aparecen en una PET; por lo tanto, su médico podrá recomendar pruebas complementarias en función de sus síntomas y de sus antecedentes médicos. Si también se ha realizado un TAC, su médico analizará los resultados de ambas pruebas para establecer un diagnóstico.

Si tiene preguntas sobre los resultados, consulte a su médico.

¿Debo saber algo más sobre la tomografía por emisión de positrones (PET)?

Los resultados de la PET serán analizados por un radiólogo, un médico especializado en el diagnóstico y el tratamiento de afecciones médicas mediante tecnologías de imagen. Este transmitirá los resultados a su médico.

Los valores normales varían de un laboratorio a otro; los resultados se interpretan con el médico.

Tratamiento

Los principales tratamientos del cáncer de pulmón

El tratamiento que seguirá para un cáncer de pulmón depende de:

  • el tamaño del cáncer y su localización
  • el tipo de cáncer de pulmón que padece
  • si se ha extendido a otras partes del cuerpo
  • si el cáncer presenta ciertas modificaciones genéticas
  • su estado de salud general
  • los tratamientos que considere adecuados para su caso

Se le puede proponer una combinación de tratamientos, que incluya una intervención quirúrgica, quimioterapia, radioterapia y medicamentos dirigidos.

Su equipo de especialistas:

  • le explicará los tratamientos, sus beneficios y sus efectos secundarios
  • colaborará con usted para elaborar el plan de tratamiento más adecuado
  • le ayudará a controlar los efectos secundarios del tratamiento

Si tiene preguntas o inquietudes, puede hablarlas con su equipo de especialistas.

La intervención quirúrgica

Se le puede recomendar una intervención quirúrgica para extirpar el cáncer de pulmón. También puede ser necesario extirpar una parte o la totalidad del pulmón.

Su equipo de especialistas le apoyará durante toda la intervención y la convalecencia.

Quimioterapia

La quimioterapia utiliza medicamentos que destruyen las células cancerosas.

Se le puede administrar quimioterapia para el cáncer de pulmón:

  • si no se le puede operar
  • si el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo
  • antes de la operación, para intentar reducir el tumor
  • después de la operación, para prevenir la reaparición del cáncer

Radioterapia

La radioterapia utiliza radiaciones para destruir las células cancerosas. Se utiliza un aparato para dirigir haces de radiaciones directamente sobre los tumores.

Se le puede recomendar radioterapia para el cáncer de pulmón:

  • si no se le puede operar
  • después de la intervención quirúrgica, para prevenir la reaparición del cáncer
  • si el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo

Medicamentos dirigidos e inmunoterapia

Los medicamentos dirigidos destruyen las células cancerosas o ralentizan su crecimiento.

La inmunoterapia consiste en utilizar medicamentos que ayudan a su sistema inmunitario a destruir el cáncer.

A veces se utilizan medicamentos dirigidos o inmunoterapia para tratar el cáncer de pulmón avanzado que se ha extendido a otras partes del cuerpo.

Qué ocurre si le han dicho que la enfermedad no se puede curar

Si le han diagnosticado un cáncer de pulmón avanzado, puede ser difícil de tratar y es posible que no se pueda curar.

El objetivo del tratamiento será entonces ralentizar el crecimiento y la propagación del cáncer, aliviar los síntomas y prolongar la vida.

Enterarse de que la enfermedad no se puede curar puede ser una noticia muy difícil de aceptar.

Se le derivará a un equipo de médicos y enfermeros especializado en el control de los síntomas o en cuidados paliativos.

Este equipo le ayudará a controlar los síntomas y a sentirse más cómodo/a.

El equipo de cuidados paliativos también puede ayudarle, a usted y a sus seres queridos, a obtener cualquier otro apoyo que puedan necesitar.

Cuándo consultar a un médico

Si presenta síntomas de cáncer de pulmón, es importante consultar a un médico.

Consulte a su médico de familia si:

  • tose desde hace más de 3 semanas
  • presenta cualquier otro síntoma de cáncer de pulmón

Recomendación urgente: pida una cita urgente con su médico de familia si:

  • ha expectorado sangre o ha notado sangre en un pañuelo después de toser

Llame al 112 o acuda a urgencias si:

  • tiene dificultades para respirar: se ahoga, respira con dificultad y no puede hablar
  • tiene dolor en el pecho o en la parte superior de la espalda

No conduzca hasta urgencias. Pida a alguien que le lleve o llame al 112 y solicite una ambulancia.

Lleve consigo todos los medicamentos que esté tomando.

Medicamentos autorizados en España para esta enfermedad

Agrupados por clase terapéutica (código ATC). Es su médico quien decide qué medicamento es adecuado para usted; lea el prospecto antes de usarlo.

Lista verificada con las fichas técnicas de la AEMPS y la EMA (noviembre 2026): solo aparecen los medicamentos autorizados en España cuya indicación terapéutica nombra esta enfermedad.

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Fuentes: NHS (Open Government Licence v3.0), MedlinePlus (NLM).

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